Skip to main content

Edición 219 revista viernes 09 de febrero

Page 1

Archivo

Archivo


Portal

Guatemala, viernes 9 de febrero de 2018

María A

Editorial

Nuevo

Algunas investigaciones apuntan a que el amor tiene más de un efecto secundario indeseable, como la falta de concentración laboral o intelectiva, una afectividad excluyente y un cuadro mental caracterizado por una profunda e indesterrable adicción. Por nuestra parte, podemos añadir que otro de los reconocidos efectos secundarios del amor es la ceguera, aunque, como la comida, este vendaval entra por los ojos, sale por los poros, abrillanta la mirada y alcanza para humedecer los inacabables territorios de otras pieles y desiertos. Dicen que Shakespeare y antes que él, Quetzalcóatl, y antes que él, Dios mismo, se preguntaron constantemente ¿qué es el amor? Hoy, la neurociencia indica que algunos eventos hormonales se hacen cargo del deseo que, como volcán encabritado, hace roncar sus fuegos, pugnando por salir a campo abierto para rasgar pudores y construir templos... a cambio de un simple abrazo. Un abrazo que se quiere y no se quiere intenso, que se quiere y no se quiere doloroso y suave, fugaz y prolongado, una avalancha que hermane multitudes... Pero en verdad, no es el amor el ciego, es el abrazo el

n mi vida, el año 1974 es verdaderamente import a nte. Hast a entonces, mis querencias no pasaban de ser regionales: mi Valladolid natal, mis años de bachillerato en las galerías del Colegio de San Gregorio; las palmas doraditas, patarucas, en el atrio de la catedral herreriana todos los Domingos de Ramos. Subiendo por la calle de Santiago se llega a Miguel Iscar, con sabor a Cervantes y Lepanto, y, un poco más arriba el saludo diario de la Plaza de España, gesto austero, y la Escuela Normal San Pedro Regalado. Allí hice mis estudios de magisterio. Después vino el salto en ese año, con mi traslado a Guatemala. El trópico creció mi mirada de otras nociones, de otros acentos, otros cantos y, más que nunca, sentí que me faltaba tiempo para consumirlo. Me dediqué a leer cuanto cayó en mis manos. Asturias me subyugó y Cardoza y Aragón y Augusto Monterroso. Ricardo Estrada también. Al conocer al grupo de poetas Nuevo Signo, surgió esta obra. Antes, nunca había publicado nada, excepto colaboraciones escasas en El Imparcial y otros periódicos. Me gusta la crítica y, sobre todo, tengo devoción por la poesía. Creo que fue Machado quien me enseñó a respetarla.

que se consume en su propio fuego.

Rosa Parks

DIRECTORIO Director General: Pavel Arellano Arellano

ire

c ci ó

n Gen

er a

l

D

2

Subdirector General Técnico: Rodrigo Carrillo Edición: Otoniel Martínez Diseño Gráfico: Héctor Estrada Digitalización: Boris Molina

Gua

t e m ala

Gal

Rosa Louise McCauley, nacida en Tuskegee, Alabama, el 4 de febrero de 1913, fue una figura importante del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, en especial por haberse negado a ceder el asiento a un blanco en Montgomery, Alabama el 1 de diciembre de 1955.


Viernes

Guatemala, viernes 9 de febrero de 2018

Arranz

Semblanza

o Signo

lería

George Washington

Archivo

Nació el 22 de febrero de 1732, en el seno de una familia acomodada de origen inglés, establecida en América desde mediados del siglo XVII en Wakefield, Westmoreland, Virginia. Fue hijo del segundo matrimonio de su padre con Mary Ball, de familia burguesa. Huérfano a corta edad, fue amparado por su hermano Lawrence y recibió una educación elemental. Fue encomendado por el vicegobernador de Virginia para transmitir el ultimátum a las tropas francesas para que cesaran sus incursiones en el valle del río Ohio. Posteriormente comandó la protección a los trabajadores que levantaban un fuerte en los horcajos del río Ohio. Cuando los franceses expulsan a los obreros y renombran el lugar como Fort Duquesne, se atrincheró junto a sus hombres en Fort Necessity. Un asalto francés le obligó a aceptar las condiciones de rendición y tuvo que marcharse con lo que quedaba de su compañía. En 1775, el Congreso le nombró comandante en jefe del recién creado Ejército Continental, esperando con ello atraer a Virginia a la lucha iniciada por Nueva Inglaterra contra Gran Bretaña. En 1780 llegan tropas francesas al mando del conde de Rochambeau y juntos desplazan 7 mil hombres, desde el estado de Nueva York hasta Virginia en menos de cinco semanas. El ejército conjunto franco-norteamericano se unió a La Fayette, y 36 barcos franceses se desplegaron sobre la costa para impedir que Yorktown recibiera ayuda por mar. Washington obligó a Cornwallis a rendirse en octubre tras un breve asedio. Fue elegido presidente en 1788 y nuevamente en 1792, presidió la formación y operaciones iniciales del nuevo gobierno. Con el nombramiento de Alexander Hamilton como secretario del Tesoro y Thomas Jefferson como secretario de Estado, puso a las dos figuras más capacitadas y relevantes de la generación revolucionaria en los puestos de mayor responsabilidad. El deterioro de las relaciones con Francia (1793) marca el punto de partida de su declive político. Considerado héroe nacional, el gran forjador de la independencia y del Estado, se retiró en 1797 a Mount Vernon, donde falleció el 14 de diciembre de 1799.

3


4

Abecedario

Guatemala, viernes 9 de febrero de 2018 Fotos: Archivo

La “Batalla de Stalingrado” fue un enfrentamiento épico de la Segunda Guerra Mundial, en el que la Alemania nazi y sus aliados lucharon por el control de esa ciudad emblemática por llevar el nombre del llamado comandante supremo de la Unión Soviética.

La obsesión de Hitler:

conquistar Stalingrado El 3 de febrero de 1943 la URSS informó de que el Sexto Ejército (al mando de Friedrich von Paulus) había sido derrotado una jornada antes. Así se dio por finalizada la batalla de Stalingrado.

Manuel P. Villatoro* Cuando los nervios fallan no hay otra solución que decir: No puedo más y matarse. Tenía el deber de suicidarse”. Las palabras que Adolf Hitler dedicó a la actuación de Friedrich von Paulus (al frente del Sexto Ejército), tras conocer su capitulación ante los soldados de la URSS en el invierno de 1943, fueron de un desprecio total. No en vano poco antes le había exhortado a combatir hasta el último hombre contra los “rojos” otorgándole un ascenso envenenado a mariscal de campo. “Ningún mariscal alemán se ha rendido jamás ante el enemigo”, le espetó tras comunicarle la buena nueva. Sin embargo, el oficial optó por romper aquella tradición a sabiendas de que su muerte sería inútil. No le faltaba razón, pues su arriada de bandera significó la derrota definitiva de las fuerzas nazis que sitiaban Stalingrado. Una humillación que el “camarada supremo” dio a conocer el 3 de febrero de ese mismo año.

Este oficial sufrió en Stalingrado una de las derrotas más sonadas de la Segunda Guerra Mundial y se ganó el repudio de los mandamases del Tercer Reich. Y todo, poco después de ser catapultado hasta la cúpula del Sexto Ejército tras la muerte de Walther von Reichenau, famoso por su crueldad a la hora de tratar a los prisioneros en su poder. De Paulus se dijo que le faltaba poder de decisión, que era un cobarde y que había dejado morir a sus hombres. La realidad, no obstante, es que logró defender su posición durante meses ante un contingente superior de soviéticos que le cercaban mientras el hambre y el frío menguaban a sus soldados. Al menos, así lo explicó el mismo militar en un despacho enviado al Grupo de Ejércitos y al Alto Mando: “El valor combativo de la tropa decrece rápidamente debido a la falta de provisiones, de combustible y de munición. Dieciséis mil heridos carecen de los cuidados necesarios. (…) Síntomas evidentes de desintegración”. Así lo afirma también el versado historiador David Glantz, autor de A las puertas de Stalingrado, el primer tomo de una tetralogía edi-


iernes

Guatemala, viernes 9 de febrero de 2018

5

tada por Desperta Ferro que marcará un antes y un después al suponer uno de los documentos más exhaustivos y fehacientes sobre la batalla. A su vez, el autor señala que, tras el cerco, Von Paulus traicionó a Hitler y trabajó para Stalin: “Disgustado por el trato que le dio Hitler, Paulus, su jefe de gabinete, el general Schmidt y al menos uno de sus comandantes de cuerpo (Von Seidlitz) se unieron y dirigieron el movimiento antihitleriano patrocinados por la Unión Soviética”.

Cruzada antibolchevique

Después de meses de preparativos, la “Operación Barbarroja” (llamada así en honor de Federico I), se inició el 22 de junio de 1941. Aquel día, 152 divisiones alemanas divididas en tres Grupos de Ejército se lanzaron de bruces contra el Ejército Soviético. De esta guisa se inició lo que Hitler denominó “la cruzada europea contra el bolchevismo”. Según señala el historiador Antony Beevor en su obra Stalingrado, “a las 3:15, hora alemana, comenzaron los primeros cañonazos”. El asalto tomó por sorpresa a los hombres de Stalin. “Los puentes sobre los ríos fueron ocupados antes de que reaccionaran los guardias fronterizos de la NKVD. Las familias de los guardias que vivían en los puestos fronterizos murieron con ellos”, añade el autor. La Luftwaffe (fuerza aérea) fue decisiva en esta jornada, pues abrió camino a los militares de tierra atacando objetivos clave como aeródromos, divisiones de carros de combate y posiciones defensivas enemigas. Este ataque sorpresa permitió neutralizar mil 200 aviones en los primeros momentos de la operación, y 800 más en las siguientes 36 horas. Todo ello, mientras las unidades mecanizadas germanas avanzaron unos mil 200 kilómetros en apenas tres meses. Estas victorias iniciales hicieron que el general Halder llegara a afirmar que la URSS no tardaría en capitular: “Uno ya puede decir que la tarea de destruir la masa del Ejército Rojo se ha cumplido. Por tanto, no exagero al señalar que la campaña contra Rusia se ha ganado en 14 días”. Sin embargo, aquellas rápidas victorias no fueron más que un espejismo. De los tres ejércitos germanos destinados a la conquista (Norte, Centro y Sur), tan solo el segundo logró avanzar de forma efectiva por territorio ruso en dirección a Moscú. De hecho, Hitler se vio finalmente obligado a detener el asalto masivo hasta que el frente quedó equilibrado el 2 de octubre.

Fuente de Barmaley, Stalingrado, Rusia, agosto de 1942.

Pero entonces el invierno cayó, como había sucedido con las tropas de Napoleón, sobre los ejércitos germanos. “A finales de diciembre, la Wehrmacht sufriría más de 100 mil casos de congelamiento, 14 mil de los cuales acabarían requiriendo la amputación de algún miembro”, explica el historiador y periodista Jesús Hernández, autor del blog ¡Es la guerra!, en su obra Breve historia de la Segunda Guerra Mundial. El retraso en la ofensiva supuso un duro golpe para los intereses nazis. Sin embargo, Hitler optó por no detener el avance y enviar a sus hombres a la conquista de Moscú... en pleno invierno. Al final, el frío, las tropas de refresco y un gran ataque del Ejército soviético a comienzos de diciembre, provocaron que el asalto germano se detuviera en seco. En los meses siguientes, el Ejército Rojo llevó a cabo una serie de ofensivas que no lograron romper las líneas de los alemanes, a quienes les fue prohibido retroceder por orden del mismísimo führer.

Hacia Stalingrado

En principio la guerra quedó igualada en cuanto a la posesión de las ciudades más importantes del país. Y es que, Moscú y Stalingrado permanecían relativamente libres de

En 1933, Adolf Hitler ya era el presidente alemán, y de ahí hasta su desaparición, se produjeron terribles campañas de exterminio en Europa.

peligro (aunque en el punto de mira germano), mientras que, por su parte, Leningrado seguía asediada. Con todo, en mayo Stalin ordenó a sus hombres prepararse para la defensa, pues sabía que la subida de las temperaturas significaba un nuevo ataque. Acertó, pues Hitler había decidido cambiar de estrategia y dirigir en esas fechas sus panzer hacia Stalingrado. Con la llegada del verano de 1942, Hitler ordenó que se reanudaran los avances. Aunque, en este caso, el protagonismo lo adquirió el Grupo de Ejército Sur. Este fue dividido en dos unidades, cada una con órdenes de avanzar sobre los pozos petrolíferos del Cáucaso y Stalingrado. La decisión no pudo ser peor, pues el líder germano redujo todavía más sus fuerzas en lugar de concentrarlas para aplasta al enemigo. “La estrategia era totalmente demencial”, explica Ian Kershaw, uno de los biógrafos más destacados del führer. Por su parte, Stalin respondió con la Orden 227, según la cual todo aquel que se retirara sería fusilado en pleno campo de batalla. “La primera unidad encontraría en su camino dificultades de suministro de combustible, por lo que se ralentizó la marcha a la espera de nuevos suministros. Además, las laderas de

En una imagen de enero de 1943, panzers alemanes hacen fuego contra posiciones soviéticas en Stalingrado.


6

iernes

Guatemala, viernes 9 de febrero de 2018

La Batalla de Stalingrado, el principio del fin para la Alemania nazi.

ron sobre un puente que atravesaba el río Don en Kalash, que era la línea de comunicación y abastecimiento del Ejército de Von Paulus. […] En el interior habían quedado aislados 300 mil hombres”, explica Hernández. A partir de este momento comenzó el calvario de las tropas nazis. El Sexto Ejército de Paulus se vio rodeado por tropas soviéticas. ¿Qué hizo Hitler? Lejos de ordenar a sus hombres la retirada, instó al oficial a defenderse afirmando que vía aérea les suministrarían alimentos, munición y ropa de abrigo, mientras se mandaban tropas para romper el cerco.

El fracaso militar en Stalingrado convenció a muchos oficiales de que Hitler estaba llevando a Alemania al desastre, acelerándose los planes para su derrocamiento.

Contingente mecanizado

las abruptas montañas del Cáucaso, bien defendidas por tropas locales, se demostraron como una barrera casi insalvable para los vehículos”, añade Hernández en su obra. Quizá fue entonces cuando la locura de Hitler llegó a su cenit. Y es que, harto de que sus panzer no recorrieran kilómetros y kilómetros a marchas forzadas, destituyó al oficial al mando de la primera unidad ¡Y dirigió él mismo a estos hombres desde Alemania! Por otra parte, ordenó al Sexto Ejército (que formaba parte de la segunda unidad y estaba a las órdenes de Friedrich von Paulus), tomar Stalingrado.

Tumba heIada

La tarea no era sencilla, pero la confianza de Hitler en Paulus (un oficial de carrera que usaba el “von” en su apellido para ocultar su origen paupérrimo) era total. No en vano había sido uno de los ideólogos de la blitzkrieg (una táctica de bombardeo, seguido del veloz y sorpresivo ataque de fuerzas móviles) y había demostrado sus dotes en campañas como la de Polonia o Bélgica. A principios de septiembre, este oficial tenía ya rodeada Stalingrado. Sin embargo, lo que no sabía es que se iba a enfrentar a una defensa en la que el frío, el hambre y la desesperación iban a provocar la desmoralización total del Ejército alemán, acostumbrado a las victorias rápidas. En los siguientes meses las ofensivas del Sexto Ejército fueron inútiles y, mientras los soviéticos contaban con refuerzos constantes llegados de

todo el país, las tropas de los invasores comenzaron a menguar drásticamente. Stalingrado fue la tumba helada del nazismo. Una obsesión para un führer al que sus generales le recordaban día tras día las paupérrimas condiciones en las que vivían sus hombres. Sin embargo, Hitler no cedió ni un milímetro. Para él lo primordial era conquistar aquella urbe. Y así se lo hizo saber a Paulus, a quien le prohibió retirar su cerco. Un error fatal, pues el germano únicamente contaba con los refuerzos de las poco fiables tropas rumanas e italianas. “Cada vez más superado por los acontecimientos, el 11 de noviembre Paulus lanzó su última ofensiva en Stalingrado, echando mano de todas sus reservas, pero esta sería rechazada de nuevo por los defensores rusos. Los alemanes habían jugado su última carta y habían perdido», completa Hernández. La odisea germana empezó en noviembre de 1942, mes en que el Sexto Ejército había pasado ya a la defensiva en el frente de Stalingrado. El día 19 comenzó la Operación Urano, una misión mediante la cual el Ejército Rojo rodeó la ciudad para “embolsar” a sus defensores y lograr que se rindiesen. Lo cierto es que los hombres de Stalin lograron completar su objetivo en pocos días, al atacar los puntos clave de las defensas nazis (la mayoría, defendidos por tropas rumanas). “El 23 de noviembre, los rusos procedentes tanto del Norte como del Sur arrollaron por completo a los rumanos y convergie-

La promesa era totalmente falsa, pues de las 700 toneladas diarias de material que prometió hacer llegar a los defensores el pomposo Goering (líder de la fuerza aérea nazi) apenas logró enviar 100. Con todo, Hitler ordenó a Erich von Manstein ponerse al frente de un contingente mecanizado de ruptura, una fuerza que se las vería con los rusos, atrincherados en las afueras de Stalingrado. Mientras las tropas de auxilio se dirigían hacia Stalingrado, los defensores de la ciudad sufrieron todo tipo de penurias. Entre otras tantas, la muerte por congelación debido a las bajas temperaturas (de hasta 25 grados bajo cero), la falta de alimento (pronto se acabaron hasta los caballos) y la escasez de combustible para los carros de combate. La situación era tan precaria que muchos soldados alemanes prefirieron suicidarse a permanecer un día más allí. Los más avispados, por el contrario, se hirieron levemente para solicitar ser llevados a retaguardia en avión. Hitler se negó rotundamente a que el Sexto Ejército se retirara (Manstein no tenía órdenes de crear un corredor que permitiera escapar a los sitiados, sino de reforzarles) y ascendió a Paulus a mariscal el 30 de enero para evitar que se entregara y hacer que, llegado el momento, se suicidara. Sin embargo, el militar germano desobedeció a Hitler y terminó capitulando ante los soviéticos. Por su parte, Manstein no pudo cumplir su objetivo. Un verdadero desastre para los intereses del nazismo. La derrota se hizo pública el 3 de febrero, cuando se desveló “el fin de la batalla de Stalingrado”. *ABC


Guatemala, viernes 9 de febrero de 2018

Gavetas

7

Hemeroteca del Diario de Centro América

Los sufrimientos de Bolívar DCA, 5 de febrero de 1935.- No hay duda que la pena de la pérdida de su esposa fue siempre el mayor de los dolores del Libertador. La política fue para él un lenitivo para embotar su dolor. Su fama de enamorado es apenas una leyenda de quienes han tenido la preocupación de buscarle el lado débil por el lado del amor. En realidad no hay en sus cartas amorosas una sola que le de a uno la impresión de que en realidad viviera satisfecho de sus amores. No le gustaba que las mujeres jóvenes le salieran al paso, ni quería estar en sociedad con ellas. Los celos de doña Manuelita Sáenz lo alcanzaban

en todas partes y los mismos ordenanzas eran otros tantos espías. El ascendiente de aquella mujer a quien definió tan duramente un sabio francés que la visitó, era enorme y duro sobre el Padre de la Patria.Sin él, Bolívar no se hubiera resuelto regresar a Bogotá. Ella le impuso el regreso. No hay nada que de más tristeza que ver las insignias del famoso escuadrón femenino de las Libertadoras del Libertador, capitaneado por doña Manuelita Sáenz. “Tú eres la libertadora del Libertador. Manda para que se te obedezca.” le escribió Bolívar en una ocasión.


8

Reporte en V

Guatemala, viernes 9 de febrero de 2018

Human Bra

el cerebro, ese

La neurociencia, hasta ahora, ha sido localizacionista al esforzarse, principalmente, en identificar funciones específicas de puntos determinados de la función cerebral.

El neurocientífico Gustavo Deco bromea: “Sobre el cerebro básicamente no sabemos nada”. Este argentino, doctor por partida triple –en Física, Computación y Psicología–, espera que la unión de esfuerzos de todas las disciplinas desvele los secretos del órgano más complejo. Ahora, investiga la enrevesada red de conexiones que se activan cuando hacemos algo tan aparentemente sencillo como distinguir objetos con la vista. Laura Chaparro*

De acuerdo con el entrevistado, el conocimiento sobre funciones cerebrales es aún muy limitado y todo está por hacerse, en materia de investigación.

El Human Brain Project realiza exhaustivos estudios comparativos en cerebros de ratón para levantar un mapa de interacciones neuronales.

unque durante mucho tiempo la neurociencia y la física se hayan mantenido distantes, tienen mucho en común. La carrera de Gustavo Deco (Rosario, Argentina, 1961) demuestra esta interacción. Doctor en física, en 1990 formó parte del equipo de Computación Neural del Centro de Investigación de Siemens en Múnich (Alemania). Años después se doctoró en dos nuevas áreas: Ciencias de la Computación y Psicología. Elegido como Inventor del Año en 2001 por sus trabajos en aprendizajes estadísticos y modelos de percepción visual, en 2012 el Consejo Europeo de Investigación le concedió una ayuda Advanced Grant para que estudiara cómo procesa el cerebro la información. Con más de medio centenar de patentes a cuestas, Deco dirige el Centro del Cerebro y Cognición de la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona) y es investigador de la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados (Icrea). El científico forma parte del Human Brain Project (HBP), el macroproyecto de la Unión Europea que quiere desvelar los misterios del cerebro humano. Así, el proyecto asociado al HBP, ChampMouse, dirigido por el Instituto de Neurociencia de los Países Bajos, pretende averiguar qué áreas cerebrales se comunican entre sí durante la percepción visual.

Con ChampMouse se está estudiando cómo se producen las percepciones visuales en los cerebros de los ratones.

El investigador sostiene que los esfuerzos institucion conocer las funciones cerebrales, deben ser múltiple

La paradoja que encierran las investigaciones que im estudio del cerebro se requiere el uso de herramienta


Viernes

Guatemala, viernes 9 de febrero de 2018

ain Project:

e desconocido Fotos: Archivo

nales, académicos e interdisciplinarios dirigidos a es, simultáneos y complementarios.

mpulsa el Human Brain Project es que para el as cognitivas de origen poco conocido.

¿Ese es el objetivo principal de la investigación?

La cuestión es saber cómo una función cognitiva particular involucra a más de un área cerebral, quizás a gran parte del cerebro. Nos centramos en un problema clásico, que es el de la segregación de objetos en una imagen compleja. Es decir, cómo uno identifica un objeto y lo segrega del resto de la imagen. Queremos ver de qué forma, al realizar esa tarea, muchas áreas diferentes del cerebro se comunican con otras.

Cuando habla de segregar, ¿se refiere a que el cerebro separa al objeto de la imagen general?

Segregar es separarlo, sí. Por ejemplo, si sobre una pared blanca tienes un cuadro blanco, puede que no lo veas. En cambio si fuese rojo, saltaría a la vista. Se llama segregación al hecho de que haya una especie de pop-up (elemento emergente) respecto a la imagen general.

¿Qué áreas cerebrales creen que están involucradas en este proceso?

Tras casi un siglo de neurofisiología, hoy sabemos que hay áreas relacionadas, como las visuales. Pero lo bonito del proyecto es que pensamos que en esta tarea van a estar involucradas muchas regiones en diferentes partes del cerebro, incluso áreas subcorticales, como el tálamo, o diferentes zonas de la corteza parietal.

Han publicado un artículo en bioRxiv en el que describen un método para estudiar cómo se configuran las redes responsables de este proceso. ¿En qué consiste?

Cuando uno tiene una medida de actividad cerebral cubriendo varias regiones, se utilizan técnicas de calcium imaging (imagen de calcio). Así se puede visualizar la actividad en grandes áreas del cerebro. Con un análisis de la conectividad, queremos distinguir diferentes fases en el procesamiento de la tarea de segregación visual. El método lo hemos probado con humanos para distinguir cuándo no estaban haciendo nada del momento en que veían una película. Como el modelo ha diferenciado bien las dos condiciones, ahora esperamos ser capaces de ver qué áreas se comunican entre sí, con ratones y con diferentes medidas de segregación de objetos.

¿El proceso de percepciones es parecido en el cerebro humano y el del ratón?

Con diferencias anatómicas y conductuales, el principio básico es el mismo. Si vemos que el ratón utiliza el sistema subcortical, el tálamo, es una buena pista para tener en cuenta estas áreas en humanos.

¿Cuáles son las tareas de su equipo?

Desarrollar métodos estadísticos y de modelado para analizar los datos que mide ChampMouse coordinado por el Instituto de Neurociencia de los Países Bajos y la Universidad de Lovaina (Bélgica). A partir de esos datos se extrae información que no se podría conseguir sin un modelado explícito.

El proyecto empezó en enero de 2016, y va a durar tres años. ¿En qué punto se encuentra?

Ya hemos empezado a recibir datos de ratones despiertos y no especializados en nada. Es el primer paso para probar la metodología. Eso ya es interesante para ver qué áreas se comunican cuando uno no hace nada. A mediados de año recibiremos los datos finales con el ratón realizando la tarea. Aplicando el método, analizaremos e interpretaremos el resultado final, para saber qué regiones se comunican entre sí.

¿Qué nuevas líneas de investigación se abrirán cuando finalicen sus trabajos?

Hasta ahora la neurociencia ha sido localizacionista; es decir, trataba de asociar una tarea, una computación, una función particular a una neurona o a una región. Hoy en día la mentalidad es holística: pensamos que hasta las tareas más simples requieren integrar toda la información que está distribuida a lo largo del cerebro. El objetivo principal del proyecto es demostrar que esto funciona así, y desarrollar las técnicas para realizar estas medidas en animales a gran escala. Dentro de nuestro grupo hemos diseñado modelos de alcance global, que modelan la actividad no de una neurona ni de un grupo en una región localizada, sino de todo el cerebro.

¿Qué supone el Human Brain Project para la neurociencia actual?

Por primera vez se ha logrado sincronizar a los diferentes grupos de investigación en el área de la neurociencia. Hasta ahora, se colaboraba a través de proyectos europeos o nacionales en pequeños grupos. Para entender cómo funciona el cerebro se necesita un esfuerzo masivo y global. La neurociencia es multidisciplinar; no hay ninguna persona, ningún grupo ni ninguna universidad que pueda resolver todos los problemas. Se necesita esa cooperación global, experimental, tecnológica, informática y teórica, y el Human Brain Project trata de impulsar esta filosofía.

¿Desconocemos mucho más del cerebro de lo que sabemos?

Sí. Básicamente no sabemos nada. La neurociencia está en sus comienzos, a pesar de que tiene siglos de tradición experimental. La necesidad de cooperar entre experimentales y teóricos, que es evidente en otras disciplinas, como la física, no se ha asumido en neurociencia hasta ahora. A pesar de que contamos con muchísimos datos, prácticamente no hay teorías para entender el cerebro. Poseemos conocimiento muy vago, disperso y desordenado. Está todo por hacer. *Sinc

9


10

Contando el tiempo

Guatemala, viernes 9 de febrero de 2018 Fotos: Archivo

Este erudito de origen húngaro elaboró sus tesis desde una postura apartidista pero comprometida con su tiempo.

Polanyi, pensador peligroso Víctor Lenore*

La timidez política de la izquierda

esde los 80, tras la era de Reagan y Thatcher, el liberalismo a ultranza ha sido un rodillo implacable, capaz de ahogar cualquier propuesta alternativa en Europa y Estados Unidos. El poder de convicción del individualismo entró incluso en el corazón de la socialdemocracia, hasta el punto de que la Dama de Hierro llegó a declarar (con extrema lucidez) que el mayor éxito de su carrera política era que Tony Blair aceptara la mayoría de sus postulados. Los pensadores de la izquierda global, en gran parte, han vivido sometidos al paradigma neoliberal, conformándose con unas migajas de keynesianismo y con que las mayorías sociales mantuvieran algún tipo de acceso a la sanidad, la educación y el seguro de desempleo. Esta timidez política de la izquierda es la que ha revalorizado la figura de Karl Polanyi (1886-1964), erudito húngaro autor de La gran transformación. Los orígenes políticos y económicos de nuestro tiempo (1944), un ensayo clásico que desborda todos los límites del debate económico actual.

ha revalorizado la figura de Karl Polanyi, autor de La gran

transformación, un ensayo clásico que desborda los límites del debate económico actual No hablamos de ningún radical enloquecido. El prólogo a la última edición de La gran transformación lo firma Joseph E. Stiglitz, premio Nobel de Economía en 2001, además de uno de los analistas más respetados sobre los conflictos de la globalización neoliberal. “Polanyi escribió La gran transformación antes de que los economistas modernos explicaran las limitaciones de los mercados autorregulados. Hoy en día, no hay apoyo intelectual razonable para la proposición de que los mercados, por sí mismos, generan resultados eficientes, mucho menos equitativos. (…) Existen asimismo abundantes evidencias en la era moderna que apoyan

esta experiencia histórica: el crecimiento puede generar un aumento de la pobreza”. Hoy se ha demonizado con tremendo éxito cualquier tipo de intervención estatal, excepto el rescate bancario y otras similares en favor de los más ricos. Polanyi, en cambio, apostaba por la concepción del mercado como un medio, no como un fin. En realidad, no hay nada intrínsecamente malo en la regulación. “Las reglas pueden arrebatar las libertades a algunos, pero al hacerlo aumentan las de otros. La libertad de meter y sacar capitales de un país a voluntad es una libertad que ejercen algunos, con un costo enorme para los demás”, señala Stiglitz. Hace poco, también se citaba al fallecido pensador en un artículo de la web CTXT sobre el auge del autoritarismo en nuestros días: “Ya lo predijo Karl Polanyi: bajo la economía de mercado, la libertad degenera en una mera defensa de la libertad de empresa, que significa la plena libertad para aquellos cuya renta, ocio y seguridad no necesitan aumentarse, y apenas una miseria de libertad para el pueblo, que en vano puede intentar hacer uso de sus derechos democráticos para resguardarse del poder de los dueños de la propiedad”. Ya supo ver que la desigualdad económica iba a convertirse en la


iernes

Guatemala, viernes 9 de febrero de 2018

gran batalla política del futuro, que es nuestro presente. En su número pasado, la publicación Democracy Journal of Ideas dedicaba un extenso artículo al enconado debate global sobre el autor húngaro, disparado por la reciente biografía Polanyi: A life on the left’ (2016), escrita por Gareth Dale, profesor que ha trabajado en la London School of Economics. El libro todavía no ha sido traducido al castellano. La reseña del Democracy Journal, firmada por Steven Klein, sintetiza magistralmente por qué los análisis de Polanyi suenan tan peligrosos para las élites: “El centro de su pensamiento contiene una idea brillante: que los tres mayores espacios de la economía —el trabajo, la tierra y el dinero— son mercancías ficticias. Esto quiere decir que jamás se adaptarán por completo a las reglas del mercado, ya que los trabajadores no se mueven de inmediato al lugar donde les dicta la oferta, ni los mercados pueden reemplazar los ríos y campos que secan, y los Gobiernos siempre se saltarán las leyes de mercado para rescatar bancos, ya que son los que mantienen a la economía funcionando”. Precisamente, las áreas que señalaba Polanyi en 1944 fueron los 3 centros de la crisis económica de 2008. Recordemos cuáles fueron: la burbuja inmobiliaria de las hipotecas (tierra), los despidos que llevaron al paro masivo (trabajo) y la crisis de crédito que ahogó muchos negocios (dinero). La propuesta de Polanyi es tan lógica como sencilla: mantener el mercado libre para las mercancías reales, pero no aplicarlo a estas tres mercancías ficticias.

Sacudirnos la sumisión

¿Es esta una salida realista? Merece la pena releer el fragmento de un prólogo del filósofo y sociólogo César Rendueles. “La revolución industrial sacó a la luz y creó una estructura de interdependencias impersonales radicalmente distinta de los vínculos comunitarios tradicionales. En La gran transformación, Polanyi plantea que la difusión del mercado libre condujo, paradójicamente, a niveles de poder gubernamental centralizado sin precedentes en la historia. Del mismo modo, la codependencia abstracta y anónima típica de las sociedades industrializadas genera una propensión a la sumisión». “Los desafíos materiales de la sociedad de masas —el aprovisionamiento de agua, electricidad, calefacción, vivienda, transporte, gestión de residuos...— incitan a someterse a gestores con una capacidad de intervención desproporcionada. Como señala en La máquina y el descubrimiento de la sociedad: “La sustancia orgánica de la sociedad adquirió una fuerte rigidez al hacer depender la vida de decenas de millones de individuos de máquinas estratégicas. El miedo llenó los espíritus, y una propensión a someterse a un poder ilimitado nació con la ayuda de gigantescas rotativas que escupían la información para aumentar la presión”. Según Polanyi, la única manera de revertir este proceso es, al igual que en el caso de la economía, quebrar las aspiraciones de automatismo y espontaneidad social mediante la intervención institucional y la reflexión moral. Resumiendo: la propuesta de Polanyi consiste en una mayor responsabilidad colectiva y no someter al mercado los recursos necesarios para desarrollarnos como seres humanos. ¿A qué ya no les suena tan extraño que haya vuelto a ponerse de moda? *El Confidencial

11

La gran transformacion Este libro rotundo y fascinante se publicó por vez primera en Nueva York en 1944. Un año después se editó en Londres, y desde entonces ha sido traducido a varias lenguas. Esta obra suponía —y supone— un giro copernicano en la interpretación de la génesis del fascismo —con anterioridad había publicado Karl Polanyi en Londres (1935),

The Essence of Fascism—, así como una valoración nueva de los efectos sociales provocados por el reinado del liberalismo económico. Hijo de padres húngaros, nació en la prodigiosa Viena de fin de siglo. Estudió Filosofía y Derecho en Budapest y Viena. Durante la Primera Guerra Mundial combatió como capitán del ejército austro-húngaro afincándose posteriormente en Viena, donde adquirió reputación de escritor y editor liberal. Desde 1924 hasta 1933 fue miembro del Consejo de redacción de la revista

Der Osterreichische Volkswirt, publicación crítica de economía para la que escribió artículos de teoría económica y política. Como tantos otros intelectuales de origen judio, se refugió en Londres

Portada de uno de sus libros más apasionantes y que ha vuelto a llamar la atención por su vigencia y radicalidad.

junto con su familia huyendo de la ascensión del

fue marxista, ni socialdemócrata, a pesar de que

fascismo. Adquirió la nacionalidad británica y fue

no se adhirió a ningún partido, sufrió, tras su

contratado por la Universidad de Oxford y la de

retorno a Estados Unidos, junto con otros muchos

Londres como profesor de extensión universitaria.

intelectuales antifascistas, la caza al hombre

Las principales tesis de La gran trasformación surgieron de su trabajo en clases tutoriales durante el año académico 1939-40 en los

promovida por el maccarthysmo, lo que le obligó a abandonar Nueva York en 1947. “Se trata, escribe, de buscar la verdad, y

cursos organizados por la Worker’s Educational

cuando los tabúes de la tradición se convierten

Association. Una beca de la Fundación Rockefeller

en barreras que impiden el paso es preciso actuar

le permitió permanecer en los Estados Unidos

conforme a los postulados de la ética, pese a que

desde 1941 a 1943, discutir sus tesis en seminarios

los amantes de los compromisos y los oportunistas

y conferencias, y redactar el libro. El prefacio que le

denigren esta actitud calificándola como un gesto

dedicó R.M. McIver no podía iniciarse de un modo

de superidealismo, una desviación juvenil, una

más elocuente: “He aquí un libro que hace que la

muestra de quijotismo, o simplemente la consideren

mayoría de los libros de este mismo campo queden

un acto de inexperiencia o de irreflexión. Se trata

obsoletos o superados. Un acontecimiento tan poco

de optar por la justicia enfrentándose incluso con

frecuente es un signo de los tiempos. Aquí, en esta

la Ley, y de ensalzar la autoridad de los héroes

hora crucial, surge un nuevo modo de comprender

de la belleza y de la verdad sobre las ruinas de la

la forma y el significado de los asuntos humanos”.

autoridad, de las convenciones, del cinismo, de

En un clima de guerra fría la lucidez debía de

la ignorancia, y de la inercia del alma”.

pagar un alto precio. Polanyi, a pesar de que nunca

Fernando Álvarez-Uría y Julia Várela


12

Tragaluz

El amor según Guillermo del Toro (1)

Guatemala, viernes 9 de febrero de 2018

La forma del agua, su nueva cinta, está motivada, según sostiene, por una profunda necesidad de combatir el cinismo contemporáneo. Marcela Vargas*

uillermo del Toro llegó al XV Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) como un huracán de buenas intenciones. La presencia del cineasta y el estreno en México de su nueva película, La forma del agua, fueron las joyas de la corona en la celebración de 15 años de uno de los festivales de cine más importantes del país. Acompañado siempre por la directora del Festival, Daniela Michel, y por un equipo de seguridad personal, el director pasó cuatro días entre cinéfilos, siempre bromista y sonriente. Presentó su nueva cinta en una función de gala donde, además, se develó una butaca especial con su nombre, firmó autógrafos en la alfombra roja, ofreció dos clases magistrales gratuitas y atendió una función de beneficencia para afectados por los sismos de septiembre en México.

En sus producciones más virtuosas, este cineasta de

Escultura perfecta

Cuando estuvo en Morelia, se cumplió por fin lo que quiso hacerse en 2015, cuando el FICM estrenó en México el largometraje anterior de Del Toro, La cumbre escarlata; en esa ocasión, serios problemas de salud le impidieron asistir al festival. Sus visitas públicas a su país de origen no son frecuentes, de modo que las reacciones desbordan efusividad en cada oportunidad de verlo caminar por México y atender a la audiencia local. Este cineasta, nacido en Guadalajara en 1964, ha construido en más de 20 años de carrera cinematográfica un universo poblado por hadas, monstruos, princesas y fantasmas. Su película más reciente, La forma del agua, sorprendió al llevarse el León de Oro a mejor película en la 73 edición del Festival Internacional de Cine de Venecia. Del Toro reinvirtió su salario en ella para asegurarse de que se hiciera exactamente como él quería. Dedicó tres años de trabajo de diseño hasta conseguir la escultura perfecta para su criatura protagónica.

En esta cinta, los espectadores se ven inducidos a respirar bajo el agua; es decir, en la zona gris del amor, según Del Toro.

La forma del agua —coescrita con Vanessa Taylor— es una cinta conmovedora con dos metas claras: revalorar al amor como la fuerza más poderosa del mundo y comprender que vivimos en matices de gris y no únicamente en blanco y negro.

Respirar en gris

Por petición de Del Toro, lo que originalmente serían conversaciones de cinco minutos uno a uno con medios de comunicación se convirtieron en encuentros de casi una hora con seis o siete reporteros por vez. Reunidos en una sala privada del Hotel Virrey de Mendoza, en el centro histórico de Morelia, el director explicó sobre su cinta: “La única manera de respirar es en el gris. En la vida lo único que nos da permiso

de existir es que vivimos en esa área gris; por eso hay tantísima rabia. Es muy bonito que en esta película el único personaje obsesionado con la blancura moral es el antagonista”. El trabajo de Guillermo del Toro, enmarcado en los géneros fantásticos, nunca ha estado lejos de las críticas al poder y a la autoridad —en El espinazo del diablo y El laberinto del fauno hay comentarios contra el franquismo durante la Guerra Civil española—. Pero La forma del agua es quizá su afirmación política más directa hasta ahora, en un entorno hostil donde grupos fascistas recuperan el poder en distintas partes del mundo, y hay un incremento global de sentimientos racistas, homofóbicos y nacionalistas. “Es un antídoto contra el cinismo”, dice el director.

Una relación anfibia

Situada en la ciudad de Baltimore, Maryland, en octubre de 1963, La forma del agua es la historia de Elisa (Sally Hawkins), una mujer muda que entabla una relación romántica con una criatura anfibia (Doug Jones) cautiva en un laboratorio militar del gobierno estadounidense. Las amistades de Elisa son pocas pero significativas: Zelda (Octavia Spencer), una mujer afroamericana con quien trabaja como conserje en el laboratorio, y Giles (Richard Jenkins), un artista homosexual que intenta recuperar su empleo en una agencia de publicidad. Tres individuos marginados en una sociedad dominada


iernes

Guatemala, viernes 9 de febrero de 2018

13

Fotos: Archivo

gente que dice: esto tiene un par de años y no, si tú pasas aduana y migración ahorita, la pasas como en Expreso de medianoche (1978). Es un ungüento la película para mí; era un ungüento urgente para la quemazón.” El centro de La forma del agua es una relación amorosa entre dos seres incomprendidos. Una suerte de reinterpretación simultánea de la historia de La bella y la bestia y el clásico cinematográfico La criatura de la Laguna Negra (1954). Aunque aquí la princesa no es casta ni ingenua y la bestia no deja de ser una criatura salvaje.

Un animal real

e origen mexicano se caracteriza por buscar la precisión de las sugerencias visuales.

por las apariencias y por un sentido riguroso de la “normalidad”, donde nadie diferente puede ser considerado digno. El estatu quo de los valores norteamericanos es encarnado por Strickland (Michael Shannon), el jefe de seguridad encargado de mantener a raya a la extraña criatura humanoide que el ejército estadounidense trajo desde el Amazonas para usarla como ventaja estratégica en la carrera armamentista de la Guerra Fría. El miedo al sovietismo está en el aire y empaña el trabajo científico del doctor Robert Hoffstetler (Michael Stuhlbarg), quien intenta evitar la muerte de la criatura. “Aunque la película sucede en los sesenta, creo que todos los temas que toca son muy cercanos a la realidad de hoy en día”, explica vía telefónica Fernanda Solórzano, crítica de cine de la revista Letras Libres. Dice que Strickland “es aterrador porque te lo puedes topar todos los días, pues tiene valores o antivalores por desgracia vigentes.” Giles por ejemplo, es un hombre que a sus casi 60 años vive solo y pasa las horas viendo películas musicales con su vecina muda. Cuando las noticias de la tarde ponen un atisbo de realidad en su pantalla, cambia de canal para escudarse de la negatividad. Giles decide quitarse la coraza y actuar hasta que la discriminación lo toca de manera directa. “A veces es muy difícil empatizar con otras personas o con otras minorías cuando crees que no te va a llegar el momento”, comenta Fer-

nanda Solórzano sobre este personaje. “Discriminación es discriminación, y no importa a qué, porque la intolerancia generalmente va en paquete.” “Aunque está situada en 1963, pueden marcarse ciertas conexiones con lo que sucede hoy”, dice desde Los Ángeles, California, el actor estadounidense Doug Jones, quien con La forma del agua trabaja por sexta vez con Del Toro. “Es un cuento de hadas con un pasado problemático. Si eras el otro, se pensaba que eras anormal o malo, pero esta película te dice que está bien ser distinto. Creo que tiene un mensaje de amor: si eres el otro, hay un amor para ti; el amor es posible para todos nosotros. Es real, es verdadero y nunca es tarde para encontrarlo.”

Ungüento para malas noticias

Después de un par de años de actividad intensa con la producción de La cumbre escarlata (2015), su serie televisiva The Strain (20142017) y la serie animada Trollhunters (2016), Guillermo del Toro tenía frente a sí dos opciones: retomar la franquicia que inició en 2013 — Pacific Rim — o darse tiempo para filmar la película que sus tripas le decían que tenía que hacer. “La panza te dice haz esta. La película se dicta porque necesitas hablar de algo y yo sentía que iba a ser un ungüento para las malas noticias de todas las mañanas”, dice el cineasta. Esa coyuntura lo hizo reflexionar sobre cuál sería su siguiente paso. “Cuando me entrevistan hay

“Guillermo me dijo desde el principio que no quería ver una actuación convencional mía”, agrega Jones, cuya interpretación del hombre anfibio dista en forma y fondo de su rol como Abe Sapien, otra criatura submarina humanoide que coprotagonizara las películas de Hellboy. “Quería que fuera un animal real, salvaje; canalizar algo muy crudo.” El resultado final es una criatura con los movimientos recios y elegantes de un hombre atlético, una fiera majestuosa que las comunidades del Amazonas adoraban como a un dios. Este filo era fundamental para Del Toro. “Me interesaba que la bestia no se convirtiera en príncipe, que se comiera un pinche gato cuando está viviendo con ellos. Le vale madre y al mismo tiempo creo que en la vida entendemos el mundo con dicotomías que son completamente falsas”, agrega. “¿Es buena la criatura o es mala? Pues es las dos cosas. Si lo dejas con un gato a lo mejor se lo come. No tiene por qué domesticarse a la persona amada.” La química entre los actores y las cualidades individuales que cada integrante aporta a su personaje hacen de este ensamble la herramienta más poderosa para narrar una historia con tantos matices. “Fue un verdadero reto, pero logramos conocernos como personas, desarrollar confianza entre nosotros y construir lazos sólidos que creo y espero que se hayan traducido a la pantalla,” dice Jones. “Fue brutal, pero la recompensa es ver el resultado final de esta historia que habla contra el cinismo. Amo ser parte de una pieza de arte que pone al amor de moda otra vez, vuelve a hacerlo cool. Quiero pensar que al salir del cine, de vuelta a la vida real, la gente se llevará consigo la esperanza.” *Gatopardo

En La forma del agua, los personajes derrochan autenticidad, pese a que sus imágenes son de un realismo descarnado.


14

Ventanas

Guatemala, viernes 9 de febrero de 2018

La red del amor

Fotos: Archivo

La zona exterior del cerebro, la corteza cerebral, está asociada con la conciencia, la percepción, el razonamiento y el juicio. Carlos Vergara* espués de casi 400 años de que William Shakespeare se preguntara “¿Qué es el amor?”, los estudios con neuroimagenes están permitiendo a los científicos dar al menos una respuesta parcial al respecto. El tálamo, una estructura neuronal que se origina en el diencéfalo (la zona del cerebro de desarrollo más avanzado en la escala evolutiva de los animales), es la gran estación central, un centro de retransmisión de impulsos; es el corazón de la red neuronal del amor.

El lado emocional

En el interior del cerebro, un complejo conjunto de estructuras en y alrededor del sistema límbico es responsable de nuestras emociones. En esta área, la ecuación placer-recompensa juega un papel importante en cuanto a cómo nos sentimos, cómo expresamos lo que sentimos y en la formación de recuerdos tanto agradables como desagradables. Esta zona se inunda con la sustancia química llamada dopamina cuando los momentos son maravillosos. Si usted disfruta de una buena hamburguesa, culmina una carrera de 5 kilómetros o cuando regala una docena de hermosas rosas a su ser amado, la euforia generada en estas áreas de recompensa lo constriñen a repetir la conducta.

¿Qué investigan los científicos respecto del amor?

Los neurocientíficos están estudiando el cerebro para tener una mejor comprensión de cómo la red neuronal del amor puede facilitar a los médicos, psicólogos y otros terapeutas nuevos tratamientos para las personas que sufren

La búsqueda de la felicidad puede ser representada por un pescador que intenta atrapar el infinito.

Corazón a la izquierda Hasta ahora se desconocía el proceso que coloca a los órganos en la posición adecuada durante el desarrollo embrionario, y en concreto al corazón. Ahora, un trabajo publicado en la revista Nature despeja este último interrogante. “El corazón aparece inicialmente en la línea media y sabemos que se desplaza a la izquierda. Hay unas células que, una vez formado el primordio cardiaco, llegan desde los dos lados del embrión hacia el centro. Pero llegan muchas más desde el lado derecho que del izquierdo, desplazando el corazón hacia la izquierda”, explica Ángela Nieto, de la Unidad de Neurobiología del Desarrollo del Instituto

de Neurociencias en Alicante (España). Hasta ahora, se pensaba que había una serie de señales en el lado izquierdo del embrión que se reprimían en el lado derecho para que se produjera la asimetría. Sin embargo, el equipo de Nieto encontró algo que parecía apuntar a la existencia de otro mecanismo adicional, preponderante en el lado derecho. “Nos encontramos genes que se expresaban más en el lado derecho. Sabíamos que estos genes eran inductores de movimientos celulares, por lo que pensamos que podrían existir movimientos predominantes desde la parte derecha”, añade. Simplificando, lo que los investigadores han descubierto es que

una vez formado el primordio del corazón, se incorporan a él más células desde la derecha del embrión, ejerciendo una fuerza de empuje de derecha a izquierda, y produciendo su desplazamiento. Inicialmente hicieron estas observaciones en embriones de pollo, que es el modelo clásico. Y después confirmaron el proceso en pez cebra y en ratón, por lo que se trataba de un mecanismo observado en distintas especies, y con ello, extrapolable a humanos. Así, encontraron el origen de un defecto importante, la mesocardia, que se produce cuando el corazón no se mueve de su posición central inicial o embrionaria. Sinc


Viernes

Guatemala, viernes 9 de febrero de 2018

de trastornos asociados a relaciones disfuncionales, adicción al amor, deprivación amorosa, amor no correspondido, rechazo o soledad.

¿Hay diferentes tipos de amor?

En la última década, los científicos han realizado estudios de neuroimagen sobre el amor apasionado (entre seres queridos), amor fraterno (entre amigos), el amor materno y el amor incondicional (hacia el otro sin esperar nada a cambio). Estos estudios muestran las regiones cerebrales que se activan por los diferentes tipos de amor. Para una persona que está “locamente enamorada”, por ejemplo, las áreas cerebrales asociadas con el placer, la recompensa, el deseo y la euforia se tornan muy activas.

La poción de amor de Cupido

Enamorarse perdidamente sucede en tres fases: lujuria, atracción y apego emocional. Durante cada fase, diferentes sustancias químicas son liberadas en el cerebro, las cuales pueden provocar lo mejor y lo peor en un amante: la obsesión, el anhelo, la ansiedad, la atención, la agresión. “El amor romántico es una de las sustancias más adictivas en la Tierra”, según la antropóloga y biológa estadounidense Helen Fischer, quien ha estudiado a lo largo de su carrera las diferencias de género y la evolución de las emociones humanas. Es mejor conocida como experta en el “amor romántico”, y sus libros Anatomía del amor y Por qué amamos, ponen al descubierto los misterios de nuestras emociones más preciadas. Fisher aborda el tema del amor explicando su evolución, sus fundamentos bioquímicos y su importancia social. Investigando sobre el amor romántico específicamente, se dio cuenta de que científicamente ocurren varias cosas cuando uno está enamorado.

Lujuria

Del latín luxuria , es el apetito desordenado e ilimitado de los placeres carnales. El término suele estar asociado al deseo sexual

15

incontrolable, aunque, en realidad, también permite referirse al exceso o demasía de otro tipo de cosas. La lujuria se vincula con la lascivia, que es la imposibilidad de controlar la libido.

Atracción

Los neurotransmisores inundan el cerebro al inicio de una nueva relación. Después de que la lujuria se calma, la testosterona, los estrógenos y el deseo sexual toman un respiro, la aventura amorosa se convierte en… una relación monógama. En este punto, diferentes neurotransmisores entran en acción. La dopamina ayuda a controlar el centro de placer cerebral y regula la forma en la cual respondemos emocionalmente. La dopamina es la responsable de la sensación de euforia. La noradrenalina ayuda a controlar las emociones y el estrés. Cuando se libera en la sangre, los amantes pueden ver estrellas, causa latidos acelerados y palmas sudorosas. La serotonina, por su parte, ayuda a regular la temperatura corporal, el estado de ánimo y el dolor. Sus niveles son bajos al inicio de una relación; es por eso que uno tal vez se obsesione con alguien o tenga una pérdida de apetito.

Apego

A largo plazo los neurotransmisorees mantienen las sensaciones vigentes. El estallido de sustancias químicas del amor tiende apagarse con el tiempo, pero dos hormonas liberadas por el sistema nervioso enlazan los corazones de las almas gemelas. La oxitocina, “la hormona del amor”, está involucrada en el apego, el comportamiento sexual y la unión. Sus niveles se elevan con los besos o abrazos; esta hormona juega un papel importante en las relaciones sexuales, el parto y la lactancia. La vasopresina se cree que fomenta la fidelidad. Estudios con ratones de campo masculinos altamente promiscuos, reveló que cuando se les suministró una dosis de vasopresina extra, se tornaron en compañeros fieles. *Actualidad en psicología

En este grabado de Rembrandt se asocia la lujuria con el deseo de saber.

Tres parejas de científicos Tres parejas de científicos hicieron grandes aportes al mundo de las ciencias, recibiendo premios Nobel por sus trabajos individuales y conjuntos, demostrando que el amor y el conocimiento pueden ir de la mano. Pierre y Marie Curie Sus aportes en los campos de la radioactividad, los usos y la aislación de sus componentes, fueron la base de los usos modernos que hoy le damos. Ella, nacida en Polonia, conoció a Pierre en París. Ambos recibieron en 1903 el Premio Nobel de Física por sus descubrimientos en el campo de la radioactividad. Asimismo, Marie ganó, esta vez

en solitario, el Nobel de Química en 1911, por descubrir el Radio y el Polonio.

descubrimientos iniciada por los padres de Iréne varias décadas atrás.

Frédéric Joliot e Iréne Joliot-Curie El matrimonio entre Pierre y Marie Curie no solo fue prolífico en cuanto a descubrimientos, sino que una de sus hijas, Iréne Joliot-Curie, brilló como científica y también se casó con un científico. La pareja conformada por Frédéric Joliot e Iréne Joliot-Curie fue muy destacada en el campo de la ciencia, específicamente la Química. Fueron reconocidos con el Premio Nobel de Química el año 1935, por su labor en los estudios de la síntesis de nuevos elementos radioactivos, siguiendo la línea de

Carl y Gerty Cori De origen austro-húngaro, Carl y Gerty Cori emigraron a los Estados Unidos a inicios de la década de 1920. Fueron destacados científicos en el área de la Fisiología, ganando el Nobel de Medicina en 1947. Sus investigaciones permitieron descubrir el mecanismo usado por el cuerpo para descomponer el glucógeno (derivado de la glucosa), para luego de varios procesos, transformarlo en energía que el organismo utiliza y almacena. A ese ciclo se le conoce como Ciclo de Cori. Vix.com


Sully/JUanRe


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Edición 219 revista viernes 09 de febrero by Diario de Centro América Guatemala - Issuu