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Edición de la Revista Viernes 17 de Abril 2026

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17 de abril de 2026

Jóvenes talentos

Daniela baila con la mirada puesta en Guiselle

Austria

Retos de la formación actoral en Guatemala

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Huella chapina
Sonido guatemalteco en

Teatreros examinan formación actoral

En el reportaje central de la Revista Viernes No. 605 se analiza la formación actoral en Guatemala, en la que se destaca un equilibrio entre tradición y búsqueda de nuevas metodologías. Instituciones como la Universidad Popular mantienen un enfoque místico y ritual, donde estudiantes, entre ellos Victoria López tienen en el teatro una herramienta de transformación personal y social.

La Compañía Midas, dirigida por Emy Coyoy, propone una ruptura con la enseñanza basada en evocación de sentimientos personales y apuesta por el método de las acciones físicas. Critica la falta de formación de la docencia y subraya que el cuerpo debe ser el punto de partida del actor. En una línea similar, Estuardo Galdámez, director, señala la necesidad de actualizar las mallas curriculares para crear un método propio que dialogue con la realidad local y diversidad cultural.

Un problema crítico identificado es la centralización, ya que la formación profesional es un privilegio capitalino. Aunque iniciativas como la Muestra Departamental Norma Padilla buscan descentralizarla, persiste una brecha en el acceso a capa-

Directorio

Director General: Edin Hernández

citación en áreas rurales. La academia Escenarte, a cargo de Juan Pablo Asturias, se enfoca en la disciplina y la ética profesional como sellos distintivos para insertarse en este oficio. En la Guía de libros se publica Mi vida con Enrique Gómez Carrillo impreso por la Tipografía Nacional, de la escritora peruana Aurora Cáceres quien cuenta su relación con el Principedeloscronistasa principios del siglo pasado. Es una historia que narra la cotidianidad de pareja hasta la separación impregnada por la estética modernista

Para la sección de Jóvenes talentos se publica la historia de Daniela Rivera, una adolescente que, tras asistir a una función del Ballet Guatemala descubrió su vínculo con la danza, aunque un año antes se había matriculado en la Escuela Nacional de Danza; hoy a sus 19 años, despunta en esa institución del Ministerio de Cultura y Deportes.

La Biografía está dedicada al destacado instrumentista y compositor Germán Alcántara (1863-1910), quien ocupa un primerísimo lugar en la historia debido a su aporte a la música y por su papel en un periodo en que Guatemala comenzaba a estructurar su vida cultural. El Conservatorio Nacional lleva su nombre.

Subdirector técnico: Miguel González Moraga

Coordinación de Información: Mario Ramos

Editor: Hugo Sergio Del Águila

Redactores: Narcy Vásquez, Isa Enríquez y Pablo Cahuec

Diseño Gráfico: Juan Rene Chicoj

Diseño Portada: Sergio Espada

Diagramación: Sulhema Pacheco y Diana Guerra

Corrección: Pedro Meda, Mynor Reyes, Servando Pineda y Amado Monzón

Digitalización: Freddy Pérez

Cartelera

Viernes 17

Un concierto de música coral se llevará a cabo en la Casa de la Cultura Rafael Álvarez Ovalle, ubicada en la 1a. avenida 1-19, zona 3 de San Juan Comalapa, Chimaltenango a las 18:00 horas, con la participación del Coro de Estimulación Musical y el Coro Encanto de San Juan Comalapa.

Sábado 18

El 51FestivalNacionaldeEstudiantinasse realizará en el Colegio Mayor Santo Tomás de Aquino (1a. avenida Norte No. 23 de La Antigua Guatemala), de 16:00 a 19:00 horas. El ingreso será gratuito y las actividades continuarán durante esten y el próximo fin de semana.

Domingo 19

En la Plaza Cristóbal Colón, sobre avenida Las Américas, de 10:00 a 14:00 horas, se celebrará el FestivalGastronómicoyCulturaldeArgentina, en en el programa Pasos y Pedales.

Lunes 20

La exposición por el Mes de la Danza: Memorias del Ballet Moderno y Folklórico se presenta en la Universidad Popular, zona 1, de lunes a viernes, de 9:00 a 18:00 horas, y sábados, de 9:00 a 16:00, hasta el 30 de abril. Acceso libre.

Martes 21

La proyección al aire libre de la película francesa Àbraslecorps,organizada en colaboración con la Embajada de Suiza en Guatemala, tendrá lugar a las 19:00 horas en la sede de la Alianza Francesa, zona 13.

Miércoles 22

El grupo de encuentro y conversación: Club de la Curiosidad Permanente, dirigido por Amanda Lara y dedicado a personas mayores de 50 años, se llevará a cabo a las 15:00 horas en La Teca (12 calle 6-25 “B”, zona 1).

Jueves 23

La conferencia Creencias,leyendasyofrendasenlos tejidosmayasdeGuatemala, impartida por Barbara Knoke, a las 10:00 horas en el Museo Ixchel (6a. calle final, zona 10, interior del campus de la Universidad Francisco Marroquín), donde se explorará la dimensión cultural y simbólica de la tradición textil maya.

Guatemala, viernes 17 de abril de 2026

Justicia poética y memoria

Mi vida con Enrique Gómez Carrillo, publicado origi nalmente en 1929, e impresa por la Tipografía Nacional en 2008 en la colec ción Documentos, es una obra emocional donde la escritora peruana Aurora Cáceres narra su relación con el célebre cro nista guatemalteco. El libro es una reivindicación personal tras la muerte del Príncipe de los Cronistas, el 29 de noviem bre de 1927.

Con nostálgia, Cáceres relata el deslumbramiento ini cial y el cortejo en París, Francia, epicentro del modernismo, donde ambos se movían en círculos intelectuales. La narrativa detalla su boda en 1906 y la rápida transición de la admiración mutua a las tensiones domésticas provoca das por la fuerte personalidad de ambos.

La autora describe sin filtros el carácter voluble, la bohemia y las constantes infidelidades del escritor que minaron la relación. Resalta su esfuerzo por no ser solo “la esposa de…”, defendiendo su propia labor como escritora y feminista en un entorno que la eclipsaba.

El libro fue escrito años después como un acto de fe. La obra destaca por su prosa íntima, impregnada de la estética modernista, combinando el despecho con una profunda admiración intelectual hacia su exmarido. El texto funciona como una crónica social de la vida de los expatriados latinoamericanos en Europa a principios del siglo XX • Pablo Cahuec.

Preserva la identidad ancestral

Historia de Paxtocá es una obra especial, producida por la Editorial Cultura, debido a que es la cuidadosa edición de un manuscrito de 1544, copiado en 1883, que narra la fundación (o siembra, en la cosmovisión) de la comunidad del mismo nombre, a la que siguió la fundación de San Miguel Totonicapán.

El manuscrito original en k’iche’ fue traducido y adaptado por 13 miembros de la alcaldía comunitaria de Paxtocá, liderados por Francisco Pérez Cobocah.

La obra, que relata la historia de esta aldea k’iche’ en Totonicapán, ha sido preservada a través de las generaciones y ve la luz por primera vez en español. Es un reconocimiento al legado literario del país que proviene de sus raíces. Es una iniciativa del Instituto de Estudios Interétnicos y de los Pueblos Indígenas.

Editorial Maya Wuj /MCD

Un viaje musical para niños

Fidel es un joven común, pero tiene un don extraordinario que ni él mismo conoce: oído absoluto y una conexión única con los pianos. Lo que comenzó como simples clases de ese instrumento con Agustín, el amigo de su hermana Cuca, pronto se transforma en un viaje sorprendente que se relata en esta novela musical UnpianoparaFidel, de Cecilia di Genaro y Flora Buraschi. Fidel, Agustín, Cuca y el siempre coqueto gato Beegees descubren que tienen una misión especial: rescatar a los pianos del abandono y de la tristeza que sienten al quedarse mudos y sin música. Saben que cada instrumento tiene una historia propia, una melodía secreta y los recuerdos de quie nes lo han tocado.

En manos de Fidel, estos pianos podrán cobrar vida, florecer y, si se emocionan lo suficiente, abrirse para revelar los objetos más inesperados y mágicos. Propone una playlist que va por todos los géneros del planeta.• Ángel

Elías/FCE

La pesadez en lo cotidiano

En el libro Polvo, de Denise Phé Funchal, se ofrecen 14 cuentos que se caracterizan por su crudeza al contar la historia de personajes desterrados por la sociedad. Polvo es un símbolo del paso del tiempo, del olvido y la muerte.

En estos relatos hay una serie de temas recurrentes como la muerte que se presenta a manera de figura cotidiana, manifestándose en la cocina o en una casa vieja.

La soledad está presente, que irónicamente acompaña a los personajes en su vida diaria, sobre todo los que están atrapados en una rutina o se sienten asfixiados por el peso de la vida. Otros temas que sobresalen son el lado oscuro de las relaciones y de la vejez, donde hay un pequeño compromiso para lidiar con ambas, y es así como se inicia un resquebrajamiento en algunos personajes.•F&G Editores/David Unger

La Guía de libros

• Redacción

Cine

The drama

Textos: Isa Enríquez

Fotos: Redes

Hay películas que atrapan desde el primer vistazo, incluso antes de saber la trama. Eso pasa con The Drama. Basta ver su póster, con Zendaya y Robert Pattinson al centro, para que despierte esa curiosidad que empuja a querer verla casi a ciegas.

La Guía de cine

La historia acompaña a una pareja en los días previos a su boda. Todo parece moverse dentro de una comedia romántica, pero el tráiler promete que el caos también será parte central del filme. En una noche de vinos con amigos, Emma, interpretada por Zendaya, suelta una revelación que descoloca a Charlie, el personaje de Pattinson, y sacude por completo la relación. A partir de ahí, lo que parecía predecible se vuelve incierto.

Esa misma sensación de juego también se trasladó a la promoción. La película también se coló en la vida cotidiana. Hubo un anuncio de compromiso en The Boston Globe y hasta una capilla de bodas en Las Vegas, donde la ficción se mezcló con la realidad, con la propia actriz que participa en una de las ceremonias. Para cuando se publique esta recomendación, la cinta ya estará en cartelera, así que vale la pena aprovechar para verla en cine. Se perfila como una opción atractiva para quienes buscan una historia que enganche desde el inicio y quedará de qué hablar a lo largo de 2026.

Cortometraje

The Singers

Hace 175 años nació una historia que hoy encuentra una nueva forma de resonar en la pantalla. The Singers retoma un relato del escritor ruso Ivan Turgenev y lo traslada al streaming con un grupo de hombres reunidos en un bar que, entre canciones improvisadas, dejan al descubierto una vulnerabilidad poco habitual, construyendo un retrato íntimo sobre la masculinidad.

Dirigido por Sam Davis, el cortometraje encuentra su mayor fortaleza en la mezcla de lo clásico con lo actual; ya está disponible en Netflix. Sin un guion rígido y con actores no profesionales, al reunir talentos musicales descubiertos en plataformas como TikTok, YouTube e Instagram, la película se construye a partir de momentos improvisados que capturan emociones reales. A esto se suma una estética cuidada, filmada en 35 milímentros, y grabación musical en directo que refuerza la sensación de estar presenciando algo irrepetible.

Película El agente secreto

El año pasado Brasil conquistó a los Óscar con I’m Still Here al llevarse el premio a mejor película internacional. Este año volvió a hacerse presente con El agente secreto, que logró figurar tanto en esa cate- goría como en mejor película. Dirigida por Kle- ber Mendonça Filho, la historia se sitúa en plena dictadura y sigue a un hombre que busca refugio mientras intenta recomponer su vida.

El filme se siente más como una historia que se va descubriendo poco a poco, donde incluso en medio de la incertidumbre aparecen momentos que sorprenden por lo cotidianos o cercanos. Wagner Moura construye un personaje que carga silencios, pérdidas y pequeñas conexiones haciendo que la historia se perciba más humana.

Aunque no ganó en los Academy Awards, se mantiene como una recomendación sólida para quienes buscan una historia importante, sensible y que deja una sensación difícil de soltar.

Daniela baila con la mirada puesta en Giselle

A sus 19 años, integra el Ballet Nacional de Guatemala y aspira a convertirse en solista

Transcurría 1841 en París, cuando se estrenó Giselle, una de las obras cumbre del ballet romántico. Su relevancia es tal que el papel principal suele compararse con el Hamlet de las bailarinas, debido a la exigencia técnica y profundidad dramática que implica.

Más de 180 años después, en 2018, esa misma obra se presentaba en una gala del Ballet Guatemala. Entre el público estaba Daniela Rivera, de 11 años, quien encontró en esa función algo inquebrantable: su vínculo con la danza.

Había ingresado a la Escuela Nacional de Danza un año antes y hoy, con 19, forma parte del cuerpo de baile de una de las instituciones más valiosas del Ministerio de Cultura y Deportes, pero siempre con la mirada puesta en un anhelo, algún día interpretar a Giselle, el papel que sigue marcando su camino.

Consultada sobre cómo le empezó a gustar el ballet, comentó que viene de familia. “Mi mamá y mis tías hicieron ballet, aunque yo nunca había visto uno en teatro. Me llamó la atención y, cuando mi hermana pidió clases, mi mamá nos llevó a la Escuela Nacional de Danza. Hice la audición, quedé en clásico y ahí empezó todo. Al inicio, no era un sueño claro, pero con el tiempo me enamoré de la danza”.

Agregó “mi mamá canta, escribe y toca guitarra; mi hermano estudia música y mi abuelo era pintor. Siempre hubo cercanía con el arte”.

Respecto de su formación, dijo que la pandemia fue un reto. “Al regresar me di cuenta de lo mucho que nos faltaba. En los últimos años nos esforzamos mucho. En séptimo nos invitaron al Ballet Guatemala para Ellagodelos cisnes, y luego audicionamos. Pasamos y nos contrataron en septiembre. También me gradué ese año. Ahora, estudio diseño gráfico y sigo bailando”. Recordó que el primer ballet que la dislumbró fue DonQuijote, en 2017. “Me fascinó todo. Pero mi favorito es

Giselle. Lo vio en una gala y la impactó por lo trágico y emocional.

¿Cómo combina actividad?

Yo salía del colegio, dependiendo del año, a la una o a las dos. En la institución donde más tiempo estuve salíamos a las dos, y aquí las clases empezaban a esa misma hora. Entonces, pedía permiso para salir 15 minutos antes. Estudiaba en el Instituto Francés. En esos 15 minutos me cambiaba, me peinaba y salía corriendo para llegar puntual. Ensayábamos todos los días. Dependiendo del nivel, las clases duraban hasta dos horas y media. También teníamos clases teóricas. Yo salía de aquí como a las seis, llegaba a mi casa a las siete y me quedaba haciendo tareas hasta medianoche.

Mi mamá canta, escribe y toca guitarra; mi hermano estudia música y mi abuelo era pintor. Siempre hubo cercanía con el arte”.

¿Qué fue lo más difícil?

Sentir que no avanzaba. En la pandemia me frustré mucho. Cuando regresamos, nos dimos cuenta de lo mucho que nos faltaba, y eso fue duro. También las lesiones. Me lesioné varias veces y eso es frustrante, porque no puedes hacer nada y sientes que te detienes.

¿Qué disfruta?

Trato de comer bien, evitar comida chatarra y tomar mucha agua. También hago clases extra como contemporáneo, pilates y entrenamiento físico. Las presentaciones: al inicio dan nervios, pero en el escenario todo se vuelve mágico. Sentís el personaje, las luces, la música. Es una sensación única.

¿Qué bailarinas la inspiran?

Marianela Núñez, por su técnica impecable y Natalia Osipova, por su libertad al bailar. Quiero bailar Giselle, en especial una wilis. Y llegar a ser solista. Aún estoy empezando en el cuerpo de baile, pero ese es mi objetivo.

Daniela Rivera en ensayos en la sede del Ballet Nacional.
Textos: Isa Enríquez
Foto: Mario León

La huella china en Guatemala

Texto: Pablo Cahuec Foto: Hemeroteca

La migración de China hacia Guatemala, aunque numéricamente reducida, ha dejado una marca significativa en la historia económica y cultural del país. A mediados del siglo XIX, debido a guerras, pobreza y desastres naturales, muchos de ellos tomaron la decisión de salir de su país y buscar nuevas oportunidades.

Algunos trabajadores chinos fueron trasladados a Estados Unidos para laborar en la construcción de ferrocarriles, en particular en California, en condiciones extremadamente precarias. “Su traslado se da prácticamente como mano de obra explotada, en condiciones realmente horribles”, comentó el historiador Aníbal Chajón. Ante este panorama, muchos optaron por buscar nuevos destinos.

Algunos se dirigieron hacia México y Centroamérica, pero encontraron en Guatemala un punto estratégico dentro de las rutas comerciales del Pacífico. Los puertos se convirtieron en puntos clave;

Expandieron el comercio, fomentaron su cultura y se adaptaron en el siglo XIX

en ellos, los barcos que transitaban entre Sudamérica y California hacían escalas para abastecerse, lo que facilitó que algunos migrantes decidieran establecerse en el territorio.

El Estado permitió su entrada entre los años 1872 y 1877, según recogió Silvia Barreno en Lahuella del dragón: inmigrantes chinos en Guatemala, 1871–1944. También detalló que muchos provenían de la provincia de Guandong y Fukien, en específico, de 141 pueblos de la región de Cantón. Para 1940, según datos censales, había un aproximado de casi mil chinos en el país.

Cultura y comercio

Entre sus contribuciones más destacadas está la llegada de los cometas. “Ellos introducen las cometas, que se transformarían en los barriletes, una tradición muy arraigada”, destacó el historiador Chajón.

Hubo publicaciones que afirmaban que los chinos introducían opio, lo cual no era cierto; respondía más a intereses económicos que a hechos reales. Estas tensiones derivaron en redadas y detenciones, aunque sin mayores consecuencias a largo plazo”.

Barreno explicó las tres características del asentamiento: su relación a poblados con cercanía al ferrocarril, formación de núcleos familiares relacionados con apellidos y que en los inicios, únicamente llegaban varones.

Uno de los aportes más visibles de la migración china se encuentra en la gastronomía, pues comenzaron a expandirse los restaurantes de su comida. “El chowmeinque llegó a Guatemala no es exactamente el chino tradicional, sino una versión que se consolidó en Estados Unidos”, explicó Chajón, un proceso de mestizaje cultural al entrar en contacto con nuevos contextos.

Tensiones y resistencia

Hacia finales del siglo XIX, nuevas oleadas migratorias consolidaron la presencia china en Guatemala. Sin acceso a tierras para la agricultura, se orientaron al comercio. “Se dedicaron a la compra de productos y a su redistribución hacia fuera de la capital convirtiéndose en intermediarios clave”, señaló Chajón. En la ciudad se establecieron principalmente entre la 8a. calle y la 9a. avenida, donde abrieron comercios de textiles y productos manufacturados. Añadió que “no traían mercancías desde China, sino de Estados Unidos u otros mercados; funcionaban dentro de redes comerciales más amplias”.

Nuevas dinámicas

Desde la costa sur, algunos se trasladaron a la capital y despues hacia el oriente, a Chiquimula. “Se volvió un punto clave porque ahí se distribuía el comercio hacia El Salvador, y la población china aprovechó eso”, afirmó Chajón.

A pesar de todo, enfrentaron episodios de rechazo a inicios del siglo XX. Barreno apuntó que en 1909 se legisló contra la entrada de personas asiáticas, con algunas excepciones, en la Ley de Inmigración que se mantuvo vigente hasta 1944.

Desde 1921, los ya residentes debían estar inscritos en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Entre 1922 y 192, algunos sectores liberales promovieron discursos en su contra, motivados por la competencia económica.

“Ha sido una población que no ha generado confrontación, sino que se ha integrado y ha contribuido de forma importante a la vida económica y cultural”, aseguró el investigador.

Lejos de grandes cifras migratorias, el legado de los chinos se mide por su capacidad de adaptación, en la construcción de redes comerciales y en la incorporación de elementos culturales que hoy forman parte de la cotidianidad guatemalteca.

Fachada del museo de la colonia china, conocido también como salón chino, ubicado en la 10 calle 9-42, zona 1.

Guatemala, viernes 17 de abril de 2026

Germán Alcántara es el pilar de nuestra música

Su obra y labor formativa marcaron una etapa clave en un periodo cuando Guatemala estructuró la vida cultural

Textos: Isa Enríquez

Ilustración: Sergio Espada

La figura del compositor y director Germán Alcántara ocupa un lugar decisivo en la historia musical, no solo por el aporte a la calidad de su obra, sino por su papel en un período en que Guatemala comenzaba a estructurar una vida cultural. Su trayectoria se inscribe en un momento de transición, cuando la música académica empezaba a consolidarse y a dialogar con las sensibilidades locales, dando forma a un repertorio que aún resuena.

Nacido en la ciudad de Guatemala en 1863, Alcántara creció donde la música formaba parte de la vida cotidiana. Las primeras lecciones llegaron en casa, bajo la guía de su padre, y más adelante continuó su formación con maestros que ampliaron su horizonte. Pronto encontró en la Banda Marcial un espacio para desarrollarse. Allí destacó como instrumentista y, con el tiempo, coronó la dirección; era una institución que funcionaba como uno de los motores de la actividad musical.

Influencias

El pianista, arreglista y compositor Vinicio Quezada, director artístico del Conservatorio Nacional de Música y catedrático de la Escuela Superior de Arte de la Universidad de San Carlos, subraya la importancia de ese proceso. “El maestro tuvo una formación de gran nivel, guiado nada menos que por Vicente Andrino y Emilio Dessner, el instructor alemán que llegó a Guatemala para reorganizar la Banda Marcial”. En esa combinación de enseñanza local y extranjera se gestó una visión musical que

luego Alcántara replicaría tanto en la obra como en su labor formativa. Más allá de su desempeño como intérprete, Alcántara asumió un papel activo en la organización musical de aquel tiempo. Hacia el final de su vida dirigió el Conservatorio Nacional, el que lleva su nombre, desde donde impulsó una formación más sistemática para los músicos. El paso por esta institución coincidió con un momento clave en la consolidación de la educación artística, en el que se buscaba establecer bases más formales para la enseñanza.

Longevidad

Como compositor desarrolló un catálogo que dialoga con las corrientes europeas de su época, en especial con el vals, la marcha y la mazurca. Sin embargo, su música no quedó limitada a esos moldes, sino que logró conectar con el gusto del público, lo que explica su permanencia.

Obras como La flor del café y Mi bella Guatemala siguen siendo interpretadas en distintos contextos, desde celebraciones populares hasta actos oficiales. “Más allá de sus cargos, lo que lo distingue es la calidad de su obra”, señaló Quezada, quien destacó la capacidad de estas piezas para mantenerse vigentes a lo largo del tiempo. A más de un siglo de su fallecimiento en 1909, su legado está presente en la vida cultural. Su nombre identifica a una institución clave, también remite a una etapa fundacional en la que la música académica comenzó a definirse con claridad. Su obra, aún viva en la interpretación contemporánea, confirma que su aporte trascendió su tiempo y sigue siendo parte esencial de la memoria sonora.

El 30 de octubre de 1963, Enrique Peralta, jefe del Gobierno, rindió homenaje póstumo a Germán Alcántara por el centenario de su nacimiento. Falleció en 1909 y 54 años después, la esposa, Felipa Alpírez recibió la Orden del Quetzal en su nombre.

Anatomía de la formación teatral en el país

Un recorrido con los maestros por las aulas donde se forjan los intérpretes capaces de interpelar el presente de Guatemala.

CentralTexto: Narcy Vásquez

Fotos: Carlos Caljú y Jesús Alfonso

Bajo la luz de un escenario que respira entre telones gastados y silencios expectantes, el teatro guatemalteco se revela no como promesa, sino como certeza viva. Allí, cada gesto ha sido ensayado hasta volverse verdad, cada palabra ha atravesado el cuerpo antes de ser pronunciada y cada escenificación late con la emoción de lo vivido, algunas veces, en carne propia.

Desde la intensidad de la Universidad Popular (UP), cuna de actores de una época, hasta la ruptura conceptual del grupo Midas y la disciplina de Escenarte, la enseñanza teatral descansa en la tenacidad y compromiso de quienes la sostienen. Maestros como Emy Coyoy, Juan Pablo Asturias y Estuardo Galdámez, no solo forman actores: instruyen para reflejar la realidad. En sus salones de clases, el “si condicional” de Konstantin Stanislavski busca que brote la emoción, mientras el distanciamiento de Bertold Brecht despierta la conciencia crítica del ciudadano.

Esta influencia trasciende, porque también los actores de cine emplean el método para dotar de realismo a la gran pantalla. Al adaptar la memoria emotiva y las acciones físicas frente a la cámara, logran una naturalidad que captura la intimidad del primer plano. Así, la formación actoral se convierte en la base indispensable para sostener narrativas teatrales y cinematográficas que nos representan ante el mundo.

Este reportaje explora trayectorias marcadas por aplauso y disciplina, donde la pedagogía se respira en cada gesto.

En un país con registros artísticos fragmentados y descentralizados, donde el cliché escenográfico fue escuela por años, surge la pregunta: ¿forma la academia a los actores que se necesita para conmover y transformar?

La misión es darle herramientas al intérprete desde el teatro y la técnica de la fragmentación, para desarrollar competencias sin necesidad de la memoria emotiva”, Emy Coyoy Directora

La falta de recursos económicos obliga a los alumnos a crear desde la escasez. Vestuarios reciclados, escenografías mínimas y una constante autogestión son parte del aprendizaje en la mayoría de las instituciones dedicadas al arte escénico. Paradójicamente estas limitaciones potencian la creatividad y devuelven el protagonismo al actor, a su cuerpo y a su capacidad expresiva.

“Es importante que si contamos con un espacio para montar, podamos generar cosas nuevas. La educación del público también exige que los estudiantes y futuros creadores estén preparados para responder a una audiencia cada vez más exigente”, explicó el director y dramaturgo Estuardo Galdámez.

Ruptura necesaria

Reinvención

En los pasillos de la UP, el aprendizaje sobre las aristas del drama late con un misticismo ritual. Este proceso se manifiesta como un reencuentro con la génesis misma de la labor sobre las tablas. Estudiantes como Victoria López, formada desde la intuición del circo, y Ari Daniel Ochoa, llegado desde la arquitectura en busca de un sueño postergado, encarnan esa dualidad.

Ambos coinciden en algo esencial: el teatro transforma, no solo al actor, sino también su entorno. Desde los primeros acercamientos a las teorías de K. Stanislavski (actor y director de escena ruso, principios del siglo XX) hasta los ejercicios de distanciamiento sobre el análisis de textos que creó el dramaturgo y poeta alemán Bertold Brecht, la formación deviene en un dispositivo para aprehender —y cuestionar— la realidad cotidiana. Ambos compartieron su emoción y satisfacción por la trayectoria educativa recibida, conmovidos por las experiencias en el escenario y conscientes de que cada día aprenden y crecen. Sin embargo, esta preparación no está exenta de tensiones.

En contraste con la tradición, surgen propuestas como la Compañía Artística Midas, dirigida y fundada por Emy Coyoy, que plantea una ruptura frontal con ciertos vicios de la enseñanza actoral. “Aquí, el actor no debe sufrir para crear”, es su lema.

Lejos de las interpretaciones basadas en las vivencias personales, Midas ha apostado por el método de las acciones físicas, donde el cuerpo es el punto de partida. El texto no se memoriza, se encarna.

Su programa, que se extiende por cinco años, busca devolverle al arte de las tablas su carácter de oficio riguroso. No hay espacio para la improvisación pedagógica. Coyoy es contundente: “No basta con ser buen actor para ser buen maestro”.

Este señalamiento abre una de las críticas recurrentes al sistema: la falta de formación didáctica de quienes enseñan. En ocasiones, la docencia surge a partir de una necesidad económica y por vocación, lo que impacta directamente en la calidad de la enseñanza.

“El teatro comercial trabaja por el recurso económico; nosotros, no estamos en esa línea”, afirmó, elexperto

Tras formarse en el mundo circense, Victoria López ahora estudia en la UP.

Guatemala, viernes 17 de abril de 2026

¿Sistema estancado?

Para Galdámez, el problema no radica en la formación disponible, sino en la necesidad de actualizarla. En algunos casos, las mallas curriculares parecen haberse detenido en el tiempo. En esto coincide Coyoy: “Se requieren cambios”.

“Si bien hoy existe una profesionalización con licenciaturas, maestrías y estudios formales, el reto es adaptar las metodologías al contexto guatemalteco. No se trata de replicar a Stanislavski, Michael Chekhov (actor y director teatral) o Jerzy Grotowski (director de teatro polaco), sino de reinterpretarlos desde una realidad marcada por la posguerra, la desigualdad y la diversidad cultural”, indicó.

Surge entonces una idea clave: un “método guatemalteco”. Uno que tome como materia prima la vida cotidiana, las calles, las redes y las historias locales. Un teatro que no imite, sino que dialogue con su contexto.

La descentralización

Quizás el mayor vacío está fuera de la capital. La formación teatral sigue siendo, en gran medida, un privilegio urbano.

Pese a los esfuerzos que nacen, estos suelen manifestarse

Historia

El teatro guatemalteco nació en el siglo XIX con los primeros recintos públicos, pero se profesionalizó en 1957 tras la creación de la ENAD. En el siglo XX, el surgimiento de academias privadas y comunitarias —el Museo del Ferrocarril (2011)— ha democratizado la escena y ha fomentado nuevos talentos.

cambio artístico, lo cual restringe la visibilidad de las propuestas comunitarias. Si bien la Muestra Departamental de Teatro Norma Padilla, iniciativa que renació en 2024 —tras tres décadas de ausencia—, el Ministerio de Cultura y Deportes, lo perfila para revertir el centralismo y fortalecer el oficio con talleres y funciones gratuitos, pero la representatividad sigue siendo una tarea pendiente.

“Mientras grupos como Sotz’il, en El Tablón, Sololá, brillan internacionalmente, la mayoría de comunidades rurales carecen de acceso a capacitación formal. El desarrollo profesional tampoco ha llegado a los bolsillos de los maestros: la inestabilidad salarial y el estancamiento de los programas académicos en instituciones como la Escuela Nacional de Arte Dramático (ENAD), Carlos Figueroa siguen siendo muros que el gremio debe derribar”, manifestó Galdámez.

El actor Pablo Iriarte insistió en la necesidad de tender

Disciplina y resistencia

Para voces como la de la actriz y docente Dharma Morales, la evolución es evidente, pero insuficiente. La enseñanza ha pasado de la intuición a la técnica, de la rigidez a la integralidad. Añadió que el maestro Alfredo Porras (referente de la docencia teatral y pilar de la ENAD) afirmaba que el trabajo de la voz era “como Dios fuera servido”; no había técnica, solo la intención de que se escuchara y entendiera bien.

“En mi formación actoral aprendí con maestros formados en las primeras academias de teatro. Esto me permitió reconocer cómo la enseñanza ha transitado de métodos rígidos y pragmáticos —centrados en la declamación, la memorización y la representación formal— hacia enfoques integrales, en busca de un teatro consciente, eficiente, profesional y holístico. Sin embargo, aún queda largo camino por recorrer”, remarcó Morales. Esta profesión, recuerda, no es solo talento. Es discipli -

acto de resistencia. Pablo Iriarte señaló por su lado que hoy existe mayor apertura para conocer propuestas escénicas de distintas productoras y directores. Aunque persiste cierta resistencia a lo virtual, la metodología ya no se limita a clases presenciales. “La ventaja es conocer artistas fuera de Guatemala, abrir la mentalidad y alimentar el conocimiento para evitar estancarse en las mismas propuestas”, afirmó.

Prestigio y futuro

Escenarte, academia fundada en 2010 por Juan Pablo Asturias y Samantha de la Garza, se ha establecido como referencia para los jóvenes actores.

Para el artista, el entrenamiento actual no puede ser el mismo de hace años. Si bien las bases siguen siendo los grandes maestros como Stanislavski, Sanford Meisner (profesor) o Lee Strasberg (director), el contexto ha mutado.

Asturias enfatiz ó que, aunque Guatemala está a “años luz” de industrias como la mexicana en términos de legislación y licenciaturas, el valor de una academia reside en su prestigio y en la ética de sus alumnos. “En un casting no importa si tienes tres doctorados, si no sabes armar un monólogo. Las productoras nos buscan porque saben que un

La directora Emy Coyoy apuesta por el método de las acciones físicas para construir un personaje.

Métodos

Del alma al juicio: la doble vía de la actuación teatral El método de Stanislavski revolucionó el teatro al buscar actuaciones naturales. En lugar de repetir gestos mecánicos, proponía que el actor imaginara “¿qué haría yo si estuviera en esta situación?” y usara recuerdos personales para dar verdad emocional. Así, cada palabra y movimiento se sienten auténticos, y logran que el público perciba que el actor vive la obra en lugar de solo representarla. El método de Bertolt Brecht buscó que el público pensara críticamente y no solo se dejara llevar por la emoción. Para lograrlo, aplicaba el “efecto de distanciamiento”, que recordaba al espectador que estaba viendo una representación. Usaba recursos como canciones, carteles o actores que hablaban directamente al público. Su objetivo era que el teatro se convirtiera en una herramienta de análisis social capaz de impulsar cambios en la realidad.

Central

alumno de Escenarte tiene disciplina y compromiso”, aseveró. Al hablar del sistema nacional de formación, Asturias es crítico, pero optimista. Reconoce la falta de memoria histórica y de identidad en el guatemalteco, lo que deriva en una baja autoestima artística. No obstante, su visión es a largo plazo: “Nosotros no estamos trabajando para esta generación; estamos trabajando para dentro de 40 años, para que ese niño de 4 años que hoy viene a formación, cuando tenga 40, viva en un país con cultura de teatro e industria”, recalcó.

¿Forman lo necesario?

La respuesta, como el teatro mismo, no es lineal. Según los entrevistados, existen espacios comprometidos con la formación técnica y humana. Hay nuevas generaciones que aprenden a investigar y crear. También persisten carencias estructurales: falta de financiamiento, debilidad institucional, escasa descentralización y una urgente necesidad de actualizar los enfoques de instrucción.

La dramaturgia nacional sigue viva. En cada ensayo, clase y montaje, se gesta no solo un actor, sino una forma de ver, analizar y transformar el entorno social, político, económico y cultural en el que viven los guatemaltecos.

Mapa de la educación

Según los datos más recientes del Ministerio de Cultura y Deportes y del Registro Nacional de Artistas (Renart), publicados a inicios de 2026, se presenta la siguiente:

Artistas registrados: 5 mil 500 en todas las disci plinas; entre 25–30 % en artes escénicas (apro ximadamente 1 mil 800).

Compañías activas: más de 150 colectivos y compañías de teatro, principalmente en ciudad de Gua temala, La Antigua y Quetzaltenango.

Formación anual: ENAD y la UP gradúan entre 15 y 30 actores cada año. El registro ofi cial ronda los 1 mil 800 actores, pero el número mayor debe ser más alto al incluir teatro comu nitario, independiente y escolar.

Semilleros de escena

Universidades

Escuela Superior de Arte (USAC): licenciatura en arte dramático con especialización en actuación (cinco años más tesis). Teléfonos 2251-1068 y 2250-0585 o su sitio web https://escuelasuperiordearte.usac.edu.gt/

Universidad Rafael Landívar: laboratorios teatrales y espacios de experimentación artística. Teléfono 2426-2626.

Universidad Da Vinci: técnico en gestión cultural y expresión de las artes, con enfoque multidisciplinario. Teléfono 2328-3333.

Academias y centros privados

Escenarte: desarrolla diplomados de cinco años en actuación para cine y televisión, además de talleres de teatro dirigidos a todas las edades. https://escenarte.com.gt/

Compañía Artística Midas: El diplomado en teatro con especialización en actuación dura cinco años; el de dirección escénica y actoral, también cinco. El diplomado en dramaturgia tiene una duración de tres años.

Estudio Teatro Thriambos: Imparte el diplomado en actuación de tres años, además de talleres de maquillaje artístico, expresión corporal y cursos de perfeccionamiento. Teléfono 2228-7520.

Escuelas nacionales

Escuela Nacional de Arte Dramático (ENAD) Carlos Figueroa Juárez: bachillerato en arte con especialidad en actuación, ubicada en el interior del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, situado en la 24 calle 3-81, zona 1.

Escuela Superior de Arte (ESA), Universidad de San Carlos. Ofrece la licenciatura en Teatro, en las instalaciones del Paraninfo Universitario, 2a. avenida entre 12 y 13 calles, zona 1.

Juan Pablo Asturias forma nuevas generaciones que desean hacer del arte escénico su profesión.

Estuardo Galdámez comparte sus conocimientos en la Universidad Popular.

Guatemala, viernes 17 de abril de 2026

Personaje

Alaíde Foppa (1914–1980)

Ilustración: Sergio Espada Poeta, académica y periodista feminista guatemalteca, nacida en Barcelona, España, cuya vida estuvo marcada por el exilio, la militancia y el compromiso político. Tras crecer en Europa, se estableció en Guatemala en la década de 1940, donde se vinculó a movimientos de izquierda contrarios a la dictadura de Jorge Ubico, y más tarde se exilió en México junto a su esposo, Alfonso Solórzano. Allí desarrolló una intensa labor en la Universidad Nacional Autónoma de México, donde impartió clases de �iloso�ía y letras, además de ser directora del Departamento de Literatura Italiana. Fue �igura clave en el feminismo mexicano, con espacios como la revista Fem, y condujo el programa radial Foro de la Mujer. Madre de cinco hijos, su activismo se profundizó tras la muerte de uno de ellos. En diciembre de 1980, durante una visita a Guatemala, fue desaparecida junto a su chofer por fuerzas de seguridad del Estado; desde entonces, su paradero sigue sin esclarecerse.

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Huella chapina

Sonido guatemalteco que crece en Austria

Harold Taylor encontró

un lugar donde crece en la música y el arte

Texto: Pablo Cahuec

Fotos: H.Taylor

Radicado en Viena, Aus tria, desde hace dos décadas, Harold Taylor ha podido construir su propio camino luego de graduarse en el Colegio Austriaco. Llegó a esa capital europea en 2006, a los 18 años, para estudiar producción musical. Comenzó a experimentar desde pequeño, gracias a la influen cia de su padre, aunque no fue sino hasta la adolescencia que se lo tomó en serio.

Su formación en la School of Audio Engineering, en Viena, fue solo el inicio. Entre estudios de grabación, colaboraciones y presentaciones en vivo, Taylor tiene un lugar donde crece tanto en la ingeniería de sonido como artista. “Me gustó la ciudad y tuve oportunidades de trabajo y artísticas”, comentó.

Adaptarse lejos

A pesar de su cercanía previa con la cultura austríaca, el impacto de mudarse solo a Europa no fue sencillo. “El choque cultural fue fuerte, clima, orden, puntualidad, todo era distinto”, explicó. Viena, con su estructura rígida y disciplinada, contrastaba con la espontaneidad latina.

Taylor reconoció que ha logrado integrar lo mejor de ambas culturas, pero si algo marcó su proceso de adaptación fue la distancia emocional. “Lo que más extrañaba era a mi familia y la gente. Uno no se da cuenta hasta que sale de Guatemala de lo amable que es el chapín”, afirmó. Esa calidez, dijo, se ha convertido en una de sus características distintivas en esa ciudad donde su actitud suele llamar la atención.

Lejos de perder el vínculo con su país, es parte de una comunidad guatemalteca en Viena que, según estima, ronda 150 personas. Entre tradiciones y encuentros,

Se inspira en Donaukanal, Viena, una ramificación paralela al río Danubio.

150

guatemaltecos, se estima, residen en Austria

han logrado recrear un pedazo de Guatemala. Una de las iniciativas más significativas es preparar el fiambre del 1 de noviembre, una tradición que él mismo comenzó al llegar. Las reuniones incluyen comida típica, frijoles, chuchitos y champurradas.

Sin fronteras

En lo artístico, Harold Taylor ha apostado por una propuesta versátil que gira en torno al pop, pero que se nutre de múltiples influencias. “Cuando vivía en Guate escuchaba más rock en inglés… pero aquí empecé a extrañar la música latina y me enamoré de la salsa, cumbia y reguetón”, explicó. Desde 2018 se enfocó en su carrera como solista. Su proyecto ha tenido buena recepción en Austria, donde la curiosidad por su origen y el atractivo de los ritmos latinos juegan a su favor. En 2025 hizo una gira europea que lo llevó por España, Alemania, Italia, Eslovaquia y República Checa.

Siempre presente

A pesar de la distancia, Guatemala sigue siendo una constante en su vida y música. Muchas de sus canciones están marcadas por la nostalgia, recuerdos y referencias

Las afueras de la Karlskirche, en la iglesia de San Carlos Borromeo, de Viena .

Invito a la gente a que dé más oportunidad a los artistas chapines, hay muchos muy buenos y solo necesitan ser escuchados”.

Harold Taylor Músico de carrera

directas al país. Su más reciente sencillo, Vámonos, nació de ese sentimiento. “La escribí con ganas de venir a Guatemala, ya la tenía en mente, se habla de la eterna primavera”, compartió. Taylor mantiene un vínculo creativo con el país, viaja, al menos

una vez al año y aprovecha espacios como el lago de Atitlán, Sololá, para componer junto a otros artistas. Su historia, construida entre dos mundos, es reflejo de una identidad que no se diluye con la distancia; se transforma y se proyecta.

récord para la franquicia

Las marcas de la nueva aventura de Mario en el cine

Fecha de lanzamiento: 1 de abril

El quinto mejor estreno de la historia para una película de animación.

música , el estreno más exitoso de 2026 y un nuevo

El cuarto mejor debut para una premier de un estudio de Hollywood, solo superado por Zootopia 2, Moana 2 y Super Mario

Un nuevo récord para la franquicia de Mario Bros

Tras la primera semana de estreno de Mario Galaxy

Y la más fuerte en su

Jorge Sierra

El

periodismo incómodo en la

Existe la crítica negativa hacia el trabajo musical de los artistas guatemaltecos o se está extinguiendo? Hoy mismo resultan ser tiempos de excesiva benevolencia hacia el artista nacional. Y ocurre por varios factores. Esta vez, reflexiono sobre ello al haber sido tratado por colegas en el II Congreso del Periodismo Musical, efectuado en marzo en Madrid, España.

En Guatemala, al reportero le resulta más cómodo hablar bien del artista porque es una forma de no correr riesgos, porque alimenta el ego al artista, porque es lo que a los productores de los eventos les gusta escuchar y porque los fanes del artista se mueren por leer.

Además, no hay que olvidar que el reportero al señalar un error o hacer una crítica, el artista ya no le dará entrevista, se le cerrarán las puertas a los eventos y recibirá una avalancha de reclamos e insultos.

A esa falla también se suma el poco tiempo que tiene el reportero para redactar su nota y a la búsqueda loca de obtener más likes

El lector debe saber es que el periodista es un intérprete cultural, no un amplificador promocional; es decir, el periodista no es relacionista público de ningún artista o de algún evento. Para eso hay personas u oficinas encargadas de ello. Argumentar que un trabajo esté bien o mal debe verse sin favoritismos, no creer que el crítico tiene algo en contra de determinada persona. Uno debería saber que no todos ni todo el tiempo se hacen entregas perfectas. Hay artistas como Bohemia Suburbana, Sara Curruchich o Rebeca Lane que cometen errores en la grabación o en vivo. Es normal y humano.

Entonces hacer ver errores no es “no apoyar al artista nacional”, como señalan algunos. Si no es tratar de poner en la balanza hechos, en forma imparcial y objetiva. Porque igual, en la música también ocurren estafas.

En otros países, aquel que critica y argumenta es alguien que resulta ser parte del prestigio de los profesionales de la información. Pero aquí no se tolera, es incómodo, es insoportable, es inmerecido.

Ya es la cuarta película con más recaudación en 2026
The Super Mario Galaxy Movie, el tercer filme más taquillero de 2026
Doméstico (EE. UU. y Canadá)
Internacional Mundial
Corte al 6 de abril de 2026
Super Mario es la única franquicia de una película animada inspirada en un videojuego con dos títulos con +US $350 M en su estreno

Lienzos plasman la vida de Ernesto Boesche Rizo

Texto: Narcy Vásquez

Fotos: Mario León

Noventa años de vida no se resumen en fechas, sino en la huella que queda en el lienzo de toda una nación. La Escuela Nacional de Artes Plásticas Rafael Rodríguez Padilla vistió de arte la Sala Enrique Acuña con una muestra que celebra el noveno decenio del maestro Ernesto Boesche Rizo.

La exposición reúne una selección de pinturas del artista, cuya trayectoria lo ha consolidado como referente del arte guatemalteco, junto con obras de sus alumnos y amigos cercanos, que ha evidenciado el trabajo a lo largo de generaciones.

La muestra, que resalta la obra y su papel de formador de artistas, está abierta de lunes a viernes hasta el 21 de abril y recorre el legado del virtuoso nacido en Salamá, Baja Verapaz, el 26 de febrero de 1936.

El pintor guatemalteco presenta en esta exposición algunas de sus mejores obras, plasmadas con distintos materiales y amplitud de técnicas.

Retratos de personalidades forman parte del muestrario creado por el maestro, digno representante de Salamá, Baja Verapaz.

El ámbito de su temática incluye arte figurativo y abstracto, cuyas obras permanecerán abiertas al público hasta el 21 de abril.

Salud Mental

El poder de la gratitud

Una llave para el bienestar colectivo

En la agitación diaria, entre el aroma del café matutino y el esfuerzo incansable, solemos pasar por alto un recurso natural inagotable que reside en nuestra mente: la gratitud. No se refiere a la cortesía automática de un “gracias” por compromiso, sino a la gratitud como una fortaleza del carácter, una lente que transforma la percepción de la realidad.

Martin Seligman, pionero de la psicología positiva, sostiene que la felicidad no es un golpe de suerte, sino un estado que se construye. En su modelo de bienestar, la gratitud ocupa un lugar privilegiado, no por un optimismo ingenuo, sino por su capacidad comprobada de entrenar el cerebro para identificar lo que sí funciona en medio de la adversidad.

Intervenciones y esculturas forman parte de las creaciones del maestro Ernesto Boesche Rizo, que se pueden apreciar en la sede de la Escuela Nacional de Artes Plásticas.

Detrás del agradecimiento

A diferencia de otras emociones pasajeras, la gratitud practicada de forma consciente actúa como un antídoto contra la envidia y adaptación hedonista (esa tendencia humana a acostumbrarse rápido a lo bueno y darlo por sentado). Seligman propone que, al agradecer, se valida nuestro pasado y se fortalecen los vínculos presentes, lo cual crea una red de apoyo emocional, que es vital para la resiliencia social.

Del pensamiento a la acción

Para que la gratitud deje de ser un concepto abstracto y se convierta en bienestar perceptible, Seligman sugiere herramientas sencillas, pero profundamente potentes que podemos aplicar desde hoy:

¿Qué salió bien hoy? (las tres bendiciones): antes de dormir, escriba tres cosas que hayan ido bien durante el día y explique por qué ocurrieron. No tienen que ser eventos extraordinarios: puede ser el éxito en una reunión, un almuerzo compartido con un viejo amigo o el simple resplandor del sol sobre los volcanes. Este ejercicio entrena al cerebro para buscar lo positivo en lugar de sobrepensar en los problemas.

La visita de gratitud: piense en alguien que haya marcado una diferencia positiva en su vida y a quien no le haya dado las gracias formalmente. Escriba una carta detallando qué hizo esa persona por usted y cómo le afectó. Si es posible, visítela y lea la carta en voz alta. La evidencia científica muestra que este acto genera uno de los incrementos de felicidad más duraderos registrados en psicología.

Compromiso social

La gratitud tiene un efecto colateral maravilloso: es contagiosa. Cuando reconocemos el valor del esfuerzo ajeno, rompe el ciclo del cinismo y la indiferencia. La práctica de la gratitud, según el enfoque de Seligman, no es un lujo intelectual, sino una necesidad social.

Si logramos entrenar nuestra mirada para reconocer las “bendiciones” que florecen entre la adversidad, no solo seremos individuos más sanos, sino una sociedad más unida. Al final, la gratitud es el recordatorio de que, a pesar de todo, siempre hay algo que vale la pena ser cuidado y celebrado.

Leticia Eugenia Padilla

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