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Laia Estruch. Hello everyone

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Con la voz y el cuerpo como principales herramientas de trabajo, Laia Estruch (Barcelona, 1981) ha desarrollado una práctica artística que se sitúa en la intersección entre la performance y la exposición. A través de proyectos de largo recorrido de inequívoco carácter procesual, la artista explora las posibilidades que abre una aproximación al lenguaje, el sonido y el movimiento desde su materialidad. Proyectos en los que la improvisación, la utilización de fuentes documentales intervenidas o la reflexión en torno a cómo nos relacionamos con el tiempo y el espacio juegan un papel determinante. En ellos ha ido cobrando una importancia creciente la realización de dispositivos escultóricos interactivos que Estruch concibe como un «cuerpo-instrumento que habita la escena» y que a menudo están marcados con inscripciones, a modo de notaciones o partituras corporales, que le sirven de guía para sus improvisaciones coreográficas y vocales. La exposición Laia Estruch. Hello Everyone revisita una amplia selección de sus trabajos desde 2011 hasta la actualidad, desplegándose como un archivo en el que conviven eventos en directo, esculturas, instalaciones sonoras, imágenes en movimiento, obras gráficas y partituras visuales. El título de la muestra está tomado del monólogo conceptual con el que la artista abría las performances de Jingle (2011), una obra concebida como una campaña viral de automitologización para darse a conocer en la escena artística barcelonesa. En palabras de Max Andrews y Mariana Cánepa Luna, integrantes del colectivo Latitudes a cargo del comisariado de la muestra, la obra funcionaba como una suerte de «declaración de intenciones irónica sobre la búsqueda de Estruch de su auténtica voz como artista». Jingle da cuenta ya de la voluntad de entrelazar arte visual, poesía oral, música, teatro experimental, danza contemporánea y práctica corporal que marcará su trabajo artístico a partir de entonces. Una deriva en la que fue fundamental su paso por Nueva York y sus clases en The Cooper Union, donde entra en contacto con proyectos fundacionales del género interdisciplinar de la exposición performativa a partir del cual se cataliza «su intuición de que la performance podía experimentarse como subjetiva, corporal y afectiva», como señalan Andrews y Cánepa Luna, pero también releerse a través de sus registros como un objeto artístico discursivo que no se agota en el tiempo de su ejecución. La investigación en torno a lo autobiográfico y la centralidad de lo emocional para buscar una nueva forma de hacerse cargo de su propia memoria están patentes asimismo en obras como Performance al teatre. En lloc d’actuar fabulo [Performance en el teatro. En lugar de actuar fabulo, 2012], que consiste en un ejercicio casi terapéutico para abordar un drama familiar.


Laia Estruch. Hello everyone by Museo Reina Sofía - Issuu