Actualidades en Medicina Veterinaria y Zootecnia México
RECOMENDACIONES Debemos tomar en cuenta el tamaño, consistencia y localización de las lesiones para realizar cualquiera de nuestros métodos diagnósticos. Ante la presencia de cualquier masa, lo más indicado es iniciar con citología al ser un método económico y que en la mayoría de los casos nos brinda un diagnóstico rápido. La asepsia necesaria es la que normalmente se realiza cuando se hace una venopunción, la toma de la muestra deberá realizarse en el centro de las lesiones y dirigirse la aguja en diferentes direcciones con la intención de adquirir material de todos los bordes de la masa. Se deberán enviar de 5 a 6 muestras diferentes. En caso de que el paciente presente múltiples masas o lesiones deberán ser evaluadas todas, ya que pensando específicamente en mastocitoma, cada lesión puede ser independiente de la otra, de tal forma que en un mismo paciente podemos tener mastocitomas de diferentes grados. Si se sospecha de una neoplasia se sugiere realizar ACAD del linfonodo más cercano a la localización del tumor, aunque éste se encuentre de tamaño normal, ya que puede ser un indicio de metástasis. Ante la presunción se ha documentado la posibilidad de realizar una biopsia escicional del linfonodo, aunque no es la primera recomendación, ya que el linfonodo es un mecanismo de defensa natural del cuerpo; en todo caso repetir el ACAD o tomar muestra del linfonodo contralateral. Merced al presagio de metástasis es recomendable realizar métodos
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ACMEVEZ, 2013, 7:30-40
de imagen para confirmar el dato; específicamente en mastocitoma se recomienda que una vez obtenido el diagnóstico y por medio de histopatología se conoce el grado, hay que tomar en cuenta que pacientes con grado 2 alto o 3 tienden a ser potencialmente metastásicos, por lo que se sugiere realizar estudios radiográficos de campos pulmonares y ultrasonido de abdomen, si el paciente posee un grado de los ya mencionados, es recomendable realizar punciones guiadas por ultrasonido de hígado y bazo, aunque ecográficamente no muestren alteraciones. Otra técnica de imagen útil para la evaluación de metástasis es el TEP (Tomografía por emisión de positrones) que valora los sitios donde hay un aumento del metabolismo, como lo es el caso de las neoplasias; por su poca disposición en nuestro país, por el momento no es un método de rutina, pero a largo plazo puede ser una buena opción. Si con la toma de citología aún no tenemos un diagnóstico, se recomienda realizar una biopsia escisional si fuera posible, en caso de no serlo realizar una biopsia incisional, prefiriendo el trocut como método de primera elección. Algo prometedor, pero aún no disponible en nuestro país, es el uso de biomarcadores, en otros países el uso de los mismos se encuentra bien implementado. Para mastocitoma, el C-Kit, Ki-67 y Agnor (biomarcadores de proliferación) son los que más frecuentemente se utilizan y nos brindan un valor pronóstico, además de valorar respuestas al
tratamiento. De manera experimental se ha comenzado a utilizar el uso de anticuerpos específicos para el diagnóstico de mastocitoma (CD1) así como el uso de los llamados biomarcadores de superficie, triptasa específicamente en el caso de mastocitoma, estos últimos podrán dar un diagnóstico ante la suposición de tumores de células redondas, recordando que los gránulos de mastocitos contienen triptasa, y la presencia de dicha proteasa es específica para esta neoplasia. En todos los pacientes se recomienda realizar un perfil integral completo (hemograma, bioquímica y urianálisis).