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Revista viernes del 02 de marzo de 2018

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CortesĂ­a: Norman Rockwell


Portal

Guatemala, viernes 2 de marzo de 2018

Gustavo Ad

Editorial

Poemas del

La creciente demanda social por una educación temprana con énfasis en la equidad de género, no puede soslayar la individualidad de quienes componen los grupos humanos. Sobre todo, porque, como se afirma en estas páginas, cuando se trata del cerebro, lo normal no existe. En efecto, es la innegable heterogeneidad lo que le da rostro a ese conglomerado social. De esa cuenta, cada persona, excentricidades incluidas, forma parte, conscientemente o no, de la incesante forja de las normas de convivencia que hoy demandan la mayor justeza posible. El tema de portada es, entonces, un llamado de atención sobre aquello que nos hace diferentes y un alegato en favor de quienes por su edad, género, clase o creencias, son minusvalorados o decididamente segregados de los términos de intercambio social. En ese sentido, la exigencia de que las personas formen un todo compacto y monolítico, pasando por encima de sus especificidades y mecanismos adaptativos, no puede menos que ser considerada una pretensión totalitaria. Por eso, ante el justo reclamo de una educación temprana que aliente relaciones más equitativas entre géneros y generaciones, es bueno recordar que nuestra casi ilimitada capacidad de adaptación radica en la tolerancia y en la empatía.

DIRECTORIO Director General: Pavel Arellano Arellano

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Subdirector General Técnico: Rodrigo Carrillo Edición: Otoniel Martínez Diseño Gráfico: Héctor Estrada Digitalización: Boris Molina

ablar del autor es hablar no solo del maestro que ha forjado universitarios de prestigio, sino del escritor que ha incursionado, en forma magistral, en tres géneros principales de la literatura: la poesía, la narrativa y el ensayo. Se trata de un autor total y con una rigurosa preparación académica. Pero ante todo, Wyld es poeta. Su sensibilidad desborda y enriquece cuanto escribe, ya sea prosa o verso. No es el académico frío y calculador, sino el hombre que sabe profundizar la creación literaria y encontrarle el verdadero sentido. Su entrega a la literatura es absoluta. Como los mejores consagrados a este arte, para él no existe otro mundo más importante e intenso que el que se da en la creación literaria. Es en ella en donde encuentra el objeto de su vida, es ella a la que dedica lo mejor de su existencia. En este libro se cumple cuanto he dicho. Un poemario que es otra de sus obras maestras. Su lectura nos produce aquel gozo íntimo que únicamente produce la auténtica poesía. Es el hombre que nos devela un mundo escondido y hondamente humano por medio de la palabra. Margarita Carrera

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Guatemala, viernes 2 de marzo de 2018

Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico, nació en Gante (Bélgica) el 24 de febrero de 1500. Como Carlos I, regentó de 1516 a 1556 las Coronas de Castilla —el Reino de Navarra inclusive— y Aragón. Asimismo, fue emperador del Sacro Imperio Romano Germánico como Carlos V, de 1520 a 1558.

Semblanza

Enrique Gómez Carrillo

Nació el 27 de febrero de 1873 en la ciudad de Guatemala como Enrique Gómez Tible, hijo de madre belga. Cursó estudios en el Instituto Central de Varones, pero fracasó como estudiante y trabajó en un comercio de la ciudad. Tradujo al español algunas obras de los más notables escritores franceses. Vivió durante largas temporadas en Madrid y en París. En España publicó su primer libro titulado Esbozos y colaboró en El liberal, del que llegó a ser director en 1916; trabajó también en otros periódicos como el ABC, La Razón de Buenos Aires y Diario de la Marina de La Habana. Fue galardonado con el Premio Montyon de la Academia Francesa por la novela titulada En el corazón de la tragedia (1917). Entre sus crónicas destacan, El alma encantadora de París (1902), El Japón heroico y galante (1912), La sonrisa de la esfinge (1913), Jerusalén y la Tierra Santa (1914), El encanto de Buenos Aires (1914), La Grecia eterna y La Rusia actual (1920) y Vistas de Europa (1919). En el año 1922 publicó su novela más representativa titulada El evangelio del amor. Otras son: Tres novelas inmorales: Del amor, del dolor y del vicio (1898), Bohemia sentimental (1899), y Maravillas (1899), modificadas en la edición de 1922. Escribió también ensayos como Sensación de arte (1893), Literatura extranjera (1895), El modernismo (1905), En el corazón de la tragedia (1916), Literaturas exóticas (1920), Safo, Friné y otras seductoras (1921), El misterio de la vida y de la muerte de Mata Hari (1923), Las cien obras maestras de la literatura universal (1924), y La nueva literatura francesa (1927). Se casó con las escritoras y artistas Aurora Cáceres (1905-1906), Raquel Meller, (a la que conoció cuando trabajaba en el Trianon Palace de Madrid), (1919-1920) y con la salvadoreña Consuelo Suncín (1926-1927). Enrique Gómez Carrillo falleció el 29 de noviembre de 1927 en París. El Gobierno de Guatemala de entonces, mandó colocar su retrato en las bibliotecas del país.

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Abecedario

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¿Muñecas a los niños y carros a las niñas? Fotos: Archivo

El pediatra suizo Remo H. Largo, cuyas investigaciones sobre la infancia son mundialmente reconocidas, publica Individualidad humana, un ambicioso ensayo de divulgación. Alejandro Millán Valencia*

Algunos especialistas en psicología cognitiva otorgan un lugar primordial a la interacción social como uno de los principales elementos formadores y creadores de destrezas, aún más que la influencia de madres y padres.

n el mundo hay personas altas y bajas; también hay gente con mejores o peores destrezas cognitivas y sociales. Y esa realidad, tan evidente como la estatura, nos hace sin embargo rechinar los dientes. Si el niño tarda en aprender a leer, o no le entran las matemáticas, se le trata de perezoso y se intenta que alcance al resto. Tan bienintencionada actitud es un error. Dada la extraordinaria diversidad de caracteres humanos, la mejor regla para el maestro es lograr que cada alumno despliegue en libertad su particular potencial. De tan sencilla conclusión pedagógica se siguen sin embargo consecuencias extraordinarias, como argumenta el pediatra suizo Remo H. Largo (Winterthur, 1943), cuyas investigaciones sobre el paso de la infancia a la edad adulta mundialmente reconocidas divulga con pasión y originalidad en su último libro en español: Individualidad humana. Qué nos hace diferentes y cómo aprovecharlo (Debate).

Yo pensaba que el misterio de nuestra especie es por qué todos nos parecemos tanto y llega usted y dice que el verdadero enigma está en nuestras diferencias...

Toda la evolución desde las bacterias, las plantas, los animales y así hasta llegar a los seres humanos se basa en una ley fundamental: la diversidad. No existe ninguna especie animal o vegetal en la que sus miembros sean iguales y, en el caso del ser humano, esa diversidad ha tenido un efecto extraordinariamente positivo. Pensemos en nuestra sociedad moderna. Hay personas con mejores actitudes lingüísticas, otras con un funcionamiento más afinado del pensamiento lógico y otras a su vez que muestran unas capacidades espaciales muy desarrolladas, o mejores actitudes musicales o una gran percepción del tiempo y la planificación. Todos estos individuos han contribuido al progreso y


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otras muchas personas han aprovechado esos conocimientos. Largo mira el móvil con el que estoy grabando la entrevista y pregunta: “¿Es un iphone?”

No, es un Samsung, ¡pero es mejor!

Jajaja, estoy seguro. Bueno, el fundador de Apple tenía grandes capacidades pero no hay muchos que sepan que él estudió tipos de escritura, cómo se configuran las letras, lo que llamamos caligrafía, y puso mucha atención en lograr un tipo de letra que fuera legible. Y el chiste es que ese tipo de letra, la Arial, no es más que, en el fondo, la llamada letra Helvética desarrollada por un diseñador suizo y que Steve Jobs hizo suya. El desarrollo de la cultura humana es una conjunción de diferentes personas con sus diferentes capacidades.

Diversas tendencias educativas buscan elevar la sensibilidad de los niños, respecto de los gustos e inclinaciones de las niñas, buscando allanar el camino a la equidad de género.

Entre 1975 y 2005 dirigió los célebres Estudios longitudinales de Zurich, acompañando a más de 700 niños de dos generaciones desde el nacimiento hasta la edad adulta. ¿Qué prejuicios acerca del ser humano se le vinieron abajo entonces?

Lo conté en mi primer libro, que tiene edición española, Primeros años (1993). Lo más importante que comprendí, y sobre lo que creo que debo llamar la atención, es que todos los niños, en todos los ámbitos que podamos imaginar —comer, dormir, crecer, hablar, leer— son muy diversos y lo que a muchos no les gusta oír es que no se puede conseguir que sean de otra manera. No podemos lograr que nadie vaya más allá de sus propias capacidades.

Pero, ¿qué determina más la idiosincrasia del niño? ¿Lo genético o lo culturalmente adquirido?

La respuesta frecuente que se da a esa pregunta es ambas cosas. Pero no es cierto. Le pongo un ejemplo. Los niños crecen, ¿verdad? Crecer está genéticamente programado. Y de lo que se trata es de que cada niño sea capaz de realizar su propio programa genético, de que coma y beba adecuadamente. Si está bien alimentado, logrará alcanzar su potencial de crecimiento, pero sabemos a ciencia cierta que no puede ir más allá de ese potencial. Es decir, si lo sobrealimentamos no crecerá más: engordará. Y eso ocurre con todas las demás aptitudes. Todos los niños son muy diversos y lo que a muchos no les gusta oír es que no se puede conseguir que sean de otra manera

Tengo dos mellizas de 20 meses. Son diferentes en todo —lenguaje, actividad, sueño, alimentación, carácter—desde una edad temprana...

Esa diferencia empieza el primer día. Quiero decir el primer día real, dentro del seno materno. Al cabo de nueve meses, cuando nacieron sus hijas, ya eran diferentes. La motricidad, el comportamiento social... y lo que ocurre a continuación es que esa diferenciación va profundizándose.

¿Y qué hacemos los padres? Porque, dado que son tan

diferentes, las tratas también de manera diferente y a veces uno piensa que eso es injusto y que debiera dirigirse a las dos por igual. ¿Cuál es el mejor método educativo? Y perdón que esto en lugar de una entrevista empieza a parecer una consulta profesional...

Jajaja, sí, ¡parece una consulta! A ver, el grave error sería tratarlas igual a ambas, usted debe descubrir qué quiere y qué necesita cada una y dárselo.

La viga fundamental de su proyecto es lo que llama “Principio de ajuste”. Todos

somos diferentes, escribe, todos tenemos distintas capacidades y conocerlas y aplicarlas en nuestra vida cotidiana para vivir en armonía es la única manera de aspirar a algo parecido a la felicidad. ¿Y si descubrimos esas capacidades pero la realidad no nos deja ponerlas en práctica, no estaremos condenados a una vida de frustración y además lo sabremos?

Es cierto. La frustración puede ser grande. Pero el problema es que no existen normas de validez universal, solo cada persona puede

Muchos de los estudios relacionados con la psicología infantil temprana, no son concluyentes en cuanto a las edades en que los intereses de género se diferencian.


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Las diferencias entre niños y niñas suelen servir como justificación para la desigualdad genérica, olvidando que la diversidad es una fortaleza, no una debilidad.

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menos que sus compañeros de juegos a los que se acaban pareciendo.

Conozco a Judith Rich Harris y los padres no influyen nada... en sus hijos adolescentes. Le hago un pequeño croquis aunque lo puede encontrar también en mi libro. En este punto, Largo traza un eje de coordenadas. En la vertical señala la edad creciente de los hijos, en la horizontal la influencia de sus padres. Ese apego es fuerte al principio cuando los niños son pequeños y va disminuyendo hasta que prácticamente desaparece en torno a los 15 años sustituido por los compañeros y, finalmente, por la pareja.

Por último, ¿cuál es su experiencia como pediatra respecto de la afirmación de que los hombres y mujeres son diferentes por razones biológicas y que, por ello, trabajamos en cosas diferentes y nos ocupamos también de los hijos de forma diferente? ¿Cuál es la experiencia de sus estudios sobre la brecha entre los sexos? ¿Diría, por ejemplo, que los niños son naturalmente agresivos y técnicos y las niñas empáticas y humanistas? intentar vivir su vida de la manera que desea, pero es cierto que eso hoy en día es muy difícilmente conseguible. Muchas personas, por ejemplo, tienen que trabajar en el mayoritario sector servicios cuando esos trabajos no se adaptan a sus deseos. Tal vez preferirían ser artesanos o agricultores y no pueden. Desgraciadamente el ser humano no está hecho para vivir en una sociedad de masas y anónima como la nuestra. No existen normas de validez universal, cada persona puede intentar vivir su vida de la manera que desea pero eso es muy difícil hoy.

¿Somos todavía cazadores recolectores?

Seguimos siéndolo. Pensemos que durante 200 mil años hemos vivido en contacto con la naturaleza y en pequeñas comunidades de un máximo de 50/150 individuos en las que todos se conocían entre sí. Ese tipo de vida social ha desaparecido hoy, y eso es un problema fundamental para nosotros.

Pero ¿no somos la especie más adaptable del planeta?

Esto ocurre de hecho con mucha frecuencia, que uno no pueda vivir intensamente sus fortalezas pero eso, repito, ocurre porque nuestra sociedad se ha uniformado completamente en el ámbito laboral. En el pasado existían artesanos, campesinos, comerciantes, y ahora el 70 por ciento trabajamos en el sector servicios. Personas que querrían ser músicos, valen para ello, y son camareros.

Según sus investigaciones acerca de la individualidad humana y aquello que nos hace distintos, ¿cuál piensa

que sería el mejor modelo de sociedad? ¿Una que diera más importancia a la igualdad y apoyara con ayudas públicas a aquellos con menores capacidades o un origen social más bajo, o, por el contrario, una sociedad que privilegiara la libertad y el mérito en la que cada cual logre lo que se merezca?

¡Esa es una pregunta demasiado grande! Tal vez me arrepienta, pero uno solo puede vivir su individualidad dentro de una sociedad en la que todos se conocen, en la que sea aceptado con sus fortalezas y debilidades. Y aquí surge una cuestión política. Antaño todas las necesidades se veían satisfechas en el seno de nuestras pequeñas sociedades. Enfermabas y se ocupaban de ti. Hoy tenemos la sanidad pública, al Estado. Es decir, hemos externalizado nuestra supervivencia y eso es un problema, porque hemos acabado convirtiéndonos en totalmente dependientes tanto del Estado como de la economía. La pesadilla podría llegar con un apagón de una semana sencillamente. Asumimos que el Estado y la economía van a seguir funcionando siempre como hasta ahora y yo no estoy seguro. ¿El presidente se encargará? No, no podrá. Los niños observan más las fortalezas de sus congéneres, quién corre más rápido y las niñas muestran una jerarquía plana y social.

La psicóloga cognitiva Judith Rich Harris defiende en su obra una hipótesis muy polémica: los padres hacen muy poco o nada por la educación de sus hijos, mucho

He investigado mucho esto y las diferencias se aprecian claramente en torno a los dos años en el comportamiento, en el habla, en el juego... Las niñas juegan más con muñecas, es así, les dan de comer, etcétera. Yo puse, por ejemplo, un hornillo como experimento. Las niñas se acercaban a cocinar en él, mientras que los niños lo que querían era comprobar cómo funcionaba. Estas diferencias comienzan muy temprano, como digo, y en los años siguientes apreciamos una especie de jerarquía entre los niños. Los grupos de niños observan más las fortalezas de sus congéneres, quién corre más rápido, quién puede subir a un árbol, quién puede hacer el carro más grande con piezas de lego, y los grupos de niñas muestran, sin embargo, una jerarquía plana que se rige por criterios sociales.

¿No es buena idea entonces, para educar en la igualdad, darle muñecas a los niños y coches a las niñas?

No funciona, existen estudios al respecto. Y cuando comprobamos el resultado por ejemplo entre padres solteros y madres solteras que educan a sus hijas... no hay ninguna diferencia, a esas niñas les interesa lo mismo. Ahora bien, me gustaría añadir un comentario político. El sistema que tenemos hoy está basado en un principio masculino de la competencia por el poder y eso es algo, salvo excepciones, de lo que carecen las mujeres. Y de lo que carece hoy nuestra sociedad es de la seguridad social y emocional en las que las mujeres son mucho más competentes. Por eso en Suiza llevo quince años diciendo que las mujeres deberían fundar un partido de mujeres para cambiar la sociedad. Y los hombres, como usted... tal vez puedan ayudar. *BBC


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Gavetas

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Hemeroteca del Diario de Centro América

Eduardo Livingston

DCA, 21 de febrero de 1935.- En Páginas olvidadas de la Sección de Historia Patria, se lee un Decreto del 27 de agosto de 1836, durante el Gobierno de Mariano Gálvez: “La Asamblea Lejislativa del Estado de Guatemala, penetrada de un vivo sentimiento por la muerte del señor Eduardo Livingston, cuyos trabajos lejislativos desde la Luisiana han venido a fructificar hasta Centro América y cuyos códigos, monumento de libertad y filantropía, fueron en su mayor parte adoptados para establecer también los derechos del pueblo de Guatemala, y hermanar en lejislación á dos Estados remotos pero venturosos por la libertad de sus principios; en consideración y reconocimiento al ilustre autor que afianzó la garantía de la escritura y toda libertad individual, ha tenido á bien decretar y decreta: 1º.- Los Representantes en esta Asamblea llevarán luto por tres días que comenzarán el 28 del corriente; (...) 3º.- Se colocará su retrato en el salón de sesiones de esta Asamblea con la siguiente inscripción: EDUARDO LIVINGSTON dio leyes a la Luisiana que ha adoptado Guatemala: por su medio la civilización hermanó ambos pueblos y enlazó sus libertades. (...) 5º.- El Gobierno manifestará al señor Ministro de los Estados Unidos del Norte (...) la sensación dolorosa que ha hecho al Estado de Guatemala el desgraciado acontecimiento al que se refiere su comunicación de 31 próximo pasado y que se conduele vivamente de la irreparable pérdida que ha sobrevenido con la muerte del señor Livingston á la ilustre patria de su nacimiento (...)”.


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Reporte en V

El escándalo público por las denigrantes actividades y abusos cometidos por miembros del departamento humanitario de Oxfam, durante la emergencia de Haití en el terremoto de 2011, no solo han afectado la credibilidad de esa institución, sino que han vulnerado el prestigio, legitimidad y honorabilidad del conjunto de organizaciones de desarrollo y asistencia humanitaria.

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Agencias caridad, en la

Francisco Álvarez*

n la historia reciente del mundo de las organizaciones de caridad del Reino Unido no se había producido un escándalo en los medios de semejantes proporciones y ramificaciones. Se conocían algunos casos en países como España, Francia y en América Latina y otros que habían involucrado organizaciones del sistema multilateral de Naciones Unidas en África. Este caso, aunque tuvo lugar hace 7 años, es muy grave y no existe ninguna razón que exonere a los responsables directos ni a la organización como resultado de lo ocurrido; y, aunque esto no sea una práctica endémica, generalizada y sistémica, el cuerpo de dirección de la organización debe de asumir su responsabilidad. Porque lo que ocurrió no solo se repitió, (de Chad a Haití), sino que también pudo propagarse hacia otros países (Bangladesh) y a otras organizaciones por la falta de procedimientos claros para dar referencias del personal implicado que, de Oxfam, pasó a trabajar a otras organizaciones, (Action against Hunger, Mercy Corps y CAFOD, que se sepa). Hasta cierto punto, los reclamos que se le hacen a la organización por mal manejo del problema y de falta de transparencia o encubrimiento ya han costado 70 años de legitimidad y le va a significar el recorte de millones de fondos, (oficiales, privados y públicos), así como el retiro de la cooperación de, posiblemente, miles de voluntarios.

Voces de apoyo

Sin embargo, con el pasar de los días también se han ido registrando voces de apoyo y solidaridad del público y de personalidades tanto en el Reino Unido como internacionales que, pese a lo ocurrido, comprenden que la reacción de los medios ha sido desmedida, que políticamente los conservadores en el Gobierno tienen su propia agenda, pero sobre todo, que creen en el compromiso de Oxfam para continuar trabajando con la gente empobrecida para apoyarles en cambiar las causas de sus condiciones materiales y espirituales. En el Reino Unido, el acoso y posiblemente abuso sexual que han sufrido también al menos 82 voluntarias que trabajaron o trabajan aún en las tiendas de Oxfam en los últimos 3 años, aunque no se encuentra vinculado directa ni indirectamente al caso de Haití, es un problema extremadamente serio, mucho más complejo, (porque implica también abusos cometidos por

Los entes no gubernamentales de ayuda, comprometidos con el cambio, están llamados a no conv

personas externas hacia jóvenes voluntarias trabajando en la tiendas de Oxfam), y de enormes consecuencias que indica que el problema va más allá de Oxfam. Esto último es lo que al menos se puede extraer de casos como el del ex coordinador de la Association for the Protection of All Children Charity que hace poco fue condenado a 6 años de cárcel por haber abusado de un niño en 1960. Aunque esta persona admitió haber abusado de 5 menores de edad, el número de casos que se logran registrar siempre ha sido menor por el miedo, vergüenza e impotencia de las víctimas. Pero la crisis actual que enfrenta Oxfam no es únicamente el resultado de la infiltración de individuos corruptos en la organización, que no pudieron ser detectados y fueron reclutados entre muchos otros, a pesar de que se buscaba a profesionales respetables procedentes del sector privado, Naciones Unidas o el sector público del Reino Unido para reemplazar a la antigua generación de gerentes y profesionales. La gerencia de hace unos 15 años tenía la idea

de transformar a Oxfam en una organización moderna, profesional, multicultural e integrada por jóvenes, idealmente en su mayoría por mujeres. Oxfam es una organización que se renovó en muy poco tiempo.

Modelo agotado

La crisis actual tampoco es solamente el resultado de las malas prácticas de algunos de los gerentes de la organización, el encubrimiento por temor al desprestigio o la falta de mecanismos institucionales más rigurosos, que en los hechos sí se mejoraron para garantizar la transparencia, rendición de cuentas y la gestión de los recursos humanos. Si algo no se le puede reclamar a Oxfam es que no cuente con procedimientos y regulación, documentos de políticas y una estructura organizativa y de gestión de recursos humanos tanto en la sede como en todas sus oficinas de país. Tampoco puede argumentarse unilateralmente, que esta crisis es el resultado de una campaña de la derecha a través de sus medios y


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de a mira

Fotos: Archivo

Fue la adopción de un modelo tecnocrático que rediseñó la cultura organizativa dejando en segundo lugar la tradición de los principios y los valores en la práctica. También es cierto que la Oxfam de 2018 no es la misma de las décadas de 1970, 1980 y 1990. Oxfam es una organización en la que, en términos cuantitativos, su personal bajo contrato y voluntariado han crecido no solo en el Reino Unido sino también en el mundo, pues trabaja en más de 90 países, además de territorios bajo disputa. Podría argumentarse que este tipo de hechos se dan porque el tamaño de la organización es mucho mayor que el de antes y resulta difícil de controlar, pero este argumento reafirma que el problema es la gerencia y el liderazgo. Existen otras organizaciones más grandes que Oxfam, y este tipo de situaciones no se ha observado. En cualquier organización, institución y sociedad, el abuso sexual, sea cual sea su forma, y sea quien sea el que lo cometa, es una violación de la dignidad e integridad humana que debe ser seria y debidamente atendida, procesada y amonestada de acuerdo con la gravedad y con la legislación. Quizá la lección principal de todo este episodio es que organizaciones como Oxfam y otras ONG en general, que basaron sus métodos de gestión y cultura organizacional en un tipo de gerencia tecnocrática, tienen que reflexionar y aprender a ser más modestas, más humildes, y volver a las raíces de su compromiso.

El balance

vertir la caridad en otra forma de abuso.

del Gobierno conservador que buscan poner de rodillas a una de las organizaciones más críticas y comprometidas con el combate a la pobreza en el mundo, que lucha por la equidad y exige la transparencia y rendición de cuentas de las empresas y Gobiernos, incluidos los del Reino Unido. Una hipótesis que podría explicar este problema es la de que la debacle político-institucional actual de Oxfam es el resultado del agotamiento de un modelo de gerencia, liderazgo y cultura organizacional de tipo tecnocrático neoliberal, inspirado en el modelo del sector privado e implantado en la organización a lo largo de los últimos 15 años, en donde lo que se valoró fue el individualismo, la eficiencia, la eficacia, el “profesionalismo” y la competencia, sacrificando los principios, los valores y el compromiso que caracterizaron al personal de la organización trabajando en América Latina, Asia y gran parte de África en décadas anteriores. El profesionalismo, la eficiencia y la eficacia en sí mismos no fueron el problema.

Las ONG de desarrollo y asistencia humanitaria no son inmunes a la influencia de los individuos que integran su personal, ni a la cultura dominante o a las instituciones y organizaciones en general. Estas entidades, por otra parte, no son imprescindibles ni intocables, y no cabe duda de que pueden llegar a desaparecer debido a eventos, tanto fortuitos (crisis financieras), como debidos a la acumulación de sus propios fallos, sean estos de su personal, de los sistemas y/o del liderazgo y la gerencia de la organización. El “profesionalismo” que se pregonó como la nueva cultura institucional en reemplazo de la del pasado (por muy ineficiente, politizada, idealista, etcétera) no ha resultado ser mejor sin incluir los valores, principios y el compromiso. Por otro lado, la crisis y el potencial hundimiento financiero para la organización y el sector en general, evidencia lo vulnerable que ha resultado depender en gran medida de fondos gubernamentales o institucionales. Es posible que el DiFD (Department for International Development) suspenda los fondos gubernamentales a Oxfam destinados al desarrollo y asistencia humanitaria; pero, de hecho, esto lo ha venido haciendo desde hace unos años, no solo con Oxfam sino con todo el sector, como parte de su política macroeconómica de recortes y de seguridad. Es posible anticipar también que cada vez más los fondos para cooperación internacional del Gobierno británico se canalizarán vía el sector privado y algunas ONG más dóciles o proveedoras de servicios hacia los países que cumplan con las condiciones e intereses comerciales y de seguridad del Reino Unido. No porque existan todos estos casos de acoso, abuso sexual y corrupción, las ONG,

instituciones y la sociedad civil, en su conjunto, son consustancial y estructuralmente malos. En Oxfam y en todas la ONG existen miles de trabajadores y voluntarios de todas las edades y de ambos sexos con un gran compromiso por el respeto de los derechos humanos, la búsqueda de equidad y solidaridad. Oxfam y el conjunto de ONG pueden recuperase, recobrar su prestigio y fortalecerse para seguir adelante, pero para ello se requiere de rescatar la tradición de los valores, principios y el compromiso humano y social. Resulta esencial reconstruir o refundar una cultura organizacional diferente. Quienes trabajan en el campo del desarrollo necesitan de sus aliados en el Sur, de sus organizaciones y movimientos sociales, no al revés, porque las luchas por la democratización de las sociedades y los cambios económico-estructurales siempre han sido y seguirán siendo emprendidos, no por las ONG, sino por los pueblos y sus propias organizaciones. El cambio requerido debe hacerse teniendo cuidado de garantizar la integridad y dignidad de todas las personas, pese a que los medios y el Gobierno, para el caso la Comisión de Caridad o DiFD, requieran la introducción de registros policiales o criminales.

Erradicar el acoso

El problema del abuso, acoso sexual, prostitución, violación y, el extremo de todos, el feminicidio, (cuantitativamente más grave en varios países de América Latina y del cual México es un ejemplo trágico), son problemas graves y complejos con alcance global y multidimensional: económico, político y cultural que envuelve a todas instituciones, organizaciones y sociedades. La lucha por erradicar el acoso y abuso sexual en todas las ONG no debe hacerse aisladamente, pues forma parte de un todo. La pérdida de valores éticos, la deshumanización, la cultura machista y la insensibilidad son características comunes que se reproducen en todas las sociedades a través de los medios y patrones de comportamiento del sistema. A la vez, la pérdida de valores y la deshumanización también tienen su base en la pérdida de legitimidad y la corrupción que se da en las instituciones, como la Iglesia católica, los partidos políticos, los Gobiernos, las organizaciones internacionales, entre otras; Finalmente, es necesario enfatizar en que es la cultura y no los mecanismos de vigilancia y control policiales o la gerencia de recursos humanos en sí mismos lo que hará la diferencia en las organizaciones. El cambio de dirección pasada que condujo a la organización a un liderazgo y gerencia de tipo tecnocrático indujo un cambio cultural. Basta escuchar a las contrapartes en algunos países y regiones de América Latina que a partir de los años noventa comenzaron a comentar cómo Oxfam había abandonado su práctica de trabajo. En 1804 Haití se convirtió en la primera nación o pueblo en el mundo en abolir la esclavitud y constituirse en la segunda república del continente americano. 214 años después, con esta nueva tragedia, el pueblo empobrecido de Haití nos convida, nos exige, que juntos nos liberemos y hagamos no solo de Haití, sino del mundo, un lugar mejor. *Estudios latinoamericanos, Universidad Nacional Autónoma de México.

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Contando el tiempo

Lorencita Bastidas (I) quiere que, cuando la vean, la gente reconozca de inmediato que ella es una mujer kuna.

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Es imposible hacer un control total de la frontera debido a su extensión y su vegetación, aprovechada por los migrantes y grupos de narcotráficantes.

El Tapón del Darién (2)

Esta tierra, donde diariamente alguien alcanza una meta y alguien muere, tiene 575 mil hectáreas de extensión (unos 5 mil 750 campos de futbol), alberga 900 especies de pájaros y alrededor de 2 mil 163 de flora, así como 160 especies de mamíferos (sin contar los abigarrados grupos humanos) y 50 de anfibios. Alejandro Millán Valencia*

n el suelo húmedo, un simple rectángulo muestra la tumba anónima de un migrante. Un muerto más de una cifra que se desconoce: no se sabe cuántos han quedado a mitad de camino durante estos últimos años de recorridos masivos. No hay una cifra oficial, sino relatos fragmentados. A las dos horas de expedición, nuestra ropa y nuestro cabello están tan mojados como si recién saliéramos de una piscina. Pizarro nos promete nuestra primera parada técnica para descansar y recomponernos: “Vamos llegando al carro”. —¿El carro? —Sí, más o menos a una hora y media está el carro. —Un carro en mitad de la selva... —Sí, exacto. A pesar de que no existe la carretera, algu-

nos osados igual han intentando aventurarse por aquí montados en automóvil. Uno de ellos fue Dick Doane, de Chicago, un vendedor de carros que en 1961 financió la expedición de tres Corvair rojos —un vehículo que General Motors había lanzado dos años antes— desde Illinois, en el norte de Estados Unidos, hasta Buenos Aires, para demostrar que el flamante modelo era capaz de atravesar el Tapón. Trajeron camiones, tumbaron árboles para crear una trocha por donde circularan los carros como mejor pudieran y contrataron a indígenas de la región para que sirvieran de guías. “Llegado un momento, calcularon mal la cantidad de gasolina de uno de los vehículos. Mandaron a las personas encargadas de esa parte del recorrido hasta Paya para buscar combustible, mientras los otros dos carros continuaban la aventura”, me cuenta Pizarro. “Lo que pasó es que, cuando volvieron, las partes más costosas del auto ya no estaban. Se las habían robado. Entonces tocó dejarlo ahí”. —¡Es un carro en la mitad de la selva! —grita Camilo, quizá contento porque algo interrumpe la monotonía del paisaje. Saca su celular y se toma varios selfis. Yo me limito a palpar la textura de este cadáver rojo, de su pintura lacerada por el óxido. Pienso si todo esto no es sino una metáfora de los constantes intentos fallidos por conquistar el Darién. Todos convertidos en chatarra. Todo el tiempo hay una mezcla sofocante de calor y humedad que desgasta a quien intente cruzar esta parte de América Latina. A menos de 100 metros queda la frontera, marcada por una columna blanca de cemento con doble placa: “Panamá” del lado norte

Quien entra al Tapón del Darién tiene tantas posibili

y “Colombia” en la cara sur. Como me había avisado José E. Mosquera, un analista político colombiano experto en el tema de la carretera durante una conversación en Medellín, en ese lugar comienza también lo que fue el puntillazo final para que la Panamericana nunca terminase de construirse. “A principios de los años 70 surge en Colombia un brote de fiebre aftosa que afecta al ganado. Y eso enciende las alarmas de Estados Unidos, que había sido el principal país impulsor de la ruta”, me explicó.

Muro de contención

Según Mosquera, Washington pensó que la mejor manera de frenar la expansión del virus era sacar partido de un muro natural y le ofreció a Colombia la creación de un espacio de conservación ecológica en el lugar por donde se pensaba que podía pasar la Panamericana. Ese bloque de protección antiaftosa es el Parque Nacional Los Katíos, que comenzamos a recorrer después de dejar atrás el monolito fronterizo. El Darién colombiano. “De esa forma, Estados Unidos neutralizaba cualquier opción de conexión directa entre Colombia y EE. UU. Por eso durante años al parque se lo conoció como Los Katíos USDA, que son las siglas de la Secretaría de Agricultura de Estados Unidos, la entidad que financiaba el proyecto”, agregó. Con el recrudecimiento de la guerra en Colombia, Panamá encontró nuevos argumentos para postergar la carretera: no solo sería una zona de conservación y un bloque contra la intromisión de virus bovinos, sino también una aduana no oficial para evitar que el conflicto vecino invadiera el país. Llevamos ocho horas de recorrido; la temperatura se ha elevado sobre los 30 grados; mi


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Guatemala, viernes 2 de marzo de 2018 Fotos: Archivo

idades de salir ileso como las tiene un alma en pena para salir del infierno.

vestimenta empapada pesa el doble. Pizarro traza el plan de lo que viene: debemos atravesar la quebrada del río Tula, pero no siguiendo su ribera sino utilizando una línea recta para hacer el camino más corto, aunque no más fácil, porque hay que subir y bajar ocho colinas en el trayecto. “Estamos retrasados”, advierte para justificar la decisión. Y señala una amenaza que viene detrás de nosotros: “La luz se va antes en la jungla”. Pero el calor y la extensión de la caminata nos juegan en contra y el cuerpo, a pesar del suministro de agua constante, comienza a ceder. Nuestros pasos se hacen más lentos y las pausas para descansar, más frecuentes. Pizarro se pone nervioso y repite la consigna: tenemos que llegar antes de que anochezca. Para peor, ocurre algo que no estaba en los planes: el camino está totalmente anegado, una superficie de lodo que se traga los pies hasta los tobillos. En algunos tramos, hasta las rodillas.

Troncos y mulas

Sobre el pantano se pueden ver huellas de mulas y burros. “La explotación maderera utiliza mulas para sacar los troncos de la selva, y eso ha deteriorado la calidad del suelo en algunas zonas del parque”, es la explicación de Nianza Águlo, directora de la reserva de Los Katíos. “Estamos realizando varias operaciones de control para reducir este tipo de prácticas”, asegura. “De hecho, Unesco nos retiró en 2015 de la lista de Áreas de Patrimonio en Peligro por nuestro buen control de la deforestación en la zona”. Lo cierto es que este lugar no está diseñado para que lo transite nadie, mucho menos a pie. Lo que sigue es un recorrido de barro que se

va en la oscuridad es un lugar tenebroso. Como una máscara que no te deja respirar. “No puedo más”, dice mi compañero y se desvanece sobre el lecho del Darién, exhausto. Resopla, agitado. Pizarro y los hombres que nos han servido de guías encienden sus linternas y nos rodean para evitar que se acerque algún animal. Yo tampoco puedo más. Han sido 12 horas de darle batalla a la naturaleza áspera, que te lastima la piel cada dos metros, envueltos por una atmósfera sofocante que aplasta el cuerpo cubierto de prendas que nunca alcanzan a secarse. Pizarro se comunica por el radio y nos trae las últimas palabras de aliento: “Estamos a 25 minutos del río Cacarica, donde nos espera un bote que nos llevará a la comunidad Juin Phubuur. Vamos”. Cuando me levanto y avanzo un par de metros, distingo sobre el telón negro de la selva las sombras de una choza de paja, una mesa rodeada por unas sillas rústicas acomodadas simétricamente una frente a otra, mientras una canoa flota sobre un río apacible. Veo el cuadro perfectamente. “Ahí está, llegamos”, digo eufórico. “No, ahí no hay nada”, me corrige el guía que está al lado mío cuidando cada paso. “Estás comenzando a alucinar. Tenemos que llegar rápido”. Me echa agua en el cuello y me obliga a tomar unos sorbos grandes que me permiten volver a concentrarme en el camino. Los 25 minutos se convierten en una hora serpenteando por el lodo, hasta que finalmente llegamos al bote. Me desplomo en mitad de la embarcación y el primer impulso es cerrar los ojos, pero uno de los guías nos sugiere mantenernos en vela hasta que lleguemos a Juin Phubuur para evitar que si la lancha se voltea no podamos reaccionar a tiempo para salir del agua. “Mira el cielo, mira cómo están las estrellas”, sugiere para distraerme. Las estrellas estallan sobre el fondo violeta del cielo del Darién y rodean a la luna menguante, luminosa sin el filtro de la contaminación.

Allá es el infierno

La única forma de recorrer el Darién desde Yaviza es siguiendo el curso de los ríos.

adhiere en las manos y los pies y parece que tiene vida propia, que cada vez que absorbe uno de mis pasos desea quedarse con mis botas y la mitad de mis piernas. Cada avance nos hunde más en el fango y todo el esfuerzo se centra en conseguir despegar el pie del fondo, solo para volver a empezar el proceso en el siguiente paso. La marcha se convierte en un penoso arrastre de piernas embadurnadas de pantano y cansancio, que se extiende por cuatro horas más. El peor temor de Pizarro se hace realidad. Nos alcanza la noche y comprendo su afán, la sel-

Mientras la canoa avanza pienso que lo que acabo de hacer, acompañado por cinco lugareños expertos, con agua abundante y alimentos suficientes, con ropa especializada y un sistema de comunicación de apoyo, lo transitan a diario los migrantes de a pie: 47 mil personas en los últimos 10 años (27 mil en 2016), algunos sin guía, comida o zapatos adecuados, con el solo objetivo de huir de la miseria y buscar un futuro mejor que queda muchos peligros y muchos kilómetros más allá. Pero ya me lo habían dicho. En Metetí, una localidad panameña que está antes de llegar a Yaviza, me había encontrado con una mujer ghanesa, una más de los migrantes clandestinos que recién habían salido de su travesía en la selva.Cuando le conté mi idea de atravesar el Tapón del Darién, la mujer abrió los ojos y me dijo: “No lo haga. No lo haga, si puede evitarlo. Eso allá es el infierno”. Nos toma dos días más llegar a Turbo, en Colombia, aunque nada se compara a los rigores del camino que ya sorteamos. Y retomamos la Panamericana, que en este caso es una sombra de asfalto que espera ser reparada. Atrás, cubierto por la bruma de una llovizna, la espesura del Darién se va diluyendo en el horizonte. Un gigante lleno de pesadillas, como si se tratara de un invento de la imaginación. *BBC

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Tragaluz

Guatemala, viernes 2 de marzo de 2018

Cabrera

Fotos: Archivo

aquí y allá

El soporte material de muchos de los cuadros de Roberto Cabrera es el cemento urbano y, en buena medida, la misma piel de quienes habitan la “politósfera” de las ciudades, cuya vocación masificante corre pareja con la soledad.

Adriano Corrales Arias* l 25 de enero, en el Museo de Arte Costarricense (MAC) ubicado en el Parque Metropolitano de La Sabana, al oeste de la ciudad de San José, se inauguró la exposición denominada Roberto Cabrera, aquí y allá. La misma se conformó a partir del legado artístico dejado por el artista e intelectual guatemalteco en Costa Rica, a partir de las obras que se conservan en colecciones privadas y en la herencia de su familia, según informó la Dirección del Museo. “En 1981, Roberto Cabrera llegó a vivir a Costa Rica y mantuvo durante su estadía un papel activo no solo como artista, sino también como profesor, crítico, gestor y principalmente investigador. En 1996 regresó a Guatemala y se desarrolló como profesor y ensayista; también fue en cierto momento director del Teatro Nacional. Continúa a la vez con sus investigaciones sobre la cultura guatemalteca y trabajó de manera cercana con artistas jóvenes de Comalapa y del Atitlán, hasta su muerte en 2014”, indicó María José Chavarría, curadora del MAC y encargada de la muestra.

A la inauguración del evento acudió nutrido público conformado fundamentalmente por artistas, amigos, familiares y exalumnos del maestro. Es importante subrayar la gran cantidad de obras en exhibición, lo cual indica el aprecio por la misma de parte de coleccionistas privados y público en general.

El artista, su trayectoria y producción artística

Cabrera nació en 1939 en ciudad de Guatemala. Estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas entre 1953 y 1959. Desarrolló su carrera en el medio artístico como pintor, grabador, escultor, investigador, educador, promotor cultural y crítico de arte, todo ello dentro de una visón renacentista en términos del intelectual/ creador interesado por el amplio campo de las Humanidades. Fue, además, entre otras actividades, fundador, director, administrador y promotor de la Asociación de Estudiantes de Artes Plásticas, de 1957 a 1962. La producción de Roberto Cabrera inició en la década de los 60 con la exploración del dibujo y del grabado, especialmente en metal. Posteriormente incursionó en la pintura con

diferentes técnicas, y posteriormente, incorporó a su trabajo el collage y los materiales encontrados. Sus pinturas matéricas se transformaron en objetos tridimensionales, ensambles, instalaciones y en lo que él denominó “escultopinturas”. Fue miembro fundador del mítico grupo VÉRTEBRA, colectivo parteaguas en el quehacer artístico-cultural guatemalteco de la segunda mitad del siglo XX. En lo temático, Cabrera trabajó de manera constante las problemáticas socioculturales y políticas de su entorno, tanto de Guatemala como de Latinoamérica, a partir de la investigación de campo en el plano sociocultural, antropológico y etnográfico o “etnointerpretativo”, terminología preferida por el propio Cabrera. Durante más de veinte años investigó los rituales en los alrededores del lago Atitlán; lastimosamente ese arduo y considerable trabajo se encuentra aún inédito y a la espera de alguna institución que lo compile y lo publique. La exposición permanecerá abierta al público en el MAC hasta abril de 2018, de martes a domingo, de 9 a.m. a 4 p.m. La entrada al público es gratuita. *Investigador


Guatemala, viernes 2 de marzo de 2018

Con una estética de “materiales encontrados”, Cabrera articula un lenguaje pictórico crítico frente a los poderes fácticos.

iernes

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El artista suele elegir texturas que en sí mismas incorporan una narrativa áspera y directa que busca llamar la atención sobre la zonas oscuras de la cotidianidad.

Todos los elementos simbólicos de la realidad circundante sirven para que el demiurgo construya un retrato de sí mismo y de su tiempo.


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Ventanas

Guatemala, viernes 2 de marzo de 2018

Fotos: Archivo

Bichos raros Verónica Fuentes*

Cuando se trata de nuestro cerebro, lo normal no existe. Un nuevo estudio realizado en la Universidad de Yale cuestiona el límite entre salud psicológica y enfermedad. Según sus autores, pensar o comportarnos de forma distinta puede ser saludable. Incluso la ansiedad o la impulsividad pueden tener una función adaptativa.

Dónde está el límite entre salud psicológica y enfermedad? Este debate sigue abierto desde hace años entre médicos e investigadores. Existen formas de pensar o comportarse que no coinciden con la idea idealizada de estar sano. Sin embargo, un estudio publicado en Trends in Cognitive Sciences sostiene que cierta variabilidad en el razonamiento y el comportamiento puede ser saludable, e incluso cumplir una función adaptativa, aunque también complica los intentos de identificar marcadores estandarizados para las patologías. “Históricamente, la enfermedad psiquiátrica se definía a través de un sistema categórico de diagnóstico donde los trastornos a menudo se trataban como entidades biológicas discretas”, explica Avram Holmes, autor principal de este trabajo, doctor en Psicología clínica e investigador de la Universidad de Yale (EE. UU.). Recientemente, este campo ha comenzado a adoptar una perspectiva de los trastornos que permite dimensionar el funcionamiento del cerebro y el comportamiento observable, borrando las líneas entre salud y patología. El nuevo artículo analiza lo que significa tener un ‘cerebro sano’. Plantea que la variabilidad entre la población es deseable e incluso resulta un factor adaptativo, y cómo debemos interpretar las diferencias individuales en la biología cerebral. “No hay una norma fija”, apunta Holmes. “Existe un nivel de variabilidad en cada uno de nuestros comportamientos”. La variación saludable es la materia prima de la que se alimenta la selección natural, pero existen muchas razones por las cuales la evolución podría no llegar a una versión aislada y perfecta de un rasgo o comportamiento.

“Cualquier comportamiento no es solo negativo o positivo. Existen beneficios potenciales para ambos, dependiendo del contexto en el que te encuentres”, subraya. Por ejemplo, a la búsqueda impulsiva de sensaciones o la predisposición a asumir riesgos para vivir experiencias nuevas —cuyas raíces se encuentran en nuestra historia evolutiva como recolectores— a menudo se le da una connotación negativa. Esta búsqueda de sensaciones se asocia con el abuso de sustancias, la delincuencia, el comportamiento sexual de riesgo y las lesiones físicas. “Pero si se le da la vuelta, esos mismos individuos también pueden prosperar en entornos complejos en los que es apropiado asumir riesgos”, afirma Holmes. De hecho, suelen ser más extrovertidos y realizar más ejercicio.

Ansiedad, ¿motivación o enfermedad?

Lo mismo ocurre para la ansiedad. “Es posible estar más inhibido en entornos sociales y que le resulte más difícil construir amistades”, dice Holmes. “Sin embargo, esa misma ansiedad, en un lugar de trabajo, es lo que te motiva a prepararte para una gran presentación. O si estás en la escuela, a estudiar para un examen”. El investigador de Yale señala que es muy posible terminar en un entorno que favorezca la forma en que funcionan nuestros cerebros. Pero, si la variación en cualquier rasgo psicológico es normal, eso hace cuestionarse qué es lo que lo convierte en un comportamiento desordenado. “Si te centras en un único fenotipo, no hay una línea específica que separe la salud de la enfermedad. Debemos considerar múltiples fenotipos simultáneamente”, indica Holmes. “Puede que no sea posible identificar de forma aislada los componentes individuales del funcionamiento cerebral que separan las poblaciones sanas y las pacientes”, confiesa.

Las experiencias religiosas Las zonas cerebrales asociadas con gratificaciones, como el núcleo accumbens, actúan cuando una persona siente un acercamiento a Dios. Así lo han comprobado investigadores de la Universidad de Utah (EE. UU.) tras visualizar, mediante imágenes por resonancia magnética funcional, qué regiones del cerebro se activaban en un grupo de mormones sometidos a estímulos espirituales. Al igual que el amor, el sexo, el juego, las drogas y la música encienden el circuito de recompensa del cerebro, las experiencias religiosas también lo pueden activar, según el estudio que científicos estadounidenses publican en la revista Social Neuroscience. El circuito de recompensa es un grupo de estructuras

neuronales de nuestro cerebro, relacionado con el deseo, el placer y el refuerzo positivo. “Apenas estamos empezando a comprender cómo el cerebro participa en las experiencias que los creyentes interpretan como espirituales, divinas o trascendentes”, explica Jeff Anderson, coautor del trabajo, quien destaca que en los últimos años “las tecnologías de imagen cerebral han avanzado de tal forma que nos podemos acercar a interrogantes que existen desde hace milenios”. En concreto, los investigadores se propusieron determinar qué redes neuronales intervienen en la representación de los sentimientos espirituales, y para ello eligieron a un grupo de devotos mormones y lo

sometieron a una serie de estímulos religiosos. Los investigadores recopilaron las evaluaciones detalladas de los sentimientos manifestados por los participantes, que identificaron estas emociones como similares a las que sentían durante una sesión del culto. Describían sensaciones de paz, de calor, e incluso llegaban a llorar de emoción en algunos casos. Investigaciones realizadas por otros expertos muestran que el cerebro responde de manera diferente ante prácticas contemplativas y de meditación, características de algunas religiones orientales, pero hasta ahora se tenían pocos conocimientos neurocientíficos sobre la espiritualidad en Occidente. Sinc


Viernes

Guatemala, viernes 2 de marzo de 2018

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Cierta variabilidad en el razonamiento y el comportamiento de las personas puede ser saludable.

Las enfermedades psiquiátricas surgen mediante interacciones que vinculan la función cerebral, el comportamiento y las experiencias. Para comprender la relación entre la biología del cerebro y el riesgo de patologías, habría que estudiar cómo se integra la información en las redes cerebrales, cómo se relacionan los comportamientos y cómo las personas responden a contextos y ambientes. “Entonces sí podrían surgir huellas dactilares multifacéticas de lo que supone un trastorno. Sin embargo, para identificarlas se debería incorporar genética, neurobiología y un muestreo conductual denso de individuos y de los entornos en los que viven”, puntualiza el autor. Holmes insiste en que no es apropiado pensar en si un rasgo único es bueno o malo, saludable o no saludable. “En nuestra sociedad todos nos esforzamos en alcanzar algún ideal arquetípico artificial, ya sea físico, de inteligencia o personalidad. Pero debemos reconocer la importancia de la variabilidad, ya que supone un propósito adaptativo en nuestras vidas”, concluye.

Las personas propensas a la búsqueda de emociones, que actúan de forma impulsiva, pueden tener diferencias en la estructura de su cerebro.

*Sinc

¿La meditación nos hace mejores? ¿Meditar reduce la agresividad y los prejuicios? ¿Contribuye a aumentar la empatía y la compasión? Un equipo internacional de investigadores ha concluido que la meditación no tiene tantos beneficios sociales como se le atribuyen. Un equipo de las universidades de Coventry (Reino Unido), Massey (Nueva Zelanda) y Radboud (Holanda) ha realizado una investigación que indica que no existen evidencias científicas para afirmar que la meditación tenga los beneficios sociales que habitualmente se le atribuyen. Los resultados del trabajo se han publicado en la revista Scientific Reports. Los científicos realizaron la revisión de una veintena de estudios anteriores

y observaron que la mayoría estaban sesgados y tenían errores de metodología. Todos ellos se centraban en técnicas de meditación secular de inspiración budista, como la conciencia plena (mindfulness) o bondad amorosa (loving kindness), pero no habían incluido otras actividades relacionadas, como el yoga o el taichí. Los trabajos analizados comparaban aleatoriamente sujetos que meditaban con otros que no lo hacían. Para Miguel Farias, investigador del Centro para los Avances en Ciencias del Comportamiento, de la Universidad de Coventry, algunos de los fallos se encuentran en la propia estructura de estos estudios. “Hay muchas expectativas sobre los beneficios de

estas técnicas para las personas que meditan y aquellas que las investigan. Esto parece haber sesgado los resultados de los estudios previos”, explica Farias. Para el investigador, “la popularización de las técnicas de meditación parece ofrecer a mucha gente la esperanza de convertirse en mejores personas”, destaca. Sin embargo, “nuestros hallazgos desmontan las afirmaciones populares hechas por meditadores y algunos psicólogos. No se trata de invalidar el valor moral del budismo u otras religiones, pero para comprender mejor el verdadero impacto de la meditación, primero debemos abordar las debilidades metodológicas de los estudios”, concluye. Sinc


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Revista viernes del 02 de marzo de 2018 by Diario de Centro América Guatemala - Issuu