Informe HA
Los plásticos, recursos para construir una economía circular Los materiales plásticos hacen posible la vida cotidiana y contribuyen a mejorar nuestra calidad de vida. Para que la sociedad reciba los beneficios que los plásticos proporcionan, es esencial recuperarlos adecuadamente de manera tal que no sean una amenaza para nuestro entorno natural, incluidos los ecosistemas marinos. Por: Ecoplas - ecoplas@ecoplas.org.ar
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os desechos marinos son una problemática ambiental urgente que representa un fenómeno global con causas múltiples y, ante todo, un desafío para la acción de todos los actores involucrados. Los plásticos no pertenecen a los océanos y no deberían terminar en el ambiente marino o terrestre. Son parte de esta realidad así como otros materiales que abundan en la “basura marina” como metales, vidrios, caucho, restos de pintura, fibras textiles y otros desechos que afectan los ecosistemas hídricos y que son de origen terrestre en un 80%. Esto demuestra que hay oportunidad en mejorar la gestión de los residuos y la necesidad urgente de cerrar los basurales a cielo abierto que existen en nuestro país. Dentro de los residuos, actualmente también se estudian los denominados “microplásticos”, que son en verdad “micropartículas”, partículas muy pequeñas que están compuestas por muy distintos materiales, entre ellos, los plásticos. Tienen diversos orígenes y son de varios materiales tales como el caucho proveniente del desgaste de los neumáticos, los restos de pintura proveniente de los barcos, de pigmentos del mismo origen, así como fibras textiles provenientes del lavado de las prendas de vestir, de origen inorgánico, hollin,
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city dust, etc. Actualmente están siendo estudiadas, ya que hace falta realizar investigaciones basadas en métodos que cumplan con estándares internacionales que permitan discernir con precisión sus características y sus efectos. La principal causa de la existencia de residuos en los océanos es la falta de políticas públicas para la creación de hábitos en la sociedad hacia un consumo responsable y, principalmente, la insuficiente e ineficiente gestión de los residuos sólidos urbanos (RSU) y la presencia de basurales a cielo abierto. En Argentina, por caso, existen 5000 basurales a cielo abierto , lo que significa, en promedio, más de dos basurales por municipio. La mayoría son formales, es decir, son el modo oficial en que los gobiernos locales eliminan su basura. En muchos casos se recurre a la quema que causa el peor impacto ambiental. Otras de las causas generadoras de esta realidad se concentran en zonas puntuales de nuestro planeta. Por caso, un estudio reciente demostró que más del 88% de los plásticos que llegan a los océanos provienen de países en Asia y África. Para el tratamiento de los RSU se aplica la jerarquía internacional de las 7 R: Redise-
ñar, Reducir, Reutilizar, Reparar, Renovar, Reciclar y Recuperación Energética. Todos estos métodos se combinan y son complementarios, no excluyentes. En Argentina se producen aproximadamente 1,15 kg per cápita, lo que representa unas 18 millones de toneladas anuales. De acuerdo al Estudio que Ecoplas realizó con OPINAIA, la falta de políticas públicas en materia de RSU e infraestructura es la principal causa de las deficiencias actuales en separación domiciliaria de residuos, la recolección diferenciada y el reciclado en general y de los plásticos posconsumo en particular. » Construyendo una nueva economía circular Para revertir esta problemática, los plásticos están trabajando para construir una economía circular. En este modelo circular dejan de ser desperdicios y se transforman en recursos para nuevos procesos productivos, lo que minimiza la generación de residuos, ahorra recursos naturales y emisiones de gases con efecto invernadero. Las herramientas para la circularidad son el eco diseño, el consumo responsable, la separación en origen, el reciclado y la valorización de los plásticos.