Skip to main content

MiraBA 199

Page 30

LA MANO QUE VISTIÓ EL CINE CENTENARIO DE EDUARDO LERCHUNDI Por Nicolás Isasi

@isasi.nick Si el cine argentino de la década del cuarenta y el cincuenta tuvo un brillo comparable al de Hollywood, fue en gran medida a creadores como Eduardo Lerchundi (1926-2018) que les dieron vida y alma a personajes con glamour y elegancia. A cien años de su nacimiento, la figura de Lerchundi se erige no solo como la de un figurinista excelso, sino como la del hombre que vistió los sueños de esa época dorada del espectáculo rioplatense. Recordar su centenario es sinónimo de una era donde la elegancia era una forma de ética. Desde chico dibujaba y diseñaba personajes. Estudió en las Escuelas Nacionales de Bellas Artes Manuel Belgrano, Prilidiano Pueyrredón y Escuela Superior de Bellas Artes Ernesto de la Cárcova. Su carrera profesional dio un vuelco en 1941, cuando la bailarina Mercedes Quintana (1910-1996) lo presenta en el Teatro Nacional Cervantes para crear vestuario para ballet. Siguieron múltiples trabajos en cine con películas como El ángel desnudo, Los hermanos corsos, Novia para dos, La pequeña señora de Pérez se divorcia o Nazareno Cruz y el Lobo, entre otras y también fue vestuarista y escenógrafo en teatros como el Odeón, Teatro Argentino de La Plata o en el

MiráBA 30

Eduardo Lerchundi. Figurin Argentina Sono Films.

Teatro Caminito (1960-1972). Cada boceto suyo era una obra de arte en sí misma, piezas de técnica mixta donde el gouache

y el lápiz revelaban no solo un vestido, sino un estado de ánimo. Desde sus primeros trabajos, Lerchundi demostró una comprensión absoluta de


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
MiraBA 199 by EDIPROM - Issuu