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CUENTOS CON HISTORIA 5A. ANAITASUNA IKASTOLA 2018-2019

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ANAITASUNA IKASTOLA

5. MAILA A 2018-19


ELEGIDO PARA LA GUERRA

Hola, yo soy Juan, tengo 19 años, vivo en Gernika y esta es mi historia. Todo comenzó así: Era un día normal y corriente como los demás, yo y mi padre José Luís estábamos en la granja cuidando las ovejas cuando de repente oímos unos aviones acercándose. Al de pocos segundos se oyeron unas explosiones:

-POUM, POUM, POUM

Yo y mi padre volvimos enseguida a casa .Por el camino vimos el pueblo, todo estaba roto. La iglesia estaba rota, todas las casas estaban destrozadas. Cuando llegamos a casa vi que todo estaba roto. Bajamos a la parte de abajo y mi madre no estaba:

- ¡Ama, ama, Noooooooooo!

Después de aquello fuimos los únicos supervivientes de Gernika. Al de unos meses vinieron los civiles a ver si alguien había sobrevivido. De repente alguien entró a nuestra casa. Nosotros estábamos escondidos en la parte de abajo. Seguidamente mi padre cogió la escopeta. A los pocos segundos alguien bajó y para cuando mi padre iba a disparar él dijo algo:

- Por favor, no lo hagas, vengo en son de paz.


El soldado se acercó a donde estaba yo y me dijo humildemente:

- Joven campesino, de ahora en adelante serás el nuevo general del ejército Español.

Yo me quedé asombrado.

Al de unos pocos días estaba entrenando con el fusil de asalto disparando a lavadoras hasta que se rompieran. En el descanso fui a mi cabaña, cuando de repente vino un señor preguntado:

-Te he visto entrenando. Me gusta como manejas las armas ¿Te gustaría vengar la muerte de tu madre?

-Pero será muy peligroso. -dije con miedo.

-No te pasara nada, tú estate tranquilo. Tú ya estás preparado para la guerra contra los Nazis, ¿qué dices?

-Está bien, iré con vosotros, pero, con la condición de poder matar a Hitler.

Al día siguiente, estábamos de camino a Munich. Cada día antes de comer, antes de cenar, incluso antes de dormir, rezaba con que saliera vivo de aquella masacre. Cuanto más nos acercábamos a Alemania tenía más miedo.

Al cabo de unos días habíamos llegado a Alemania. A la mínima que pisé la tierra de allí me entró un escalofrió. Cada paso que daba era una pesadilla.


Hasta que llegó el día, ese día que no quería que llegase, el día de vengar la muerte de mi madre. Me dieron un rifle, un escudo y balas. De repente se oyó un grito de guerra:

-¡¡¡¡¡¡¡¡¡A por ellos, Aaaaaaaaahhhhhhhhhh!!!!!!!!!!

La guerra había comenzado. Yo tenía mucho miedo y me escondí tras una roca.

Al cabo de unas horas todo había terminado, yo salí de mi escondite y vi que todos estaban muertos. Menos alguien, una persona que se veía a lo lejos. Me acerqué a donde estaba esa la persona. Él se dio la vuelta y era la persona que estaba buscando, Adolfo Hitler. No lo dude tres veces y disparé, pero, del miedo que tenía se me cayó y no le di. Él me dijo con voz de chulito:

-¿De verdad tú eres el general del ejército Español?, Para mí no eres nada más que un simple campesino.

En aquel momento yo me enfurecí, cogí mi arma del suelo y le pegué un tiro en la cabeza. Cuando él ya estaba en el suelo dije:

-¿Ahora quién es el blandengue? Todo eso ya ocurrió hace tres años. Ahora vivo con mi padre y mi nueva mujer Samanta en Gernika de nuevo. Vivo muy feliz y he decidido no volver a ir a una guerra.

AITOR


CRISTÓBAL COLÓN Y MARTÍN Érase una vez Martín y Cristóbal Colón en la casa de Martín. Eran los mejores amigos; Martín y Cristóbal Colón, estaban hablando en el salón y Cristóbal Colón dijo: - Martín, como eres mi mejor amigo y tengo confianza en ti, quiero que vayas conmigo en barco a India. Martín se quedó en blanco porque su sueño era montar en barco y le dijo a Cristóbal: - Si, si quiero ir, pero me da un poco de miedo. Cristóbal Colón dijo: - Tú tranquilo Martín, no pasará nada. Pasaron unos meses y era el día en el que Cristóbal Colón y Martín se iban de viaje en barco y dijo Cristóbal: -

Martín, nos tenemos que ir a India y no te lo había dicho, son 15 horas de viaje.

Martín dijo: -

Las horas son lo de menos, yo solo quiero divertirme y llegar a India ! ¡VÁMONOS ¡

Pasaron 5 horas de viaje, Martín estaba aburrido y le dijo a Cristóbal Colón : ¿Jugamos al parchís? Y le dijo Martín: -

Vale.

Empezaron a jugar, después de un rato acabaron de jugar y ganó Cristóbal Colón. Después de un rato, Martín escuchó un ruido y dijo: Cristóbal, he escuchado un ruido.


Los dos se miraron y se hizo un boquete en el barco, entraba mucha agua, cada vez iba entrando más y dijo Martín: -

Cristóbal, tira dos flotadores y nos tiramos, porque si no moriremos.

Los dos se tiraron y nadaron hasta llegar a una isla, andaron mucho hasta encontrar alguna persona. Pasaron unos minutos y encontraron una persona y Martín le dijo: - ¿Estamos en India no? La persona le dijo: -

No, estamos en América.

Cristóbal se puso a pensar un minuto y pensó: podemos decir en Europa que hemos descubierto América, y le dijo a Martín: -

Podemos decir en Europa que hemos decubierto América.

Pasaron unos años, Martín y Cristóbal ya eran viejos y dijeron los dos: Dentro de poco nos vamos a morir, pero por lo menos hemos descubierto América.

FIN ALEJANDRO


EN BUSCA DEL CETRO MÁGICO Había una vez en un reino muy, pero muy lejano, un rey llamado Felipe V. Felipe era muy glotón, se podía pasar todo el día comiendo; tenía un hijo. El rey Felipe un día avisó a todo el reino que el que fuese fuera del reino en busca del cetro mágico ganaría el honor de ser su caballero. Pasaron los días y el rey organizó un torneo, el ganador iría a buscar el cetro mágico, pero el príncipe quería ser un caballero y se disfrazó de un campesino. El príncipe participó en el torneo consiguiendo la victoria y marchó en búsqueda del cetro mágico. Tenía que pasar el bosque de espinas, el pantano y la torre del dragón. Sin temor el príncipe dijo: No tengo miedo, cruzaré el bosque de espinas sin pincharme, pero lo que no sabía el príncipe es que el bosque era como un laberinto. El príncipe intentó pasar el bosque, aunque se perdió pero dijo: No me rendiré. Pero antes de venir al bosque el rey le dio un mapa para saber cómo pasar el laberinto y fácilmente consiguió salir, pero aún le quedaba mucho camino por recorrer. Ya casi llegando al pantano, el príncipe se encontró una aldea que estaba siendo atacado por bandidos. El príncipe fue a donde la aldea logrando así vencer a los bandidos. Los aldeanos estaban muy felices y le entregaron una espada, el príncipe se lo agradeció muchísimo a los aldeanos y volvió por donde iba. Llegando al pantano el príncipe salió muy rápido, no le costó mucho trabajo volver, aunque estaba todo sucio y su armadura oxidada, pero le daba igual, lo que le importaba era llegar y coger el cetro mágico. Pasaron los días y el príncipe estaba muy hambriento, pero no se rindió. Ya llegando a la torre del dragón el príncipe se adentró en ella y dijo: No le tengo miedo a los dragones, pero justo se encontró al dragón, el príncipe corría y corría para que el dragón no le pillase. Él se encontró un agujero y se metió justo en ese agujero, le llevó a las escalaras de la torre más alta, subió todas las escaleras hasta que se encontró el cetro mágico, lo cogió y se tiró por la ventana cayendo en la cabeza del dragón, corría muy rápido a la salida porque el dragón derribó


toda la torre. El príncipe estaba contento porque había conseguido el cetro mágico, volvió a su reino y le entregó el cetro al rey, pero el rey descubrió que era su hijo y le dijo: hijo, muchas gracias. Ese día era el cumple del príncipe y el rey le regaló el cetro mágico.

FIN ANTHONY CESPEDES GONZALEZ


LA VARA DEL PODER Había una vez un niño llamado Enrique, Enrique Posto, que vivía con su madre y su padre. Un día en el patio del colegio se encontró un palo bastante extraño, cuando lo cogió notó que una fuerza sin igual le recorría todo el cuerpo, cerró los ojos y cuando los abrió se enteró de que ya no estaba en el colegio, pues no oía el ruido de sus amig@s, más bien oía un “Gggnnññm” y también veía que flotaba en una especie de cilindro azul-violáceo, con muchos relojes de todo tipo flotando alrededor suyo. Después cayó de golpe al suelo, miró a su entorno, vio un castillo, carruajes con caballos, una herrería… Vio que estaba en la EDAD MEDIA. Y Enrique pensó: -Ahora, ¿cómo vuelvo a casa? Entonces, de la nada, Enrique escuchó una voz en su cabeza: “No te preocupes, eres la salvación, para los villanos la perdición, tres cualidades, tres piedras, y sin querer las encuentras”

Detrás suyo se oyó un grito, era Cid Campeador, el caballero castellano, que lo habían atado y desarmado unos villanos; en ese momento la vara se convirtió en una espada. Enrique derrotó a los villanos y liberó a Campeador, en la vara apareció una piedra roja que significaba valentía. Fue a dar un paseo, llegó a un río y vio a una campesina desesperada. Enrique le preguntó que le pasaba, la campesina le contó su problema, y él lo solucionó, en la vara apareció una piedra azul que significaba inteligencia. Al cabo de un rato a nuestro amigo le entró hambre, se encontró dinero, entró a una panadería y compró pan, en ese mismo instante se encontró


con dos niños pobres y decidió darles la mitad del pan, apareció la tercera piedra, esta era verde, verde bondad. Salieron rayos de la vara y Enrique fue devuelto a su época.

FIN ENEKO


LA GUERRA Érase una vez en una pequeña ciudad de vitoria, un inventor llamado Marco que creaba inventos para ayudar a la gente. De repente, un día una señora fue a decirle a ver si le hacía un invento y le preguntó dónde vivían sus padres y por qué nunca le iban a visitar. Él le empezó a contar que se murieron en una guerra. Como le empezó a contar la historia de cómo se produjo la guerra, pues se entretuvo y le salió mal el invento, sin que él se diera cuenta, y entonces empezó a tambalearse el suelo. De repente, salieron de la nada malos con caballos y armas, empezaron a invadir toda la ciudad, la gente que estaba en la calle se fue corriendo a sus casas, cerraron todas las ventanas y puertas mientras que en la calle se formaban dos bandos: de buenos y malos; en el bando de buenos estaban Albert Einstein, también Marco y mucha más gente que se quisieron unir a ellos. Mientras tanto, en el bando de los malos, se reunieron y empezaron a idear un plan, prepararon las armas, la munición...y en el bando de los buenos empezaron a pensar qué podían hacer para defenderse; Albert Einstein junto a Marco y sus inventos, crearon un invento capaz de hacer que las armas de los malos se encasquillaran, pero los malos venían preparados con caballos y espadas. Pasados más o menos dos días, los malos salieron a la calle con ganas de guerra, lanzaron sus espadas contra los pobres habitantes del pueblo, les pillaron de imprevisto, la gente de allí fue a avisarles a Marco y a Einstein para que fueran a ayudarles, y empezó la guerra. Desgraciadamente empezó a morir mucha gente del bando de los buenos, todos estaban tristes y asustados, todo el pueblo se unió, la rabia y la pena hizo que los ciudadanos cogieran fuerzas para vencerlos, ya que no querían ver a más gente morir. Albert y Marco se juntaron para crear un plan de ataque. Todo el pueblo se unió a ellos y juntos les vencieron, les robaron los caballos, las espadas... y se cargaron a todos los que se ponían delante.


Después de esto, Albert y Marco se hicieron amigos y juntos inventaron un montón de cosas para ayudar a la gente buena que les pedía ayuda. La guerra terminó y desde entonces ese pequeño pueblo de Vitoria es conocido como el pueblo de dos grandes inventores, Albert Einstein y Marco.

FIN

ERIK


HITLER Y PATXI CUESCO Había una vez un niño con 8 años llamado Hitler que vivía con su padre y su madre. Hitler era muy feliz con su amigo Patxi Cuesco. Un día llegó un niño llamado señor Carroñero. Hitler y Patxi Cuesco querían ser amigos del señor Carroñero, y así fue, los tres fueron los mejores amigos hasta que un día algo ocurrió…

Ese día fue el peor día de Hitler, porque Patxi Cuesco y el señor Carroñero ya no querían ser amigos de Hitler. Hitler se puso muy triste, no salía de casa, no hablaba con nadie, no tenía amigos… sólo hablaba con su padre y su madre, jugaba sólo a los videojuegos de play 4, por ejemplo fornite, cal of diuti, gran the fauto… sólo salía de casa para ir a la escuela y sus notas eran muy malas.

Pasados 5 años, el señor Carroñero se mudó a Camerún y Patxi Cuesco quería volver a ser amigo de Hitler.

-¿Quieres ser mi amigo? -dijo Patxi Cuesco. -No, no quiero ser tu amigo- respondió Hitler. -¿Por qué no?- preguntó Patxi Cuesco. -Porque tú y el señor Carroñero me dejasteis apartado hace 5 añosdijo Hitler. -Pero ahora quiero ser tu amigo y te prometo que nunca más te voy a apartar- dijo Patxi Cuesco. -¡Que no!!!!!!!!!!!!!!!- dijo Hitler chillando.


10 años más tarde, empezó la segunda guerra mundial, Patxi Cuesco contra Hitler.

Después de 5 años, Hitler se puso en medio de toda la guerra y dijo: Patxi Cuesco, ¡baja aquí conmigo!, entonces Patxi Cuesco bajó, se perdonaron y así terminó la segunda guerra mundial.

GORKA


LA AMENAZA DE LOS HIPOPÓTAMOS GIGANTES Érase una vez en la Antigua Roma, un chico de más o menos doce años, se llamaba Jaimito, vivía con su padre, su madre y su hermana, en una aldea romana. Jaimito era un niño obediente, listo y trabajador. Su hermana era bastante parecida a él, era inteligente, trabajadora y curiosa.

Como en muchas otras ocasiones, Jaimito y su hermana salieron de casa, y mientras atravesaban el bosque para llegar a la ciudad romana, se encontraron con Julio César que iba a avisar a la aldea en la que vivían Jaimito y su hermana, de un gran peligro; César, aprovechando el encuentro, les avisó de que no deberían de ir a la ciudad sino querían morir. Les dijo que había unas extrañas criaturas destrozándolo todo, las criaturas eran parecidas a hipopótamos con cuernos muy gordos, fuertes y afilados.

Cuando César se fue, los dos niños creyeron que, lo que César les había dicho era una mentira bien gorda, entonces Jaimito y su hermana siguieron el camino hasta que llegaron a la ciudad y se encontraron con los hipopótamos, se dieron cuenta de que era verdad lo que César les había dicho, y que se habían metido en un buen lio. De pronto, la puerta de la gran muralla que rodeaba la ciudad se cerró, Jaimito y su hermana empezaron a correr hacia la parte de atrás del campo de pelea y Jaimito le dijo a su hermana:

- Nos hemos metido en un buen lio. ¿cómo vamos a salir de esta? - Tranquilo, me he fijado que son ciegos, pero deben de oír muy bien. Mientras Jaimito y su hermana estaban en la ciudad romana, sus padres estaban muy preocupados intentando encontrarlos, Cesar les dijo a los


padres que estaban en la gran ciudad con los furiosos hipopótamos. Ellos se asustaron aún más y fueron como locos a la gran ciudad, pero Cesar les pidió que no fuesen y que fuera él.

Unas horas después, César apareció con el ejército romano en la gran ciudad (entonces ya destrozada) para salvar a los niños.

Iban vestidos con armaduras, cascos y llevaban lanzas y escudos de acero puro.

Los hipopótamos siguieron destrozándolo todo, pero Cesar dijo de repente: -¡Adelante!!!!! Y todos los soldados fueron a atacar a los hipopótamos gigantes.

Tras una larga batalla, los romanos consiguieron acabar con los hipopótamos gigantes. Como la ciudad había quedado destrozada, tendrían que reconstruirla, el trabajo les llevaría al menos un par de meses y por eso decidieron quedarse en la aldea de al lado hasta que la reconstruyeran. Los aldeanos estuvieron encantados de que César y los soldados se quedasen con ellos, había sitio de sobra.

Jaimito y su hermana prometieron no volver a meterse en líos.

HUGO


Erase una vez un pequeño sigiloso y astuto león. En la aldea en la que vivía se le conocía por la fuerza, él era el más fuerte y el menos común. En su aldea había un estadio de lucha en el campo. León se apuntó y el jurado era ALBER EINSTEIN. Le dio a cada uno un poder que sólo se activaba al lucha. Einstein era un poco malo en los inventos, a León le dio la invisibilidad. Al empezar la partida león hizo una de comunes ataques, en la partida sólo a dos les funcionaba el poder, a los demás era fácil eliminarlos. Cuando sólo quedaban tres, León no estaba muy seguro de si

su poder iba a funcionar en la semifinal, sólo quedaban tres: uno se llamaba Cros, otro Psique y el último Leo. El poder de Cros era saltar y lanzar unas dagas venenosas, el de Psique era lanzar un cactus que ralentiza al oponente y le quita vida y León era la invisibilidad. Psique mató a Cros y León no estaba tan seguro de si iba a salir bien. Einstein tampoco se fiaba, pero León confió y le salió bien, entonces León fue a por Psique y ganó, entonces Einstein hizo historia y así se le conoció a Einstein.

FIN IVAN


Un día Cleopatra

fue a una guerra, su país contra

NEW YORK, la guerrera Cleopatra fue con sus amigas y su novio. Entonces llegaron a la guerra y empezaron a disparar contra NEW YORK.

Nada más empezar le llegó un disparo a Cleopatra, entonces le llevaron a casa y le dijeron: – ¡Cleopatra, abre los ojos! Entonces abrió los ojos y dijo Cleopatra: - ¡No, no, estoy bien y si yo muero que tomen el mando de la guerra mi novio y mis amigas! Entonces le dijeron sus amigas: - ¡No, no queremos que te mueras! y le dijo su novio: -¡ yo tampoco quiero que te mueras! Al final, llegaron al final de la guerra y Cleopatra se murió.

IZARO


LA SINFONÍA En una ciudad llamada Salzburgo, vivía un niño llamado Mozart, le gustaba la música, era delgado y pálido, con una prominente cabellera de cabellos claros. Su padre se llamaba Leopold Mozart y su madre Anna, también tenía una hermana que se llamaba María. A Mozart le gustaba tocar el piano y el violín. En la calle donde el pequeño Mozart vivía, había a menudo mucho ajetreo, jaleo y diversión. Los niños de la familia Mozart jugueteaban con sus amigos por todos los sitios, uno de sus juegos preferidos era el tiro al plato con una escopeta de aire comprimido, con lo que se divertían mayores y pequeños. Las diversiones vulgares y las poesías estaban a la orden del día. Al pequeño Mozart le gustaba cantar, (por cierto que le gustó toda su vida), canciones espirituales, el canon, y con predilección las canciones groseras y ordinarias con sus amigos. Así de contentísimo pasó sus primeros años de vida, y su pasión por la música le llevó a tomarse su enseñanza con una seriedad y un empeño total. Cuando se hizo mayor con unos ocho años de edad, compuso su primera sinfonía. Cuando el pequeño Mozart se hizo adulto, se quedó atascado haciendo una de sus sinfonías, no logró acabar la sinfonía, tenía un problema y no sabía solucionarlo, le pidió ayuda a su hermana María, su hermana con gustó lo ayudo a solucionar su problema. Fueron a ver al maestro de María y él le aconsejo sobre la sinfonía, su maestro se llamaba Julio, tocaba el piano y componía sinfonías, tenía una grave enfermedad de tuberculosis y le costaba respirar bien, enseñaba a tocar el piano y la clave a la hermana de Mozart. Entonces se pusieron manos a la obra, Mozart y Julio trabajaron duro en la sinfonía, pero no lograban acabarla aún los dos, al final tuvieron que pedir ayuda a su padre Leopold Mozart. Tomaron marcha hacia su casa, pero no se encontraron lo que creían que se iban a encontrar,


su padre no estaba en casa, pero les dejó una nota diciendo: Me he ido a dar un concierto a Viena, volveré el viernes, cuidar bien de la casa, por favor. Entonces los dos hermanos decidieron ir a Viena, ¿pero cómo irían? si su padre se llevó los caballos y si encima andaban escasos de dinero, decidieron pedir prestados unos caballos, para recorrer Austria y llegar hasta su concierto. El viaje fue largo, y a la mañana cuando se despertaron se dieron cuenta que estaban en Viena, la capital de Austria. Su padre daba el concierto en la Catedral de Viena, la catedral está coronada por una gran torre con forma de aguja construida al estilo gótico que, con sus 137 metros de altura, puede verse desde diferentes puntos de Viena. Después de una ardua subida en forma de escalera de caracol, hasta el mirador de la torre donde se obtienen unas preciosas vistas del centro de la ciudad. El concierto era a las nueve de la noche, todavía eran las cuatro, y les quedaba tiempo de sobra, aprovecharon para ver la ciudad un poco: estaba el palacio de Schönbrunn, El palacio de Belvedere y muchas cosas más. Al anochecer, fueron a ver el concierto de su padre, se dirigieron a la catedral de Viena, cogieron un buen sitio para ver la obra, y de repente empezaron a tocar, era una música maravillosa, el concierto acabó a las diez y media; cuando acabó decidieron ir con su padre. Juntos volvieron a casa, su padre le ayudó a Mozart y si, juntos terminaron la sinfonía.

FIN JOSU


Érase una vez dos personajes: Don Quijote y Pitágoras, que estaban andando alrededor de un monte mientras hablaban sobre libros de caballería (armaduras, caballos, escuderos...): -Pitágoras: ¡Que buen día hace! ¿Vamos a entrenar para las pruebas de caballería? -Don Quijote: Me apetece muchísimo y luego, después de entrenar descansamos. Tengo que dormir mi siesta de cinco horas, ¿vale? -Pitágoras: Vale, pero luego… ¿seguimos entrenando? -Don Quijote: De acuerdo, Pitágoras. Días después, seguían entrenando aunque no tenían cara de tener tantas ganas como el primer día. Cuando llegó el día de realizar las pruebas de caballería, como no eran suficientemente buenos, no lograron ser nombrados caballeros andantes. Tres años más tarde, Don Quijote y Pitágoras, caminaban por el bosque recogiendo setas y manzanas para el pueblo en el que vivían. Era un pueblo muy pobre de la Mancha. Caminando por el bosque, Don Quijote se enfrentó a unos gigantes que resultaron ser unos molinos de viento, también se enfrentó con un ejército que resultó ser un rebaño de ovejas. Pitágoras, se dio cuenta de que Don Quijote estaba enloqueciendo. Don Quijote se imaginaba cosas que en realidad no eran ciertas. Pitágoras decidió informar a la caballería de las locuras de Don Quijote porque quería proteger a su gran amigo. La caballería consiguió llevar a Don Quijote a su casa en una jaula, Don Quijote fue engañado por la caballería. En otra ocasión, Don Quijote entró en una de las cuevas del pueblo. Dentro de la cueva, sufrió alucinaciones, se imaginaba conocer a una bella campesina llamada Dulcinea.


Años más tarde, Don Quijote murió pensando ser un gran caballero andante. Siempre queriendo ayudar a los pobres y enamorado de la bella campesina Dulcinea. Pitágoras no logró proteger a Don Quijote de sus alucinaciones.


Una vez, había un hombre llamado DON QUIJOTE que vivía en la mancha, “MANZANARES” y también “CIUDAD REAL”. Mínimo tenía unos cincuenta años, era delgado y sus piernas eran largas y flacas, la cara la tenía seca. Don Quijote todos los días se levanta de la cama y le gustaba madrugar e ir de caza. Don quijote era el mejor del mundo para mí, claro.

MARKEL N.


EN BUSCA DE LA INSPIRACIÓN Esta es la historia de Javier. Era un chico de 18 años, quería ser arquitecto y sus padres habían ahorrado mucho para pagarle la carrera. Sus padres tenían un restaurante en Ciudad de México, llamado “Taco Loco”. Javier estaba muy preocupado porque el restaurante no tenía clientes. Sin que sus padres supieran nada, cogió el dinero de sus estudios y le dijo a sus padres que se iba por el mundo. Fue a Japón y su amigo Michi le enseñó a cocinar sukiyaki, sushi y tempura. Luego fue a Australia e hizo una amiga llamada Olivia que vivía en Sidney y le enseño a cocinar barbacoa . Después de viajar por muchos países y conocer muchos platos típicos, Javier llegó a Zarautz. Pero tenía un grave problema, se había quedado sin dinero. Se echó a llorar y Karlos Arguiñano apareció. Hablaron y después de contarle su historia y la razón por la que quería aprender a cocinar, le contrató. Trabajó durante meses y aprendió a cocinar tortilla, bacalao al pilpil, paella y muchos platos más. Cuando consiguió dinero para volver a México fue a ver a sus padres y cambió el nombre del restaurante por “Mundo Loco”, donde se cocinaban platos de todo el mundo. Javier consiguió la inspiración para salvar el restaurante. Hoy en día es uno de los más famosos restaurantes de todo el mundo.

MARKEL R.


Había una vez una niña que se llamaba Cleo, tenía 5 años, tenía los ojos verdes y era muy tímida. Vivía en un pequeño pueblo con su familia. A su madre le encantaba ese pueblo y por eso vivían ahí. Cada día su madre se asomaba a la ventana con su hija y le decía : -Algún día serás de esas REINAS con coronas de oro preciosas. Y su padre le decía: - Si en algún futuro decides ser reina, estaré muy pero que muy orgulloso de ti. La pobre niña no sabía qué hacer o a quién escuchar, estaba muy liada. Pero un día falleció su madre y a partir de ese día echaba de menos lo que le decía cada día , y sus ojos verdes empezaron a entristecer. Cuando la niña cumplió los 11 años, decidieron mudarse a EGIPTO.

Les pareció muy bonito y se quedaron ahí a vivir.

En Egipto, la reina era una desgracia para ellos, pero para otros no, y ellos no decidían quién sería la reina.


La niña Cleo tenía sus propios amigos y sus amigos le pusieron el nombre de Cleopatra por sus preciosos ojos verdes. A partir de ahí la gente le llamaba Cleopatra. A los 20 años, decidió buscar su propio trabajo, pero no sabía qué hacer, y después de darle 1000 vueltas a la cabeza, decidió ser profesora, no tenía más remedio. Su padre trabajaba haciendo esculturas de EGIPTO Un día maravilloso, el padre se enteró de que la reina dejó de ser reina, por unos graves problemas que tenía, y directamente fue a casa a avisarle a su hija, para ser reina; cuando Cleopatra llegó a casa, su padre estaba esperándole en la puerta y le dijo: -¿recuerdas lo que te decía mama? -Sí, me decía que en algún futuro seria una reina, y ya lo sé, no lo he conseguido, y le fallado- le respondió. -No, esto no ha terminado- le dijo su padre. - Sí, si que ha terminado-y echó a llorar. -¿Y si te digo que ya no hay reina? -¿En serio? -¡S!-le dijo su padre. Cleopatra dejó de llorar, porque todavía tenía una oportunidad.


Pero de repente sonó el timbre: DIN-DON, no tenían tiempo que perder, pero fueron corriendo a ver quién era. Cleopatra abrió la puerta y se asustó un poco, había un mensajero plantado en la puerta con una carta, y le dijo: -Esto es para ti, señorita Cleopatra.Cleopatra abrió la carta y ponía: Querida Cleopatra te has portado muy bien durante los años y me gustaría darte el puesto de ser reina a ti, si lo quieres firma los papeles y ya está, te esperaremos. Cleopatra se puso muy contenta y sin decir nada, rápidamente rellenó todos los papeles. A partir de ese día Cleopatra era la reina de Egipto. Su padre estuvo muy orgulloso y seguramente su madre también.

MIKELE


ALDARA Y FELIPE II Había una vez una niña llamada Aldara, tenía 7 años, vivía en España. Aldara era pelirroja, con ojos azules y su piel blanca, era alegre. Ella vivía con su madre porque su padre había muerto por la peste. Un día ella y su madre fueron hacer las compras, ahí se encontró con un niño llamado Felipe, jugaron mucho tiempo, Aldara y Felipe se hicieron muy amigos pero lo que la niña no sabía era que Felipe era un príncipe; cuando su madre terminó de hacer las compras, la madre de Aldara le dijo: -Hija, es hora de irnos. -Vale mama, adiós Felipe. -Dijo Aldara. -Adiós Aldara. -Dijo Felipe. Todos los días, Felipe y Aldara jugaban, Aldara y Felipe eran los mejores amigos, Felipe estaba enamorado de Aldara, pero un día Felipe se estaba comportando de un modo muy extraño. -¡Que extraño!, Felipe nunca se había comportado así. Dijo Aldara. Estaba preocupa y decidió seguirlo. Cuando Felipe paró Aldara se dió cuenta de que Felipe era un príncipe, Aldara no se lo podía imaginar, ella todos los días jugaba con un príncipe , entonces Aldara salió a la luz. -Felipe, ¿por qué no me dijiste la verdad? -Dijo Aldara.


Aldara estaba muy enfadada con Felipe por no haberle contado la verdad a su mejor amiga, pero Felipe no tenía palabras para contestarle a Aldara así que Aldara se fue muy enfadada con Felipe. Cuando Felipe por fin pudo hablar ya era tarde, Aldara ya se estaba yendo. Felipe intentó pararla, pero no pudo, Felipe estaba muy triste. Pasaron 20 años desde la última vez que Aldara y Felipe se vieron, Felipe ya se había convertido en el rey de España, él tenía todo lo que cualquier persona quisiera, pero Felipe se sentía muy solo sin esposa; sus amigos Iker, Aimar e Izan le dijeron que ya era hora de buscar esposa. -Lo se Iker, pero es que aún sigo enamorado de Aldara. Dijo Felipe. -Ya lo sé, amigo, pero tienes que encontrar esposa y hace veinte años que no ves a Aldara. -Dijo Iker. -Si tienes razón, tengo que buscar esposa. -Dijo Felipe. -¿Felipe, te quieres venir con nosotros hoy a la noche a la fiesta del pueblo de aquí al lado? Van a ir muchas chicas, es tu oportunidad de conseguir una esposa. Le dijeron Aimar, Izan e Iker. -Vale iré. -Dijo Felipe. La madre de Aldara había muerto, así que lo pasó muy mal porque no tenía ni a su madre ni a su padre pero por suerte tenía a sus mejores amigas: Sare y Mireia.


-¿Aldara, quieres venir hoy a la noche con nosotras a la fiesta del pueblo?- Dijeron Sare y Mireia. -Vale. -Dijo Aldara. Felipe y Aldara se arreglaron para la fiesta; cuando Felipe llegó a la fiesta todas las chicas fueron a pedirle una pieza de baile y digamos que había unas 34 chicas, todas menos Aldara le pidieron una pieza de baile a Felipe, le tocó bailar con todas para conocerlas un poco. Mientra,s las amigas de Aldara les dijeron a todos los chicos que Aldara estaba libre, a todos los chicos les pareció guapa y le pidieron una pieza, eran 35 chicos, menos a Felipe, Aldara aceptó a todos los chicos . A Aldara y a Felipe no les gustó nadie, los amigos de Felipe y las amigas de Aldara vieron que no les gustaba nadie, entonces Sare fue a buscar y encontró a Aimar. -Hola, ¿qué tal? yo me llamo Sare y era para ver si te gustaba esta chica. -Dijo Sare. -Hola, yo me llamo Aimar, si es guapa. -Dijo Aimar. -Una pregunta: ¿tú la habías visto alguna vez? -Dijo Sare. -No, nunca la había visto, ¿qué tal os parece?, él busca esposa. -Dijo Aimar. Le voy a decir a mi amiga para ir.- Dijo Sare. -vale. -Dijo Aimar. Sare fue a decirle a Aldara que quería que fuera a conocer a un amigo. Aldara aceptó y fueron donde Felipe.


Fue impresionante el momento en el que volvieron a verse. No se reconocieron, los dos se gustaron en el mismo momento en el que se vieron. Al día siguiente y el siguiente y todos los días Felipe y Aldara se veían, pero seguían sin reconocerse; Aldara y Felipe se iban a casar, pero un día antes de la boda, Aldara recordó a Felipe, pero a ella ya le daba igual, aunque tenía que decirselo a Felipe. Ella se lo contó a él, también le daba igual, entonces se casaron, tuvieron 2 hijos y fueron felices para siempre.

FIN NAIARA RIOS


LAS AVENTURAS DE AINHOA Nuestra protagonista, Ainhoa era una niña vasca de 8 años a la que le encantaba leer historia. Ella era rubia de pelo largo, ojos azules y le encantaba llevar unas botas granates, unos vaqueros negros, una camiseta de flores rosas y por ultimo un jersey blanco de lana con un lazo negro en el hombro. Un sábado Ainhoa estaba en su casa aburrida hablando con su padre por WhatsApp. Su padre se llamaba Diego, él vivía en Argentina, Buenos Aires y su trabajo era tatuar. La madre de Ainhoa se llamaba María, ella vivía con Ainhoa y trabajaba en la agencia de transportes de Ermua, IZARRA CENTER. Al día siguiente, se levantó de la cama y se fue a la cocina, se hizo un Cola cao caliente, se lo bebió y después fue a la sala, cogió su libro favorito y se puso a leerlo. Al cabo de un rato Ainhoa pasó de página y se encontró con un botón rojo, lo pulsó y le llevó a el pasado con el libro, al año: 1689 en Lincolnshire, donde se encontró con Isaac Newton. Isaac Newton le dijo a Ainhoa: - ¡Hola Ainhoa! ¿Qué tal? - ¿Cómo es que te sabes mi nombre? - Sé que lees libros sobre mí y mi vida. - Ah!, pero, ¿dónde estamos? - En la ciudad, Borough, distrito no-metropolitano de Inglaterra, Reino Unido, capital administrativa del condado de Lincolnshire. Ainhoa se quedó impresionada al ver a Isaac Newton y le preguntó:


- ¿En serio eres Isaac Newton? - Sí y si quieres te lo demostraré. - Vale. - Te contaré la historia de cómo descubrí la gravedad: yo estaba leyendo un libro sentado en el césped y en la espalda tenía un manzano, se me cayó una manzana a la cabeza y me pregunté por qué la manzana no iba para arriba y sí para abajo. Así sucedió el descubrimiento de la gravedad. - En realidad, ya sabía la historia, pero quería que me lo contase el verdadero Isaac Newton. Estuvieron hablando hasta la hora de comer (las dos de la tarde), Ainhoa pulsó otra vez el botón rojo de su libro favorito. Llegó a la casa y su madre María le preguntó a ver dónde había estado, le contó todo, María le sonrió y pensó que Ainhoa tenía mucha imaginación, comieron y todo fue normal, pero a Ainhoa no se le olvidará jamás el suceso.

OIHANE


EL PROHIBIDO DE WALT DISNEY Érase una vez un niño llamado Mickey Mouse, era un ratón muy simpático y muy alegre, tenía las orejas muy grandes. Tenía una novia llamada Minnie Mouse. El sueño de Mickey era entrar en Disney Chanel con Minnie. Una vez, Mickey y Minnie fueron al estudio de Disney y se encontraron con Walt Disney, quien les preguntó: - Niños, ¿qué hacéis aquí? - Venimos a inscribirnos en Disney Chanel. - Me temo que eso no puede ser. Les contestó. Y Minie le preguntó: - ¿Por qué no se puede, señor? nosotros veníamos con mucha ilusión. Mickey y Minnie volvieron desilusionados a casa. Al día siguiente, Mickey intentó llamarle de nuevo, pero le dijo que no, y lo intentó una y otra vez. Después de un mes, volvió al estudio y le dijo que no, pero le insistió y al final le dijo que sí. Le hizo un mes de prueba y al ver que hacía bien el trabajo, Walt se quedó sorprendido y lo contrató para siempre. Mickey se puso muy contento y al darle la noticia a Minnie también se puso contenta. Para celebrarlo se fueron de cena y organizaron una fiesta. Los dos entraron a Disney Chanel y vivieron felices y comieron perdices. FIN Ranya El Idrissi El Mohamadi.


LA NIÑA TÍMIDA Érase una vez una mañana normal como todas las demás, había una casita pequeña al lado del río, de donde repente despertó una joven de 15 años llamada Yanire, su familia no era ni muy rica ni muy pobre; por las mañanas, se despertaba, se duchaba, se cepillaba el pelo, desayunaba, se preparaba la mochila y se iba en tren a clase; todas la mañanas eran así, menos los fines de semana. Por lo visto, era bastante tímida porque ella había sufrido todo tipo de desánimos. Ella no tenía unas compañeras buenas, le hicieron ser insegura y tímida. Yanire no les contaba nada a sus padres porque le daba miedo que sus padres fueran a hablar con la directora del colegio y que se metieran más con ella. Entonces vio una cartelera y ponía: “clases de teatro”, entonces ella dijo: - ¡Qué estupidez de clases de teatro! Hasta que escuchó unos ruidos que procedían de una sala. - ¡BRAVO, BRAVO! Entonces Yanire dijo: - Bueno, por probar algo nuevo no pierdo nada. Cuando entró, vio una lucecita en una esquina del teatro, ella se adentraba cada vez más a la luz, se dio cuenta de que esa luz no era ninguna persona ni ningún objeto, sino un guion; lo empezó a leer y se dio cuenta de que ese guion era el papel de la protagonista. Luego se dio cuenta de que alguien andaba detrás de ella, escuchó: - ¿Quien anda ahí? - Yo señor –contestó la niña.


Era el profesor Patric, uno de los profesores más majos y mejores del colegio. El profesor le preguntó a Yanire a ver si ella quería ser la protagonista de la actuación, y ella contestó que sí, hizo la actuación y perdió toda esa la inseguridad y lo más importante, la VERGÜENZA y vivió feliz para toda la vida.

SOFIA


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CUENTOS CON HISTORIA 5A. ANAITASUNA IKASTOLA 2018-2019 by 3.zikloa - Issuu