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II GUERRA MUNDIAL. LOS BRITÁNICOS QUIEREN IMPEDIR EL USO DE ARMAS NUCLEARES POR EL EJÉRCITO NAZI. LA ÚNICA FORMA ES DESTRUIR LA BASE DONDE PRODUCEN “AGUA PESADA”, UN POTENTE EXPLOSIVO NUCLEAR. ESTA ES LA HISTORIA DE LOS INTENTOS FALLIDOS Y DE UN ÉXITO RELATIVO QUE CAMBIO EL DEVENIR DE LA GUERRA. POR MANUEL J. PRIETO

EAN FRÉDÉRIC JOLIOT-CURIE, MARIDO DE LA HIJA DE MARIE CURIE y asistente personal de esta, recibió el Premio Nobel de Química en 1935, junto con su esposa, por los avances en la síntesis de elementos radioactivos. La relevancia de Joliot-Curie dentro de las investigaciones nucleares era un hecho, como testifica que fuera uno de los nombres citados en la carta que Albert Einstein y Leó Szilárd enviaron en agosto de 1939 al presidente de Estados Unidos, Franklink D. Roosevelt, advirtiendo de la posibilidad de que los alemanes construyeran bombas atómicas y sugiriendo al presidente que apoyara y potenciara el programa nuclear en su país. Ese camino, aunque temible, podría ser la salvación llegado el momento. Más tarde, cuando Einstein viera el resultado del proyecto Manhattan, diría que aquella carta había sido el mayor error de su vida. Consciente por tanto de las posibilidades de las armas nucleares y ante el avance alemán hacia Francia, Juliot-Curie tomó la decisión de enviar a Inglaterra todos los documentos sobre sus investigaciones, las máquinas y el agua pesada que estaba bajo su control, con el objetivo de alejar todo ello de las manos nazis. Poco después, los alemanes tuvieron a su alcance una cantidad mucho más importante de agua pesada.

J

POTENTE

FUENTE ENERGÉTICA

El 9 de abril de 1940 el ejército de Hitler invadió Noruega y en pocos días tuvo bajo su control todo el territorio, incluyendo el valle de Rjukan, en el sur del país. Allí estaba la planta hidroeléctrica de Vemork, que la compañía Norsk Hydro usaba como fuente energética para producir productos químicos, especialmente amoniaco. Se estaban produciendo además mil quinientos kilogramos de agua pesada al año, algo que los alemanes no podían dejar pasar. Los invasores no tardaron en hacer cambios en las instalaciones para doblar la producción, reforzando también la seguridad en la zona, algo que no pasó desapercibido a los miembros de la resistencia CCLLÍÍOO

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Clio historia octubre 2016