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Guatemala, viernes 9 de marzo de 2018
Héctor Roda
Editorial
Poemas c
Hacer comprensible aquello que la ciencia postula es una formidable tarea formativa, informativa y educativa, a cargo de científicos, comunicadores y educadores, tanto en centros de enseñanza especializados como en el mundo profano. Y es que las evidencias que busca la ciencia, aparte de formar parte de la confusa maraña de los acontecimientos cotidianos, suelen estar rodeadas por la nebulosa de los hábitos mentales que buscan verdades escritas en roca y evaden a toda costa servirse de la duda como criterio de búsqueda. Es sabido que los hallazgos que enriquecen el conocimiento (siempre limitado) que tenemos del universo y de nosotros mismos, se acumulan en el tiempo y adquieren actualidad y vigencia mediante saltos, retrocesos y rupturas en cualquier campo de las disciplinas académicas, sometidas estas a una tensión constante de cambio e innovación. De esa cuenta, la ya dicha tarea de difundir y divulgar; es decir, mediar, la masa crítica de saberes que, pongamos por caso, aporta Albert Einstein al desarrollo de la ciencia, significa no solo subirse a la escoba en la que el físico alemán sobrevuela el mundo, sino, al mismo tiempo, hacer un ejercicio de empatía con el común de los mortales. La tarea del divulgador consiste, pues, en mantener los pies en la tierra, sin perder de vista el horizonte.
l lenguaje nos sorprende porque, al igual que los hombres, siempre está cambiando. No es novedad decir que quien escribe se ve obligado a indagar el corazón de cada palabra, que se pregunta sobre la etimología, el sonido, las acepciones, el orden de sus letras. En la tarea poética el lenguaje sufre alteraciones y estas pueden producirnos un sacudimiento. Con frecuencia lo que nos atrae de los poemas es su originalidad, una palabra difícil de emplear en tiempos en que el exceso de información nos ha hecho perder el asombro. La variedad temática de la obra de Héctor Rodas Andrade manifiesta una voz poética original, conocimiento del lenguaje y fuerza expresiva. En su obra explora nuevas formas donde transluce la busca por su poética; el resultado es previsible: no parará en su afán. Para bien del lector, que podrá gozar de sus versos, al mismo tiempo que reflexionará con el poeta sobre el sentido de la vida. Rodas Andrade, por mérito propio, se suma a lo mejor de la nueva poesía guatemalteca. Carlos Humberto López Barrios
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Semblanza
Tales de Mileto
lería Tras una serie de trámites y reclamos judiciales, Alexander Graham Bell obtuvo el 7 de marzo de 1876 la patente del teléfono en Estados Unidos, basándose en diseños previos del italiano Antonio Meucci, quien desarrolló uno neumático que hoy todavía se utiliza en el Teatro de la Pérgola de Florencia y que luego perfeccionó en el Teatro Tacón, de La Habana.
Se le llamó Tales de Mileto (o Thales) porque vivió en la ciudad de Mileto, entre 624 a.C. - 546 a.C. Fue uno de los “siete sabios” de la antigüedad. No se tiene información sobre sus escritos y su vida se conoce fraccionadamente por las referencias de otros autores. Filósofo de la Escuela Jónica, autor de una cosmología de la que solo nos han llegado algunos fragmentos. Se destacó principalmente por sus trabajos en filosofía y matemáticas. En esta última ciencia se le atribuyen las primeras “demostraciones” de teoremas geométricos mediante el razonamiento lógico y, por esto, se le considera el Padre de la Geometría. Según Tales, el principio original de todas las cosas es el agua, de la que todo procede y a la que todo vuelve otra vez. Se atribuye a Tales el uso de sus conocimientos de geometría para medir las dimensiones de las pirámides de Egipto y calcular la distancia desde la costa hasta barcos en alta mar. Son seis sus teoremas geométricos: 1.- Todo diámetro biseca a la circunferencia. 2.- Los ángulos en la base de un triángulo isósceles son iguales. 3.- Los ángulos opuestos por el vértice son iguales. 4.- Dos triángulos que tienen dos ángulos y un lado respectivamente iguales son iguales. 5.- Todo ángulo inscrito en una semicircunferencia es recto. 6.- El famoso “teorema de Tales”: los segmentos determinados por una serie de paralelas cortadas por dos transversales son proporcionales. En astronomía fue observador de la Osa Menor e instruyó a los marinos para guiarse con esta constelación. Predijo el eclipse solar del año 585 a.C., utilizando el saros, un ciclo de 18 años, 10 días y 8 horas. Thales fue el primero en sostener que la Luna brillaba por el reflejo del Sol y, además, determinó el número exacto de días que tiene el año. Tales también fue el famoso sabio de la historia que cayó en un pozo por mirar las estrellas y una anciana le dijo: “pretendes observar las estrellas, y ni siquiera ves lo que tienes a tus pies”. También se le atribuye a Tales la historia del mulo que cargaba sal y que se metía en el río para disolverla y aligerar su peso; Tales le quitó esa mala costumbre cargándolo con esponjas. Cuando le preguntaron la recompensa que quería por sus descubrimientos, contestó: “me consideraría bien recompensado si los demás no se atribuyeran mis hallazgos, sino que reconocieran que son míos”.
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James Hutton,
el blasfemo que descubrió el tiempo profundo Fotos: Archivo
Su teoría cuestionaba todo lo que se creía saber sobre el planeta.
El paisaje de Escocia oculta en las montañas y valles la historia de nuestro planeta. Pero no fue sino hasta la década de 1750 que un hombre pudo leerla. Ensambló pruebas desconcertantes y descubrió las fuerzas que le dan forma a nuestro mundo. Se llamaba James Hutton. Era divertido, obsceno y un poco rudo. Le encantaba el whisky, las mujeres y debatir nuevas ideas. BBC*
tuvo una idea revolucionaria que cambió la forma en que pensamos sobre el planeta, e incluso la manera en que pensamos acerca de nosotros mismos. Fue quien nos dio el concepto de tiempo profundo. El hombre que inició esta revolución científica creció en la capital de Escocia, Edimburgo. Cuando era joven James Hutton, las colinas alrededor de su ciudad natal le despertaron la curiosidad acerca de cómo se formó la Tierra. En 1747, Hutton era un joven graduado de medicina con un interés inusualmente amplio en todo el mundo natural. Al estudiar sus orígenes descubrió que la autoridad aceptada no venía de la ciencia sino de la teología. El único texto de geología disponible era la Biblia. En ese tiempo había ediciones que hasta daban la fecha exacta en la que Dios creó la Tierra y los mares: el sábado 22 de octubre del año 4004 antes de Cristo. Hutton creía en Dios. Pero, inusualmente para un hombre de esa época, no estaba comprometido con una interpretación literal de la Biblia. Él creía que Dios había creado un mundo que tenía un sistema de leyes naturales. Lo de ser mujeriego, curiosamente tuvo que ver con el desarrollo de la entonces aún no
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El noroeste de las Tierras Altas de Escocia, es el paisaje más antiguo de Gran Bretaña.
establecida ciencia de la Geología. Su amante de aquel entonces quedó embarazada y se desató un escándalo. A ella se la llevaron a Londres a dar a luz. A él lo exiliaron de Edimburgo para limitar el daño a la reputación de su familia. A la edad de 26 años, Hutton se vio obligado a hacer una nueva vida en una pequeña granja familiar en desuso en el sur de Escocia. Pero en esa granja remota se desencadenaron sus brillantes ideas sobre el planeta.
Lo que el agua se llevó
El agua de la lluvia arrastraba tierra hasta los ríos, que se la llevaban al mar constantemente. ¿Se iba a gastar el suelo? Era un lugar sombrío, lluvioso y azotado por el viento, que tuvo que convertir en una granja de trabajo rentable. Eso implicaba tener que cavar y limpiar las zanjas de drenaje constantemente. Por esas zanjas, la lluvia se llevaba el precioso suelo de sus campos río abajo. Esa incesante erosión preocupó seriamente a Hutton, pues pensó que si la tierra constantemente era arrastrada, eventualmente no habría nada para cultivar y, en última instancia, la gente moriría de hambre. Parecía que Dios había hecho un mundo destinado a ser completamente estéril. Pero eso no tenía sentido: Dios seguro había diseñado un planeta que pudiera reconstruirse. La pregunta era: ¿cómo?
El gran sistema de la tierra
Hutton observó que las rocas tenían cientos de capas sutilmente distintas. Comprendió que eran bandas de sedimentos que el agua había traído y depositado en diferentes momentos, año tras año, y que lentamente se compactaban para hacer la roca. Es como ir poniendo tierra de diferentes colores en un recipiente de vidrio: la tierra que la lluvia llevaba al río se iba acumulando y compactando poco a poco... muy poco a poco. Entendió que la creación y la destrucción de la Tierra no son acontecimientos repentinos y dramáticos del pasado oscuro y bíblico, sino acciones lentas e imperceptibles que se suceden todo el tiempo. La Tierra era creada a partir de los escombros del pasado. A la edad de 41 años, su tiempo en el exilio había terminado. Regresó a la ciudad de su juventud. Era la época de la Ilustración escocesa. Edimburgo era la capital intelectual del
mundo, y Hutton la aprovechó al máximo. Esta atmósfera abierta de convivencia era perfecta para airear su gran idea. Hutton sabía que no todas las rocas tenían capas de sedimento, así que debía haber otras maneras en las que se formaban. Le faltaba un pedazo grande del rompecabezas, y lo encontró gracias a otra gran mente de la Ilustración escocesa: su amigo James Watt. Era un consumado inventor, famoso por hacer que los motores de vapor que impulsaron la Revolución Industrial fueran más eficientes. Hutton, fascinado por los artefactos a vapor de Watt, empezó a preguntarse si el calor alimentaba el planeta. Quizás el centro de la Tierra contenía un poderoso motor térmico. Los científicos en el siglo XVIII habían visto volcanes activos, pero pensaban que eran fenómenos aislados. Hutton fue la primera persona en imaginar que el centro de la Tierra era una bola ardiente y que los volcanes eran respiraderos de ese horno gigante de las profundidades. Ese horno tenía el poder de crear nuevas rocas que nacían fundidas.
Hora de la verdad
Hutton había revelado dos maneras fundamentales de crear tierra. La roca sedimentaria podía formarse cuando el tiempo —lluvia, heladas y viento— erosionaba el suelo. Los ríos llevaban el sedimento a los océanos y este se comprimía y formaba una nueva roca. Un núcleo caliente en el centro de la Tierra creaba roca fundida que se enfriaba. Además, tenía una visión clara de que la Tierra se destruía y se reparaba en un ciclo sin fin. Era una teoría grande, coherente e impresionante. Sus amigos lo persuadieron de hacerla pública, y en 1785 la presentó en la Academia Real de Edimburgo. Hutton era muy mal orador, estaba increíblemente nervioso, y lo que iba a decir era realmente polémico: sus ideas iban en contra de toda la ortodoxia religiosa de la época. Le fue terrible. Los caballeros de la Sociedad Real rechazaron su teoría y fue acusado de ser ateo. Uno de los mayores problemas fue el granito, lo que suena raro. Pero la creencia dominante era que el granito había sido la primera parte de la Tierra que Dios creó. Nada podría ser más sólido que la primera piedra del Señor. Pero Hutton afirmaba que ese material duro
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Eras geológicas El eón es la unidad más grande de tiempo geológico. Se divide en diversas eras geológicas. Cada era comprende algunos periodos, divididos en épocas. Se obtienen registros de la geología de la Tierra de cuatro clases principales de roca, cada una producida en un tipo distinto de actividad cortical: 1. Erosión y transporte que posibilitan la posterior sedimentación que, por compactación y litificación, produce capas sucesivas de rocas sedimentarias. 2. Expulsión, desde cámaras profundas de magma, de roca fundida que se enfría en la superficie de la corteza terrestre, dando lugar a las rocas volcánicas. 3. Estructuras geológicas formadas en rocas preexistentes que sufrieron deformaciones. 4. Actividad plutónica o magmática en el interior de la Tierra.
La intuición y la deducción lo llevaron a imaginar algo que no tenía manera de ver... y hoy existen mucho más elementos que apuntan a que estaba en lo correcto.
que parecía tan antiguo e inmutable era en realidad un gran ejemplo de una roca joven que alguna vez había sido casi líquida. Estaba desafiando toda la visión bíblica de la creación. Hace 220 años, eso era herejía. Hutton necesitaba encontrar evidencias. A la edad de 60 años, cuando debería haber estado en casa con su pipa y sus zapatillas, se fue a buscarla. Hutton eligió explorar Glen Tilt porque dos de los grandes ríos de Escocia se encuentran aquí. El río Dee corre sobre un lecho rocoso de granito rosa. El río Tay tiene un lecho rocoso de arenisca gris. Hutton esperaba que allí, donde los ríos se encontraban, se encontrarían también el granito y la piedra arenisca. Y así fue: halló rocas estratificadas grises con granito rosa inyectado. Si el granito había estado fundido, debía haber una fuente de calor potente en el centro de la Tierra, dedujo Hutton. Eso demostraba que el granito había estado fundido cuando se encontró con las rocas grises, lo que a su vez era la prueba de que había un motor de calor gigante en acción. Además, mostraba que la Tierra no había permanecido sin cambios desde la creación, como decía la Biblia. Con sus observaciones en Escocia, James Hutton había probado gran parte de su teoría de la Tierra como un sistema. Pero aún no estaba satisfecho: quería saber si la Tierra tenía miles de años, como decía la Biblia, o era mucho, mucho más antigua.
En 1788, Hutton se dirigió al punto de Siccar en la costa de Berwickshire. Lo que lo intrigaba eran los diferentes ángulos de las rocas a lo largo de los acantilados. Había visto capas verticales a lo largo de parte de la costa, pero sabía que más al norte el ángulo cambiaba completamente y las capas eran horizontales. Parte de la razón es el movimiento de las placas tectónicas. Hutton no tenía forma de saber eso, pero ello no impidió que entendiera qué estaba viendo. La curiosidad de Hutton le hizo mirar más de cerca y entendió que estaba viendo el nacimiento y la muerte de mundos enteros.
Brecha millonaria
En las capas horizontales y verticales de la roca vio ciclos geológicos apilados unos encima de otros. No sabía exactamente qué causó esa formación, pero su brillante intuición le permitió deducir que involucraba procesos graduales que sucedían no en el tiempo bíblico, sino en el tiempo profundo, extendiéndose inmensamente. Tenía razón. Hoy sabemos que la roca gris que examinó tiene alrededor de 425 millones de años, y la roja, unos 345 millones. La brecha entre los dos es de 80 millones de años. Y ese es el legado más importante de Hutton: la apreciación del tiempo profundo, el cronograma de un planeta. Su frase fue: “No hay vestigio de un principio, ni perspectiva de un fin”.
Los primeros 4 mil 470 a 600 millones de años de la corteza terrestre están registrados en rocas que no contienen casi ningún fósil; es decir, solo existen fósiles adecuados de los últimos 600 millones de años. Por esta razón, los científicos dividen la enorme historia geológica de la Tierra en dos grandes lapsos: el Precámbrico (que incluye las eras Azoica, Arcaica y Proterozoica) y el Fanerozoico, que comienza en el Período Cámbrico y llega hasta la época actual, el Holoceno. El descubrimiento de la radiactividad permitió a los geólogos del siglo XX idear métodos de datación nuevos, pudiendo así asignar edades absolutas, en millones de años, a las divisiones de la escala de tiempos.
En otras palabras, una intemporalidad en la que pequeños cambios graduales pueden lograr casi cualquier cosa. Su reconocimiento del tiempo profundo fue un avance extraordinario, tan significativo como la teoría de la evolución de Darwin o la teoría de la relatividad de Einstein. James Hutton vio lo que nadie más había visto antes. Fue el primero en captar la verdadera y vasta edad de la Tierra. Fue ese descubrimiento más que ningún otro lo que permitió reconstruir la compleja historia de la vida de nuestro planeta. *British Broadcasting Company
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Gustav Stormvisk DCA, 22 de febrero de 1935.- El arqueólogo autodidacta sueco que trabaja para la Carnegie Institution en cooperación con el Gobierno de Honduras, para la restauración de las ruinas mayas en Copán, anunció que ha hecho descubrimientos asombrosos que demuestran que “Copán, a juzgar por sus ruinas, era más importante que Chichén Itzá, y esto será evidente cuando se termine el trabajo de restauración, y que indudablemente será lo más importante en la arqueología de América”. Dice que encontró numerosos monolitos, monumentos, palacios, plazas públicas que parecen estadios, grandes galerías de cuatro lados y piedras labradas con inscripciones mayas de lo más importante. También encontró objetos de oro, siendo esta la primera vez que se encuentra este metal en las ruinas mayas, porque el que se encontró en las ruinas mexicanas, fue dejado allí por los aztecas muchos siglos después de los mayas.
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Tras el auge de las terapias de mindfulness, los científicos se han puesto manos a la obra para tratar de evaluar los beneficios reales de esta técnica.
Reporte en V Las terapias basadas en mindfulness están en auge, y si les añadimos un toque de neurociencia los resultados de búsqueda en Internet se disparan. De este dueto nacen los tratamientos de neurofelicidad, que utilizan la meditación y la realidad virtual para enseñar a nuestro cerebro a ser más feliz. Pero no todos cuentan con el respaldo de la evidencia científica.
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¿Neurofelicidad
Noelia Sánchez Cea*
stoy sentada en una playa, sola. El sol brilla y el sonido de los pájaros se entremezcla con el romper de las olas. Una voz suave y amable me pide que me concentre en mis exhalaciones y que trate de dejar mi mente en blanco. “Siente cómo tu respiración fluye por tu cuerpo. Siente el contacto de tu cuerpo con la superficie. Sin cambiar nada”, repite una y otra vez. A lo lejos, en el horizonte, aparece un punto amarillo que guía mi aliento hasta el amanecer. Se hace grande cuando inspiro y pequeño cuando suelto el aire. Como en un abrir y cerrar de ojos abandono la playa. Me he quitado las gafas de realidad virtual y en lugar de estar sobre la arena me encuentro sentada bajo unos cómodos cojines, en el interior de una tienda de campaña blanca. La voz ha tomado forma física. Me cuenta que con nueve sesiones de este tratamiento de neurofelicidad y algo de entrenamiento en casa sería capaz de reducir el estrés y la ansiedad que generan mis problemas. En definitiva, podría ser más feliz. El método recoge nueve consejos centrados en la simplificación de la vida y en la reducción del estrés y los pone en práctica mediante sesiones de mindfulness y realidad virtual.
Meditación como forma de vida
Mindfulness es el nombre dado por Jon Kabat-Zinn a un conjunto de técnicas que, según algunos autores, tienen su origen en lo que tradicionalmente se conoce como meditación vipassana, que significa ver las cosas tal y como son en realidad. “Es la capacidad que todos tenemos de prestar atención al momento presente de forma serena y neutral, sin dejar que nuestra mente sea arrastrada por sus propios automatismos: pensamientos, juicios, creencias o emociones”, explica José Manuel Calvo Cobo, licenciado en Psicología y experto en coaching y mindfulness. Pero no estamos ante algo tan nuevo. La meditación clásica ya se encarga de este tipo de menesteres siempre rodeada, sin embargo, de un aura religiosa que le hace ganarse detractores. “La principal novedad que aporta mindfulness es el estudio científico de sus efectos en la estructura y función del cerebro”, asegura Cobo. Tras el auge de estas terapias en el mercado, los científicos se han puesto manos a la obra para tratar de evaluar los beneficios reales de la técnica. En PubMed, el principal portal de búsqueda de artículos biomédicos de acceso libre, se pueden encontrar más de 3 mil estudios que hablan de mindfulness. Algunos trabajos científicos relevantes lo sitúan como una ayuda para reducir el estrés, la depresión y la ansiedad, o
Actualmente se está expandiendo una tendencia a terapias que prometen el paraíso terrenal mediante
incluso mejorar la salud mental de pacientes con cáncer. “Casi todas las terapias nuevas en el ámbito de la salud mental intentan demostrar su eficacia para tratar la depresión. Lo que ocurre es que la tristeza es bastante susceptible de aminorarse con casi cualquier cosa, desde hacer deporte o dar paseos hasta socializar”, dice Eparquio Delgado, psicólogo y autor de Los libros de autoayuda, ¡vaya timo!, quien defiende que ya existen otros procedimientos útiles para reducir el estrés, la ansiedad o la depresión. “Lo interesante de una nueva técnica es saber en qué mejora lo que ya tenemos”, puntualiza el psicólogo.
La poción mágica
La mayoría de los individuos que recurren a terapias como estas sufren ansiedad o depresión por motivos subyacentes, a los que la meditación no encuentra solución. “Lo que tenemos que preguntarnos es cómo aparece la depresión y buscar las variables sociales que están haciendo que la incidencia de este trastorno esté aumentando cada día más”, subraya Delgado. En el 2000, la psicología positiva puso de moda la felicidad, en los 90 fue la inteligencia emocional y ahora el mindfulness. Aunque la meditación otorga beneficios reales a quienes lo practican —tal y como se ha señalado en estudios como el publicado en 2013 en el Journal of Consulting and Clinical Psychology, que señala que las prácticas de mindfulness llegan a reducir un 43 por ciento las recaídas de personas con depresión— esta moda está haciendo surgir centenares de terapias que prometen beneficios de todo tipo. “Van apareciendo procedimientos y modas que dicen solucionar todos los problemas, como
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d o neurotimo?
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Fotos: Archivo
Sin embargo, para generar estas sustancias hay otros métodos más accesibles. Comer chocolate, descansar tras un ejercicio físico intenso, mantener relaciones sexuales o realizar una actividad que cada uno considere placentera es la forma más fácil de producir endorfinas, explica el español Alberto Ferrús, neurocientífico y profesor de Investigación del Instituto Cajal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). “Que esto se pueda evocar de forma haciendo meditación es posible, pero no existen datos bioquímicos que midan cuánto y en qué condiciones”, añade. Además es importante tener en cuenta el factor placebo a la hora de medir la eficacia de estos tratamientos. Según un reciente estudio publicado en la revista estadounidense PNAS, (Proceedings of the National Academy of Sciences ) las terapias centradas en el entrenamiento del cerebro solo son eficaces si previamente se les informa a los participantes de la existencia de estudios que corroboran los resultados.
De lo eco a lo neuro
anteponer el prefijo “neuro” a todo tipo de e técnicas mixtas de relajación.
sucede con las dietas milagro que te prometen reducciones de peso maravillosas”, comenta Delgado. Basta con introducir en Internet el nombre de esta práctica para encontrar miles de resultados de búsqueda que nos aportan información acerca de sus beneficios: ayuda a concentrarse, mejora el rendimiento escolar y la creatividad, y nos hace más felices. “El mindfulness puede ser una alternativa para tratar ciertos trastornos mentales, como la depresión. Lo que no se puede plantear es que sirva para todo, en todas las situaciones y para todas las personas”, señala el autor. “Sería interesante demostrar su eficacia en la atención, ya que este tipo de meditación se traduce como conciencia plena o atención consciente. Sin embargo, no hay metaanálisis que demuestren efectos significativos sobre la atención”, añade Delgado.
¿Sinónimo de felicidad?
Quienes promulgan la neurofelicidad, uno de los conceptos de moda, aseguran que conseguir la auténtica plenitud es posible si se cultiva con las fortalezas personales y con la información y las herramientas adecuadas. Pero mindfulness no es sinónimo de felicidad, sino de aceptación de la realidad. “No tiene nada que ver con la búsqueda compulsiva de la alegría, pero sí sabemos que con la práctica habitual podemos elevar los niveles de satisfacción y bienestar personal”, apunta Calvo. Conseguir enseñar al cerebro a estimular la producción de los neuroquímicos de la felicidad —como las endorfinas, la dopamina o la oxitocina— mediante la relajación con mindfulness es la meta que se proponen los tratamientos de neurofelicidad.
Las modas se reflejan en el uso de las palabras. No hace mucho tiempo que proliferaron los prefijos eco o bio para redefinir todo tipo de conceptos. Hoy, otro nuevo paquete de términos que han invadido el mercado comienzan por neuro. La neurofelicidad es uno de ellos. La playa en la que estaba sentada no era más que una visión que me estaban proporcionando las gafas que llevaba puestas. Esta tecnología unida con un sistema de neurofeedback, (neurorretroalimentación) una diadema que mide la actividad eléctrica del cerebro, aporta el toque científico al tratamiento. “Todo es neuro en el sentido en el que todas nuestras sensaciones, memorias y actitudes son producto del sistema nervioso, pero creo que se abusa del prefijo al intentar dar respetabilidad científica a todo lo que se quiera poner detrás”, defiende Alberto Ferrús. Pero, cuidado: no todo es humo en el uso de este tipo de técnicas. En la actualidad se está investigando cómo la realidad virtual puede ayudar, por ejemplo, a que la corteza cerebral de personas con miembros amputados pueda percibir sensaciones de la extremidad que ha sido sustituida por una prótesis. “La realidad virtual puede ser un procedimiento útil, pero al igual que otros que no utilizan esta tecnología. Habría que presentar casos en los que fuera más eficiente que otro tipo de técnicas o en los que solo pudiera utilizarse este avance”, concluye. En definitiva, la etiqueta neuro se utiliza como indicador de aval científico pero, por desgracia, las soluciones mágicas no existen. *Sinc
Pese a la cuantiosa información sobre las funciones cerebrales, lo cierto es que las fórmulas mágicas no existen.
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Contando el tiempo
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Masones: secreti Fotos: cortesía Gran Logia Unida de Inglaterra.
El Ojo de la Providencia es un símbolo masónico que se encuentra en sus templos en todo el mundo.
La leyenda negra de los masones volvió a ocupar titulares de prensa recientemente en Reino Unido. El diario The Guardian informó a principios de febrero de la existencia de dos logias (las asociaciones en la que se agrupan los masones) que operan en secreto en el Parlamento de Westminster y que están integradas por políticos y periodistas.
BBC demás, el hasta ahora presidente de la principal asociación sindical de las policías de Inglaterra y Gales denunció que los círculos masones dentro del cuerpo están bloqueando reformas que ayudarían a corregir las desigualdades que todavía sufren las mujeres, los negros y otras minorías. Estas noticias reabrieron el viejo debate sobre la supuesta influencia entre las élites dirigentes de la masonería, de la que en su día llegó a formar parte el ex primer ministro británico Winston Churchill. Y si bien originariamente se constituyó como una sociedad secreta, ahora opta por defenderse públicamente de las acusaciones.
Ceremonias secretas
La Gran Logia Unida de Inglaterra publicó anuncios a página completa en varios periódicos británicos, pidiendo el fin de la “discriminación” que sufren sus miembros, quienes se quejan de la representación “tergiversada” que se ofrece de ellos. David Staples, líder de los masones de Inglaterra y Gales, negó las informaciones de The Guardian, y dijo que ninguno de sus miembros era parlamentario o periodista político. “No somos una sociedad secreta”, sostuvo, a la vez que calificó de “ridícula” la noticia sobre el supuesto bloqueo a reformas por parte de masones dentro de la Policía. De hecho, Staples anunció que la masonería inglesa llevaría a cabo una serie de jornadas
de puertas abiertas para responder las preguntas de la población sobre la naturaleza y funcionamiento de esta organización. De este modo quieren combatir el hermetismo con el que tradicionalmente se ha asociado a los masones. Peter, un joven masón de Londres, le dijo a The Guardian: “Mis compañeros de trabajo saben que soy miembro de una logia, y nunca me he encontrado con ningún hermano masón que se niegue a dar a conocer su membresía o esconda lo que hacemos”. Cada logia se reúne cuatro veces al año oficialmente en las ceremonias de acogida a los nuevos masones, que pueden tener una hora de duración.
Un secreto bien guardado
“La mejor manera de explicarlo es como si fuera una obra de teatro en la que todo el mundo tiene un papel”, declaró una componente de la masonería inglesa que prefirió que no se revelara su identidad. El venerable maestro, uno de los más altos grados en las logias, es el actor principal y lleva la voz cantante. En la ceremonia, los nuevos masones deben responder a una serie de preguntas. Lo que se dice en la reunión nunca se transcribe. Otro masón aseguró que “no hay trampa ni nada raro” en ello. Mientras que a los miembros se les disuade de hablar de política o religión, la creencia en un poder superior ha sido, históricamente, un requisito para unirse. Se estima que hay unos seis millones de masones en todo el mundo. Se reúnen en un templo al que llaman logia, ya que es donde los antiguos canteros se encontraban mientras
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ismo y polémica
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trabajaban en una iglesia o catedral. Usan delantales o mandiles masónicos, que se remontan a la teoría de que la masonería evolucionó a partir de los canteros que los usaban para protegerse durante el corte de las piedras El “tercer grado” es la etapa final antes de convertirse en masón de pleno derecho. La ceremonia implica un exhaustivo interrogatorio, que es de donde procede la expresión “someter a alguien al tercer grado”. Algunos masones reconocidos fueron el ex primer ministro británico Winston Churchill o los escritores Arthur Conan Doyle, Rudyard Kipling y Oscar Wilde
Separación por sexo
La masonería segrega a hombres y mujeres en distintas logias. La primera logia femenina en Inglaterra se creó en 1908. Su primer venerable maestro fue un varón. Después, el 100 por ciento de sus componentes fueron mujeres y se vetó la participación de ellos. La masona británica entrevistada aseguró que las actividades realizadas por hombres y mujeres son las mismas. “Hacemos los mismos rituales, las mismas ceremonias, pero estamos completamente separadas de ellos”, dijo tras más de 21 años como parte de la asociación, lo que la convierte en uno de los miembros femeninos más veteranos de las logias de Inglaterra. Pero la separación por sexo sigue teniendo detractores, también entre los propios masones. El londinense Peter desea que “la Gran Logia se modernice completamente algún día y permita que ambos sexos se mezclen. Será magnífico para la organización, y un día que yo estoy esperando”. Otro masón que también prefirió no identificarse afirmó que “la masonería está impregnada de tradiciones y sus rituales son peculiares, pero no más que los de la Iglesia católica”.
La Gran Logia Unida de Inglaterra nació en el siglo XVI.
El año pasado se inauguró un monumento en Londres en honor a los masones condecorados con la Cruz Victoria durante la Primera Guerra Mundial.
¿Lealtad o nepotismo?
Preguntados por el motivo que les impulsó a ingresar en la hermandad y pertenecer como miembros, la mayoría de entrevistados coincidieron en varios puntos. Por una parte, apuntaron a la vertiente social del grupo, afirmando que los 33 millones de libras (unos US $46 millones) recaudados por las 180 logias inglesas para proyectos de beneficencia en 2017 convierten a la masonería en uno de los mayores donantes de Reino Unido. Por otro lado, destacaron la lealtad y sentimiento de pertenencia a un grupo cerrado. “Me gusta confiar en las personas, soy muy leal, ese tipo de cosas (ser parte de una comunidad) me atrajeron. De eso se trata”, dijo uno de ellos. “A lo largo de los años, construyes relaciones, acabamos haciéndonos amigos” que derivan en la formación “de una red”. Aunque matizó: “Uso esa expresión con cuidado porque esa red no está para ser utilizada en tu beneficio personal”. De hecho, una de las características que se suelen atribuir a los masones es la de que se valen de su posición en la sociedad para favo-
recer a otros hermanos y a la organización, a menudo en perjuicio de la población general. Los masones califican esta creencia de “mito absoluto”. “Creo que en el pasado probablemente haya habido casos (de nepotismo) pero nunca he conocido un solo caso entre las masonas”, dijo la mujer entrevistada.
Los masones usan delantales que se remontan a la época en que los canteros los usaban para protegerse durante el corte de las piedras.
Intromisión en la vida pública
En diferentes momentos de la historia, la masonería ha sido acusada de conspirar y participar subrepticiamente en la política. En la época en la que gobernó en España el general Francisco Franco solía referirse a “la conspiración judeomasónica” y consideraba a la masonería como uno de los grandes enemigos de España El jefe de la Gran Logia inglesa subrayó que una investigación llevada a cabo por un comité especial de la Cámara de los Comunes concluyó en que no había “nada siniestro” en la actividad de la masonería británica. El informe de este comité, sin embargo, recomendó que a los
masones con responsabilidad en la Policía, alcaldías y otras instituciones públicas se les requiriera declarar su pertenencia a la hermandad. Steve White, quien acaba de dimitir como presidente de Federación de Policía y que denunció el supuesto entorpecimiento de los masones a las reformas internas en el cuerpo, aseguró que “cuando se convierte en un problema es cuando afecta a su trabajo”.
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Tragaluz
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Un mundo sin Einstein E=mc2 no es una ecuación cualquiera. Cuando Albert Einstein la formuló en 1905, pocos pensaban que abriría las puertas a una nueva realidad y a otro modo de ver el universo donde nada es lo que parece. Ni el espacio, ni las distancias, ni el tiempo, ni la energía. Con esta fórmula, el ser humano no solo comprendió cómo se crea energía a partir de la masa y viceversa, sino que no volvimos a ver el mundo de la misma manera.
Adeline Marcos* ras su éxito editorial anterior, El universo en tu mano, el astrofísico y divulgador francés Christophe Galfard (París, 1976) se centra en la única ecuación que menciona en su libro: E=mc2. El científico, que se doctoró en la Universidad de Cambridge bajo la tutela de Stephen Hawking, con quien ha trabajado varios años, recoge de manera sencilla y entretenida en casi 100 páginas —“se podría hacer en mucho más”, admite— su particular explicación de la fórmula más famosa del mundo. Para el autor, E=mc2 se convierte casi en una palabra, y con su nuevo libro Para entender a Einstein, una emocionante aproximación a E=mc2 (Blackie Books, septiembre de 2017) es “como si se hiciera una entrada en el diccionario con ella”, confiesa. Conceptos como luz, energía, masa y tiempo son explicados de manera ágil e ingeniosa, con ejemplos de nuestra vida cotidiana. ¿Pero es realmente tan fácil comprender esta ecuación?, le preguntamos. “Entender en qué es importante y cómo ha cambiado de una cierta manera el siglo XX es
muy sencillo. Y, si no se comprende, en cualquier caso es mi culpa (risas). Pero entender exactamente lo que quiere decir es mucho más difícil porque va más allá de nuestra intuición. En el libro escribo que estamos acostumbrados a las leyes de la naturaleza tal como se presentan a nuestra escala y tamaño. Por ejemplo, sabemos que un objeto que lanzamos al aire caerá, no echará a volar. Y eso lo sabemos de manera intuitiva porque nuestros sentidos lo detectan. Pero en la naturaleza existen áreas que van más allá de nuestros sentidos. No percibimos todo, hay lugares y movimientos que nosotros nunca realizamos, y aquí es donde las leyes de la naturaleza son diferentes y difíciles de explicar”.
¿Cuáles han sido los aspectos teóricos más difíciles?
Realmente son los aspectos filosóficos los más complicados de explicar. La mayoría de las personas se imaginan que es demasiado difícil para ellos, y no estoy de acuerdo. Creo que la gente es mucho más inteligente de lo que piensa, pero no deben tener miedo y ponerse obstáculos. Nuestra intuición corresponde a los hallaz-
gos de Newton, pero desde entonces hemos ido mucho más lejos con Einstein, Maxwell y otros, y así hemos descubierto otras realidades. Lo difícil es que el lector tome conciencia de que no es cuestión de comprenderlo todo, sino de aceptar que el mundo no es necesariamente el que creemos que es. Es como volver a tener una mirada de niño y descubrir algo sin proyectar lo que creemos.
¿Ocurre lo mismo cuando investigan?
Sí, cuando investigamos en física teórica nos enfrentamos a lo desconocido. No conocemos las leyes, aparte de algunos principios que nos hemos dado. Verificamos que funcionan, y si no lo hacen hay que cambiarlos. Y estos principios pueden ser muy raros. Por ejemplo, para E=mc2, que el tiempo cambie no es muy difícil de explicar porque, de todos modos, nadie comprende qué es realmente. Es algo abstracto. Si nos aburrimos, el tiempo es largo; si nos divertimos, es corto. La mayoría de la gente acepta que si vamos rápido, el tiempo se ralentiza, y que si vamos a la velocidad de la luz, ya no envejecemos.
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Es asombroso, pero no da quebraderos de cabeza (risas). En cambio, la idea de que el espacio y las distancias puedan cambiar es mucho más difícil porque estamos acostumbrados a que sea algo que parece fijo. Pero Einstein y otros científicos han demostrado que esto no es cierto. Las distancias dependen de quien las mire.
¿Esta sería la historia detrás de la famosa fórmula?
Es una historia de grandes velocidades y grandes energías, inaccesibles para nuestros sentidos. Es como si abriéramos una nueva realidad a nuestro alrededor. E=mc2 es una consecuencia de la forma en la que Einstein ha formulado las cosas. Partió de algunos principios que tenía en su cabeza a los que la naturaleza debería obedecer. A priori no había ninguna razón por la que esto fuera cierto, pero resultaron ser correctos. En uno de ellos, Einstein señaló que no hay razón aparente por la que la naturaleza aparezca diferente si viajamos a velocidades diferentes. El universo debería verse de la misma manera que si se va a una velocidad mayor. Y en un segundo principio, la luz va siempre a la misma velocidad en el vacío. Gracias a estos dos principios conseguimos la equivalencia entre materia y energía.
Según el autor de este libro, nuestra comprensión del mundo no sería igual sin Einstein.
existe, que está en algún lado y que nadie ha encontrado todavía.
¿Qué podría explicar esta teoría?
¿Los científicos de entonces hubieran llegado a estas conclusiones sin Einstein?
Explicaría la materia y la energía oscuras, lo que pasó en el big bang, o lo que ocurre en el interior de los agujeros negros. Hay algunos científicos que introducen dimensiones suplementarias, universos paralelos y formas extrañas de materia. Sea cual sea la solución que se encuentre, se pondrán en cuestión algunos de nuestros conocimientos. Esto es lo que hizo Einstein.
En lo que se refiere a E=mc2 sí se hubiera descubierto más o menos en ese momento. Correspondía a la época, solo se necesitaba dar un pequeño paso con un espíritu de síntesis y un poco de perspectiva sobre los conocimientos de aquel momento. Sin embargo, lo que cuento en mi libro anterior —El universo en tu mano — es que, con el descubrimiento de la teoría de la gravitación en 1915, Einstein tenía unos 50 o 60 años de ventaja. Es difícil juzgar cuánto tiempo hubiéramos tardado en descubrirlo si él no hubiera existido. Pero el caso es que sorprendió a todo el mundo; nadie se lo creía.
Pero se le dio el Nobel por el efecto fotoeléctrico...
Está claro que para E=mc2 tendría que haberlo obtenido, así como para el movimiento browniano. Para la teoría general de la relatividad tendría que haber ganado unos tres o cuatro Premios Nobel (risas). En realidad le tendrían que haber dado un paquete de 10 Nobel de un golpe y no habría sido ninguna estafa. Habría sido lo más justo.
En estos premios se distingue más la experimentación…
Cierto. Einstein fue un gran teórico. Era alguien al que le gustaba mucho reflexionar y que no se interesaba mucho por los experimentos. Para él esto era secundario. Pero no pasa nada, al final se trata de un reconocimiento de otras personas, y por lo que ha descubierto su nombre será aún conocido en mil años. Y en ese tiempo probablemente los Premios Nobel ya los habremos olvidado.
¿A qué se parecería el mundo si Einstein no hubiera estado?
Imaginando que desde entonces nadie hubiera llegado a sus conclusiones, viviríamos
En el libro se aprecia la profunda admiración que siente por Einstein. Si hubiera podido trabajar con él, como lo ha hecho con Stephen Hawking, ¿en qué aspectos le hubiera gustado ahondar?
Entender a Einstein, portada del libro de Christophe Galfard.
todavía en un mundo newtoniano. Es decir, un mundo en el que el espacio y el tiempo son tácitos. Los objetos no viajarían muy rápido, no podríamos tener teléfono móvil, ni ordenador portátil, ni siquiera ordenador a secas, ni satélites que comunican con la Tierra sin cometer errores. No tendríamos nada de esto. Nuestra vida sería totalmente diferente.
¿Cree que algún día habrá algún descubrimiento tan revolucionario como los del científico alemán?
Estoy totalmente convencido de ello. Ahora, la pregunta es cuál será ese descubrimiento. Tendría que ser Einstein mismo para decírtelo. Pero en las ideas que los teóricos barajan en la actualidad para explicar los fenómenos incomprendidos hay tantos misterios, tantas cosas que aún no entendemos y que ni siquiera tienen sentido con las teorías que tenemos, que necesariamente hay una teoría subyacente que
Habría dependido de la época en la que hubiera comenzado a trabajar con él. Imaginando que yo mismo hubiese sido un científico brillante y hubiera entendido lo que Einstein decía —en la época muchos no le entendían—, en los años 1915 habría estudiado cosmología. Gracias a Einstein acabábamos de descubrir que nuestro universo tenía una historia y esto ha dado lugar a la cosmología. Pero si hubiera trabajado con él más tarde, pienso que habría investigado los lugares (el big bang y los agujeros negros) donde su teoría ya no funciona. Es exactamente lo que hizo Hawking en los años 60 y 70: intentar dar un pequeño paso en el área de la gravitación cuántica; es decir, un paso más allá de Einstein y de lo cuántico al mismo tiempo.
¿Aún trabaja con Hawking?
Ahora es un amigo. Ya no hago investigaciones teóricas porque no tengo tiempo (risas). Es horrible, pero es así. Ahora intento que cada vez más niños quieran hacer ciencia y que más adultos comprendan por qué la ciencia es importante para nuestra sociedad y el futuro de la humanidad. *Sinc
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Ventanas
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Amanecer cósmico
Astrónomos de la Universidad de Arizona y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han captado las débiles señales que emitió el gas hidrógeno del universo primordial.
Fotos: Archivo
Enrique Sacristán* os autores, que publican su descubrimiento en la revista Nature, han obtenido los datos con una radioantena no mucho más grande que una lavadora, aislada de interferencias en un paraje árido de Australia. Después, analizaron las bandas de absorción del gas y determinaron que sus propiedades solo se pueden explicar si ya existían estrellas en esa época tan remota. La radiación ultravioleta de aquellos astros alteró el estado de excitación del electrón del hidrógeno y, como resultado, los átomos de este gas en todo el universo comenzaron a absorber radiación de fondo, un cambio fundamental que se ha podido detectar con las ondas de radio.
Una ventana al universo temprano
“Encontrar esta señal minúscula ha abierto una nueva ventana al universo temprano”, destaca Judd Bowman, investigador de la Universidad de Arizona y autor principal del estudio. “Los telescopios no pueden ver lo suficientemente lejos como para obtener imágenes directas de estrellas antiguas, pero hemos visto cuándo se
La historia de la Tierra Cuando, hace unos 4 mil 650 millones de años, apareció el Sol, nuestro planeta era entonces polvo cósmico y gases que, por acción de la gravedad, se transformaron en una masa de material fundido e incandescente. Este material empezó a reorganizarse en capas, de forma que en el interior estaban los materiales más densos y en el exterior los más ligeros, como el vapor de agua y otros gases. Al enfriarse, los materiales de la superficie se solidificaron para formar la litósfera oceánica, y los gases se desprendieron dando lugar a la atmósfera primitiva. Con el paso del tiempo, el vapor de agua se condensó y volvió a la superficie como agua líquida, formando los primeros océanos.
Las primeras rocas ígneas procedentes de las erupciones volcánicas fueron el origen de la litósfera continental. En una intensa actividad de formación y fusión de rocas, aparecieron las grandes masas de material continental, en cuyas depresiones se fue acumulando el agua. Este conjunto de procesos geológicos propició las condiciones para la aparición de la vida. El tiempo geológico se mide en millones de años para facilitar el estudio. Cuando se habla de las edades de la Tierra, desde que se formó como planeta, se consideran dos eones: el Precámbrico y el Fanerozoico. Los eones se dividen tomando como referencia los cambios más importantes producidos en la
flora y en la fauna. El Precámbrico, que duró 4 mil 030 millones de años, se caracteriza por la formación del planeta como tal. En este período, la atmósfera reductora con la que interactuaban ciertos microorganismos, al enriquecerse en nitrógeno y oxígeno, dio lugar a la aparición de las primeras formas de vida y de los primeros invertebrados marinos. Este eón se suele dividir en tres partes: el Hádico, el Arcaico y el Proterozoico. El Fanerozoico, en el que todavía nos encontramos, se caracteriza por acontecimientos tan importantes como la división de los continentes, la época de los dinosaurios o la aparición de los primeros seres humanos. Hiru.eus
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encendieron en forma de ondas de radio llegadas desde el espacio”. “Esta es la primera señal real de que las estrellas comienzan a formarse y a afectar el medio que las rodea”, añade otro de los autores, Alan Rogers, científico del MIT. “Lo que sucede en ese período es que parte de la radiación de las primeras estrellas está empezando a dejar ver el hidrógeno, que se puede observar como siluetas en determinadas frecuencias de radio (78 megahertzios)”. Los autores han comprobado que el ancho del perfil de las señales observadas se ajusta bastante a lo predicho por la teoría, pero se han sorprendido al encontrar que tiene una amplitud más grande de lo esperado, lo que indica que el gas primordial estaba más frío de lo que se consideraba hasta ahora.
Entra en escena la materia oscura
“La radiación de las primeras estrellas activa la absorción, pero la que hemos detectado es mucho más fuerte que la más potente de las absorciones que predecían los modelos, y se produce solo si el gas cósmico está muy frío”, aclara el profesor Rennan Barkana, de la Universidad de Tel Aviv (Israel), quien en otro artículo de Nature ofrece una posible explicación: la materia oscura. “La materia oscura es incluso más fría que el gas, por lo que una interacción entre ellos transferirá calor del gas hacia ella”, explica el profesor, que, además, ha podido deducir con sus modelos físicos que una partícula de materia oscura no es más pesada que varias masas de protones. “Para enfriar el gas, la partícula de materia oscura no puede ser muy pesada. Por ejemplo, cuando arrojas una pelota de tenis contra una pared, regresa a ti a la misma velocidad. La pelota no pierde energía en la pared, que es muy pesada. De forma similar, la partícula de materia oscura no puede ser mucho más pesada que un átomo de hidrógeno (el límite es de 4 protones), para que pueda enfriar el gas y explicar la radioseñal”. En cualquier caso, Barkana reconoce que podría haber otra causa del excesivo enfriamiento del gas primordial: “Lo que vemos es absorción, por gas, de ondas de radio. La otra
Radioespectrómetro EDGES utilizado para el estudio. CSIRO Australia
posible explicación es que hubo más ondas de radio y más intensas en el universo temprano de lo que esperamos, producidas por algún proceso cuando comenzaban a formarse las estrellas. Esto también sería una gran sorpresa”. El autor adelanta que pronto habrá nuevas
observaciones detalladas de la distribución de ondas de radio en el cielo. “La explicación de la materia oscura predice que se verá un patrón específico en estas observaciones, que se espera que lleguen en los próximos años”, concluye el profesor israelí. *Sinc
Redes de Bravais Las partículas de los cuerpos sólidos, salvo excepciones, se ordenan en el espacio de acuerdo con determinados tipos de redes geométricas, también llamadas cristalinas. Esta ordenación, que da a los sólidos su consistencia y la mayor parte de sus propiedades, constituye el campo de estudio de la cristalografía. Los sólidos cristalinos tienden a adoptar estructuras internas geométricas basadas en líneas rectas y planos paralelos. Ahora bien, el aspecto externo de un cristal no es siempre completamente regular, pues depende de una serie de condiciones: Composición química: el sólido puede ser una sustancia simple o un compuesto,
y puede contener impurezas que alteren la estructura cristalina y otras propiedades, como la consistencia o el color. Temperatura y presión: ambas variables influyen en la formación de los cristales y su crecimiento. Por lo general, los cristales se forman en condiciones de alta presión y elevadas temperaturas. Espacio y tiempo: el crecimiento de un cristal puede verse limitado por ambos, especialmente por el primero, ya que a menudo la falta de espacio es responsable del aspecto imperfecto que ofrecen algunos cristales en su apariencia externa. Los cuerpos cristalinos forman redes que se ordenan en torno a una serie de elementos de
simetría, cuya cantidad y distribución determina los diferentes sistemas de cristalización. Existen catorce tipos de redes cristalinas, también llamadas redes de Bravais,en honor al mineralogista francés del siglo XIX Auguste Bravais, el primero en proponer la hipótesis de la estructura reticular de los minerales. Ejes de simetría: son líneas imaginarias que cruzan el interior de la estructura cristalina. Planos de simetría: son superficies planas que dividen el cristal en dos mitades exactamente iguales. Centros de simetría: son puntos imaginarios situados en el interior del cristal. Por ellos pasan los principales ejes y planos de simetría.
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