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anotar en el margen de un libro, que tenía una simple solución pero no cabía en el margen del libro. ¿No pudo usar un papel normal y escribir su joya? Más de un matemático ha comentado a este respecto que vale la pena cuando uno está de viaje enviar un telegrama diciendo que se ha resuelto un gran problema: si el barco se hunde o el avión se estrella quedará el anuncio de una solución a nombre del accidentado. Y si el transporte llega felizmente a su fin, alguien vendrá a buscarlo en taxi para saber detalles de la solución (y en este caso se admite que había un error). LAS PREDICCIONES DE UN IMPREDECIBLE En la ciencia occidental hay un antes y un después de la gran obra de sir Isaac Newton (1642-1727). Nadie como él contribuyó a nuevos resultados en matemáticas y en física para tener modelos con los que descubrir el funcionamiento del universo y poder así explicar y predecir sucesos. Lo curioso es que este gran catedrático de Cambridge que tantas predicciones científicas permitió hacer era, él mismo, de un carácter impredecible. Sus ataques de nervios, sus depresiones, su ira, etc., fueron sus fieles acompañantes. Newton no podía admitir comentarios en su contra o críticas a lo que hacía. Es decir, con la gravitación explicó la caída de la manzana, pero la gente debía tener cuidado para que Isaac, como dicen en Argentina: «no les pusiera la manzana de sombrero». A pesar de su poca mano izquierda, Newton llegó a ser parlamentario lo cual demuestra que no siendo «político» también pueden alcanzarse altas cotas de poder. UN OBISPO CONTRA LAS DERIVADAS En 1734, George Berkeley (1685-1753), obispo de Cloyne en el Sur de Irlanda, llevado por su idealismo radical no tuvo piedad con la nueva «teoría de fluxiones» que Newton estaba elaborando para abrir nuevos horizontes al cálculo. La idea de límite, de aproximaciones, de infinitesimales... todo fue calificado por el obispo como «fantasmas de cantidades ausentes». A la larga todos los argumentos episcopales ayudaron a perfilar detalles y a

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El club de la hipotenusa - Claudi Alsina  

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