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P E R S O N A L

GONZÁLEZ CHÁVEZ

WILLIAMS

C A T Á L O G O


UN HOMBRE QUE PIENSA DESDE UN PORTAL AZUL WILLIAMS GONZÁLEZ CHÁVEZ


LA GALERIA 10/10 www.revelacion.mx Séneca 114 A , Col. Polanco México D.F. C.P. 11540 Tel. 2882-2590


Primeros pasos para una propuesta

Introducción y objetivos:

E

n el momento que el artista saca a la luz una obra de arte, fluyen sensaciones en el campo de lo psicológico de las imágenes: percepción, representación e imaginación. El pintor tiene la tarea de organizarlo todo por medio de la composición y el ritmo, en ellos se puede percibir la manipulación de planos, colores y estructuras, valiéndose de líneas de fuerzas que nos atraen o nos repelen. El creador logra que el espectador se involucre con la obra. Cada artista tiene su propio sentido de la estética del mundo que lo rodea y a partir de ahí y solo a partir de ahí, realiza su obra, cuya manera de hacer puede excitar, tranquilizar o animar al consumidor del producto artístico creado. En el caso de esta muestra de 24 obras se pretende animar al observador a participar en forma activa y consciente con sucesos que marcan el rumbo que mucho preocupa a la humanidad. Se trata de asumir y compartir el futuro destino de un hombre mejorado, comprometido y realizado; todo esto a través de la conciencia estética y de la creación.

Williams González Chávez


Apuntes Generales: Es el hombre ciertamente el único animal que re – crea sus percepciones: las toca, las degusta, las oye, las huele, las ve; luego, las rediseña, no como manada, si no desde el sitio personal y mágico del cada quien. ¿A qué responde el acto de volver a hacer? : ¿inconformidad genética? , ¿eternización de la presencia del ser que se escapa?, ¿ búsqueda de la perfección? , ¿ presentar y universalizar el yo irrepetible? , ¡ ¿Qué? ! Dar la respuesta sería excluyente en un tema que puede tener algo de cada razón y mucho de una sola. Los estudiosos aseguran que el arte pictórico surgió hace ya 40 mil años y que el artista primitivo se apegaba con fuerza titánica a la copia de la imagen; plausible inicio, pues, plasmar la cualidad propia del objeto es en síntesis ( aunque lo realimente ) la virtud del arte visual. La causa deberá estar en los códigos: nacen con el ser pensante para expresarse, para hacerse saber, para divulgar sus conceptos. Hay, entonces, conceptualización desde la génesis misma del arte hasta en las tendencias más desmedidas. Baste pensar que no pudo haber un Bisonte Saltador en la cueva de Altamira sin un porqué y un cómo; es justo ahí donde se instala esta muestra. Será útil deletrear lo que proponen estos cuadros: le incumben los temas que históricamente aguijonean la humanidad creativa, en ese inevitable punto no anote quizás expectativas para el espectador abúlico pero la mirada y la mano proponen senderos inquietantes y exactos en forma y color, senderos que no le dejan nada al accidente y sí mucho a la amplitud de lo onírico conectado a la realidad. El surrealismo Chaviano responde exclusivamente a su manera de ver, asumiendo la épica de estos tiempos con todo el instrumental plástico anterior que le acomode a su propuesta. Se atreve a presentar muchas posibles lecturas, es polisemántico como el hombre mismo: una imagen en primer plano te lleva a otra que es el interior; interior que siempre se deVvela en la iconografía de Chávez pues van al espíritu desde él. La experiencia sensorial frente a estas obras se aleja de cualquier pose hierática: nada puede ver así “Un hombre que piensa desde un portal azul”.

Ariel Alfonso Hernández


Williams Gónzalez Chávez

P

intor, grabador y artesano de formación autodidacta, ha logrado –gracias a la calidad y consistencia de su trabajo- no sólo ser reconocido e incorporado a la prestigiada Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (NEAC), máxima agrupación de estas disciplinas en la isla, sino que también ha obtenido una gran cantidad de premios. Su complexión robusta y fuerte trasluce el entrenamiento como deportista de alto rendimiento en el suburbio habanero de Güira de Melena, donde nació. Fue hasta 1983 que se dieron sus inicios como pintor que, aunque no tuvo una educación formal en aula, buscó acceder a buenos libros sobre pintura holandesa, rusa, polaca, alemana y española. La curiosidad que caracteriza al autodidacta ha llevado a Williams a documentarse ampliamente sobre la obra de artistas cubanos como José Angel Acosta León (1930) y Servando Cabrera Moreno (1923-1981). “Ellos me han marcado”, dice. “Actualmente me intriga y me atrae la obra de Cosme Proenza (1948) y de los consagrados Pedro Pablo Oliva (1949), Roberto Fabelo (1956) y Manuel Mendive (1944), todos ellos en plena producción creativa. Entre los artistas mexicanos siento especial predilección por Rufino Tamayo (1989-1991) y José Luis Cuevas (1934)”. A partir de 1992 comenzó una nueva etapa en óleo sobre tela; pinturas impregnadas de aliento surrealista y con opulencia suma de detalles (Los invidentes, 2010 y La Mujer de la luna, 2010) que en sus inicios tenían un estilo ligeramente costumbrista. Poco a poco se decantó hacia un surrealismo franco a medida que se sintió “más sólido técnica y artísticamente”. El concepto de surrealismo ha ido modificándose con el tiempo y ello dio por resultado que los estilos y sistemas formales de los artistas afiliados a esta corriente sean individuales y propios. Obras de acabado perfecto, lo más alejado de una escritura automática, son incluidas ahora en esa tendencia. Breton mismo hubo de notar el cambio y, poco antes de morir, expresó: “hoy nadie se escandaliza; la sociedad ha encontrado maneras de anular el potencial provocador de una obra de arte adoptando ante ella una actitud de placer consumista”.


El surrealismo no es una corriente artística que sigan muchos pintores cubanos en la actualidad. En el catálogo que sobre este tema fue publicado por el Museo Guggenheim en 1999 se incluyó sólo a tres representantes cubanos: Jorge R. Camacho Lazo (1934), Agustín Cárdenas (1927) y Wilfredo Lam (1902-1982). Williams González es un pintor prolífico de voracidad total que utiliza el surrealismo como liberador del instinto poético, que trabaja una sintaxis personal con perfección de miniaturista (El principio fue un portal azul, 2009 y La tentación de Ambrosía, 2010). Una personalidad obsecada lo lleva a producir obra de acelerada intensidad, plena de sorpresas ante el análisis. Llegan elefantes y caballitos de mar, elementos fantásticos en espacios realistas; dinosaurios prehistóricos de varios tipos y libélulas que se posan en los brazos o se convierten en joyería art nouveau; la esfera del planeta azul aparece con frecuencia cerca de un Cristo crucificado que flota sobre el fondo en cuadros que son un ejercico de ingravidez; el rostro del propio artista o retratos de José Martí y Salvador Dalí con relojes líquidos que recuerdan La persistencia de la memoria, 1931); Gandhi, Don Quijote, o caras desconocidas que quizá son reflejo preciso de amigos o vecinos que posaron para él, junto a ranas que tocan instrumentos musicales. Son obras de gran diversidad en el espectro temático con riqueza de imágenes en donde todo se adjetiva. Cada espacio merece de él una plena entrega, lo que permite que en la revisión de acercamientos, se perciban en cada uno los más sutiles giros. Espacios pequeños de cada obra, trabajados con preciosismo, son en sí mismos merecedores de un cuadro (El feliz hombre gris, 2009 y Ni tan sordos ni tan tontos, 2010). Las composiciones adolecen quizá de un exceso de mensajes y de símbolos sin conexión aparente pero Williams González quizá no podrá, no sabrá explicarse de otra forma.

Martha Zamora Septiembre 2012.


El simbolismo pictórico es el lenguaje de los sueños.... Del ensueño.... De la fantasía... De la imaginación... Y la imaginación es el ojo del alma... Y es en ella donde las formas son delineadas... Y es por su medio que contemplamos las reflexiones del mundo invisible.. Espejo de las visiones y el aparato de la vida mágica...

El cuerpo es la vestidura del alma... Espiritual y Corporal son sólo palabras que expresan grados de tenuidad y densidad de la substancia... Y lo que llamamos IMAGINACIÓN en el hombre, es la facultad del alma de asimilar las imágenes y los reflejos de la luz viviente...

Y entonces.... Imágenes y reflejos son REVELACIONES En el genio, sus creaciones son análogas a la verdad... Para el sabio, imaginar es ver.... Como para el mago hablar es crear... WILLIAMS CHÁVEZ... EL ARTISTA.. Genialidad.. Sabiduría..... Magia..... Julie Glatt de B


OBRAS


NI TAN SORDOS NI TAN TONTOS 135 X 230 Óleo/Tela


NI TAN SORDOS NI TAN TONTOS

Estuve cuando los elefantes vociferaban frente a la casas de gobierno y los congresos con enormes pancartas de neón. Cuando codo a codo marchaban por millones, y cuando cierta multitud esperanzada quiso levantar torres más solidarias que la de Babel. Los que han de escuchar no los escuchan: una sordera cómoda elegida constitucionalmente los apaga, pero…, comillas, estos casi sordos se acusan mutuamente se lanzan lodo y gusanos y se estrujan después las sedas en los abrazos de rigor de las congregaciones frígidas. No soy un visionario. Yo repito lo que veo desde mi ventana.


¡Ay! Ya no vuelan sobre Bagdad alfombras solo buitres entre la humareda graznando; las ciudades que aún son verdes fingen levantarse con ideales tan nuevos como la oscuridad y un niño recurrente en televisión por 10 segundos llora a su madre bombardeada. ¿Quién oirá? Los que han de escuchar, no escuchan y nosotros andamos tonteando porque el maíz, el trigo y los frijoles se escapan de la mesa. Y nosotros andamos tonteando mientras el corazón se escapa.


“LA LUJURIA”,

SERIE: “PECADOS CAPITALES” 135 X 230 Óleo/Tela


LA LUJURÍA

Las nubes están allá y las estrellas cada cosa tremenda que apacigua mi ser anhelante es lejos. ¿Qué hubo antes del amor entero? Burdeles, la humedad de una boca o de cien en los sitios desalumbrados pero dispuestos. Burdeles, las sábanas salpicadas de apetitos no tendrán mañana el mismo nombre tampoco saben el nombre que tuvieron hoy.


Burdeles, alcobas, la bolsa de un canguro abrevaderos todos donde calman la sed hasta los ángeles; y no es vergüenza: no puede haber vergüenza cuando bailas en la piel nacida para el tacto o cuando estallas como bestia crecida y libre. Es así y da lo mismo para tan poco una persona o un batracio. Ya no habrá balcones descolgados ni suspiros, ni qué luna tan abarcadora. Pero habrá, ¡Ay! eso sí un violín manco en una sala enorme y sola, demasiado sola después de tanto ajetreo.


LOS INVIDENTES 135 X 230 Óleo/Tela


LOS INVIDENTES Nadie le dice monstruo al monstruo enmascarado. Venga del alto cielo o emerja del infierno el monstruo es siempre monstruo y nos niega las luces con palabras de encanto; propone sustitutos, analgésicos pálidos, que alivian más no quitan el vacío y el quiste. El monstruo cubre hoyos con papel de regalo hacía donde se vierten centenares de enceguecidos por propia voluntad. El monstruo es seductor. Los ciegos no lo ven pero lo siguen; se alinean tras su cola y parecen felices. Y quién les dice, quién, que cometen suicidio. Los que no ven asumen que tienen las razones la espada y las monedas les sirven de bastón; por eso es que caminan. Lo que uno hace, hacen 20 millones más.


Al claro lo prefieren perfectamente oscuro (a la noche empaquetan para que no les falte) y una flor es fastidio si no está acreditada por un buen celofán. Como no ven palomas nunca alas tuvieron para beber gozosos la belleza del mar, de los espacios anchos, de la estrella del alba, de tanto lirio blanco creciendo sobre el lodo. Asisten a los cultos de todas las especies cubiertos de Christian Dior untados con Chanell. Es así que parecen bebibles y amigos lacios. Gracias a estos disfraces acomodan el cáncer de sus puertas cerradas de su débil latido de su pecho sin nada sin nada nada.


Y AL POLVO VAMOS

Un latido antes, casi mucho para que todo cambie, estaba frente a mi y ya más nunca. Ahora vuelve al polvo del que la hicieron las religiones conformantes. ¡Ay, personita mía! ¿Qué nombre puede dársele a esta ausencia? ¿Qué adjetivo feroz dibujará estos días? Teóricamente yo sabía que la muerte es verdad que siempre llega que se ponen flores contra su fetidez que hay que seguir andando aunque cojee un poco…

Sí. Teóricamente yo sabía. Era un búho feliz sin un disparo, con la mejilla virgen, todavía mi cuerpo con el vapor del horno. Eso fue ayer, ahora… Ahora no sé más nada que caminar atrás sobre unas cuantas huellas que cincelamos juntos rediseñar la risa y engañar mis demonios con futuros festejos desmantelar festejos con próximos demonios. ¡Ay, personita mía! Me bajo agotadísimo del potro de la vida y, ¡qué raro! algún día me volveré a montar.


Y AL POLVO VAMOS 154 X 200 Óleo/Tela


EL FELIZ HOMBRE GRIS 200 X 150 Óleo/Tela


EL FELIZ HOMBRE GRIS

Puedo ver el mundo, la hojarasca, tal vez la más almibarada presentación del sol, la misma luna, inmensa, y el suspiro que evoque los más grandes momentos: la invención de la rueda, que la tierra es redonda, el primer beso fílmico, mi abuela enseñándome a acordonar mis tenis, cosas por el estilo. Pero tú, no veras: que el alma, el corazón nos veas sería una molestia un algo inconveniente, un costo inconcebible toda una bobería… ¡Tú eres un ser feliz!

Un ser feliz sin guerras medievales en el patio primero ni el conejo de Alicia jamás nunca amores de delirio o días inconformes hasta la rebeldía. Tu meta es el pan tranquilo sobre la mesa amplia el calzado y la camisa siempre enceguecedores y que el amor, por supuesto, sea puro consuelo del ombligo hacía abajo. Eres un ser feliz gris como un renacuajo pero eso nada importa es el color del año va bien con tus tirantes tu próxima corbata con todo tu planeta.


EL CAMINO DE LA BONDAD

No me den el pan desconocido ni la cena que es maná del cobrador siguiente. Quiero saberme el horno la forma sudorosa de encenderlo hacer que arda: las almas no se liberan con mendrugos. He visto niños que juegan a ser grandes con demasiada seriedad, y a madres, amor miope, desdibujando los horizontes; toda una multitud oscurecida y lagrimeante y a su clamor invocando un punto de luz un candil con ojos bondadosos que desate las ventanas y las puertas.

¿Qué es la vida sin balcones? ¿Cómo pueden llegar los transeúntes? ¿Llegan? ¿Hacia dónde dobla el río cuando ya no está bajo mis ojos? Entregad. Entregar supone estandartes y escudos; palomas, países y hasta nubes; diestra y por qué no también siniestra. Que amanezca así y ahora la bondad. No me den el pan desconocido ni la cena: las almas no se liberan con mendrugos.


EL CAMINO DE LA BONDAD 200 X 150 Óleo/Tela


LA TENTACION DE AMBROSÍA 150 X 200 Óleo/Tela


LA TENTACIÓN DE AMBROSÍA

Siempre estuvo; siempre estará la mesa aquí acogedora, cálida, engañosa. Mantel blanco y servilletas, tubérculos hervidos o pasados por aceite, galletas untadas con una crema espesa como la soledad. Se hace la boca alma. pero aún falta: frutas en almíbar y tropiezos, pescados al carbón bañados en salsa agridulce exacta al beso que se inventa. Todo un poema culinario. ¡Ay, Ambrosía, qué problema!


La vida es una diosa juguetona y traviesa. La vida pone sobre la mesa el cielo: caldos de Afrodita para que vuelva la pasión ausente, estofados y asados que son grito, un pavo de oro acunado en hojas de lechuga el paraíso tendido ante tus ojos con piñas, uvas y bananos. Hay vinos y otros alcoholes para olvidarlo todo hasta la sed. ¡Ay, Ambrosía, qué problema! Ambrosía, eres el plato principal Solo carne mechada con anhelos.


LA CONSERVACIÓN DE LA SEMILLA 200 X 150 Óleo/Tela


LA CONSERVACIÓN DE LA SEMILLA

¿Y no será más nunca fértil la tierra, nunca? Voy a hacer las preguntas porque una vez nací y eso es ya suficiente eso me da derecho a ser parte y ser juez. Preguntaré a los hombres que se ignoran enteros y agitan estandartes tan medidos que ahogan, a las embarazadas que no tejen ya nada ni bordan cisnes blancos sobre las sabanitas para esperar auroras, los niños de la entraña. ¿Y no será más nunca la fruta linda y lúbrica desgranándose al fin en su preñez sobre la tierra fértil?

Ya vimos las madonas cuando acunaban ángeles, y a las madres, no obstante que destilaban miel para salvarnos de los amargos rayos y de las oraciones cargadas de negrura. ¿Cómo será lo próximo? ¿Cómo será el mañana sin aire en los pulmones? Tendremos que bajar al feto programado al raro aditamento hecho con las alquimias de lo poco que flote a un poeta sin alas a un mundo sin poetas.


SAN SAIBOR Y MAGDALENA

I Mi amada es tan leve como un ángel antigua pero agigantada cuál gratísimo recuerdo. no hay flor que no la repita ni océano, ni sol, ni todo… “Irreconocible agitación que potencia mis circuitos” hubiera dicho antes de humanizarme: mi amada me hizo me dio una razón para cruzar y sostenerme. ¡Qué milagro infinito tenerla! ¡Qué eternidad de humo no haberla Conocido! A mi amada le puse un mensaje en cada paloma que vuelve: “Amor, hallarte es lo único lo contrario sería esperarte por siempre”.

II Mi amado está hecho, oh mi Dios, por los mejores hombres que tú esculpiste no podía ser sino azul para aquietarme en él y renacer. Desde él soy una alborada sin recuerdos. No hay ya un solo temblor ni llamas feroces, ni sangre o crucifixiones en mis memorias. Nada antes sucedió. Él es la tierra prometida a donde iré desde que nuevamente nací esta vez para siempre. Mi amado con sus labios pone rosas moradas en mis senos que son vergüenza para el mundo y mi trofeo. Mi amado me espera y sabe que será nada el infierno cuando su mano alcance.


SAN SAIBOR Y MAGDALENA 200 X 155 Óleo/Tela


LA ASCENSION DE LA PIEDAD 200 X 147 Óleo/Tela


LA ASCENCIÓN DE LA PIEDAD

No sirven los siglos de lástima herrumbrosa: hay límites aún, encierros, mutilaciones, víctimas. La intolerancia nubla y empobrece el miedo detrás incluso de los parapetos. Cuando nadie ya recoja los pedazos del ala que por ascender se quiebra será tarde, muy tarde para volver al hombre a ese ser que este siglo le ha encadenado el vuelo. Y gritamos PIEDAD acodados en la ventana desde todas las aldeas en los sótanos y las catedrales en la punta de los rascacielos de las ciudades lindas. Piedad, como en el siglo cero.

Qué poco anduvimos desde entonces Ilusorio y corto el camino fue. Hicimos las pirámides y otros exquisitos cementerios las luces de artificio que se encienden con nuestra propia vida desnucada. Lo mejor ya estaba hecho y no lo vimos. No lo digo yo, lo dicen lo suicidas y las cascadas secas, lo dicen los egoístas y los generales, los mercaderes dentro del templo, los maquillajes que no ocultan la costra, los tímidos, los inmaduros, los perros con pedigree, las cadenas descontroladas y multinacionales. ¡Ya! PIEDAD Y la piedad hasta de los idiomas se aleja o asciende, da igual, se aleja.


CAMINOS

Toda una manada que apenas sé anduvo el primer camino en la carroza maternal sobre blancas sabanitas de un pecho al otro volando, oyendo estrellas y canciones blandas; pero en algún lugar el camino se hace muchos: suave avenida o vereda sinuosa, ancha vía o estrecho callejón; rutas que a veces se entretejen o niegan. Tiempo habrá para mirar la estela que sobre el polvo hicimos: ¿seré el miserable que llora el camino que no pude o el cerdo gozoso en el desperdicio y el charco? ¿el que sabe y se cubre? ¿el que se inmola feliz?

Oh, Jehová, ¿por qué a los infértiles hasta el mar se les abre mientras el abuelo siembra el padre llora y se marcha el hijo? Cada uno en verdad tuvo un astro inalcanzable en la seductora punta de los ojos. El problema fue llegar el problema fue no haber llegado nunca aunque se vaciaran las aldeas secas o se agrietaran las ciudades aunque se inundara más allá de lo posible con sudor y lágrimas la tierra. El problema es que hay tan solo dos formas para andar por la vida: caminar o no.


CAMINOS 150 X 200 Óleo/Tela


EL PRINCIPIO FUE UN PORTAL AZUL 135 X 230 Óleo/Tela


EL PRINCIPIO FUE UN PORTAL AZUL Desde aquí he visto lunas deshacerse y soles triturarse. Triturarme. Pude subirme en las nubes de colores, e ir Más allá, tan allá… Hasta donde se desconocen los horizontes. Hacerme escaleras y murallas, inventar otra Roma y otro Egipto, diseñarme Belén siglo XXI con un Cristo cercano y posible. Don Alonso Quijano y Gandhi en un mismo caballo de hierro, felices. Desde aquí he visto brotar un niño y florecer y secarse con el agua negra de todos los vecinos: el capitán, el bodeguero, el que ata, el consumido, el consumidor, la película de horror, la puerta hermética. Desde aquí destuerzo engaños: la palabra creer manoseada por los incrédulos, amor como bandera de los castrados y pueblo la palabra acudida sobre la que se erigen los tiranos.


Esto y más todo cuanto puede ver un hombre tenga un portal o no lo vi en mis días de penuria o de fiesta cuando disfruté las margaritas que deshojaba verde: Mi explosión sobre el vientre único donde alucinado coloque mi beso de mayo. Aquí en mi infinidad de manos tengo la balanza y la manzana millones de palomas que se desploman y un solo ojo para ver con claridad las huellas; el otro está comprometido con un frágil corazón de espuma, y no me culpen así le ocurre a aquellos que nacieron en un portal azul donde el musgo o la pared despintada nada importan: solo preocupa el hombre con el mundo en la punta del hocico para lo que venga.


DESAFÍO 135 X 230 Óleo/Tela


DESAFÍO

Es ya un coloso la bestia. Nos supera. Ha crecido con nuestras deyecciones y sus cuernos agrietan los corazones blandos. Día a día nos mata nos expulsa. Fuimos el peor dueño imbécil hoy pasto, el abrevadero del toro, el rostro donde tira su caca inevitable. Ya no muge bucólica ya no es un deseable paisaje de ensueño; desde todo su ser nos lanza enormes chorros de horror: bombas, lluvia negra, suelo envejecido, miedos, aguas raquíticas, violaciones, el infierno mejorado y aumentado. Ahora nos sobran las blasfemias y nuestros íntimos pájaros se apocan. Es un absurdo hoy cada fiesta y cada funeral el pago.


Para aligerar el peso que es el gran desafío tantos siglos después… los hombres, ciertos jefes tribales hacen ritos secretos (cumbres, convenciones, firmas de tratados) sitios para negociar con la bestia en ellos sacrifican niños, doncellas y ejércitos púberes a favor del mundo desinfestado que vive en las revistas. Pero esto es aún poco lo peor es que podemos no sabernos culpables y somos culpables todos: el que deshace, el que ve entre comillas, el que opta por no ver, el que ve pero calla, el que grita y se tranquiliza, y hasta usted, marioneta.


EL PRINCIPIO Y EL FIN 134 X 228 Óleo/Tela


EL PRINCIPIO Y EL FIN

Cuando nací fui Rimbaud, Poe, Pavese, Rilke, Lorca, los dos Virgilios Sor Juana, Darío, Cátulo; el Quijote lanzando los desvelos de Cervantes, un niño que cazaba estrellas, el propietario del beso oportuno que salvaba, y el libertador de los liliputienses. Cuando nací pude ser el Cristo e inmolarme. Sólo había ángeles, ¡Dios!, cuando nací. En los pergaminos azules se estampó Por vez primera, Ariel, mi nombre, hecho para las contiendas infinitas hecho de arena y pólem; y lo esparcí.


Con el pólem fundé 12 ciudades lindas y la arena me sirvió para levantar castillos, al borde de todo mar amenazante. Pero no es todo nacer, está la vida. En ella nunca fui sobre un caballo alado en ella no siempre anduve vertical, trastabillé, y me profané, y me dispare en la sien, y amanecí, no obstante, 365 veces cada año. Y aún sangran mi garganta y mi voz. Sangrarán mientras crea, de eso trata esta multitud de manuscritos, de creer. De creer hablan todos estos papeles en las gavetas de las habitaciones construidas ya y de las que están por levantarse. De creer se trata hasta el final por muy agobiante que parezca.


EN EL UMBRAL DE LA ETERNIDAD 135 X 230 Óleo/Tela


EN EL UMBRAL DE LA ETERNIDAD

Nuestro es este tiempo el único para construir la tierra prometida, el único para desempaquetar el paraíso y edificarnos, un poco árboles, un poco casas, alimento, cobijas, besos. Solo el hombre, todos los hombres podrían multiplicar este tiempo que se resta; hacedlo, porque hemos visto nacer bajo nuestras narices guerras y celebraciones por la sangre derramada, épocas completas sin catalejos bajo el brazo han dejado de ver alegrías en mayos confortables o en diciembres de conciliación. Cenizas, eso sí, cenizas.


Pero yo divisé, suerte la mía, como a algunas horas y varias millas antes de este poema: una doncella cantando mientras cocía el pan y el chocolate, al vecino sembrando la próxima silla, y a mi abuela perlando un traje de novia. Vi también, tierras abiertas a las utopías que suman sin cuchillo y a los ministerios y a las alcaldías pidiendo más sueños que votos. Nuestro es este tiempo el umbral de lo que vendrá de lo que seremos. Nada es tan malo, amigos, mientras sea el mañana seductor.


POR SI LLEGA EL INVIERNO 200 X 153 Óleo/Tela


POR SI LLEGA EL INVIERNO

Y de pronto es la luna inesperada y fría y los días iguales tan iguales y nulos como un mundo de nieve. No sé cómo ocurrió, no tengo idea. Yo no sé cómo entraron estos animales mudos en nuestro carrusel: fue silencio el abrazo no hubo abrazo después. Dudo hasta si quería apuntalarlo todo: los secretos muy nuestros, historias que tuvimos y narramos mil veces los días especiales, ¡tanta complicidad! y una misma bandera que no tenía nadie ¡todo se vino abajo! y yo no lo impedía y tú no lo evitabas y nadie dijo nada. Por si llega el invierno entre tú y yo y es para siempre quiero entonces recordar que un tiempo hubo en que miramos la misma eterna flor que hoy se deshace.


EL CEPO

En mi patio a las cinco hay una lujuria de gorriones en todos sus arbustos; y yo aprecio ese tiempo bajo el naranjo viejo mirando su aletear. Allá lejos, el cielo, su azul que me supera, pero que es siempre mío. Tengo ya medio siglo y mi alma aún trabaja. ¿Has visto como canta el río cuando pasa, como se sumerge sensual en él el sauce; y como esparcen polem, divinas, las abejas? ¿Has visto acaso algo que no sea dinero durmiendo en tu bolsillo?

Estas preso, muy preso sumergido en un hueco de placer y monedas: lo que era para ti es hoy tu carcelero. Desde que viste el oro como única salida y solamente vives babeando piel ajena, desempleaste el alma. Ahí te sentenciaste te condenaste al cepo; y es horrible ya nada por muy hermoso que sea te puede hacer volver.


EL CEPO 150 X 200 Óleo/Tela


UNA RECETA PARA LA NOSTALGIA 155 X 200 Óleo/Tela


UNA RECETA PARA NOSTALGIA Mi identidad es el gallo peleón del patio el gorrión temprano en el alero, la flor de la maravilla, las bibijaguas, el plátano multiplicado, el sudor infinito del surco, el son, el tabaco, la espinela, y otros muchos souvenirs epidérmicos que dicen apenas sobre mí. Mi identidad, la visceral es el hombre crónico cantando boleros ebrios, las voces desmedidas como si fuéramos dioses, el júbilo todavía inconcebible, la soledad desamarrada, el ala contenida… Puede ser que falte algo que despedí ya siempre. Cada día soy también el adiós y la nostalgia. A la nostalgia la alivio en el poema sobre el lienzo. Bendito yo y los fotógrafos los que atrapamos la vida para llevárnosla para repartirla para….


NO HAY VERDADES NI TEMPLO SIN ALAS

Y ya a mi niña, apenas ayer, me le salieron alas. Tiene los ojos puestos sobre una verdad azul, tan suya. Muy suya y me aterra ver como se aligera más allá de las nubes. A mi niña siempre le mantuve posible el aire y al aire lo siento ahora, cada vez más, ajeno y denso. He visto muchos Quijotes convalecientes y corazones que por mucha herrumbre se cierran. He visto como se despeña toda una manada de hombres por verdades pasajeras. Un siglo entero de homo sapiens perece buscando oro donde antes hubo aire puro, inmensidad.

No te vayas, niña, no te alejes del techo construido para tu alivio y mi tranquilidad. No te vayas: todavía falta por decirte que cada vez son más malévolas las lluvias y menos suficientes los paraguas, que amar amaneceres y campos de azucenas es cometer asombro, que los árboles que llevaron frutas a tu estómago no trabajaron solos: los sembré yo en días y noches de sudores. No te vayas, niña, tendrás que repetirme y eso puede ser agotador. No te vayas, mi niña, - digo; Mientras mi niña, puntual, se va como un próximo templo que se levanta y que tendré.


NO HAY VERDADES NI TEMPLOS, SIN ALAS 155 X 200 Óleo/Tela


MISANTROPO 198 X 150 Óleo/Tela


MISÁNTROPO

No voy a hablar de un monstruo no lo es estrictamente y es que tuvo una madre, incluso, un vientre que acunó sus futuros desmanes; también posee tramos de tu luna y mi sol. Asume, como todos, un nombre perfectamente humano que le sirve para ejercer su vida, ¿Cómo es que desconoce el aliento bendito de cada otro abrazo? ¿por qué no lo levanta el oro de las mañanas, o la miel de esos ojos que debiera tocar? ¿Es que no tuvo puertas? ¿Nadie le tiro perlas aunque las pisoteara?

Solo ve fieras, solo pantanos, garras dobleces hasta en la suave seda ve; multitud cada vez más turbia y más ajena. Es parte de las malditas cosas que no hay que tener: la mirada carente el beso sin un ápice, un amigo al revés. El miedo es el final antes de cualquier todo en este ser, que se atornilla escudos. Contra sus mal no pueden ni conjuros ni aguas bendecidas mil veces siquiera es efectivo el exorcista trágico. Hay que ser precavidos contra su mal: se trasmite e infesta.


MÁS ANTIGUO QUE LOS DINOSAURIOS 150 X 200 Óleo/Tela


MÁS ANTIGUO QUE LOS DINOSAURIOS

Yo, el primer grano de arena fui lanzado a la multitud de los desciertos; todos allá entonces, buscaban agua, el néctar sanador de la sed y los placeres. Era un tiempo incierto: no había caminos ni señales ni un tímido dedo indicador; pero yo quería. Yo estaba empeñado en querer. Millones de hambres me agitaban el pecho y era todo obscuro la luna y el sol siquiera tenían nombre ni los dioses; y los dioses los empecé a cocinar sobre montículos en cuevas en sitios inaccesibles y sagrados (templos y catedrales después)


Cosas peores hubo; peores que el sudor del camino abriéndose entre la niebla con antorchas que iba descubriendo y es que ser lumbre puede convertirte en combustible para hogueras: los mandatarios no necesitan sabios solo súbditos. Pero valió la pena, valió la pena llegar a los oasis. aunque asuste a veces la falta de cordura cuando la manada bebe. Creo que siempre seré el gusano en la manzana y que más allá de cualquier amenaza escogeré la antorcha la mirada grande rompiendo el cascaron.


LA MUJER DE LA LUNA 136 X 228 Óleo/Tela


LA MUJER DE LA LUNA Existe el caos ciertamente hay un cerdo en él sobre un piano de cola, y todas las molestias callejean de lunes a domingo, 24 horas. Nadie sabe cómo en pleno burbujeo del azufre alguien vislumbra lunas y amaneceres coloreados. Los cantos son más cantos y por encima de cualquier inmundicia un ser divino limpia y limpia y su aletear nos pone en los labios frases que apenas ayer nos parecían bobas. En esos días el secreto de la vida se descubre y asombra que antes nunca nadie lo supiera. Hay castillos recientes en el aire la esperanza está al doblar de la esquina y cosquillea un no se sabe qué similar al vértigo de las alturas. El amor es eso las dos mitades de la naranja desconociendo el hormiguero atroz que lo carcome todo; las nubes como alfombra aunque tiren hacía su hondura los infiernos. El amor es eso, sí y eso también somos nosotros alguna vez.


TITÁNICO Y ABÚLICO 155 X 198 Óleo/Tela


TITÁNICO Y ABÚLICO

En dos aguas estoy: en la que es acogedora y densa con peces uniformes que ni arriesgan ni saltan. Ciénaga paradisíaca que es para el alma opio. La otra es mar abierto; tormenta y sobresalto un sitio a donde acuden por puro regocijo peces alucinados. Y como yo andan muchos y como yo andan todos una vez tan obscuros, otra vez tan de blanco.


Ay en dos aguas yo. Soy la piedra en el medio sobre la que se lanzan oleajes asfixiantes para esculpir valor o para poner pátinas pálidas como el miedo. Y eso no quería: reuní tanta azúcar en mis años de sueños me inventé como herrero que martilla y martilla y arregla torceduras que hizo el primer simio, porque creí y creo que el peor tonto es el tonto que esculpe tonterías y las hace medallas y se las cuelga incluso. Voy a alzarme ahora mismo y cada vez que me canse contra mi obscuro batracio desangrado contra mi lado inmóvil para vencer el lastre la poquedad que ahoga.


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DALIRANTE

Nació para echar a navegar todas las penínsulas y para recuperar la amistad con el tiempo, pero el tiempo se le derritió en los pinceles, lo traicionó, lo hizo ostra. Y aunque se quería ir, volvía. Volvía, cada vez más solo de su dimensión allá en los sueños. Y vivió como un molusco en Torre Galatea y pintó el estupor y la verdad y lo nombramos por eso surrealista nada menos que nosotros. Él sabía, claro que sabía, y alucinó por eso. Sabía porqué guardaban huesos de mamut los primogénitos de las naciones y porqué atesoraron y atesoraron hasta la muerte en los armarios.


Sabía y se espantó como se espanta un niño ante las obscenidades entonces se le agrandaron los ojos definitivamente, y para siempre fue el loco más comerciable del planeta. ¿Qué serías hoy, Salvador, con tu sombrero y tu chalina descomunales, en tus polainas y con tu bigote de escándalo? ¿Qué serias hoy, hoy que todos parecemos iguales? El inadecuado, la comedia, la indecencia que nos voltea el rostro en un mundo cada vez más uniforme más peor.


Norman Bardavid Nissim Presidente

Julie Glatt de B.

Dirección General

Lic. José Luis Rodríguez de la Paz Director Ejecutivo

Lic. Antonio Manriquez Director Gráfico

Williams González Chávez Artista Plástico Revelacionista

LA GALERIA 10/10

Poemas de: Ariel Alfonso Hernández

www.revelacion.mx

Textos de: Martha Zamora y Julie Glatt de B. Antonio Manriquez Cuca Diseño Gráfico / Editorial


TORNILLO DE BANCO



CATÁLOGO PERSONAL - WGC