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Revista Investigaciones Psicol贸gicas

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REVISTA DE INVESTIGACIONES PSICOLÓGICAS DE LA UNIVERSIDAD VILLARREAL Vol. 1 – Num. 1, año 2010

Editor general:

Julio Figueroa Gonzales

Comité Editorial:

Walter Capa Luque Marivel Aguirre Morales Dennis López Odar José Martínez Díaz

Consultores Editoriales:

Claudio Carpio Ramírez (Universidad Nacional Autónoma de México, México) Isacc Camacho Miranda (Universidad Nacional Autónoma de México, México) Guadalupe Mares Cárdenas (Universidad Nacional Autónoma de México, México) Héctor Martínez Sánchez (Universidad de Guadalajara, México) Esteve Freixa i Baqué (Universidad de Amiens, Francia) Norma Reátegui Colareta (Universidad Peruana Cayetano Heredia, Perú) Hugo Montes de Oca Serpa (Universidad Nacional Federico Villarreal, Perú) Alfredo García Casique (Universidad Nacional Federico Villarreal, Perú) Miguel Vallejos Flores (Universidad Nacional Federico Villarreal, Perú) Edmundo Hervias Guerra (Universidad Nacional Federico Villarreal, Perú) Luis Córdova Gonzales (Universidad Nacional Federico Villarreal, Perú) William Montgomery Urday (Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú)

Asistente Editorial: Enrique Cárdenas Pariansulca

Suscripciones:

La revista aparece dos veces al año. Las tarifas de suscripción se ofrecen en la última página.

© Universidad Nacional Federico Villarreal, Facultad de Psicología Fondo Editorial, 2010 Derechos reservados ISBN - Depósito Legal Nº 2010-07140

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Universidad Nacional Federico Villarreal

PERFILES EMOCIONALES EN MADRES CUIDADORAS DEL PROGRAMA NACIONAL WAWA WASI DE LIMA METROPOLITANA EMOTIONAL PROFILES IN MOTHERS NURSEMAIDS OF THE PROGRAM METROPOLITAN NACIONAL WAWA WASI OF LIMA Jorge Palacios, Alfredo García y Elizabeth Flores Universidad Nacional Federico Villarreal

Resumen

Abstract

Se realizó una investigación descriptiva en una población de madres cuidadoras de los wawa wasis. El objetivo fue identificar el perfil emocional y de personalidad de los sujetos. La población fue de 69, provenientes de cuatro distritos con sectores pobres de la ciudad de Lima. Los instrumentos de evaluación fueron el MMPI y el Inventario de Personalidad de Eysenck. Los resultados describen a una población colaborativa, con un nivel promedio de hipocondriasis, psicastenia, paranoia, desviación psicopática, histeria y con un nivel bajo en manía y defensas personales, así como una personalidad normal y con tendencias a sanguíneas y flemáticas.

A descriptive investigation was made in a population of mothers nursemaids of wawa wasis. The objective was to identify the emotional profile and of personality of the subjects. The population was of 69, originating ones of four districts with poor sectors of the city of Lima. The evaluation instruments were the MMPI and the Inventory of Personality of Eysenck. The results describe to a colaborativa population, with a level average of hipocondriasis, psicastenia, paranoia, psicopática deviation, hysteria and with a low level in odd habit and self-defenses, as well as a normal personality and with sanguineous and flemáticas tendencies to.

Palabras Clave: Emocionales, personalidad, wawa wasi.

Key words: Emotional, personality, wawa wasi.

En el Perú, donde más de la mitad de la gente vive en la pobreza, las madres trabajan 10 horas diarias lejos de sus hogares y obtienen ingresos insuficientes para cubrir sus necesidades básicas. Los hogares de la infancia (Wawa Wasi), satisfacen la necesidad de éstas madres que trabajan y no tienen a quién encargar el cuidado de sus hijos (Mindes, 2005).

llones de dólares y la cooperación de la Unión Europea y organizaciones de comunidades de base locales.

Wawa Wasi es un programa de guarderías diurnas de bajo costo para peruanos de bajos ingresos, al servicio de 150.000 niños en todo el país. Comenzó en 1993, como colaboración entre el UNICEF y el Ministerio de Educación del Perú. Desde entonces, el programa se ha ampliado para crear guarderías diurnas en unos 20.000 hogares, con el apoyo de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo por valor de 150 mi-

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Mediante el pago de una pequeña suma, las madres trabajadoras pueden dejar a sus hijos menores de tres años al cuidado de una guardería, ubicada en un hogar donde una madre encargada, capacitada en atención de la salud, estimulación en la primera infancia y nutrición básica, se encarga de los niños. En las guarderías de Wawa Wasi, la mayoría de las cuales están ubicadas en asentamientos humanos en zonas urbanas, se ofrecen comidas preparadas en cocinas comunales o comités del “Vaso de Leche”, que liberan de la tarea de cocinar a las personas encargadas de atender a los niños.

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Wawa Wasi es una iniciativa ejemplar en muchos aspectos: ha creado servicios básicos de calidad que responden a las necesidades de las comunidades locales, fomentan la inclusión social y refuerzan las aptitudes físicas, sociales y cognoscitivas de los niños. También ha creado empleos para 19.000 encargados de atender a los niños. El Programa se inicia en 1993, con un modelo de atención integral al menor de tres años denominado “Hogares Educativos Comunitarios”, a cargo del Ministerio de Educación, con el aporte financiero de UNICEF, estos hogares surgen en el marco de la Convención de los Derechos del Niño y el Plan Nacional de Acción por la Infancia. En 1994, considerando la experiencia como exitosa, se inicia el proyecto “Sistema de Casas de Niños Wawa Wasi” con fondos de la Cooperación Técnica no reembolsable del BID, complementado con aportes de la Comunidad de la Unión Europea, de UNICEF y del Programa Mundial de Alimentos – PMA. En octubre de 1996 se creó el Ministerio de Promoción de la Mujer y del Desarrollo Humano (PROMUDEH) con la finalidad de promover el desarrollo de la mujer y la familia, bajo el principio de igualdad de oportunidades, promoviendo actividades que favorezcan el desarrollo humano, atendiendo de manera prioritaria a los menores en riesgo. La creación de este nuevo marco institucional originó la transferencia de las funciones de promoción y apoyo de los Hogares de Cuidado Comunitario – Wawa Wasi, del Ministerio de Educación al PROMUDEH. Posteriormente, el 2 de diciembre de 1997, se crea el Programa de Atención al menor de tres años denominado Wawa Wasi. El 11 de julio de 2002, la Ley Orgánica 27779 del Poder ejecutivo, sustituyó al PROMUDEH por el MIMDES - Ministerio de la Mujer y del Desarrollo Social. Entre enero de 1999 y enero del 2005, el Programa Nacional Wawa Wasi contó con el financiamiento y supervisión técnica del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), mediante el contrato de préstamo Nº 1144/OC-PE suscrito entre el gobierno de la República del Perú y el BID. EL BID consideró al Programa Nacional Wawa Wasi como un "Programa Modelo" durante el periodo en que esta institución financió y supervisó su gestión, recomendándolo como actividad permanente del Estado. Desde febrero del 2005, el Estado Peruano ha asumido íntegramente el financiamiento.

sarrollo del niño en edad temprana. Así mismo existe una escasez de recursos, de materiales didácticos y juguetes que sirvan de estímulo a los niños. Otro factor que contribuye a la educación del niño menor de 5 años son los padres. El éxito del desarrollo del niño no sólo está enmarcado por lo que pueda recibir en los programas escolarizados y no escolarizados, sino por lo que pueda recibir en su familia. El desarrollo emocional es esencial en todo aprendizaje (Ryan, W., & Donovan, M. 2002), aporta a la formación de la seguridad, autoestima, tolerancia, manejo de frustraciones, independencia, capacidad de resolver problemas, ejercicio de auto control, toma de decisiones entre otras conductas. Goleman (1996) afirma que la primera escuela emocional es la vida en familia, sobre todo los sentimientos que transmite la madre. En las zonas urbanas marginales las dificultades de la vida diaria sumadas a la poca conciencia que tienen los padres sobre la importancia del desarrollo de los primeros años de vida del niño (Reeve, 1994), son otros de los factores que no contribuyen a mejorar la calidad de la educación (Adolph, 2002). Así mismo investigaciones en el área educativa han llevado a conocer programa similares de trabajo con niños, en particular el que se realiza en Chile a través de la Fundación Integra. Dentro de las modalidades educativas innovadoras y adecuadas a la realidad que viven los niños, la Fundación Integra creó en 1995 el proyecto pedagógico Arca de Sofía. Es un bus educativo e interactivo que recorre los jardines de la fundación, llevando recursos pedagógicos y metodologías activas de aprendizajes a niños y niñas menores de 3 años. También ayuda que la misma persona conozca a su niño, y aprenda su forma de comunicación con el mundo. Esta es la persona que comparte sus preocupaciones, y que le deja saber cómo estuvieron las cosas durante el día. Las personas de cuidado de calidad son sensitivas, aceptan, colaboran, y son accesibles para resolver las necesidades de los niños. Características del programa: Wawa Wasi son hogares familiares o ambientes comunales a cargo de una madre de la comunidad, donde se brinda atención integral a niñas y niños entre seis meses y tres años de edad. Sus características son: 1. Multisectorial: sustentado en la participación de la comunidad.

El Programa Nacional Wawa Wasi es una actividad permanente del sector MIMDES y se encuentra bajo la dirección del Vice-ministerio de la Mujer.

2. Brinda atención integral a la población infantil entre los seis meses y los cuatro años de edad, focalizado en zonas de extrema pobreza.

En el caso de los Programas de Wawa Wasis la situación resulta bastante dramática ya que muchas de las personas a cargo de los niños son madres de familia poco instruidas y con poca información sobre el de-

3. Financiamiento del Estado en su mayor parte (85%), la diferencia la asume la comunidad. (Sin embargo, se basa en la “transferencia, sostenibilidad y la promoción de cambios substantivos”).

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4. Privilegia la estrategia comunitaria, a través de las organizaciones sociales de base de mujeres Promueve el desarrollo de la mujer tanto desde el punto de vista organizativo como individual.

Dado que el propósito principal del estudio es de carácter diagnóstico no se tomará una muestra representativa sino que se evaluará a toda la población que corresponde a un total de 69 madres cuidadoras.

5. Responde a la demanda de la comunidad.

La población la constituyen todas las madres cuidadoras (69 en total) pertenecientes a la sede Lima III. La distribución de la población se presentará en la sección de resultados preliminares.

6. Perfiles emocionales: Son los componentes y características emocionales que conforman la personalidad de un sujeto, es decir, forman parte de la personalidad.

Criterios de inclusión fueron:

Estos componentes emocionales son un conjunto de rasgos y conductas que tipifican un determinado nivel de estabilidad o inestabilidad emocional. A esta inestabilidad emocional clínicamente se le ha llamado desórdenes emocionales y experimentalmente, le han llamado conducta emocional inadaptada, es decir, están incorporados en el área de la psicopatología.

Género

: Masculino / Femenino

Ocupación

: Madre cuidadora de Wawa Wasi

El concepto de conducta emocional inadaptada esta estrechamente, vinculado al concepto de “clase de respuesta” propuesto inicialmente por Skinner en 1957 para explicar la conducta verbal. Anicama (1979, 1987; citado por Ochoa, 1995), conceptúa que la conducta emocional inadaptada es una “clase de respuesta inadaptada” la cual implica que ante la presentación de un estímulo, el organismo emite varias respuestas que actúan a diferentes niveles de expresión del sujeto; no hay una repuesta en particular sino un conjunto de respuestas en interacción ante posiblemente no sólo un estímulo dominante, sino también un conjunto de pequeños estímulos que al asociarse al estímulo discriminante generan la conducta inadaptada (Schultz, 2002).

Tabla 1

Los niveles de expresión de la conducta emocional inadaptada que postulamos son evolutivamente: automático, emocional, motor, social y cognitivo; igualmente cada uno de estos niveles se pueden expresar en términos de su frecuencia de ocurrencia: en excesos, debilitamientos y déficits conductuales (Fierro, 2000). En este marco teórico y referencial se formuló el siguiente problema de investigación: ¿Cuál es el perfil de las dimensiones básicas de personalidad y de los rasgos psicopatológicos de las madres cuidadoras del Programa Nacional Wawa Wasi de Lima Metropolitana? Método Población y muestra La población de la presente investigación está conformada por madres cuidadoras de los wawa wasis de 4 distritos de Lima metropolitana (Chorrillos, Santiago de Surco, Villa María del Triunfo y San Juan de Miraflores) pertenecientes a la sede Lima III. Esta población se caracteriza por ser de clase socioeconómica baja, de sexo femenino.

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Criterios de exclusión: Madres cuidadoras que no contesten adecuadamente los instrumentos de evaluación y madres cuidadoras que no deseen participar en la investigación.

Distribución de la población Distrito Chorrillos Santiago de Surco Villa María del Triunfo San Juan de Miraflores TOTAL

Población 17 13 20 19 69

Diseño de investigación El diseño seleccionado a emplearse en el presente estudio, es el diseño descriptivo simple. Variables de estudio 1. Dimensiones Básicas de Personalidad: puntajes obtenidos en el test de Eysenck (forma B). 2. Perfiles emocionales: Puntajes obtenidos por la prueba Minimult abreviado. 3. Variables a controlar: Sexo: femenino; Clase social: baja Instrumentos y materiales Escala Minimult 82 Esta escala es una versión corta del MMPI, fue construida por Kincannon en 1968 y posteriormente revisada y estandarizada en Costa Rica por Leandro y Garnier en 1985. El Minimult consta de nueve áreas de exploración: Hipocondriasis (Hs), Depresión (D), Histeria (Hi), Desviación psicopática (Dp), Masculinidad-feminidad (Mf), Paranoia (Pa), Psicastenia (Pt), Esquizofrenia (Es) yManía (Ma). En términos generales la confiabilidad de las escalas es considerada de baja a moderada, desde 0,16 hasta 0,73. La confiabilidad general de esta versión abre-

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viada, obtenida mediante el alfa de Cronbach fue de 0.65061, puede considerarse como aceptable.

Porcentajes de Diagnósticos del Subtest de Deseabilidad Social del MMPI, según distritos

El inventario evalúa de manera indirecta las dimensiones de personalidad, en cuanto conforma estructuras diferenciales en sus aproximaciones a toda situación de aprendizaje y en sus adaptaciones al medio social. Los aspectos que evalúa son: Dimensión “E” : Introversión - Extroversión Dimensión “N” : Estabilidad - Inestabilidad. Escala “L” : Deseabilidad Social La confiabilidad test - retest y la confiabilidad por el método de las mitades, para 2,130 sujetos entre hombres y mujeres en cada escala son en promedio de 0.70 para “E “; 0.82 para “N“, y 0.77 para “ L “. Se encontró en general una tendencia a incrementar los puntajes de confiabilidad con edad. La prueba de validez por el método de grupos nominados también es significativa.

120 100 80 60 40 20 0

Chorrillos

Promedio Diagnósticos

Alto

Surco

Bajo

Villa María del Triunfo San Juan de Miraflores Total

Figura 1. diagnósticos del subtest de deseabilidad social del MMPI, según distritos. En el gráfico se observa que ningún sujeto presenta deseabilidad social alta, toda la población está dentro del promedio y bajo, lo que constituye una base sólida para asumir la validez de todas las respuestas. Porcentajes de Diagnósticos del Subtest de Neuroticismo del MMPI, según distritos 70 60

Porcentajes

Este inventario fue construido tras largos y numerosos estudios en Londres por Sybil Eysenck en 1965, fue adaptado y normalizado por José Anicama en 1974.

Porcentajes

El Inventario de Personalidad de Eysenck (forma B)

50 40 30 20 10 0

Procedimientos

Resultados De acuerdo al problema formulado y a los objetivos establecidos, los resultados de la aplicación de las pruebas del MMPI y del Inventario de Personalidad de Eysenck se presentan a continuación en varios gráficos

Chorrillos

Surco

Promedio Diagnósticos

Bajo

Villa María del Triunfo San Juan de MIraflores Total

Figura 2. diagnósticos del subtest de Neuroticismo del MMPI, según distritos. Alrededor del 20% de la población presenta un neuroticismo alto, mientras que mas del 40% está en el promedio, y menos del 30% está en un nivel bajo. Cabe resaltar que la población de chorrillos presenta menos sujetos neuróticos, y los de Surco son los que más neuróticos presentan. Porcentajes de Diagnósticos del Subtest de Hipocondriasis del MMPI, según distritos

Porcentajes

Una vez revisados los instrumentos y haber preparado a los evaluadores en el manejo de los instrumentos, se citaron a las madres cuidadoras correspondientes a cada uno de los Distritos para aplicarle los instrumentos a las madres cuidadoras de los Wawa Wasi que conforman la población. La aplicación de los instrumentos se hizo por grupos en una sola sesión. Aquellas madres que no entendían las instrucciones o que tenían problemas visuales fueron ayudadas por un evaluador en un grupo especial. A la fecha tenemos los instrumentos aplicados y nos encontramos en pleno proceso de análisis de datos de acuerdo al cronograma establecido.

Alto

100 90 80 70 60 50 40 30 20 10 0

Chorrillos

Alto Surco

Promedio Diagnósticos Villa María del Triunfo

Bajo

San Juan de Miraflores Total

Figura 3. diagnósticos del subtest de defensas personales del MMPI, según distritos La mayoría de la población (más del 50%) presenta un nivel bajo de defensas personales, y menos de la mitad de la población se encuentra ubicado en el nivel

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promedio. Cabe resaltar que ninguno se encuentra en el nivel alto.

80 70 60 50 40 30 20 10 0

Porcentaje de Diagnósticos del Subtest de Desviación Psicopática del MMPI, según distritos

Alto

Promedio Diagnósticos

Chorrillos

Surco

80

Bajo

Villa María del Triunfo San Juan de Miraflores Total

Porcentajes

Porcentajes

Porcentajes de Diagnósticos del Subtest de Defensas Personales del MMPI, según distritos

La mayoría (mas del 50%) se encuentra en un nivel promedio del factor histeria, mientras que alrededor del 40% se encuentra en un nivel bajo, y menos del 5% presenta un alto nivel de histeria. Cabe resaltar que las poblaciones de Chorrillos, Villa María del Triunfo y San Juan de Miraflores no presentan niveles altos.

Figura 4. diagnósticos del subtest de hipocondriasis del MMPI, según distritos La gran mayoría de la población (mas del 80%) se encuentra ubicado en el nivel promedio del factor hipocondriasis, es decir, presentan un interés moderado por su salud y quejas de síntomas. Mientras que son poquísimos (menos del 5%) los que no se interesan por su salud, y son pocos (alrededor del 10%) los que se encuentran en el nivel alto. Cabe resaltar que las poblaciones de Chorrillos, Surco y San Juan de Miraflores no presentan niveles bajos. Porcentajes de Diagnósticos del Subtest de Depresión del MMPI, según distritos

60 40 20 0

Alto

Promedio

Bajo

Diagnósticos Chorrillos

Surco

Villa María del Triunfo San Juan de Miraflores Total

Figura 7. diagnósticos del subtest de desviación psicopática del MMPI, según distritos La gran mayoría (mas del 60%) se encuentra en un nivel promedio de psicopatía, mientras que un importante grupo (cerca del 30%) presenta un alto nivel de psicopatía, y tan solo un poco más del 5% presenta nivel bajo. Cabe resaltar que las poblaciones de Surco y San Juan de Miraflores no presentan niveles bajos.

70

Porcentaje de Diagnósticos del Subtest de MasculinidadFeminidad del MMPI, según distritos

50 40 30 20 10 0

Alto

Promedio

Bajo

Diagnósticos Chorrillos

Surco

Villa María del Triunfo

San Juan de Miraflores Total

Figura 5. diagnósticos del subtest de depresión del MMPI, según distritos La gran mayoría (mas del 40%) presenta un bajo nivel de depresión, mientras que son pocos (alrededor del 10%) los que presentan un alto nivel de depresión. Porcentajes de Diagnósticos del Subtest de Histeria del MMPI, según distritos

Porcentajes

100 80 60

Porcentajes

Porcentajes

60

80 70 60 50 40 30 20 10 0

Chorrillos

Alto Surco

Promedio Diagnósticos

Bajo

Villa María del Triunfo San Juan de Miraflores Total

Figura 8. diagnósticos del subtest de masculinidadfeminidad del MMPI, según distritos La gran mayoría (mas del 90%) se encuentra entre los niveles promedio y bajo, y menos del 5% se ubica en el nivel alto de masculinidad-feminidad. Cabe resaltar que las poblaciones de Surco y San Juan de Miraflores no presentan niveles altos.

40 20 0

Alto

Promedio

Bajo

Diagnósticos Chorrillos

Surco

Villa María del Triunfo San Juan de Miraflores Total

Figura 6. diagnósticos del subtest de histeria del MMPI, según distritos

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7

Porcentajes de Diagnóstico del Subtest de Paranoia del MMPI, según distritos

80 60

Porcentajes de Diagnósticos del Subtest de Manía del MMPI, según distritos

40 20

100

0

Alto

Chorrillos

Surco

Promedio

Diagnósticos

Bajo

Villa María del Triunfo San Juan de Miraflores Total

Porcentajes

Porcentajes

100

La gran mayoría se ubica en el nivel promedio (cerca del 80%), mientras que cerca del 20% presentan niveles bajos, y alrededor del 10% se ubican en el nivel alto de esquizofrenia.

Figura 9. diagnósticos del subtest de paranoia del MMPI, según distritos Mas del 70% se ubica en el nivel promedio de paranoia, alrededor del 20% se ubica en el nivel bajo y menos del 10% presenta un nivel alto de paranoia. Cabe resaltar que la población de Surco no presenta niveles altos. Porcentajes de Diagnósticos del Subtest de Psicastenia del MMPI, según distritos

80 60

20 Alto

Chorrillos

Surco

Promedio Diagnósticos

Bajo

Villa María del Triunfo San Juan de Miraflores Total

Figura 12. diagnósticos del subtest de manía del MMPI, según distritos Mas del 90% se encuentra en el nivel promedio y el bajo, mientras que tan solo alrededor de 5% se ubica en el nivel alto de manía. Cabe resaltar que las poblaciones de Chorrillos y San Juan de Miraflores no presentan niveles altos. Porcentaje de Diagnósticos del MMPI, según Factor de Personalidad, para la Población Total

20

Chorrillos

Alto Surco

Promedio Diagnósticos

Bajo

Villa María del Triunfo San juan de Miraflores Totales

Figura 10. diagnósticos del subtest de psicastenia del MMPI, según distritos La gran mayoría (cerca del 80%) presenta un nivel promedio de psicastenia, mientras que cerca del 20% se ubica en el nivel bajo, y menos del 5% presenta un nivel alto de psicastenia. Cabe resaltar que la población de Villa María del Triunfo no presenta niveles altos.

100 80 60 40 20 0

Chorrillos

Alto Surco

Promedio Diagnósticos

100 90 80 70 60 50 40 30 20 10 0

L

F

K

1

2

3

4

5

6

7

8

9

Factores de Personalidad MMPI Alto

Promedio

Bajo

Figura 13. diagnósticos del MMPI para la población total La gran mayoría de la población se ubica en el factor de deseabilidad social bajo (94%), seguida del factor de hipocondriasis promedio (84%), del factor de psicastenia promedio (77%), del factor esquizofrenia promedio (74%) y del factor paranoia promedio (71%).

Porcentajes de Diagnósticos del Subtest de Esquizofrenia del MMPI, según distritos

Porcentajes

40

40

0

Bajo

Villa María del Triunfo San Juan de Miraflores Total

Figura 11. diagnósticos del subtest de esquizofrenia del MMPI, según distritos

8

60

0

Porcentajes

Porcentajes

100

80

La minoría de la población se ubica en el factor de deseabilidad social alto (0%), el factor de defensas personales alto (0%), el factor de hipocondriasis bajo (1%), el factor histeria alto (3%), el factor de masculinidad-feminidad alto (3%), el factor de manía alto (4%), el factor psicastenia alto (6%) y el factor paranoia (7%). El diagnóstico más frecuente es el de promedio (seis factores del MMPI lo alcanzan en más del 50%), seguido del bajo (tres factores del MMPI lo alcanzan

Universidad Nacional Federico Villarreal

en más del 50%), mientras que el alto no alcanza en ningún factor no menos del 30%. Los factores en los que ningún diagnóstico llega al 50% son: neuroticismo, depresión y masculinidadfeminidad. Porcentaje de Diagnósticos del MMPI, según Factor de Personalidad, para la Población de Chorrillos

El diagnóstico más frecuente es el de promedio (tres factores del MMPI lo alcanzan en más del 50%), seguido del bajo (un factor del MMPI lo alcanzan en más del 50%), mientras que el alto no alcanza en ningún factor no menos del 30%.

100

Porcentajes

80 60 40 20 0

L

F

K

1

2

3

4

5

6

7

La minoría de la población se ubica en el factor de deseabilidad social alto (0%), el factor de defensas personales alto (0%), el factor hipocondriasis bajo(0%), el factor desviación psicopática bajo (0%), el factor masculinidad-feminidad alto (0%), el factor paranoia alto (0%), el factor psicastenia alto (8%), el factor esquizofrenia alto (8%) y el factor de manía alto (8%).

8

9

El único factor en el que ningún diagnóstico llega al 50% es el de neuroticismo.

Factores de Personalidad MMPI Alto

Promedio

Bajo

Porcentaje de Diagnósticos del MMPI, según Factor de Personalidad, para la Población de Villa María del Triunfo

Figura 14. diagnósticos del MMPI para la población de Chorrillos

La minoría de la población se ubica en el factor de deseabilidad social alto (0%), el factor de defensas personales alto (0%), el factor histeria alto (0%), el factor de manía alto (0%), el factor hipocondriasis bajo (0%), el factor hipocondriasis alto (6%), el factor masculinidad-feminidad alto (6%), el factor paranoia alto (6%), el factor psicastenia alto (6%) y el factor esquizofrenia alto (6%).

100

Porcentajes

La gran mayoría de la población de Chorrillos se ubica en el factor de hipocondriasis promedio (94%), seguida del factor de deseabilidad social bajo (88%), del factor de manía bajo (82%) y del factor psicastenia promedio (76%).

120

80 60 40 20 0

L

F

K

1

2

3

4

5

6

7

8

9

Factores de Personalidad MMPI Alto

Promedio

Bajo

Figura 16. diagnósticos del MMPI para la población de Villa María del Triunfo La gran mayoría de la población de Villa María del Triunfo se ubica en el factor de deseabilidad social bajo (100%), seguida del factor de hipocondriasis promedio (80%).

El diagnóstico más frecuente es el de bajo (seis factores del MMPI lo alcanzan en más del 50%), seguido del promedio (cinco factores del MMPI lo alcanzan en más del 50%), mientras que el alto no alcanza en ningún factor no menos del 25%.

La minoría de la población se ubica en el factor de deseabilidad social alto (0%), el factor de defensas personales alto (0%), el factor histeria alto (0%), el factor psicastenia alto (0%), el factor de depresión alto (5%) y el factor masculinidad-feminidad alto (5%).

El único factor en el que ningún diagnóstico llega al 50% es el de masculinidad-feminidad.

El diagnóstico más frecuente es el de promedio (seis factores del MMPI lo alcanzan en más del 50%), seguido del bajo (cuatro factores del MMPI lo alcanzan en más del 50%), mientras que el alto no alcanza en ningún factor no menos del 30%.

Porcentaje de Diagnósticos del MMPI, según Factor de Personalidad, para la Población de Surco

Porcentajes

100 80

El único factor en el que ningún diagnóstico llega al 50% es el de depresión.

60 40 20 0

L

F

K

1

2

3

4

5

6

7

8

9

Factores de Personalidad MMPI Alto

Promedio

Bajo

Figura 15. diagnósticos del MMPI para la población de Surco La gran mayoría de la población de Surco se ubica en los factores de deseabilidad social bajo, hipocondriasis promedio y esquizofrenia promedio (85%), seguida del factor de psicastenia promedio (77%).

Revista Investigaciones Psicológicas

9

Las poblaciones de Surco y San Juan de Miraflores presentan mayoritariamente un tipo de personalidad normal.

Porcentaje de Diagnósticos del MMPI, según Factor de Personalidad, para la Población de San Juan de Miraflores 120

La población de Villa María del Triunfo presenta una mayoría (cerca del 40%) con una personalidad con tendencia a Flemática.

Porcentajes

100 80 60 40 20

Discusión

0

L

F

K

1

2

3

4

5

6

7

8

9

Factores de Personalidad MMPI Alto

Promedio

Bajo

Figura 17. diagnósticos del MMPI para la población de San Juan de Miraflores La gran mayoría de la población de San Juan de Miraflores se ubica en el factor de deseabilidad social bajo (100%), seguida del factor de histeria promedio (84%), del factor paranoia promedio (84%), del factor psicastenia promedio (84%) y del factor esquizofrenia promedio (84%). La minoría de la población se ubica en el factor de deseabilidad social alto (0%), el factor masculinidadfeminidad alto (0%) y del factor de manía alto (0%). El diagnóstico más frecuente es el de promedio (nueve factores del MMPI lo alcanzan en más del 50%), seguido del bajo (dos factores del MMPI lo alcanzan en más del 50%), mientras que el alto no alcanza en ningún factor no menos del 40%. El único factor en el que ningún diagnóstico llega al 50% es el de depresión.

S

Te n

de

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ia

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70 60 50 40 30 20 10 0

o

Porcentajes

Porcentajes de Diagnósticos del Test de Personalidad de Eysenck, según distritos

Diagnósticos

El perfil emocional y de personalidad de las madres cuidadoras de wawa wasis está constituida básica y mayoritariamente por: Baja deseabilidad social: No tienen necesidad de dar una impresión ni favorable ni desfavorable, ofrecen respuestas socialmente aceptables en relación al control de si mismas y a sus principios morales establecidos. Son convencionales y conformistas. Esto es bastante escaso encontrar en poblaciones muy desfavorecidas de recursos y de baja calidad de vida, lo que hace de éstas madres personas muy valiosas y con una muy buena base para la capacitación en habilidades para el desarrollo y administración de los wawa wasis. Promedio nivel de hipocondriasis: Son personas realistas acerca de su salud y tienen pocas manifestaciones de sintomatología somática. Presentan muy pocas veces quejas o molestias somáticas y poco interés en su propia salud personal, son personas alertas, optimistas y afectivas en su vida. Esta característica es muy favorable para la labor que realizan, porque les ayuda a concentrarse en los niños a su cuidado. Lo que estaría en discusión es que si ellas ya tenían esta característica o la aprendieron en la labor de los wawa wasis. Promedio nivel de psicastenia: Son personas con adecuada capacidad para organizar trabajos, no presentan dudas en sus actitudes ni en sus preocupaciones. Disfrutan del orden, son responsables, autocríticas, y manejan adecuadamente su ansiedad, indecisión y el estrés. Esto es altamente favorable para la labor en los wawa wasis, pues hay mucho que organizar y se necesitan personas ordenadas y responsables.

La mayoría presenta un tipo de personalidad con alguna tendencia hacia los cuadrantes típicos (56%) y otro grupo grande presenta un tipo normal de personalidad (43%), y tan solo en la población de Villa María del Triunfo se encuentra una típica personalidad claramente definida (sanguínea) con 1%.

Promedio nivel de esquizofrenia: Presentan interés por la gente y en asuntos prácticos. Son convencionales, aceptan la autoridad, tienen el control de sí mismas y son poco imaginativas. Se les percibe sociables y buscan involucrarse con la gente. Es muy favorable que tengan interés por la gente porque así harán bien su labor de cuidadora y por que los niños requieren mayor atención que una persona adulta. Por otro lado es bueno que acepten la autoridad, esto les ayuda a recibir la capacitación necesaria para la labor que realizan.

En el grupo de las tendencias el que más destaca es la tendencia a Sanguínea (23%), seguida de la tendencia a Flemática (20%), mucho más atrás se ubican las tendencias a Melancólicas (9%) y a Flemáticas (3%).

Promedio nivel de Paranoia: Se caracterizan por su adecuada flexibilidad, son muy alertas, sensibles a los demás y así mismas, y bastante astutas. Algunas veces son desconfiadas, hipersensibles y rígidas ante los

Chorrillos

Surco

Villa María del Triunfo

San Juan de Miraflores

Total

Figura 18. diagnósticos del Inventario de Personalidad de Eysenck, según distritos

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Universidad Nacional Federico Villarreal

aspectos sociales. La labor de cuidadora de niños requiere niveles altos de estados de alerta y sensibilidad, y ellas las tienen. Promedio nivel de desviación psicopática: No son controlables ni restringidas, aunque puede observarse que existe un grado aceptable de conformismo a las reglas sociales. Son personas algo independientes e inconformes, pero no son impulsivas ni presentan sentimientos inapropiados, pero son enérgicas y activas. Gran parte de estas características se debe a su condición socioeconómica y podría ser algo temporal en la medida que perciba desprotección de parte del estado. Bajo nivel de manía: Se caracterizan por presentar un nivel normal de energía, son agradables, sociales, amables, de buen temperamento e interesados en la vida. Presentan un nivel normal de optimismo, confianza en sí mismas, independencia y cierta libertad. Esto es rescatable a pesar de su nivel socioeconómico, y es algo importante para la labor que realizan con los niños porque ellas son las que les darán muchos modelos de comportamiento para su desarrollo social. Promedio nivel de histeria: Se caracterizan por ser algo egoístas en el sentido que necesitan percibirse en forma favorable, y algunas veces no tienen comprensión de sus relaciones interpersonales. Podría deberse a su condición socioeconómica, pues están muy desfavorecidas de recursos de muchos tipos y bien podrían percibirse como algo egoístas cuando desean algo solo para ellas, cuando en realidad es un derecho al que tienen todas las personas. Promedio bajo de defensas personales: Presentan un inadecuado concepto de sí mismas, algo empobrecido y lleno de insatisfacciones en relación a sus habilidades. Son demasiadas críticas y toscas en sus maneras y su lenguaje. Esto es producto de sus condiciones sociales, económicas y parentales. Es decir, además de no haber tenido ni tienen recursos sociales y económicos, sus padres no han sido modelos adecuados de comportamientos. Personalidad normal y con tendencias: Presentan personalidades que se ubican dentro del estándar o normal, por un lado, y otro grupo se ubica en aquellas caracterizadas por tendencias hacia el tipo sanguíneo y flemático. Es decir, son personas sociables, a veces, y otras veces un poco apáticas, desmotivadas. Son optimistas pero en algunas ocasiones se encuentran sin moral para continuar sus labores. Por lo general, se ajustan a las exigencias de la vida con escasez que les ha tocado vivir.

2. Casi todas las características psicopatológicas de las madres cuidadoras de los wawa wasis son producto de la interacción entre ellas y sus condiciones sociales y económicas. 3. Las características emocionales y de personalidad de las cuidadoras de los wawa wasis, no son suficientes para la labor que realizan, también son muy importantes sus cualidades pedagógicas y otras. 4. La labor que realizan las cuidadoras de los wawa wasis es muy significativo para el desarrollo de los niños menos favorecidos socioeconómicamente.

Referencias l

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Conclusiones 1. Las características emocionales y de personalidad de las cuidadoras de los wawa wasis son adecuadas, en su gran mayoría, para la labor que realizan.

Revista Investigaciones Psicológicas

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ASERTIVIDAD, MOTIVACIONES, PERSONALIDAD Y CONSUMO DE DROGAS EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS ASSERTIVENESS, MOTIVATIONS, PERSONALITY AND DRUG USE IN UNIVERSITY STUDENTS Julio Figueroa, Miguel Vallejos, Roxana Cárdenas y Doris Ramírez Instituto de Investigaciones Psicológicas, UNFV

Resumen

Abstract

Se analiza la prevalencia del consumo de drogas, así como la relación entre la asertividad, estilos interactivos y motivos con el consumo de las drogas en estudiantes universitarios. La población lo constituyeron todos los estudiantes de psicología de universidades públicas (2) y privadas (7) de Lima Metropolitana matriculados en el calendario académico 2006. A partir de dicha población se extrajo una muestra no probabilística de 500 estudiantes de ambos sexos, con edades entre los 17 y 30 años. Se utilizó un diseño no experimental de tipo descriptivo correlacional. Se empleó una encuesta de consumo de drogas, escala de Asertividad de Michelson, la Lista de Chequeo Conductual de estilos Interactivos y el cuestionario de Motivos adaptado para consumo de drogas; luego de establecerse las propiedades psicométricas para la Lista de Chequeo Conductual, los instrumentos se aplicaron de modo individual y colectivamente en grupos pequeños. Los índices de prevalencia de vida evidencian que la sustancia más consumida es el alcohol (92%) y luego el tabaco (75%), siendo la marihuana (13%) la tercera sustancia mas consumida pero la primera de mayor consumo entre las drogas ilegales. La prevalencia anual de consumo si bien muestra una reducción significativa de consumo como a la prevalencia de vida, sin embargo el índice de continuidad de consumo del tabaco (84.6%) y alcohol (80.4%) son altos. Asimismo, la ecuación del modelo de Regresión Lineal Múltiple (F = 14.4; p<.01) nos indica que cuando la asertividad es alta y los motivos como los estilos interactivos son positivos entonces el consumo de las drogas son muy bajos; de otro lado los valores odds ratio indican que el estilo interactivo de impulsividad y las motivaciones de estimulación y de afrontamiento representan factores de riesgo para el consumo de drogas.

It is analyzed the prevalence of the drug consumption, as well as relation between assertiveness, the interactive styles, reasons with the consumption of drugs in university students. The population constituted all the students of psychology of registered public (2) and deprived universities (7) of Lima Metropolitan in academic calendar 2006. From this population a non probabilistic sample of 500 students of both sexes was extracted, with ages between the 17 and 30 years. A non experimental design of correlations descriptive type was used. A survey of drug consumption, scale of Asertividad de Michelson was used, the Check List of Behavioral of Interactive styles and the questionnaire of Reasons adapted for drug consumption; after settling down the psychometrics properties for the Check List of Behavioral, the instruments were applied collectively of individual way and in small groups. The indices of prevalence of life demonstrate that the consumed substance more is the alcohol (92%) and soon the tobacco (75%), being the marijuana (13%) the third consumed substance but first of greater consumption between illegal drugs. The annual prevalence of consumption although shows to a significant reduction of consumption like the prevalence of life, nevertheless the index of continuity of consumption of tobacco (84.6%) and alcohol (80.4%) is high. Also, the equation of the model of Multiple Linear Regression (F = 14.4; p<.01) indicates to us that when the assertiveness is high and the reasons as the interactive styles are positive then the consumption for drugs are very low; of another side the values odds ratio indicate the interactive style of impulsiveness and the motivations of stimulation and facing represent factors of risk for the drug consumption.

Palabras clave: asertividad, estilos interactivos, motivos de consumo, consumo de drogas, prevalencia, riesgo, universitarios.

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Key words: assertiveness, interactive styles, reasons for consumption, drug consumption, prevalence, risk, university students.

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En las últimas décadas se ha registrado un alto grado de preocupación por el aumento de la disponibilidad de diversas sustancias psicoactivas y el incremento de los problemas sanitarios y legales derivados de las adicciones. El problema de las adicciones sigue siendo de gran preocupación, basta con analizar los últimos estudios en nuestro medio sobre la prevención y consumo de drogas (DEVIDA, 2003; CEDRO, 2004; Capa & Vallejos, 2005; MTU, 2005) donde los indicadores no son alentadores, sino que ponen en cuestionamiento las diversas intervenciones desde el ámbito represivo hasta el preventivo, indicadores que nos señalan que sigue siendo una necesidad de contar con diversas estrategias para la lucha de este flagelo, estrategias que deben estar diseñadas para afrontar de manera eficiente los problemas de las adicciones. El comportamiento del consumo de drogas se presenta con una tendencia creciente en la mayoría de las drogas, así como, la aparición del consumo de nuevas drogas, que hasta las últimas investigaciones no se presentaban, como es el caso de las drogas de diseño (CONTRADROGAS, 1998; DEVIDA, 2003; Capa y Vallejos, 2005). Si bien los estudios cada vez nos dan más luces sobre el crecimiento del consumo de drogas, así como la reducción en la edad de inicio en el consumo de drogas (Castro de la Mata y Rojas, 1995), también los estudios de los factores de riesgo cada día son de mayor interés (Climent, de Aragon y Plutchik, 1989; OSAP, 1991; Anicama, 1993; Perales y Sogi, 1995; Capa y vallejos, 2005; MTU, 2005), planteando un diagnóstico de la situación actual y sentando las bases para la orientación y evaluación de programas de prevención y brindando información para las decisiones políticas sobre esta delicada situación que afectan el bienestar del individuo y la sociedad. Desde una lógica conceptual naturalista concebimos por el comportamiento humano como la interacción del individuo con los objetos, situaciones y personas significativas de su entorno, y que dicho comportamiento está regulado por la confluencia sincrónica tanto de factores propias del individuo llamados factores disposicionales como por las convenciones normativas y ecológicas denominados medios de contacto (Ribes y López, 1985). Los factores disposicionales son conjuntos de eventos pasados y presentes que probabilizan una forma particular de interacción, ya sea facilitando o interfiriendo cuantitativa y cualitativamente su ocurrencia. Estos factores disposicionales son las capacidades, tendencias y propensiones como son la inteligencia, asertividad, personalidad, actitudes, intereses, creencias, habilidades, hábitos, estados biológicos (enfermedad), afectivos (estado de ánimo), entre otros. Numerosos estudios han demostrado que los trastornos de la personalidad de tipo impulsivo son muy prevalentes entre los individuos con trastornos por uso de sustancias. En una reciente revisión (Vergel,

Revista Investigaciones Psicológicas

2001) encuentra que el porcentaje del Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) en población normal es 1,7 y en adictos tratados sube a 17,7; mientras que el Trastorno Antisocial de la Personalidad (TAP) pasa de 2,2 en población general a 22,9 en toxicómanos en tratamiento. De acuerdo a Pardo (2001) el perfil del consumidor joven de drogas legales corresponde a una persona extrovertida mientras que el consumidor de sustancias ilegales tiene una personalidad antisocial Por otro lado, Cox y Klinger (1988, cit. por Chau, 1998) postularon un modelo motivacional del uso de alcohol en el que señalaron que el origen de esta conducta es motivacional, debido a que una persona decide consumir o no una bebida alcohólica, de acuerdo a si espera que las consecuencias afectivas positivas de beber, tengan mayor peso, que aquellas de no hacerlo. La motivación para beber está estrechamente ligada a los incentivos que tenga la persona en otras áreas de su vida, y a los cambios que ésta experimenta a raíz de ellos. Aun cuando es a partir de los años 60 cuando emerge la tradición de investigaciones interesadas en dilucidar la relación que existe entre el hábito de fumar y los rasgos de personalidad de los fumadores (Eysenck, 1972), pero es un estudio más actual (Ibáñez, 1997) donde se sostiene que la extraversión, impulsividad, disposición a la transgresión, a ser emprendedor y dominante, son los principales atributos de personalidad que diferencian al fumador del no fumador. A continuación se describen y definen conceptualmente las variables que configuran nuestro problema de investigación: Asertividad: Se conceptúa como un factor disposicional (Capa, 1997 y 1998) que probabiliza la ocurrencia de conductas asertivas. La conducta asertiva se define por el criterio de efectividad en las contingencias de interacción social de modo que “resuelvan un problema o produzcan resultados de consecuencias deseables o requeridas...” (Capa, 1998). Desde esta concepción las morfologías reactivas del individuo, ampliamente operativizadas en la literatura conductista como: saber expresar reclamos, rechazos, derechos, hacer o decir lo que es correcto, entre otros, son inclusivas a la categoría funcional de la conducta asertiva. Motivos: Los compromisos son expresiones de aquello que es importante para el sujeto y guiará sus decisiones. Esta definición contiene elementos cognitivos en cuanto se refiere a alternativas, valores y/o objetivos y a su vez tiene implicancias motivacionales y afectivas. Los compromisos afectan a la evaluación dirigiendo o apartando a los individuos de situaciones que representen amenaza, daño o beneficio, mediante la

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adaptación y de su sensibilidad a las señales que recibe del entorno. Cuanto más profundo es un compromiso es mayor la probabilidad de daño o desafío; aunque también este alto grado de compromiso puede inducir al individuo a determinadas acciones adaptativas que puedan aportarle esperanza. Personalidad: Este constructo de acuerdo con Ribes y Sánchez (1990; citados por Ribes, 1990) se llaman estilos interactivos – personalidad -. Dado que este término psicólogo no está referido a una estructura interna que causa conductas, sino como modos particulares de actuar frente a situaciones. Así, los estilos interactivos, implican la manera idiosincrásica y consistente en que una persona se enfrenta con una situación dada. Los estilos, modulan la velocidad, la oportunidad y la precisión de las conductas requeridas para una situación que demanda eficacia. Cabe anotar, que la situación comprende un conjunto organizado de contingencias o relaciones condicionales entre las acciones de una persona y las de otro u otros así como con los objetos presentes o referidos a través del lenguaje. Desde el enfoque conductista interactivo, se concibe la personalidad como estilos interactivos que se configuran en función a situaciones determinadas. Como señala Ribes (1990, p. 80) “Las diferencias individuales, son significativas cuando tipifican a un individuo, como un individuo que se comporta...”. De esta manera, quedan eliminadas, las teorías que distinguen las acciones sin tomar en cuenta al individuo que las realiza, y aquellas que clasifican al individuo dentro de un determinado tipo. De los doce arreglos contingenciales (Ribes, 1990), en la presente investigación se tomarán 4 estilos interactivos:

y motivos están asociados como factores de riesgo al consumo de las drogas? Método Población y Muestra: La población lo constituyen todos los estudiantes de psicología de universidades públicas y privadas de Lima Metropolitana que se encuentran matriculados en el calendario académico 2006, y que se encuentran en el pregrado. En este sentido, incluye a jóvenes de ambos sexos, con edades entre los 17 y 30 años cumplidos al momento de la evaluación. Para el presente estudio se ha considerado una muestra no probabilística del tipo por conveniencia que asciende a 500 sujetos. Criterios de inclusión: Lugar de residencia (Lima Metropolitana), jóvenes universitarios. Criterios de exclusión: jóvenes universitarios con tratamiento médico (psiquiátrico) y los que no quieran colaborar con responder a las encuestas. Diseño y Variables: La investigación correspondiente será de diseño noexperimental o ex-post-facto, de tipo correlacional (Alarcón, 1991; Hernández, Fernández y Baptista, 1998; Kerlinger, 1994). Siendo desde el punto de vista de la naturaleza relacional entre las variables una investigación multivariante (Kerlinger y Lee, 2002; Polit & Hungler, 1997). Las variables de estudio son: Variables de relación: • Consumo de drogas (alcohol, tabaco y sustancias psicoactivas).

1) Tendencia al riesgo: Es la tendencia a interactuar de un modo peculiar bajo condiciones de probable ganancia o pérdida de algo.

• Asertividad, Personalidad y Motivos

2) Tolerancia a la frustración: Mantenimiento de la ejecución de las tareas, a pesar de interferencias imprevisibles o demora de las consecuencias esperadas.

• Ajuste psicológico (no psiquiátricos, o con tratamiento médico).

3) Tendencia a la transgresión: Responder ante normas que indican no responder.

Encuesta sociodemográfica y de consumo de drogas:

4) Impulsividad no-impulsividad: Correspondencia de la conducta a las condiciones disposicionales o no disposicionales, en una situación cuyos estímulos son diferentes e inesperados. En el contexto de lo descrito en la presente investigación nuestros problemas a resolver son: ¿Cómo están asociados la asertividad, motivaciones y la personalidad (estilos interactivos) con el consumo de drogas en estudiantes universitarios? y ¿qué estilos interactivos

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Variables de control:

Instrumento y Materiales:

Se ha construido de modo específico para propósitos de la investigación. Contiene preguntas con opciones de respuesta, dicotómicas, politómicas y opción múltiple (para detalles véase Anexo). Este instrumento tiene por objetivo recabar los datos socio-demográficos así como para identificar el consumo de sustancias psicoactivas. Las preguntas están relacionadas con la cantidad y frecuencia con que se consumieron durante el último mes y en el último año, así como la prevalencia de vida.

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Escala de Asertividad: Es un autoreporte situacional Adaptado por Michelson (1987), tiene por objetivo evaluar la asertividad. Este instrumento tiene por finalidad determinar el estilo genérico de interacción social de cada individuo: agresivo, pasivo y asertivo. Consta de 25 reactivos. Para su uso en nuestra investigación se estimarán sus propiedades psicométricas correspondientes. Cuestionario de Personalidad (estilos interactivos): La Lista de Chequeo Conductual de estilos Interactivos ha sido diseñada por Montes de Oca (1996) y ha sido validado mediante los criterios de jueces y de constructo (Inga y Montes de Oca, 1999). Este instrumento permite identificar siete estilos siguientes: Toma de decisiones, tendencia al riesgo, tolerancia a la frustración, nivel de logro, tendencia a la transgresión, impulsividad- no impulsividad. La lista de Chequeo consta de 28 ítems y dentro de ellos se incluyen 4 reactivos de veracidad. Para efectos de la presente investigación se han estimado nuevas propiedades psicométricas de validez (contenido y constructo), confiabilidad (consistencia interna) con muestra universitaria (ver resultados). Cuestionario de Motivos para Beber (adaptado para consumo de drogas) Cuestionario desarrollado por Cooper (1994, véase Chau), fue traducido y validado en Perú por Chau (1998). Chau encontró una consistencia interna estimada para la escala de 0.75; con respecto a la confiabilidad para cada área los resultados fueron: Motivos de Estimulación un alfa de 0.89; Motivos de Afrontamiento un alfa = 0.87, Motivos de Conformidad = 0.90 y para el área de Motivos Sociales = 0.88 respectivamente. Se hallaron nuevos índices de confiabilidad y validez, así como baremos para su interpretación en una investigación reciente para estudiantes universitarios (Figueroa, Córdova, Capa, Ardiles y Vallejos, en prensa). Este autoreporte evalúa 4 áreas: motivos de estimulación, motivos de afrontamiento, motivos de conformidad y motivos sociales. Cada área tiene cinco ítems que se evalúan en una escala que va desde 0 a 4 (nunca, casi nunca, algunas veces, casi la mitad del tiempo, la mayor parte del tiempo). Procedimientos: A efectos de aplicar los instrumentos a la muestra se ha entrenado a 20 estudiantes de psicología de tercer año como encuestadores. La aplicación de los instrumentos se realizó de modo colectivo e individual en una sola sesión de evaluación en las distintas Facultades de Psicología de las Universidades que existen en Lima Metropolitana.

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Previa a la aplicación de los instrumentos los evaluadores han explicado a los estudiantes sobre la naturaleza e importancia de los mismos, tanto para la comunidad estudiantil universitaria, como para la sociedad peruana misma. Asegurándoles guardar el más completo anonimato de sus respuestas, razón por lo cuál se les pidió que no escriban sus nombres o nada que los identifique. Luego de depurar los instrumentos aplicados se ha procedido a construir la base de datos en el programa estadístico SPSS versión 13 para realizar todos los análisis estadísticos correspondientes. Resultados Confiabilidad de la Lista de Chequeo Conductual de Personalidad – Estilos Interactivos: En la Tabla 1 se presenta las estimaciones de la confiabilidad como consistencia interna mediante los índices del Alpha de Cronbach para cada estilo interactivo. Los coeficientes Alpha son en su mayoría superiores a 0.30, estos coeficientes desde el punto de vista de los supuestos de la teoría estadística en relación al número pequeño de items, muestran una buena consistencia interna (Streiner y Norman, 1989). Tabla 1 Estimaciones de confiabilidad mediante el coeficiente Alpha Estilos Interactivo Toma de decisiones Tendencia al riesgo Tolerancia a la frustración Nivel de logro Tendencia a la transgresión Impulsividad

N° de items 4 4 4 4 4 4

Alpha 0.5237 0.2181 0.2619 0.3162 0.3331 0.4010

Validez de contenido de la Lista de Chequeo Conductual de Personalidad – Estilos Interactivos: Luego de que hemos modificado el contenido semántico y sintáctico de algunos reactivos de la Lista de Chequeo (versión de Montes de Oca, 1996; revisada por Inga y Montes de Oca, 1999) por cuestiones de parsimonia, claridad y precisión se ha sometido a un análisis cualitativo para la validez de contenido. La Lista de Chequeo de Estilos Interactivos es un instrumento de autoreporte situacional, es decir cada ítem o reactivo tiene un estímulo situacional que describe o plantea una situación de interacción y tres opciones de respuesta que describen modos o estilos de interacción singular con distintos criterios de valoración social, en razón de cada comportamiento es valorado por su ajuste funcional a las situaciones demandantes. Los ítems donde hemos hecho modificaciones a la versión de Montes de Oca (1996) se describen en la

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siguiente Tabla: Tabla 2 Resumen descriptivo de las modificaciones a la Lista de Chequeo Conductual de Estilos Interactivos de Montes de Oca

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Con el propósito de determinar la validez de contenido de la Lista de Chequeo se pidió a 7 jueces analizar de forma independiente si los ítems son o no elementos que corresponden al universo de las dimensiones de la escala.

33

Energizantes Extasis

0,9

Cocaína

1,3

Pasta

0,9 6,2

A cada uno de los jueces se les entregó el instrumento junto con una tabla de especificaciones diseñado ex profeso para la valoración de los ítems. Las respuestas a cada reactivo fueron calificadas con el valor de 1 si estaban de acuerdo y 0 si estaban en desacuerdo. Para cuantificar los hallazgos se aplicó el coeficiente V de Aiken (Escurra, 1988).

Figura 2. Prevalencia anual en el consumo de drogas

Como se puede apreciar en la Tabla 3, los resultados indican que todos los jueces coinciden de forma significativa, en sus apreciaciones respecto a la valoración de la Lista de Chequeo de Estilos Interactivos en su forma global.

Se aprecia en la Figura 3 que el índice de consumo de drogas de los últimos 12 meses es menor al de la prevalencia de vida. Observándose variaciones significativas de reducción en el consumo de cigarrillos, alcohol, marihuana y bebidas energizantes.

Marihuana

74

Alcohol

63,4

Cigarrillos 0

20

40 Porcentaje

PA 100

Tabla 3

47,3

Energizantes 2,7

Extasis Cocaína

2,7

Pasta

2,2 12,9

Marihuana

92

Alcohol 74,9

Cigarrillos 0

20

40

60

80

100

Porcentaje

Figura 1. Prevalencia de vida en el consumo dedrogas En la Figura 2 se muestra la prevalencia anual de consumo. Observándose que una cantidad muy grande de los estudiantes universitarios han consumido alcohol y tabaco en los últimos 12 meses. Aproximadamente 7 de cada 10 estudiantes han consumido alcohol y 6 de cada 10, cigarrillos. Entre las drogas no sociales 6% consumió marihuana.

Revista Investigaciones Psicológicas

74,9

70

PV

74

63,4

60 50

47,3

40

33

30 2,7 1,3

2,7 0,9

Energizantes

2,2 0,9

Extasis

Marihuana

Alcohol

0

Cocaína

12,9 6,2

10

Pasta

20

Cigarrillos

Como se observa en la Figura 1 una cantidad muy grande de los estudiantes universitarios han consumido alcohol y tabaco en algún momento de su vida. Es decir, aproximadamente 9 de cada 10 estudiantes han consumido alcohol y 7 de cada 10 cigarrillos. Entre las drogas no sociales 13% universitarios consumió alguna vez marihuana.

80

Porcentaje

p V de Aiken 1.00 ** 0.008 1.00 ** 0.008 1.00 ** 0.008 1.00 ** 0.008 Jueces = 7

Test Contiene el test palabras difíciles de entender El cuestionario esta suficientemente detallado Orden de preguntas establecido adecuadamente Adecuado longitud del cuestionario ** p < 0.01

80

92

90

Coeficientes V de Aiken para validez de contenido de la escala

60

Figura 3. Análisis comparado en prevalencia de vida y prevalencia anual en el consumo de drogas Se observa en la Tabla 4 que con excepción de la impulsividad, todos los demás estilos interactivos se encuentra relacionado de manera significativa con la asertividad. En tanto que la toma de decisiones, tendencia al riesgo y tolerancia a la frustración se encuentran relacionados de manera positiva con la asertividad; la tendencia a la transgresión guarda una relación negativa con la asertividad. Tabla 4 Coeficientes de correlación de Pearson para estilos interactivos y asertividad Estilos Interactivos

Asertividad r p

Toma de decisiones 0,271** Tendencia al riesgo 0,168** Tolerancia a la frustración 0,134* Tendencia a la transgresión - 0,148* Impulsividad - 0,050 * La correlación es significativa al nivel 0,05 ** La correlación es significante al nivel 0,01

0,000 0,006 0,022 0,013 0,229

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Se aprecia en la Tabla 5 que, entre los motivos de consumo de drogas, la de estimulación y de conformidad se encuentran relacionados de manera significativa y negativa con la asertividad. Es decir, cuanto mayor conducta asertiva despliegan los estudiantes menores son las probabilidades de consumir drogas por motivos de estimulación o de conformismo.

Tabla 7 Análisis de Regresión Múltiple para la variable dependiente Consumo de drogas. R Múltiple R Cuadrado R Cuadrado Ajustado Error estándar de la estimación

Los motivos de afrontamiento y los sociales no se encuentran relacionados con la asertividad.

Coeficientes de correlación de Pearson para motivos de consumo y asertividad.

Asertividad r p

Motivos

Motivo de estimulación - 0.128* Motivo de afrontamiento - 0.093 Motivo de conformidad - 0.195** Motivo social - 0.063 * La correlación es significativa al nivel 0,05 ** La correlación es significante al nivel 0,01

0.028 0.083 0.002 0.174

Se observa en la Tabla 6 los coeficientes de correlación para cada una de las relaciones entre los estilos interactivos y los motivos por los que se consumen las drogas. El estilo interactivo de toma de decisiones se encuentra relacionado de manera altamente significativa y negativa con todos los motivos de consumo. De otro lado, la tendencia al riesgo, la tolerancia a la frustración y tendencia a la transgresión no se encuentran relacionados con los motivos de consumo. También se aprecia que la impulsividad se encuentra relacionado de manera positiva con los motivos de estimulación y sociales. Tabla 6 Coeficientes de correlación de Pearson para estilos interactivos y motivos de consumo Estilos Interactivos Toma de decisiones Tendencia al riesgo Tolerancia a la frustración Tendencia a transgresión Impulsividad

Análisis de varianza Suma de cuadrados Gl Regresión Residual Total

Tabla 5

Motivos de estimulación r p -,245** 0.000

Motivos de afrontamiento r p -,201** 0.001

Motivos de conformidad r p -,361** 0.000

,032

0.314

,019

0.388

-,115*

,046

0.243

,002

0.490

-,041

,077

0.124

-,005

0.471

,166**

0.006

,079

0.118

Motivos sociales r -,221**

p 0.000

0.042

,009

0.448

0.267

,042

0.263

,000

0.498

,056

0.200

,001

0.493

,136*

0.020

* La correlación es significativa al nivel 0,05 ** La correlación es significante al nivel 0,01

0.558 0.312 0.290 4.638

1859,728 4108,252 5967,980

Media cuadrática 309,955 21,509

6 191 197

F

Sig.

14,410

.000

Variables en la ecuación Variables (Constante) Asertividad Motiv. estimulación Motiv. afrontamiento Motiv. conformidad Motiv. sociales Estilos interactivos

Coeficientes estandarizados Beta -,158 ,408 ,116 -,348 ,124 -,137

t 5,637 -2,408 3,468 1,232 -4,055 1,116 -2,169

Sig. ,000 ,017 ,001 ,219 ,000 ,266 ,031

Estadísticos de colinealidad Tolerancia FIV ,840 ,260 ,406 ,489 ,291 ,909

1,191 3,839 2,464 2,047 3,437 1,100

Los pesos beta estandarizados, indican que la asertividad, los estilos interactivos y la motivación de conformidad están asociados negativamente con el consumo; en tanto que los motivos de estimulación y el consumo presentan una relación positiva. Siendo este último tipo de motivos el de mayor capacidad explicativa en el consumo de drogas. La Tabla 8 contiene los resultados del análisis de regresión logística. La valoración del ajuste global del modelo es confirmado con la R2 de Cox y Snell como con la R2 de Nagelkerke, las que se encuentran dentro del rango esperado entre 0 y 1. Una medida final de ajuste del modelo es el valor de Hosmer y Lemeshow, que mide la correspondencia de los valores reales y predichos de la variable dependiente; en este caso un valor chi cuadrado no significativo (p>0.05) indica un buen ajuste del modelo. En consecuencia todas estas medidas respaldan la aceptación del modelo analizado. Como se puede apreciar entre las variables consideradas en la ecuación logística los motivos de estimulación y afrontamiento están asociados de manera positiva con el consumo de las drogas, y de modo similar la impulsividad. Como se observa en la Tabla 8 los valores odds ratio hallados indican que las motivaciones de estimulación y de afrontamiento representan factores de riesgo. Así mismo se observa que el estilo interactivo de impulsividad se constituye en un factor de riesgo altamente significativo para el consumo de las drogas, porque las probabilidades de consumo se incrementan en un 50%.

Como se observa en la Tabla 7, la ecuación del modelo de Regresión Lineal Múltiple es altamente significativo (F = 14.4; p<.01). Los variables independientes explican el 31% de la variación total del consumo de drogas en los estudiantes universitarios.

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Tabla 8 Valores Odds Ratio de los factores de riesgo estimados mediante Regresión Logística Ajuste Global del Modelo Final -2 log de la verosimilitud (-2LL) : 192.989 R cuadrado de Cox y Snell : 0.362 R cuadrado de Nagelkerke : 0.488 Chi-cuadrado 10,289

Prueba de Hosmer y Lemeshow

gl 8

Variables incluidas en la ecuación Variable Motivo de estimulación Mot. de afrontamiento Motivo de conformidad Motivo social Toma de decisiones Tendencia al riesgo Tolerancia frustración Tendencia transgresión Impulsividad Constante

B ,218 ,198 ,115 ,014 ,022 ,164 -,116 -,143 ,405 5,017

E.T. Wald ,073 8,964 ,075 7,045 ,075 2,342 ,062 ,050 ,128 ,029 ,121 1,827 ,128 ,818 ,124 1,329 ,128 10,009 2,579 3,784

gl 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1

Sig. ,003 ,008 ,126 ,823 ,865 ,177 ,366 ,249 ,002 ,052

OR 1,243 1,220 ,892 1,014 1,022 1,178 ,891 ,866 1,499 ,007

p 0.245

IC 95% Inferior Superior 1,078 1,434 1,053 1,412 ,770 1,033 ,897 1,146 ,795 1,314 ,929 1,495 ,693 1,145 ,679 1,106 1,167 1,926

Discusión De modo similar a otros estudios (Capa & Vallejos, 2004; Capa, Pezúa, Morales, Vallejos, Romero y Lombardi, 2005; CEDRO, 2004), en cuanto a prevalencia de vida, una vez más se corrobora que entre las drogas sociales de mayor consumo en la población universitaria limeña destaca en primer lugar el alcohol (92%), luego el tabaco (74.9%), en tercer lugar las bebidas energizantes (47.3%); y entre las drogas ilegales predomina el consumo de marihuana (12.9%). De otra parte, si bien los datos de la prevalencia anual de consumo indican una reducción significativa en contraste a la prevalencia de vida, para todas las drogas; otro de los hallazgos importantes que va fortaleciendo lo reportado en un estudio anterior (Capa et al., 2005) es que el tabaco presenta el mayor potencial adictivo puesto que del total de quienes alguna vez en su vida lo probaron, un 85% lo hacía en el último año; en cuanto a las otras drogas encontramos que el índice de potencial adictivo es de 80% para el alcohol, 48% para la marihuana y la cocaína. Los análisis de correlación bivariada muestran que la asertividad se encuentra relacionado de manera significativa con los estilos interactivos y los motivos de consumo de drogas. Así vemos que cuanto mayores capacidades en la toma de decisiones y tolerancia a la frustración se dispone mayor es la probabilidad de comportarse asertivamente, e inversamente a mayor tendencia a la transgresión menor conducta asertiva. De otra parte, nuestros datos evidencian que cuanto más asertivamente se comporten los estudiantes menores son las probabilidades de que consuman drogas por motivos de estimulación o de conformismo. La mayoría de las investigaciones sobre drogas en el Perú son principalmente estudios de tipo encuesta (Ferrando, 1992a; Cedro, 1993, 1997, 2004; Contradrogas-INEI, 1998, DEVIDA, 2003), donde no se ha analizado

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ni elaborado modelos explicativos que contengan variables psicológicas. Por otro lado, hasta la fecha, son muy escasos los estudios que reportan la magnitud del consumo de drogas en población universitaria (Capa y Vallejos, 2004; Capa et al., 2005; CEDRO, 2004; Figueroa, Córdova, Ardiles, Capa y Vallejos, 2002). En este sentido una de las contribuciones más importantes de la presente investigación es la de ofrecer evidencias empíricas que respaldan a la hipótesis de que cuando la asertividad es alta y los motivos como los estilos interactivos son positivos entonces el consumo de las drogas son muy bajos; la ecuación del modelo de Regresión Lineal Múltiple es altamente significativo (F = 14.4; p<.01). Los variables independientes (asertividad, motivos y estilos interactivos) explican el 31% de la variación total del consumo de drogas en los estudiantes universitarios. De otro lado, los valores odds ratio estimados mediante el análisis de regresión logística nos indican que las motivaciones de estimulación y de afrontamiento representan factores de riesgo para el consumo de drogas. Así mismo encontramos que el estilo interactivo de impulsividad se constituye en un factor de riesgo altamente significativo para el consumo de las drogas, porque las probabilidades de consumo se incrementan en un 50%. Referencias l

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FACTORES PSICOSOCIALES Y DEMOGRÁFICOS ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS EN ADOLESCENTES DE UNA ZONA URBANO POPULAR DE LIMA METROPOLITANA PSYCHOSOCIAL AND DEMOGRAPHIC FACTORS ASSOCIATED WITH THE CONSUMPTION DRUG TEENAGERS IN AN AREA OF LIMA URBAN POPULAR METROPOLITAN Walter Capa1 , Miguel Vallejos y Roxana Cárdenas Instituto de Investigaciones Psicológicas, UNFV

Resumen

Abstract

Se analiza la prevalencia del consumo de drogas, así como la relación entre los factores sociodemográficos y psicosociales con el consumo de alcohol y tabaco en adolescentes residentes en una zona urbano popular en Lima Metropolitana. Se estimó una muestra probabilística de 420 escolares de secundaria de ambos sexos, con edades entre los 12 y 18 años. Se utilizó un diseño no experimental de tipo descriptivo correlacional. Se empleó la Escala de Satisfacción Familiar de Olson & Wilson modificado, la escala de percepción social de las drogas y la ficha sociodemográfica. Los resultados indican que la edad de inicio en el consumo de alcohol y tabaco se presenta a partir de los 8 años. Los índices de prevalencia de vida evidencian que la sustancia más consumida es el alcohol (57.1%) y luego el tabaco (40%), siendo la marihuana la tercera sustancia más consumida pero la primera de mayor consumo entre las drogas ilegales. Los valores odds ratio indican que la condición de sexo masculino representa un factor de riesgo para el consumo. De otra parte, la primera etapa de la adolescencia representa un factor de protección, sin embargo conforme se incrementa la edad las probabilidades de consumo son mayores, constituyéndose para el tercer grupo etario (16 a 18 años) en un factor de riesgo. Cuando la familia es disfuncional las probabilidades de consumo tanto del alcohol como del tabaco se incrementan hasta más de 3 veces. Asimismo, tener amigos consumidores de drogas sociales y marihuana constituyen factores de riesgo que incrementan las probabilidades de consumo tabaco y alcohol por más de 3 veces y

The prevalence of the consumption of drugs is analyzed, as well as the relationship between the factors demographic and psychologists with the consumption of alcohol and tobacco in resident adolescents in a popular urban area in Metropolitan Lima. He was considered a sample probabilistic of 420 scholars of secondary of both sexes, with ages between the 12 and 18 years. A non experimental design of type descriptive correlation was used. The Scale of Family Satisfaction of Olson & Wilson was used, the scale of social perception of the drugs and the record demographic. The results indicate that the beginning age in the consumption of alcohol and tobacco is presented starting from the 8 years. The indexes of prevalence of life evidence that the most consumed substance for the adolescents is the alcohol (57.1%) and then the tobacco (40%), being the marijuana the third substance but consumed but the first of more consumption among the illegal drugs. The securities odds ratio indicate that the condition of masculine sex represents a factor of risk for the consumption. Of another part, the first stage of the adolescence represents a protection factor, however conform to it increases the age the consumption probabilities they are bigger, constituting stops the third group (16 to 18 years) in a factor of risk. We also find that when the family not functional the consumption probabilities so much of the alcohol ace of the tobacco they plows increased until than it lives 3 you cheat in the adolescents. Also, to have friends consumers of social drugs and marijuana constitutes factors of risk that

Magíster en Psicología de la Salud. Profesor – Investigador en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Federico Villarreal. Correspondencia: Av. Colonial 450, Lima 1 – Perú; Facultad de Psicología – Universidad Villarreal. Correo electrónico: wcapa7@yahoo.es. 1

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media. Finalmente, el uso del tiempo libre como ocio social representa un factor de riesgo tanto para el consumo de tabaco como el alcohol, contrariamente si el tiempo de ocio se utiliza productivamente en actividades académicas, culturales, familiares y recreativas saludables, entonces el uso del tiempo libre resulta ser un factor protector. Palabras clave: satisfacción familiar, percepción, uso del tiempo libre, consumo de drogas, factores demográficos, prevalencia, riesgo.

En las últimas décadas se ha registrado un alto grado de preocupación por el aumento de la disponibilidad de diversas sustancias psicoactivas y el incremento de los problemas sanitarios y legales derivados de las adicciones. El problema de las adicciones sigue siendo de gran preocupación, basta con analizar la última encuesta nacional sobre la prevención y consumo de drogas (DEVIDA, 2003) donde los indicadores no son alentadores, sino que ponen en cuestionamiento las diversas intervenciones desde el ámbito represivo hasta el preventivo, indicadores que nos señalan que sigue siendo una necesidad contar con diversas estrategias para la lucha de este flagelo, estrategias que deben estar diseñadas para afrontar de manera eficiente los problemas de las adicciones. El comportamiento de consumo se presenta con una tendencia creciente en la mayoría de las drogas, así como, la aparición del consumo de nuevas drogas, que hasta las últimas investigaciones no se presentaban, como es el caso de las drogas de diseño (CONTRADROGAS, 1998; DEVIDA, 2003). En el último estudio se remarca la preocupación por la población adolescente, que marca la pausa con una prevalencia anual del consumo de drogas significativo en comparación con los demás grupos etarios. Si bien los estudios cada vez nos dan más luces sobre el crecimiento del consumo de drogas, así como en la reducción de la edad de inicio (Castro de la Mata y Rojas, 1995), la niñez es la población de mayor riesgo en sufrir las consecuencias nefastas de estas sustancias. En este sentido, los estudios de los factores de riesgo cada día son de mayor interés (Climent, de Aragón y Plutchik, 1989; OSAP, 1991; Anicama, 1993; Perales y Sogi, 1995), planteando un diagnóstico de la situación actual y sentando las bases para la orientación y evaluación de programas de prevención y brindando información para las decisiones políticas sobre esta delicada situación que afectan el bienestar del individuo y la sociedad. Hasta la fecha no existen indicadores directos que nos señalen como se presenta la conducta de consumo de drogas en poblaciones de alto riesgo, tan sólo

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increase the probabilities of consumption tobacco and alcohol for more than 3 and a half times. Finally, the use of the free time as social leisure represents a factor of so much risk for the consumption of tobacco like the alcohol, contrarily if the time of leisure is used productively in healthy academic, cultural, family and recreational activities, then the use of the free time turns out to be a protective factor. Key words: family satisfaction, perception, use of the free time, consummate of drugs, factors demographic, prevalence, risk.

podemos inferir su situación de riesgo haciendo una lectura de los estudios donde indican que la población comprendida entre los 12 a 19 años presentan un consumo de drogas bastante diferenciado a otras edades; así como, también presentan sentimientos de desilusión, amargura y rabia por los problemas del desempleo, pobreza y la corrupción (Anales de salud mental, 2002; DEVIDA, 2003). Asimismo en una muestra de estudiantes preuniversitarios Córdova, Capa, Panduro y Vallejos (1999) identificaron que entre las mujeres el nivel de expresión de ideas y sentimientos constituye una variable asociada significativamente con la edad de inicio del consumo. Familia y consumo de drogas Cuando nos referimos a la familia, el cuadro ideal es un sistema familiar fuerte, que va creciendo como un todo, pero a la vez permite y estimula el desarrollo de cada individuo en su seno. Todos los miembros desempeñan su rol natural y emocional como es debido, cada quien practica y contribuye a las reglas que rigen al sistema, así como cada uno es capaz de hacer un intercambio del poder personal para cumplir con sus necesidades humanas, y cada miembro ama a los demás con un amor libre e incondicional (Amaya, 1992). El desenganche a edades tempranas por los niños de sus familias y el establecimiento de interacciones con grupos de pares no normativos aumenta el riesgo de resultados adversos (p. e. fracaso escolar, desorden de conducta, abuso de sustancia) para el adolescente (Loeber y col., 1991; Tarter y col. 1993 citado por Stanton y Todd, 1980). Por el contrario, los niños que se desenganchan de familias disfuncionales para afiliarse con pares convencionales y son supervisados por adultos (modelos positivos) son mas probables a experimentar buenos resultados durante la adolescencia. En consecuencia resulta importante identificar los factores que promueven el desenganche de los niños a edades tempranas de sus familias y propicie la interacción con grupos de pares desviados. Si bien sabemos que una historia paternal de abuso de sustancia y el temperamento difícil en padres e hijos

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son los factores que han sido relacionados a desenganches a edades tempranas y las afiliaciones a pares desviados (Blackson y Tarter, 1994; Blackson y col., 1994 citado por Stanton y Todd, 1980), sin embargo, el alcance con el cual estos factores de riesgo influyen conjuntamente en la afiliación a pares desviados, se desconoce. Los estudios también han demostrado una prevalencia mayor de abuso infantil entre niños de padres alcohólicos comparado con hijos de padres no alcohólicos. Además, otros estudios han encontrado mayor abuso infantil entre adolescentes delincuentes vs. no delincuentes. El crecer en una familia disfuncional caracterizada por el abuso parental y las prácticas de disciplina maladaptativas parecen predisponer al niño a adquirir distorsiones cognitivas que involucran la autoculpa así como situaciones y eventos de personalización. Los hijos de los que abusan de sustancias reportan tener mayores falsas atribuciones cognitivas pronunciadas que los hijos de los que no consumen. Se hipotetiza que los niños que tienen un temperamento difícil y crecieron en una familia disfuncional pueden estar predispuestos a desarrollar falsas atribuciones al interpretar las intenciones de otros durante las interacciones sociales. Por esto se entiende que las falsas atribuciones cognitivas de los niños puede ser un factor importante que promueve su afiliación con pares desviados donde el rango de conductas aceptables (p.e. vandalismo, robo, pelea y uso de drogas) tiene una baja probabilidad de ser malinterpretada y tales conductas son inmediatamente reforzadas por la aceptación de los pares. Notablemente, la afiliación con pares involucrados en conductas delincuenciales está asociado con la aceptación de conductas desviadas e interpretación de conductas desviadas como normativa (Stinglass, 1999). La calidad del vecindario donde los niños están creciendo puede ser también un factor importante de la tendencia a un resultado adverso en niños. El estatus socioeconómico y los porcentajes de crímenes del vecindario pueden contribuir a la etiología del desajuste psicosocial. Es importante examinar estos aspectos del ambiente social cuando se estudia la conducta infantil (Vacca,1998). Así mismo, hablar de adicción en la familia, es hablar de los efectos devastadores de este flagelo que puede destruir una familia tan bien formada y unida, y los que siguen existiendo con muy pocas señales externas de malestar pero pagan un alto coste por fingir esta normalidad (Amaya, 1992). Cuando una familia tiene entre sus miembros una persona adicta, hay frecuentes conflictos o graves problemas como resultados de los estados de ánimo negativo, cambiantes e impredecibles del consumidor, así como de su conducta errática, que incluye ausencias inexplicadas e incapacidad de llevar una vida adaptada. De modo creciente, el adicto descuida responsabilidades y se aporta de las actividades familia-

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res, prefiriendo gastar su tiempo en consumir solo o en compañía de otros consumidores. Si el adicto es la esposa u otro pariente cercano, los demás miembros de la familia experimentan sentimientos de perdida y rechazo profundo. Si el adicto es un adolescente que permanece a fuera por las noches, vulnerando el horario familiar, los padres acostumbran a sentirse frustrados e irritados al comprobar que son incapaces de ejercer un control efectivo. En cualquier caso, los adictos empiezan a mostrarse cada vez mas defensivos reticentes, hostiles e incluso, violento, cuando han de dar cuenta de su conducta irresponsable. Su comunicación con el resto de la familia prácticamente desaparece. Es decir se produce una desestabilización en la familia alterando seriamente los roles e incluso rompiendo la relación entre sus miembros. Frente a esto emergen dos bandos: el que quiere proteger y ayudar, y el grupo de critica. Dando lugar al surgimiento de alianza del adicto con algún miembro de la familia, profundizando con ello aun mas la desestabilización (Fleming y Lawton, 1994; Wasthon, 1995). Representación Social En nuestra sociedad el uso de drogas tiene una valoración negativa desde lo socialmente legitimado, a excepción de las drogas lícitas como tabaco, alcohol y tranquilizantes. Además, en el discurso hegemónico el consumo de drogas obedece a la acción disfuncional de un individuo que no se encuentra integrado al sistema ni actúa como éste espera que lo haga, siendo catalogado frecuentemente como drogadicto, delincuente, vago, enfermo, etc. Frente a este discurso, existen grupos en la sociedad que perciben el consumo de drogas (tanto lícitas como ilícitas) desde otra perspectiva, en la cual dicho consumo se asocia al placer, la creación, recreación y el ejercicio de la libertad individual. El concepto subyacente a la expresión representación social tiene una acreditada base sociológica, por lo menos desde que Durkheim (Megias et al., 2000) acuñara el concepto de representación colectiva como un fenómeno social, con diversos grados de complejidad, y opuesto a la simple de representación individual. También Mauss (Megias et al., 2000) se referiría a la representación colectiva como ese “fondo íntimo de la vida social” que expresa un “estado” del grupo social, que simboliza su estructura, su forma de reaccionar y los sentimientos que el grupo tiene de él mismo y de sus intereses. Se entiende por representación social el producto y el proceso de construcción cognitiva de lo real (Moscovici-Hewstone,1986 y Kaes,1968; citados por Megias et al., 2000). Constituyen sistemas cognoscitivos con una lógica y lenguaje propios. No son meramente opiniones, imágenes o actitudes, sino teorías o “ramas del conocimiento” que descubren y organizan la realidad: cumpliendo a la vez una doble función: a) establecer un orden que permita a los individuos orientarse en un mundo material y social para domi-

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narlo; b) posibilitar la comunicación entre los miembros de una comunidad dándoles un código para el intercambio social y uno para nombrar y clasificar los diferentes aspectos de su mundo, de su historia individual y grupal

camente importante de adolescentes y jóvenes vive como absolutamente normales, propias de su edad y del grupo con el que se relaciona y que adquiere todo su sentido en la utilización del tiempo libre y las actividades desarrolladas en torno al ocio y la diversión.

Del hecho de representar se desprenden cinco características:

El uso del tiempo libre o de ocio puede constituirte en un recurso importante para el desarrollo personal, social y económico. En este sentido, un aspecto importante para la calidad de vida, puesto que puede fomentar una buena salud general y bienestar. Sin embargo, el uso inadecuado puede conllevar a una serie de problemas personales y sociales. Son diversas las investigaciones realizadas en el exterior, que ponen de manifiesto que las actividades de ocio de los adolescentes y jóvenes está asociado al consumo de drogas (Martín, 1998; Sánchez, Moncada y Diez, 1998, Sánchez, 2002). La asociación entre drogas y diversión, ha provocado que el uso de ciertas drogas (alcohol y tabaco fundamentalmente) se configuren como una actividad fundamental en el tiempo libre de ocio de los adolescentes y jóvenes, en particular durante los fines de semana, realizados en grupos y en espacios públicos e incluso compatibilizándose el uso de estas sustancias con actividades académicas y/o laborales.

1) La representación se produce siempre en relación con un objeto: es un acto de pensamiento por medio del cual se vincula con un objeto, es el representante “mental” del objeto, acontecimiento, persona, idea, emparentándose por esta razón con el símbolo. 2) A través del proceso de representación lo abstracto se concretiza transformándose en una imagen estructurada, la idea se materializa y cosifica. Aquí se emplea el término de imagen en el sentido de figura o conjunto figurativo, conjunto de rasgos de carácter concreto. 3) Tiene un carácter constructivo: no es una simple reproducción, sino que el acto de representar implica siempre una parte de construcción y reconstrucción, cada uno de los elementos adquiere existencia real; de elementos del pensamiento se transforman en elementos de la naturaleza, que además, se consideran referentes del concepto. Son, por lo tanto, un factor constitutivo de la realidad social. 4) Tiene un carácter autónomo y creativo, ya que emplea elementos descriptivos y simbólicos proporcionados por la comunidad que se imponen al sujeto. Las representaciones se integran y superponen unas a otras, organizando su mapa cognitivo; en este sentido son parte del universo individual, pero son autónomas a la conciencia del individuo porque operan en situación de intercambio e interacción y no aisladamente (Palmonari-Doise, 1987; citado por Megias, 2000) 5) Implican, siempre, algo social: las imágenes o representaciones que el sujeto tiene del mundo social no son imágenes individuales, sino compartidas por los integrantes de un grupo. Las categorías que se emplean son categorías del lenguaje, tomadas de un fondo cultural común. Lo social se introduce a través de la comunicación entre los actores sociales, a través del marco de referencia determinado culturalmente, a través de los códigos, valores e ideologías de las posiciones sociales específicas, expresando la pertenencia social del sujeto. Uso del Tiempo Libre: Es de bastante conocido por especialistas e incluso por un número creciente de público seguidor de estos asuntos, que el consumo de drogas se integra dentro de unas pautas de conducta que un sector numéri-

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En nuestro medio una investigación reciente (Figueroa, Córdova, Ardiles, Capa, Vallejos & López, 2003) ha reportado que, mientras más tiempo libre se dispone para actividades de ocio social y se use menos para actividades de desarrollo personal o social es mayor la probabilidad del consumo de drogas en los jóvenes. En el contexto de lo descrito en la presente investigación nuestros problemas a resolver son: ¿En qué medida la percepción social, satisfacción familiar y el uso del tiempo libre están asociados al consumo de drogas en los adolescentes de una zona urbano marginal de Lima metropolitana? Es decir, ¿Cuáles factores psicosociales y demográficos constituyen factor de riesgo en el consumo de drogas en los adolescentes? Método Población y Muestra: La población lo constituyen los adolescentes residentes en una zona urbana popular en Lima Metropolitana. Estos adolescentes son de ambos sexos, con edades entre los 12 y 18 años cumplidos al momento de la evaluación. Para el presente estudio se ha considerado una muestra estimada que asciende a 420 sujetos. Dicho tamaño se ha calculado utilizando la fórmula para poblaciones con tamaño desconocido cuando el estimador es una proporción, con parámetros de un intervalo de confianza del 95%, para un margen de error estimado de 0.05 y proporción de 50%. Criterios de inclusión: Lugar de residencia (urbano popular), adolescentes.

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Criterios de exclusión: Adolescentes con tratamiento médico (psiquiátrico) y los que no quieran colaborar con responder a las encuestas. Diseño y Variables: La investigación correspondiente será de diseño noexperimental o ex-post-facto, de tipo correlacional (Hernández, Fernández y Baptista, 1998; Kerlinger, 1994). Siendo desde el punto de vista de la naturaleza relacional entre las variables una investigación multivariante (Kerlinger y Lee, 2002; Polit & Hungler, 1997). Las variables de estudio son: Variables de estudio: • Consumo de drogas (alcohol, tabaco y sustancias psicoactivas). • Factores psicosociales (percepción social, satisfacción familiar y uso de tiempo libre) • Factores demográficos: sexo, edad, grado de instrucción, tipo de familia, condición de vivienda, número de hermanos, condición laboral de los padres. Variables de control: • Ajuste psicológico (no psiquiátricos, o con tratamiento médico). • Nivel socioeconómico (bajo).

Instrumento y Materiales: Encuesta sociodemográfica y de consumo de drogas: se ha construido de modo específico para propósitos de la investigación. Contiene preguntas con opciones de respuesta, dicotómicas, politómicas y opción múltiple (para detalles véase Anexo). Este instrumento tiene por objetivo recabar los datos socio-demográficos así como para identificar el consumo de sustancias psicoactivas. Las preguntas están relacionadas con la cantidad y frecuencia con que se consumieron durante el último mes y en el último año, así como la prevalencia de vida. Escala de percepción social: Es un instrumento construido por el equipo de investigación español conducido por Megias et al. (2000), instrumento de carácter cualitativo que evalúa dimensiones como: Imagen de las drogas y de los consumidores, percepción y valoración de la peligrosidad de las drogas, percepción de las instituciones que trabajan en el área de las drogas, valores y contravalores y el consumo de sustancias psicoactivas.

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Escala de satisfacción familiar de Olson y Wilson: Esta escala fue diseñada en Estados Unidos por Olson y Wilson con la finalidad de evaluar de manera global la satisfacción familiar y de manera específica sus dos componentes: cohesión y adaptabilidad familiar. Esta escala está constituida en total por 14 ítems. La cohesión familiar está referida a la vinculación entre los miembros de la familia, establecimiento de límites emocionales, el uso del tiempo y el espacio (privacidad), la consideración a los amigos del hijo, la forma y cantidad de veces que toman decisiones en la familia, y la oportunidad de diversión o recreación en la familia. Esta sub escala está constituida por los ítems: 1, 3, 5, 7, 9, 11, 13 y 14. El otro componente, la adaptabilidad familiar, está referido a la oportunidad de expresarse asertivamente en la familia, el control y la disciplina impuesta por los padres, la práctica de negociación en la solución de los problemas familiares, la distribución de roles y reglas en el hogar. Esta sub escala comprende los siguientes ítems: 2, 4, 6, 8, 10 y 12. Esta escala ha mostrado tener buenas bondades psicométricas en los estudios norteamericanos, en nuestro medio Bueno (1996 y 1997) reporta índices aceptables de consistencia interna y de estabilidad. Para efectos de la presente investigación se estiman nuevas propiedades psicométricas de validez (contenido y constructo), confiabilidad (consistencia), así como su respectivo baremo para población escolar. Escala del uso del tiempo libre: Diseñado para conocer el uso y manejo del tiempo libre en los jóvenes universitarios (Figueroa, Córdova, Ardiles, Capa, Vallejos & López, 2003). Evalúa tres dimensiones en el manejo del tiempo del libre: Ocio social o colectivo, ocio activo y ocio provechoso o productivo. La Escala de Uso del Tiempo Libre (TL), consta de 15 ítems y es breve de fácil aplicación. Los resultados de sus propiedades psicométricas muestran indicativos de una buena consistencia interna (ocio social, activo y provechoso: a = 0.60, 0.71 y 0.53 respectivamente) y validez factorial del constructo. Procedimientos: En la primera fase del estudio los procedimientos corresponden a la construcción y adaptación de los instrumentos de investigación. En la segunda fase se ha procedido a identificar los factores demográficos y psicosociales asociados al consumo de las sustancias psicoactivas. Dichas asociaciones se estiman mediante valores Odds Ratio (OR) con la finalidad de identificar en qué medida las variables demográficas y psicosociales se constituyen en factores de riesgo o protección para el consumo de las drogas en la población de adolescentes. Para realizar todos los análisis estadísticos correspondientes se

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han empleado los programa estadístico SPSS versión 11 y el programa multivariante EQS versión 5.7. Resultados Adaptación y propiedades psicométricas de la escala de Satisfacción Familiar Los datos referentes a la confiabilidad y validez de constructo de la escala de satisfacción familiar que se reportan se estimaron sobre la base una muestra de 140 escolares de educación secundaria de colegios nacionales y con residencia en zonas urbano populares en Lima Metropolitana. Confiabilidad: En la Tabla 1 se observa que la Escala de Satisfacción Familiar en su versión modificada presenta una consistencia interna óptimo (α = 0.84). Asimismo las sub escalas muestran índices de consistencia fuerte. Por tanto, cabe concluir que el instrumento es muy confiable.

Validez de constructo Con el objetivo de verificar la validez de constructo de la Escala de Satisfacción Familiar y poder responder a la pregunta ¿qué mide el test? (Cortada de Cohan, 1999) hemos sometido a un análisis riguroso su naturaleza bidimensional (propuesto por Olson y Wilson) mediante dos tipos de análisis factorial: Análisis Factorial Exploratorio (AFE) y Análisis Factorial Confirmatorio (AFC): Análisis Factorial Exploratorio: La prueba de esfericidad de Bartlett, permite rechazar la hipótesis nula, que dice, la matriz de correlación en la población es una matriz de identidad (X2 = 805.2; gl = 91; p<0.001). El valor de la estadística KMO (.902) también es alto. De modo que puede considerarse al análisis factorial como una técnica apropiada o tiene sentido de llevarse a cabo. Se aprecia en la Tabla 2, que la extracción de 2 factores es explicado por el 51.92% de la varianza. Tabla 2

Tabla 1

Estadísticos de la varianza total explicada.

Índice de consistencia interna para la Escala de Satisfacción Familiar. Dimensiones Cohesión Familiar Adaptabilidad Familiar Escala Total

N° de items 08 06 14

Alfa de Cronbach 0.76 0.70 0.84

Validez de contenido de la escala de Satisfacción Familiar: Dado que la escala tiene un origen inglés y una traducción al español con un léxico muy elevado para la mayoría de los escolares de secundaria de nuestro medio sociocultural. Hemos procedido a evaluar la equivalencia conceptual de los ítems y la equivalencia lingüística de los ítems, estos análisis nos han llevado a modificar la escala en su totalidad. Entonces, con el propósito de determinar la validez de contenido de la escala de satisfacción familiar de Olson y Wilson se pidió a 10 jueces analizar de forma independiente si los reactivos son o no elementos que pertenecen al universo de la escala. A cada uno de los jueces se les entregó el instrumento en un formato diseñado ex profeso. Las respuestas a cada reactivo fueron calificadas con el valor de 1 si estaban de acuerdo, y 0 si estaban en desacuerdo. Para cuantificar los hallazgos se aplicó el coeficiente V de Aiken (ver anexos). Los resultados indican que todos los ítems de la escala alcanzan niveles adecuados de significación estadística (p<0.05), lo cual quiere decir que se puede trabajar el instrumento sin mayores modificaciones dado que presenta validez de contenido.

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Autovalores iniciales

Sumas de las saturaciones al cuadrado de la rotación Total % de la % varianza acumulado 4.209 30.064 30.064 3.060 21.857 51.920

Total % de la % Componente varianza acumulado 1 6.044 43.174 43.174 2 1.225 8.747 51.920 3 .913 6.519 58.439 4 .866 6.186 64.625 5 .781 5.581 70.206 6 .758 5.414 75.620 7 .650 4.641 80.262 8 .614 4.389 84.651 9 .483 3.453 88.103 10 .406 2.902 91.006 11 .372 2.659 93.665 12 .353 2.518 96.183 13 .331 2.362 98.545 14 .204 1.455 100.000 Método de extracción: Análisis de Componentes principales.

En la Figura 1 se observa la magnitud del valor propio (VP) asignado a cada factor. De acuerdo al Scree test, tomando como indicador de VP ≥ 1.0, sólo 2 factores forman parte de la pendiente, por lo que se acepta que el número de factores a extraer es dos. El resto de factores al tener un valor propio menos de 1.0 son rechazados como “desperdicios”.

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El programa estadístico multivariante EQS ofrece el ratio de verosimilitud chi cuadrada (X2) para estimar la bondad de ajuste del modelo, así como otros indicadores prácticos para analizar de manera conjunta la calidad del ajuste.

7 6

Autovalor

5 4 3 2 1 0

1

2

3

4

5

6

7

8

9 10 11 12 13 14

Factores

Se puede observar en la Figura 2 que los pesos factoriales de cada variable latente con sus correspondientes variables manifiestas son altas y significativas, por tanto se infiere la existencia de validez convergente. De otra parte, dado que los valores de covarianza (señalada por la flecha curvada) entre los factores (variables latentes) es menor a los pesos factoriales se concluye también la presencia de validez divergente (de discriminación) para la escala de Satisfacción Familiar en su versión modificada.

Figura 1. Scree test de 14 factores (2 son aceptados). En la Tabla 3 se observa la saturación de los ítems en cada uno de los 2 factores. Los pesos factoriales son en su totalidad mayores de 0.35, esto significa que son suficientemente elevados (Rodríguez, Peña & Graña, 2002) o “salientes” (Gorsuch, 1983; véase Corral, Bazán y Sánchez, 2000), lo cual quiere decir que los valores son aceptables (Capa, 2004). Aun cuando los ítems 1, 2, 8, 9, 11, 12 y 13 saturan con pesos significativos en las dos dimensiones, sin embargo su mayor carga corresponde al componente teóricamente esperado. Tabla 3 Matriz de configuración factorial de los items del MBI Items Item1 item2 Item3 Item4 Item5 Item6 Item7 Item8 Item9 Item10 item11 item12 item13 Item14

Componentes Factor 1 Factor 2 (Cohesión) (Adaptabilidad) .388 .572 .470 .553 .650 .528 -.708 .571 .757 .432 .568 .496 .599 .642 .461 .682 .438 .646 .466 .652 .692

Análisis Factorial Confirmatorio Una de las aplicaciones del análisis factorial a partir de la estrategia confirmatoria es la de permitirnos proclamar la validez de constructo de un instrumento de medición (Corral, Frías y González, 2001; Capa, 2004). Este tipo de validez a su vez permite identificar la validez convergente y de discriminación o divergente (Corral et al., 2001).

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Estructura Factorial de la Escala: Satisfacción Familiar

E1

Item 1

Item 2 0.83*

E3

0.76*

Item 3 0.92*

E5

0.78 *

Item 5

0.80*

Item 7

0.91*

Cohesión

Adaptabilidad

0.76*

Item 9

E11

Item 11

E13

Item 13

E14

Item 14

Item 6

E6

Item 8

E8

Item 10

0.88*

E10

0.79* Item 12

0.81*

0.73*

E4

0.83*

0.79* E9

Item 4

0.80*

0.94* E7

E2

E12

X2 = 89.68 (76gl), p = 0.14, CFI = 0.90, RMSEA = 0.05 Bentler-Bonett NonNormed Fit Index = 0.828

Figura 2. Modelo EQS de Satisfacción Familiar mediante el Análisis Factorial Confirmatorio Baremos

Metropolitana.

A efectos de clasificar e interpretar los puntajes que han obtenido los adolescentes en la Escala de Satisfacción Familiar en su versión modificada, se ha estimado la distribución de los puntajes directos en función de los valores percentilares de modo tal que los percentiles 25 y 75 serán los de comparación, dado que estos valores corresponden a las normas universalmente aceptadas para determinar lo adecuado (Alto) o no (Bajo) de un atributo psicológico medido (Aragón, 2004). Esta categorización se lleva a cabo tomando en cuenta la forma de puntuación valorativa para cada ítem, que va de 1 a 5 puntos. En este sentido se puede observar tanto a nivel de puntaje global como de modo específico por ítem una relación directa entre el puntaje mayor y el nivel Satisfacción Familiar. En resumen, se debe interpretar las puntuaciones de la escala del siguiente modo: a mayor puntaje global obtenido en la escala mayor es el nivel de satisfacción familiar e inversamente a menor puntaje menor satisfacción.

Tabla 4 Normas percentilares para la escala de satisfacción familiar en adolescentes de Lima Metropolitana. Percentil 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50

Satisfacción 27 29 31 33 36 37 40 41 43 44

Percentil 55 60 65 70 75 80 85 90 95 99

Satisfacción 46 47 48 49 50 53 55 56 61 68

Teniendo en cuenta los valores percentilares (Pc 25 y Pc 75) de la Tabla 4, los niveles de satisfacción familiar quedan establecidos del siguiente modo (véase Tabla 5):

En la Tabla 4 se presenta las normas percentilares para la Escala de Satisfacción Familiar en su versión adaptada para la población de adolescentes de Lima

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Tabla 5 Puntajes categorizados para los Niveles de Satisfacción Familiar. Niveles de Satisfacción Alto Normal Bajo

Puntajes Directos 51 - 70 37 - 50 1 - 36

Propiedades psicométricas de la escala: Percepción Social de las drogas

Tabla 8

Confiabilidad: En la Tabla 6 se observa que la Escala de Percepción Social de las drogas presenta una consistencia interna aceptable (α = 0.66). Asimismo las sub escalas muestran índices de consistencia aceptable. Por tanto, cabe concluir que el instrumento es confiable. Tabla 6 Índice de consistencia interna para la Escala de Satisfacción Familiar. Dimensiones o áreas Imagen de las drogas Imagen de los consumidores Peligrosidad de las drogas Instituciones sociales Escala Total

Tanto a nivel de puntaje global como de modo específico, en cada una de las 4 áreas que evalúa (imagen de las drogas, imagen de los consumidores, peligrosidad de las drogas e instituciones sociales), la escala presenta una relación inversa entre el puntaje mayor y el nivel de percepción favorable. En resumen, se debe interpretar las puntuaciones de la escala del siguiente modo: a mayor puntaje global obtenido en la escala mayor es la percepción desfavorable, dicho de otro modo, a mayor puntaje menor percepción o actitud favorable hacia las drogas.

N° de items 12 03 13 05 33

Alfa de Cronbach 0.63 0.29 0.86 0.37 0.60

Normas percentilares para la escala de percepción social en adolescentes de Lima Metropolitana. Percentil 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50

Percepción 39 43 44 46 47 48 49 51 52 53

Percentil 55 60 65 70 75 80 85 90 95 99

Percepción 54 55 55 56 57 58 58 59 62 65

Teniendo en cuenta los valores percentilares (Pc 25 y Pc 75) de la Tabla 4, los niveles de percepción social quedan establecidos del siguiente modo (véase Tabla 9):

Validez:

Tabla 9

Como se puede observar en la Tabla 7 los cálculos estimados y tomando como criterio de aceptación, correlaciones con significancia al p<.01, los resultados de los análisis de correspondencia entre la escala total y sus dimensiones muestran correlaciones altamente significativas. Obteniéndose por tanto, indicios de validez de constructo para la Escala de percepción social de las drogas.

Puntajes directos correspondientes a los Niveles de Percepción Social.

Tabla 7 Puntajes de correlación entre autocontrol y conducta agresiva. Áreas Imagen de las drogas Imagen de los consumidores Peligrosidad de las drogas Instituciones sociales

Escala total N = 140 r 0.71 0.36 0.65 0.49

p 0.000 0.000 0.000 0.000

Niveles de Percepción Desfavorable Tendencia a lo desfavorable Tendencia a lo favorable Favorable

Puntajes Directos 58 – 65 54 – 57 48 – 53 1 – 47

Consumo de drogas: Edad de inicio y prevalencia En la Tabla 10 se observa que la edad de inicio en el consumo de alcohol y tabaco se presenta a partir de los 8 años en los niños de las zonas urbano populares de Lima. Se observa una mayor proporción en el inicio de consumo a favor del alcohol en comparación al tabaco, tendencia que se mantiene hasta el término de los 14 años, puesto que a dicha edad, entre los que alguna vez probaron drogas sociales el 73% consumió tabaco en su forma de cigarrillos y un 80% alguna bebida alcohólica.

Baremos: En la Tabla 8 se presenta las normas percentilares para la Escala de Percepción Social en su versión adaptada para la población de adolescentes de Lima Metropolitana.

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Tabla 10

Tabla 12

Edad de inicio en el consumo de las drogas sociales.

Prevalencia anual en el consumo de drogas.

Edades

Fr 9 51 54 42 156

8 a 10 años 11 a 12 años 13 a 14 años 15 a 16 años Total

Tabaco

% 5.6 32.7 34.7 27.0 100.0

Fr 12 60 84 39 195

Sustancias Tabaco Alcohol Marihuana PBC Cocaína Éxtasis

Alcohol

% 6.2 30.8 43.0 20.0 100.0

Sobre la base de la muestra total (420 adolescentes), se observa en la Tabla 11 que la sustancia más consumida por los adolescentes es el alcohol (57.1%) y en segundo lugar el tabaco (40%). Aunque en términos generales la marihuana es la tercera sustancia más consumida, sin embargo entre las drogas ilegales es la de mayor consumo. Tabla 11

Sustancias Cigarrillos Alcohol Marihuana PBC Cocaína Éxtasis

Frecuencia 168 240 9 3 3 3

Porcentaje 40.0 57.1 2.1 0.7 0.7 0.7

Porcentaje

Consume 97,9

60

57,1

40

42,9

2,1 Cigarrillos

Alcohol

Marihuana

No consume 99,3

99,3

99,3

Prevalencia mensual en el consumo de drogas. Frecuencia 27 45 0 0 0 0

Porcentaje 6.4 10.7 0.0 0.0 0.0 0.0

A continuación se presentan los resultados concernientes a los factores demográficos (sexo, edad, tipo de familia, condición conyugal de los padres, pares coetáneos) y psicosociales (Modo de Uso del tiempo Libre, satisfacción familiar y percepción social de las drogas) asociados al consumo de las sustancias psicoactivas. Dichas asociaciones se estiman mediante valores Odds Ratio (OR) con la finalidad de identificar en qué medida las variables demográficas y psicosociales se constituyen en factores de riesgo o protección para el consumo de las drogas en la población de escolares de secundaria. Como se sabe los valores Odds Ratio (OR) mayor que 1 corresponden a un factor de riesgo, en tanto que los OR menores que 1 indican que se trata de un factor de protección. En la Tabla 14 se observa que tanto las variables demográficas como las psicosociales se encuentran asociadas de manera significativa con el consumo de tabaco, a excepción de la percepción a las drogas.

0,7 PBC

0,7 Cocaína

0,7 Éxtasis

Figura 3. Representación porcentual de consumidores y no consumidores En cuanto a la prevalencia anual de consumo se observa en la Tabla 12 que la droga más consumida es el alcohol, seguido por el tabaco y en el último lugar por la marihuana que representa a un porcentaje muy pequeño de consumidores.

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Tabla 13

Factores de riesgo asociados al consumo de tabaco

La Figura 3 ilustra que entre los adolescentes las sustancias más consumidas son las bebidas alcohólicas en primer lugar y luego el tabaco. Cerca de 6 de cada 10 escolares consumen alcohol en tanto que 4 de cada 10 consumen tabaco. En cuanto al consumo de las drogas ilegales es prácticamente muy pequeño aun cuando la marihuana es la droga ilegal más consumida y para las demás drogas la prevalencia es muy marginal o casos aislados. 100 90 80 70 60 50 40 30 20 10 0

Porcentaje 28.6 37.9 1.4 0.0 0.0 0.0

Respecto al consumo de drogas en el último mes apreciamos en la Tabla 13 que 10.7% de los escolares habría consumido alcohol y el 6.4% tabaco. En cuanto a las drogas ilegales ninguno habría sido consumido.

Sustancias Tabaco Alcohol Marihuana PBC Cocaína Éxtasis

Prevalencia de vida en el consumo de drogas.

Frecuencia 120 159 6 0 0 0

La estimación de riesgo (OR = 2.23, p<.05) indica que la condición de sexo masculino representa un factor de riesgo para el consumo, dado que incrementa la probabilidad de consumo en más de 2 veces respecto al sexo femenino. La edad en la primera etapa de la adolescencia representa un factor de protección, sin embargo se observa que conforme se incrementa la edad las probabilidades de consumo son mayores, constituyéndose para el tercer grupo etario (16 a 18 años) en un factor de riesgo que incrementa la probabilidad de consumo en más de 9 veces en comparación al grupo más joven.

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La pertenencia a una familia incompleta, en contraste al hecho de formar parte de una familia nuclear, incrementa la probabilidad de consumo en más de 3 veces. Esto es, la probabilidad de consumo en los que tienen una familia incompleta es 76% frente a un 24% de probabilidad de consumo para los que tienen una familia compuesta por padres e hijos. Asimismo, el hecho de que los padres presenten una relación conyugal problemático (separación o divorcio) constituye un factor de riesgo que incrementa la probabilidad de consumo en los hijos por más de 2 veces (70%) en contraste a los adolescentes cuyos padres tienen una relación conyugal satisfactoria. El hecho de tener amigos que consumen drogas sociales como el tabaco y el alcohol constituyen factores de riesgo que incrementan las probabilidades de consumo en más de 4 veces en comparación a los amigos no consumidores.

De modo similar tener amigos consumidores de marihuana constituye un factor de riesgo para el consumo del tabaco en contraste a los amigos no consumidores de esta sustancia. De otro lado, apreciamos en la Tabla que emplear el tiempo libre en actividades sociales como ir a fiestas, reunirse y salir con amigos constituye un factor de riesgo, y muy contrariamente si el tiempo de ocio se utiliza productivamente entonces resulta ser un factor protector. En cuanto a las variables psicosociales, se aprecia en la Tabla que la satisfacción familiar constituye un factor de protección, en tanto que los hogares donde las relaciones familiares se caracterizan por presentar un nivel insatisfactorio constituyen un factor de riesgo. La probabilidad de consumo se incrementa en más 3 veces (79% de consumo) en los adolescentes insatisfechos en comparación a los que se muestran satisfechos con su relación familiar (21% de consumo).

Tabla 14 Valores Odds Ratio para el consumo de tabaco

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Factores de riesgo asociados al consumo de alcohol Se observa en la Tabla 15 que el sexo masculino es un indicador de riesgo que incrementa la probabilidad de consumo de alcohol en mas de 2 veces comparado con el sexo femenino. La edad en el grupo más joven representa un factor de protección, sin embargo se observa que conforme aumenta la edad de los adolescentes las probabilidades de consumo también se incrementan. Para el tercer grupo etario (16 a 18 años) la edad es un factor de riesgo que incrementa la probabilidad de consumo en más de 3 veces y media en comparación al grupo más joven. En los adolescentes que tienen una familia incom-

pleta la probabilidad de consumo se incrementa en más de 3 veces en comparación a los que tienen una familia compuesta por padres e hijos. Asimismo, el hecho de que los padres presenten una relación conyugal problemático (separación o divorcio) constituye un factor de riesgo que incrementa la probabilidad de consumo en los hijos por más de 2 veces (71%) en contraste a los adolescentes cuyos padres tienen una relación conyugal satisfactoria. El tener amigos consumidores de drogas constituyen factores de riesgo que incrementan las probabilidades de consumo. En orden de impacto los amigos que representan mayor riesgo para el consumo de alcohol son los que consumen marihuana en primer lugar, consumidores de alcohol en segundo lugar y por último los que consumen tabaco.

Tabla 15 Valores Odds Ratio para el consumo de alcohol

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También observamos en la Tabla 15, que las variables psicosociales y el consumo de alcohol se encuentran asociados de manera significativa. Así vemos que un clima de relaciones familiares insatisfactorias representa un factor de riesgo que incrementa la probabilidad del consumo de alcohol en más de 5 veces (84% de consumo) en comparación a los adolescentes cuyas relaciones familiares son positivas y satisfactorias (16% de consumo). Adoptar una percepción favorable a las drogas representa un factor de riesgo que incrementa la probabilidad del consumo de alcohol en más de 2 veces (70% de consumo) en comparación a los adolescentes cuyas actitudes son de rechazo o desfavorables respecto a las drogas o consumidores de drogas (30% de consumo). Utilizar el tiempo libre de manera productiva no está asociado al consumo de alcohol; sin embargo, implicarse solo en actividades de ocio social incrementa las probabilidades de consumo de bebidas alcohólicas, siendo por tanto un factor de riesgo. Discusión Una de las contribuciones de suma importancia del presente estudio es la de proveer un instrumento de autoreporte adaptado para medir la satisfacción familiar en adolescentes de nuestro. En relación a las propiedades psicométricas de este instrumento, cabe precisar que, si bien es cierto que existen datos de validez y confiabilidad reportados con población escolar (Bueno, 1996, Bueno, Ambrosio y Araujo, 1998) sin embargo su traducción al idioma español no es de fácil comprensión por el empleo de un léxico muy elevado para la mayoría de los escolares de secundaria de nuestro medio sociocultural. Razón por lo cual, hemos procedido a evaluar la equivalencia conceptual de los ítems y la equivalencia lingüística de los ítems, estos análisis nos han llevado a modificar la escala en su totalidad. Para verificar la parsimonia, claridad y precisión semántica y sintáctica de los reactivos de la escala de satisfacción familiar de Olson y Wilson en su versión modificada se ha sometido a un análisis de contenido mediante criterio de jueces. Los resultados indican que todos los ítems de la escala alcanzan niveles adecuados de significación estadística (p<0.05) en la prueba V de Aiken (Escurra, 1988), lo cual quiere decir que la escala presenta validez de contenido. En cuanto a la validez de constructo de la Escala de Satisfacción Familiar hemos sometido a un análisis riguroso su naturaleza bidimensional (propuesto por Olson y Wilson) mediante dos tipos de análisis factorial: Análisis Factorial Exploratorio (AFE) y Análisis Factorial Confirmatorio (AFC), y así poder responder a la pregunta ¿qué mide el test? (Cortada de Cohan, 1999). La existencia de validez de constructo es valorado fundamentalmente a partir del AFC por ser el procedimiento que “...permite una aproximación

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fuerte a la definición y/o validación de un constructo” (Pérez-Gil, Chacón y Moreno, 2000; p. 443). Los resultados del AFC indican que la prueba de bondad de ajuste (X2 = 89.68, 76gl, p = 0.14) evidencian que los datos avalan el modelo teórico bidimensional de satisfacción familiar, por lo que se concluye que la escala posee validez de constructo; además los pesos factoriales de cada variable latente con sus correspondientes variables manifiestas son altas y significativas, por tanto se infiere la existencia de validez convergente, de otra parte, dado que los valores de covarianza (señalada por la flecha curvada) entre los factores (variables latentes) es menor a los pesos factoriales se concluye también la presencia de validez divergente (validez discriminante) para la escala de Satisfacción Familiar en su versión modificada. De otra parte, en cuanto a su confiabilidad, los resultados obtenidos señalan que la Escala de Satisfacción Familiar en su versión modificada presenta una consistencia interna óptimo (α = 0.84). También se contribuye con la adaptación psicométrica de la “Escala de Percepción Social de las drogas”, los datos evidencian que la escala presenta una consistencia interna aceptable (α = 0.66). Asimismo, los resultados de los análisis de correspondencia entre la escala total y sus dimensiones muestran correlaciones altamente significativas, infiriéndose por tanto, indicios de validez de constructo. En cuanto a los resultados propios de nuestra investigación cabe precisar que uno de los hallazgos importantes tiene que ver con los datos de prevalencia de consumo de las drogas. Los datos de la prevalencia de vida como la prevalencia anual indican que las drogas de mayor consumo entre los adolescentes destaca en primer lugar el alcohol, seguido luego por el tabaco y en tercer lugar por la marihuana. Nuestros datos de prevalencia de vida para el consumo de tabaco (40%) es muy similar a los datos reportados (39.3%) en la encuesta nacional del Ministerio de Educación (1992) para la muestra de escolares de secundaría de nuestro país. Respecto a la prevalencia de vida para el consumo de alcohol nuestros datos (57.1%) indican incremento a lo reportado en el año 1992 (50.8%). Pero lo que se observa como una tendencia mundial es que las sustancias más consumidas por la población adolescente son el alcohol y el tabaco en sus diferentes modalidades de prevalencia. La explicación del alto consumo de estas sustancias tiene que ver con la permisividad y la aceptación social de consumo (Luengo, 2000), así como con la falta o deficiente normatividad de control estatal y municipal en nuestro país (Vallejos, 2004). De otra parte, como sostiene Kandel (1984), los adolescentes inician el consumo de las drogas con el alcohol y tabaco, para después pasar al consumo de sustancias ilegales o de mayor adicción; esta concepción explica porque un porcentaje pequeño de adolescentes de la muestra estudiada consumen marihuana (2.1%) y otro total de 2.1% en-

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tre pasta, cocaína y éxtasis. Nuestra investigación corrobora, una vez más lo reportado por otros estudios, que la marihuana es la tercera sustancia más consumida por los escolares, pero entre las drogas ilegales ocupa la primera de mayor consumo y por tanto es la puerta de entrada a otras sustancias ilegales de mayor impacto individual, familiar y social. Así mismo, el alto consumo de la marihuana entre las drogas ilegales se relaciona con la baja percepción de daño que tienen los consumidores respecto a esta droga, y su uso en situaciones sociales, afirmando su inserción como droga ilegal pero con mayor aceptación social. Un dato muy importante que demanda análisis, es lo concerniente a la percepción de la peligrosidad de las drogas, donde la marihuana cobra una elevada aceptación social como droga menos peligrosa, estatus que cada día va cobrando mas vigencia en espacios juveniles y que se va insertando cada día más en la vida cotidiana. Como señalan Gamella y Jiménez (2003) al parecer con la marihuana se está produciendo una convergencia entre los géneros en el acceso y consumo, lo que puede estar indicando su creciente aceptación. Un dato interesante a observar es que el mayor porcentaje de los adolescentes inician consumo tanto del tabaco (67.4%) como del alcohol (73.8%) entre los 11 y 14 años de edad. Este hallazgo resulta de suma utilidad al momento de tomar decisiones para implementar programas correctivos de los estilos de vida para los adolescentes, esto quiere decir que para los alumnos de primero a tercer año de secundaria los programas de sensibilización o información ya no son suficientes porque un porcentaje mayoritario ya inició consumo; de otra parte, los datos sugieren que los programas preventivos sobre las drogas sociales deben darse prioritariamente desde la educación primaria y del contexto familiar. En relación a los factores de riesgo asociados al consumo de alcohol y tabaco nuestros hallazgos indican que la condición de sexo masculino representa un factor de riesgo para el consumo, dado que incrementa la probabilidad de consumo en más de 2 veces respecto al sexo femenino. En cuanto a la edad los datos evidencian que la primera etapa de la adolescencia representa un factor de protección, sin embargo se observa que conforme se incrementa la edad las probabilidades de consumo son mayores, constituyéndose para el tercer grupo etario (16 a 18 años) en un factor de riesgo que incrementa la probabilidad de consumo en más de 9 veces en comparación al grupo más joven. Más específicamente Piko y Fitzopactric (2002, véase Trujillo, 2004) sostienen que un factor de protección para el consumo de bebidas alcohólicas tiene que ver con la mayor presencia orientadora de los padres. Otros estudios subrayan que las familias con mayores niveles de integración y cohesión constituyen un factor protector para prevenir el consumo de las drogas (Mendoza, 2004 y MTU, 2005). En este sen-

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tido nuestros hallazgos indican que cuando la familia es disfuncional, ya sea porque es una institución incompleta o la relación conyugal de los padres es problemático y por ende la existencia de una falta de satisfacción familiar, las probabilidades de consumo tanto del alcohol como del tabaco por parte de los adolescentes se incrementan por más de 2 y 3 veces en contraste a los contextos familiares positivas, satisfactorias y compuesta por padres e hijos. Es importante destacar que las personas que cumplen el papel de soporte emocional son aquellas del entorno más cercano como lo es la familia nuclear, es decir, madre, hermanos y el padre. Como postulan Dishion, Kavanagh, Scheneiger, Nelson & Kaufman. (2004) la intervención familiar es una estrategia viable para reducir el riesgo en la adolescencia. El hecho de tener amigos que consumen drogas sociales (como el tabaco y el alcohol) y la marihuana constituyen factores de riesgo que incrementan las probabilidades de consumo tabaco en más de 4 veces en comparación a los amigos no consumidores y respecto al alcohol dicho incremento es en más de 3 veces y media. En algunos estudios de nuestro estudio se ha encontrado que el inicio del consumo drogas en la mayoría de los casos se da por la invitación de un amigo (Contradrogas, 1998, MTU, 2005 y Rojas, 2005). Finalmente, otro hallazgo importante tiene que ver con el uso del tiempo libre por parte de los adolescentes. Sin lugar a dudas, utilizar el tiempo libre en actividades sociales como ir a fiestas, reunirse y salir con amigos constituye un factor de riesgo tanto para el consumo de las drogas sociales (alcohol y tabaco) como para la marihuana y muy contrariamente si el tiempo de ocio se utiliza productivamente en actividades como ampliar o fortalecer los conocimientos académicos de la escuela o actividades culturales y recreativas saludables, así como cohesionar y fortalecer el clima familiar, entonces el uso del tiempo libre resulta ser un factor protector. En conclusión, nuestros datos evidencian que el uso del tiempo libre como ocio social representa un factor de riesgo tanto para el consumo de tabaco como el alcohol. Referencias l

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ANEXOS ESCALA DE SATISFACCIÓN FAMILIAR DE OLSON Y WILSON VERSIÓN MODIFICADA POR CAPA Y SANDOVAL (2005) VALIDEZ DE CONTENIDO Tabla 16. Validez de contenido de la escala de Satisfacción Familiar de Olson y Wilson

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QUE TAN SATISFECHO ESTAS CON... tus sentimientos de cercanía al resto de la familia las facilidades que te brinda la familia para que expreses tus deseos y sentimientos el tiempo que dispone tu familia para hacer cosas nuevas contigo. las veces que tus padres toman decisiones por toda la familia. la cantidad de veces que tus padres se sienten a gusto (no pelean o discuten) entre ellos. las críticas justas que se practican en tu familia. la cantidad de tiempo que pasas con tu familia. la forma como se comunican y actúan para dar soluciones a sus problemas familiares. tu libertad para estar solo cuando así lo deseas. la manera en que se distribuyen los roles para encargarse de los quehaceres en casa la forma como tu familia trata a sus amigos las cosas (expectativas de estudio, hogar, etc.) que la familia espera de ti. la frecuencia (número de veces) con que ustedes toman decisiones como familia, en lugar de hacerlo individualmente. la cantidad de diversión que tienes en tu familia.

V Aiken 1.00 * 1.00 * 1.00 * 1.00 * 1.00 * 1.00 * 1.00 * 1.00 * 1.00 * 1.00 * 1.00 * 1.00 * 1.00 * 1.00 *

* p < 0.05

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AJUSTE Y SATISFACCIÓN EN PAREJAS QUE TRABAJAN ADJUSTMENT AND SATISFACTION IN WORKING COUPLES Teófilo Rodolfo Prado y Mónica Del Águila

Resumen

Abstract

Investigamos los factores de la satisfacción en la pareja que predicen el ajuste diádico en las parejas que trabajan, en 100 personas adultas, de 25 a 60 años, alumnos del quinto año y familiares que tenían pareja de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Federico Villarreal y Facultad de Educación de la Universidad Marcelino Champagnat. En las que ambos miembros de la pareja trabajan a tiempo completo. El diseño fue correlacional y se aplicaron: la Escala de satisfacción y el Dyadic Adjustment Scale. Se estableció la validez y confiabilidad de los instrumentos, obteniéndose los Baremos para la muestra, aplicándose el procedimiento estadístico. En cuanto a los resultados encontramos que los factores de satisfacción que predicen el ajuste diádico de las parejas que trabajan son: en primer lugar la satisfacción afectiva que explica el 18% de la variabilidad del ajuste diádico y en segundo lugar el factor intelectual que en conjunto con la satisfacción afectiva explican el 23% de la variabilidad del ajuste diádico. En el género masculino la satisfacción afectiva explica el 41% de la variabilidad del ajuste diádico. Mientras que en el género femenino el factor más importante es el factor intelectual que explica el 20% de la variabilidad del ajuste diádico en las parejas que trabajan

This objective of this investigation was to determinate the predictive factors of the dyadic adjustment in dual careers couples. The sample was integrated by 100 heterosexual couples, men and women, between 25 and 60 years old, all of them relatives or students of the Psychology Faculty at Federico Villarreal University, and Education Faculty at Marcelino Champagnat University. Both partners worked full time. The design was correlational and was administrated the Satisfaction Scale, The Dyadic Adjustment Scale. The instruments validity and reliability were established, getting the norms to this sample. The results showed that affective satisfaction explained the 18% of the variability of the dyadic adjustment, and when with included the intelligence factor, the variability of the dyadic adjustment increased in 23%. When the result was analyzed by gender, men considered the affection as the main factor to explain the dyadic adjustment (41%), otherwise, women considered the intelligence as the main factor (20%). Key work: Psychology, family, adjustment, satisfaction, dual careers couples

Palabras clave: Psicología de familia, ajuste, satisfacción, parejas que trabajan

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La pareja ha sido abordada desde distintos puntos de vista, porque es la célula que genera la familia, y esta, a su vez, es la célula de la red social. Los individuos humanos tenemos como función, en la madurez, desde lo psicológico, encontrar una pareja que nos vincule con el círculo de supervivencia llamada humanidad. Reflexionando así, se hace imprescindible encontrar, desde la psicología, argumentos científicos que establezcan formas de encuentro, para hacer que las parejas logren la satisfacción ,o al menos, encuentren vínculos estables que les posibiliten no entrar en la espiral de la disolución. Pero la cotidianidad, en un mundo cada vez más globalizado, pone el énfasis en lo económico como variable importante para encontrar la satisfacción. Esta variable que el mundo globalizado se ha encargado de “marquetear”, ha encontrado sus primeras víctimas en los seres humanos que se atrevieron a formar pareja, porque les puso como barrera, cada vez más infranqueable, la subsistencia. Las parejas, por ser el elemento humano básico de la subsistencia de la humanidad, tuvieron que resolver sus problemas de subsistencia a través del trabajo. La historia de la humanidad tiene infinitos relatos, mitos, e historias que nos dicen que el trabajo siempre fue fuente de discordia y desavenencia en la pareja, la familia, la comunidad, las sociedades. Este enredo de círculos viciosos en los que está envuelta la humanidad y dentro de ella, la pareja, ha motivado ensayos diversos que son descripciones de acontecimientos, como los expresados en el libro fundamental que es la Biblia. Desde entonces, Adán y Eva, Cain y Abel son paradigmas de lo dicho anteriormente, no se han resuelto las variables intervinientes en la base de sustentación de la relación de pareja, solo que a través de la historia los intentos económicos, complicaron cada vez más la satisfacción de la pareja. Sería mucha petulancia decir, que deseamos encontrar la forma de resolver este problema. Pero en la vida diaria de un psicólogo clínico, nos encontramos con el problema de las parejas que trabajan para buscar, a través de sus subsistencias, la subsistencia de la humanidad. El motivo de esta investigación es entender, a través de una lectura descriptiva y correlacional causal, cómo funcionan las parejas que trabajan en un sector de la cultura limeña, a la que tomaremos como base de sustentación para ampliar la investigación, de acuerdo a nuestras reales posibilidades, a una muestra que abarque al menos un vasto sector de la cultura peruana. Comenzaremos por definir lo que para nosotros es pareja, enfocada la definición, desde la teoría del vinculo Prado (2004). La pareja es un sistema vincular múltiple estable y permanente, de dos personas de género diferente, que tiene como finalidad: Compromisos, transacciones, acuerdos en libertad que funcionen con coherencia en lo orgánico, sexual, afectivo laboral, social cultural, familiar y la inteligencia. Esta pa-

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reja tiene como elementos básicos de funcionamiento la “estabilidad” que está establecida por la pauta cultural legalmente aceptada por la sociedad, y que en la nuestra, es el ser: enamorado, novio, conviviente y casado. Y el otro elemento es la “permanencia” concepto relacionado al amor y a la madurez psicológica. La pareja tiene en la comunicación el elemento de expresión del contenido del vínculo. Para esta investigación definiremos a la “pareja que trabaja” con el mismo contenido de la definición de pareja focalizando en lo laboral el contenido del trabajo, es decir, la productividad remunerada, para diferenciarlo de la “ocupación” que es una tarea productiva no remunerada. El tema de la mujer ama de casa, es un tema aun sin solucionar en el Perú. Legislaciones como la Argentina, Cárdenas (1998), y la española, Durand M Angeles (1991), están tomando en cuenta la teoría de la plus valía ocupacional a favor del esposo, y por lo tanto, estudiando la forma de “remuneración” a la esposa ama de casa. Abascal, (2003) se pregunta si el trabajo en el hogar es valorado. Comentaba cómo la sociedad discrimina el trabajo en el hogar, una decisión muy personal y valerosa de millones de mujeres. La conclusión fue, que esa actitud social no cambiará, hasta que las mujeres, dejen de avergonzarse de sus decisiones y valoren la trascendencia de su trabajo, sea el que sea. ¿Trabajas?, es una pregunta obligada hoy en día. Casi todas las mujeres que no lo hacen fuera de su casa responden avergonzadas un tímido “no, ahorita no trabajo”. ¿Qué es entonces el dedicarse al hogar? ¿Es un juego? ¿Es una pérdida de tiempo? El hogar es el ambiente en el que se desarrolla la vida familiar, tanto material como espiritual, por medio del amor y el servicio que une establemente a la familia. En el Perú, el conflicto de género subsiste pese a que los movimientos feministas han hecho su labor. El género femenino tiene más acceso a las fuentes de trabajo, y compiten con eficiencia en algunas profesiones en donde son amplia mayoría, como en: Psicología, enfermería, asistencia social, educación, para mencionar algunas. Las parejas que trabajan, también llamadas dual carrier en USA, han sido investigadas, en USA, referidas a las parejas de casados o convivientes, nosotros ampliamos el criterio de parejas que trabajan a los enamorados que trabajan buscando un porvenir para establecerse en los subsiguientes roles. A los novios que trabajan y frecuentemente tienen que postergar sus deseos de casarse o convivir por razones económicas, y también, a los convivientes y casados que luchan todos los días por establecer el equilibrio en los vínculos laborales, para que no entorpezcan la satisfacción de pareja, o no la contaminen con otros vínculos que

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están muy relacionados con el vinculo laboral que se han constituido en una de las fuentes de insatisfacción de la pareja. Son varios los autores que han investigado el tema de las parejas dual carrier. Cooper y Lewis (1987), investigan sobre los roles de la desigualdad de la promoción profesional de la pareja, en particular cuando la pareja tienen más éxito que el hombre. La dominancia de uno sobre el otro cambia el modelo tradicional de la relación, que implica el éxito por parte del hombre, esta dominancia puede en alguna circunstancia llegar a la ruptura del vínculo. Meler y Tajer (2000), estudia a las parejas innovadoras, atribuyéndoles haber mejorado la asimetría del modelo tradicional de convivencia laboral. Las mujeres que tienen profesión hacen que los hombres no sepan manejar los roles y las relaciones en función a este beneficio que les otorga la profesión. También Watzlawick, Beavin y Jackson (1981), estudian a las relaciones que denominan simétricas, una potencialidad patógena, basada en la competencia que se presenta entre los cónyuges, quienes luchan por el poder. En una conferencia sobre violencia familiar Prado (1997) establece la búsqueda de la dominancia por el poder en la pareja, como una de las fuentes de violencia en la pareja. La problemática de las parejas que trabajan es globalizado, según Meil y Vara (2003) ,quienes hace una investigación en Europa reportan los siguientes datos. Entre los hogares formados por dos personas adultas en edad de trabajar (20 a59 años), el porcentaje de hogares con dos perceptores de renta alcanzaba el 43% en nuestro país en 2000, mientras que en el Reino Unido casi se duplicaba (75%) y muchos países del centro y norte de la Unión Europea se acercaban a este valor. Sin embargo, España se encuentra entre los países donde este porcentaje ha crecido en mayor medida durante la última década (12 puntos porcentuales). La tasa de empleo de las mujeres entre 20 y 49 años disminuye sistemáticamente con el número de hijos: mientras que algo más de la mitad de las mujeres españolas de dicha edad sin hijos realizaba un trabajo remunerado a comienzos del año 2001, la proporción de mujeres con tres o más hijos ocupadas en el mercado de trabajo era del 39,6%. En la mayoría de los casos (82,6%) la participación de ambos miembros de la pareja en el mercado de trabajo es a tiempo completo, independientemente de la edad de los hijos. Esta práctica es dominante en los países del sur de Europa, pero en muchos de los países del centro y norte de Europa, caracterizados por un mayor grado de incorporación de las mujeres al mercado de trabajo, la proporción de hogares en los

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que la mujer trabaja a tiempo parcial y el hombre lo hace a tiempo completo está próxima, cuando no es superior (caso de Holanda), a la de hogares en los que ambos trabajan a tiempo completo. También encontraron grandes dificultades para conciliar trabajo y familia, tal cual lo reporta una encuesta realizada en Cataluña, entre un 11% y un 25% de los entrevistados reconoce que las tensiones y ansiedades familiares debilitan con frecuencia su capacidad para trabajar y entre el 8% y el 17% afirma que tiene dificultades para concentrarse como consecuencia de los problemas de conciliación. Asi mismo, siguen reportando Meil y Vara(2003) los datos de otra encuesta realizada en la Comunidad de Madrid muestran que al menos una de cada cuatro mujeres y uno de cada cinco hombres, han llegado tarde durante el último trimestre, han tenido que salir antes o han faltado al trabajo por motivos familiares. Además, dice Meil y Vara (2003), que hay una creciente incorporación ininterrumpida de la mujer al mercado de trabajo. Todos los países occidentales han conocido una incorporación creciente al mercado de trabajo de las mujeres no solteras desde la década de los años sesenta, aunque con diferentes ritmos y siguiendo distintos modelos. Mientras en unos países se implantaba un modelo secuencial de conciliación de vida familiar y vida laboral –abandono temporal del mercado de trabajo por las madres durante la fase de crianza de los hijos para volver al mismo después–, en otros el modelo de conciliación era simultáneo: las mujeres no interrumpían su relación laboral con la maternidad, ya que el Estado o el mercado facilitaban servicios para el cuidado de los niños. Este segundo modelo de continuidad– es el que ha ido imponiéndose en todos los países. En el caso español, la participación laboral de las mujeres no solteras ha crecido sobre todo en la última década y media. En el gráfico 1, se recoge la desagregación por edad es de la tasa de actividad de las mujeres no solteras en España desde 1976 hasta 2000. Se observa que dicha incorporación se produce principalmente a partir del fuerte crecimiento del empleo registrado durante la segunda mitad de los años ochenta, sin que la crisis de los años noventa indujera una inversión de dicha tendencia. Son las mujeres más jóvenes y, sobretodo, las más formadas las que han sido y continúan siendo protagonistas de este proceso. Si nos centramos en los hogares formados por dos personas adultas en edad de trabajar (20 a 59 años), el porcentaje de hogares con dos perceptores de renta –según la última explotación realizada por Eurostat de la Encuesta de Fuerzas Laborales– alcanzaba el 43% en nuestro país en 2000, mientras que en el Reino Unido casi se duplicaba (75%) y muchos países del centro y norte de la Unión Europea se acercaban a este valor. Sin embargo, España se encuentra entre los países donde este porcentaje ha crecido en mayor

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medida durante la última década (12 puntos porcentuales). Este fuerte incremento se ha producido tanto entre familias sin niños pequeños que cuidar como en las que hay niños menores de 15 años y, de hecho, en mayor medida entre éstas que entre aquéllas. El problema de la conciliación ha ganado en presencia social en todos los países de la Unión Europea, afectando a la mayor parte de las familias.La tasa de empleo femenino disminuye con el número de hijos. La tasa de empleo de las mujeres entre 20 y 49 años disminuye sistemáticamente con el número de hijos (tabla 1): mientras que algo más de la mitad de las mujeres españolas de dicha edad sin hijos realizaba un trabajo remunerado a comienzos del año 2001, la proporción de mujeres con tres o más hijos ocupadas en el mercado de trabajo era del39, 6%. Si en lugar de tener en cuenta la tasa de empleo se considerara la tasa de actividad, que incluye también a las mujeres paradas y que buscan activamente empleo, es de esperar (pues ni Eurostat ni el INE proporcionan datos) que las diferencias serían aún más marcadas, pues entre las mujeres sin hijos se incluirían las jóvenes que se incorporan por primera vez al mercado de trabajo y que padecen elevadas tasas de desempleo.Esta pauta, sin embargo, no es específica de España: aparece en todos los países de la Unión Europea, incluso en aquellos donde la pauta dominante de empleo de las mujeres madres es el trabajo a tiempo parcial, como es el caso paradigmático de Holanda. No obstante, y a pesar del profundo cambio registrado en el pasado reciente, la tasa de empleo de las madres españolas es de las más bajas de toda la UE. Además, mientras en la mayoría de los países la tasa de empleo entre las mujeres con un hijo es mayor o apenas disminuye frente a las que no tienen hijos, España se encuentra entre los países en los que el impacto negativo de la maternidad es más alto. La mayoría de las parejas que trabajan tienen jornada completa. En la mayoría de los casos la participación de ambos miembros de la pareja en el mercado de trabajo es a tiempo completo, independientemente de la edad de los hijos. Esta práctica es dominante en los países del sur de Europa, pero en muchos de los países del centro y norte de Europa, caracterizados por un mayor grado de incorporación de las mujeres al mercado de trabajo, la proporción de hogares en los que la mujer trabaja a tiempo parcial y el hombre lo hace a tiempo completo está próxima, cuando no es superior, a la de hogares en los que ambos trabajan a tiempo completo. Y esta pauta no parece que vaya a verse alterada sustancialmente en el futuro inmediato, pues en la mayor parte de los casos en los que la mujer trabaja a tiempo parcial, ésta no lo hace por motivaciones familiares, sino por las características específicas del trabajo, como lo pone sistemáticamente de relieve la Encuesta de Población Activa del INE (en 2002 sólo un 11% trabajaba a tiempo parcial por motivos familiares). En relación a los problemas de la conciliación laboral y familiar, los propios afectados son quienes mejor pueden indicar cuáles son sus dificultades, qué uso

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hacen de los mecanismos disponibles y cuáles son sus preferencias, tanto sobre las condiciones laborales como sobre el tipo de recursos que necesitan. No obstante, las encuestas efectuadas a las familias con problemas de conciliación laboral y familiar hay que interpretarlas con cautela, pues las respuestas no sólo dependen de la formulación de las preguntas, sino que las demandas de las familias no son siempre claras y coherentes. Así, por ejemplo, es habitual querer trabajar menos horas pero no desear un trabajo a tiempo parcial o considerar que hacen falta guarderías pero preferir el cuidado de los abuelos. A continuación se exponen los resultados de dos encuestas sobre las dificultades y estrategias de conciliación publicadas en 2003: una por la Comunidad de Madrid y otra por la Generalitat de Catalunya. (Chinchilla, N y Poelmans, S 2003) Sirven para ilustrar un problema ampliamente extendido que tiene efectos negativos no sólo sobre la dinámica familiar, sino también en la esfera del trabajo. Según los resultados de la encuesta madrileña, la mitad de los entrevistados (55%) consideraba que tenía muchos o bastantes problemas para conciliar ambas obligaciones. Los desafíos de la conciliación de la vida familiar y la vida laboral 57 proporción no muy diferente de la obtenida en la encuesta catalana (un 41% está muy obstante de acuerdo y un 19% no está ni de acuerdo ni en desacuerdo en que tienen un conflicto entre ambas obligaciones). Las diferencias por sexo son significativas, pero los hombres también se ven afectados. Así, en la encuesta madrileña, aunque el porcentaje de mujeres entrevistadas que afirman tener muchos problemas (21%) prácticamente duplica al de los hombres (11%), no hay diferencias si se considera junto con quienes dicen sufrir algunos problemas. Por tanto, aunque las mujeres son quienes recurren a los permisos por motivos familiares, trabajan eventualmente a tiempo parcial y se ocupan en mucha mayor medida del cuidado y atención de los hijos, el problema de la conciliación no es exclusivo de ellas, ni en el plano normativo ni en la realidad vivida por los entrevistados. Las dificultades para la conciliación según, Tobio (2002) se traducen en conflictos conyugales y en una disminución de la calidad de vida de todos los miembros implicados e incluso de la propia salud de la mujer (estrés, dolor de cabeza, depresiones, etc.), pero sus efectos negativos se extienden también a la esfera del trabajo. Según la encuesta catalana, entre un 11% y un 25% de los entrevistados reconoce que las tensiones y ansiedades familiares debilitan con frecuencia su capacidad para trabajar y entre el 8% y el 17% afirma que tiene dificultad es para concentrarse como consecuencia de los problemas de conciliación. Por otra parte, y según la encuesta madrileña, al menos una de cada cuatro mujeres y uno de cada cinco hombres declara haber llegado tarde durante el último trimestre, haber tenido que salir antes o faltar al trabajo por motivos familiares. Estas situaciones

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no son excepcionales, sino que, al responder a un problema estructural de fondo, tienden a repetirse.

con saber que en el país hay un Ministerio llamado de la mujer.

Aunque la percepción mayoritaria es que estos permisos no producen discriminación y no es una de las razones aducidas para no hacer uso de los mismos, no puede pasarse por alto que una de cada tres mujeres que han pedido reducción de jornada y una de cada cinco de las que han pedido excedencia perciben que sí han sido discriminadas por ello. Por otro lado, como se ha indicado, el temor a la discriminación puede adoptar distintas formas y entre ellas está el miedo al desempleo y a un desempleo muy prolongado, una experiencia por laque han pasado y están pasando muchas mujeres jóvenes y también muchos hombres jóvenes y que, como suele decirse, “imprime carácter”.

Según un artículo de Chile Unido (2003) la incorporación de la mujer al mundo laboral ha estado rodeada de una serie de luchas y reivindicaciones, muchas de las cuales se han transformado en mitos sobre lo que la mujer verdaderamente busca para realizarse como persona.

La red de parentesco es el principal recurso del que disponen las familias para conciliar vida familiar y vida laboral. Según una encuesta de ámbito nacional a mujeres ocupadas y con cargas familiares publicada recientemente, algo más de un tercio de las mujeres menores de 30 años que tenían familiares en la misma localidad en la que residían consideraban que sin su ayuda no podrían trabajar e igual porcentaje pensaba que esta ayuda era muy importante .A mayor edad de las mujeres, y, por tanto, cuanto más avanzado está el ciclo familiar, la importancia de la ayuda de la familia decrece al ser los hijos más autónomos, además de poder contar con la colaboración del hijo mayor.

Con la incorporación masiva de la mujer al mercado laboral se ha presentado a la maternidad como un problema y un estigma para ella, y se ha menospreciado a aquellas mujeres que libremente han optado por la maternidad, haciéndoles creer que serían personas frustradas, ya que la única forma de realización personal estaría en lo profesional. -Las políticas públicas en materia laboral debieran tender a hacer más compatible el trabajo de las mujeres en el hogar y fuera de él, ya que, en su mayoría, ellas son felices y se realizan compatibilizando su labor de madres y profesionalestrabajadoras.

No obstante, la importancia de la ayuda de la familia depende también del estatus socioeconómico de ésta, de forma que a mayor estatus menor importancia se le concede: si entre las mujeres de estatus alto sólo un 11% consideraba que la ayuda de los parientes era imprescindible para poder trabajar, entre las mujeres de estatus bajo dicho porcentaje se elevaba al 24%. Mientras que las familias de estatus medio o medioalto pueden pagar por determinados servicios (una guardería, el autobús del colegio, una asistenta o un canguro, etc.) o eventualmente solicitar una reducción de jornada (que como se ha visto es más frecuente entre las mujeres con mayor nivel de calificación), entre las familias de estatus más bajo no es posible pagar por este tipo de servicios o renunciar a los ingresos derivados del trabajo. El tema del género en las parejas que trabajan, es otra variable a tomar en cuenta. En todas las culturas desde todos los tiempos el hombre ha sido el encargado de proveer la economía al hogar, o bien, a la pareja, si es que se esta casado. En el Perú, el machismo como estructura cultural aceptada por la sociedad, y analizada desde otro punto de vista por Prado (2004) como la “cultura de la vagina” preconiza como relación de pareja en el vínculo laboral la dependencia de la mujer hacia el hombre. Al respecto, hay demasiados ejemplos que lo certifican. Desde ceder el asiento a la mujer cualquier sea la edad y condición hasta las leyes y la constitución que favorecen a la mujer. Basta

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Durante años se ha planteado que, para poder lograr un espacio en el mundo laboral, las mujeres deben actuar como hombres, y de esta manera realizarse profesionalmente, olvidando y postergando deliberadamente los aportes que desde su condición femenina realizan al mundo laboral y que precisamente constituyen sus fortalezas.

Las mujeres humanizan y matizan con su sensibilidad la tendencia competitiva de los hombres, y éstos reafirman a sus compañeras en su trabajo animándolas a tomar decisiones, a confiar en sí mismas y a trabajar inteligentemente y con flexibilidad. Mucho se ha hablado de la incorporación de la mujer al mundo laboral, lo que ha llevado a la creación de mitos y falsos supuestos respecto de lo que la mujer quiere, así como de lo que la mujer debe hacer para ingresar a este mundo, mayoritariamente masculino. Existen supuestas verdades mayoritariamente aceptadas, pero nunca comprobadas, tales como que para triunfar en el mercado del trabajo hay que comportarse como hombre y, por ende, entrar en una competencia descarnada “contra ellos”. Otro supuesto es el que señala que aquella mujer que no trabaja fuera del hogar, o trabaja tiempo parcial, estaría insatisfecha y frustrada por no poder desarrollarse en plenitud laboralmente. También existe el mito, bastante común, de que los obstáculos más importantes para que la mujer trabaje es la ausencia de salas cunas o guarderías infantiles para dejar a los hijos pequeños. Bajo estas afirmaciones subyace la idea de que la mujer tiene mucho más que ofrecer a la sociedad como trabajadora que como madre en su casa. Aun cuando este aspecto podría ser debatido desde la perspectiva de generación de riqueza material para la sociedad, lo cierto es que, al fin y al cabo, es ella quien debe elegir libremente dónde es más necesaria en cada momento.

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El mundo de la empresa es un mundo complejo, y ninguno de los modelos de trabajo, el femenino y el masculino, puede proporcionar una organización equilibrada sin el complemento del otro. Pero no sólo es necesario lograr un equilibrio entre las habilidades masculinas y femeninas en el seno de la organización; también es preciso que ese equilibrio se dé en cada hombre y en cada mujer pues, como personas, se enriquecen mutuamente. Las mujeres humanizarán y matizarán con su sensibilidad la tendencia competitiva de los hombres, y éstos reafirmarán a sus compañeras en su trabajo, animándolas a tomar decisiones, a confiar en sí mismas y a trabajar inteligentemente y con flexibilidad. La verdadera política a favor de la mujer es aquella que se adapta a sus necesidades y deseos más íntimos. Ya sea renunciar a la familia, entregarse a ella por completo o, lo que a la mayoría de las mujeres supone el esfuerzo de cada día, adaptar la entrega a una u otra realidad en función de las necesidades de la familia en cada momento. Al fin y al cabo, las personas prevalecen sobre las cosas y esto las mujeres lo tienen muy claro. Diniz, (1996) en Brasil, desarrolla proyectos asociados a tres líneas de investigación: 1) Cuestiones de género en la Psicología Clínica; 2) Prevención y Promoción de la Salud; 3) Sistema Conyugal y Familiar: Procesos de interacción y Terapéuticos. La interacción entre matrimonio, trabajo y género, constituye el eje central de interés a partir del cual desarrolla estudios sobre los modelos emergentes de relaciones conyugales, como es el caso de las parejas que trabajan fuera, a tiempo completo en situaciones de doble carrera o de doble trabajo. Las especificidades del trabajo femenino, la satisfacción en el casamiento y las estrategias utilizadas para conciliar el trabajo y la familia son ejemplos de las variables / categorías estudiadas. En lo que se refiere a las cuestiones de género, se destaca el interés por el estudio de los cambios que están ocurriendo en relación a los roles del género en la sociedad contemporánea, los conflictos resultantes y las repercusiones de esos cambios sobre los procesos de interacción de las parejas y las familias. Otra cuestión fundamental es la interacción entre género y violencia, interesándose, específicamente, por la comprensión del impacto de la violencia en la salud mental de las mujeres, en la relación conyugal y en la dinámica familiar. En el área de la prevención y la promoción de la salud, el interés recae sobre el desarrollo de estrategias para lidiar con situaciones de estrés y crisis conyugal e familiar, resultantes de procesos de interacción cada vez mas prevalecientes. Entre estos se destacan las experiencias de violencia y los conflictos generados por la necesidad que hombres y mujeres enfrentan por administrar exigencias personales y profesionales con una vida conyugal y familiar.

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El enfoque teórico está centrado sobre la teoría sistémica, el construccionismo social y las reflexiones feministas en las diversas áreas. Utiliza metodologías cualitativas y cuantitativas La satisfacción de la pareja es otra variable de la investigación que proponemos, al respecto hay varias definiciones de satisfacción desde variados puntos de vista, para esta investigación hemos tomado el concepto de Prado (en prensa) quien define la satisfacción desde el esquema conceptual propuesto por Olson, y Russell, (1983), quien interpreta la satisfacción desde dos variables de funcionamiento de pareja y de familia , que son, la cohesión y la adaptación, que traduce en puntajes ideales, referidos a los modelos ideales que se pretende de pareja en su funcionamiento y reales el funcionamiento real de la pareja en el aquí y ahora, la diferencia entre ambas lecturas es la satisfacción . En un artículo presentado por el club Rotario Internacional de Nicaragua (1996) se explica que existe evidencia científica de estudios en psicología social, específicamente en el área de la “atracción interpersonal” de que las relaciones entre hombres y mujeres no se dan al azar o por la tan mencionada “química”, “cupido”, “atracción magnética”, determinaciones del destino y/o a través de cualquier otra explicación popular. Es decir que en principio hay razones psicosociales flexibles de porque se elige (o de como se elige) la persona que tiene la probabilidad de ser un(a) candidato(a) para formar pareja (casarse, convivir y/o compartir). Muchas, sino la mayoría de las veces, son estas bases de atracción interpersonal las que “sembrarán” el cultivo de la felicidad-infelicidad de la pareja. Gordillo (2000) investiga sobre las experiencias tempranas parentales, satisfacción marital e inteligencia emocional, y refiere algunos aportes sobre la conceptualización de la satisfacción marital, dice que no existe una definición estándar ni un consenso sobre lo que es la satisfacción marital . Cada investigador lo define de un modo diferente de acuerdo a las variables que considera importantes para el este concepto, estas variables comúnmente son la felicidad del individuo, la percepción de la relación, la interacción en esta, la igualdad de recursos y obligaciones, el sexo y el placer o displacer percibido, etc. De igual manera existe varios términos para nombrar a este concepto: Ajuste Marital, Armonía Marital, Satisfacción Marital, Felicidad Marital, Ajuste Diádico Marital, etc. Sin embargo en el fondo todos estos términos son usados para denotar el grado de satisfacción que el individuo encuentra dentro de la relación con su pareja Alvarado, y Cisneros (1987) en México recopilan varias definiciones de Satisfacción marital que nos pueden ser útiles para mejor demostrar el concepto, definieron la satisfacción marital como la congruencia en las expectativas de los integrantes de la pareja, el desempeño, la auto percepción, la comunicación y una plena aceptación de las críticas por parte de los

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cónyuges. Spanier (1989), considera que el ajuste marital es un proceso y no un estado en la relación. Para él éste representa un movimiento a lo largo de un continuo que puede ser evaluado en términos de proximidad a un ajuste bueno o pobre en cuatro dimensiones separadas: Consenso, satisfacción, cohesión y expresión afectiva. Kirkpatrick sugiere que el éxito matrimonial se debe a las siguientes características (citado por Alvarado y Cisneros 1987): Felicidad en el matrimonio de los padres.

l

Amplia duración en el noviazgo.

l

Adecuada educación sexual.

l

Infancia feliz

l

Aprobación del matrimonio por padres y allegados.

l

Ajuste en el noviazgo y motivación para el matrimonio.

l

Igualdad étnica y religiosa.

l

Posición social y nivel educativo.

l

Edad, preferencias, intereses y formación ideológica similares.

l

Por otro lado Centeno (1988) también en México, menciona que la felicidad de un esposo es independiente de la del otro, lo cual sugiere que la satisfacción encontrada en e l matrimonio depende de las actitudes y temperamento propios del individuo. Framo (1980) consideran que las experiencias sanas en la familia de origen están relacionadas positivamente con el ajuste marital. La satisfacción con la relación impacta tanto la situación afectiva y emocional, (amor) como los procesos cotidianos que vive la pareja (interacción, cercanía, intimidad), todo esto se correlaciona con la satisfacción marital (atracción, inteligencia, duración, edad, cohabitación, comunicación, celos, infidelidad). Sin embargo la importancia del amor como elemento integrador de la satisfacción marital se debe a que es un concepto que engloba sentimientos y emociones, cogniciones subjetivas y símbolos culturales. Los estudios al respecto, realizados en México, indican que a mayor amor percibido, mayor satisfacción marital se manifiesta (Díaz-Loving y cols., 1996). En el Perú, hay diversas investigaciones que tratan el tema de la pareja desde distintos puntos de vista: Lamas (2000) realizó una investigación teórica sobre la satisfacción marital como soporte social, a partir de un concepto de salud centrado en la personalidad y las relaciones sociales. Propone conceptualizaciones respecto del comportamiento y actitudes sexuales. La conducta de la pareja que basa las relaciones de

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pareja en actitudes positivas es vulnerable dice, a la inestabilidad en el futuro; en contraste con una relación basada en obligaciones y presiones impuestas que puede carecer de satisfacción. Las conclusiones de esta investigación son muy genéricas y centran su análisis en dos variables la sexual y la social, al respecto, proponemos un mayor alcance al concepto de satisfacción, que lo referimos a seis variables. Quevedo (2000) realizó un análisis exploratorio de las actitudes hacia la infidelidad conyugal por sexo edad y tiempo .Los principales resultados establecen una redefinición de las expresiones frente al matrimonio en lo conyugal respecto a la exclusividad sexual. En lo que respecta a la sexualidad e infidelidad, a diferencia de la investigación de Quevedo, pensamos que la infidelidad sexual, es un síntoma de la conflictiva de la pareja y una de las variables de la infidelidad, a la que se le da mucha importancia, sin embargo, la infidelidad afectiva, social y familiar son igualmente relevantes en la insatisfacción de la pareja. Prado (2004) La pareja ha sido abordada desde distintos puntos de vista; en lo que respecta a la relación de amor. Sánchez (1994) investiga sobre definiciones y paradojas de la relación amorosa, haciendo una clasificación entre la relación de amigo, amantes y esposos; aunque nosotros no estemos de acuerdo con esta clasificación, porque entendemos que una relación de amigos no es una relación de pareja, en el sentido que es una relación libre de conflictos. Por el contrario, pensamos que una relación de amigos, encubre una relación no declarada sinceramente y que se vive una relación pseudomutual, en su forma no mutual, tal cual la describe la Escuela Sistémica de Palo Alto. Sánchez (1994) también toma el concepto de heterosexualidad en su condición de legalidad formal desde la cultura y el sexo como un ingrediente necesario en el vínculo amoroso. En relación al vínculo proponemos, que cuanto más esclarecido este la relación de pareja, más satisfacción propiciará; por esta razón, no consideramos a la relación de amigos como una pareja diferenciando el concepto relación, del de pareja. La relación, es un acercamiento del género que emana de su condición y de su libertad de elección, un válido intento que no tiene claro sus intenciones. Una pareja es una relación de género, de dos que debe cumplir con dos condiciones: los vínculos aceptados culturalmente y la permanencia. Alarcón, (2001) examina las presuntas relaciones entre felicidad, género, edad y estado conyugal; asimismo, se determinaron los niveles de felicidad que con mayor frecuencia experimentan las personas. Se trabajó con 163 sujetos de clase media, solteros y casados, de 20 a 60 años, quienes absolvieron la Escala de Satisfacción con la Vida de Diener más un ítem que indagó los niveles de felicidad. Los resultados señalan que no existen diferencias significativas entre las

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puntuaciones medias de felicidad de varones y mujeres. Según la edad, el único contraste significativo se encontró entre 30 y 50 años y las medias más elevadas correspondieron a los 50 y 60 años. Se halló que las personas casadas son más felices que las solteras. Finalmente, el mayor número de sujetos reportó sentirse feliz y los demás niveles agruparon muy pocas frecuencias.

celino Champagnat. La muestra estuvo conformada por 100 personas adultas de 25 a 60 años, que cumplieran con los criterios de inclusión abajo señalados:

Otros autores opinan que las relaciones con la pareja son una fuente inagotable de bienestar para las dos partes que la forman. Pero el camino que lleva a la creación de una relación satisfactoria puede toparse con algunas dificultades. Puede ocurrir que dentro de la relación haya dificultades para comunicarse: uno puede llegar a pensar incluso que su pareja habla en otro idioma o sencillamente que no le escucha. Este hecho se puede acrecentar a la hora de hablar de cuestiones relacionadas con el sexo.

• Estabilidad : casados, convivientes, novios, enamorados

Cada individuo aporta a la relación una forma diferente de ver la vida, ya que al fin y al cabo cada uno ha tenido una educación e historia propia En la mayoría de relaciones es normal que en alguna ocasión surja algún conflicto entre los miembros. Los conflictos pueden surgir cuando la pareja está en desacuerdo en la forma de ver las cosas, deseos, ideas o valores. Estas situaciones por lo general suelen crear mal clima en la relación porque se desatan sentimientos intensos que pueden incluso parecer desmesurados teniendo en cuenta qué los causó. Pero independientemente de la causa, si los conflictos son manejados de forma apropiada, pueden fortalecer las relaciones y mejorar el entendimiento entre las partes. Por último, como todo en la vida, las relaciones también pueden acabar. En un primer momento la experiencia de la ruptura suele ser algo generalmente frustrante y desesperanzador. Algunas reacciones comunes son la negación, rabia, autoinculpación o confusión. Pero las rupturas de pareja forman parte del proceso de crecimiento personal. En definitiva, son experiencias que permiten reflexionar sobre los puntos fuertes de la relación y también sobre los errores que se han cometido en la pareja, lo que ha de permitir que las relaciones futuras sean mejores. Método Diseño de Investigación: es correlacional Población y muestra La investigación se llevó a efecto en un diseño correlacional causal, en el distrito de Lima centro durante el año 2006. La población estuvo constituida por alumnos del quinto año y familiares que tenían pareja de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Federico Villarreal y alumnos del quinto año y sus familiares de la Facultad de Educación de la Universidad Mar-

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Criterios de inclusión: • Edad : 25 a 60 años • Género : masculino y femenino

• Trabajo : Trabajo remunerado fuera de casa a tiempo completo • Permanencia : 2 años a mas Instrumentos Se aplicó la Escala de Satisfacción de Pareja elaborada por Prado y Del Aguila (2004) ¨ quienes se basan en la teoría del Impacto vincular múltiple, que toma en cuenta ocho áreas: orgánica, afectiva, sexual, familiar, laboral y social y cultural e intelectual. El instrumento consta de 40 ítems y cuenta con dos medidas: “satisfacción ideal” y satisfacción real” siendo su puntuación de 1 al 5 en cada elección. El puntaje de satisfacción se obtiene de la diferencia que existe entre el puntaje real e ideal. La validez y confiabilidad del instrumento la establecieron Prado y Del Águila (2004) mediante la correlación ítem-test, se utilizó el coeficiente producto momento de Pearson y se obtuvo un coeficiente Alpha de (.85) También se aplicó, el Dyadic Adjustment Scale (DAS) instrumento construido por Spanier (1989). La validez del instrumento se estableció mediante la correlación ítem-test, utilizando el coeficiente producto momento de Spearman y obteniendo una confiabilidad corroborada por coeficiente Alpha de (.84) por Prado (2004) La escala DAS, consta de 32 ítems y está conformada por cuatro sub-escalas: Consenso diádico, Satisfacción diádica, Expresión afectiva diádica y cohesión diádica. Cada sub escala tiene una puntuación que va de 0 a 5 y de 0 a 4 y una que se evalúa marcando “si” o “no”. La administración fue individual: Es una escala para adultos, de fácil administración. Procedimiento Se procedió a aplicar los instrumentos Escala de satisfacción de pareja Prado y Del Águila (2004) y el D.A.S. Escala de Ajuste Diádico en la pareja de Spanier (1989), a 100 personas con pareja que cumplían con los requisitos establecidos en los criterios de inclusión y exclusión, con el fin de analizar y describir las características de ajuste diádico y satisfacción en las parejas que trabajan, establecer las normas y luego identificar los factores de la satisfacción de la pareja que predicen el ajuste diádico en las parejas que trabajan. Para el análisis de los resultados se uso del

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paquete SPSS versión 13.

riables de estudio presentan distribución normal.

Resultados

Validez del contenido de la escala de satisfacción de la pareja

En la Tabla 1 se presenta la prueba de Kolmogorov –Smirnov, la distribución de las variables son normales, por lo tanto se utilizarán pruebas paramétricas. Tabla1 Prueba de Kolmogorov-Smirnov para determinar si las va-

KS p

Elección (ideal) .704 .704

Satisfacción (real .603 .860

Satisfacción de pareja 1.096 .181

Ajuste de pareja 1.289 .072

La validez del contenido de la Escala de Elección de Pareja (ideal) se efectuó por análisis de ítem-test tabla 2 En la misma se indica que los ítems evaluados discriminan el contenido propuesto. Utilizando el coeficiente Producto momento de Spearman en la Tabla 2 observamos que los ítems contribuyen a la medición de la elección de pareja

Tabla 2 Validez de Contenido de la Escala de Elección de Pareja (ideal).

Item Coeficiente Item Coeficiente Item Coeficiente Item Coeficiente 1 45** 11 42** 21 47** 31 44** 2 52** 12 52** 22 74** 32 67** 3 34** 13 54** 23 51** 33 42** 4 37** 14 67** 24 55** 34 64** 5 37** 15 47** 25 61** 35 61** 6 13 16 57** 26 56** 36 54** 7 38** 17 63** 27 60** 37 51** 8 32** 18 56** 28 67** 38 57** 9 59** 19 74** 29 72** 39 35** 10 56** 20 52** 30 62** 40 54** (ideal), excepto el item 6, por lo tanto aportan validez al instrumento

tabla 3 en la misma se indica que los ítem evaluados discriminan el contenido propuesto.

La validez del contenido se efectuó por análisis de ítem-test de Escala de Satisfacción de la Pareja (real)

Tabla 3 Validez de Contenido de la Escala de Satisfacción de la Pareja (real) Item Coeficiente Item Coeficiente Item Coeficiente Item Coeficiente

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

46

39** 61** 45** 65** 41** 39** 56** 54* 65** 54**

11 12 13 14 15 16 17 18 19 20

62** 59** 65** 67** 59** 65** 65** 50** 63** 60**

21 22 23 24 25 26 27 28 29 30

61** 75** 55** 59** 72** 65** 71** 71** 77** 61**

31 32 33 34 35 36 37 38 39 40

33** 56** 60** 54** 62** 59** 47** 59** 62** 66**

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Utilizando el coeficiente producto momento de Spearman en la tabla 3 observamos que los ítems contribuyen a la medición de la satisfacción de pareja (real), por lo tanto aportan validez al instrumento.

La validez del contenido de Escala de Satisfacción de la Pareja se efectuó por análisis de ítem-test Tabla 4 en la misma se indica que los ítem evaluados discriminan el contenido propuesto.

Tabla 4 Validez de Contenido de la Escala Satisfacción de la Pareja Item Coeficiente Item Coeficiente Item Coeficiente Item Coeficiente

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

31** 23** 25** 29** 24** 32** 30** 48* 61** 28**

11 12 13 14 15 16 17 18 19 20

44** 29** 30** 47** 54** 38** 48** 38** 46** 51**

Utilizando el coeficiente producto momento de Spearman en la tabla 4 observamos que los ítems contribuyen a la medición de la satisfacción de pareja, por lo aportan validez al instrumento.

21 22 23 24 25 26 27 28 29 30

27** 43** 41** 56** 33** 49** 36** 51** 56** 44**

31 32 33 34 35 36 37 38 39 40

27** 37** 37** 38** 47** 37** 34** 39** 25** 34**

Utilizando el coeficiente Producto momento de Spearman en la tabla 5 observamos que los ítems contribuyen a la medición de la Escala de Ajuste Diádico de Spanier y por lo tanto aportan validez al instrumento.

Tabla 5 Validez de Contenido de la Escala de Ajuste Diádico de Spanier Item Coeficiente Item Coeficiente Item Coeficiente Item Coeficiente

1 2 3 4 5 6 7 8

52** 68** 30** 72** 61** 70** 68** 51**

9 10 11 12 13 14 15 16

52** 44** 75** 64** 77** 57** 72** 77**

La validez del contenido se efectuó por análisis de ítem-test de Escala de Ajuste Diádico de Spanier Tabla 5 en la misma se indica que los ítem evaluados discriminan el contenido. Confiabilidad La confiabilidad de la Escala de Elección de la Pareja (ideal), fue determinada por consistencia interna por la técnica de división por mitades, encontrando un coeficiente Spearman Brown de .97 lo cual nos indica un alto grado de confiabilidad del instrumento, lo cual queda corroborada por un coeficiente Alpha de 93 La confiabilidad de la Escala de Satisfacción de la Pa-

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17 18 19 20 21 22 23 24

61** 56** 45** 74** 53** 58** 63** 42**

25 26 27 28 29 30 31 32

64** 58** 78** 48** 29** 37** 70** 55**

reja (real), fue determinada por consistencia interna por la técnica de división por mitades, encontrando un coeficiente Spearman Brown de .95 lo cual nos indica un alto grado de confiabilidad del instrumento, lo cual queda corroborada por un coeficiente Alpha de .93 La confiabilidad de la Escala de Satisfacción fue determinada por consistencia interna por la técnica de división por mitades, encontrando un coeficiente Spearman Brown de. 88 lo cual nos indica un alto grado de confiabilidad del instrumento, lo cual queda corroborada por un coeficiente Alpha de .88. La confiabilidad de la Escala de Ajuste Dyadic de Spanier fue determinada por consistencia interna por

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la técnica de división por mitades, encontrando un coeficiente Spearman Brown de .95 lo cual nos indica un alto grado de confiabilidad del instrumento, lo cual queda corroborada por un coeficiente Alpha de .91. En la tabla 6 se expresa la consistencia interna por la técnica de división por mitades expresados en el coeficiente de Spearman Brown y el coeficiente Alpha de las variables de estudio. Tabla 6 Confiabilidad de las variables de estudio.

Spearman Brown Alpha

Elección (ideal)

Satisfacción (real)

Satisfacción

Ajuste

.97

.95

.88

.95

.93

.93

.88

.91

En la tabla 7 se presentan las normas que establecen la satisfacción de la pareja, las mismas que están expresadas en percentiles, estableciéndose rangos de alta, media y baja satisfacción. Tabla 7 Normas para establecer la satisfacción de la pareja. Percentiles 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 55 60 65 70 75 80 85 90 95 99

Puntajes -36,75 -10,90 -5,85 -2,00 -1,00 2,00 4,35 7,40 8,00 9,00 11,55 15,00 18,00 20,00 22,75 24,80 30,00 37,00 45,85 74,89

Rango

bajo

Tabla 8 Normas para establecer el ajuste de la pareja. Percentiles 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 55 60 65 70 75 80 85 90 95 99

Puntajes 56,35 80,10 83,15 89,00 91,50 97,00 99,70 102,40 105,00 108,50 111,55 113,00 114,00 115,70 117,00 118,80 122,85 126,00 128,00 132,00

bajo

medio

alto

En la tabla 9 se identifican a las parejas que trabajan que presentan una satisfacción y ajuste diádico alto y bajo Tabla 9 Satisfacción y ajuste diádico alto y bajo de las parejas que trabajan. Número 14

Puntaje 20 - 74

Percentil 70 - 99

Ajuste Diádico alto Satisfacción baja

14 15

115 - 132 -36 - 4

70 - 99 5 - 35

Ajuste Diádico bajo

15

56 - 99

5 - 99

Satisfacción alta

medio

Rango

En la tabla 10 se describe la correlación de los factores de la satisfacción de las parejas que trabajan Tabla 10

alto

En la tabla 8 se presentan las normas que establecen el ajuste de la pareja, las mismas que están expresadas en percentiles, estableciéndose rangos de alto, medio y bajo ajuste.

Correlación de los factores de la satisfacción en las parejas que trabajan. Satisfacción Total Orgánica Afectiva sexual Social Cultural Familiar Intelig.

Total

Orgánica .78 1

Afectiva .68 .40 1

sexual .70 60 .40

Social .79 54 .46 .42 1

Cultural .74 54 .59 .28 .66 1

Familiar .76 55 .49 .53 .45 .52 .1

Intelig. .55 34 33 .25 .34 .24 .42 1

Como se observa en la tabla 10 la satisfacción social .79 es el factor que mas aporta a la satisfacción total en las parejas que trabajan y el factor intelectual es la de menor valor .55 En la tabla 11 se describe la correlación de los factores del ajuste diádico de las parejas que trabajan

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Universidad Nacional Federico Villarreal

Tabla 11

Tabla 14

Correlación de los factores del ajuste diádico de las parejas que trabajan.

Factores de satisfacción por género que predicen el ajuste diádico de las parejas que trabajan.

Ajuste Total Consenso Satisfacción Expres afect Cohesión

Total 1

Consenso .95

Satisfacción .73 .63 1

Expres afect .84 .71 .63 1

Cohesión .79 .67 .56 .55 1

Modelo Variable Masculino Satisf. afectiva Femenino Satisf.intelectual

R .64 1.44

R .41 .20

F 29.64 13.84

Sig .000 .000

Como se observa en la tabla 11 el consenso diádico .95 es el factor que mas se relaciona al ajuste de pareja y el factor satisfacción .73 es la que menos ser relaciona con el ajuste diádico

Como se observa en la tabla 14 en el género masculino la satisfacción afectiva explica el 41% de la variabilidad del ajuste diádico. Mientras que en el género femenino el factor mas importante es el factor intelectual que explica el 20% de la variabilidad del ajuste diádico en las parejas que trabajan

En la tabla 12 se describen los factores de satisfacción que predicen el ajuste diádico en las parejas que trabajan mediante la regresión lineal utilizando el método de Stepwise .

En la tabla 15 se presentan los coeficientes: beta estándar, la t de estudent y la significación de los factores de satisfacción por genero predictores del ajuste diádico en las parejas que trabajan.

Tabla 12

Tabla 15

Factores de satisfacción que predicen el ajuste diádico de las parejas que trabajan.

Coeficientes de los factores de satisfacción por género que predicen el ajuste diádico de las parejas que trabajan.

Modelo Satisf. afectiva Satisf.intelectual

R .42 .48

R .18 .23

F 21.814 14.524

Modelo

Sig .000 .000

Como se observa en la tabla 12 los factores de satisfacción que predicen el ajuste diádico de las parejas que trabajan son: en primer lugar la satisfacción afectiva que explica el 18% de la variabilidad del ajuste diádico;y en segundo lugar el factor intelectual que en conjunto con la satisfacción afectiva explica el 23% de la variabilidad del ajuste diádico En la tabla 13 se presentan: los coeficientes: beta estándar, la t de estudent y la significación de los factores de satisfacción predictores del ajuste diádico en las parejas que trabajan. Tabla 13 Coeficientes de los factores de satisfacción que predicen el ajuste diádico de las parejas que trabajan. Modelo

Coeficiente no Stand

Coeficiente Stand

t

Sig

Satis.afectiva

B 2.37

Std. error .50

Beta .42

4,67

000

Satis. Intelectual

1.829

.54

.39

3.38

.001

En la tabla 14 se describen los factores de satisfacción que predicen el ajuste diádico por genero en las parejas que trabajan mediante la regresión lineal utilizando el método Stepwise

Revista Investigaciones Psicológicas

Satis.afectiva Masculino Satis. Intelectual Femenino

Coeficiente no Stand B Std. error 3.00 .55

Coeficiente Stand Beta

3.84

1.046

t

Sig

.64

5.44

000

.44

3.6 7

.000

Discusión Tomamos el reto de investigar a la pareja focalizando el área laboral, y dentro de ella, la productividad remunerada que denominamos trabajo, enfatizando la problemática contemporánea de las parejas, en la que los dos miembros trabajan a tiempo completo, es decir, en nuestra cultura ocho horas diarias a más. Se tuvo inconvenientes en determinar la muestra, por que a priori creíamos que existían en las universidades muchas parejas que trabajan a tiempo completo, sin embargo nos encontramos con que esta realidad era restringida, por lo tanto, tuvimos que aumentar la muestra a sus familiares frustrando nuestras aspiraciones de una muestra mayor, que tomaremos en cuenta para otras investigaciones posteriores. De los resultados de la investigación surgen dos respuestas a las interrogantes del problema propuesto. La primera referida a los factores de satisfacción. Se encontró que los factores de satisfacción que predicen el ajuste diádico de las parejas que trabajan son: en primer lugar la satisfacción afectiva que explica el 18% de la variabilidad del ajuste diádico; y en segundo lugar el factor intelectual que en conjunto con la satisfacción afectiva explican el 23% de la variabilidad del ajuste diádico. La segunda referida al género, encontrando que para el género masculino la satisfacción afectiva explica el 41% de la variabilidad del ajuste diádico. Mientras que en el género femenino.

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el factor más importante es el factor intelectual. que explica el 20% de la variabilidad del ajuste diádico en las parejas que trabajan Con relación a la investigación de Abascal (2003) en el que establece, que en el hogar el trabajo es discriminado, refiriéndose al “trabajo”de la mujer en el hogar La diferencia con los resultados de esta investigación, si bien es cierto que no abordamos específicamente el tema del casamiento y de la mujer que trabaja en el hogar, porque entendemos que este tema no está tomado en cuenta en la legislación peruana, y que si es cierto se ha dado relevancia cualitativa al trabajo de la mujer en general, se sobre entiende que la mujer ama de casa trabaja en el hogar sin remuneración, pero que si aporta a la productividad del hogar encargándose de tareas que son remuneradas, como ser nursery o trabajadora del hogar. Reconocemos que el tema de la mujer ama de casa no lo establecemos puntualmente, pero si lo abordamos, cuando se predice en la satisfacción de la pareja, que el afecto es un factor determinante que predice el ajuste diádico. Creemos que es necesario efectuar una investigación específica referida a la pareja que se establece a partir de la elección de la mujer ama de casa Como ya se explicó en la introducción, varios autores estudiaron la pareja desde particulares puntos de investigación, por ejemplo Cooper y Lewis (1987) lo hicieron desde la formación profesional de la pareja que trabaja, encontrando que existe en la problemática de esta pareja un sistema de dominancia a favor del que más aporta o está mejor ubicado en el status laboral Así mismo Meler y y Tajer (2000) estudiaron la asimetría del modelo tradicional, las mujeres que trabajan hacen que los hombres no sepan manejar los roles y las relaciones en función a este beneficio. Al respecto de estas dos investigaciones, ampliamos en el devenir de la investigación un objetivo especifico referido al género, porque entendimos que era necesario abordar también el aporte del genero en el factor trabajo en la pareja. Al respecto encontramos que: en el género masculino la satisfacción afectiva explica el 41% de la variabilidad del ajuste diádico. Mientras que en el género femenino el factor más importante es el factor intelectual que explica el 20% de la variabilidad del ajuste diádico en las parejas que trabajan. Este resultado es muy importante para tomarlo en cuenta, por que explica la dominancia de que hablan Cooper y Lewis, como Meler y Tajer en sus respectivas investigaciones, dándonos una explicación causal a la dominancia. En efecto la satisfacción afectiva en los hombres es un factor dominante en el ajuste diádico de la pareja, en nuestra cultura esta dominancia es generadora de muchas variables vinculares en la pareja. La satisfacción afectiva vincula el amor entre los miembros de la pareja, y sabemos que esta ecuación afectiva no siempre es simétrica, generalmente es asimétrica. En este sentido la respuesta afectiva genera satisfacción,

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fundamentalmente para el género masculino. En tanto que la inteligencia juega un papel importante por cuanto predice un 20% el ajuste diádico de la pareja. El género femenino intuitivamente se le conoce como mas calculador e intuitivo que el masculino, ahora sabemos que el factor que determina la satisfacción, en función al ajuste diádico de la pareja, es la inteligencia en el género femenino, cuanto más inteligente es la elección de la pareja, mejor será la predicción en la satisfacción diádica por parte de la mujer. De lo cual podemos deducir, que uniendo la satisfacción afectiva que sienta el hombre por la mujer y la inteligencia que tenga la mujer para elegir al hombre, son la ecuación de ajuste diádico de la pareja. Este resultado es de sumo interés conocer, para entender la dinámica de relación vincular entre los miembros de la pareja, para que puedan advenir relaciones satisfactorias, razón más que suficiente como resultado que ameritó realizar la investigación Otro tema importante en la relación vincular de la pareja es la simetría y la asimetría Watzlawick, Beavin y Jackson (1997) explican como en las relaciones simétricas de la pareja, encuentran una potencialidad patógena basada en la competencia que se presenta entre los cónyuges. La competencia y la dominancia son dos temas que hemos abordado en la sustentación teórica de la pareja. Prado (1997) en una conferencia sobre violencia familiar aborda la dominancia como generadora de violencia en la pareja, coincidiendo con los aportes de Watzlawick, pero a diferencia de la dominancia patógena explicada por Watzlawick , Prado explica que esta dominancia no solo se genera en los cónyuges sino también en las parejas de enamorados, novios y convivientes. Siguiendo el esquema teórico de su abordaje vincular de la pareja se interpreta que de las relaciones simétricas, cuando los cónyuges o las parejas compiten en vínculos simétricos, se genera una patología que se explicaría en los siguientes cuestionamientos: Quien ama más, quien trabaja más o mejor, quien aporta mas, quien produce más. etc. En la teoría vincular se explica que la interacción vincular exitosa es importante para la satisfacción y la salud, esta interacción exitosa, no es la relación simétrica y competitiva, sino aquella que se expresa en forma espontánea y coherente entre los vínculos personales expresados en acuerdos y tratos en libertad, y que la “competencia” es la imposición de los vínculos de un miembro a otro de la pareja y genera patología y violencia. Para ello se establece dentro del tratamiento de la pareja, “los acuerdos en los desacuerdos”, pero aceptando el criterio de libertad que tienen los miembros de la pareja para poder expresarlos y aceptar al “otro” como es y no como la fantasía lo requiere. Referencias l

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Universidad Nacional Federico Villarreal

EFECTOS DE LA DESCRIPCIÓN DE CONTINGENCIAS SOBRE EL DESEMPEÑO EN TAREAS DE DISCRIMINACIÓN CONDICIONAL EFFECTS OF CONTINGENCIES ON THE DESCRIPTION OF PERFORMANCE IN CONDITIONAL DISCRIMINATION TASKS Roberto Bueno Cuadra y Armando Martínez Portillo.

Resumen

Abstract

El objetivo fue evaluar el efecto de las instrucciones sobre el desempeño en una tarea de discriminación condicional, mediante un procedimiento en el que los sujetos son forzados a verbalizar las reglas que utilizan para responder. Participaron 24 estudiantes de psicología de una universidad estatal de Lima. Fueron seleccionados al azar y asignados al azar a cada una de tres condiciones experimentales. Los resultados muestran que se obtiene un mayor número de aciertos y mejor transferencia entre variaciones de la tarea cuando se da a los participantes la oportunidad de verbalizar explícitamente las reglas que utilizan para responder. El desempeño es también mejor cuando los estímulos funcionales varían de un ensayo a otro solamente en aquellas propiedades en que se basa la igualación.

The objective was to assess the effect of instructions on performance in a condictional discrimination task, through a procedure in which participants were faced to verbalize the rules they used for responding. They participated 24 psychology students from a state university at Lima. Participants were randomly selected and assigned to each one from three experimental conditions. Results show that a larger number of correct responses and a better transfer were obtained when participants have the opportunity to verbalize rules they used. Performance is also better when functional stimuli vary from to one trial to another only in that properties on which matching is based.

Palabras clave: Discriminación condicional, instrucciones, reglas, transferencia, estudiantes.

Como indicaron Baron & Galizio (1990), la ampliación de los métodos operantes al análisis experimental de la conducta humana origina problemas no presentes en el estudio de animales, así como opciones novedosas que normalmente no se encuentran en el laboratorio animal. Entre estas se encuentra el sobresaliente papel que juegan las instrucciones. Es obvio que en todo experimento de laboratorio con sujetos humanos ocurre cierto tipo de intercambio verbal. Las instrucciones proporcionan una forma de inducir conductas que pueden tener un interés especial para el investigador. ¿Qué tipo de influencias pueden ejercer las instrucciones sobre la conducta operante

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Key words: Conditional discrimination, instructions, rules, learning transfer, students.

del sujeto humano? ¿En qué medida las conductas inducidas mediante instrucciones son equivalentes a aquellas establecidas por medio de contingencias experimentales. Skinner (1963) abordó estas cuestiones en forma introductoria y sugirió que podría haber diferencias fundamentales. Señalaba que los sujetos normalmente son incapaces de verbalizar con precisión las contingencias a las que fueron sometidos y que, por esta razón, no era de esperarse que reaccionaran apropiadamente a la descripción de las contingencias proporcionadas por los experimentos. Estas consideraciones lo llevaron a suponer que las instrucciones podrían no ser un buen sustituto de

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la manipulación efectiva de contingencias, aunque podrían ser valiosas cuando el interés se centra en la ejecución eventual de una respuesta, más que en su adquisición. Poco después de la publicación del artículo de Skinner, aparecieron varios experimentos que trajeron a colación estos asuntos. Uno de los descubrimientos mostró que, en ausencia de instrucciones específicas con respecto a la respuesta objetivo, los sujetos humanos podrían no responder al nivel suficiente como para permitir que se aplique el reforzador (Ayllon & Azrin, 1964). Otro demostró que las instrucciones pueden ejercer un poderoso control sobre la respuesta, hasta el grado de superar el control del programa de reforzamiento impuesto en el experimento (Kaufman & cols., 1966; Lippman & Meyer, 1967). Un descubrimiento sorprendente, a la luz de las consideraciones de Skinner, mostró que los sujetos que recibieron instrucciones acerca d las contingencias del programa respondían a las contingencias con mayor probabilidad que aquellos sujetos que no las recibieron (Baron & cols., 1969), esto es, que actúen en forma congruente con la estructura del programa. Aunque estos descubrimientos no despertaron mayor interés dentro de la psicología operante, la observación de que las instrucciones podían ejercer mayor control que las contingencias reales atrajo la atención de algunos críticos de orientación cognoscitiva. Estos consideraban a los resultados como una muestra de que las respuestas humana, bajo programas de reforzamiento, no están tan controladas por las contingencias de reforzamiento como por las creencias e hipótesis que el individuo tiene acerca de la forma cómo funciona el programa (Bandura, 1969; Brewer, 1974; Thoresen & Mahoney, 1974). Según su punto de vista, una interpretación adecuada de las ejecuciones de los humanos debe concentrarse en estas influencias cognoscitivas, por ejemplo, en las “representaciones cognoscitivas de las contingencias” en lugar de concentrarse en las propias contingencias. Se considera que las instrucciones acerca de las contingencias juegan un papel importante en el establecimiento y mantenimiento de tales representaciones. No obstante, podemos estar de acuerdo con Baron & Galizio en mantenernos escépticos en cuanto a que la conducta controlada por instrucciones tenga mayor necesidad de explicaciones cognoscitivas que la conducta controlada por otros aspectos del medio ambiente. Un análisis completo de las interacciones que ocurren entre las instrucciones y la contingencia requiere de la comparación de las ejecuciones que ocurren después de girar diferentes tipos de instrucciones. Aquellos procedimientos en los que las instrucciones no corresponden a las contingencias reales son particularmente inter4esantes porque revelan la contribución relativa de los dos factores que participaron en las ejecuciones. Con el fin de obtener este tipo de datos, en un experimento antes citado, Kauffman &

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cols. (1966) observaron a estudiantes universitarios que respondían bajo un programa de intervalo variable de un minuto por puntos acumulados. Los sujetos asignados a las cinco condiciones del experimento recibieron diferentes grados de instrucción acerca de la relación respuesta-reforzador. Se les dijo: (a) Simplemente que se podían obtener puntos; (b) que, además, se podían obtener los puntos apretando la tecla de respuesta; (c) que, además, el programa de entrega de puntos era de intervalo fijo de un minuto; (d) O que el programa era de intervalo variable de un minuto; (e) O que el programa era de razón variable 150. Por consiguiente, los sujetos asignados a la condición (d) fueron correctamente informados del programa<, mientras que los asignados a las condiciones (c) y (e) recibieron información incorrecta. Los resultados mostraron que las instrucciones mínimas (condición a) condujeron a la adquisición de la respuesta, pero la forma de responder fue errónea y no mostró buen control del programa. El control también fue pobre cuando se dieron instrucciones sobre la respuesta requerida (condición b), ya que las tasas de respuesta por lo general excedieron los requisitos del programa. Las instrucciones de intervalo fijo produjeron tasas bajas y patrones festoneados ocasionales, las instrucciones de intervalo variable produjeron tasas intermedias y las instrucciones de razón variable produjeron tasas altas y uniformes, características del control de este programa. Además, en extinción, los sujetos respondían considerablemente durante tres horas sin reforzamiento, tanto bajo condiciones de instrucción mínima (a), como de razón variable (e). Otros estudios combinaron distintos programas a fin de entender mejor el papel de las instrucciones (Baron & cols, 1969; Galizio, 1979). En un estudio de Matthews & cols. (1977), estudiantes universitarios debían presionar una tecla para obtener reforzamiento monetario, de tal forma que las respuestas de los miembros de una pareja fueran reforzados de acuerdo con un programa de intervalo variable, estos intervalos se producían por el segundo miembro, quien respondía bajo un programa de razón variable. Por consiguiente, el procedimiento igualaba a los dos sujetos con cierta precisión en cuanto al número de reforzadores, así como en cuanto a los intervalos que había entre los reforzadores. En una manipulación adicional, la respuesta de presionar la palanca se estableció por medio del moldeamiento para algunos sujetos (el entrenamiento se inició con el reforzamiento de aproximaciones sucesivamente más cercanas a oprimir la tecla), y para otros, por medio de una demostración. Los resultados indicaron que los sujetos entrenados con el procedimiento de moldeamiento se mostraron sensibles a las contingencias de reforzamiento, ya que al final de la sesión las tasas de los sujetos sometidos a programas de razón fueron sustancialmente mayores que las de los sujetos acoplados que fueron sometidos al programa de intervalo. En contraste, el procedimiento de demostración, aunque fue efectivo para establecer las respuestas, no

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fue acompañado de diferencias claras en las tasas de los dos pares estudiados en esta condición. En un estudio posterior, Shimoff & cols. (1981) compararon las ejecuciones que se lograron con instrucciones con aquellas que se lograron con moldeamiento: la comparación se hizo tomando como base diferentes programas en los que se variaban la duración de una contingencia RDB que se había sobrepuesto a un programa de intervalo al azar con reforzamiento monetario. Se estableció el presionar una tecla por moldeamiento o por una combinación de demostración e instrucciones, en estudiantes universitarios, para que respondieran a una tasa baja (“deben presionar con lentitud: si presionan demasiado rápido no funcionará”). Cuando se eliminó la contingencia de RDB a la mitad de la sesión (y por tanto, se hicieron imprecisas las instrucciones), se incrementaron las tasas de 7 de 11 sujetos, cuyas respuestas habían sido moldeadas, en comparación a 3 de 10 sujetos que habían recibido instrucciones. Por lo general, este patrón de resultados fue similar al de un segundo experimento donde las respuestas se reforzaron según un programa de razón al azar, al que se agregó una contingencia RDB. Cuando se redujo el tiempo mínimo entre respuestas respecto a su valor original, las tasas aumentaron en un mayor número de sujetos moldeados que en los que recibieron instrucciones. Todos estos experimentos, coinciden en señalar que las contingencias programadas logran un control pobre cuando la respuesta se establece por medio de instrucciones respecto a la respuesta (o por su demostración). Los diferentes experimentos también identifican procedimientos que pueden aumentar la sensibilidad a las contingencias del programa. Uno de estos consiste en omitir toda instrucción acerca de la respuesta que favorezca el desarrollo de la respuesta, al utilizar procedimientos de moldeamiento. Otra estrategia consiste en proporcionar instrucciones más elaboradas que describan las contingencias del programa y que también especifique la respuesta. Por tanto, se concluye, en general, que la conducta bajo control instruccional es relativamente insensible a las contingencias de reforzamiento (véase también Catania, 1985; Catania & cols., 1982; Hayes & cols., 1986). En un análisis crítico de estas investigaciones, Ribes & Martínez (1990) señalaron que dichos estudios partían de dos supuestos básicos: (1) que las diferencias entre los patrones de respuesta de humanos y no humanos bajo programas de reforzamiento podrían ser atribuidas a la insensibilidad a las consecuencias derivadas de las respuestas verbales de los sujetos en reacción a las instrucciones y las condiciones del programa, y (2) que las instrucciones, en la medida que ellas son formuladas como reglas, sí trabajan como estímulos que “abstraen contingencias” fomentando conducta verbal auto-dirigida que controla el desempeño bajo programas de reforzamiento. Sin embargo,

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surgen varios problemas en relación con tal interpretación. Entre ellos destacan en particular dos: (1) la conducta gobernada por reglas, como conducta “racional”, requiere de un verdadero desligamiento de la situacionalidad espacial y temporal en que se da la conducta, es decir, de un desligamiento de eventos y contingencia concretas, y por tanto, requiere de una posibilidad de transferencia de conducta efectiva a diferentes situaciones y contingencias concretas (es decir, es conducta transituacional, según Ribes & López, 1985). (2) Un estímulo similar a una regla puede ejercer múltiples propiedades funcionales, que pueden variar desde aquellas equivalentes a los estímulos verbales condicionados hasta estímulos verdaderamente simbólicos y situacionalmente desligados. La conducta “racional” es esencialmente conducta lingüística, que no es lo mismo que conducta verbal. Esto significa que las autodescripciones y reglas sólo deben ser consideradas diferentes de la conducta discriminativa simple cuando la conducta bajo su control funcional se muestra desligable de sus propiedades situacionales concretas de estímulos y contingencias. Entonces, la conducta racional consiste en responder a los eventos reales de acuerdo con contingencias que son funcionales pero no presentes en la situación. El “desplazamiento” funcional de contingencias es posible solamente a causa del lenguaje, lo que, debido a su naturaleza convencional, puede ser emitido de manera independiente de las circunstancias físicas actuales. Por tanto, el correcto desempeño en una situación experimental mediante instrucciones semejantes a reglas no necesariamente significa conducta gobernada por reglas. La conducta gobernada por reglas solamente puede ser probada en una situación diferentes envolviendo nuevos estímulos concretos bajo las mismas contingencias, o los mismos estímulos concretos bajo nuevas contingencias, que proporcionen las propiedades extra o transituacionales de los genuinos “estímulos regla”. Por otro lado, los estímulos no deberían ser funcionalmente clasificados por su forma debido a que, aunque la morfología es importante de acuerdo con las convenciones lingüísticas sociales, es su contexto y prácticas de uso lo que determina la propiedad funcional de los estímulos verbales. Los estímulos son presentados en la forma de instrucciones similares a reglas, prohibiciones e indicaciones que no necesariamente envuelven conducta gobernada por reglas por un individuo respondiendo a ellas. Los estímulos verbales parecidos a reglas pueden ejercer propiedades funcionales de estímulos condicionales o discriminativos. La conducta gobernada por reglas no es sola una función de los estímulos que son presentados, sino también de la conducta realizada por un individuo de acuerdo a la historia previa a contingencias similares yo diferentes. Debido a estas consideraciones, Ribes & Martínez (1990) utilizaron procedimientos de discriminación

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condicional para la observación de la conducta gobernada por reglas. Según ellos, los procedimientos empleados en los experimentos anteriormente descritos, no son los más adecuados para el estudio de la relación entre las instrucciones y la conducta, ya que privilegian medidas de tasa de respuesta, cuando en la conducta “racional”, lo fundamental es la precisión de la respuesta. En su estudio, Ribes & Martínez se propusieron evaluar: (1) los efectos de diferentes tipos de instrucciones sobre el desempeño bajo consecuencias demoradas; (2) los efectos de alternar diferentes contingencias sin variar las instrucciones, sobre el desempeño bajo contingencias demoradas, y (3) los efectos de los diferentes programas de consecuencias sobre el desempeño bajo instrucciones no específicas. En el presente experimento, nos proponemos evaluar el efecto de las instrucciones sobre el desempeño en una tarea de discriminación condicional, mediante un procedimiento alternativo al de Ribes y Martínez. En nuestro caso, no se proporcionará propiamente instrucciones, sino que se evaluará el efecto de las instrucciones que los sujetos se administran a sí mismos, para lo cual, los sujetos serán forzados a verbalizar las reglas que utilizan para responder. Las reglas que los sujetos se formulan describen las contingencias que determinan la situación experimental, por consiguiente, verbalizar la regla utilizada para elegir la respuesta equivale a describir dichas contingencias. Método Participantes. Participaron 24 estudiantes de psicología de una universidad estatal de Lima. Fueron seleccionados al azar y asignados al azar a cada una de las tres condiciones experimentales que se describirán a continuación. Ninguno de ellos tenía experiencia previa como participante en estudios sobre discriminación condicional. Instrumentos. Se empleó una computadora Pentium 4 para la programación de los estímulos y recolección de datos. Las instrucciones, estímulos y la retroalimentación a las respuestas se mostraron la pantalla del monitor. El participante respondió empleando el teclado. Un programa controló la presentación de instrucciones, estímulos y retroalimentación y registró las respuestas. Procedimientos La tarea experimental estuvo compuesta por ocho series de 12 patrones de estímulo (figuras geométricas) cada una. Cada presentación de un patrón de figuras constituyó un ensayo, por tanto, el procedimiento abarcó 96 ensayos. En cada ensayo se presentaron seis figuras geométricas: dos en la fila superior, uno en la fila media y tres en la fila inferior. Las dos figuras superiores fueron los estímulos funcionales (EF) que señalan la relación que determina cuál era el ECO

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“correcto”. El estímulo medio fue el EM y los tres inferiores fueron los ECO. Todos estos estímulos fueron variados en los siguientes atributos: forma, color, tamaño y tipo de relleno. En cada ensayo, sólo uno de los tres ECO satisfacía alguna relación con el EM. Por consiguiente, la tarea a resolver por el sujeto consistía en elegir, de entre los ECOs, aquella figura que el sujeto creía que tenía alguna relación con el EM. Se emplearon en general los estímulos y variaciones en la tarea experimental del procedimiento propuesto originalmente por Ribes (1990). De acuerdo con ello, en las cuatro primeras series la relación de igualación fue de igualdad en dos de las cuatro propiedades y en las cuatro últimas fue de diferencia en dos de las cuatro propiedades. En la Tabla 1 se muestra cuáles eran las qué propiedades de estímulos en que se daba la relación de igualdad o diferencia, según la serie de estímulos. A partir de este procedimiento general, se realizaron las modificaciones que se describen más abajo. Tabla 1 Propiedades de estímulo en que se basa la relación de estímulos. Serie de

Propiedades de estímulo

estímulos

de la relación

I, II

Forma y color

III, IV

Tamaño y tipo de relleno

V, VI

Forma y color

VII, VIII

Tamaño y tipo de relleno

Los participantes fueron informados que se les realizaría una evaluación de aptitudes como parte de las evaluaciones académicas realizadas en su institución. La administración de la tarea experimental se realizó en un ambiente cerrado y a prueba de ruidos. Los participantes fueron evaluados de manera individual. El procedimiento no exigió un tiempo límite para la respuesta en cada ensayo, ni para la prueba completa, pero en las instrucciones, el sujeto fue instado a trabajar rápidamente. Se comenzaba mostrando en el monitor las siguientes instrucciones: “A continuación se presentarán algunas figuras geométricas: dos en la parte superior, una en el medio y tres en la parte inferior. Observe cuidadosamente todas las figuras”. La siguiente imagen mostraba un arreglo de estímulos y las siguientes instrucciones: “Su tarea consiste en elegir de la fila inferior una figura, que usted cree que tiene alguna relación con la figura del medio. Recuerde: elija solo una figura. Elija ahora la figura que usted cree que tiene alguna relación con la figura del medio”. Se esperaba la respuesta del sujeto, pero esa respuesta no recibía ninguna retroalimentación. Después de que el sujeto respondía, en una nueva pantalla se presentaba una nueva instrucción: “A continuación se presentarán

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más figuras. Elija de la fila inferior la figura que usted cree que tiene alguna relación con la figura del medio. Recuerde: elija solo una figura. Trabaje rápidamente”. Luego de estas últimas instrucciones se presentaron los ensayos experimentales. Inmediatamente después de las respuestas en el monitor aparecía debajo del arreglo de estímulos, una palabra como retroalimentación (“correcto” o “incorrecto”). En caso de error no se permitía un segundo intento, ni se indicaba cuál es la respuesta correcta. El intervalo entre un ensayo y el siguiente era de 10 segundos. Para tener en cuenta un posible efecto de fatiga se presentaba nuevamente la serie I después de terminada la serie VIII. El experimento examinó tres condiciones. En la condición 1, siempre aparecía en los sucesivos ensayos de cada serie el mismo par de EF es decir, en las cuatro primeras series, los EF son idénticos en las cuatro propiedades (tal como en Ribes, 1990), en este caso se trataba, en todos los ensayos, de dos círculos rojos. En las cuatro últimas series, los EF eran diferentes entre sí sólo en forma y color, como en el procedimiento de Ribes, en este caso, un círculo rojo y un triángulo verde. Por tanto, en la condición 1 los EF sólo indicaban el tipo de relación, pero no especifican en qué propiedades se cumplía esa relación. Esta fue la condición de EF constantes. En la condición 2 se variaron los EF de un ensayo al siguiente, pero solamente en las dos propiedades en que se basaba la relación de igualación. En las series I y II los EF variaban de un ensayo al siguiente en forma y color, pero en todos los ensayos tenían el mismo tamaño y tipo de relleno. En las series III y IV los EF variaban de un ensayo al siguiente en tamaño y tipo de relleno, pero no en forma ni color. En cada ensayo de las series I, II, III y IV los dos EF siempre son idénticos entre sí. En las series V y VI, los EF varían nuevamente en forma y color, pero en todos los ensayos tienen el mismo tamaño y tipo de relleno, y en las series VII y VIII, los EF varían en tamaño y tipo de relleno, pero manteniendo la misma forma y color. En las series V, VI, VII y VIII, los EF son diferentes entre sí. Esta es la condición de EF parcialmente variables. En esta condición no sólo se indicaba que la igualdad o la diferencia se daba en dos propiedades, sino que, en cierto modo, también se resaltaba en qué propiedades se daban estas relaciones. En la condición 3, los EF varían de un ensayo al siguiente en las cuatro propiedades. En cada ensayo de las cuatro primeras series, los dos EF eran absolutamente idénticos entre sí, pero siempre varían de un ensayo al siguiente en las cuatro propiedades. Y en las cuatro últimas series, los EF eran diferentes entre sí en las cuatro propiedades, pero los EF varían de un ensayo al siguiente también en las cuatro propiedades. Esta era la condición de estímulos totalmente variables, en la cual los EF sólo indicaban una relación de igualdad o diferencia de propiedades, pero sin precisar que la relación se daba en dos propiedades, ni

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precisar qué propiedades eran éstas. La mitad de los participantes en cada condición fueron requeridos de verbalizar las reglas que empleaban en sus elecciones. Para ellos, hubo nueve ocasiones en que se les pidió que elijan entre cinco opciones de respuesta (cuatro de las respuestas describían diferentes reglas, una de las cuales era la correcta, y la cuarta opción decía: “ninguna de las anteriores”). Las ocasiones en que se requería a los participantes esta información fueron después del ensayo de prueba, antes del experimento, así como al finalizar cada una de las ocho series de estímulos. La pregunta y las opciones de respuesta aparecían en el monitor. Después del ensayo de prueba la pregunta era: “¿Cuál de estas reglas utilizó usted para elegir sus respuestas?”, y después de cada serie de estímulos, la pregunta era “��cuál de estas reglas utilizó ahora para elegir sus respuestas?”. Las respuestas estaban numeradas del 1 al 5 y los participantes respondían utilizando el teclado. Las respuestas eran las siguientes: 1. Elegir la figura que sea igual en forma y color. 2. Elegir la figura que sea igual en tamaño y tipo de relleno. 3. Elegir la figura que sea diferente en forma y color. 4. Elegir la figura que sea diferente en tamaño y tipo de relleno. 5. Ninguna de las anteriores. No se daba ninguna retroalimentación a los participantes por elegir alguna de estas respuestas. A la otra mitad de los participantes no se les preguntó qué regla utilizaban. Resultados Los datos de la Tabla 2 claramente indican que hay mayor tendencia al error en las condiciones en que los EF no varían (condición 1) o varían en las cuatro propiedades simultáneamente (condición 3). Cuando los EF varían de un ensayo al siguiente únicamente, en las propiedades de la igualación (condición 2), el aprendizaje y la transferencia de la tarea se ven facilitados significativamente. En la condición 2 sólo uno de los porcentajes de acierto llega a ser menor del 50 %. En resumen, que los EF varíen solamente en aquellas propiedades en que se basa la igualación, tiene el efecto de facilitar el aprendizaje de la igualación en esas propiedades. La condición 2 tampoco dificulta seriamente la transferencia a nuevas propiedades, como se ve al comparar el cambio de la serie II a la serie III, donde vemos que incluso el porcentaje de aciertos sigue siendo bastante alto.

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Tabla 2. Porcentaje promedio de aciertos en cada condición experimental Series de estímulos I II III IV V VI VII VIII Repetición de serie I Promedio (no incluye repetición de la serie I)

Condición 1

Condición 2

Condición 3

Promedio

64,76 70,34 36,28 47,36 35,06 28,84 36,63 34,75 78,64

92,64 93,85 87,46 84,76 44,65 78,86 73,48 63,97 96,78

83,36 68,73 34,46 55,62 21,82 33,04 24,62 21,18 88,52

80,25 77,64 52,73 62,58 33,84 46,91 44,91 39,97 87,98

44,25

77,46

42,85

54,85

Analizando con más detalle estos resultados, se puede ver que en la condición 2, el porcentaje de aciertos es bastante alto desde el principio y sólo en las condición 3 se aprecia una disminución de aciertos al cambiar de la serie I a la II. Sin embargo, en las condiciones 1 y 3 el porcentaje de aciertos disminuye claramente a partir de la serie III y continúa reduciéndose en las series siguientes (al cambiar la relación de igualación), en tanto que en la condición 2 el nivel de aciertos es bastante alto, y aunque disminuye ligeramente al cambiar la relación de igualación, el nivel de

aciertos se recupera a partir de la serie VI, manteniéndose en de manera bastante uniforme a lo largo de todo el procedimiento. En las tres condiciones el porcentaje de aciertos es alto en la repetición de la serie I, aun más alto incluso que en la primera presentación de esa serie, demostrando ello que no hay un efecto de fatiga que explique las disminuciones en el nivel de aciertos que se observa en las condiciones 1 y 3. Estos datos, en general, muestran el poderoso efecto de los EF sobre el desempeño.

Tabla 3 Porcentaje promedio de aciertos en la condición 1 para el grupo con instrucciones y el grupo sin instrucciones Series de estímulos I II III IV V VI VII VIII Repetición de serie I Promedio sin repetición de serie I)

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Con descripción

Promedio

82,11 82,41 50,58 57,34 54,56 42,15 54,46 52,69 91,23

Sin descripción 47,41 58,27 21,98 37,38 15,56 15,53 18,80 16,81 66,05

59,54

28,97

44,25

64,76 70,34 36,28 47,36 35,06 28,84 36,63 34,75 78,64

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Los datos muestran también con claridad el efecto de la verbalización de las contingencias sobre la calidad del desempeño. En la Tabla 3 se aprecian tales efectos respecto de la condición experimental 1. Podemos apreciar que el efecto de requerir la verbalización de la contingencia tuvo un efecto inmediato, es decir, desde la primera serie de estímulos. En todas las series de estímulos es más alto el porcentaje de aciertos en el grupo de descripción de contingencias. Esencialmente los mismos resultados pueden apreciarse en

las Tablas 4 y 5 que muestran, respectivamente, los datos correspondientes a las condiciones experimentales 2 y 3. En resumen, animar a los sujetos a que expresen de manera explícita las “reglas” que pueden estar utilizando para responder en este procedimiento, incrementa un desempeño correcto, así como una mejor transferencia del aprendizaje en las sucesivas variaciones de la tarea experimental.

Tabla 4 Porcentaje promedio de aciertos en la condición 2 para el grupo con instrucciones y el grupo sin instrucciones Series de estímulos I II III IV V VI VII VIII Repetición de serie I Promedio (sin repetición de la serie I)

Con descripción 97,28 98,23 90,54 88,67 47,83 92,35 89,18 82,62 99,05

Sin descripción 88,00 89,47 84,38 80,85 41,47 65,37 57,78 45,32 94,51

Promedio

85,84

69,08

77,46

92,64 93,85 87,46 84,76 44,65 78,86 73,48 63,97 96,78

Tabla 5 Porcentaje promedio de aciertos en la condición 3 para el grupo con instrucciones y el grupo sin instrucciones

Series de estímulos I II III IV V VI VII VIII Repetición de serie I Promedio (no incluye repetición de la serie I)

Con descripción

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Promedio

87,28 77,85 45,67 69,73 27,89 46,53 31,58 28,67 89,94

Sin descripción 79,44 59,61 23,25 41,51 15,75 19,55 17,66 13,69 87,10

51,90

33,81

42,85

83,36 68,73 34,46 55,62 21,82 33,04 24,62 21,18 88,52

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Discusión La discusión de los presentes resultados pasa necesariamente por una revisión conceptual del problema de la conducta gobernada por reglas. Como ya se ha indicado, Skinner (1969) distinguió entre conducta moldeada por la contingencia y conducta gobernada por reglas. Skinner sugirió que la conducta moldeada por la contingencia es adquirida mediante una exposición directa a las consecuencias, mientras que la conducta gobernada por reglas es controlada por “reglas derivadas de las contingencias en la forma de descripciones que especifican ocasiones, respuestas y consecuencias” (Skinner, 1969: 160). Sin embargo, Hayes & Hayes (1989) argumentaron que la concepción de las instrucciones como contingencias que especifican estímulos tiene una debilidad importante. Específicamente, estos autores señalaron que Skinner no proporcionó una definición analítico funcional del término “especificar”. Como resultado de ello, una amplia variedad de estímulos han sido utilizados en la investigación del control instruccional. Por ejemplo, si un estímulo que especifica una contingencia es simplemente considerado un estímulo discriminativo, el término “especificar” se convierte en redundante, como también lo sería el concepto de instrucción (O´Hora & cols., 2001). Ribes (2003) señaló que la distinción entre conducta moldeada por la contingencia y conducta gobernada por reglas resultó de la dificultad observacional para identificar la consecuencia (o reforzador), que dirige la adquisición de una nueva respuesta. La ausencia observacional de un proceso de moldeamiento claramente definido impulsó un concepto basado en la identificación de un evento antecedente, la mayoría de las veces una instrucción o un modelo que realiza la conducta a ser adquirida. Debido a que un estímulo antecedentes deviene en funcional como estímulo discriminativo solamente si ha sido correlacionado con el reforzamiento, Skinner asume que las reglas, como estímulos discriminativos, reflejan la historia de reforzamiento de clases específicas de respuesta. Ribes considera que los conceptos de conducta moldeada por la contingencia y conducta gobernada por reglas solamente refleja las limitaciones del observador en relación con los “orígenes” de la conducta bajo análisis y no es precisamente una distinción funcional. Según Ribes (2000) la distinción entre conducta moldeada por la contingencia y conducta gobernada por reglas perseguía dos propósitos: 1. explicar la emergencia de nuevas conductas que no habían seguido directamente por consecuencias, y 2. incluir la conducta del escucha y del observador como casos prominentes de una clase especial de estímulos verbales a través de los cuales las contingencias son abstraidas y especificadas. Las reglas como estímulos discriminativos fueron propuestos para cumplir estas dos funciones por medio de remplazar las consecuencias por las instrucciones, bajo el supuesto de que las instrucciones fueran “normalmente” seguidas en cualquier

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momento en que ellas fueran presentadas. Asimismo, las reglas fueron pensadas para constituir, tanto en contenido como en forma, una clase especial de estímulos verbales. Estos estímulos fueron asumidos para constituir abstracciones y especificaciones de las contingencias que afectan la conducta. Sin embargo, como observan Ribes (2000) y O´Hora & cols. (2001), si las reglas son estímulos discriminativos, deben ser parte de un conjunto de contingencias que involucran el reforzamiento de una respuesta, la ocurrencia de esta respuesta y los estímulos discriminativos que están correlacionados con el reforzador. Algunos análisis de la conducta gobernada por reglas (ejemplos: Catania & cols., 1989; Zettle, 1990) no logran establecer claramente la diferencia entre conducta moldeada por la contingencia y conducta gobernada por reglas, al admitir que esta última sería un caso particular de la primera. Un punto que debe ser claramente señalado es que la respuesta bajo el control de los estímulos discriminativos verbalmente construidos (reglas) puede ser o no diferente de la respuesta que es finalmente reforzada. Es decir (Ribes, 2000), la conducta de seguir una instrucción puede ser o no la misma que la respuesta efectiva señalada por la instrucción. Si la conducta de seguir la regla es un caso de auto-instrucción, y la conducta de solucionar el problema difiere de la conducta de seguir la regla, ambas deberían de ser distinguidas en vez de subsumirlas en una única categoría de conducta gobernada por reglas. El análisis de Ribes (2000) muestra que hay una diferencia fundamental entre la conducta de seguir una regla y la conducta de formular una regla. La conducta de seguimiento de una regla se define con base en características esenciales. Primero, que las propiedades físicas de los estímulos varíen de momento a momento en la situación contingencial bajo consideración. “Mi principal insistencia es que la conducta gobernada por reglas es conducta que ocurre bajo situaciones contingenciales que son más afines a la igualación a la muestra que a una situación estándar de reforzamiento diferencial”, anota Ribes (2000: 4546). Y en segundo lugar, dicha conducta debería ser el resultado de un control de estímulos “abstracto” que emerge de la interacción con contingencias del tipo de la igualación a la muestra. La abstracción, por supuesto, es el resultado de interactuar de manera efectiva con estímulos que comparten ciertas propiedades. Por otro lado, las descripciones verbales de contingencias funcionales pueden surgir como un resultado adicional de este proceso de abstracción. En este sentido, las descripciones verbales pueden tomar la forma de reglas que identifican el procedimiento que es seguido para producir los resultados requeridos. En este último caso se tiene propiamente la conducta de describir reglas. Es por supuesto claro que se puede producir conducta efectiva (seguimiento de reglas), sin que necesariamente exista la conducta de describir reglas. Y aun cuando el aprendizaje puede

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ser facilitado a través de las instrucciones que describen desempeños y contingencias efectivas, tal como lo muestran los resultados del presente experimento, “el desempeño efectivo por parte de un escucha no necesariamente duplica las condiciones originales que dieron origen en primer lugar a las instrucciones... la conducta de seguir la regla no es un espejo de las descripciones que emergieron del desempeño cuando la regla fue construida” (Ribes, 2000: 46).

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CAPACIDAD EMPRENDEDORA Y COEFICIENTE EMPRESARIAL EN ESTUDIANTES DE ADMINISTRACIÓN Y DE PSICOLOGÍA DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL FEDERICO VILLARREAL ENTREPRENEURIAL AND COEFFICIENT IN BUSINESS ADMINISTRATION AND STUDENTS OF PSYCHOLOGY UNIVERSITY NACIONAL FEDERICO VILLARREAL Carlos Portocarrero, Elizabeth Mayorga y Martha García Facultad de Psicología - Universidad Nacional Federico Villarreal

Resumen

Abstract

Se analiza la capacidad emprendedora y el coeficiente empresarial en estudiantes de administración y de psicología de la Universidad Nacional Federico Villarreal. Se aplicaron dos escalas tipo Likert a 177 estudiantes hombres y mujeres seleccionados a partir del criterio no probabilístico - intencional. Los resultados permiten establecer que la formación recibida por los estudiantes de administración contribuiría a su interés, particularmente en el grupo femenino, por la generación de sus propias fuentes laborales. Por el contrario, en los estudiantes de psicología contribuiría mayormente al desarrollo de su espíritu emprendedor.

Entrepreneur capacity and business coeficient in management and psychology students of the national Federico Villarreal univesity

Palabras Clave: Capacidad emprendedora, coeficiente empresarial

The study purpose was to analysis the entrepeneur capacity and the business coeficient in management and psychology students of the national Federico Villarreal Univesity. Two Likert type scales were aplicated to 177 males and females students that were choosen by the non probabilistic – intentional criterion. The obtained data indicate that the knowledge gained by management students during their academic preparation contributes to improve –specially in females- their own jobs. On the other side, the improvement of their entrepreneurship, was the principal contributing factor in psychology students Key Words: Entrepreneur capacity, business coeficient

En los últimos años diversas instituciones y principalmente las universidades han puesto especial énfasis en resaltar que la formación ofrecida se orienta no sólo a la adquisición de información relevante para el éxito profesional en las diversas disciplinas, sino que uno de sus principales valores agregados y ventajas sobre la competencia es que forman profesionales que puedan competir con éxito en el contexto empresarial.

Así, exceptuando profesiones como la administración o la ingeniería, es poco usual encontrar dentro de la estructura formativa de otras especialidades, como la psicología por ejemplo, que se ponga énfasis en que la capacitación ofrecida este orientada a que los futuros profesionales puedan generar sus propias fuentes de trabajo y, menos aún, que se fomente en ellos habilidades emprendedoras.

En la práctica, en una significativa cantidad de disciplinas, y particularmente en las instituciones estatales, es poco frecuente apreciar que este fin se cumpla.

Debido a ello, es frecuente apreciar como muchos de los profesionales que egresan de las universidades se encuentran con una difícil realidad laboral. Especial-

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mente la carencia de empleo en nuestro medio hace que finalmente muchos jóvenes tengan que optar por ocupaciones bastante diferentes de la profesión que un principio escogieron; inclusive, en muchos casos, terminan realizando labores para las cuales no es imprescindible realizar estudios superiores. Esto, asimismo, estaría claramente vinculado a la sumisa aceptación que muchos jóvenes profesionales evidencian hacia el trabajo dependiente, teniendo que acomodarse a una no muy dignificante condición de subempleados. Si bien el problema laboral no sólo obedece a cuestiones netamente formativas, sino que también tendría una íntima relación con factores de distinta índole como los sociales, políticos, económicos, etc., la formación profesional, como lo señala Casanova (2003), es un tema de relevancia laboral en sí misma desde que es una herramienta mediante la cual se transfieren los conocimientos y habilidades necesarias para el trabajo. Al respecto, Montilla (1977) refiere que desde el contexto universitario hay que enseñarle al futuro profesional que con el conocimiento adquirido en la universidad no necesita ejercer para tener un empleo porque él puede proporcionarse ese empleo. Señala, asimismo, que la universidad no debe formar estudiantes con mentalidad de empleados sino con mentalidad de empresarios. La propia Asamblea Nacional de Rectores (2001) destaca que si bien cada universidad es distinta y busca su propia imagen debe considerar que su producto o futuro egresado logre, entre otras características, desarrollar la capacidad creativa-emprendedora para resolver problemas y competitividad para generar actividades productivas que contribuyan al desarrollo. Las universidades, consecuentemente, deben ser consideradas como instrumentos estratégicos de la nación peruana para promover el desarrollo integral del futuro profesional mediante el fomento e incubación de la grande, mediana y pequeña empresa productoras de bienes o de servicios. Evitando de este modo que egresen de las universidades jóvenes que saben todo y pueden hacer muy poco en beneficio de sí mismos y de la nación. El incipiente interés por estos tópicos ha conllevado a que se realicen algunos estudios en nuestro país. Al respecto, encontramos una investigación dirigida por Villarán en el 2001 (González, 2008) quien determina que son siete las competencias necesarias para crear y gestionar exitosamente pequeñas y micro empresas. Éstas las denomina a) Capacidad de comunicación fluida y empática, b) Iniciativa y capacidad para tomar decisiones en situaciones normales o de riesgo, c) Resolver problemas, buscar permanentemente soluciones creativas, tener vocación por la innovación, el cambio y la mejora continua en todos los ámbitos de su empresa, d) Actuar en función de valores,

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comprometiendo las voluntades de los colaboradores, clientes y proveedores, generando una cultura empresarial propia, e) Obtener, interpretar y establecer prioridades en la información, demostrando dominio y actualización de conocimientos necesarios para el desarrollo de la empresa, f) Desarrollar métodos de trabajo sistemáticos, organizar las funciones y áreas de su empresa y controlar todos los procesos de su actividad empresarial y g) Orientar los esfuerzos hacia la generación de riqueza, tener vocación por el ahorro y la inversión, y actuar guiado por una racionalidad económica, planteándose constantemente metas de crecimiento. Jiménez (2004) al evaluar las características emprendedoras en un grupo de estudiantes de un instituto superior tecnológico privado de Lima Metropolitana en función a indicadores sociodemográficos, educativos y económicos mediante el Cuestionario de Características Empresariales Personales concluye que de acuerdo a los indicadores sociodemográficos, en función al indicador género, existen diferencias en la sub-escala auto confianza. Para el indicador edad, se halló diferencias en las sub-escalas: búsqueda de oportunidades, búsqueda de información, compromiso, persuasión, optimización de la red de contacto y monitoreo. De acuerdo a indicadores educativos, se halló, para el indicador especialidad y/o carrera diferencias en las sub-escala confianza. Para el indicador nivel de estudio, se halló diferencias en la sub-escala utilización de recursos financieros. De acuerdo a indicadores económicos, se halló, para el nivel socioeconómico, diferencias en las sub-escalas persistencia y eficiencia. Para el indicador ocupación, diferencia en las sub-escalas búsqueda de informaciones, establecimiento de metas, planificación sistémica, persistencia de resolución de problemas, persuasión, monitoreo y utilización de recursos financieros. Linares, Dino y cols. (2002) al sistematizar las experiencias del Programa “Haz realidad tu negocio 1996-2000” señalan que los concursantes que suelen guiar sus proyectos por la formación universitaria se inician en los negocios más tarde que los de menor instrucción y ven esta actividad como un ingreso complementario; incluso prevalece en ellos la idea de hallar un empleo y trabajar de manera dependiente. Por otro lado, los universitarios en gran medida manifiestan resistencias a enfocar de una manera más práctica y menos teórica el ingreso al mercado. Suelen concentrarse en las bondades intrínsecas del producto, con mucha mayor razón si éste se aproxima a la invención, y descuidan o menosprecian cuestiones elementales y prácticas de mercado. Finalmente, refieren que los jóvenes universitarios aún arrastran el pesado lastre de una formación, que si bien paulatinamente viene cambiando, aún esta desvinculada de la realidad y es opuesta a los mecanismos del mercado. Vicuña (1998), en una investigación realizada con estudiantes de la Universidad Nacional Mayor de San

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Marcos, encontró que ni la facultad académico profesional ni el género influyen sobre las disposiciones para la conformación de empresas y asumir el rol gerencial. También encontró que el 49% de los evaluados están a favor de la conformación de empresas de servicios, el 22% de las empresas de comercialización y el 19% de las de producción. Un 10% manifestó no tener habilidades ni medios para conformar empresas o asumir un rol gerencial. Espinoza (2004) en una investigación relacionada a las aptitudes y actitudes empresariales de los estudiantes de administración en las universidades públicas de Lima - Callao concluye que en ese entonces, como hace décadas atrás, se dan las mismas estrategias orientadas a formar profesionales en administración para ocupar cargos gerenciales en las grandes empresas lo que genera que los egresados continúen conformando un gran contingente de administradores sin empleo. Portocarrero (2007) al relacionar la formación de los estudiantes de administración de universidades públicas de Lima Metropolitana y los hábitos emprendedores de negocios estableció que éstas variables se asocian de manera débil e insignificativa. Determinó, asimismo, que los currículos de las facultades de administración de las universidades públicas estudiadas tienen carencias que dificultan el desarrollo de habilidades emprendedoras de negocios en sus futuros egresados y que no se ajustan a las actuales exigencias formativas que demanda el mercado nacional y el mercado globalizado. Finalmente, Bonifaz (2004) al analizar el espíritu empresarial en estudiantes de post grado de una universidad pública en nuestro medio encontró que los estudiantes de administración denotan mayor espíritu empresarial que los estudiantes de administración de servicios de salud. Vincula este hallazgo al hecho que los estudiantes de post-grado en administración de servicios de salud -en contraste con aquellos de administración- provienen, en su mayoría, de carreras de índole más humanista (Medicina, rehabilitación física, la enfermería, la asistencia social, la tecnología médica y psicología) que son profesiones con una clara orientación al servicio social cuya formación no va del todo acorde con los nuevos requerimientos empresariales a diferencia de los alumnos de post-grado en administración que en su mayoría provienen de esta especialidad y que por lo general han llevado cursos que favorecen, en cierta medida, la adquisición de los conocimientos necesarios para formar profesionales más emprendedores. Desde esta óptica surge el interés de analizar variables como el coeficiente empresarial y la capacidad emprendedora en estudiantes de administración y de psicología. El análisis de la información obtenida podría significar un relevante aporte y contribución al mejor entendimiento de la presente temática y, asimismo, ser un aporte para que las instituciones y

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organismos estatales pertinentes tomen las medidas correctivas pertinentes. Método Participantes. La población que participo en el estudio estuvo integrada por estudiantes de los últimos ciclos del pre-grado de las facultades de Psicología y de Administración de la Universidad Nacional Federico Villarreal. La muestra fue de 177 estudiantes hombres y mujeres de psicología (99) y de administración (78), con edades comprendidas entre los 20 y 30 años y se eligió a partir del muestreo no probabilístico – intencional (Sánchez y Reyes, 2007). Instrumentos. Se utilizó una Ficha de Datos que permitió obtener información básica acerca de las características de la muestra. Entre otros aspectos se indago acerca de la edad, sexo, facultad de estudio, preferencia por el tipo de empleo (dependiente - independiente), etc. El Coeficiente Empresarial fue medido a través del Test de Coeficiente Empresarial (Anexo A). Este fue propuesto por la Northwestern Mutual Life Insurance, Co (Entrepreneur, 1996) y tiene como finalidad evaluar aquellas áreas en las que evaluado destaca y las que necesita mejorar para hacer que un negocio prospere. La evaluación, sin embargo, no implica necesariamente el éxito empresarial futuro. La Escala de Coeficiente Empresarial está conformada por 22 preguntas debiendo el evaluado seleccionar una respuesta dentro de las categorías SI o NO. La calificación de los ítems implica asignar 2 puntos cuando la respuesta elegida es SI y 1 punto cuando la respuesta es NO. En el caso de los ítems negativos (1, 4 y 6) la puntuación debe invertirse SI = 1 y NO = 2. Posteriormente, se deberán sumar los puntos obtenidos por el evaluado y establecer el Coeficiente Empresarial. El proceso de validación de los ítems de la Escala de Coeficiente Empresarial, a través del análisis de correlación ítems-test (Alarcón, 1991), conllevo a descartar 7 ítems porque no discriminaban en el grupo de estudio la variable indicada. Estos ítems fueron ¿Algunos de sus padres y/o abuelos inicio un negocio propio?, ¿Le gustaba participar en actividades grupales (como clubes o equipos deportivos) en la escuela?, Durante su adolescencia ¿prefería estar sólo?, ¿Estaría dispuesto a trabajar tanto como sea necesario, habiendo dormido poco o nada, con tal de terminar un proyecto?, ¿estaría dispuesto a comprometer sus ahorros para iniciar un negocio propio”?, ¿Cree que ser emprendedor es riesgoso? Y, finalmente, ¿se aburre fácilmente?. La confiabilidad de la Escala de Coeficiente Empresarial, obtenida a través del Coeficiente Alpha de Cronbach, fue de 0.65. Este índice es considerado cua-

Universidad Nacional Federico Villarreal

litativamente como Moderadamente Fuerte e indica una adecuada precisión de la escala para discriminar la variable propuesta. La Capacidad Emprendedora fue evaluada a través de la Escala de Hábitos Emprendedores (Anexo B) de Flores (2001). Esta es una escala tipo Likert conformada por 20 ítems los que se agrupan en cinco subescalas (conocimiento de sí mismo y autoconfianza, visión de futuro, motivación de logro, planificación y, persuasión). Cada ítem tiene dos posibilidades de respuesta siendo estas SI o NO. El proceso de calificación implica asignar 2 puntos a las respuestas que se ubiquen en la categoría SI y 1 punto a las respuestas de la categoría NO. La validez de la Escala de Hábitos Emprendedores, a partir del Análisis de Constucto (Alarcón, 1991) permitió aceptar los 20 ítems de la Escala. Por otro lado, se determino la confiabilidad de la escala través del Coeficiente Alpha de Cronbach. La correlación obtenida fue de 0.69, índice que cualitativamente es considerado como Moderadamente Fuerte e indica una aceptable consistencia interna. En las escalas referidas los puntajes altos que logra el respondiente se asocian a destacar en la variable evaluada y, por el contrario, el puntaje bajo implica tener un déficit en ellas. Procedimiento. Seleccionada la muestra, se procedió a la administración de la ficha de datos personales y de las dos escalas. La aplicación fue anónima y colectiva; previa motivación de los participantes en el estudio. Después del proceso de asignación de puntuación a las respectivas respuestas se realizó el análisis de datos mediante el Software del SPSS (Pérez, 2001). Se aplicó la Prueba “t” de Student para grupos independientes (Levín, 1979) para comparar las diferencias de medias entre los grupos en estudio. El Coeficiente de Correlación Producto Momento de Pearson para establecer el análisis de asociación entre variables y la validez de las escalas. El Coeficiente Alpha de Cronbach (Nunnally, 1987) se utilizo para determinar la Confiabilidad de las escalas. Adicionalmente se uso estadística descriptiva (Promedios y desviación estándar) (Weimberg & Goldberg, 1986). Resultados Tabla 1 Comparación de diferencias de promedios de la variable coeficiente empresarial.

En general, a nivel de promedio, se aprecia que los puntajes más altos lo logran los estudiantes de la Facultad de Administración. La presencia de diferencias estadísticamente significativas (p<0.05), sin embargo, sólo se dan cuando se comparan los puntajes promedio entre las mujeres de ambas facultades denotando mayor coeficiente empresarial las mujeres de la Facultad de Administración. Tabla 2. Comparación de diferencias de promedios de la variable capacidad emprendedora. Muestra

Psicología X D. S.

Hombres Mujeres Grupo Total

39.78 40.07 39.96

2.51 2.19 2.31

Administración X D. S. 39,21 2.51 38.42 5.93 39.23 2.45

Z 1.01 2.32 * 2.01*

Los puntajes promedio de los estudiantes de psicología tienden a ser ligeramente más altos que los de administración y las desviaciones estándar nos indican mayor homogeneidad de las respuestas en el primer grupo evaluado con relación al segundo. En este caso la presencia de diferencias estadísticamente significativas (p<0.05) surgen cuando se compara la muestra de los estudiantes de psicología con relación a la de administración y, en las mujeres, cuando se compara según el sexo. Tabla 3 Determinación de la correlación de las variables coeficiente empresarial y capacidad emprendedora.

Muestra r ________________________ Psicología

0.31

Administración

0.31

Grupo Total 0.28 ________________________ Se aprecia que la correlación entre las dos variables tiende a ser menor cuando se establece en toda la muestra que participo en el estudio. Por otro lado, la asociación entre variables tiende a aumentar ligeramente cuando se analiza según la facultad de estudio. Las correlaciones cualitativamente son moderadamente débil (Nunnally, 1987). Discusión

Muestra Hombres Mujeres Grupo Total

Psicología X D. S. 24.43 24.46 24.45

2.28 2.33 2.30

Administración X D. S. 24.50 25.56 24.99

2.71 2.22 2.54

Revista Investigaciones Psicológicas

Z 0.12 2.31 * 1.46

El mayor interés en el grupo femenino de administración por la generación de sus propios negocios o empresas con relación al de psicología -diferencias que no se dan en el grupo masculino- parecería fundamentarse en el hecho que las mujeres que estudian administración estarían más centradas a la generación

65

de sus propias fuentes de trabajo debido a las características personales que las llevan a elegir dicha profesión, la formación recibida durante sus estudios que esta muy vinculada al entorno empresarial y como lo señala Vicuña (1998) a la autopercepción de mayor capacidad de las jóvenes mujeres por un quehacer laboralmente en actividades productivo-ocupacionales en las que puedan actuar con mayor independencia. El deseo de desempeño laboral de los futuros profesionales evaluados en actividades con mayor independencia -lo que no necesariamente implica que sea así- parecería ser una constante en los jóvenes de evaluados puesto que el 95% de ellos manifestó que desearía ser un trabajador independiente en el futuro. A esto habría que sumar el hecho de que en nuestro país laboralmente en los últimos tiempos se han dado una serie de cambios que han condicionado una menor oportunidad laboral tanto en el sistema público como privado (especialmente se aprecia en la modalidad de prestación de servicios que viene variando del trabajo dependiente a la de servicios no profesionales). Por otro lado, se viene promoviendo la generación de los pequeños y medianos negocios y la innovación de los servicios. A estos sucesos habría que agregar que las mujeres en nuestro contexto aún están sujetas a menores oportunidades laborales. Condiciones que podrían estar contribuyendo a que las mujeres estudiantes de administración vean en la generación de su fuente de trabajo una importante alternativa laboral. Por otro lado, cabe destacar que en los estudiantes de psicología y, particularmente en el grupo femenino existiría un mayor espíritu emprendedor que los de administración, lo cual implica una mayor disposición de éstos hacia el logro de determinados objetivos. Parecería ser que la propia formación en psicología promueve un mayor desarrollo de la capacidad para discriminar y percibir oportunidades relacionadas al quehacer futuro profesional. La psicología se tornaría, en este sentido, en una disciplina que brinda una visión más amplia de oportunidades al ser una carrera mucho más flexible que la administración. Cabe, sin embargo, señalar que el disponer de un mayor espíritu emprendedor no implica necesariamente llegar a ser empresario o generar la propia fuente de trabajo. Lo antes descrito puede apreciarse con mayor claridad cuando se ingresa al análisis de correlación que existiría entre las dos variables centrales de estudio. Como se apreció en la Tabla 3, existe una débil asociación de las dos variables cuando se analiza a nivel de todos los participantes del estudio así como por especialidades. Finalmente, es importante tener que consideración que se descartaron algunos ítems de la Escala Coeficiente Empresarial directamente vinculados a la implementación o generación de nuevos negocios. Items tales como el número 12 “Estaría dispuesto a trabajar tanto como sea necesario, habiendo dormido poco o

66

nada, con tal de terminar un proyecto”, 14 “Estaría dispuesto a comprometer sus ahorros para iniciar un negocio propio” y 18 “Cree que ser emprendedor es riesgoso”. Precisamente son estos algunos ítems que usualmente prevalecen en quienes han creado sus propias empresas como quedaría demostrado en la sistematización de experiencias, que a partir de diversos concursos orientados a generar e implementar negocios, formulara Linares, (2001). Linares entre otros aspectos destaca que los jóvenes empresarios usualmente suelen tener un nivel promedio de instrucción y sobresalen por su capacidad de ahorro y el no temor a asumir riesgos. Por otro lado, la limitada capacidad de discriminación que tienen los mencionados ítems en esta muestra, llevan a corroborar como lo refiere Portocarrero (2007) que la universidad no viene contribuyendo en el desarrollo de competencias emprendedoras empresariales. Los resultados permiten establecer que la formación recibida por los estudiantes de administración contribuiría a su interés particularmente en el grupo femenino por la generación de sus propias fuentes laborales. En los estudiantes de psicología contribuiría mayormente el desarrollo de su espíritu emprendedor. Corrobora, además, que las variables coeficiente empresarial y capacidad emprendedora no necesariamente guardan un estrecho vínculo entre sí. Referencias l

Alarcón, R. (1991). Métodos y diseños de investigación del comportamiento. Lima: UPCH.

l

ANR

l

Bonifaz,

l

Casanova,

l

Espinoza,

l

Flores,

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Universidad Nacional Federico Villarreal

l González,

D. (2008). Cambio y desarrollo: hacia una cultura de emprendedores Documento de Internet, revisado el 12 de Febrero del 2008 en: http:// palestra.pucp.edu.pe/index.php?id=36&num=3

l

Jiménez,

R. (2004). Características emprendedoras en un grupo de estudiantes de un instituto superior tecnológico privado de Lima Metropolitana en función a indicadores sociodemográficos, educativos y económicos. Tesis Facultad de Psicología. Universidad San Martín de Porres.

l

Levín,

l

Linares,

l

Montilla,

l

Northwestern

l

Nunnally,

l

Pérez,

l

Portocarrero,

l

Sánchez,

l

Vicuña,

l

Weimberg,

J. (1979). Fundamentos de Estadística en la Investigación social. México D.F.: Harla, 2da. ed. D. (2001). Haz realidad tu negocio: Cómo crear empresas y generar empleo con jóvenes emprendedores. Lima: Colectivo Integral de Desarrollo. E. (1977). La universidad no forma profesionales con mentalidad empresarial. El Panamá América, Lunes 29 de Septiembre. Mutual Life Insurance, Co (1999). Test de Coeficiente Empresarial. Entrepreneur. 7, (4), 63-66. J. (1987). Teoría psicométrica. México: Mc Graw Hill. C. (2001). Técnicas Estadísticas con SPSS. Madrid: Prentice Hall. C. (2007). Formación universitaria pública y hábitos emprendedores de negocios en estudiantes de administración. Tesis de Doctor. Escuela de Post Grado. Universidad Inca Garcilaso de la Vega. C. y Reyes, C. (2007). Metodología y diseños de la investigación científica. Lima: INIDE. L. (1998). Disposición psicológica y expectativas del estudiante universitario para la formación de empresas y el rol gerencial. IPSI Revista de Investigación en Psicología. 1, (1), 119-132. S. y Goldberg, K. (1982). Estadística básica para las ciencias sociales. Interamericana: México D.F.

Revista Investigaciones Psicológicas

67

ANEXO A ESCALA DE COEFICIENTE EMPRESARIAL INSTRUCCIONES: a continuación encontrará una serie de preguntas lea con atención y proceda a marcar con una equis (X) la respuesta de su elección. No hay preguntas buenas ni malas.

1.

¿Alguno de sus padres y/o abuelos inicio un negocio propio?..........

SI

NO

2.

¿Fue un estudiante brillante en la escuela?........................................

SI

NO

3.

¿Le gustaba participar en actividades grupales (como clubes o

equipos deportivos) en la escuela?......................................................

SI

NO

4.

Durante su adolescencia ¿prefería estar sólo?....................................

SI

NO

5.

¿Postulo alguna vez para ocupar algún puesto en la escuela, o

inicio algún negocio chico?.................................................................

SI

NO

6.

¿Fue un niño obstinado? ....................................................................

SI

NO

7.

Durante su juventud ¿fue precavido?................................................

SI

NO

8.

¿Fue atrevido o aventurero? . .............................................................

SI

NO

9.

¿Le importa mucho la opinión de los demás? . .................................

SI

NO

10.

¿La idea de cambiar su rutina diaria seria una motivación

importante para comenzar un negocio propio?.................................

SI

NO

11.

Puede que disfrute su trabajo pero, ¿estaría dispuesto a trabajar SI

NO

toda la noche?...................................................................................... 12.

¿Estaría dispuesto a trabajar tanto como sea necesario, habiendo

dormido poco o nada, con tal de terminar un proyecto?..................

13.

Cuando concluye satisfactoriamente un proyecto, ¿inicia

SI

NO

SI

NO

un negocio propio?..............................................................................

SI

NO

15.

¿También estaría dispuesto a pedir prestado?...................................

SI

NO

16.

Si un negocio que inicia, fracasa, ¿empezaría a trabajar en otro de inmediato?.......................................................................................

SI

NO

17.

¿O Empezaría a buscar un trabajo con un sueldo regular.................

SI

NO

18.

¿Cree que ser un emprendedor es riesgoso?.......................................

SI

NO

19.

¿Suele escribir sus metas de corto y largo plazos?.............................

SI

NO

20.

¿Considera que tiene la capacidad de manejar flujo efectivo de manera persona?..................................................................................

SI

NO

21.

¿Se aburre fácilmente?........................................................................

SI

NO

22.

¿Es usted optimista?............................................................................

SI

NO

otro inmediatamente?......................................................................... 14.

68

¿Estaría dispuesto a comprometer sus ahorros para iniciar

Universidad Nacional Federico Villarreal

ANEXO B II.

ESCALA DE EVALUACIÓN DE HÁBITOS EMPRENDEDORES

INSTRUCCIONES: Lea cada una de las siguientes afirmaciones, seleccione y marque con una equis (X) una respuesta utilizando para ello la siguiente clave de respuestas 01.

Identifica sus talentos y los utiliza para alcanzar sus propósitos........................SI

NO

02.

Actúa por iniciativa propia usando sus recursos...................................................SI

NO

03.

Identifica, calcula y controla los riesgos al emprenderlas acciones......................SI

NO

04.

Atribuye a sí mismo las causas y consecuencias de sus acciones.........................SI

NO

05.

Propone nueva alternativas para alcanzar sus propósitos....................................SI

NO

06.

Visualiza anticipadamente el resultado de sus acciones.......................................SI

NO

07.

Da soluciones fluidas y/o flexible frente a los problemas.....................................SI

NO

08.

Busca oportunidades para resolver sus demandas o exigencias...........................SI

NO

09.

Busca perfeccionarse o superar como persona .....................................................SI

NO

10.

Mantiene vitalidad para desarrollar las actividades . ...........................................SI

NO

11.

Cumple con los compromisos adquiridos.............................................................SI

NO

12.

Aplica controles de calidad (hace bien las cosas)..................................................SI

NO

13.

Define metas o propósitos concretos en su desempeño ......................................SI

NO

14.

Investiga, explora, curiosea, pregunta...................................................................SI

NO

15.

Administra racionalmente los recursos ................................................................SI

NO

16.

Evalúa y corrige las acciones .................................................................................SI

NO

17.

Comprende y satisface las necesidades del interlocutor . ....................................SI

NO

18.

Trabaja cooperativamente en equipo . ..................................................................SI

NO

19.

Influye en los demás...............................................................................................SI

NO

20.

Construye redes de apoyo......................................................................................SI

NO

Revista Investigaciones Psicológicas

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PREVALENCIA, FACTORES DE RIESGO Y ADICCIONES EN UNIVERSITARIOS PREVALENCE, RISK FACTORS AND ADDICTION IN UNIVERSITY Julio Figueroa, Walter Capa y Miguel Vallejos Instituto de Investigaciones Psicológicas, UNFV

Resumen

Abstract

Se analiza la prevalencia del consumo de drogas, así como la relación entre los factores psicosociales y las conductas adictivas en los estudiantes universitarios de pregrado con el objetivo de disponer de una base de conocimientos para construir programas preventivos promociónales a favor de quienes se encuentren en riesgo de padecer algún tipo de comportamiento adictivo. Para una población de 9,927 alumnos de la Universidad Nacional Federico Villarreal, se estimó una muestra aleatoria estratificada de 370 sujetos de ambos sexos con edades aproximadas entre 17 y 30 años. El diseño de la investigación es descriptivo correlacional. Se aplicaron los instrumentos de modo colectivo en una sola sesión. Se encontró que 4 de cada 5 estudiantes consumió alguna vez en su vida alcohol o tabaco, y 1 de cada 5 consumió marihuana y energizantes. Siendo la curiosidad el motivo principal de consumo en la primera vez. Mas del 50% presenta algún grado de riesgo o probabilidad de adicción al tabaco y alcohol, 20% presenta riesgo de adicción al juego patológico y sexo, alrededor del 50% presenta riesgo de adicción a la comida y las compras, en tanto que 1 de cada 7 estudiantes presenta probabilidad de padecer adicción a internet. De otra parte, las conductas adictivas al tabaco, alcohol, sexo, comida y compras se encuentran relacionadas de manera significativa y negativa con factores psicosociales como control de emociones, control de impulsos, estabilidad emocional y ocio activo.

The prevalence of the consumption of drugs is analyzed, as well as the relationship between the factors psychologists and the addictive behaviors in the university students with the objective of having a base of knowledge to build programs preventive promotions in favor of those who are in risk of suffering some type of addictive behavior. For a population of 9,927 students of the National University Federico Villarreal, was considered a stratified random sample of 370 subject of both sexes with approximate ages between 17 and 30 years. The design of the investigation is descriptive correlation. The instruments in a collective way were applied in a single session. It was found that 4 of each 5 students consumed at some time in their life alcohol or tobacco, and 1 of each 5 consumed marijuana and energy. Being the curiosity the main reason of consumption in the first time. But of 50% it presents some grade of risk or addiction probability to the tobacco and alcohol, 20% presents addiction risk to the pathological game and sex, around 50% it presents addiction risk to the food and the purchases, as long as 1 of each 7 students present probability of suffering addiction to internet. Of another part, the addictive behaviors to the tobacco, alcohol, sex, food and purchases are related of significant way and negative with factors psychologists like control of emotions, control of impulses, emotional stability and active leisure.

Palabras clave: conductas adictivas, consumo de drogas, factores psicosociales, prevalencia, riesgo, universitarios.

70

Key words: addictive behaviors, consummate of drugs, factors psychologists, prevalence, risk, university students.

Universidad Nacional Federico Villarreal

No cabe duda que la universidad es un espacio donde se tiene que generar conciencia sobre los estragos de las drogas, una de las maneras de lograr estos objetivos es hacer una lectura específica sobre la realidad universitaria con respecto a las características del consumo de sustancias psicoactivas en relación con determinadas conductas adictivas. De otra parte, en las últimas décadas se ha registrado un alto grado de preocupación por el aumento de la disponibilidad de diversas sustancias psicoactivas y el incremento de los problemas de sanitarios y legales derivados de las adicciones. El problema de las adicciones sigue siendo de gran preocupación, el análisis de la última encuesta nacional sobre la prevención y consumo de drogas (DEVIDA, 2003) muestra indicadores que no son alentadores, sino que ponen en cuestionamiento las diversas intervenciones desde el ámbito represivo hasta el preventivo. Indicadores que ponen de manifiesto que sigue siendo una necesidad contar con diversas estrategias para afrontar esta problemática de las adicciones, pero de manera eficiente. El comportamiento del consumo de drogas se presenta con una tendencia creciente en la mayoría de las sustancias psicoactivas, así como, la aparición del consumo de nuevas sustancias, que hasta las últimas investigaciones no se presentaban, como es el caso de las drogas de diseño (CONTRADROGAS,1998; DEVIDA, 2003). Cabe señalar que las investigaciones sobre el fenómeno de las drogas en el Perú son principalmente de cohorte epidemiológico (Ferrando,1992a; Cedro,1993 y 1997; Contradrogas-INEI, 1998, DEVIDA, 2003), realizadas en población general de 12 a 50 años. Hasta la fecha no existen indicadores directos que nos señalen el comportamiento adictivo en la población universitaria, pero podemos pensar en su situación de riesgo porque los estudios epidemiológicos indican que la población comprendida entre los 12 a 19 años presentan un consumo de drogas bastante diferenciado a otras edades; también, presentan sentimientos de desilusión, amargura y rabia por los problemas del desempleo, pobreza y la corrupción(anales de salud mental, 2002; DEVIDA, 2003). En nuestro medio los pocos estudios realizados en grupos específicos de universitarios, a fin de comprender algunos aspectos relacionados al comportamiento adictivo, no posibilitan su generalización a poblaciones grandes debido a estudios realizados a pequeña escala (Chau, 1998; Córdova, Capa, Panduro y Vallejos, 1999; Figueroa, Córdova, Ardiles, Capa y Vallejos, 2002). Resulta pertinente explicitar en este contexto que la problemática de las adicciones se ha convertido en una de las protagonistas de mayor preocupación del momento actual. Este protagonismo adquiere un carácter destacado en lo que se refiere al consumo juvenil (Contradrogas-INEI, 1998; DEVIDA, 2003) puesto que desde el año 2000 DEVIDA viene promoviendo la conformación de una Mesa de Trabajo para la preven-

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ción del consumo de drogas en el ámbito universitario, mesa que está conformada por 13 universidades de la Lima Metropolitana con la finalidad de propiciar planes y programas de prevención e intervención en la problemática del consumo de drogas en los espacios universitarios (DEVIDA- Reporte Nacional, 2003). Prevalencia en el Consumo de Drogas Para comprender el uso, abuso y dependencia del consumo de drogas los estudios a gran escala hacen referencia a la prevalencia. La prevalencia es comprendida como una medida de magnitud del consumo de drogas y refleja la proporción de los consumidores de drogas en la población total, su estimación es bastante simple, ya que se relaciona el número de consumidores con la población total, y se expresa generalmente en porcentajes. Cuando se habla de prevalencia puede diferenciarse entre prevalencia de vida, referida si alguna vez en su vida el individuo tuvo contacto con la sustancia psicoactiva; por otra parte prevalencia de año está referido al uso de la sustancia psicoactiva en el último año (anales de salud mental, 2002; DEVIDA, 2003) . Factores de riesgo en consumo de drogas En los últimos años se han hecho esfuerzos para mejorar el abordaje integral frente a la problemática de las drogas, a pesar de ello se sigue incrementando, sobre todo su consumo. En tal sentido, es necesario cuantificar la magnitud de la asociación de un factor de riesgo y la conducta adictiva, porque ello ayuda a contribuir en la priorización de los problemas de consumo de drogas en la población. El término “riesgo” implica la presencia de una característica o aspecto (uno o varios) que aumentan las probabilidades de consecuencias adversas. Por lo tanto, el riesgo constituye una medida de probabilidad, validada estadísticamente, de que en el futuro se produzca un acontecimiento, por lo general no deseado; la noción de riesgo está bastante difundida, sobre todo en lo que se refiere a seguridad personal; en el contexto de salud este término es alarmante, por el simple hecho de verse amenazado por un acontecimiento futuro, pero si se conoce la forma de evitarlos, esa amenaza tiende a ser mejor manejada (neutralizada o minimizada) por los actores sociales. En la actualidad, involucrando a las adicciones atípicas, la conceptualización de este elemento se define así: “El factor de riesgo es un elemento o conjunto de ellos, dentro del encadenamiento para la adquisición de una determinada adicción que expone al individuo ante una sustancia química adictiva, ante un instrumento (generalmente electrónico), actividad o persona con la cual se pueda generar un vínculo adictivo y desencadenar una adicción” (Vacca, 1998; p. 36). Conductas Adictivas Hasta hace algún tiempo, la concepción de la adic-

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ción estaba circunscrita a las sustancias químicas que producían dependencia, y no se había determinado ni sistematizado aún la clínica de las adicciones atípicas o no convencionales; en ese unívoco enfoque el factor de riesgo era definido entonces como un elemento de naturaleza individual o social cuya presencia pone en riesgo a un individuo de que use drogas (Echeburua, 1999). Actualmente se comprende a las adicciones con una concepción mayor, no tan sólo limitándose a las sustancias psicoactivas, sino todo relación que tiene el individuo, ya sea de carácter químico o psicológico, en cuya interacción presenta una obsesión y pérdida del autocontrol con consecuencias negativas y que a pesar de ello vuelve a entrar en relación sin importarle su estabilidad y de los demás. Para una mejor comprensión se puede entender a la adicción a decir de algunos autores como: “una enfermedad auto y heterodestructiva, crónica y progresiva, de curso variable mediante un vínculo patológico (conducta de descontrol) que establece un individuo con: una sustancia que causa neuroadaptación, un aparato o instrumento (generalmente electrónico), una actividad físico mental o una persona, causándole trastornos en su bioquímica, fisiología, sistema de comportamiento cognitivo-emocional y entorno socio-familiar” (Vacca, 1998; p. 47). Gossop (citado por Becoña, 1995), considera que en una adicción hay cuatro elementos esenciales: 1) Un fuerte deseo o un sentimiento de compulsión para llevar a cabo la conducta particular (especialmente cuando la oportunidad de llevar a cabo tal conducta no está disponible); 2) Capacidad deteriorada para controlar la conducta (notablemente en términos de controlar su comienzo, mantenimiento o controlar el nivel en que la conducta ocurre); 3) Malestar y angustia emocional cuando la conducta es impedida o dejada de hacer; y 4) Persistir en la conducta a pesar de la clara evidencia de que es quien produce los problemas. Esto viene a indicar que el individuo se ve llevado por su adicción y que cuando no puede llevarla a la práctica o realizarlo se encuentra mal. Como consecuencia de esto, la adicción se convierte en centro de su vida, o en una parte muy importante dentro de ella, descuidando el resto de sus facetas, tanto profesionales como personales. Su incapacidad de controlar la conducta le hace sentirse mal, cayendo paulatinamente en un estado de deterioro y en un círculo vicioso ya que, aun queriendo salir de su adicción, le va a ser muy difícil, si no imposible, conseguirlo por sí mismo.

(Alcohol, Tabaco, Drogas), de hecho existen hábitos de conductas aparentemente inofensivos (Internet, Juego patológico, Sexo, Compras y Comida) que pueden convertirse en adictivos e interferir gravemente en la vida cotidiana de los estudiantes universitarios. Frente a estos argumentos planteados surge la necesidad de conocer la magnitud de los diversos comportamientos adictivos en la población universitaria para el diseño de programas de carácter preventivo y de intervención temprana. En correlato con lo expuesto en la presente investigación nuestros problemas a resolver son: ¿Cuáles son los niveles de prevalencia en el consumo de drogas y uso de conductas adictivas? y ¿Cuáles son los factores de riesgo sociodemográficos y psicosociales asociados a los comportamientos adictivos? Teniendo como objetivo general: Analizar los factores de riesgo sociodemográficos y psicosociales asociados significativamente a los comportamientos adictivos en los estudiantes de la Universidad Nacional Federico Villarreal. Método Población y Muestra: La población está constituida por 9,927 alumnos de pregrado de la Universidad Nacional Federico Villarreal, matriculados en el año lectivo del 2004. La población mencionada comprende a nueve Facultades agrupadas en tres área de estudios: Letras (Derecho y Ciencias Políticas, Humanidades y Educación), Salud (Medicina, Tecnología Médica y Psicología) e Ingenierías (Civil, Electrónica e Informática, Industrial y Sistemas). Así mismo, la población está compuesta sólo por alumnos matriculados entre primero y quinto año de estudios, de ambos sexos con edades aproximadas entre 17 y 30 años. La muestra es aleatoria estratificada por área de estudios y facultad. El tamaño total se ha estimado utilizando la fórmula de proporciones para poblaciones finitas, con un nivel de confianza de 95%, un margen de error de 0.05 y una probabilidad de 50%. La distribución de la muestra por estratos se ha realizado por procedimientos de afijación proporcional . En vista de que la población de estudio comprende a 9927 sujetos, se ha estimado el tamaño de la muestra utilizado la siguiente fórmula para poblaciones finitas o ≥ a 100000:

De este modo las adicciones se limitan exclusivamente a las conductas generadas por las sustancias químicas

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Universidad Nacional Federico Villarreal

El tamaño de la muestra total se ha estimado con un nivel de confianza de 95%, un margen de error de 0.05 y una probabilidad de 50%. La distribución de la muestra por estratos se ha realizado por procedimientos de afijación proporcional. En la Tabla 1 se aprecia la distribución cuantitativa de la población por área de estudios, de modo similar se observa la distribución de la muestra. Como se observa en la Tabla, la muestra total estimada haciende a 370 sujetos. De otra parte, el tamaño de cada estrato según el área de estudios comprende a 146 sujetos en Letras, 92 en Salud y 132 en Ingeniería. Tabla 1 Población y Muestra por Área de estudios. Área de estudios Letras Salud Ingeniería Total

Población Total 3914 2459 3554 9927

Muestra Total 146 92 132 370

Tabla 4 Población y Muestra por Facultades del Área de Ingeniería. Facultad Ing. Electrónica e Inf. Ing. Industrial y Sist. Ing. Civil Total

Población 504 2140 910 3554

Muestra 19 79 34 132

Diseño y Variables: El diseño de la investigación corresponde a un expost-facto o no experimental, siendo un estudio de tipo descriptivo, comparativo y correlacional (Hernández, Fernández y Baptista, 1998). Las variables de estudio son:

En la Tabla 2 se presenta la distribución de la muestra estratificada por la Facultad de estudios correspondiente al Área de Letras. La muestra en la Facultad de Educación asciende a 72 sujetos, 26 en Humanidades y 48 en Derecho y Ciencias Políticas.

• Variables de asociación: Consumo de drogas (alcohol, tabaco, marihuana y pasta básica de cocaína). Factores de riesgo: sociodemográficos y psicosociales Conductas adictivas al: alcohol, internet, juego patológico, sexo, compras, trabajo y comida. • Variables de control: Estudiantes de pregrado de la UNFV Estudiantes con tratamiento psicológico y médico.

Tabla 2

Instrumento y Materiales:

Población y Muestra por Facultades del Área de Letras.

Encuesta Socio-demográfica y de consumo de drogas: se ha construido de modo específico para propósitos de la investigación.

Facultad Educación Derecho y CCPP Humanidades Total

Población 1936 1292 686

Muestra 72 48 26

3914

146

En la Tabla 3 se presenta la distribución de la muestra estratificada por la Facultad de estudios correspondiente al Área de Ciencias de la Salud. La muestra en la Facultad de Medicina comprende a 26 sujetos, 33 en Psicología y 33 en Tecnología Médica. Tabla 3 Población y Muestra por Facultades en Ciencias de la Salud. Facultad Medicina Psicología Tecnología Médica Total

Población 682 890 887 2459

Muestra 26 33 33 92

Finalmente, en la Tabla 4 se observa la distribución de la muestra estratificada por la Facultad de estudios correspondiente al Área de Ingeniería. La muestra en la Facultad de Ingeniería Electrónica e Informática comprende a 19 sujetos, 79 en Ingeniería Industrial y Sistemas y 34 en Ingeniería Civil.

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Escalas Especificas para detección de las Adicciones : 1) Escala Breve de Beber Anormal: Escala que mide el comportamiento adictivo referido al alcohol. Consta de 7 ítems, cada respuesta afirmativa equivale a un punto. A partir de dos o más respuestas afirmativas existe un elevado riesgo de presentar alcoholismo. 2) Test de Adicción al Trabajo: Escala que mide el comportamiento adictivo al trabajo. Consta de 12 items. 3) Cuestionario Breve de Juego Patológico (Fernández-Montalvo y Echeburua,1997): Cuestionario mide el comportamiento patológico al juego. Consta de 4 items. 4) Test de Adicción al Sexo ( Grupo de Sexo adictos Anónimos): Test consta de 12 items, donde la presencia de 2 o más respuestas afirmativas existe el riesgo de presentar adicción a este comportamiento. 5) Test de Adicción a la Comida (Echeburua,1999): Test consta de 05 items, donde la presencia de 2 o más respuestas afirmativas existe el riesgo de pre-

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sentar adicción a este comportamiento. 6) Test de Adicción a las Compras (Echeburua,1999): Test consta de 05 items, donde la presencia de 2 o más respuestas afirmativas existe el riesgo de presentar adicción a este comportamiento. 7) Test de Adicción a Internet (Echeburua,1999): Test consta de 09 items, donde la presencia de 1- 3 respuestas afirmativas no existe problemas, 4 a 6 existe riesgo de presentar adicción a este comportamiento y 7- 9 existe la adicción.

Procedimientos: En relación a los procedimientos que corresponden a la estimación del tamaño muestral y su distribución estratificada fueron obtenidas con la hoja de cálculo y funciones estadísticas de Excel (Office 2000 para Windows 98). A efectos de aplicar los instrumentos a la muestra se ha entrenado a 10 estudiantes de psicología del quinto año como encuestadores. La aplicación de los instrumentos se ha realizado de modo colectivo en cada sesión de evaluación en las distintas Facultades de la Universidad Villarreal. Luego de depurar los instrumentos aplicados se ha procedido a construir la base de datos (codebook) en el programa estadístico SPSS versión 11 dado que para realizar todos los análisis estadísticos se utilizó dicho paquete estadístico. Resultados Como se observa en la Figura 1 una cantidad muy grande de los estudiantes universitarios han consumido alcohol y tabaco en algún momento de su vida. Es decir, aproximadamente 4 de cada 5 estudiantes han consumido dichas sustancias. Entre las drogas no sociales 1 de cada 5 universitarios consumió alguna vez marihuana y de modo similar los energizantes.

Tabla 5. Motivo de consumo en la primera ocasión Motivo principal para consumir la primera vez Quedar bien con los amigos Pasarla bien Problemas sentimentales Problemas con padres Bajar de peso Curiosidad Darme valor Dar la contra Relajarme No recuerda Total

Frecuencia

Porcentaje

14 10 2 2 2 47 1 1 3 10 92

15.2 10.9 2.2 2.2 2.2 51.1 1.1 1.1 3.3 10.9 100.0

De acuerdo a los datos de la Figura 2, el 38% de los estudiantes consumió drogas por primera vez en el barrio.

38

En el barrio Reunión social

12

En mi casa/casa amig

12

Colegio

10

Universidad

10 18

Otro 0

10

20

30

40

Porcentaje

Figura 2. Lugar de consumo en la primera ocasión Se observa en la Figura 3, la mayoría de los estudiantes no consumió drogas por dos razones fundamentales: efectos dañinos (40%) y la ausencia de necesidad (42%). Un porcentaje mínimo (3%) no consume por temor a las consecuencias de la droga.

Efectos dañinos

40

Temor No necesito Principios / valores

42 10

Otros 5 0

Se aprecia en la Tabla 5 que la mitad de los estudiantes que han consumido droga alguna vez en su vida (51%) lo han hecho por curiosidad y uno de cada 7 por quedar bien con los amigos.

74

10

20

30

40

50

Porcentaje

Figura 3. Motivo de no consumo de drogas En la Tabla 6 se aprecia que 43% de los estudiantes no presentan riesgo alguno para adicción al tabaco, sin embargo cerca de 60% se encuentra en alguna condi-

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ción de riesgo o bien con problema de adicción.

Tabla 10

Tabla 6

Nivel de Riesgo en Adicción a la Comida.

Nivel de Riesgo en Adicción al Tabaco Nivel de Riesgo Sin Riesgo Riesgo Alto Riesgo Problema Total

Frecuencia 159 117 63 31 370

Porcentaje 43.0 31.6 17.0 8.4 100.0

En relación a la adicción al alcohol 42.2% no presenta riesgo alguno, sin embargo más del 50% se encuentra entre situación de riesgo y alto riesgo para caer en la adicción. Un porcentaje pequeño se encuentra padeciendo adicción. Tabla 7 Nivel de Riesgo de Adicción al Alcohol

Nivel de Riesgo Sin Riesgo Riesgo Alto Riesgo Problema Total

Frecuencia 156 150 54 10 370

Porcentaje 42.2 40.5 14.6 2.7 100.0

En las Tablas 8 y 9 se observa en cuanto al juego patológico y adicción al sexo que la gran mayoría de los estudiantes (79.2%) no presentan riesgo, el 20% restante de los estudiantes se encuentran en algún grado de riesgo. Tabla 8 Nivel de Riesgo en el Juego Patológico Nivel de Riesgo Sin Riesgo Riesgo Alto Riesgo Problema Total

Frecuencia 293 45 30 2 370

Porcentaje 79.2 12.2 8.1 .5 100.0

Tabla 9 Nivel de Riesgo en Adicción al Sexo. Nivel de Riesgo Sin Riesgo Riesgo Alto Riesgo Problema Total

Frecuencia 293 64 12 1 370

Porcentaje 79.2 17.3 3.2 .3 100.0

Se aprecia en las Tablas 10 y 11 que casi la mitad de los estudiantes (47.3%) no tienen riesgo alguno de padecer adicción a la comida y a las compras. Sin embargo, aproximadamente un 50% presenta algún grado de riesgo y un 3.2% presenta problemas de adicción.

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Nivel de riesgo Sin Riesgo Riesgo Alto Riesgo Problema Total

Frecuencia 175 118 65 12 370

Porcentaje 47.3 31.9 17.6 3.2 100.0

Tabla 11 Nivel de Riesgo en Adicción a las Compras. Nivel de Riesgo Sin Riesgo Riesgo Alto Riesgo Problema Total

Frecuencia 174 111 73 12 370

Porcentaje 47.0 30.0 19.7 3.2 100.0

En cuanto al nivel riesgo en adicción al internet, una amplia mayoría (80%) no presenta riesgo, asimismo se aprecia que 1 de cada 7 estudiantes se encuentra en situación de riesgo o probabilidad de padecer adicción, en tanto que un 3.5% presenta problema de adicción al internet. Tabla12 Nivel de Riesgo en Adicción a Internet. Nivel de Riesgo Sin Riesgo Riesgo Problema Total

Frecuencia 299 58 13 370

Porcentaje 80.8 15.7 3.5 100.0

Relación entre los Factores Psicosociales y Conductas Adictivas En la Tabla 13 se muestran los coeficientes de correlación producto momento de Pearson estimados, a partir de una muestra de 370 casos, con la finalidad de identificar qué factores psicosociales se encuentran relacionados con las adicciones psicológicas y adicciones químicas en los estudiantes universitarios. Como se observa en la Tabla, las conductas adictivas al sexo, a la comida y a las compras se encuentran relacionadas de manera significativa y negativa con factores psicosociales como control de emociones, control de impulsos, estabilidad emocional y ocio activo. Asimismo, se observa en la Tabla que los factores psicosociales se encuentran asociados de manera negativa con las conductas adictivas al tabaco y alcohol (p<.01).

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Tabla 13 Coeficientes de correlación de Pearson para las relaciones entre factores psicosociales y conductas adictivas Adicciones Psicológicas Adicciones Químicas Adicción al Adicción a la Adicción a las Adicción a Adicción al Adicción al sexo comida compras internet Tabaco alcohol r .014 -.082 -.065 -.022 .057 -.116* -.131** p .394 .058 .106 .333 .136 .013 .006 r .005 -.010 .032 -.033 .037 -.179** -.032 p .459 .425 .269 .264 .240 .000 .268 r -.021 -.082 -.003 -.109* -.062 -.069 -.094* p .341 .058 .478 .018 .118 .093 .035 r .000 -.080 -.022 -.071 .015 -.153** -.118* p .497 .063 .339 .087 .388 .002 .012 r -.077 -.168** -.205** -.141** -.081 .067 -.049 p .070 .001 .000 .003 .059 .098 .173 r -.014 -.154** -.176** -.102* -.027 -.020 -.100* p .398 .001 .000 .025 .303 .352 .027 r -.050 -.180** -.213** -.136** -.060 .026 -.084 p .167 .000 .000 .004 .123 .308 .054 r .082 -.009 -.033 .082 .056 .163** -.009 p .057 .430 .262 .058 .140 .001 .434 Ocio r -.004 -.137** -.051 -.037 -.028 -.099* -.168** Provechoso p .470 .004 .165 .237 .299 .028 .001 Ocio Activo r .003 -.005 -.133** -.087* .108** -.021 .024 p .479 .459 .005 .047 .019 .341 .320 ** La correlación es significante al nivel 0,01 * La correlación es significativa al nivel 0,05 Factores Psicosociales Comunicación con Padre Comunicación con Madre Comunicación Hermanos Comunicación Familiar Control de las emociones Control de los impulsos Estabilidad Emocional Ocio Social

Discusión El presente estudio pretende comprender el comportamiento adictivo de los estudiantes universitarios con el objetivo de tener una línea base para construir programas preventivos promociónales a favor de aquellos que de una y otra forma se encuentren en riesgo de padecer algún tipo de comportamiento adictivo. Al observar los hallazgos respecto a la prevalencia de vida del consumo de sustancias psicoactivas, la mayoría de drogas tanto legales como las ilegales muestran similares índices comparados con la población general (Contradrogas, 1999; DEVIDA, 2002), pero nos parece bastante preocupante los datos encontrados respecto al consumo de la marihuana y los energizantes, dado que los índices se triplican respecto a la población general. En relación al consumo de los energizantes- el Red Bull- cabe señalar que de pronto se están utilizando como estimulantes para soportar grandes jornadas de demanda académica, pues como sabemos en décadas anteriores era la anfetamina una de las drogas preferidas por la población universitaria. En cuanto al consumo de marihuana, éste siempre ha sido considerado como una de las drogas de entrada (Dupont, 1992), nos llama la atención por su uso en índices mayores dentro de la población universitaria, por dos razones: una porque sería el camino al consumo de drogas de mayor deterioro, y segundo, porque es una de las drogas que afecta indiscutiblemente la memoria, proceso importante para el aprendizaje del estudiante. Cuando analizamos los motivos para el consumo de

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drogas, la curiosidad sigue siendo una de las características que marca la pauta en el inicio del consumo de drogas. Esta explicación es válida no tan sólo para el estudiante universitario sino también para los pacientes que declaran haber iniciado generalmente en el consumo de drogas por curiosidad. La literatura reporta que a pesar de que se ha tenido información sobre las consecuencias del consumo o se tiene niveles de instrucción media o superior es un aspecto psicológico el que moviliza al individuo para ejecutar la conducta hacia el consumo. De otro lado, nuestro hallazgo una vez más minimizada la hipótesis de que el consumo de drogas es para huir de los problemas, como lo postulamos en otro estudio (Figueroa, Córdova, Ardiles, Capa, Vallejos, 2002). Las evidencias empíricas de nuestro estudio indican que la cuarta parte de los consumieron drogas atribuyen el motivo de consumo al hecho de quedar bien con los amigos y pasarla bien. Motivos que siguen siendo relacionados a motivos sociales y de la búsqueda de estimulación. El hecho de reportar que el inicio del consumo de drogas por parte de los universitarios se haya dado en ámbitos cercanos al hogar, significa que vienen ya con una historia desarrollada con anterioridad a la etapa universitaria y que resulta preocupante el hecho de que lo continúen realizando, convirtiéndose en consumidores crónicos y ser potencialmente los de alto riesgo para el inicio de un comportamiento adictivo, así mismo, este hallazgo nos demuestra que la droga está cerca de casa y no necesariamente en lugares de alto riesgo.

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Los resultados de nuestra investigación revelan que un porcentaje significativo de universitarios se encuentran en situación de alto riesgo para padecer algunos de los comportamientos adictivos. Aun cuando estos hallazgos se encuentran por debajo de los índices de riesgo hallados para la población general (Contradrogas, 1998; DEVIDA, 2002), sin embargo es preocupante el hecho de que un buen número de estudiantes se encuentren en riesgo y más del 10% de la población presente problemas de conducta adictiva a las drogas sociales como el alcohol y el tabaco, así como en relación a las adicciones psicológicas (comida, compras e internet). Como señalan las investigaciones (Ej. Echeburua, 1999; Becoña, 2000) determinados factores intrapersonales o disposicionales son factores de riesgo porque predisponen y aumentan la vulnerabilidad psicológica para el inicio o mantenimiento de las conductas adictivas. En este sentido, nuestro estudio aporta datos esclarecedores porque hemos encontrado que los factores psicológicos como el control de emociones, estabilidad emocional, el control de impulsos y el uso del tiempo libre (ocio activo y ocio productivo) se encuentran relacionados de manera significativa y negativa con conductas adictivas al sexo, compras, comida, alcohol y tabaco. Esto significa que cuanto mayor es el manejo adecuado de las emociones y los impulsos, así como mayores habilidades y competencias se han desarrollado para usar el tiempo libre de manera activa y productiva menores son las probabilidades de que los estudiantes desarrollen conductas adictivas psicológicas y químicas. Al hacer una análisis comparativo respecto a la correlación entre los factores psicosociales y las adicciones psicológicas y químicas, estas ultimas se correlacionan negativamente con el factores relacionados a la comunicación, mas no la adicciones psicológicas, esto nos puede indicar diferencias entre los factores etiológicos y mantenedores de estos comportamientos adictivos, por tanto, su abordaje también seria de forma distinta por los datos que se están hallando. Es sabido que una buena comunicación familiar es un factor protector para el inicio del consumo de drogas (Espino, 2004), por tanto, una vez mas se confirma que la comunicación es un factor importante como factor protector o de riesgo para las conductas adictivas. De otra parte, es interesante observar una relación positiva entre el consumo del alcohol y el ocio de social (r = 0.16, p<.001): Este hallazgo refuerza la explicación acerca de que el consumo del alcohol tiene una función interactiva en las actividades sociales y es percibida como agente recreativo en la vida cotidiana (Figueroa, Córdova, Ardiles, Capa, López y Vallejos, 2003). A modo de conclusión cabe precisar que, cuando un estudiante presenta una personalidad vulnerable y una cohesión familiar débil corre un gran riesgo de

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hacerse adicto si cuenta con un hábito de recompensas inmediatas, tiene el objeto de la adicción a mano, se siente presionado por el grupo y está sometido a circunstancias de estrés (fracaso académico, frustraciones afectivas, competitividad, etc.) o de vacío existencial (inactividad, aislamiento social, falta de objetivos, etc.). En síntesis, desde una lógica coherente con el modelo de campo interconctual o psicología interconductista (Ribes y López, 1985; Ribes, 1990),, nuestros hallazgos nos permiten sostener que cuando en la historia psicológica de los estudiantes se presenta la concurrencia sincrónica e interactiva de factores disposicionales -como la presencia de personalidad vulnerable, déficit de habilidades y competencias para usar adecuadamente el tiempo libre, ausencia de metas existenciales o proyecto de vida- y contextuales -como cohesión familiar débil, acceso a reforzadores sociales y primarios de manera inmediata sin mayor mérito, recibir presión del grupo social y estar sometido a circunstancias de estrés (fracaso académico, frustraciones afectivas, competitividad, entre otros)- estos jóvenes corren un gran riesgo de desarrollar conductas adictivas. Por tanto, las acciones se deben encaminar al desarrollo de competencias y habilidades de afrontamiento a fin de que el estudiante pueda manejar o reducir sus demandas personales y las de su mundo circundante, evitando así la búsqueda de “analgésicos emocionales” o paliativos que a largo plazo son de mayores costos y de consecuencias negativas para su vida personal, familiar, académica y social. Consideramos que la universidad tiene un compromiso con el estudiantado no tan sólo encaminado a la formación académica, sino a la formación integral.

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Universidad Nacional Federico Villarreal

CALIDAD DE VIDA EN ESTUDIANTES DE UNA UNIVERSIDAD PARTICULAR DE LIMA QUALITY OF LIFE IN A UNIVERSITY STUDENTS PARTICULAR OF LIMA Miriam Grimaldo y Marivel Aguirre

Resumen

Abstract

El objetivo de la presente investigación es identificar y comparar los niveles de calidad de vida en estudiantes según sexo y edad. La muestra estuvo conformada por 231 estudiantes de primer y segundo ciclo, de ambos sexos, cuyas edades fluctuaron entre 18 y 25 años. El instrumento utilizado fue la Escala de Calidad de Vida para estudiantes universitarios. Para el análisis de los datos se utilizaron, medias, t de student y Anova. Se concluye que los grupos muestrales según sexo y edad se ubican en una tendencia al nivel óptimo de calidad de vida. No se encontraron diferencias en los factores de Familia y Tiempo Libre y Educación; según edad. Encontrándose solo diferencias significativas en el Factor Hogar y Bienestar Económico, a favor de las mujeres, quienes reportan una media más alta que los varones.

The purpose of this investigation is to identify and compare the levels of quality of life in students by sex and age. The sample was composed of 231 students from the first and second cycle of both sexes whose ages were between 18 and 25 years. The instrument used was the Quality of Life Scale for university students. For the analysis of the data were used, mean, t-student and Anova. We conclude that the sample groups by gender and age are placed in an optimal level of quality of life. There were no differences in the factors of Family and Leisure and Education; according to age. Significant differences were found only in the Factor Home and Economic Welfare. The women reported an average higher than men.

Palabras clave: Calidad de vida, estudiantes, universitarios, percepción subjetiva..

En relación al concepto de Calidad de Vida, cada ciencia afirma distintos valores y defienden variados y contrapuestos intereses. Aunque en concreto la calidad de vida puede ser entendida como el procurar y llevar una vida satisfactoria, implicando principalmente una mayor esperanza de vida, y sobretodo vivir en mejores condiciones físicas y mentales (Guillén, Castro, García & Guillén, 1997). Diener (citado por Rodríguez, 1995) define a la calidad de vida como un juicio subjetivo del grado en que se ha alcanzado la felicidad, la satisfacción, o como un sentimiento de bienestar personal; pero también ,este juicio subjetivo se ha considerado estrechamente relacionado con determinados indicadores objetivos, biológicos, psicológicos, comportamentales, y

Revista Investigaciones Psicológicas

Key Words: Quality of life, students, university, subjective perception

sociales. Es necesario mencionar que la calidad de vida no es sólo la optimización de los servicios, la eficiencia de las máquinas, el beneficio de los materiales, seguros de una vivienda sino aquellos aspectos relacionados con el campo de lo psicológico y lo cultural social. El desarrollo del individuo como persona, psicológicamente hablando, es calidad de vida. Es decir, por ejemplo aspectos como desarrollo de la autoestima, de la identidad, de la autorrealización, el desarrollo de sus potencialidades, y el manejo de nuevas habilidades (citado por Rozas, 1998). Por otro lado, Ramirez (2000) define a la calidad de vida como un proceso dinámico, complejo e indivi-

79

dual; es decir es la percepción física, psicológica, social y espiritual que tiene la persona o paciente frente a un evento de salud y el grado de satisfacción o insatisfacción que va a influir en el bienestar del paciente. Así mismo, algunos autores señalan que la Calidad de Vida depende de mucho factores (socioculturales, políticos, emocionales, físicos, espirituales, lo que obliga a incluir el elemento subjetivo en su valoración (Padilla, 2005; citado por Gaviria, Vinaccia, Riveros y Quinceno, 2007) que implica su percepción de bienestar, satisfacción en las distintas dimensiones de vida y con el tratamiento, recursos que estime poseer, y estrategias de afrontamiento que instrumente para hacer frente a las dificultades (Grau, 1996; Grau y Gonzáles, 19997; citados por Gaviria, et al, 2007). La presente investigación se sustentará en la Teoría de los Dominios planteada por Olson & Barnes (1982, citado por Grimaldo, 2003). Ellos postulan la existencia de dominios en torno a los cuales se generan percepciones subjetivas. Según García (2008) estos autores utilizan una conceptualización subjetiva para definir calidad de vida y la relacionan con el ajuste entre sí mismo y el ambiente, por tanto calidad de vida es la percepción que la persona tiene de las posibilidades que el ambiente le brinda para lograr su satisfacción. De la misma manera, Olson & Barnes (1982, citados por Summers, Poston, Turnbull, Marquis, Hoffman, Mannan & Wang, 2005) establecen dos tipos de calidad de vida: Objetiva, la cual está determinada por la relación de producción, formas de organización de una sociedad, patrones de trabajo y consumo que caracterizan a los distintos grupos sociales y Calidad de Vida Subjetiva, la cual es la resultante del grado de satisfacción – insatisfacción que la persona alcanza en su vida. La calidad de vida es un constructo multidimensional y está relacionado con la salud como componente subjetivo, con aquello que es expresión de bienestar o malestar, mas allá de lo que objetivamente ocurre en las interacciones de la persona con su ambiente (Olson & Barnes, 1982, citado por Summers, et al. 2005). De acuerdo con los supuestos antedichos el fenómeno calidad de vida viene a ser el fruto de las relaciones entre las condiciones objetivas de vida y variables más subjetivas y personales, en una relación que da como resultado un mayor o menor índice de satisfacción y de felicidad de los individuos. De allí su complejidad en la definición de este concepto. No existe calidad de vida absoluta. Ella es fruto de un proceso de desarrollo y se dispone también a lo largo de una escala continua entre valores extremos de alta y baja calidad de vida, la búsqueda de la calidad de vida es inherente a la vida humana. Uno de los mitos actuales sobre la calida de vida es que se le asocia a

80

la tecnología. Olson & Barnes (1982) plantean que una característica común de los estudios de la calidad de vida, constituye la elevación de la satisfacción como dominios de la experiencias vitales de los individuos. Cada dominio se enfoca sobre una faceta particular de la experiencia vital, como por ejemplo vida marital y familiar, amigos, domicilio y facilidades de vivienda, educación, empleo, religión, etc. La manera como cada persona logra satisfacer estos dominios, constituye un juicio individual subjetivo de la forma como satisface sus necesidades y logra sus intereses en su ambiente. Es la percepción que esta persona tiene de las posibilidades que el ambiente le brinda para lograr dicha satisfacción. Dentro de las investigaciones a nivel internacional tenemos entre otras, las siguientes investigaciones: Herreros, Gonzales, Portilla, Perez de albeniz del Val, Bousoño, Bobes (1996) afirman que numerosos estudios sugieren que los estudios en Ciencias de la Salud tienen efectos psicológicos adversos sobre sus estudiantes. El propósito de los autores ha sido evaluar la Calidad de Vida de los estudiantes universitarios de Ciencias de la Salud. Durante el curso1992-3 se realizo un estudio en 602 alumnos.de Medicina, Enfermería y Fisioterapia de la Universidad de Oviedo. Dicha investigación se llevó a cabo mediante el Cuestionario de Calidad de Vida de Ruiz y Baca (1991). Se encontraron puntuaciones más altas de Calidad de Vida en los estudiantes de Enfermería, en los sujetos con pareja estable y los del grupo de mayor edad. Por otro lado, la Calidad de Vida de estos estudiantes resultó mejor que la de la población general de referencia. Costa, Bastini, Geyer et al. (2008) investigo respecto a la evaluación de la calidad de vida y el bienestar espiritual en universitarios de Psicología, y analizo la correlación de dichos aspectos. El delineamiento del estudio ha sido transversal y la muestra aleatoria, de 136 universitarios de Psicología de la PUCRS. Los instrumentos utilizados fueron: cuestionario de calidad de vida WHOQOL-bref y escala de Bienestar Espiritual (SWBS). Se realizó un análisis estadístico descriptivo inferencial verificándose que existe correlación positiva entre los dominios físico, psicológico, social y ambiental con el bienestar existencial en esos universitarios. El dominio psicológico y bienestar existencial obtuvieron la correlación más alta (r= 0,63 p=0,00). Cabe destacar la importancia de la inserción del tema de la espiritualidad como discusión en el campo científico. En cuanto a las investigaciones a nivel nacional podemos mencionar las siguientes: Díaz, Palacios, Morinaga & Mayorga (2000) investigaron acerca de la calidad de vida y perfiles emocionales en estudiantes universitarios de Lima. El diseño utilizado fue descriptivo comparativo. La muestra

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estuvo conformada por 185 estudiantes de ambos sexos cuyas edades fluctuaban entre 16 y 25 años de la Facultad de Psicología de una universidad peruana. Se utilizó la Escala de Calidad de Vida de Olson & Barnes y la Escala de Desórdenes Emocionales (EPI) de Anicama. Los estadísticos utilizados fueron: la prueba “t” de student y la correlación producto-momento de Pearson. Se concluye que no existen diferencias significativas entre hombres y mujeres. Respecto a la variable Perfiles Emocionales se observa que todas las escalas componentes se encuentran por debajo de la media esperada, indicando ausencia de desórdenes emocionales en la muestra total.

privada de la ciudad de Lima?

Grimaldo (2008) investigó acerca de los niveles de calidad de vida en estudiantes según sexo y nivel socioeconómico. La muestra estuvo conformada por 589 estudiantes de 4to y 5to de secundaria, de ambos sexos, de centros estatales y particulares, cuyas edades fluctuaron entre 14 y 18 años. El instrumento utilizado fue la Escala de Calidad de Vida de Olson & Barnes. SE trabajaron los criterios psicométricos del instrumento. Para el análisis de los datos se utilizaron, medias y Anova. Se concluye que cada uno de los grupos muestrales se ubica en un nivel Óptimo de Calidad de Vida. Los efectos principales provenientes del sexo y nivel socio económico fueron significativos para el sexo, nivel socio económico; así como en la interacción entre ambos.

Tabla 1

Por otro lado, Mendes y Findling (1996) señalan que estamos asistiendo a nivel mundial, a un deterioro inédito de la vida urbana, tornándose cada vez más vital la preservación de aquellos aspectos urbanos que posibiliten una adecuada calidad de vida para sus pobladores y que no solamente le permitan sobrevivir. Dicha situación, es un aspecto de vital importancia para los jóvenes, quienes son los protagonistas del futuro de nuestro país.

Tabla 2

Los jóvenes estudiantes tienen una particular percepción de su entorno; así como de los diferentes dominios donde interactúan. Cada generación concreta su propia identidad atendiendo a una serie de factores constantes: los problemas que les son comunes, su situación socioeconómica, etc. Alrededor de éstos y de otros aspectos se conforma la visión que la sociedad y la propia juventud tienen de sí mismas en cada momento histórico determinado (Injuve, 2006).

Total

Se consideró la población juvenil, en la medida que existe una creciente preocupación por la problemática de la calidad de vida, en donde numerosos estudios realizados en Europa y en Estados Unidos así lo avalan (Mendes y Findling, 1996). De la misma manera, porque constituye un constructo psicológico poco estudiada en los jóvenes universitarios de Lima. Por todo lo anteriormente mencionado se propone el siguiente problema de investigación: ¿Cuáles son los niveles de calidad de vida en estudiantes de psicología de primer y segundo ciclo de una universidad

Revista Investigaciones Psicológicas

Método Participantes: El muestreo seleccionado para la presente investigación, fue de tipo Intencional. Los criterios de inclusión de la muestra fue la participación voluntaria y ser alumno regular. En la tabla 1 se observa que un mayor porcentaje de los estudiantes son mujeres; en comparación con los varones.

Distribución de frecuencias y porcentajes de la muestra según sexo. Sexo

n

%

Varón

56

24.2

Mujer

175

75.8

Total

231

100.0

En la Tabla 2, se aprecia que un mayor porcentaje de la muestra tiene menos de 18 años; en segundo lugar se ubican los que tienen entre 19 y 21 años y en tercer lugar los que tienen más de 21 años.

Distribución de frecuencias y porcentajes de la muestra según edades.

Grupos de edad Menos de 18 19 - 21 años Más de 21

N 98

% 42.4%

82

35.5%

51 231

22.1% 100.0%

Instrumento Escala de Calidad de Vida del estudiante universitario Esta Escala fue construida a partir de la Teoría de los Dominios desarrollados por David Olson & Howard Barnes en 1982. Los objetivos de esta Escala son medir las percepciones de individuales de satisfacción dentro de los dominios de la experiencia vital de los individuos en diferentes ámbitos de su vida. El instrumento inicial consideraba los siguientes ámbitos: Hogar y bienestar económico, Familia, Universidad, Trabajo y Tiempo Libre; organizados en 22 ítems. El instrumento inicial fue construido a partir de una tabla de especificaciones que contenía objetivos generales, específicos, indicadores y preguntas. Luego se aplicó a un grupo piloto y posteriormente fue validado a partir del Criterio de Jueces, utilizando la V de Airen; en donde se obtuvo que los ítems eran válidos.

81

Sin embargo luego del análisis psicométrico, el instrumento se redujo en 12 ítems, los cuales a su vez miden tres diferentes factores: Hogar y Bienestar Económico, Familia y Tiempo Libre y Universidad. Los ítems son de tipo likert con las siguientes opciones: Insatisfecho, un poco satisfecho, más o menos satisfecho y completamente satisfecho.

Tabla 3 Valores Significativos de la matriz de patrones y de estructura* Factor Ítems 1

La validez de la versión original fue determinada mediante la validez de construcción a partir del análisis factorial. La confiabilidad se trabajó mediante el método test – retest.

2 3 4

El proceso de Validación de la Escala de Calidad de Vida del estudiante universitario, se realizó a partir de la validez de Constructo, para lo cual se utilizó el Análisis Factorial, tal como lo sugiere Muñiz (1996).

5 6

Al aplicar el análisis factorial se confirmó que existían tres factores que explicaban el 63.56% de la varianza de los ítems, lo cual significa que estos factores alcanzan a explicar, con algún grado de significación conceptual las correlaciones entre los ítems. Tal como se observa en la tabla 3, se identificaron 3 factores extraídos; en un primer factor se incluyeron los ítems referidos a Hogar y Bienestar Económico (1,2,3,4,5), Familia (6,.7,8), Educación y Tiempo libre (9,10,11, 12). Los resultados anteriormente presentados permiten establecer que el Cuestionario de Calidad de Vida del Estudiante Universitario presenta validez de constructo.

82

2

3

.875 (.871) .815 (.825) .465 (.457)

7

Se utilizó el método de extracción de ejes principales, el cual se fundamenta en hallar los constructos subyacentes, que explican las relaciones entre los ítems y la agrupación entre ellas; además, considera, el error de medición en la estimación de las cargas factoriales entre los ítems y los factores, de tal modo que se ajusta mejor al contexto de aplicación de los datos. En cuanto al método de Rotación, se eligió el método rotacional Promax. Para evaluar si se puede efectuar un Análisis Factorial sobre los ítems del instrumento, se utilizó la medida de Kaiser-Meyer-Olkin de Adecuabilidad de la Muestra en donde se obtuvo, ,826 el cual es superior a 0,5, siendo ello satisfactorio para proceder con el análisis factorial. George & Mallery (1995) recomiendan como límite de aceptación de este índice KMO valores superiores a 0,5. En relación a la prueba de esfericidad de Bartlett, es habitual para probar si la matriz de correlaciones es la identidad; aquí se obtuvo un valor de 890.019 (p<,000). Los resultados se dan como válidos cuando presentan un valor elevado de la prueba y cuya fiabilidad sea menor a 0,05. De esta manera, se confirmó que se debe continuar con el análisis factorial.

1 .671 (.670) .351 (.477) .723 (.772) .800 (.785) .856 (.797)

8 9

.355 (.492) .858 (.823) .730 (.369) .724 (.724)

10 11 12

* Los valores de la matriz de estructura se encuentran entre paréntesis En la tabla 4 se observan las correlaciones entre los ítems, observándose que la mayoría de las correlaciones son significativas en el nivel p < 0.01. Tabla 4 Correlaciones inter-ítem. Items

1

1

1

2

3

4

5

6

7

9

9

10

11

2

.452

1

3

.546

.390

1

4

.457

.292

.601

1

5

.524

.224

.519

.659

1

6

.339

.365

.410

.237

.207

1

8

.212

.290

.294

.196

.188

.732

1

9

.180

.291

.210

.055ns .162*

.404

.359

1

10

.301

.322

.417

.346

.341

.240

.250

.165*

1

11

.265

.323

.272

.246

.176

.372

.357

.193

.408

1

12

.251

.364

.327

.269

.242

.359

.351

.252

.400

.603

1

13

.232

.279

.303

.279

.183

.388

.337

.173

.318

.622

.575

12

1

* ( p < 0.05). ns: No significativo Se trabajó a partir del coeficiente Alfa de Cronbach para la muestra total, en donde se obtuvo .84; para la muestra de mujeres se alcanzó un .85 y para los varones .81.

Universidad Nacional Federico Villarreal

Procedimiento

Tabla 5

Primera Fase: Coordinaciones Previas

Niveles de Calidad de Vida.

Se realizaron las coordinaciones necesarias con las autoridades de la institución educativa para realizar las aplicaciones. Segunda Fase: Aplicación a un Grupo Piloto Se procedió a aplicar los instrumentos a un grupo piloto conformado por 40 estudiantes, entre hombre y mujeres, de una universidad estatal para poder mejorar la inteligibilidad del instrumento, la detección de términos ambiguos o de difícil comprensión para los estudiantes. No se realizó ninguna modificación debido a que los alumnos entendieron todos los ítems presentados. Tercera Fase: Validez de Contenido Se trabajó la validez de contenido, para lo cual se consultó con 10 especialistas que ostentaban el grado de maestros y doctores. Cuarta Fase: Administración del Instrumento

Categoría Mala Calidad de Vida Tendencia a mala Calidad de Vida Tendencia a buena Calidad de Vida Nivel Optimo de Calidad de Vida

En relación con el análisis comparativo, se aplicó la Prueba T de Student para muestras independientes, en el cálculo de las diferencias según sexo. En cuanto a las diferencias en función a los grupos de edad se aplicó Anova. Niveles de calidad de vida en según sexo En la tabla 6 se observa que un mayor porcentaje de estudiantes presenta una tendencia a un buen nivel de Calidad de Vida, tanto en el grupo de las mujeres como en el de los varones. Tabla 6 Distribución de Porcentajes de los Niveles de Calidad de Vida según Sexo.

Se aplicó la escala a los estudiantes de primer y segundo ciclo de psicología. Se controló la interferencia de posibles estímulos externos que pudieran interferir en la atención y concentración de las estudiantes.

Niveles de Calidad de Vida

Quinta Fase: Elaboración del Trabajo estadístico

Total

Luego se realizó el análisis estadístico utilizando el programa estadístico informático SPSS (Statistical Product and Service Solutions), versión en español, 15.0. Este proceso incluyó la determinación de los criterios psicométricos de los instrumentos; así como la aplicación de los estadísticos necesarios que dieran respuesta a los objetivos inicialmente planteados.

Resultados Para efectos de la clasificación e interpretación de los puntajes obtenidos por los estudiantes universitarios en la Escala de Calidad de Vida, se ha estimado la distribución de los puntajes directos en función a la Desviación Estándar, de tal manera que una puntuación alta en la Escala corresponde a un nivel de Calidad de Vida Optimo; un puntaje entre 45 a 51 corresponde a una tendencia a Calidad de Vida Optima; un puntaje de 38 a 44, corresponde a un nivel Tendencia a Calidad de Vida Mala y finalmente, un puntaje menor a 37; ubica al estudiante en un nivel de Mala Calidad de Vida; tal como se presenta en la tabla 5.

Puntuación Directa Hasta 37 38 a 44 45 a 51 Más de 51

Sexo

Mala Calidad de Vida Tendencia a mala Calidad de Vida Tendencia a Buena Calidad de Vida Optima Calidad de Vida

Total

Mujer

Varon

16.0

2.1

18.2

23.0

5.9

28.9

29.4

10.7

40.1

10.7

2.1

12.8

79.1

20.9

100

Niveles de calidad de vida en según edad En relación a los niveles de calidad de vida en función a los grupos de edad, en la tabla 7 se aprecia que en el grupo de menores de 18 años, el mayor porcentaje se ubica en la categoría de Tendencia a buena Calidad de Vida; de la misma manera en el grupo de 19 a 21 años; sin embargo en el grupo de 22 a 24 años el mayor porcentaje se ubica en Tendencia a Mala Calidad de Vida. En los otros grupos de edad se ubican menores porcentajes. Tabla 7 Distribución porcentual de los niveles de Calidad de Vida según edades. Grupos de Edad Niveles de Calidad de Vida Mala Calidad de Vida Tendencia a mala Calidad de Vida Tendencia a buena Calidad de Vida Nivel Optimo de Calidad de Vida Total

Menos de 18 19 - 21 22 - 24 25 - 27

Total

Más de 27

7.0

6.4

3.2

.5

1.1

18.2

11.8

10.7

4.8

1.6

.0

28.9

17.1

15.0

3.2

2.1

2.7

40.1

5.9

4.8

1.1

1.1

.0

12.8

41.7

36.9

12.3

5.3

3.7

100.0

Comparación de los niveles de calidad de vida, según sexo En la tabla 8, observamos que no existen diferencias en los factores de Familia y Tiempo Libre y Educación;

Revista Investigaciones Psicológicas

83

a diferencia del Factor Hogar y Bienestar Económico, en donde si se han encontrado diferencias significativas, a favor de las mujeres, quienes reportan una media más alta que los varones. Tabla 8 Prueba t para muestra independientes en los tres factores de la Escala de Calidad de Vida. Medias Factores de la Escala de Calidad de Vida Hogar

11.98

11.80

Tiempo libre y universidad

14.94

15.49

Se establecieron las diferencias en cada uno de los factores para cada grupo de edad; sin embargo, no se encontraron diferencias significativas al aplicar Anova, tal como se observa en la tabla 9.

Prueba T para la igualdad de medias

Varones Mujeres 16.71 18.02

Familia

Comparación de los niveles de calidad de vida, según edad

t -2.090

gl 218

Sig. (bilateral) .038*

.442

201

.659

-1.334

222

.184

* p < 0.05

Tabla 9 Aplicación de Anova para determinar diferencias entre los grupos

Factores de la Escala Hogar

Suma de cuadrados Inter-grupos 88.361 Intra-grupos 3277.621

215

3365.982

219

Total Familia

Inter-grupos Intra-grupos Total

Tiempo libre y Inter-grupos universidad Intra-grupos Total

Media cuadrática F 22.090 1.449

14.904

4

3.726

198

5.689

1141.291

202

20.192

4

5.048

1514.665

219

6.916

1534.857

223

Los resultados de la presente investigación señalan que existe un elevado porcentaje de alumnos que presenta una tendencia hacia un buen nivel de Calidad de Vida, tanto en el grupo de las mujeres y en varones; como en función a la edad. Los resultados pueden explicarse en función a su nivel socio económico; en la medida que provienen de una universidad particular y por tanto de un nivel socio económico medio. Es probable que estén logrando satisfacer sus necesidades básicas y por lo tanto la percepción de su calidad de vida es favorable. Estos resultados concuerdan con un estudio realizado por una universidad española, en donde se encontró que el 80% de los estudiantes encuestados dicen ser felices con su calidad de vida y gozan de buenas salud (Reig, Cabrero, Ferrer y Richard, 2001). De la misma manera, con los hallazgos de Grimaldo (2008), quien encontró similares resultados en estudiantes de cuar-

Sig. .219

15.245

1126.386

Discusión

84

gl 4

.655

.624

.730

.572

to y quinto de secundaria de nivel socio económico medio. Así mismo, Unimer Research International (citado por Paniagua, y García, 2002) encontraron en Puerto Rico que personas de nivel socioeconómico medio alto y alto, los residentes en el Área Metropolitana, las personas con estudios superiores y quienes se definen como personas tranquilas dicen en proporciones significativamente mayores que viven una buena calidad de vida. Como podemos apreciar, ello puede ser explicado a partir del nivel socio económico; pero también puede considerarse importante la condición de ser estudiantes universitarios de psicología. Es probable, que ello influya en la manera como valoran y perciben su situación de ventaja en relación a aquellos jóvenes que no tienen acceso a estudios superiores. En este sentido estos resultados concuerdan con el estudio realizado por Herreros, Gonzales, Portilla, Perez de Albeniz

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del Val, Bousoño, Bobes (1996) quienes evaluaron la Calidad de Vida de los estudiantes universitarios de Ciencias de la Salud de Medicina, Enfermería y Fisioterapia de la Universidad de Oviedo, mediante un periodo determinado y encontraron que los estudiantes puntuaron más alto que la de la población general. Respecto a la comparación de los niveles de calidad de vida, de acuerdo a la variable sexo, se observa que no existen diferencias en las dimensiones Familia, Tiempo Libre y Educación. Al respecto, estos resultados se relacionan con los hallazgos realizados por Díaz, Palacios, Morinaga y Mayorga (2000) acerca de la calidad de vida y perfiles emocionales en estudiantes universitarios de una Facultad de Psicología de una universidad estatal peruana. En el mencionado estudio se encontró que no existían diferencias significativas entre hombres y mujeres en relación a la calidad de vida. En relación a la dimensión de Factor Hogar y Bienestar Económico, se encontraron diferencias significativas, a favor de las mujeres, quienes reportaron una media más alta que los varones. Es decir, las mujeres poseen un mayor nivel de calidad de vida, en comparación con los varones. Los resultados anteriores se relacionan con los reportados por Grimaldo (2008), que investigó acerca de los niveles de calidad de vida en estudiantes 4to y 5to de secundaria según sexo y nivel socioeconómico de centros estatales y particulares, encontrando diferencias significativas para el sexo, nivel socio económico; así como en la interacción entre ambos. Al respecto Costa, Bastini, Geyer, et. al. (2008) en un estudio transversal indagaron acerca de la calidad de vida y el bienestar espiritual en universitarios de Psicología. Los autores antes mencionados verificaron que existe correlación positiva entre los dominios físico, psicológico, social y ambiental con el bienestar existencial de los universitarios. El dominio psicológico y bienestar existencial obtuvieron la correlación más alta. Es probable que los resultados anteriores se deban a las diferencias culturales que se observa en nuestro medio, en donde las mujeres se encuentran más satisfechas con las responsabilidades que tienen en sus casas. Al parecer, los varones no se encuentran tan satisfechos como ellas; porque probablemente las atribuyen principalmente a la figura femenina. Estos resultados concuerdan con una investigación realizada en relación a la Participación y uso del tiempo en el trabajo no remunerado en Uruguay por la Universidad de La República y el Instituto Nacional de Estadística (2008) quienes encontraron que el 91% de las personas de 14 o más años de edad declaran realizan trabajo no remunerado. Esta proporción es diferente de acuerdo al sexo que se considere, es así que mientras entre las mujeres este tipo de trabajo lo realizan el 96% , cuando se considera a los varones este porcentaje sólo alcanza al 85%. Es así como se estima que la sociedad uruguaya invierte 27,4 horas semanales en el trabajo no remunerado; destacándose al igual

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que lo indicado para la participación, una importante brecha de género. Mientras las mujeres destinan en promedio 36,3 horas semanales a este trabajo, los varones tan solo 15,7; lo que implica que las mujeres invierten más del doble del tiempo que los varones al trabajo no remunerado, y por tanto podría constituirse en un elemento de dificultad para el acceso o promoción igualitaria en el trabajo remunerado. Estos datos apuntan implicaciones para la promoción y prevención de la calidad de vida de los universitarios. Los descubrimientos subrayan particularmente la importancia de las relaciones interpersonales como factores de hogar y el bienestar económico con respecto a la población de mujeres, al parece que las relaciones familiares suponen una continua influencia generalizada sobre la satisfacción global por los estudiantes universitarios. Es, pues, posible que la promoción de la calidad de vida de los universitarios requiera no sólo esfuerzos para mejorar sus entornos físicos y materiales, sino también esfuerzos para mejorar sus entornos psicosociales

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Universidad Nacional Federico Villarreal

SATISFACCIÓN FAMILIAR Y EXPRESIÓN DE CÓLERA - HOSTILIDAD EN ADOLESCENTES ESCOLARES QUE PRESENTAN CONDUCTAS ANTISOCIALES SATISFACTION FAMILIAR AND EXPRESSION OF CHOLERA-HOSTILITY IN ADOLESCENTS SCHOOL CHILDREN WHO PRESENTED ANTISOCIAL BEHAVIOURS Elizabeth Mayorga y Máximo Ñiquen Facultad de Psicología – UNFV

Resumen

Abstract

La presente investigación tuvo por objetivo determinar la relación existente entre satisfacción familiar y las expresiones de cólera-hostilidad en una muestra de 227 adolescentes de tercero a quinto de secundaria de dos instituciones educativas estatales de Lima, que presentan conductas antisociales. Se aplicaron las escalas de Satisfacción familiar de Olson y Wilson, el inventario multicultural de expresión de cólera-hostilidad de Ugarriza y la escala de conductas antisociales de Otero. El diseño es de tipo descriptivo correlacional. Los resultados indican que existe una correlación negativa baja, a un nivel muy significativo (r= -0.184. p<0.01) entre la satisfacción familiar y las expresiones de cólera-hostilidad, es decir que a mayor satisfacción familiar menor expresiones de cólera-hostilidad.

The present investigation and for objetive to determine the existent relationship between family satisfaction and the expressions of cholera-hostility in a sample of 227 adolescents from third to recruit of secondary that present antisocial behaviours. The scales of family satisfaction of Olson and Wilson, the multicultural inventory of expression of cholera-hostility of Ugarriza and the scale of antisocial behaviours of Otero. The design is of type descriptive correlacional. The results indicate that a low negative correlation exists, at a very significant level (r= -0.184 p< 0.01) between the family satisfaction and the expressions of cholera-hostility, that is to say to more satisfaction family smaller expressions of cholera-hostility.

Palabras clave: Conductas antisociales, satisfacción familiar, cólera-hostilidad.

La conducta antisocial se está convirtiendo en un problema serio entre la infancia y la adolescencia. Al respecto Kazdin y Buela-Casal (1994) definen el comportamiento antisocial como “cualquier conducta que refleje infringir reglas sociales y/o sea una acción contra los demás”. La gama de actos antisociales es por tanto, bastante amplia y puede incluir violencia y agresión, robo, vandalismo, promiscuidad y prostitución, entre otras. No todos los casos llegan a estos extremos, pero los niños y jóvenes con conducta antisocial presentan comportamientos agresivos repetitivos, holgazanería, rupturas y choques más o menos continuados con las normas de casa y de la escuela, robos, y otros más extremos como incendios o vandalismos.

Revista Investigaciones Psicológicas

Key Words: antisocial behaviours, family satisfaction, cholera-hostility.

Es muy difícil que un adolescente presente todos los síntomas. Lo más probable es que haya un síntoma central y otros asociados. Lo más normal es que los niños y adolescentes con conducta antisocial presenten anomalías en otras áreas de rendimiento: hiperactividad, retraso escolar, trastornos depresivos, falta de comunicación y escasas habilidades sociales, quejas somáticas, etc. Los mismos autores afirman que, el comportamiento antisocial presenta cuatro dimensiones importantes: 1) La frecuencia con que una conducta dada se presenta en un individuo. 2) La magnitud de dicha conducta. 3) La magnitud de las consecuencias sociales de dicha conducta. 4) La probabilidad de repetición de la conducta. La significación social y clínica de una conducta como antisocial dependerá de cómo

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se manifiesten dichas dimensiones en un individuo concreto. Dodge (1985) ha señalado que los jóvenes agresivos están propensos a interpretar las situaciones interpersonales ambiguas como hostiles, de modo que para un niño agresivo la acción agresiva es en realidad un acto de castigo o represalia. Pero el acto agresivo provoca el rechazo de los compañeros, de modo que en el niño agresivo se acrecienta la creencia de que el medio es hostil. Sin embargo, como Bueno (2000) ha argumentado, las interpretaciones o atribuciones erróneas que realiza el individuo son parte del comportamiento de agresión, no su causa. Pero, como indican Kazdin & Buela-Casal (1994), es de gran importancia la identificación de los factores de riesgo más útiles para propósitos preventivos. Entre los factores de riesgo más comunes para el desarrollo de comportamientos antisociales se encuentran el consumo de sustancias; la impulsividad, las actitudes hacia la violencia; presencia de problemas de conducta desde la niñez; las prácticas inadecuadas de comunicación e interacción dentro de la familia; el soporte social basado en los compañeros más que en la familia y la presencia de problemas escolares y abandono de la escuela (Bueno, 2000; Loeber, 1990; Kazdin & Buela Casal, 1994). González, García & Tapia (2002) ponen a prueba un modelo ecológico como marco teórico explicativo de la antisocialidad juvenil. 204 jóvenes mexicanos que cursaban la educación secundaria o preparatoria contestaron un cuestionario con preguntas acerca de la violencia intrafamiliar, su conducta antisocial, la ingesta de alcohol de sus madres, los problemas de conducta escolar, algunas características del ambiente familiar, escolar y del barrio y las actitudes acerca de la violencia. Los datos fueron analizados a través de un modelo estructural en el cual las variables investigadas constituyeron factores e índices que representaban a los niveles de la teoría ecológica. Los resultados mostraron que el microsistema tuvo un efecto directo en la conducta antisocial de los menores, el exosistema mostró un efecto también directo en el microsistema y por lo tanto uno indirecto en la conducta antisocial de los menores, y el macrosistema tuvo un efecto directo en el exosistema y uno indirecto en la antisocialidad de los jóvenes. González, García & Tapia (2002) en otra investigación sobre trastornos de conducta antisocial en niños y adolescentes en una muestra de 240 sujetos, señalan que los resultados obtenidos, en una fase preliminar, indican que de los sujetos evaluados un 5.83 % presentan conductas antisociales, lo cual se ajusta a resultados obtenidos en otras investigaciones. Muñoz, Navas & Graña (2005) en un estudio que tuvo por objetivo analizar la influencia y el peso diferencial de determinadas variables psicológicas en la conducta antisocial de los adolescentes. Para ello

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utilizaron una muestra de 1.851 adolescentes de ambos sexos (49,92 % hombres y 50,08 % mujeres) de la Comunidad Autónoma de Madrid. Realizaron varios análisis de regresión por pasos teniendo en cuenta tres grupos diferentes de edad (14-15, 16 y 17-18 años) con las variables criterio confirmaron que los principales factores de riesgo psicológicos para explicar la conducta antisocial eran variables vinculadas al constructo búsqueda de sensaciones (desinhibición, impulsividad, búsqueda de excitación, etc.), mientras que los factores de protección estaban representados por variables como la empatía y la práctica religiosa. Algunos autores señalan que la conducta antisocial suele aparecer en niños de familias marginales o muy inestables. En una investigación realizada por la Policía Nacional (1997; referido por Ugarriza, 1999) encontraron que el 80% de los niños en estado de peligro moral y los que han cometido algún delito provenían de hogares mal constituidos; sólo el 20% de los niños tenían un hogar estable. Sin embargo, Dughi (1996), en un trabajo publicado por la UNICEF, señala que, cualquiera sea el contexto histórico social en que se le examine, la familia debe cumplir cuatro tareas esenciales: 1. Asegurar la satisfacción de las necesidades biológicas del niño y complementar sus inmaduras capacidades de un modo apropiado en cada fase de su desarrollo evolutivo. 2. Enmarcar, dirigir y canalizar los impulsos del niño con miras a que llegue a ser un individuo integrado, maduro y estable. 3. Enseñarle las funciones básicas, así como el valor de las instituciones sociales y los modos de comportarse propios de la sociedad en que vive, constituyéndose en el sistema social primario. 4. Trasmitirle las técnicas de adaptación de la cultura, incluido el lenguaje. A la familia como sistema se puede estudiar desde tres perspectivas básicas: la estructural, la funcional y la evolutiva. Estructuralmente la familia es un conjunto de demanda funcionales que organizan los modos en que interactúan sus miembros y contemplan aspectos de su organización, tales como: subsistemas, límites, roles y jerarquía (Minuchin, 1990). Desde el punto de vista funcional, se enfocan los procesos y patrones de interacción a través de los cuales la familia cumple con sus funciones afectivas e instrumentales. Desde la perspectiva del desarrollo evolutivo se identifican los estadíos propios del ciclo de vida de la familia, las características y tareas típicas de cada estadío y los patrones transaccionales desde los cuales se van dando su evolución. Olson (1985), define la Satisfacción Familiar a través de la interacción entre la cohesión y adaptabilidad. Es decir considera que una familia es satisfecha en la me-

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dida que establece vínculos afectivos entre sus miembros y promueva el desarrollo progresivo en la autonomía (Cohesión), además que sea capaz de cambiar su estructura para superar las dificultades evolutivas (Adaptabilidad).

¿Qué relación existe entre satisfacción familiar y las expresiones de cólera-hostilidad en adolescentes escolares de 3ero a 5to año de secundaria que presentan conductas antisociales y asisten a instituciones educativas nacionales de Lima?

Debido a la naturaleza integrativa, la solidez teórica y la relevancia clínica del Modelo Circumplejo autores como Olson, Sprenkle, Russell en 1979 y 1980 cuando diseñan la escala de satisfacción familiar evalúan las principales dimensiones: Cohesión y Adaptabilidad.

Método

• La cohesión familiar examina el grado en que los miembros de la familia están separados o conectados a ella. Es el vínculo emocional que los miembros de la familia tienen entre sí.

• La adaptabilidad familiar se relaciona con la flexibilidad del sistema familiar, es decir con la capacidad de cambio frente a nuevas situaciones. Se define como la habilidad de un sistema marital o familiar para cambiar sus estructuración de poder, las relaciones de roles en respuesta al estrés emocional y desafío que se plantea a través del desarrollo. Bueno, Tomás y Araujo (1998) hallaron en un estudio realizado en escolares de cuarto y quinto de secundaria que la satisfacción familiar se encuentra en niveles promedios, siendo mas altos los puntajes, en el sexo masculino, especialmente en la subescala de cohesión (p<0.05). El ambiente socioeconómico, cultural y familiar puede ser percibido como una amenaza y dar lugar a reacciones emocionales de cólera-hostilidad, que podrían conducir a desarrollar conductas desadaptativas en los adolescentes. La cólera (cólera -estado) consiste en sentimientos que pueden variar desde una ligera irritación o fastidio hasta una rabia intensa y furia. Los rasgos de hostilidad (cólera – rasgo) se refieren a las diferencias individuales, en cuanto a la frecuencia e intensidad al experimentar estas emociones. (Ugarriza, 1998). Por tanto, la cólera y la hostilidad son signos vitales que se consideran como aspectos críticos para el bienestar del individuo

Participantes La población de estudio lo constituyeron 815 adolescentes escolares que estaban cursando entre tercero, cuarto y quinto año de secundaria en 2 instituciones educativas de un distrito de Lima Metropolitana. Se consideraron adolescentes de ambos sexos, cuyas edades oscilaban entre los 14 a 17 años al momento de la evaluación y que presentaban conductas antisociales. Se estimó una muestra no probabilística de tipo intencional. La muestra final estuvo conformada por 227 estudiantes (96 del sexo femenino y 131 del sexo masculino) de tercero 83 (37%) adolescentes, de cuarto 80 (35%) y quinto 64 (28%) de estudiantes (Tabla 1, 2). Tabla 1 Distribución de la muestra según sexo

Sexo Femenino Masculino Total

% 58 42 100

F 131 96 227

Tabla 2 Distribución de la muestra según el año de estudio y sexo

Sexo

Año

3º %

F

4º %

F

5º %

F

Masculino

62.7 52

51.3

41

59.4

38

Femenino

37.3 31

48.7

39

40.6

26

Total

100

100

80

100

64

83

La conducta antisocial en la adolescencia, son, sin duda, uno de los problemas más importantes y de mayor preocupación para los profesionales que están en contacto con adolescentes, especialmente para los del ámbito educativo. Por ello, es necesario detectar a los adolescentes con estas conductas inadaptadas, así como las variables de riesgo implicadas en las mismas, con el fin de diseñar programas de prevención aplicable en los ámbitos educativos.

Diseño y Variables

Por ello, nos hemos planteado la siguiente interrogante.

Variables de Control a) Estudiantes de 3ero a 5to de educación secundaria.

Revista Investigaciones Psicológicas

La investigación corresponde a un diseño no- experimental, de tipo correlacional (Hernandez, Fernandez y Baptista, 2006) Variables de Estudio - Satisfacción Familiar. - Expresión de Cólera - Hostilidad.

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b) Edad entre los 13 a 17 años.

de cohesión), el cual correlacionó de modo significativo con su respectiva subescala a un nivel de (p<.01). Ambas subescalas también correlacionaron significativamente con la escala total, a un nivel de p<.01. También calculó tres diferentes coeficientes de consistencia interna. Todos ellos resultaron altamente significativos (p<.001), tanto a nivel de las dos subescalas, como de la escala total. Dichos coeficientes hallados fueron ligeramente más altos con respecto a la subescala de adaptabilidad. Las correlaciones test-retest encontrados fue significativa (p<.001). Por tanto, la escala de satisfacción Familiar demostró ser un instrumento altamente estable y confiable en nuestro medio. Por otro lado Bueno et al (1998) en la escala de satisfacción familiar en estudiantes de cuarto y quinto de secundaria, encontraron un coeficiente de consistencia interna de 0.8123 a un nivel altamente significativo

Instrumentos Se utilizaron los siguientes instrumentos: a) Escala de Satisfacción familiar de Olson & Wilson

Los autores evaluaron en primer lugar la satisfacción familiar en las dimensiones y sub escalas de cohesión y adaptabilidad familiar y, en segundo lugar medir el propio nivel de satisfacción en estas dimensiones y sub escalas de manera válida y confiable.

La escala está basada en las ocho sub escalas de cohesión y las seis sub escalas de adaptabilidad de instrumentos previamente utilizados para evaluar el modelo circumplejo (FACES, FACES II, Escala de Bienestar Familiar y Escala de Evaluación Clínica). Las sub – escalas de cohesión son: vinculación familiar, límites emocionales, coaliciones, tiempo, espacio, amigos, toma de decisiones e interés y recreación. Las sub escalas de adaptabilidad son: asertividad, control, disciplina, negociación, roles y reglas.

La escala posee un total de 14 ítems. Los ítems correspondientes a la sub escala de cohesión familiar son los siguientes: 1, 3, 5, 7, 9, 11, 13 y 14. Los ítems correspondientes a la sub escala de adaptabilidad familiar son los siguientes: 2, 4, 6, 8, 10 y 12. De los 14 ítems finales seleccionados, 9 tuvieron un peso superior a .40 sobre el primer factor de rotación. La media y desviación estándar promedio de los ítems fueron, 3.25 y 1.14 respectivamente, a través de los 14 ítems finales. La muestra piloto norteamericana (n = 433) tuvo coeficientes Alpha de Crombach de .82 y .86 para cohesión y adaptabilidad respectivamente. La escala total tuvo un coeficiente de .90.

La escala de 14 ítems retuvo un ítem para cada una de los 14 ítems con el puntaje total, en la muestra norteamericana. Los autores señalan que esta escala de Satisfacción Familiar es unidimensional y por lo tanto, el puntaje total es más válido empíricamente. Los datos de confiabilidad en la muestra norteamericana, el coeficiente Alpha de Crombach para la escala conformada por la suma de estas 14 variables es .92. los coeficientes para los ítems de la escala de cohesión es .85 y para los ítems de adaptabilidad es .84. La correlación de Pearson para el Test-retest, con cinco semanas de diferencia, para la escala total fue de .75.

En nuestro medio esta prueba fue validada por Bueno (1996) en una muestra de estudiantes universitarios, cuyos resultados hallados fueron que todos los ítems resultaron significativamente correlacionados con sus respectivas subescalas a un nivel de p<.001; a excepción del ítem 5 (subescala

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b) Inventario multicultural de la expresión de cólera – hostilidad de Ugarriza. Este instrumento brinda una medición concisa del modo como se experimenta y expresa la cólera. Consta de 44 ítems distribuidos en seis escalas: Cólera estado, cólera rasgo, cólera manifiesta, cólera contenida, control de la cólera manifiesta, control de la cólera contenida y expresión de cólera.

El Inventario Multicultural de la Expresión de Cólera – Hostilidad está diseñado para ser administrado fácilmente y evaluar objetivamente los sentimientos de cólera como estado (estar) y como rasgo (ser) y la expresión y control de la misma. Se puede administrar desde los 13 años hasta la edad adulta.

c) Escala de Conductas Antisociales de Otero (1996). Esta escala fue inicialmente desarrollada en España para estudiar el comportamiento delictivo juvenil y su relación con el consumo de drogas. Los reactivos consisten en descripciones de conductas específicas catalogadas como antisociales (ejemplo: “entrar en una casa ajena sin permiso”, “llevar cualquier tipo de arma por si necesita en una pelea”, etc.) cubriendo una amplia gama, que el autor clasifica en conductas contra normas; vandalismo; robo y agresión. La escala fue adaptada por Ambrosio (2003), quien demostró que la prueba es válida y confiable en nuestro medio; quedando la escala conformada por 32 ítems que evalúan la conducta antisocial (agresión, robo, vandalismo y conducta contra las normas).

Procedimiento Se coordinó con dos Instituciones Educativas Estatales y se administraron los Instrumentos en un solo momento, se realizó el control de calidad de las pruebas aplicadas, seleccionándose a los estudiantes

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que presentaron conductas antisociales a través de la aplicación de la escala de conductas antisociales de Otero; luego se procedió a construir la base de datos y a estimar los análisis estadísticos correspondientes a los objetivos de la investigación con el paquete estadístico SPSS versión 12.0.

En la muestra se encontró que un 26.88 % de los adolescentes presentan insatisfacción familiar, el 27.32 % poca satisfacción familiar, el 22.46 % moderada satisfacción familiar y el 23.34 % alta satisfacción familiar. (Tabla 6) Tabla 6 Satisfacción Familiar según los niveles.

Resultados Para determinar la confiabilidad de los instrumentos se realizó el análisis de fiabilidad por consistencia interna cuyos valores son elevados y muy significativos (p<0.01) en los tres instrumentos (Escala de Conductas Antisociales de Otero α = 0.92, El Inventario Multicultural de la Expresión de Cólera – Hostilidad α = 0.80 y la Escala de Satisfacción Familiar α=0.90). (Tabla 3) Tabla 3 Confiabilidad de los Instrumentos por Consistencia Interna (Alfa de Crombach) Instrumentos Escala de Conductas Antisociales de Otero El Inventario Multicultural de la Expresión de Cólera – Hostilidad Escala de Satisfacción Familiar de Olson y Wilson

F 61 62 51 53 227

% 27 27 23 23 100

En la tabla 7 se observa los niveles de expresión de cólera-hostilidad de los adolescentes de educación secundaria; el 39 % de los estudiantes experimentan y no expresan adecuadamente la cólera-hostilidad, el 31 % experimenta y expresa la cólera-hostilidad y el 30 % de los adolescentes experimenta y/o expresan de manera inadecuada la cólera-hostilidad.

α 0.92

p 0.01

Tabla 7

0.80

0.01

Niveles de la Expresión de Cólera-Hostilidad.

0.90

0.01

En la tabla 4 se observa que en ambos instrumentos las puntuaciones presentan una distribución normal según la prueba de Kolmogorov-Smirnov. (Satisfacción Familiar Z=0.812, p<0.524; Expresión de Cólera-Hostilidad Z=0.616, p<0.619). Tabla 4 Resultados de la Prueba K-S para determinar la distribución de las puntuaciones. Instrumentos El Inventario Multicultural de la Expresión de Cólera – Hostilidad Escala de Satisfacción Familiar de Olson y Wilson

Niveles Insatisfacción Familiar Poca satisfacción familiar Moderada Satisfacción Familiar Alta Satisfacción Familiar Total

Z 0.616

p 0.619

0.812

0.524

Se observa que la media en cuanto a satisfacción familiar es de 38.74, con una variabilidad de 11.69, mientras que el puntaje promedio de expresión de cólera-hostilidad es de 50.44 con una variabilidad de 11.25. (Tabla 5). Tabla 5 Medidas de tendencia Central y Variabilidad en Satisfacción Familiar y Expresión de Cólera-Hostilidad. Variables Satisfacción Familiar

X 38.74

D.S. 11.69

S² 136.6

Expresión Cólera-Hostilidad

50.44

11.25

126.7

Revista Investigaciones Psicológicas

Niveles Experimenta y no expresa la cólerahostilidad Experimenta y expresa de adecuadamente la Cólera-Hostilidad Experimenta y/o expresa de manera inadecuada la Cólera-Hostilidad Total

F 88

% 39

71

31

68

30

227

100

Se observó en el análisis de correlación entre dimensiones de las variables que la adaptación familiar no se encuentra relacionada con la hostilidad (r=-0.41, p<0.53), sin embargo existe una correlación negativa baja con la expresión de cólera (r=-0.208, p<0.01). Así también se encontró que la cohesión familiar se halla correlacionada significativamente con la expresión de la cólera, aunque esta correlación es baja (r=0.220, p<0.01), mientras que no se puede afirmar que haya una correlación significativa con la dimensión de hostilidad (r=-0.01, p<0.86). (Tabla 8) Tabla 8 Correlación entre las dimensiones de Satisfacción Familiar y Expresión de Cólera-Hostilidad. Dimensiones Hostilidad (rasgo) Expresión de Cólera

Adaptación Familiar r -0.41

p 0.53

r -0.01

-0.208

0.01

0.220

Cohesión Familiar

p 0.86 0.01

Para analizar si existe relación entre las variables se calculó el coeficiente de correlación bivariado de Pear-

91

son y su significancia, donde se puede apreciar en la Tabla 9 que existe una correlación negativa baja, a un nivel muy significativo (0.01), esto quiere decir que a mayor satisfacción familiar menor expresión de cólera-hostilidad. Tabla 9 Correlación entre Satisfacción Familiar y Expresión de Cólera-Hostilidad. Variables Satisfacción Familiar Expresión de Cólera-Hostilidad

r -0.184

p 0.01

Discusión Respecto a los instrumentos aplicados se encontró que estos son consistentes en la muestra de estudio, encontrándose en la escala de satisfacción familiar un alto nivel de confiabilidad muy significativo; estos datos confirman lo hallado por Bueno et al (1998) quienes encontraron un coeficiente de consistencia interna de 0.8123 a un nivel altamente significativo. Por otro lado, en el inventario multicultural de la expresión de cólera-hostilidad se halló también que presenta consistencia interna a un nivel muy significativo (p=<0.01). En cuanto a los niveles de satisfacción familiar se encontró en la muestra que el 54% de los adolescentes presentan insatisfacción o poca satisfacción en su grupo familiar, estos datos no coinciden con lo hallado por Bueno et al, quienes encontraron que los estudiantes presentan un nivel promedio de satisfacción familiar, con un nivel ligeramente mas alto entre los varones. Esta diferencia de los resultados en ambas investigaciones pudiera ser que, en el presente estudio, la muestra fue en adolescentes con conductas antisociales. Por otro lado, se hallaron que el 39% de los adolescentes con conductas antisociales experimentan y no expresan su cólera-hostilidad, es decir dirige esta cólera hacia ellos mismos; mientras que un 30 % experimenta y expresa de manera inadecuada su cólerahostilidad, es decir esta expresión son manifestados a través de conductas agresivas (agresión física, destrucción de objetos y asaltos a otras personas). Por lo tanto al considerar ambos porcentajes se aprecia que casi un 70 % de los estudiantes no presentan un nivel adecuado de la expresión de cólera-hostilidad, estas formas inadecuadas de expresión podrían generar serias dificultades en sus relaciones interpersonales e intrapersonales. En cuanto a las correlaciones halladas entre las dimensiones de ambos instrumentos se encontró que la Hostilidad no se encuentra correlacionada con la cohesión familiar ni la adaptación familiar, mientras que la expresión de la cólera presenta correlaciones

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negativas bajas (p<0.01) con ambas dimensiones de la satisfacción familiar, esto quiere decir que a mayor expresión de cólera-hostilidad de manera inadecuada, menor adaptación y cohesión familiar. Finalmente, los resultados en esta muestra de estudio se encontraron una asociación negativa baja (p<0.01) entre las variables de estudio, es decir a mayor satisfacción familiar menor expresión de cólerahostilidad. Referencias l

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La Revista de Investigaciones Psicológicas de la Universidad Villarreal publica trabajos empíricos y teóricos, en el abordaje de problemas de carácter básico y aplicado, en todas las áreas de la psicología. Los manuscritos deben seguir las normas del Manual de Publicaciones 5ta Edición de la American Pyschological Association (APA). Los manuscritos deben constar de: Titulo, autores, afiliación institucional, encabezamiento para publicación, resumen (abstrac) en español e inglés, introducción, método (diseño, sujetos, instrumentos, procedimientos), resultados, discusión, referencias, anexos si es necesario. El artículo para publicación debe ser enviado en formato Word, por vía electrónica al Editor General de la revista: Julio Figueroa Gonzales, e-mail: jlfgexito2005@yahoo.es, con copia al Asistente Editorial, Enrique Cárdenas, e-mail: cardenasunfv@hotmail. com. Los manuscritos deben tener una longitud máxima de 25 páginas, incluidas tablas y figuras. El manuscrito debe estar acompañado de una carta en que se presente brevemente la naturaleza, valor académico y alcances del artículo y se declare que el manuscrito es inédito, que no ha sido sometido a ninguna otra publicación y que los datos en él contenidos no han sido publicados total o parcialmente, ni los que están en proceso de publicación o hayan sido presentados a otra revista para su valoración previamente. Dicha carta debe ser firmada por todos los autores.

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Evaluación: El manuscrito es examinado en primera instancia por el Comité de Editores, que verifican una serie de aspectos formales y metodológicos. Superada esa fase, el manuscrito se envía para evaluación a un Consultor Editorial. Si el autor desea permanecer en el anonimato durante el proceso de evaluación, deberá indicarlo expresamente en la carta de solicitud, eliminando cualquier información que pueda ofrecer pistas sobre su autoría, incluyendo auto-citas del tipo “Como decíamos en nuestro anterior trabajo”, o agradecimientos personales. Todos sus datos de identificación deberán en este caso ir en página aparte sin grapar, cuidando de que en la primera página del texto lleve solo el título. Los autores recibirán los comentarios de los evaluadores junto con una carta de los Editores en la que se le informa de la decisión adoptada sobre el trabajo. Los trabajos enviados a evaluar no se devuelven a los autores. Última versión: Si el trabajo es aceptado, el autor deberá enviar por email la versión final y las copias en papel que requiera el Editor de ser necesario. Pruebas y separatas: El autor recibe pruebas de imprenta para su revisión, en ningún caso para incluir texto o material nuevo ni para efectuar correcciones mayores. Tendrá un plazo de diez días a partir de su recepción para devolverlas. El autor recibe 5 separatas y un ejemplar de la revista en que aparece su artículo, teniendo derecho a un 50% de descuento en los ejemplares del número en que aparece su artículo (solicitándolo con las pruebas y dependiendo de las existencias).

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REVISTA DE INVESTIGACIONES PSICOLÓGICAS DE LA UNIVERSIDAD VILLARREAL Vol. 1 – Num. 1, año 2010

CONTENIDO Página 1. PERFILES EMOCIONALES EN MADRES CUIDADORAS DEL PROGRAMA NACIONAL WAWA WASI DE LIMA METROPOLITANA Jorge Palacios, Alfredo García y Elizabeth Flores 2. ASERTIVIDAD, MOTIVACIONES, PERSONALIDAD Y CONSUMO DE DROGAS EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS Julio Figueroa, Miguel Vallejos, Roxana Cárdenas y Doris Ramirez

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3. 4. 5.

FACTORES PSICOSOCIALES Y DEMOGRÁFICOS ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS EN ADOLESCENTES DE UNA ZONA URBANO POPULAR DE LIMA METROPOLITANA Walter Capa, Miguel Vallejos & Roxana Cárdenas

21

AJUSTE Y SATISFACCIÓN EN PAREJAS QUE TRABAJAN Teófilo Rodolfo Prado y Mónica Del Águila

38

EFECTOS DE LA DESCRIPCIÓN DE CONTINGENCIAS SOBRE EL DESEMPEÑO EN TAREAS DE DISCRIMINACIÓN CONDICIONAL Roberto Bueno y Armando Martínez

53

6.

CAPACIDAD EMPRENDEDORA Y COEFICIENTE EMPRESARIAL EN ESTUDIANTES DE ADMINISTRACIÓN Y DE PSICOLOGÍA DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL FEDERICO VILLARREAL Carlos Portocarrero, Elizabeth Mayorga y Martha García

62

7. 8. 9.

PREVALENCIA, FACTORES DE RIESGO Y ADICCIONES EN UNIVERSITARIOS Julio Figueroa, Walter Capa & Miguel Vallejos

70

CALIDAD DE VIDA EN ESTUDIANTES DE UNA UNIVERSIDAD PARTICULAR DE LIMA Miriam Grimaldo y Marivel Aguirre

79

SATISFACCIÓN FAMILIAR Y EXPRESIÓN DE CÓLERA - HOSTILIDAD EN ADOLESCENTES ESCOLARES QUE PRESENTAN CONDUCTAS ANTISOCIALES Elizabeth Mayorga & Máximo Ñiquen

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La presente Revista Científica se imprimió en los Talleres Gráficos de la Universidad Nacional Federico Villarreal Lima - Perú 2010

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