Firma Invitada jesús gatell pàmies, VICEPRESIDENTE DEL INSTITUTO TECNOLÓGICO HOTELERO (ITH)
Turismo: unas reflexiones La palabra Turismo se ha convertido desde hace un tiempo en un concepto de uso tan frecuente y recurrente que empieza a resultar quizá algo manido. En ocasiones, usado para beneficio y uso propio, todo el mundo se apunta a su éxito, haciéndolo valer como suyo.
P
v
i
t a
d a
ara aquellos que hemos trabajado en el sector turístico –esencial para nuestro país, por cierto– desde los años 60, resulta algo sorprendente observar cómo en estos momentos surge tanto adanismo y postureo, así como múltiples nuevos inventores y descubridores del turismo. Por supuesto, todo esto no es ni bueno ni malo. Es lícito que surjan tantos «opinadores» del turismo. Lo que realmente me preocupa es que el análisis sobre el fenómeno turístico se reduce a muchas propuestas, sugerencias, pla-
nes, soluciones, etc. Dedicamos muchos esfuerzos y medios a tratar de determinar si son «galgos o podencos», en buscar frases más o menos felices que van en algunas ocasiones, me atrevo a decir que demasiadas, a criticar al turismo, reflejo de la más atávica estulticia. Gestionar el éxito es harto difícil. Vale la pena recordar al ex-presidente de Samsung, Lee Kun-hee, cuando afirmaba: «Un sentido de crisis agudizado», «desafiar al mundo, crear futuro», «deberíamos empezar otra vez, no hay tiempo que perder». Es ahora, con imaginación, velocidad, inmediatez y agilidad, cuando debemos poner en marcha medidas que nos permitan sosteniblemente mantener este liderazgo que despierta admiración y envidia en muchos otros países. Países competidores que, a no tardar, resolverán los problemas que hoy les impiden competir con España, y lo harán con fuerza, unidad y re-
F i
r
m
a
I
n
Shutterstock.com
22 - Abril 2018
TecnoHotel
cursos, con precios tan agresivos que nuestros destinos no podrán competir. Una cuestión de Estado Es hora de que, por su importancia económica y social, así como por su gran transversalidad, que beneficia a tantos sectores, aporta riqueza, empleo, y crea Marca España, hagamos del turismo «una cuestión de Estado», además de conseguir los siguientes objetivos de forma inmediata: • Abolir definitivamente la competencia desleal, ilegal y alegal de una falaz economía sumergida. Una unificación legislativa a nivel estatal evitaría la incoherencia, confusión y falta de seguridad jurídica que provocan diecisiete normativas autonómicas y dos más propias de las ciudades autónomas. Me pregunto: ¿Cómo es posible que responsables políticos hablen de la importancia del turismo para, al mismo tiempo, ponerse de espaldas a las necesarias, justas y perentorias medidas que demanda el sector hotelero? • Introducir en las escuelas un módulo que conciencie a las nuevas generaciones de la importancia incuestionable del sector es de absoluta necesidad, dado que no todos somos conscientes de la importancia del turismo. Una labor que CEHAT e ITH, a través de las asociaciones empresariales provinciales y autonómicas, y junto con los responsables de educación, vehiculizarían de forma más que adecuada.