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Twitter; seguidores no siempre adherentes • Raúl Trejo Delarbre

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odos están en Twitter. Todos anuncian, dicen, se autocongratulan, algunos reprochan y saludan; muy pocos aportan y discuten realmente en esa extensión portátil de internet. Twitter es accesible, sencillo y simplificador. Tiene el encanto –y el riesgo– de la inmediatez. Suele tener también el de la ubicuidad, de tal suerte que registra los pasos de quienes envían mensajes desde el Ipod o la Blackberry. Está de moda. Lo estará aún más durante las campañas políticas de 2012. No habrá candidato con aspiraciones serias que no twitee sus andanzas y pretensiones. No habrá campaña, local ni nacional, que no se extienda a las redes sociales y en primer lugar a ese registro de circunstancias que se aprietan en 140 caracteres. A mediados de diciembre pasado, Enrique Peña Nieto tenía 208 mil seguidores en Twitter. Cada día, entre cinco y 10 mil internautas se sumaban a la cuenta @EPN. Los tweets de @lopezobrador_ eran seguidos por 160 mil personas y reunía tres o cuatro mil nuevos interesados diariamente. Los seguidores de Josefina Vázquez Mota, @JosefinaVM, llegaban a 127 mil y cada 24 horas se les sumaban entre dos mil y tres mil más.

Imposible interacción plena Dime cuántos seguidores tienes y te diré cuánto trabaja tu publirrelacionista. Cierta ingenuidad prevaleciente acerca de las capacidades y realidades de internet, amalgamada con las siempre constantes ganas de impresionar a extraños y propios, ha hecho de Twitter el nuevo símbolo de popularidad política. Los candidatos, o aspirantes a serlo, buscan la contundencia que ofrecen decenas o centenares de miles de seguidores como si allí se encontrara la clave indudable para ganar en las urnas. Así como antes se encaminaban ciudadanos por montones como escenografía para actos de masas, aunque esa

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práctica no ha desaparecido, ahora el acarreo pasa, además, por las redes cibernéticas. Para los candidatos, Twitter no es territorio de deliberación sino recurso de propaganda. Allí no hay relación horizontal, entre pares, sino la reproducción del esquema vertical que singulariza tanto a los partidos políticos como a los medios de comunicación convencionales. En Twitter unos cuantos ponen a circular consignas para muchos más. La eficacia en ese carrusel de enunciados contundentes se mide por la cantidad de seguidores pero, además, en los tweets que son reenviados. Popularidad, en esa zona de las redes sociales, no significa únicamente seguidores sino, junto con ello, capacidad eficaz para la ramificación de los mensajes. La política, en Twitter, es antes que nada un ejercicio de contemplación mutua. La interacción, queda para otros espacios. No puede ser de otra manera, a menos que supongamos que los candidatos, o quienes manejan sus cuentas, están dedicados día y noche a leer y responder mensajes. ¿Qué interacción con sus seguidores puede tener un personaje a cuya cuenta se han suscrito varios cientos de miles? Si se trata de internautas activos, que coloquen, digamos, un tweet cada día, a ese personaje no le alcanzaría el tiempo para leer tales mensajes –mucho menos para responderlos–. La interactividad en Twitter es inversamente proporcional a la popularidad. Por eso es un sitio de seguidores. “Partidario activo de alguien o algo”, reza el diccionario. Seguidor es el que admira, respalda y/o promueve a aquel a quien sigue. Seguir es ir detrás de alguien. Por eso, los personajes públicos estiman que sus seguidores son incondicionales. Se equivocan. Quien sigue una cuenta no forzosamente sigue, en términos convencionales, al personaje que se expresa allí. Hay quienes se suscriben a los tweets de una persona por curiosidad o, incluso, con animosidad. No son pocos los “seguidores” de algunos candidatos que, en vez de respaldarlos, se les oponen. Seguidor no es adherente, de manera necesaria, en ese espacio de internet. Por eso hay que tomar con precaución las listas de seguidores en Twitter. Además, muchas de ellas son manipuladas para aumentar la cantidad de suscriptores que tienen. Hay robots digitales, o bots, que son utilizados para crear adherentes artificiales.

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Cada usuario es una red

En comparación con la cantidad de seguidores que tenía, los reenvíos de textos de Peña Nieto son pocos. Apenas, en esa semana, siete reenvíos por cada mil suscriptores a su cuenta. En comparación, Josefina Vázquez Mota, con casi 127 mil seguidores, tuvo mil 418 reenvíos porque los suscriptores a su cuenta se interesaron más en compartir algunos de tales contenidos. La precandidata del PAN logró más reenvíos, además, porque durante la mencionada semana colocó más mensajes que Peña Nieto. Vázquez Mota tenía cuenta en Twitter desde que era coordinadora de los diputados de su partido, pero la utilizaba fundamentalmente para tareas de proselitismo político. También Andrés Manuel López Obrador estaba presente en Twitter desde tiempo atrás y ha empleado ese espacio para dar noticia de sus actividades como muy anticipado aspirante presidencial. En ese lapso ha reunido decenas de miles de seguidores (más de 160 mil el día que hicimos esta evaluación). Sin embargo, esa cuenta, que es la expresión

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AMLO: menos seguidores, más alcance

I n vAe ns át li gi sa i cs i ó

No hay fórmulas precisas para distinguir a los usuarios fantasmas de los seguidores reales. Por lo general las cuentas artificiales, que simulan ser manejadas por usuarios reales, tienen escasos tweets propios, reúnen a pocos seguidores y han sido creadas en días o semanas recientes. Los usuarios reales, en cambio, manifiestan actividad más frecuente, siguen a más personas o son seguidas por otras, reenvían o comentan mensajes de otros. Desde luego, puede haber usuarios reales con poco interés para reaccionar ante los mensajes de otros y colocar los suyos propios. En todo caso, la intensidad para interactuar puede indicar la calidad de los seguidores de un personaje público. Una cuenta de Twitter que suscita reacciones débiles, manifiesta capacidad escasa para interesar e involucrar a sus seguidores. Al contrario, una cuenta con seguidores participativos tiene más repercusiones sociales y, de esa manera, quizá también políticas. De la misma forma que internet es una red de redes, Twitter enlaza las redes específicas que se construyen alrededor de cada usuario. La cantidad de seguidores de un personaje público es importante. Pero también la propagación que esos seguidores hacen de los tweets del personaje a cuya cuenta se han suscrito. Reenviar un mensaje implica una forma específica de interés hacia él y/o a su autor. No todos los reenvíos son adhesiones porque se puede distribuir un tweet acompañándolo de un comentario desfavorable, o sarcástico. Pero en todo caso esos reenvíos son expresión de la influencia y la popularidad de cualquier personaje en Twitter. El 16 de diciembre de 2011 analizamos las cuentas de los candidatos presidenciales del PRI y del PRD, así como la cuenta de la precandidata de Acción Nacional. Para ello, además de la observación directa en tales cuentas utilizamos el servicio en línea www.twitayzer.com que mide usuarios, interacciones y otros rasgos en cuentas de Twitter. Los resultados se presentan en los cuadros adjuntos. En el primero de ellos se ofrecen cuatro indicadores de la influencia que, siempre en el universo de Twitter, alcanzan las cuentas de los tres personajes mencionados. Enrique

Peña Nieto, aunque tenía registrada su cuenta desde meses antes, comenzó a colocar mensajes el 8 de noviembre. Al momento de esta evaluación tenía 208 mil seguidores. En la semana anterior, del 9 al 16 de diciembre, sus mensajes habían sido reenviados en mil 449 ocasiones. Los retweets son un indicador de la presencia pública ya que indican el interés que tuvieron los seguidores para compartir con otros usuarios algún mensaje del personaje en cuestión.

AGENDA ELECTORAL

Explica la doctora María Elena Meneses, del ITESM ciudad de México: “¿Qué es un bot? Se trata de un robot que simula algún tipo de actividad humana. En el caso de la red social Twitter, la clase política parece haber hallado en esta tecnología una oportunidad para hacer propaganda. Los bots son usuarios fantasmas que les apoyan con singular entusiasmo a través de slogans y, contra lo que pudiera pensarse, no son necesariamente creados por tecnólogos sofisticados. Los robots-propaganda pueden configurarse para que envíen mensajes directos de forma automática…”.

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Influencia de las cuentas de Twitter de tres aspirantes a la presidencia Usuario

Seguidores

Retweets

Retweets por cada mil seguidores

Alcance potencial

Enrique Peña Nieto @EPN

208,000

1,449

7.0

574,790

Andrés Manuel López Obrador @lopezobrador_

160,414

1,478 (*)

9.2 (*)

1,223,834 (*)

Josefina Vázquez Mota @ josefinaVM

126,840

1,418

11.2

1,031,707

Seguidores: Cantidad de usuarios de Twitter que siguen una cuenta específica. Retweets: Mensajes del usuario de esa cuenta reenviados por otras personas en los siete días anteriores a la evaluación. Retweets por cada mil seguidores: Correlación entre los dos datos anteriores. Alcance potencial: Suma los seguidores del usuario y los seguidores de cualquier usuario que ha reenviado sus Tweets durante los últimos siete días. Fuente: Datos calculados por el sitio http://twitalyzer.com el 16 de diciembre de 2011. (*) Dato correspondiente al 15 de diciembre Cuadro 1

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oficial en Twitter del candidato del PRD y otros partidos, es difícil de reconocer porque se escribe con un guión bajo después de los apellidos de dicho personaje: “@lopezobrador_”. Eso se debe a que el nombre “@lopezobrador” fue registrado por otra persona, que se dedica a hacer mofa del candidato presidencial. Por eso las menciones a la cuenta real de López Obrador son escasas. Mucha gente, para referirse a dicho personaje, escribe “@lopezobrador” y no el nombre de la cuenta auténticamente manejada por su campaña. El Cuadro Uno también registra el alcance potencial de las cuentas en Twitter. Se trata de la suma de los seguidores de cada cuenta y de los seguidores de quienes en la semana estudiada hayan reenviado algún mensaje del personaje en cuestión. Esa es una manera de estimar a cuántos usuarios, potencialmente, podrían llegar los tweets de una cuenta. En otras palabras, ese indicador considera los seguidores directos y, además, la disposición que hayan demostrado a compartir mensajes de la cuenta examinada y el universo de usuarios a los que llegan. Así evaluado, el alcance potencial de la cuenta de Peña Nieto fue de alrededor de 575 mil usuarios en las fechas mencionadas. López Obrador tiene más del doble aunque sus seguidores directos eran una cuarta parte menos que los de Peña Nieto. Eso se debe, como veremos más adelante, a que los seguidores de López Obrador envían mensajes con más asiduidad que los suscriptores de la cuenta del aspirante presidencial del PRI.

Peña y Vázquez, más actividad Más allá del contenido que difundan, se puede distinguir entre la cantidad de mensajes que envía un usuario de Twitter y la calidad o versatilidad de sus recursos técnicos. Internet

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es lo que es gracias a su carácter reticular y a los protocolos que permiten surcar ese océano de sitios descentralizados. Gracias al hipertexto, los navegadores que empleamos para recorrer la World Wide Web nos llevan de un sitio a otro tan sólo con hacer un clic. Por eso, en Twitter los mensajes pueden utilizar ligas de hipertexto para conducir a otros sitios en la Red, de la misma forma que emplean ligas para dirigir hacia la cuenta de otro usuario o participar de un asunto de actualidad que está siendo tema de otros mensajes en Twitter mismo. Al colocar el símbolo “@” seguido por el nombre de un usuario, o el indicador “#” para designar un tema específico, empleamos recursos hipertextuales. La utilización de esas opciones revela un manejo más creativo de las cuentas de Twitter. Un usuario que no incluye ligas de hipertexto, se dedica a ofrecer frases breves sin enriquecerlas con materiales ubicados en otros ámbitos de la red, o sin dialogar con otros twitteros. Por eso es interesante cuántos mensajes de un usuario aprovechan tales recursos. En el Cuadro Dos, siguiendo la nomenclatura de www.tytalizer.com, se denomina “señal” al empleo de esos indicadores de hipertexto. De los tres aspirantes presidenciales, Peña Nieto y Vázquez Mota manifiestan una utilización versada en las posibilidades de Twitter, con 73 y 78 por ciento, respectivamente, de mensajes con tales características. Nos referimos a los mensajes enviados en la semana del 9 al 16 de diciembre. En ese lapso, el para entonces aún precandidato del PRI envió 11 mensajes y la aspirante panista, 31. López Obrador, en cambio, al menos en la semana estudiada manifestó menos gana comunicativa y un empleo más modesto del lenguaje propio de internet. Únicamente envió tres mensajes, de los cuales uno tenía contenido hipertextual.

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Usuario

Señal

Actualizaciones

Listas

Referencias

Enrique Peña Nieto @EPN

73.4%

11

1,150

1,500

Andrés Manuel López Obrador @lopezobrador_

33.3%

3

3,055

1,500

Josefina Vázquez Mota @josefinaVM

74.4%

31

1,350

1,500

En Twitter los usuarios pueden ser inventariados en listas creadas por algunos de sus seguidores. Una lista en Twitter es un compendio de usuarios que han sido reunidos allí como referencias en algún tema específico. En la semana mencionada, la cuenta oficial del candidato del PRI estaba incluida en 1,150 listas y la de Vázquez Mota en 1,350. La cuenta de López Obrador se encontraba en más de tres mil. Las referencias que se mencionan en el mismo Cuadro dos, muestran la cantidad de veces que la cuenta fue mencionada por otros twitteros en la semana estudiada. El servicio de rastreo que consultamos ofrece para los tres usuarios la cantidad de mil 500 referencias. Será pertinente contrastar ese dato con los que se obtengan en observaciones ulteriores.

Micromirada a seguidores La mayor parte de las evaluaciones acerca del uso de Twitter se limita a contabilizar seguidores de las cuentas manejadas por usuarios destacados (o por sus oficinas de prensa y/o relaciones públicas). Pero también es importante saber quiénes son y cómo están presentes en Twitter esos seguidores. La cantidad de ellos es tan alta (se trata de universos de varios centenares de miles) que resulta imposible un análisis pormenorizado de todos. A fin de tener un acercamiento a las preferencias de tales usuarios, creamos una pequeña selección de ellos. El 17 de

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Seguidores en Twitter de tres aspirantes presidenciales* Tweets Seguidores enviados de la cuenta por esas cuentas

Usuarios a los que siguen esas cuentas

Seguidores de esas cuentas

@EPN

716

203

165

@lopezobrador_

1,410

125

70

Mota @ josefinaVM

328

118

41

*Promedios de mensajes enviados, cuentas a los que siguen y seguidores Promedios de 75 cuentas (25 con seguidores de cada candidato). Se tomaron las 25 cuentas registradas más recientemente a las 14 hrs. del 17 de diciembre de 2011. Cuadro 3 | enero 2012

i ó n

Cuadro 2

I n Av en sá tl ii gs ai sc

Señal: Porcentaje de Tweets enviados con recursos hipertextuales: referencias a otros usuarios de Twitter (con el símbolo @), ligas a sitios en la Red, referencias a un tema señaladas con el símbolo “#”. Actualizaciones: Mensajes colocados en Twitter en los últimos siete días. Referencias: El número de veces que el nombre del usuario ha sido mencionado en Twitter por otros usuarios en los últimos siete días. Fuente: Datos calculados por el sitio http://twitalyzer. com el 16 de diciembre de 2011.

diciembre, todos a la misma hora, identificamos a los 25 usuarios que se habían adherido más recientemente a las cuentas de los tres aspirantes presidenciales. En esas 75 cuentas registramos la cantidad de mensajes enviados por cada una, la cantidad de usuarios a los que siguen esas cuentas o los seguidores de todas ellas. Esa observación es útil para verificar la tendencia a crear usuarios fantasmas. Por lo general, las cuentas de usuarios falsos no difunden mensajes, tienen pocos seguidores o ninguno y no muestran fotografía (en vez de ella se quedan en la ilustración, o avatar, que proporciona el programa de Twitter). No todas las cuentas con tales características son falsas, pero hay más posibilidades de que lo sean. El Cuadro Tres muestra los promedios de mensajes y seguidores relacionados con tales cuentas. Los seguidores de la cuenta de Enrique Peña Nieto habían enviado un promedio de 716 mensajes por usuario. En total, esos 25 seguidores colocaron 17 mil 891 mensajes pero en el cuadro solamente mostramos el promedio por usuario. Los seguidores de López Obrador envían más mensajes: mil 410 cada uno. En cambio, los de Vázquez Mota son escasamente comunicativos (promedio de 328 mensajes). Es posible que muchas de esas cuentas sean de creación reciente e, incluso, que entre ellas existan cuentas falsas. Las cuentas suscritas a los tweets de Peña Nieto tienen más seguidores y sus titulares han querido, además, seguir a más personas. Los seguidores del candidato del PRI siguen en promedio a 203 cuentas cada uno, pero los de López Obrador únicamente a 125, y los de Vázquez Mota a 118. En proporción similar, las cuentas de los twitteros interesados en Peña Nieto son seguidas por 165 personas, cada una, en promedio. Las cuentas de los interesados en López

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Uso que hacen tres aspirantes presidenciales de sus cuentas en Twitter

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Seguidores en Twitter de tres aspirantes presidenciales* Seguidores de la cuenta

Listas siguiendo a cada usuario

Fotografía colocada en su perfil por el usuario

La cuenta sigue a otro de los dos aspirantes

@EPN

0.9

68%

32%

@lopezobrador_

1.2

80%

56%

Mota @josefinaVM

0.2

60%

48%

*Promedios de listas que siguen a cada usuario, fotografías en perfil de usuario y otros aspirantes presidenciales a los que siguen Promedios de 75 cuentas (25 con seguidores de cada candidato). Se tomaron las 25 cuentas registradas más recientemente a las 14 hrs. del 17 de diciembre de 2011. Cuadro 4

Obrador tienen 70 seguidores en promedio. Los que siguen a Vázquez Mota en Twitter son seguidos, en promedio, únicamente por 41 personas.

Unos dan la cara, otros no

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Así como a los aspirantes presidenciales hay quienes los colocan en listas para clasificar sus cuentas en demostración de interés por ellas, también sus seguidores pueden ser incluidos en listas de Twitter. Los seguidores de López Obrador son mencionados, en promedio, en 1.2 listas. Los de Peña Nieto, en 0.9 y los de Vázquez Mota únicamente en 0.2. De los seguidores de Peña Nieto cuyas cuentas revisamos, 68 por ciento colocó una ilustración propia (aunque no siempre se trata de fotografías de los usuarios) en la descripción de su perfil. Los seguidores de López Obrador, también en ese rubro, parecen ser usuarios con más experiencia e, incluso, compromiso en Internet. 80 por ciento de ellos da la cara en su perfil. En cambio, solamente seis de cada 10 seguidores de Vázquez Mota hace lo propio. En las tres cuentas hay seguidores con tan escasa actividad que podría suponerse que sus autores tienen poco o muy reciente interés en los candidatos a cuyas cuentas se han suscrito, o incluso que son usuarios falsos. Entre los 25 seguidores de Peña Nieto cuyas cuentas revisamos, encontramos cinco que no habían colocado un solo mensaje, no tenían un solo seguidor y no contaban con imagen propia en su descripción como usuarios. Usuarios de esa índole, hubo tres entre los seguidores de López Obrador y siete entre los de Vázquez Mota. Otra vez se manifiesta una mayor actividad entre los interesados en la cuenta del candidato del PRD y una más notoria improvisación, o quizá incluso adulteración de perfiles, entre los seguidores de la precandidata panista.

Diversas simpatías políticas Sin embargo, los seguidores de cualquiera de esos tres aspirantes presidenciales pueden tener simpatías políticas

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diversas. Como hemos señalado antes, el hecho de seguir a un personaje no necesariamente significa respaldarlo. Hay twitteros que se suscriben a la cuenta de un personaje con el propósito de conocerlo, o incluso para documentar su rechazo a él. Por eso las evaluaciones que aparecen con frecuencia en la prensa y que elaboran algunas agencias de mercadotecnia, en donde se muestran datos de seguidores de una cuenta como si se tratara de respaldos a ella, distorsionan la diversidad que hay en Twitter. Entre los seguidores cuyas cuentas revisamos, 45 por ciento sigue a más de uno de los tres aspirantes presidenciales. Entre los seguidores de Peña Nieto, 32 por ciento sigue a uno de los otros aspirantes o incluso a los dos. Por eso no se puede afirmar que el hecho de estar suscrito a la cuenta @EPN hace de esos usuarios simpatizantes que se identifican con el candidato priista. De los seguidores de @lopezobrador­­_ más de la mitad, 56 por ciento, sigue también a @EPN, a @josefinaVM o a los dos. Estamos ante una utilización de Twitter que, lejos de circunscribirse a la adhesión, aprovecha ese espacio para conocer qué dicen los aspirantes presidenciales. Entre quienes estando suscritos a la cuenta de Vázquez Mota fueron considerados para esta comparación, 48 por ciento seguía, además, a uno de los dos aspirantes de otros partidos, o a ambos. El uso de Twitter que hemos podido identificar es más creativo por parte de sus seguidores, que de los candidatos o precandidatos. Los seguidores de una cuenta pueden tener intereses más amplios que la simple simpatía por algún candidato específico. La presencia en Twitter se construye con perseverancia y trabajo. Veremos, en el transcurso de las inminentes campañas presidenciales, si los candidatos son capaces de aprovechar ese recurso de comunicación. Y veremos, también, si los usuarios de Twitter saben emplearlo para algo más que inopinadas adhesiones y descalificaciones. trejoraul@gmail.com

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Twitter seguidores no siempre adherentes Raúl Trejo