T E C N O H O T E l / Gestión
rodrigo martínez, ceo en the boringuest
Una propuesta de valor para empresarios e inversores La empresa debe asumir dos nuevos roles en esta nueva normalidad. El primero es externo y consiste en conectar con la sociedad para hacerla mejor y más consciente; el segundo, interno, es una cuestión de propósito, por el que los empleados deben tener claro su papel en la empresa y en la sociedad, para así ofrecer su mejor versión.
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odo lo que evolucionó lentamente y durante décadas en relación al compromiso de la empresa con el medioambiente, la comunidad local o los empleados, se va a ver acelerado en los próximos años motivado por la actual crisis. La visión de la empresa como referente social y motor de cambio se debe interiorizar, y mucho de lo que permanezca estará motivado por un cambio de mentalidad y actitud que poco a poco empieza ser evidente en los empresarios, emprendedores e inversores. Los proyectos y empresas que no incorporen en su ADN el compromiso social y medioambiental podrán mantenerse en el corto plazo, algunas en el medio, pero el largo plazo queda solo para la organización comprometida. La empresa debe asumir dos nuevos roles en esta nueva normalidad. El primero es externo y consiste en conectar con la sociedad para hacerla mejor y más consciente; el segundo, interno, es una cuestión de propósito, con el que los empleados deben tener claro su papel en la empresa y
en la sociedad, para así ofrecer su mejor versión. En lo referente a los inversores, es importante entender estrategias de inversión como las Best-in-class o de valoración destacada donde, además
«El tejido empresarial juega un papel vital en la sociedad como motor de creatividad, innovación y generación de oportunidades»
de llevar a cabo un análisis financiero tradicional, se consideran de forma implícita Criterios Ambientales, Sociales y de Gobierno Corporativo (criterios ASG), que ayudan a identificar proyectos que generan rendimientos
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financieros competitivos a largo plazo, impacto social positivo en el corto, y que a su vez identifican riesgos de inversión generando una rentabilidad mejor y más segura. Este tipo de criterios, complementarios con los financieros, forman parte de la estrategia de fondos centrados en la inversión socialmente responsable (ISR), entre los que cabe destacar a BlackRock, que preconiza la inversión sobre proyectos que repercutan positivamente a inversores y propietarios, pero también a empleados, comunidades, proveedores y clientes. Las empresas deben comenzar a trabajar en sus propios patios traseros, asociándose con comunidades e inversores para proporcionar las soluciones innovadoras necesarias para revitalizar las economías locales y aportar valor a la sociedad. El tejido empresarial juega un papel vital en la sociedad como motor de creatividad, innovación y generación de oportunidades.
El valor de la empresa no es solo una cuestión financiera En el ejercicio de esa labor de conectar con la sociedad, hay ejemplos destacables para este tipo de valoraciones. Por ejemplo, el hotel Barcelona 1882 (del inversor Meridia Capital), cuenta con un banco de horas de mantenimiento con el que los empleados del departamento de mantenimiento del hotel dedican dos horas al mes a desplazarse a casas de vecinos necesitados, por ejemplo personas mayores que requieren de ayudas a nivel técnico, desde arreglar un enchufe o cambiar una bombilla a configurar un mando de televisión desconfigurado.