BUEN COMER
AMARAL LA FUSIÓN PERFECTA DE LOS SABORES MEDITERRÁNEOS Y LA ELEGANCIA ESPAÑOLA
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Araceli Calva l cruzar la puerta del restaurante Amaral, el comensal es recibido por una atmósfera de sobria elegancia y calidez que envuelve los sentidos. Ubicado en el corazón de Polanco, Amaral se erige como una joya de la cocina mediterránea con esencia española, creación culinaria de la chef Martha Brockmann y Grupo Presidente. La suave iluminación que cae sobre sus paredes es un preámbulo de la experiencia sensorial que está por comenzar y que se convertirá en un momento inolvidable, pues cada bocado provocará una emoción. El primer impacto visual es ineludible con las obras de arte digital de Rodolfo Morfín y los majestuosos candiles art déco colgando desde lo alto, construidos con cientos de cristales. Las formas curvas del techo, acentuadas por los elegantes muebles, invitan a la relajación mientras se anticipan los aromas y sabores que están por llegar a la mesa. En la barra de mixología, el comensal puede ver a los bartenders preparar con destreza una colorida coctelería, destacada por sus ingredientes frescos que combinan a la perfección con los sabores mediterráneos. Hay cócteles y mocteles (sin alcohol) para todos los gustos y para acompañar cualquier plato. En Amaral, el menú es una propuesta que celebra la frescura de los ingredientes y el arte del sabor. La experiencia es un viaje en sí misma gracias a sus platos espectaculares, como el crudo de
huachinango, que trae al paladar la frescura del mar. Los tacos de pato, perfectamente equilibrados, son un homenaje a la versatilidad de la gastronomía mediterránea. Y el filete Amaral, cocido con precisión, se derrite en la boca mientras los sabores robustos del foie gras elevan la experiencia a un nivel de sofisticación, donde la sutileza y la intensidad se encuentran. Cada plato no sólo es un deleite para el paladar, sino también una obra de arte visual, cuidadosamente emplatada para resaltar texturas y colores. El toque dulce es el verdadero broche de oro, con el milhojas y la tarta fina de manzana, crocante y ligera, con la dulzura justa para cerrar el festín con una sonrisa. Pero la experiencia no puede estar completa sin una copa de vino. La carta de vinos en Amaral ha sido seleccionada meticulosamente, con etiquetas que armonizan con cada platillo. La posibilidad de degustar una copa o elegir una botella premium eleva aún más el disfrute, sumergiendo al cliente en un viaje por los viñedos soleados del sur de Europa. Amaral no es sólo un restaurante, es un destino culinario donde cada detalle ha sido pensado para sorprender y deleitar. Desde la arquitectura sofisticada creada por Rafael Sama hasta su compromiso con la sostenibilidad como empresa B, todo en el restaurante refleja la pasión por ofrecer una experiencia sensorial completa, donde la elegancia y la accesibilidad conviven en perfecta armonía. En Amaral, el Mediterráneo se siente, se respira y, sobre todo, se saborea.
¿Dónde?: Dentro de Presidente InterContinental Mexico City, Campos Elíseos 218, Polanco Horarios: Lunes a miércoles de 13:00 a 23:00; jueves a sábado de 13:00 a 2:00, y domingo de 13:00 a 20:00 horas
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