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Cuentos con historia 5a 2016 2017

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La historia que voy a contar ocurrió en el año 1936-1939. Nací en el año 1929 en un pueblecito del País Vasco. Soy el menor de dos hermanos. Me llamo Luis y tengo 7 años. Mi hermano se llama Pedro y tiene 11 años. Mi madre se llama Sara y mi padre Manuel. Mi madre trabaja en casa y con los animales y mi padre trabaja en las tierras. Una noche que estaba en la cama escuche a mis padres hablar que seguramente entraríamos en guerra. A la mañana siguiente le pregunte a mi hermano lo que era una guerra y lo que me explicó me asustó mucho. Mi padre se tendría que ir a luchar y nos quedaríamos solos con mi madre. El día que se fue mi padre lloramos todos mucho. Al poco tiempo en casa empezó a faltar la comida y por lo que oíamos en otras casas también. De mi padre teníamos pocas noticias. Pensábamos mucho en él. Un día al volver a casa encontramos a mi madre llorando y nos dijo que el padre de un amigo nuestro había muerto. Nos entró mucho miedo de pensar que nuestro padre podía ser uno de ellos. Pasaba el tiempo y seguíamos sin noticias de él. Un día mi madre nos dijo que estaban sacando de España a niños para ponerlos a salvo de la guerra, pero nosotros no queríamos separarnos de ella pero nos dijo que era lo mejor y que ella también estaría con nosotros más tarde. Nos explicó que nos llevarían en grandes barcos o en trenes y allí tendríamos mejor vida y estaríamos bien. Unas semanas después mi madre nos dijo que los barcos y los trenes llegarían pronto y nos pusimos muy tristes, no queríamos separarnos de ella. El día que nos separaron de nuestra madre solo llorábamos y estábamos muy tristes y pensábamos que no volveríamos a verla nunca más. Estando en Rusia empezó otra guerra allí y nos volvieron a mandar a casa. Cuando llegamos a España nuestros padres nos estaban esperando pero había pasado tanto tiempo que casi no los conocíamos, eran como extraños. Y los españoles nos trataban como extranjeros así que la vuelta no fue muy buena. Esto fue lo que les paso a muchos niños españoles y la verdad que parecía que no eras de ningún sitio. Espero que esto no le pase a ningún niño más. Todo esto no hubiera ocurrido si un señor llamado Francisco Franco no hubiera querido hacer las cosas a su manera pensando que era lo mejor porque según dijeron mis padres años más tarde construyó su paz, salvó su patria y presidió la construcción de su nueva España. Esto no había hecho más que empezar porque después en el 1939-1941 volvía a empezar otra guerra por todo Europa y una de las mayores potencias fue Alemania en donde había otro jefe de estado llamado Adolf Hitler que era más o menos como Franco.


Un día de julio de 1969, había un astronauta que se llamaba Neil Armstrong .Tenía un amigo llamado Aimar, los dos juntos iban a subir a la luna. Los dos amigos se conocieron viendo un partido de futbol del Real Madrid contra el Barca .Neil Armstrong le contó, que iba a subir a la luna. Aimar le preguntó a ver si podía ir con él y Neil Armstrong le dijo que si podía, pero tenía que prepararse pronto porque dentro de dos días ya iba a partir hacia allí. Neil Armstrong le dijo a los de la compañía de las naves espaciales que le diesen a Aimar un traje de Astronauta. Al cabo de dos días Neil Armstrong y Aimar se metieron en la nave espacial y tardaron en llegar unos dos o tres días. Cuando llegaron a la luna empezaron a explorarla y Aimar se quedó alucinando. Vieron una cueva, se metieron en ella y vieron unos alienígenas. Los alienígenas eran muy majos y estuvieron con ellos. Les enseñaron toda su ciudad que tenían. Tenían fábricas, casas, hoteles…Era todo muy bonito, sus casas con los adornos de navidad ya puestos quedaba todo precioso. Le preguntaron por qué celebraban la Navidad en Julio, y ellos le dijeron que en la luna, no existían los meses, cada día era especial, sin saber en qué fecha vivían. Neil Armstrong y Aimar estaban súper contentos de estar en la luna, no dejaban de ver cosas especiales todo el tiempo, y le pidieron a la compañía a ver si se podían quedar más tiempo para conocer mejor a los alienígenas. La compañía le contestó que era imposible, que tenían que volver ya, porque si no se tendrían que quedar a vivir en la luna.


Entonces tristes por tener que irse ya, se subieron a la nave espacial y volvieron a la tierra, con muchas historias que contar. Fueron los primeros hombres en llegar a la luna, y por eso estaban muy felices. Cuando llegaron a la tierra les estaban esperando los periodistas con las cámaras, los micrófonos, los autógrafos… Suena el despertador por la mañana y eran las8:00 y Aimar se dio cuenta de que todo era un simple y bonito sueño, y tenía que ir al colegio.

AIMAR SANTIAGO


UN CUENTTO CON HISTORIA

EN BUSCA DEL BARCO PERDIDO En 1527un barco pirata estaba en busca de un barco perdido. El capitán era tuerto por esa razón le llamaban el capitán tuerto. Él también era fuerte, feo, cascarrabias, cabezota y avaricioso, los demás solo obedecían órdenes del capitán tuerto.

Los piratas llevaban parche traje pantalón negro y botas. Colon les ayudó a buscarlo. Les dió un mapa en el que ponía donde estaba el barco perdido. Prepararon el barco, cuando ya estaba listo empezaron a remar. Cuando todo iba bien una tormenta inesperada hirió a unos piratas pero no fué nada grave. Dos días después siguieron su búsqueda. Al día siguiente hubo unos temblores, asustados le preguntaron al capitán Garfio: - ¿Qué es eso? _ Le preguntaron los piratas. - Nada solo unos temblores _Dijo Garfio. Pero al asomarse al mar vieron que no era solo un temblor, más bien les ataco un dragón marino. Rápidamente cogieron las espadas y las hachas. Empezaron a luchar, hubo muchas bajas pero consiguieron vencerlo. El capitán garfio asustado dio la orden de seguir: -¡Seguir! _ grito Garfio. -Si capitán_ dijeron los piratas. Cada vez estaban más cerca del barco perdido pero un pulpo gigante les atacó con sus tentáculos. No sabían que hacer pero a Garfio se le ocurrió intentar cortarle los largos tentáculo. Lo derrotaron. Y al encontrar el barco perdido vieron que era viejo y estaba roto se dieron la vuelta y desilusionados volvieron a casa.

AIUR ORMAETXEA


Érase una vez en un pueblo llamado El Valle, el pueblo era muy tranquilo, muy verde y con muy poca gente. En 1594, vivía una chica llamada María pero la llamaban la chica aventurera, tenía ojos azules, y el pelo rubio, era simpática, pero un poco cabezota. Le gustaba mucho viajar e ir de aventuras por el mundo. Un día decidió hacer una aventura por el mundo, y estuvo durante unos días pensando como iría de viaje, a dónde, y cómo, pero después de una semana se dio cuenta que las mujeres no podían viajar. Entonces decidió disfrazarse de hombre y se montó en un barco de piratas, luego la pusieron como esclava en el barco con los otros esclavos, después de una semana de esclava se encontró con otra chica que estaba disfrazada de hombre que se llamaba Catalina de Erauso. Tenía el pelo marrón y corto, los ojos marrones y pequeños, también era un poco mandona. Fueron muy amigas durante un año. Pero luego uno de los piratas sospechó y le avisó al capitán que parecían que eran chicas y entonces el capitán les mando a su despacho, el capitán dijo que confesaran y dijeron que eran hombres con la voz de hombre pero en ese momento a una de ellas se le cayó un bigote que era pelo pegado, entonces el capitán les dio dos opciones o tirarse por la borda o tener un combate con espadas y pensaron, - preferimos la lucha con espadas, entonces el barco paró en una isla desierta, y sacaron sus espadas largas y pesadas, las dos ganaron y todos quedaron sorprendidos. El capitán se enfadó y las dejó en la isla desierta y todos se fueron. María le preguntó a Catalina – ¿ahora qué haremos? Catalina contestó – con los utensilios que tenemos


sobreviviremos hasta que alguien nos venga a recoger si es que pasa alguien porque esta es una isla desierta. Con los utensilios y con una poquita de madera que había hicieron fuego, un refugio y con los frutos de los árboles, un poco de comida. Después de dos semanas se acercó un barco y las dos gritaron de alegría y el barco se las llevó al pueblo del Valle a las dos y su madre tan preocupada también se alegró pero Catalina vivía en otro pueblo pero al final se quedó a vivir con María y su madre.

ANDONI RUIZ


UN DIA EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA Érase una vez una familia que vivía en un pueblito pequeño de España. El padre se llamaba Roberto y era agricultor y la madre se llamaba Ana y era cocinera en un bar cercano. Tenían dos hijos, una chica que se llamaba Lucía y un chico que se llamaba José. Todos vivían muy contentos hasta que el 17 de julio de 1936 todo cambió. La guerra civil española había comenzado y el modo en el que vivían hasta ahora iba a cambiar. Ese día lo primero que escucharon fueron unas sirenas de aviso que la guerra empezaba y tenían que esconderse. La gente tenía mucho miedo e iba a los supermercados a comprar agua y comida para sobrevivir. El día siguiente de escuchar las sirenas, varios coches con soldados pasaron casa por casa recogiendo a los hombres mayores de 18 años para ir a ayudar a la guerra. Todo esto eran órdenes del general Francisco Franco. Ana y Lucía estaban muy tristes porque Roberto y José se tenían que ir y no querían que les pasara nada porque podían morir. Los primeros días de guerra fueron muy duros ya que no sabían si ese día podría ser su último día o no. Los dos se hicieron un amigo durante el tiempo que duro la guerra. Se llamaba Pedro y era muy simpático. Un buen día, una bomba cayó cerca de ellos y Pedro falleció. En ese momento se dieron cuenta de que cualquier otro día les podía pasar a ellos. Echaban mucho de menos a su familia. Cuando ya llevaban unos días luchando en la guerra, José resultó herido por una bala en el brazo y a Roberto le tuvieron que cortar un dedo. Como ya no podían combatir más, les dieron permiso para volver a casa. Roberto y José pasaron más de un año y medio en la guerra. Fueron unos años muy duros porque vivieron muchas cosas. Ana y Lucía se alegraron mucho cuando volvieron. Mientras José y Roberto estaban en la guerra, habían ganado bastante dinero y al final, decidieron huir del país y empezar de cero todos juntos.

ANER LOPEZ PINZOLAS


EL GRAN VIAJE Érase una vez, a principios de la edad moderna, un hombre llamado Bartolomé, tenía pelo negro, ojos azules, vestía calzones (se parecían mucho a los pantalones de ahora) y varias túnicas una encima de otra. Tenía un gran mostacho gris que le hacía inconfundible. Se podía decir que era un hombre amable pero gran espadachín y se ofrecía para cualquier trabajo. Un día de esos en la taberna "El sapo" un hombre llamado Colón hablaba sobre encontrar un nuevo camino a la India y que si lo conseguía le pagarían con un gran saco de oro para repartir entre los que le acompañasen. Sin dudar, Bartolomé dijo que iría pero los demás pensaron que era mentira, que se reía de ellos y atacaron a Colón. Entonces Bartolomé saco la espada y los dejo en el suelo sin daños graves, pero tan asustados que ni se acercaron más a él. Reunieron a más de 100 hombres que se repartieron en tres barcos "La pinta, La niña y La santa María" lideradas por los hermanos Pinzón y Colón. Durante el viaje, hubo varias tormentas, muchos hombres se cayeron por la borda, se estaban quedando sin comida, entonces, unos piratas les abordaron, mientras todos se defendían Bartolomé robó toda su comida y secuestró al capitán, lo llevó a su barco. Todavía no sabían por qué les atacaban, tras ganar le preguntaron al otro capitán: -¿Cómo te llamas?


-Barbarrubio. -¿Para qué nos has atacado? -Para conseguir el mapa. -Está bien, te tiraremos al mar ¡Bartolomé! -Si mi señor- y lo arrojó. De 120 hombres que navegaban solo quedaron 70, llegaba una gran tempestad, ya quedaban 60 hombres. De pronto vieron una ballena de 50 metros que se comió un cacho de barco. Cada vez entraba más agua, pero no se rindieron porque veían tierra. Llegaron pero el barco ya se había hundido, pensaron que era la India y los indios se pensaron que los navegantes eran dioses y les regalaron todo el oro pero los europeos les contagiaron algunas enfermedades, muchos indios murieron. En el viaje de vuelta se repartieron 10 y 10 para cada barco, otra tormenta destrozó "La niña" y solo 10 subieron a "La pinta" 40 hombres llegaron a Lisboa pero, ya eran ricos.

ARITZ NARBAIZA


Érase una vez un hombre llamado Manolo, un chico rubio de ojos azules, iba caminando por las calles de Génova se encontró con un señor llamado Cristóbal Colon. Estaba llorando en un banco porque decía que unos ladrones le habían robado el dinero que necesitaba para comprarse unos barcos. Entonces Manolo dijo: Tu tranquilo que yo te ayudare a recuperar el dinero. Los dos amigos se embarcaron en una aventura, primero estuvieron colgando carteles y preguntando a la gente haber si habían visto a los ladrones. Después reunieron a más gente para buscar a los ladrones, y cuando reunieron a toda esa gente se separaron para buscar por los pueblos cercanos. Al final en un pueblo llamado Gorreto, vieron a los ladrones y avisaron a los demás. Entre todos consiguieron recuperar el dinero y compraron los barcos. Colón y su tripulación surcaron los mares y superaron tormentas, sobrevivieron a los tiburones y esquivaron muchos remolinos de agua. Colón le dijo a Manolo que quería ir a India pero Manolo le dijo que India estaba en la otra punta del mundo, entonces Colón le dijo que donde estaban entonces.


Manolo dijo que no sabía dónde estaban pero vio que había gente viviendo allí. Pasaron unos cuantos meses mandando y mató a mucha gente, pero en el 20 de agosto de 1506 murió Colón. Pasaron unos años y un hombre llamado Américo Vespucio descubrió que no era India y a ese continente le puso nombre de América.

ASIER OCARIZ


Érase una vez un hombre llamado Cristóbal Colón n que nació el 9 de noviembre de 1451 que cambiaría la historia del mundo. Era un hombre que le gustaban mucho las aventuras y sobre todo el mar . El 12 de octubre de 1492 Cristóbal Colón descubrió América tras muchas aventuras, y entre una de ellas conoció a su gran amigo Leonardo Da Vinci. Juntos llegaron a Francia persiguiendo un tesoro perdido que habían visto en uno de sus viajes, y Leonardo da Vinci había dibujado con su pluma intentando recordar hasta el último recóndito del mapa. Los dos grandes amigos estaban muy ilusionados por encontrar el tesoro perdido y poder hacer un gran equipo de amigos para la aventura. Después de un año buscando el equipo perfecto de amigos para perseguir su gran aventura juntos, se encuentran con un gran problema. España y Francia se enfrentan a la guerra de Nápoles, Cristóbal Colón al ser Español no le quedó más remedio que tener que ir a luchar con sus compatriotas y Leonardo da Vinci como era italiano se fue a luchar junto a su gran amigo porque él quería que ganara España. Después de muchos años luchando y de pasar muchas penurias, consiguió ganar España. Al Cabo de unos años volvieron a encontrarse en Italia en la ciudad de Roma junto a la torre Pizza, con el famoso mapa en la mano. Casualidades de la vida una de las pistas indicaban un pasadizo secreto junto a la Torre Pizza, los dos juntos decidieron atravesarlo. En ese pasadizo encontraron el siguiente trozo del mapa, que juntaron al otro que tenían, en el cual les indicaban ir a Londres a la famosa torre del Big Ben. Cuando llegaron siguieron las pistas que les llevó hasta las agujas del famoso reloj, que el intrépido Leonardo da Vinci se atrevió a coger. Juntando por último los tres trozos, les indicó ir a Barcelona a la Sagrada familia, cuando llegaron se encontraron en la Sagrada familia que estaba cerrada y nadie podía pasar, por peligro a un derrumbamiento.


Los dos amigos en dejar la idea del tesoro perdido, pero como eran grandes luchadores decidieron al final no rendirse. A escondidas pasaron por una puerta oculta a la sagrada familia donde después de seguir las instrucciones del mapa llegaron a un agujero secreto por el cual después de pasarlo encontraron una cueva pequeña y no podían atravesarla, durante días tuvieron que escavar hasta que pudieron pasar y después de tener que cruzar aguas sucias y encontrarse con animales peligrosos, sus sueños se hicieron realidad. Se encontraron por fin con su gran tesoro perdido que al final era un collar de amistad, y gracias a este collar y a las grandes aventuras vividas su amistad nunca moriría.

ENEKO VAZQUEZ


LA BUSQUEDA DEL REY

En un pueblo no muy lejano vivía un caballero llamado Alfonso. Alfonso tenía 25 años, era delgado y muy alto, tenía ojos grandes y azules y pelo largo y negro, su nariz era corta y sus orejas pequeñas; tenía un cuerpo musculoso. Alfonso vivía con su familia, su madre se llamaba Berta, su padre Enrique y sus hermanos Sancho y Gotina, Alfonso era el mayor de los tres. Todas las mañanas, desde los 18 años, Alfonso partía de su casa hacia el castillo del reino para poder servir al rey. Aquella mañana de otoño, en el camino al castillo tuvo un mal presentimiento, empezó a sentirse mal sospechando que algo le podía haber sucedido al rey, entonces corrió hasta el castillo, y una vez dentro empezó a mirar en todas las habitaciones y a preguntar a varias personas del servicio: - Donde está el rey ? Al fin encontró a la cocinera llorando en la cocina, Alfonso angustiado le preguntó qué había pasado y ésta le respondió que el rey había sido raptado por su hermano pequeño, y éste quería quedarse con el reino. Entonces, Alfonso, armado de valor hizo llamar a 20 caballeros más, la búsqueda del rey comenzó. Los 21 caballeros atravesaron mares y desiertos buscando a su rey, cada vez más desanimados a medida que pasaban los días sin encontrarlo. Alfonso animaba a sus caballeros para que no se rindieran, recordándoles que si no encontraban al rey, su hermano se quedaría con el reino, trayendo malos acontecimientos y desgracias para todos. En el trigésimo día desde lejos vieron un castillo custodiado por los caballeros del hermano del rey, entonces Alfonso reunió a sus caballeros e idearon un plan de ataque. Así fueron sigilosamente al castillo y atacaron por sorpresa a todos los caballeros del hermano del rey, degollándolos por la espalda. Y tras recorrer todo el castillo, encontraron al rey en una habitación atado en una silla, Alfonso con su espada, cortó las cuerdas y rescató al rey. El rey y sus 21 caballeros agotados pero contentos y aliviados, regresaron al castillo del rey a celebrar su victoria. Allí el rey entregó a Alfonso la medalla por su valentía, mientras su familia observaba a Alfonso con admiración. IBAI SAGARDUY


EL RESCATE DE BALTO

Era se una vez una niña que se llamaba Olatz, era muy atrevida y no le temía a nada tenia 8 años y siempre estaba acompañada por su perra Sua. Sua nunca le dejaba sola a Olatz, eran inseparables.

Un día de invierno de 1914, se hacía una carrera de trineos. A Olatz le gustaban mucho las carreras de trineos y ella quería participar en todas, pero era muy pequeña entonces jugaba a carreras de trineo con sus amigos. Cuando un día franco pasaba por el lago helado, el hielo se rompió. Un perro vagabundo pasaba por allí cuando vio a franco en el agua helada y le ayudó a salir. Después el perro le acompaño al pueblo más cercano de la zona. Franco fue de puerta en puerta a ver si le contestaba alguien hasta que fue a casa de Olatz, no pudo aguantar el frio y se desmayó cuando la madre de Olatz abrió la puerta y le vio a franco desmayado. Le cogió de los brazos y le pusieron una bolsa de agua caliente en la frente y al de unas horas franco se despertó y el padre de Olatz le dijo: -Qué te ha pasado? -No me acuerdo, solo recuerdo que un perro callejero me salvó la vida. Cuando franco dijo eso Olatz se quedó paralizada y dijo: -Creo que ya se quien es ese perro, se llama Balto y el siempre a sido callejero desde que su ama muriese hace muchos años. Olatz empezó a buscarlo y no lo encontró. Cuando volvió tenía mucha fiebre y tosía. Se quedó en la cama y sus padres llamaron al medico. El medico dijo -Tengo que ir a mi clínica a por el jarabe. El medico trajo malas noticias, tenían qué ir hasta Francia a por el jarabe con el trineo. Entonces Franco dijo:


-Si queréis les digo a mis hombres que vayan. -No gracias- contestó la madre de Olatz. A la mañana siguiente pusieron en marcha el trineo, llegaron a Francia muy rápido pero a la vuelta se cayeron por un precipicio. El jarabe se salvó y los perros también pero no podían volver. Entonces Balto se fue en busca de ellos. Balto los encontró y cuando los encontró bajo a por ellos pero no podían subir.

Cuando encontraron un camino estrecho por donde cabía justo el trineo de pronto había unos escalones, tenían que subir esos escalones. Cuando subieron los escalones encontraron el pueblo muy lejos, corrieron y cuando se acercaron más se alegraron mucho.

No podían más cuando llegaron los adultos y niños les aplaudieron a los perros y cuando Olatz bebió el jarabe y al de minutos se fue recuperando. Cuando Olatz se recupero dijo: -Gracias Balto, te quiero mucho. Le dijo Olatz a su padre al oído: -Papa puede ser Balto mi otra mascota? Y su padre le dijo: -Si hija. -Gracias papa.

IHINTZA ARRIAGA


EL NIÑO VALIENTE En 1936 empezó la guerra civil española. Todos los niños tenían miedo excepto uno. A ese niño le llamaban el niño valiente, y a Franco eso le fastidiaba mucho. Franco les ponía mucho trabajo a los mayores, les mandaba coger piedras de 1000 kilos y a los que estaban malos les mataba. A los niños en cambio les decía para ir a la ducha, porque las duchas eran de gas. Casi todos los niños picaban, pero otros se escondían porque eran muy listos.

El niño al que le llamaban valiente en realidad se llamaba Aitor, sus ojos eran verdes y su pelo de color marrón y tenía 15 años. Aitor ayudaba a algunos niños, les decía que se escondieran y que no fueran a la ducha, algunos niños no le hacían caso. Pero otros en cambio sí. Aitor esperaba días y días a que viniesen su padre y su madre. Estaba muy triste pero en aquellas épocas es lo que había. Un día conoció a un niño llamado Jon era rubio y tenía los ojos azules y tenía 14 años. Aitor y Jon se hicieron amigos. Aitor tenía un hermano y se llamaba Julen, tenía el pelo de color marrón y los ojos verdes y tenía 19 años. Jon también tenía un hermano, se llamaba Lucas, era rubio y tenía los ojos azules y tenía 18 años. Franco mato a Lucas, cuando Julen se enteró se lo dijo a su hermano Aitor. Aitor dos días después se lo dijo a Jon y Jon empezó a llorar por su hermano. El siguente día Aitor y Jon reunieron a todos los niños de 14-19 años para planear un plan para ganar a Franco y los Nazis. Aitor les dijo su plan, era colarse en el local donde se guardaban todas las armas y cogerlas. Entonces quedaron a las 12:00 de la noche en la aviación, pasadas ya las horas solo había 6 valientes eran Aitor, Jon, el hermano de Aitor, Julen, y 3 más. Fueron despacito a la sala de máquinas pero antes de llegar uno de los Nazis le vio a Julen y se lo llevo. Aitor empezó a llorar por su hermano de 19 años pero su amigo Jon le empezó a tranquilizar y siguieron su misión. El nazi le empezó a hablar a Julen pero como el nazi hablaba en ruso, Julen no le entendía. De repente le llevó a una habitación oscura que tenía una verja para que no se escapara. Había una cama de hierro y una almohada sucia. También tenía un poco de pan y agua, el ruso le cerró la puerta con llave y se fue. Minutos después apareció por la puerta Franco y le dijo que si hablaba mal de él le iba a matar y entonces Franco cerró la puerta de un portazo. Al momento Aitor y Jon y sus compañeros llegaron a la sala de máquinas sin ningún problema, cogieron un par de armas y se las llevaron. Fueron a la habitación de Franco y los Nazis y mataron a Franco, cuando se despertaron los Nazis y vieron que los niños habían matado a Franco los Nazis prometieron que nunca más iban a molestar a ningún español. Dejaron libres a todos los españoles y los españoles montaron una fiesta. Así acaba la historia, Francisco Franco murió el 20 de noviembre de 1975.

IRAIA CARRASCO


EL NIÑO VALIENTE


UNA REINA DESCONOCIDA

Hace mucho tiempo en un pueblo de Francia vivía una niña llamada Jimena hija de Berenguela de Navarra y Ricardo Corazón de León. Lo que le convertía en la princesa de Inglaterra. Pero al igual que su madre nunca había pisado aquella tierra. Nació en el año 1195, era una niña alegre y divertida y desde pequeña le gustaba explorar y escalar por los árboles. Era morena de piel, tenía los ojos grandes, la boca pequeña y el pelo largo y rubio. Se parecía a su madre.

La desgracia ocurrió cuando la niña tan sólo tenía 8 años, se quedó sin padre. El caso es que un día Ricardo Corazón de León se estaba asomando por el balcón de su castillo cuando vio un niño con una ballesta y bromeando le dijo:


- Hola niño ¿a que no me das? El niño apuntó a una esquina para no darle, pues Ricardo era muy amable. Pero el pobre niño se resbaló, y la flecha salió disparada con tan mala suerte que por casualidad le dio en el corazón. Ricardo estaba muy herido y a los dos días falleció.

Todo el mundo quería matar al niño, menos Jimena, que a pesar de lo mucho que quería a su padre, delante de todo el pueblo dijo: -

Este niño es inocente, no le quiso dar queriendo.

Jimena con tan sólo 8 años era consciente de que cuando las cosas pasan sin querer no pasa nada. Aun así, la gente no estaba de acuerdo, así que Jimena y el niño, que se llamaba Beltrán, escaparon del pueblo. Por suerte encontraron un barco Vikingo abandonado. Jimena le preguntó a Pedro: - ¿Sabes manejarlo? - ¿El qué? – le respondió


- ¿Qué si sabes manejar el barco? - Sí – le respondió- Bueno un poco, mi padre me enseñó cuando era pequeño - Bien, pues vamos a Inglaterra. - ¿Por qué quieres ir a Inglaterra? – le preguntó mientras navegaban. - Porque allí vive el hijo de Robin Hood y él nos podría a ayudar. - De acuerdo. En cuanto llegaron allí preguntaron por el hijo de Robin Hood y unos campesinos que andaban por allí les dijeron dónde estaba. Fueron a su casa y Robin Hood junto a su hijo les dijeron que el hermano de Ricardo Corazón de León, es decir el tío de Jimena, el malvado Juan, volvía a tener por segunda vez el trono en sus manos, y que la primera vez no había tenido buen resultado. Así que se les ocurrió una idea excelente. Recoger firmas de los que preferían que Jimena fuera la nueva reina de Inglaterra. Luego se dirigieron al castillo y les enseñaron las firmas. - Hola Juan, soy Jimena, y por lo que me han dicho no es la primera vez que eres rey y también sé que no eres un buen rey. Así que se nos ha ocurrido recoger firmas y estos son los resultados: - Jimena: 178 - Juan: 7 - Y como soy hija de Ricardo Corazón de León y soy la princesa de Inglaterra tengo derecho al trono. Juan con mucha rabia pero con razón tuvo que dejar el trono. Por eso desde ese instante Juan pasó a ser conocido como Juan sin tierra.


Los días iban pasando, y todo el mundo estaba contento con la nueva reina. Pero un día Jimena recibió una carta de su madre diciéndole que estaba en Navarra y que le echaba mucho de menos. Jimena, que ya tenía 12 años, se dio cuenta de que ella también echaba mucho de menos a su madre. Así que decidió dejar el trono en manos de su primo, el hijo de Juan, que al contrario que su padre, era una buena persona y sería un buen rey. Un día por la mañana, muy temprano, cuando todos dormían, Jimena desapareció de Inglaterra rumbo a Navarra para juntarse con su madre. Allí juntas vivieron felices.

LEIRE DE LA PEÑA


Érase una vez un chico de Euskal Herria llamado Joxe. Era alto, moreno, de ojos marrones, delgado y siempre dispuesto a ayudar. Era el arreglador de velas, de la Nao “Victoria” en la que navegaba el fantástico Juan Sebastián Elcano. En el año 1519 partieron cinco barcos veleros a encontrar el camino que unía España y la India Occidental. Cuando llegaron al Estrecho de Magallanes, Joxe se puso enfermo. Los tripulantes de la Nao no sabían que hacer, porque si continuaban más allá moriría, por eso le dejaron en tierra para curarse. Los habitantes del poblado le ayudaron a curarse cuando se enteraron que estaba enfermo, y al de poco rato vino una chica llamada Safin. Tenía ojos azules, labios rojos, pelo negro liso y largo y era muy tímida. Joxe cuando vio a Safin se enamoró de ella. Safin fue a ayudarle a Joxe y ella también se enamoró de Joxe. Quedaron para una cita, después de que sanara pero Joxe cuando vio a Safin ya se curó de la alegría de ver a una chica tan guapa. Tuvieron la cita y vinieron los dos a Euskal Herria aprovechando el viaje de otros exploradores vascos. Joxe cuando le dijo a su padre que se había enamorado de una chica del Estrecho de Magallanes, éste se enfadó mucho, parecía que iba reventar. Joxe, muy asustado, fue a donde Safin. Safin oyó todo desde la puerta y empezó a llorar, Joxe intento tranquilizarla y le dijo: -No le hagas caso haremos lo que queramos. Safin cuando oyó eso se tranquilizó un poco. Claramente hicieron lo que ellos querían. Ese mismo día fueron al prado a comer. Vieron una cueva, y al entrar observaron que tenía cinco puertas. -Vamos a abrir una puerta. Contaremos hasta tres. ¡Uno dos y tres!-Dijo Safin. Apareció un paraíso lleno de pájaros y flores. Se quedaron allí viviendo y al de un año vieron a un amigo que conoció Joxe cuando tenían diez añitos. Se llamaba Juan. Se dieron un abrazo fuertísimo y le dijo: -¿Qué tal? -Pues la verdad, muy bien. Me he casado con mi mujer y ahora hemos tenido dos hijos uno de cuatro años que se llama Adran y el otro de dos años que se llama como tu, ¡JOXE! -¡De verdad pues me alegro mucho! Así pasaron la tarde hablando sobre cosas de ellos. Al de cuatro años Safin y Joxe tuvieron dos hijas gemelas y se llamaron Jusi y Sofí!

LIBE AREITIOAURTENA


Érase una vez una familia de dos hijas, Cristina y María. Cristina era una niña de 10 años, ojos verdes y pelo rubio, Maria era una niña de 8 años ojos marrones y pelo moreno. Un día se quedaron viendo los cuadros del palacio y en uno de ellos cayó un pincel -¿Cristina que es eso ,dijo María –Pues no sé, creo que es un pincel. María con el pincel señaló al cuadro de Don Quijote de la Mancha y ¡Zass! De repente en un zumbido aparecieron en el cuadro. -Que mareo, pero donde estamos! Dijo Maria confundida –Yo creo que estábamos viendo los cuadros del palacio y cayó un pincel y con el señalamos al cuadro y entramos, dijo María. -Hola princesas soy Don Quijote de la Mancha y en esta aventura yo os daré las instrucciones .Lo primero que debéis hacer es en cada cuadro encontrar una gema de cristal y cuando la tengáis tenéis que decir las siguientes palabras: ABRA CADABRA ABRA CADOF DANOS PASO AL SIGUIENTE CUADRO. Así de sencillo –¿Y cuando lleguemos al ultimo cuadro que tenemos que hacer ?- dijo María . Con el paso del tiempo lo sabréis –Dijo Don Quijote de la Mancha. -Casi se me olvida. También os daré un mapa para que sepáis donde está cada perla y al final del cuadro tendréis el lujo de conocer a Benjamín B.Yonah, ya os podéis ir - María! para de buscar ya la he encontrado, está en éste árbol- dijo cristina. - Pero éste es un árbol muy grande. ¿Cómo lo cogemos?- dijo María. -Tengo una idea, solo necesito una liana y unos palos - dijo Cristina - Toma el material - dijo María. Con esta liana haremos unos nudos a los palos y los engancharemos al árbol y así podré subir.- dijo Cristina. -Ya lo hemos cogido, ahora hay que decir las palabras mágicas, ABRA CADABRA ABRA CADOF DANOS PASO AL SIGUIENTE CUADRO.


¡Zass! y de un zumbido habíamos pasado al siguiente cuadro. -¡Que mareo¡ dijo María , bueno vamos a ver en el mapa donde estamos.- dijo Cristina -¡Estamos en la historia de Platero! Dijo cristina -¿cómo lo sabes Cristina?- dijo María. -Porque acabo de ver a Platero paseando por el prado con su dueño.-dijo Cristina. Don Quijote de la Mancha nos dio la bienvenida pero ahora estamos en el siguiente cuadro y no sabemos qué hacer. - Nos podría indicar dónde está la siguiente perla?- dijo Cristina. - Bueno pues está en un nido de cigüeña en el frondoso bosque, yo que vosotras no iría allí, es muy peligroso hay osos, serpientes, escorpiones… dijo el dueño de Platero. - A nosotras no nos da miedo- dijo Cristina. - Bueno vale, pero tened mucho cuidado, dijo el dueño de Platero.

Se adentraban más y más en el bosque y se encontraron serpientes, osos, escorpiones venenosos .Encontraron un montón de nidos de cigüeña pero no lo encontraban. - Cristina, seguro que ese señor no nos ha mentido porque en ninguna parte encontramos esa gema- dijo María ya muerta del aburrimiento. - No María. ¿Cómo puedes decir eso? ese señor era de mucha confianza, dijo Cristina. - Bueno no lo sabemos, a lo mejor está mintiendo, no lo sabemos- dijo María. Siguieron andando por el bosque profundo y de repente un escorpión había picado a María. Cristina siguió en el frondoso bosque y de repente mirando los nidos de cigüeña encontró la gema de crista. Se fue a coger las herramientas y cogió la gema y fue a buscar a su hermana y dijeron las palabras mágicas ABRA CADABRA ABRA CADOF DANOS PASO AL SIGUIENTE CUADRO.


¡Zass! y de un zumbido pasamos al siguiente cuadro, ¿y ahora donde estamos?-dijo María confundida, según el mapa estamos en el pueblo de Benjamín B. Yonah. -Hola princesas soy Benjamín B. Yonah y como sabéis os diré donde está la siguiente gema. Está en la orilla del río de mi pueblo. Para conseguirlo tendréis que averiguar un acertijo. ES MUY DIFICIL DE ENCONTRAR PERO MUY FACIL DE PERDER. -Es un amigo -dijo Cristina. -Has acertado, podéis pasar- dijo Benjamín B. Yonah. Estuvieron buscando y buscando por todos los ríos y de repente lo encontraron, la cogieron y dijeron…

ABRA CADABARA ABRA CADOF DEJANOS SALIR DE ESTE CUADRO. ¡Zass! y de repente parecieron en el palacio. - Hijas os he echado mucho de menos.

MAIALEN CORRALES.


ARION Y LA GUERRA DE LOS 100 AÑOS En un pueblo pequeñito llamado Vaucouleurs nació un niño llamado Arion. Era el cumpleaños de Arion, cumplía 10 años. Arion era alto, tenía el pelo marrón y rizado, tenía ojos azules y pelo corto, tenía la tez blanca, era muy alegre y le gustaba cazar animales. Arion le pregunto a su madre: - ¿porque hay muchos hombres vestidos con armadura? era verdad el pueblo estaba repleto de hombres con armadura. En el pueblo había un castillo, ahí iban todos los hombres para entrenar, pero Arion no entendía eso, entonces le pregunto a su madre: -¿Por qué todos esos hombres van a ese castillo? Su madre le respondió- porque tienen que entrenar para la batalla contra los Ingleses –entonces Arion ya lo entendió. Arion se escapó de casa para ver los entrenamientos de los franceses, entonces se choco con una mujer llamada Juana de Arco. Hablaron durante 30 minutos, se conocieron muy bien entonces dijo Juana de Arco: -¿Quieres venir al castillo de Chinon? -¡Claro que sí! Le respondió Arion. A los 10 minutos Juana de Arco fue con un carruaje para ir al castillo de Chinon, los dos juntos fueron al castillo de Chinon. Arion conoció al príncipe Carlos, pero Juana de Arco lo miro fijamente y dijo que ese hombre no era el príncipe Carlos y para demostrarlo dijo que iba a encontrar al verdadero. Pasaron 20 minutos y Juana volvió con el verdadero. Entonces Juana se enteró que la guerra había empezado. Tuvo que dejar a Arion en el castillo y ella se fue a Orleans. La guerra empezó y Juana no estaba muy preparada porque estuvo con Arion y además Arion tenía su espada. Arion fue a Orleans a darle la espada a Juana pero le dijo que se fuese que él no podía estar ahí pero él seguía ahí porque quería ayudar y al final ayudo a terminar la guerra. Cuando llego a Vaucouleurs su madre le abrazo con fuerza diciéndole donde estaba, Arion contesto que estaba con Juana de Arco, entonces la madre se tranquilizo, al momento le dijo Juana a la madre de Arion:


-Su hijo es muy valiente, se metió en medio de la guerra para darme la espada y además el mismo termino la guerra. Al final Arion estuvo practicando para ser del equipo de Juana de Arco y al final todos vivieron felices y comieron perdices .

¡¡¡¡¡FIN!!!!! CREADOR:MIKEL B.


Erase una vez un niño llamado Cristóbal Colón. Cristóbal vivía en Génova con su familia. Cristóbal era un niño muy curioso y le gustaba jugar a futbol pero, lo que más le gustaba eran los barcos y soñaba en convertirse en marinero. Por eso cuando iba al colegio lo que más le gustaba era la asignatura de geografía para saber cómo navegar. Pasados los años, preparo un plan para descubrir un nuevo lugar. Para poder navegar necesitaba dinero, fue a donde los reyes católicos y le prestaron bastante dinero y se fue con sus tres barcos y con un grupo de amigos. Descubrió un continente nuevo y lo llamo América y empezaron a jugar al futbol y unos hombres les preguntaron: - Podemos jugar con vosotros? Después de pensárselo dos veces, les dejaron jugar. Ellos nunca habían visto un balón y no sabían que era el futbol. A colón se le ocurrió hacer un gran torneo de futbol entre todo América no para ganar si no para divertirse. A la vuelta le regalaron comidas nuevas, tomates, patatas etc… le dio mucha pena irse pero también le gusto irse para estar con su familia.

FIN!!! MIKEL NAVARRO


Don Quijote y sus aventuras Era un niño que le gustaba leer mucho, siempre cogía el de acción pero ese día dijo: -¿Aita tienes un libro sobre caballeros?- dijo Don Quijote. -No hijo, pero te podía traer- dijo su padre. -¡Vale! ¿Papa puedo ir contigo?- dijo Don Quijote. -¡Sí! dijo su papa. Fueron a la librería y dijo: -¡Aita quiero este! -¡Pero este es muy grande! -¡Pero aita yo quiero ese! parece muy interesante. -¡Vale! te compro ese. - Y ya de paso cojo otro de detective. Se fueron a casa a leer el libro. Se lo leyó y dijo que era muy interesante. Se fue a la cocina y dijo: -¿Quién se ha comido el queso que estaba aquí? voy a resolver a ver si he aprendido algo del libro. ¡Hace un minuto estaba aquí y ahora no está!. A mi padre no le gustan los quesos, yo no me la he comido y no hay nadie más en esta casa. A los ratones les gustan el queso, a lo mejor el ratón que vimos ayer se lo ha comido. Miró por todos los rincones y ahí estaba el ratón comiendo el queso. NAIARA ACEDO


Había una vez un chico llamado Ricardo Colón, que era el hermano de Cristóbal Colon. Era alto, joven, moreno y tenía los ojos azules, vestía siempre de la misma forma: los pantalones oscuros y su camisa amplia, a Ricardo le gustaba mucho viajar. Un día Ricardo se puso muy triste porque no tenía dinero para viajar, entonces Cristóbal vio a su hermano triste y se puso a pensar. Después de un rato dijo Cristóbal: -Ya lo tengo, voy a llamar a Sebastián Elcano, él te llevara en su barco. -Muchas gracias, pero no creo que me ayude. Dijo Ricardo. Entonces, Cristóbal llamo a Elcano y le dijo: -Oye Elcano. ¿Podría ir mi Hermano contigo a dar la vuelta al mundo? Y dijo Elcano: -¡Pues claro que sí! Así puede ver un montón de lugares y aprender cómo es la vida.

Al cabo de unos días de preparativos Elcano y Ricardo estaban listos para dar la vuelta al mundo. Cuando salieron de la península fueron a las Islas Canarias. Se pararon para conocer mejor su país y bajaron para ver la isla, les ofrecieron una fruta. Y dijo Ricardo: -Que rara es, es amarilla. ¿Qué decíais que era? Porque está muy rica. -Es un plátano y que bien que os guste. Le contestó el canario. Cogieron algunos plátanos para el viaje y empezaron a cruzar el océano Atlántico. El Atlántico era interminable, pasaron semanas sin ver tierra. Después de muchas semanas llegaron al estrecho de Magallanes. Al cruzar el estrecho de Magallanes se pararon para coger agua y más comida, vieron unos animales que les parecían muy raros y un habitante de aquel lugar les dijo que eran pingüinos y que eran aves que no volaban pero que si nadaban. Ricardo y Elcano no se creyeron que eran pájaros pero siguieron dando la vuelta al mundo. Ahora iban a pasar el Océano Pacifico y les pareció más grande que el Atlántico. Por fin llegaron a las islas Marianas y allí cogieron provisiones: agua, pescado, fruta, carne…


Pasaron cerca de muchas islas, pequeñas y grandes. Fueron al Océano Indico, allí Elcano le dijo que esa zona ya la conocía porque ya habían pasado muchas veces por ahí. La vuelta a casa fue mucho más fácil, entonces una tormenta apareció y Ricardo se mareó y casi se cae por la borda. Elcano le empujó hacia adentro para que no se cayera al mar, y Ricardo se desmayó porque no podía más. Elcano lo llevo al camarote y le puso un trapo mojado en la frente. Después de unos días, la tormenta se calmó pero Ricardo seguía enfermo y no había medico en el barco. Entonces se cruzaron con el barco de Cristóbal Colón: la Niña y en ese barco sí había médico, así que Eduardo, el médico, se pasó al barco de Elcano para ayudar a Ricardo. Ricardo, con la ayuda del médico, se curó muy pronto y fueron a Canarias a enseñar a Cristóbal Colón la isla y el plátano que tanto le había gustado. Al día siguiente, cogió algunas semillas de plátano y se las llevó al barco para llevarlas a casa y plantarlas allí. Ricardo quería conocer otras frutas o comidas diferentes a las suyas para poner una tienda y un huerto donde cultivarlas y venderlas. Después de dos años de viaje llegaron a casa y todos celebraron una fiesta enorme donde había plátanos y otras comidas diferentes que había traído de otros países e islas. Ricardo pensó no ir más a la mar y dedicarse a la comida diferente.

AUTORA: NEREA MUGARZA UGENA


C

ONOCIENDO

AV

IVALDI

Había una vez, en el siglo XVII, en un pueblo llamado Arcándida, dos hermanos ricos llamados María y Jesús. María tenía 10 años, era de pelo negro y de ojos marrones, pero, no era muy alta. María tenía un carácter muy alegre, pero a veces podía llegar a ser muy cabezona. Jesús, sin embargo, era lo contrario a María. Tenía 12 años, para cumplir los 13, tenía el pelo marrón igual que sus ojos. Su carácter sí que era distinto, se pasaba todo el día enfadado y era muy difícil ponerlo feliz. María llevaba un vestido con una falda enorme y el corpiño muy pegado y estrecho, por debajo del corpiño levaba una camisa blanca que alzaba todo su cuello, el vestido era de color rojo. Jesús llevaba unos pantalones muy pegados y una túnica (no muy larga) por encima, la camisa no la llevaba pegada para que le entrara la camiseta por debajo, pero la camiseta que llevaba no tenía igual lo del cuello, como lo de María, lo tenía más abierto y con agujeros, encima llevaba una chaqueta ancha. Un día salieron a jugar a una plaza que estaba cerca con sus amigos y amigas, Dolores, Isabel, Luis y Miguel. Empezaron a jugar a pasarse la pelota, luego empezaron a saltar a la comba… Cuando los padres les llamaron a María y a Jesús, todos se fueron a sus casas o habitaciones. María y Jesús tuvieron que ir a cenar, para cenar tenían la mejor comida de la mejor cocinera del mundo. Empezaron a hablar sobre los viajes en el tiempo y a los lugares, sobre poder conocer a personajes como Vivaldi, o ir a escenarios importantes de su época como otros castillos. Por la noche, María no se podía dormir y le despertó a Jesús, le dijo: -Jesús, Jesús, ayúdame, cuéntame un cuento, cuéntame algo que me aburro y no me puedo dormir. Al final le despertó a Jesús y le dijo: - Que quieres María, que quieres. María le respondió: -Quiero coger la máquina del tiempo de papa y viajar a conocer a Vivaldi, ¿tú has visto como toca el violín? Entonces María y Jesús se fueron a donde estaba la máquina del tiempo de su padre, cuando llegaron a la habitación, se encontraron la puerta cerrada, pero Jesús dijo que le escuchó a su padre decirle algo a la madre de que la llave estaba debajo de la alfombra. Entonces alzaron la alfombra y vieron la llave. Al ver la máquina del tiempo, María se fue corriendo a meterse en ella, y Jesús fue tras ella. Entraron en la máquina del tiempo y encontraron un manual para saber cómo funcionaba, entonces leyeron algo sobre un botón verde que era el que despegaba, y otro el que ponías el año o el lugar. Cuando se enteraron que Vivaldi estaba en su época supieron que solo tendrían que viajar de un lugar a otro, entonces se fueron a Venecia donde estaba viviendo Vivaldi. Cuando llegaron y lo encontraron por la calle, supieron que era de día pero igualmente le empezaron a hacer preguntas: - Cuántos años tienes? Donde vives, en que calle? Y la última pregunta, tocas algo más aparte del violín? Después de todas esas preguntas Vivaldi les respondió: -Que cuantos años tengo? Pues, 30 años. Que donde vivo? Pues en la calle “Sotoportego venier”. Y que si toco algo más? La verdad es que no, pero yo componía muchas canciones. Queréis qué os enseñe un poco mi pueblo? -Sí, nos encantaría. Entonces empezaron a andar y les enseño: el gran canal, la plaza de San Marcos, el palacio ducal, el puente Rialto… A María y a Jesús les encanto todo. Y le preguntaron a Vivaldi si les podía enseñar una canción suya… Entonces Vivaldi les tocó “Summer”. Mientras tanto en Arcándida los padres estaban muy nerviosos, el padre le estaba ordenando a todo el mundo que le encontraran a María y a Jesús.


Pero en Venecia María y Jesús se lo estaban pasando fenomenal. Con Vivaldi aprendían mucho a tocar música, el violín! Cuando María y Jesús se enteraron de que se estaba haciendo de noche, decidieron volver a Arcándida, pero Vivaldi les dedico una canción: Las cuatro estaciones. La estaba componiendo y quería que alguien le diese su opinión. Al tocar la canción, a María y a Jesús les encantó. Al llegar a su casa, los padres se pusieron muy contentos, hasta prepararon una cena en honor a María y a Jesús, pero María y Jesús no les dijeron donde estuvieron todo el día. Ellos no buscaban un cuento feliz, si no ser felices.

OLATZ ESPESO


EL DESCUBRIMIENTO DE JON Un día del año 2001, un niño llamado Jon fue a la biblioteca como todas las tardes. Jon era un niño de pelo negro como el carbón y ojos azules como el mar. Aunque era delgado, era muy fuerte. Le encantaba ir a la biblioteca a leer libros sobre Historia.

Aquella tarde iba a leer el libro de “Historia de América”. Lo cogió, pero cuando empezó a leerlo se durmió. Cuando se despertó apareció en un barco. A su alrededor había muchos marineros vestidos con ropas antiguas. No entendía nada. De pronto alguien gritó: - ¡Tierra a la vista señor Cristobal! - ¡Por fín! Ya hemos llegado a las Indias. Jon se levantó y se acercó hacia aquel hombre. - Buenas… ¿Es usted Cristobal Colón?- le preguntó. - Sí, el mismo. ¿Y tú quien eres?- le preguntó asombrado. - Yo me llamo Jon, tengo 11 años y me gustaría saber qué está pasando. - Estamos celebrando que hemos llegado a las Nuevas Indias- dijo Cristobal Colón mientras brindaba con sus marineros. - Pero señor… a mí esto no me parecen las Indias- le interrumpió Jon. - Entonces, ¡¿Qué te parece?!- dijo Cristobal Colón furioso. - No se enfade, pero creo que esto es América- le contestó Jon. - ¿Y tú cómo lo sabes?- le preguntó Colón. - Porque lo he estudiado en la escuela. Usted descubrió América el 12 de Octubre de 1492 y vino con tres barcos: Santa María, Pinta y Niña…


Cristobal Colón no le dejó acabar. Estaba extrañado. Era verdad que ese día era el 12 de Octubre de 1492. Pero, cómo sabía aquel niño tan joven eso. Y además iba vestido muy raro. - ¡Dices unas cosas muy extrañas! y… ¿Cómo has entrado en mi barco? ¿Quién te ha mandado? ¡Ya sé! El rey de Portugal te ha mandado para espiarme- le gritó Colón. - Yo nunca he estado en Portugal, ni conozco a ningún rey de allí- dijo Jon muy nervioso. Los marineros empezaron a rodearle y le miraban con mala cara. De repente Colón dijo: - ¡Encerrarle en el calabozo de la bodega! Los marineros llevaron a Jon al calabozo. Era un sitio feo, frío y oscuro. Jon sintió miedo. Cerró los ojos…

- ¡Oye niño despierta!- le dijo una voz. Jon abrió los ojos y vió a la mujer de la biblioteca mirándole con cara rara. - Te has dormido leyendo el libro. Es hora de cerrar. Jon se levantó extrañado. ¿Aquello había sido un sueño? se preguntó. Dejó el libro y todavía medio asustado se marchó a su casa. Pensó que el siguiente día volvería a la biblioteca a seguir la historia.

AUTORA: Uxue Ballesteros


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