T E C N O H O T E l / gestión
maría rodríguez, Directora en Llum Hotels
Y así es como llegó a ser directora de hotel... En su oficina el porcentaje es el siguiente: un 20% de dirección pura y dura y un 80% de espacio de aprendizaje y confianza, de escucha activa, de pañuelos para lloros y, sobre todo, de risa y diversión. Un lugar donde se cuentan ideas y sueños. Bidireccional, por supuesto. Para que lo personal y lo profesional estén en armonía, para que personas y personajes vayan de la mano, para que los objetivos marcados se cumplan.
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lla es directora de hotel desde que tenía 8 años, pero no ha firmado su primer contrato como tal hasta los 41. Cómo es la vida, ¿eh? Recuerda con detalle el momento en el que supo a lo que quería dedicarse: dónde estaba, quién le cogía de la mano, la ropa que llevaba, la música que sonaba… todo. Y es ahí que empieza un camino personal y profesional, inconsciente de la fortuna que poseía al tener un objetivo tan claro desde tan pequeña. Han sido necesarios unos niveles altos de fuerza de voluntad, automotivación y paciencia (es un proceso largo) para afrontar formaciones, viajes y trabajos internacionales donde interactuar con muchas personas y diversas culturas a lo largo de este proceso. Y le ha llevado su tiempo, sí señores, porque las cosas que de verdad importan en la vida tardan mucho en conseguirse y requieren de un compromiso diario. Porque uno no es director solo porque lo desee con todas sus fuerzas o le den el cargo. De hecho, en ocasiones en que veía alejarse su objetivo, le asaltaban las dudas de lo acertado o no que era.
A pesar de que lo estaba intentando todo, no parecía ser suficiente lo que hacía y sacrificaba.
«Tuvo la gran oportunidad a lo largo de su vida de pasar por diferentes puestos y aprender desde la base en muchos lugares del mundo, por eso sabe que el poder sin conciencia es muy peligroso» Y es que hay un nivel que no se consigue ni con másteres, mentores ni con las experiencias internacionales… Es a través de disfrutar de sus aciertos y abrazar sus fracasos; estos últimos esenciales para entender y recibir el éxito al completo, donde comprendió un punto fundamental:
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Poner el foco y la energía en el equilibrio. Equilibrio entre Persona-EquipoObjetivo. En este orden, inalterable.
1* Si uno no está preparado, no puede ayudar al resto No es una cuestión de ser egoísta o prepotente, es una visión más amplia y a largo plazo que le lleva a reflexionar ¿cómo le va a pedir/dar cosas a los miembros del equipo sin tenerlas/conocerlas ella antes? Es consciente de que no lo sabe todo, pero que es punto de referencia para los miembros del equipo. Por eso, se forma constantemente en diferentes materias
2* Cada miembro del equipo es valioso Cada figura es importante en su individualidad y por eso hay que tratarlos por separado. Cada uno con sus metas, necesidades, puntos de dolor y de satisfacción. Porque son personas, ni más ni menos.
3*Personas evolucionadas a compañeros que evolucionan a equipo El hotel funciona como un cuerpo humano, cada órgano por separado cumple una función específica y limitada, pero cuando todos trabajan unidos el resultado es espectacular. ¡Pura vida! Un equipo balanceado llega al objetivo más fácilmente, optimizando los tiempos de manera más produc-