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Entrevista a Adelina García, ingeniera técnica agrícola e ingeniera agrónoma en Viana do Bolo (Galicia) Esther Plaza Alba ¿Qué puedes contarnos sobre tu experiencia como profesional en el ámbito rural? ¿Qué habilidades y aptitudes se desarrollan en mayor medida a la hora de interactuar con usuarios normalmente habituales y próximos unos de otros? Mi caso representa el del relevo generacional de mi madre, en la parte de la ganadería y en la agricultura. Pero también me dedico a la actividad de tramitación burocrática de la PAC en una sucursal bancaria. En unas y otras actividades lo que más destacaría en cuanto a las habilidades serían las psicológicas, eso sí, sin horarios, por la cercanía y la frecuencia con la que te ves con quienes te necesitan. Al final adquieres un vínculo muy personal. ¿El ámbito rural favorece, a tu modo de ver, el trabajo multidisciplinar, el contacto con otros profesionales colegiados, de otras Ingenierías o incluso de otras disciplinas sociales o sanitarias? Yo tengo mucho vínculo con los veterinarios, porque aparte de ser ingeniera técnica agrícola e ingeniera agrónoma, tengo la ganadería. Además, tenemos bastantes cosas en común. Uno de ellos recientemente me comentaba que ya había más veterinarios en las ciudades que en lo rural. Sucede lo mismo con nuestra profesión: tengo muchos compañeros de titulación que se están dedicando a la educación. Es muy difícil que una persona que a día de hoy acabe nuestras carreras, se dedique a una explotación, una industria alimentaria o que desarrolle sus conocimientos en la agricultura y la ganadería, porque hay muchas situaciones que son difíciles para adaptarse: yo hay veces que no hablo con nadie en todo el día. Por otro lado, en el ámbito rural también tenemos el problema de la vivienda, porque hay casas abandonadas y pequeños núcleos donde no construyen y eso supone que haya población que no tenga donde vivir.
No obstante, debemos subrayar que lo que necesitaríamos para que el desarrollo rural fuera verdaderamente desarrollo, es simplemente hacer cumplir la ley: la ley de los propietarios, entre otras, por ejemplo. Desde el Consejo General de Ingeniería Técnica Agrícola se insiste en la consecución de interlocución con las administraciones en todo aquello que tenga que ver con desarrollo rural. ¿Consideras que debéis posicionaros como favorecedores de un entorno rural más profesional, dinámico y sostenible? Si no hay ganaderos y agricultores en el terreno, ni veterinarios, ni ingenieros técnicos agrícolas e ingenieros agrónomos, si no hay técnicos forestales que visibilicen la situación real y cómo podemos mejorarla, pasará lo que está pasando. Vendrán riadas, arderá el monte, y nos quedaremos sin nada. Es imprescindible, además, contar con la participación de la gente local, que son quienes conocen mejor el territorio y a los que en pocas ocasiones se pide opinión. En Unión Profesional desarrollamos un Modelo de Referencia denominado Turno Profesional Territorial, que tiene como fin mejorar el acceso a los servicios profesionales para las personas que residen en las regiones más afectadas por la despoblación. ¿Cómo crees que las corporaciones colegiales pueden contribuir o ayudar a que haya más profesionales que ejerzan en estas regiones? Primero hay que poner en valor lo que hacemos las y los profesionales, así como procurar unas condiciones dignas para poder permanecer en el ámbito rural. Me estoy refiriendo a contar con unos servicios mínimos: agua, luz, internet, comunicaciones, educación, etc. Si no ofreces estos mínimos, se reducen las posibilidades de que la gente quiera trasladar su vida al medio rural.
Sin embargo, desde la pandemia, hay profesionales que han decidido cambiar la ciudad por el campo… Estoy de acuerdo en que hay parte de la población que ha cambiado los hábitos, pero tiene que ver con el acceso a servicios. Si tú dispones de AVE en el que en dos horas estás en Madrid y vuelves en el día, pues puedes plantearte el cambio al que aludes. También hay que resaltar el boom que ha sufrido la huerta. De pronto hay mucho interés por conocer cómo cultivar nuestra propia huerta, lo que ha sido potenciado en su mayoría, por el consumo de redes sociales. Además, los jóvenes han modificado sus prioridades, poniendo en primer lugar la calidad de vida. nº 222 g julio-agosto 2026
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