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UNIVERSIDAD FERMIN TORO FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICAS ESCUELA DE DERECHO BARQUISIMETO – ESTADO LARA

EL DOMICILIO EN EL DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

INTEGRANTE: MARIA MENDOZA

BARQUISIMETO; FEBRERO DE 2017


EL DOMICILIO EN EL DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO El Domicilio tiene importancia fundamental, tanto en los conflictos de leyes, como en los conflictos de jurisdicción. Ya pudo apreciarse que en la Teoría de la Nacionalidad; sirve para adquirirla derivativamente por naturalización, para conservarla en ciertos países, para fijar el vínculo de las personas jurídicas, originando hasta la pérdida, por domicilio en país extranjero. Pero donde verdaderamente se advierte su influjo, es en la determinación de la "Ley Personal", aplicable al estado y capacidad jurídica, que más adelante será objeto de detenido estudio. Frente al criterio Nacionalista Europeo, se alza la concepción jurídica anglo-americana, como decisiva relación entre individuos y país del domicilio. También en Derecho Procesal Internacional, señala la Competencia de Tribunales concurrentes, atendiendo por lo común al Domicilio del demandado; además, necesita prestar el demandante extranjero la denominada "caución de arraigo", garantías que no necesitan los domicilios. En Derecho Internacional Privado, el Domicilio tenía gran importancia práctica pues, últimamente se trataba de eliminar como puntos de conexión a la Nacionalidad y al Domicilio por no dar una solución rápida de resolver. Es, en efecto, el elemento que la ley tiene en cuenta, desde diversos puntos de vista, para hacer depender del mismo determinados, efectos de orden político o administrativo o la competencia de un tribunal o ley. El Domicilio reviste una extraordinaria importancia tanto en el Derecho Interno como en el Derecho Internacional. A pesar de su valía indiscutible dentro de las ramas del derecho interno, sólo mencionaremos el papel que juega dentro del campo del Derecho Internacional Privado toda vez que es, precisamente éste el aspecto que nos interesa destacar. a) El domicilio tiene importancia en el Derecho Internacional Privado por las siguientes razones: i) Es un factor determinante de la Ley Personal, que hoy tiende a desplazar a la Nacionalidad como fundamento de esa ley.


Así por ejemplo, el Código de Bustamante respeta ampliamente el Principio territorial para la aplicación de las leyes personales, cuando el ha sido adoptado por la legislación interior de los estados (art. 3 y 7). ii) Ha inspirado los acuerdos tomados en numerosos Congresos y Conferencias Internacionales. Así los Tratados de Montevideo, suscritos en el Primer Congreso de esa ciudad (1888-1889), se inspiraron en El Principio del Domicilio; y el Segundo Congreso de Montevideo (1939-1940), que revisó y modificó dichos Tratados, le dio aún mayor amplitud al referido principio. En tanto que una persona no tiene ningún Domicilio Fijo, sus derechos y deberes personales se determinan por el lugar de su origen." La concepción del ORIGO ha conservado además una cierta importancia como una concepción auxiliar en el Derecho Interlocal de algunos estados modernos, como Yugoslavia y (hasta 1949), Checoslovaquia, donde diferentes sistemas jurídicos rigen en varias partes de su territorio: allí los Derechos Personales de los nacionales se determinan no por el Domicilio, sino por El Origen. Aparte de estos casos, el criterio determinante del origen ha desaparecido totalmente y la elección entre la Nacionalidad y el Domicilio. En la vida internacional la repartición geográfica de los individuos se hace en función de dos elementos: la nacionalidad y el domicilio. La Nacionalidad es "un vínculo político entre los individuos y el estado, mediante el cual éste los cuenta entre sus miembros, es decir, entre sus elementos constitutivos;" El Domicilio es" un vínculo jurídico que también tiene un cierto carácter político entre los individuos y una colectividad pública, por el cual aquellos forman parte de ésta, sin ser por ello nacionales. Mientras que en materia de Nacionalidad, el individuo se relaciona con el estado, sin consideración alguna a su fijación personal- porque la Nacionalidad es un vínculo de orden espiritual. El Domicilio supone, por el contrario, una relación con un determinado lugar concreto del estado. El vínculo surge por el hecho de que el individuo está en el territorio. Por consiguiente, en el Domicilio es indispensable la existencia de una ubicación de tipo material en un lugar determinado.


El Domicilio, es, pues," un vínculo mediato o indirecto con un estado, por el hecho de que relaciona a los individuos con una cierta parte de su territorio. Podría decirse, entonces, que el Domicilio es, en cierto modo una especie de Nacionalidad Secundaria, de Subnacionalidad, o más exactamente quizás, según Niboyet, una especie de Vicenacionalidad . Toda persona para tener en el Derecho Internacional la plenitud de sus atribuciones, debería normalmente poseer, al mismo tiempo, una Nacionalidad y un Domicilio. Felizmente, esto no sólo sucede con la inmensa mayoría de los individuos, sino que, además, la Nacionalidad y el Domicilio, en la mayor parte de los casos, coinciden debido a que se encuentran en el mismo país. De manera que solamente una ínfima parte de la población mundial, la llamada parte flotante, es la que puede promover problemas jurídicas en la vida internacional más allá de las fronteras, por tener sus componentes el Domicilio en un país diferente del estado del cual son nacionales. Por otra parte, así como existen individuos que se le desconoce su Nacionalidad o que tienen una Doble Nacionalidad, así también se encuentran individuos que frecuentemente se les desconoce su Domicilio (Adomidia) o poseen varios de ellos (Polidomidia). Por Territorialista que sea un Sistema de Normas de Conflicto, siempre hace alguna concesión en este sentido a la Extraterritorialidad de leyes extranjeras reguladoras del estado y la capacidad de las personas. Ningún Estado, pretende regular al menos en su totalidad, la capacidad y estado del extranjero que ocasionalmente pisa su territorio, es decir, del que no se encuentra conectado con él por su Nacionalidad o su Domicilio. Pero la posibilidad de elección entre estos dos Puntos de Conexión, Nacionalidad y Domicilio, para regir la Materia de Estado y Capacidad, marca ya una fundamental divergencia de criterios en la doctrina y en las legislaciones. La opción entre uno u otro de los Sistemas Nacional o Domiciliario era el problema de máximo interés en esta materia, complicado hoy por la aparición de otras


conexiones como el Centro de Vida o La Residencia Habitual. Resulta impertinente el adoptar, una postura personal ante el problema dominado por consideraciones tan complejas y de tan difícil armonización. Lo único deseable es no llegar a la solución contraria al principio de Posibilidad de Internacionalización de las Reglas de Conflicto, es decir, seguir la Ley Nacional para nuestros conciudadanos en el extranjero y la Domiciliar con los extranjeros domiciliados en su territorio, como hizo el Código Civil Austriaco de 1811. Por otra parte, tiene razón Alfonsin al decir que son ineficaces cuantos esfuerzos se hagan para conciliar en esta materia la Ley Patriae con la Lex Domicilii; inefectiblemente hay que elegir una entre ambas leyes, y sacrificar, parcial o enteramente, una a la otra. Preconiza "dejar librado el problema a los factores sociales que lentamente ha de resolverlo en su dimensión universal, dado el carácter mundial que ha adquirido el commercium internacional en estos últimos tiempos" Un balance de la tensión existente entre las Leyes Nacionales y Domiciliar a partir del fin de la Segunda Guerra Mundial, nos muestra que, sin poder proclamar un avance decisivo de la última, existe cierta decadencia de la primera, sobre todo en los Convenios y Proyectos Elaborados en la Conferencia de Derecho Internacional Privado de la Haya y en algunas Legislaciones Internas, desde el doble punto de vista de abrir paso a otras conexiones personales y de una penetración a la Ley Local en aspectos hasta ahora reservados al ámbito de aplicación de la Ley Nacional, razón que ha autorizado al profesor Battifol a hablar de una crisis del Estatuto Personal (23). Desde entonces aunque indebidamente, se ha opuesto la Teoría del Domicilio a la de la Nacionalidad y esa oposición marca diferencia entre los autores y en el terreno legislativo, pues ese principio domina todavía en la mayor parte de los códigos en los diversos estados. Realmente las dos doctrinas se complementan y tanto es así que en la actualidad el Domicilio sirve en muchos casos para determinar o fijar la Nacionalidad y es natural que así sea, porque si la nacionalidad es lazo jurídico y político con el


estado, la base para adquirirla, conservarla y perderla, es necesariamente el Domicilio, o sea el lazo jurídico y político con un lugar determinado. Hay casos en que o Falta el Domicilio o hay muchos. Sin mencionar a los nómadas que cambian continuamente de sitio, como los gitanos o los llamados bohemios, puede suceder que aunque exista el lazo jurídico con un lugar determinado, en algún período no pueda determinarse ni la Residencia ni al ánimo del residente y eso motiva que haya duda sobre si no tiene Domicilio o al contrario si tiene muchos Domicilios. En principio no puede dejar de haber un lazo jurídico entre el individuo y un lugar determinado y debe establecerse el mismo axioma que en cuanto a la Nacionalidad, diciendo como previene el Código Suizo, que toda persona conserva su Domicilio hasta que formaliza uno nuevo y que el lugar en que reside, se considera como su Domicilio cuando no está establecida la existencia de un Domicilio anterior o cuando ha dejado su Domicilio en el extranjero y no ha adquirido uno nuevo en Suiza. Las legislaciones portuguesa y brasileña, como la nuestra y como el Código de Bustamante siguen el Sistema mejor, "declarando que cuando el Domicilio hace Falta se considera al individuo como domicilio en el lugar en que reside y a Falta de éste en el lugar en que se encuentra". No es realmente falta de Domicilio, sino que se desconoce y aplica el punto de conexión de la Residencia para establecerlo. Además se considera como ya dijimos, que las sucursales tienen su Domicilio en el lugar en que operan, en cuando al cumplimiento a las obligaciones que hayan contraído y que, las que ejecutan actos jurídicos fuera de la circunscripción de su Domicilio, en cuanto se refiere a esos actos se consideran domiciliados en el lugar en que los ejecutaron. Por lo demás, el problema sobre Falta o Pluralidad de Domicilios, debe resolverlos aplicando la legislación del estado en que se encuentre la persona cuyo Domicilio se discute. La mayor parte de la doctrina y de las legislaciones positivas rechazan la idea de que una persona puede carecer de Domicilio.


" Puesto que la personalidad atribuye sus caracteres a todas las instituciones que la afectan-opinan algunos juristas-, del hecho de existir la persona se sigue que tiene necesariamente un Domicilio" Fiore agrega: "Puede atribuirse a toda persona, cualquiera que sea la situación en que se halle, un Domicilio determinado, y no puede carecer de este en absoluto. En efecto, establecido el principio de que todo derecho adquirido se conserva hasta el día en que se haya verificado el cambio del mismo, síguese de aquí que debe refutarse conservado el Domicilio hasta el momento en que se haya adquirido otro" (40). Así, según el Derecho Francés y el Suizo, por ejemplo, el Domicilio sólo podría suprimirse en virtud de la adquisición de uno nuevo. Dice el Código Civil Suizo, en su art. 24: Toda persona conserva su Domicilio mientras no adquiere otro". Toda persona, como consecuencia de la amplia libertad de obrar que reconoce nuestra Constitución, puede establecer su Domicilio donde le plazca, a menos que la ley expresamente le imponga uno. Este Domicilio que las personas eligen a su arbitrio se llama LIBRE o VOLUNTARIO, REAL o DE HECHO; LIBRE Y VOLUNTARIO, porque depende de la voluntad de la persona; REAL, porque aquí se encuentra efectivamente su asiento jurídico, y de HECHO, para distinguirlo del Domicilio Legal o de Derecho. Como todo individuo, desde el momento mismo en que nace, tiene un DOMICILIO DE ORIGEN, que es una especie de Domicilio Legal, el estudio debe de concretarse no a la formación, sino al Cambio de Domicilio.

El domicilio  

El domicilio

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