Marcha del agua, 2019, reinterpretación en 2022, Video en gafas de realidad virtual, Corporación Macizo Colombiano
curaduría inaudito magdalena
arte y naturaleza - 46sna
Obras Comisionadas Incidentes de un viaje al borde del río (dinosaurios blancos) Mónica Restrepo
Una escultura y un recorrido a través de Barranquilla conforman esta obra; remite a los procesos de especulación, de extractivismo, y de cruces de capas de historia geológicas y humanas. A partir de la forma de una broca tricónica se llega a una escultura de papel maché que señala procesos asociados al río Magdalena y al propio Salón Nacional.
El Manifiesto del Útero del río Yuma(Magdalena) Mensaje de agua dulce a agua salada Minga de prácticas De-coloniales
La propuesta del colectivo es un caminar hacia “atrás”, en el sentido de llevar un mensaje y prácticas de ancestralidad a la desembocadura del río, que llegará hasta su nacimiento en la Laguna de la Magdalena. Un mensaje a “Mayu Yuma” nombre del río en el idioma runa simi de los pueblos quechua-aymaras habitantes del macizo colombiano.
SUELO: Bocas de Ceniza. Acciones participativas Estudio Nuboso (Panamá).
Este es un viaje radiofónico que se articula al componente de lo audible, inicia con la pregunta de ¿por qué escuchar el río? a través de un viaje –con un único objeto que es el morral transhumante– que inicia en Valencia, Cauca y termina en Bocas de Ceniza, que es la desembocadura del río. Todo ese recorrido quedará en una instalación sonora y en una acción radiofónica en vivo en espacio abierto.
Está Hirviendo Fernando García y Emma Anna
Está Hirviendo es un monolito de hielo instalado en el espacio público en la ciudad de Barranquilla. Esta instalación se basa en las técnicas del trabajo informal que se practican en el Caribe colombiano y que son opuestas a las tecnologías de las sociedades industrializadas. Es una escultura de carácter efímero que nos recuerda nuestro tránsito pasajero que se diluye con el tiempo.
Recorrido transhumante: la voz del Yuma Coomunarte (Cooperativa Multiactiva de Artistas del Común)
Este es un viaje radiofónico que se articula al componente de lo audible, inicia con la pregunta de ¿por qué escuchar el río? a través de un viaje –con un único objeto que es el morral transhumante– que inicia en Valencia, Cauca y termina en Bocas de Ceniza, que es la desembocadura del río. Todo ese recorrido quedará en una instalación sonora y en una acción radiofónica en vivo en espacio abierto.
El Salón Nacional forma parte de un programa que año tras año ha venido actualizándose y pensándose dentro de un marco cada vez más maleable. Es así como diversas disciplinas han interactuado con él, en donde la danza, las artes escénicas, la música, la literatura, entre otras han transitado por las propuestas curatoriales. En el año 2019 se empezó a gestar la semilla del 46 Salón Nacional de Artistas que estamos abriendo en estos meses del 2022. La idea se construyó bajo las premisas de cubrir un amplio territorio, provocar una mirada transversal y generar diversos cruces culturales por donde transitará este evento cultural. Muy pronto, las aguas del río Magdalena emergieron en el mapa mental del Salón, no solo por su imponencia, sino también por su sentido extraño en la historia del país: es tanto testigo como protagonista de un paisaje que hemos venido construyendo desde hace siglos. Paisaje físico, económico, político y cultural. La apuesta era, en su momento, osada. Pero ello planteaba un reto. Es así como en el portafolio de Estímulos del Ministerio de Cultura del año 2021 se abrió por primera vez una convocatoria pública invitando a investigadores regionales a que presentaran propuestas curatoriales sobre la relación entre “Arte / Naturaleza” para ser acogida en el marco del 46 Salón Nacional de Artistas. Sus resultados se debían emplazar en unos espacios de la cuenca del río Magdalena, con la intención de llevar allí inquietudes de artistas desde cada rincón del país sobre nuestra relación con el planeta, con el paisaje y, por qué no decirlo, con los ríos en general. El turno en esta parada sobre la cuenca del río Magdalena, río Yuma, Karacalí o Guacahayo, como se le decía en otros tiempos, es Barranquilla. El proyecto curatorial que se emplaza en esta ciudad se titula: Epistemología vibrátil, acuñado por la curadora Ericka Flórez de la región pacífico. Esta exposición plantea otras formas de relacionarnos con la naturaleza, o de vernos con la naturaleza, o de ser naturaleza en sí misma. Uno de sus puntos fuertes se concentra en las diversas formas en que el cuerpo, como entidad sensible, puede permear el tipo de sociedad que hemos construido. Aunado a esta exposición y conjunto de acciones plásticas, tendremos una serie de proyectos artísticos planteados desde el equipo curatorial liderado por Jaime Cerón e integrado por Yolanda Chois, Ximena Gama y José Sanín. Estamos hablando de la exposición “Caminando contracorriente”, del colectivo Coomunarte; El Manifiesto del útero del río Yuma (Magdalena); La lucha es por la vida de la minga de prácticas De-coloniales; la acción y escultura titulada: Incidentes de un viaje al borde del río (Dinosaurios blancos) de Mónica Restrepo Colectivo Estudio Nuboso (Panamá); Está Hirviendo de Fernando García y Emma Anna, Instalación en espacio público, y a lo anterior, se suma el laboratorio “curaduría leve y blandita” coordinado por Carolina Cerón. Esta serie de eventos artísticos contemplados exclusivamente para ser visitados en Barranquilla, se suman al recorrido de formación y exposición del 46 Salón Nacional de Artistas/ Inaudito Magdalena.
Laboratorio de CURADURÍA Curaduría leve y blandita Laboratorista: Carolina Cerón (Bogotá) Par local: Lizney Manjarrez
Por un lado, en este laboratorio se propone explorar con los participantes formatos expositivos que no suceden únicamente en el cubo blanco; realizar ejercicios que permitan entender la curaduría como una práctica amplia, creativa y porosa que deja articular una idea de diferentes maneras y que se asemeja más a una herramienta de trabajo que a una forma estática de selección. Por otro lado, en la residencia, el objetivo está vinculado a conocer la escena local y hacer retroalimentación de portafolios a los artistas interesados.
Auscultar un territorio de alumbramientos, 2019, Instalación y acción performática, Leonel Vasquez
exposicion en sala Epistemología vibrátil Todos son mapas. Todos son signos. La convención llama a un territorio ausente. La convención comprime lo vasto en un punto. Los animales, los sonidos y los espíritus no atienden a las fronteras que creamos desde la voluntad y la vigilia.
Ericka Flórez (Cali, 1983) Escribe y cura. Ha gestionado proyectos educativos como La Nocturna con la que con un grupo de artistas experimentaban formatos discursivos y pedagógicos, y fundó La Casa en el aire, una escuela-atelier para que explorar junto con niños y familias las formas en que el arte es un escenario para la transdisciplinariedad.
artistas Cándida García, Casa memoria de los abuelos: historia de la tecnología del pacífico a través de sus objetos, 2000 Corporación Macizo Colombiano, Marcha del agua, 2019 y
reinterpretación en 2022
Eider Yangana, Se recoge y se libera, 2016, La edad del sol, 2015 , Recital 1, 2011, Gaita y décima, 2022 y Chakaruna, 2020 Franz Xaver Faust, Cosmogénesis, 1998-2010 Freddy Colorado, Laboratorio de ritmos entre el mar pacífico y el
mar atlántico, 2022
Irene Rodríguez, Tierras raras: laboratorio de resonancias, 2017 Julieth Morales, Resistencia, 2019 y Recuperar la memoria para recuperarlo todo, 2022 Laura Campaz, Senderos encriptados, 2022 Leonel Vásquez, Auscultar un territorio de alumbramientos, 2019 Sonidos enraizados, Sonido de los ríos del pacífico y del sur, 2022
Cuando vemos desde arriba, desde un avión, el bosque es una abstracción que podemos resumir en una representación de un mapa. Visto desde arriba, el paisaje es topología que podemos discretizar, partir en pedacitos a nuestro antojo; hasta aquí llega esta región, hasta aquí llega esta otra. Eso mismo pasa cuando desde el centro del país se piensa al resto del país: el territorio deviene mapa. En cambio, cuando recorremos un territorio, lo que nos rodea es tan grande que sentimos nuestro sudor y nuestra piel como parte del ambiente. Cuando recorremos dejamos de ser los observadores de objetos de estudio y nos convertimos en un elemento más del paisaje. Cuando dejamos de observar desde arriba, desde la abstracción del mapa, el territorio es nuestro y nosotros le pertenecemos al territorio. En esta exposición se muestran trabajos que cuestionan las nociones de tiempo, espacio, sujeto y objeto. La materialidad vibrátil del sonido nos permite repensar la idea de límite: ¿Qué tan separado está un sujeto de su objeto si están unidos por la materia que reverbera en torno de ellos? Nos han hecho pensar que terminamos donde acaba nuestra piel, como si no fuéramos parte de lo que nos rodea. Si nos percibiéramos como parte del todo, descubriríamos que tal vez no somos los sujetos que denominan los objetos, sino que todos, hasta los ríos y los espíritus somos agentes vivos. La vibración del sonido es un flujo que se mezcla con otras reverberaciones y se vuelven indivisibles, se confunden, tal y como le pasa al agua del rio que se une con el mar; ambos líquidos se mezclan hasta que se confunden mutuamente, crean un espectro y no unidades discretas (separadas). Estas materias, agua y sonido, piden ser pensadas como continuos. ¿Podría cambiar nuestra cosmogonía de la separación por una de la continuidad si nos disponemos a agudizar el sentido de la escucha? ¿Qué cuerpo debemos construir o rearmar para volver a sentirnos como parte del todo? ¿A través de qué prácticas podemos entender de una manera profunda y encarnada que no solo estamos aquí en calidad de observadores o usuarios explotadores de lo que nos rodea? ¿Qué prácticas ayudan a incentivar esa consciencia de la interconexión que es la ecología? Aquí se integran prácticas que complejizan estas preguntas, y que más que representar la idea de naturaleza puedan ser en sí mismas dispositivos que nos permitan comprender, de manera encarnada, otras visiones del vínculo hombre-naturaleza. Se integran obras y acciones de Julieth Morales; Laura Campaz; Eider Yangana; Leonel Vásquez; Irene Rodríguez; la corporación del macizo colombiano (CORMACIZO); del etnógrafo Franz Xaver Faust, y participan la mayora Cándida García y el percusionista Fredy Colorado.
Tierras raras: laboratorio de resonancias, 2017 Instalación y acción performática, Irene Rodríguez
Ericka Flórez Curadora
3 Malecón del Río
1
Aduana Nacional de Barranquilla Parque Cultural del Caribe
2
4 Sala de exposiciones Universidad del Atlántico
1 Exposisión Epistemología Vibrátil
Obras comisionadas
curaduría inaudito magdalena
Curaduria Ericka Flórez Artistas Cándida García Corporación Macizo Colombiano Eider Yangana Franz Xaver Faust Freddy Colorado Irene Rodríguez Julieth Morales Laura Campaz Leonel Vásquez Sonidos enraizados Aduana Nacional de Barranquilla Cl. 39 #50 - 69, Barranquilla, Atlántico Lunes a viernes: 6 a. m. - 9 p. m. Sábado: 9 a. m. - 5 p. m.
Coomunarte
2
El Manifiesto del Útero del río Yuma (Magdalena) Mensaje de agua dulce a agua salada
Recorrido trashumante la voz del Yuma
Practicas ancestrales
Radio emisión Barranquilla (Atlantico)
Laboratorio de curaduría
Mónica Restrepo - Incidentes de un viaje
al borde del río (Dinosaurios blancos)
Recorrido por diferentes lugares de Barranquilla: Planchón de las Flores, Parque Cultural del Caribe y diferentes puntos del Malecón.
3
Minga de prácticas De-coloniales
Fernando García y Emma Anna Está Hirviendo
Malecón del Río Av. del Rio, Barranquilla
Colectivo Estudio Nuboso Suelo Bocas de Ceniza
Bocas de Ceniza
Mas info 46sna.com
curaduría inaudito magdalena
Curaduría leve y blandita Carolina Cerón y Lizney Manjarrez
4 Exposisión Caminar contracorriente curaduría inaudito magdalena
Artistas Mónica Restrepo Colectivo Coomunarte Colectivo Minga de Pensamiento De-colonial Sala de exposiciones Universidad del Atlántico Cra. 43 #50 - 53, Barranquilla, Atlántico Lunes a viernes: 6 a. m. - 9 p. m. Sábado: 9 a. m. - 5 p. m.