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LA NATIVIDAD PERSONAJES Narrador: Julio Ángel Gabriel: María María: Teresa Isabel: Naiara José: Diego Rubén Ángeles: Saúl, Diego, Brayan Cesar Augusto: Alexis Recaudador de Impuestos: Marcos G. Pastor 1: Tomás Pastor 2: Cristina Pastores: Malina, Laura y Jorge G. Estrella: Camila Gaspar: Valyo Baltasar: Ángel Melchor: Alejandro Herodes: Marcos V. Soldados: Rubén, Joshua y Miguel


LIBRETO: Narrador: Hace 2000 años, cuando el Rey Herodes gobernaba Judea, Dios envío al Ángel Gabriel a la tierra a llevar un mensaje. Ángel Gabriel: ¡Que la Paz sea contigo! Dios te ha bendecido y se ha complacido contigo. María: Oh, no entiendo lo que quieres decir. Ángel Gabriel: No temas, Dios ha sido muy bondadoso contigo. Tendrás un hijo por obra del Espíritu Santo y lo llamaras Jesús. El será el Hijo de Dios y su reino nunca tendrá fin. María: Yo creo y confío en Dios. Que se haga su voluntad. Ángel Gabriel: Escucha María, tu prima Isabel tendrá un hijo a quien Dios ha escogido para abrir el camino que conducirá hacia Jesús. Para Dios no hay nada imposible. María: Hoy mismo iré a ver a mi querida prima. Narrador: María se fue a visitar a su prima Isabel y a su esposo Zacarías. Isabel: María, estoy muy feliz de verte. Sabía que tú habías sido escogida por Dios para ser la madre de su Hijo. María: Isabel, he decidido quedarme aquí contigo por un tiempo. Isabel: Estoy muy contenta de tener en mi casa a la madre del hijo de Dios. Narrador: Así que María se quedó con Isabel aproximadamente tres meses y después regresó a su casa en Nazaret. Mientras tanto, en Nazaret, José dudaba acerca de casarse con María. José: (pensando) Estoy preocupado. María está esperando un hijo y todavía no nos hemos casado. Hablaré con ella cuando regrese. Narrador: Esa noche cuando José estaba durmiendo, un ángel se le apareció en sus sueños. Ángel (Saúl): No temas tomar a María como tu esposa. Ella ha sido escogida por Dios para ser la madre de su hijo. Cuando el bebé nazca, deberás llamarlo Jesús, que significa “Salvador”, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados.


Narrador: Cuando José despertó, hizo lo que el Ángel le había dicho, y tomó a María como su esposa. Durante este tiempo, la tierra donde vivían María y José era parte del Imperio Romano. El Emperador Romano era Cesar Augusto. Cesar Augusto: (hablando con el Recaudador de Impuestos) Quiero tener un censo de toda la gente en el imperio, nada más para asegurarme de que estén pagando sus impuestos. Recaudador de Impuestos: Así será hecho, tan pronto como sea posible. Cesar Augusto: Y también diles a todos que regresen a sus lugares de origen, y que sean censados ahí. Recaudador de Impuestos: Muy bien, Emperador, sus ordenes serán cumplidas. Narrador: María y José viajaron desde Nazaret hasta Belén, porque de ahí era originaria la familia de José. José: María, tenemos que viajar más despacio. María: Gracias, José, por ser tan bueno conmigo. El bebe nacerá pronto. Narrador: Cuando llegaron a Belén tuvieron problemas para encontrar un lugar en donde quedarse. José: María, no hay ningún lugar para nosotros. Mucha gente vino a registrarse en el censo. María: Sí, y todas las casas están llenas y no hay cuartos en las posadas. José: Nos tendremos que quedar en ese establo que esta allá, aunque está lleno de animales. María: No importa, cumplamos la voluntad de Dios Narrador: En este lugar nació Jesús, el Hijo de Dios. El lecho de Jesús era un humilde pesebre en donde comían los animales. Una estrella muy brillante iluminaba el pesebre, y su luz los cubrió. Mientras tanto, a las afueras de Belén, unos pastores que cuidaban sus rebaños de ovejas recibieron la visita del ángel. Ángel (Diego): No tengáis miedo, traigo buenas noticias. Hoy en Belén nació el Salvador del mundo. Encontraréis al bebé en un pesebre, iluminado por la luz de una estrella. Narrador: Después se les aparecieron más Ángeles que iluminaron el cielo. Los Ángeles cantaban, y los pastores escuchaban sus alegres cantos.


Ángeles: Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad. Narrador: Cuando los Ángeles desaparecieron, los pastores comentaron. Pastor 1: Vamos a Belén a adorar al niño Dios que ha nacido hoy. Pastor 2: Si, vayamos. Narrador: Los pastores fueron a Belén y encontraron a María y José. Pastor 1: El bebé esta recostado en un pesebre, tal como lo dijo el Ángel. Pastor 2: Tenemos que dar la Buena nueva a todos. Todos deben saber que Dios envió a su Hijo para ser nuestro Salvador. Narrador: Los pastores regresaron a sus rebaños, alabando a Dios por enviar a su hijo a salvar a su pueblo. Después, tres reyes magos de oriente, cuyos nombres eran Gaspar, Melchor y Baltasar vieron la brillante estrella. Gaspar: ¡Mirad esa estrella brillante en el cielo! Baltasar: Ya sabemos lo que eso significa. Melchor: Sí, las antiguas profecías comentan que cuando el niño Rey nazca, aparecerá una brillante estrella en el firmamento. Gaspar: Sigamos esa estrella. Baltasar: Sí, tenemos que encontrar al nuevo Rey, la estrella guiará nuestro camino. Narrador: Los tres Reyes Magos siguieron la estrella hacia el país de Judea. Narrador: Entraron al establo y encontraron al Niño Jesús con María y José, se arrodillaron y lo adoraron. Tres Reyes Magos: Hemos traído regalos para nuestro Rey. Melchor: Yo le traje mirra. Gaspar: Yo le traje incienso. Baltasar: Y yo le traje oro. Narrador: Esa noche cuando los Tres Reyes Magos estaban durmiendo, un ángel se les apareció en su sueño.


Ángel (Brayan): Dios me envío para advertirles que no regresen con Herodes, ya que su verdadero plan es terminar con la vida del Niño Jesús. Tomad otro camino de regreso que os aleje de Herodes. Narrador: Al día siguiente, al despertar, regresaron a sus países en el Oriente siguiendo un camino diferente. Cuando los Reyes Magos partieron, un Ángel se le apareció a José en sus sueños. Ángel Gabriel: Levántate, toma a Jesús y a María, y parte hacia Egipto, y quédate ahí hasta que yo os diga, ya que el rey Herodes intenta matar al niño Jesús. José: María, tenemos que irnos rápidamente. Tenemos que huir a Egipto. Narrador: Mientras tanto, Herodes estaba furioso porque los Reyes Magos no habían regresado a informarle sobre el paradero del Niño Dios. Herodes: ¡Soldados! ¡Vengan aquí inmediatamente! Soldados: Sí, su majestad. Herodes: Os ordeno que vayáis a Belén y os deshagáis de todos los niños menores de dos años. ¡No hay ningún otro rey en esta tierra más que yo!. Narrador: El plan de Herodes había fallado. María, José y el Niño ya no estaban en Belén, estaban camino a Egipto. Pasaron muchos años, y cuando al fin Herodes murió, José tuvo otro sueño en el cual un ángel se le aparecía. Ángel (Saúl): José, levántate, toma a Jesús y a María y regresa a Israel. Aquellos que querían matar a Jesús ya no existen. Narrador: José se levantó. José: María, ahora es tiempo de regresar, ya no hay peligro. Narrador: Cuando José supo que el hijo de Herodes era ahora el rey de Judea, él tuvo miedo de ir ahí, así que se fueron a Galilea, y vivieron en su antiguo pueblo de Nazaret. FIN

LA NATIVIDAD  

Representaciónde Navidad

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