Firma Invitada
CEHAT
JUAN MOLAS, PRESIDENTE DE CEHAT
Sostenibilidad, el gran reto del turismo español Hemos venido observando en los últimos meses que ha crecido un movimiento en algunas zonas de España llamado Turismofobía. Este movimiento se produce en un momento en que el sector turístico español ha alcanzado unas cifras récord nunca vistas y en el que se consolida que el sector turístico es el motor de la economía española y el artífice de su recuperación y crecimiento.
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S cierto que las actuales cifras del turismo español no deben ser las que nos lleven a triunfalismos, es progresivo y se repetirá en el futuro. Lo ideal es que vengan muchos turistas –de todas las tipologías, nacionalidades y diferentes rentas– y que se repartieran en más zonas y a lo largo de más meses. El mayor problema del turismo español es la estacionalidad y si no generamos políticas que distribuyan la carga turística a lo largo del año se crearan externalidades negativas que dan lugar a movimientos de personas con poco conocimiento y una visceralidad preocupante. Observamos con preocupación a esas personas que añoran aquellos años de playas vírgenes, despobladas, de pueblos cuyas gentes se conocían, de tertulias de casino y televi74 - Octubre 2017
TecnoHotel
sión en blanco y negro. Esa visión romántica de la mujer vestida de negro que iba al pozo con unos cántaros encima de una acémila, donde se respiraba paz y tranquilidad, hay que conjugarla con una realidad también objetiva. Eran pueblos y zonas donde los más valientes y emprendedores se veían obligados a emigrar a las grandes capitales, a Venezuela, Argentina y Alemania. Donde las familias se quedaban rotas por la falta de oportunidades, donde no había médicos, medios de transporte, una precariedad de recursos y una dependencia permanente del regalo de la naturaleza en forma de lluvias para sanear su primaria economía. El turismo, empezó porque algunos lunáticos, arriesgando lo que no tenían, trabajando siete días a la semana sin horario, derechos ni apoyos, carentes de formación e información, decidieron apostar por una nueva actividad. Suplían con voluntarismo su desconocimiento de idiomas, de marketing, de finanzas e hicieron las bases de un inmenso conglomerado de industrias, líderes mundiales en competitividad y eficiencia. Todos sabemos que otros muchos países pudieron haber apostado por lo mismo, pero el hecho es que España, gracias a la suma de algunos políticos con gran visión y unos hombres y mujeres de múltiples actividades, ha logrado traer el progreso a las regiones más pobres. Basta mirar la renta per cápita en 1950, 1970,
1990 y ahora mismo, de la mayoría de las zonas turísticas de España. El turismo aporta intercambio entre culturas, genera actividad económica, puestos de trabajo, reparte riqueza entre todos los estratos sociales y hace que España sea una de los países más prestigiados y deseados del mundo. En todas las sociedades existen personas que se niegan al desarrollo, aunque al mismo tiempo exigen prestaciones sociales y buenas infraestructuras públicas. España es el único país en el que algunos columnistas y medios de comunicación han apoyado movimientos que nacen desde la sinrazón y el resentimiento y que se han visto abruptamente paralizados por el trágico y terrible atentado de las Ramblas de Barcelona y Cambrils. Es necesaria una reflexión profunda entre todos los actores del sector (instituciones públicas, corporaciones locales, trabajadores, empresarios, asociaciones de vecinos...), para que enfoquemos las próximas campañas turísticas con el doble objetivo de aumentar la satisfacción de los visitantes y la generación de bienestar entre los residentes. El objetivo final es la sostenibilidad, económica, social y medioambiental, ese es el gran reto del turismo español para conseguir que nuestros nietos puedan disfrutar del progreso económico que el turismo trae a España. n