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Estrés infantil 

Aunque los niños no tengan que pagar deudas ni más cosas de qué preocuparse, sí pueden sufrir de estrés.

Pero se debe tomar muy en cuenta que las presiones a menudo provienen de fuentes externas como la familia, los amigos o la escuela.

El estrés puede afectar a cualquier persona que se sienta abrumada, incluso a los niños. En los niños en edad prescolar, el hecho de separarse de sus padres puede causarles ansiedad. A medida que los niños crecen, las presiones académicas y sociales crean estrés.

Muchos niños están muy ocupados y no tienen tiempo para jugar de manera creativa o relajarse después de la escuela. Los niños que se quejan de la cantidad de actividades en las que participan o se niegan a asistir a ellas pueden estar dando a entender que están demasiado atareados.

Lo más recomendable es que se hable con sus hijos acerca de cómo se sienten respecto de sus actividades que no tienen que ver con sus tareas. Si se quejan, conversen sobre los pros y contras de dejar una actividad.

El estrés de los niños no sólo puede aumentar por lo que sucede en su propia vida. Los padres deben tener en cuenta la manera en que hablan sobre los problemas que tienen cuando sus hijos están cerca, porque los niños reconocerán la ansiedad de los padres y comenzarán a preocuparse.

Ayuda. Las noticias del mundo pueden causar estrés. Los niños que ven imágenes perturbadoras por televisión o que escuchan hablar sobre desastres naturales, guerra y terrorismo pueden preocuparse por su propia seguridad y la de las personas que quieren. Además uno de los síntomas de que su hijo tiene estrés es que sufra del bruximio, es decir el rechinar de los dientes mientras duerme, lo que puede hacer que su hijo pierda piezas dentales, explicó la odontóloga Éricka Posligua.

Además indicó que es importante que los padres busquen ayuda para sus hijos que sufren de estrés.

También debe tener en cuenta los factores agravantes, como una enfermedad, la muerte de un ser querido o un divorcio, que cuando se suman a las presiones cotidianas que los niños enfrentan, magnifican el estrés. Incluso el divocio más cordial puede ser una experiencia difícil para los niños, debido a que su sistema básico de seguridad es su familia.



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