Miércoles
8 de Abril de 2015
MÁSPORMÁS.COM
FUERTES INDICIOS
ACAPARA LOS REFLECTORES Contamos con #FuertesIndicios de que al presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, Édgar Elías Azar, le encaaanta estar frente a los reflectores.
SACAN SUS TRAPITOS AL SOL Y a propósito del Poder Legislativo de la capital del país, tenemos #FuertesIndicios de que un legislador cuenta con varios expedientes abiertos en la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal.
Ayer el magistrado acudió como invitado a la Asamblea Legislativa del DF, donde los diputados entregaron la Medalla al Mérito Ciudadano a Rodolfo Neri Vela, primer astronauta mexicano; pero nadie se esperaba que Don Édgar acaparara el micrófono.
Por lo menos tres averiguaciones previas pesan en contra del coyoacanense Alejandro Robles, a quien los agentes investigan por fraude y abuso de confianza.
Algunos legisladores comentaron en los corrillos que quizá el señor presidente está en campaña, aunque no saben para qué...
Herramientas: Los cuadrilleros usan distintos aditamentos para limpiar los canales. Represa: formada con palos cubiertos con mosquitero y hasta botellas, para que el lirio no traspase la malla. Zaranda: una especie de colador y machete, que sirve para manejar el amoyo y el lirio, en los canales.
Bieldo: tiene cuatro extremos puntiagudos, parecido a un tenedor. Diariamente, todas las cuadrillas en conjunto extraen unas 10.5 toneladas de lirio. Los residuos orgánicos son llevados al Centro de Transferencia de basura del pueblo de San Luis Tlaxialtemalco. El Campamento de la Draga opera desde 1970, como parte de la Dirección General de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la delegación Xochimilco. “Cuando está más largo el lirio (paragüita o zacatule), sí cuesta trabajo”, asegura Pablo, otro trabajador de la cuadrilla, pues la raíz viene desde abajo y puede tener de dos a cuatro metros de profundidad. En la temporada de lluvias, en septiembre, octubre y noviembre, es peor porque el lirio germina con más rapidez. “Cuando llueve, abajo del amoyo sale como basura podrida y todo eso vuelve a retoñar”, dice David. Cansado por la fuerza utilizada y lo rayos del sol que pegan en la cara, Pablo está consciente que mañana el canal se verá casi exactamente igual a como cuando llegó su cuadrilla: lleno de amoyo, lirio y paragüita. “Esto nunca se acaba”, dice resignado.
El asunto se torna a escándalo si se toma en cuenta que el discípulo del exdelegado Mauricio Toledo es, durante abril, el mismísimo presidente de la Mesa Directiva de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
11