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hacían llamar Asamblea de Mujeres Republicanas, consiguieron al fin poderse encontrar en los locales de la Sociedad Fraternal de Patriotas de Ambos Sexos. De aquellas primeras reuniones nacería, el 10 de mayo, la Sociedad Revolucionaria de Mujeres Republicanas. Registrada en la Comuna de París, sus fundadoras fueron Claire Lacombe y Pauline Léon. Claire Lacombe era una actriz nacida en Pamiers que viajaba por toda Francia con una compañía teatral que participó activamente en los hechos revolucionarios de París. Claire, que frecuentaba algunos clubes masculinos defensores de las ideas jacobinas, decidió formar en febrero de 1793 su propio club femenino junto a Pauline Léon. Esta última había nacido en la capital francesa en el seno de una familia de artesanos chocolateros. Cuando su padre murió, Pauline tuvo que trabajar duro junto a su madre para alimentar a sus otros cinco hermanos. Su difícil existencia marcaría sus posturas políticas radicales durante la revolución. El 6 de marzo de 1791 Pauline Léon dirigió a la Asamblea Legislativa un discurso en favor del derecho de las mujeres a participar en las milicias ciudadanas para poder defender sus propios hogares. El club de Claire Lacombe y Pauline Léon fue el más famoso y activo de los que se crearon en favor de los derechos de las mujeres. Su vida fue, sin embargo, efímera. A finales de 1793, el Comité de Seguridad Nacional y la Convención Nacional decidieron clausurar la Sociedad Revolucionaria de Mujeres Republicanas. Tras ella, el resto de sociedades y clubes femeninos fueron prohibidos y disueltos.

REVOLUCIONARIA ENTRE LOS GIRONDINOS

SOBRE ESTAS LÍNEAS, de izquierda a derecha, Claire Lacombe y Pauline Léon. Arriba, la ejecución de la reina María Antonieta.

El grupo de los girondinos, quienes tomaron su nombre de la región de la Gironda, era el sector más moderado de la Asamblea Nacional y la Convención Nacional. Entre sus filas destacó Madame Roland quien, junto a su esposo JeanMarie Roland de la Platière, tuvo un importante papel escribiendo artículos sobre los cambios revolucionarios. Su salón ubicado en la Rue Guénegaud, fue uno de los principales lugares de encuentro de personalidades políticas de la talla de Brissot y Robespierre. CLÍO

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Clio historia octubre 2016  
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