nuevas tecnologías
primeros prototipos en el mercado
Los robots llegan a la hostelería La irrupción de la robótica en el sector hostelero no se ha dado con tanta fuerza como en otros sectores más industriales, si bien están surgiendo los primeros camareros y cocineros robots. En el mundo de la hotelería, se mueven por el mismo camino. Pero, ¿cómo afectarán estos avances al empleo?
¿Puede la automatización y el auge de los robots frenar el crecimiento del empleo en el sector turístico? No cabe duda de que la irrupción de la inteligencia artificial puede estancar los salarios y, a su vez, impulsar la pérdida de empleo en el sector de la hostelería. De hecho, ya en 1930, el destacado economista británico John Maynard Keynes manifestó que la sociedad se estaba viendo afectada por una nueva y desconocida enfermedad: «el desempleo tecnológico». Esos miedos que surgían entonces, son hoy en día más que patentes. El número de robots industriales se multiplicó por cuatro entre 1993 y 2007 y, según la asociación IFR, hoy hay entre 1,5 y 1,75 millones de unidades activos, pero podría llegarse a más de 6 millones en 2025. Según un estudio presentado por dos economistas del MIT, ya se habrían perdido entre 360.000 y 670.000 puestos de empleo en todo el mundo por la introducción de los robots en el sector industrial. El Foro Económico Mundial augura que en 2025 esa cifra llegará a los 5 millones. Pero, ¿cómo afecta al sector hostelero? Por ahora, las presiones no han sido tan grandes como en otros sectores, pero ya empiezan a darse los primeros casos. Hace unos meses, Roberto Menéndez, director del Grupo ADD, aseguraba que en menos de dos años «nos acostumbraremos a ver robots con aspecto humanoide en todo tipo de establecimientos como restaurantes, tiendas, centros comerciales, clínicas, colegios, gimnasios etc. Un robot humanoide ya no es tan costoso económicamente hablando». Y además «facilita tareas muy importantes como la de resolver dudas, reconocer facciones, empatizar con clientes o pacientes, buscar lo que necesiten, recopilar informa60
ción sobre hábitos de compra, necesidades etc.», comenta Menéndez. Para el director del Grupo ADD, la posibilidad de que los robots se impongan en un corto plazo de tiempo en determinados sectores, entre ellos el de la hostelería, parece algo muy viable. Aunque puede generar dudas, ADD tiene información de primera mano, puesto que es una empresa especializada en eventos y promociones con robótica e inteligencia artificial y creadora de la Feria Artificial Expo, que recientemente ha presentado su nueva línea de robots humanoides para la asistencia en todo tipo de establecimientos y empresas o negocios. Tampoco se puede obviar que este tipo de robots necesita de un profesional que los prepare, abriendo así un nuevo nicho de empleo. El ‘formador de robots’ se encargará por tanto de aplicar su experiencia en el robot, pues esto »no nacen con las tareas aprendidas». La programación de estas tareas puede llevar meses, o incluso años. Y a esto se agarran los impulsores de la robótica, pues aseguran que no quitarán empleo, sino que facilitarán los trabajos actuales y además abrirán nuevas oportunidades de negocio. Esta es, sin duda, la gran pregunta que todavía no tiene respuesta clara.
Un robot camarero
Aun así, ya empieza a haber prototipos. En julio de este año, dos estudiantes del Instituto La Guineueta de Barcelona inventaron un robot camarero capaz de servir café de forma independiente. Creado por Luis Grande (26 años) y Salvador Molina (22 años), este robot, llamado Baristabot es totalmente autónomo y se vale de sí mismo para ejercer su labor en la cafetería. La empresa que lo ha fabricado es The Construct y se presentó en el Costa Coffee de Barcelona, donde realizó varias demostraciones y los clientes pudieron interactuar con él. Aun así, todavía se encuentra en fase de pruebas. Más lejos han ido en China, donde empezaron a sustituir a los camareros por robots hace casi una década. Algunos han demostrado ser bastante incompetentes, si bien siguen siendo más baratos que el personal humano. El costo aproximado de un robot-camarero en China es de unos 1.200 dólares, si bien pueden ser