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Mester de Clerecía

El Siglo XX Libro de Apolonio Especial Fernán González

Marzo 2010 Número 0 Zagal Ltd.


Este mes... Crisis Cultural y la Nostalgia del Siglo XX

100 Noticias del Siglo XX

Articulo TIME

Libro de Apolonio

Especial Fern谩n Gonz谩lez La publicaci贸n de esta revista electr贸nica no seria posible sin la ayuda de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.


Mester de Clerecía

Crisis Cultural y la Nostalgia del Siglo XX

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a crisis que ahora cimbra a la economía global corre en medio de un movimiento decadente, por el que las élites se han barbarizado y arrastran a las demás clases y grupos sociales a la barbarie cultural y moral. Esta elite, en su afán de no ceder ("el poder") hace más "catastrofista" la situación que impera en México y el mundo, los sistemas educativos del presente junto con los medios de comunicación son la aplicación de control a la sociedad. El sistema consolidado durante la década anterior, fracasó, la globalización ya nos trajo sus consecuencias, ha llegado el momento de cambiar, de vivir en un supuesto y afrontar el error de facto. Ya no hay una alta cultura, ni una cultura verdadera, abundan, sí, mediocres manifestaciones con pretensión artística, haciendo la parodia del artista, a merced de una industria, la opinión pública o el círculo social al que pertenece. El Conaculta, INBA, INAH y demás instituciones "hacen artistas", de gente que "reúne ciertos requisitos", lo que concierne a jóvenes creadores, ya escasean, hoy en día lo que hacen los creadores no es realmente necesario para las mayorías, simplemente es una válvula de escape y falta de creatividad.


Mester de Clerecía

100 Noticias del Siglo XX Las cien noticias del siglo XX, según la visión de los estadounidenses. GRACIELA GIOBERCHI PERIÓDICO EL CLARIN

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l siglo XX. Descubrimientos, progresos, guerras. Un período decisivo para la historia de la humanidad. De ese universo de noticias, periodistas e historiadores norteamericanos eligieron los hechos que marcaron a fuego los últimos cien años. La bomba atómica de Hiroshima, arrojada en 1945, resultó primera en la votación organizada por el Newseum de Washington, el único museo del mundo dedicado enteramente al periodismo. El segundo lugar quedó para un pacífico y maravilloso logro de la ciencia: la caminata del astronauta norteamericano Neil Armstrong en la Luna, en julio de 1969. Y el tercer puesto fue para el bombardeo japonés de Pearl Harbor, en Hawaii, tras el cual Estados Unidos entró en la Segunda Guerra Mundial. A pedido del

Newseum, de la fundación internacional The Freedom Forum, 67 periodistas, fotógrafos, locutores, dibujantes e historiadores -todos de reconocida trayectoria- eligieron, en dos rondas, los 100 principales acontecimientos del siglo de una lista de 500.Entre ellos participaron el historiador Arthur Schlesinger, los directivos y editores de la Associated Press (AP) e integrantes de la Asociación de Editores ejecutivos de Prensa y de la Asociación de Directores de Noticias de Radio y TV. La votación de la gente cerrará a fin de año y será comparada con la de los periodistas. En la clasifi-

cación, América latina figura sólo por dos acontecimientos: la crisis de los misiles en Cuba, en 1962, en el puesto 35; y la apertura del canal de Panamá, en 1917, que une los océanos Atlántico y Pacífico, en el puesto 81.. Los Beatles, el bebé de probeta Louise y la oveja clonada Dolly, también están en la clasificación. Esta fascinante lista muestra que las noticias no constituyen una ciencia. Vienen de decisiones de la gente y reflejan la conjunción diaria de las valoraciones periodísticas y de los antecedentes históricos.

LOS ACONTECIMIENTOS DEL SIGLO XX VOTARON 67 PERIODISTAS Y PROFESIONALES DE LOS MEDIOS

La bomba atómica arrojada sobre Hiroshima en 1945 fue la noticia más votada. Luego vienen la llegada del hombre a la Luna y el ataque japonés a Pearl Harbour. El sexgate de Clinton aparece en el 53 lugar.


El Siglo XX

La revista Time ha opinado que los libros más difundidos en este siglo, unido a la connotación mundial de los mismos, así como a la influencia que han ejercido sobre el resto de los literatos en el orbe, son los que siguen a continuación:

1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10.

Ulysses (Ulises) -James Joyce Old man and the sea (El Viejo y el mar) - Ernest Hemingway Le Petite Prince (El Principito) - Antoine Saint Exupery Il nomine della rosa (El nombre de la rosa) - Umberto Eco Paradiso - José Lezama Lima The magic mountain (La Montaña Mágica) - Thomas Mann For whom the bells toll (Por quién doblan las campanas) Ernest Hemingway The catcher in the rye (El guardián en el centeno) - Jerome Salinger Les sorciéres de Salem (Las brujas de Salem) - Jean Paul Sartre Portrait of an artist as a young man (Retrato del artista adolescente) - James Joyce


Mester de Clerecía

Libro de Apolonio

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radicionalmente, se fecha el Libro de Apolonio alrededor de 1250 y se le suele considerar como una de las manifestaciones más tempranas del Mester de Clerecía (Menéndez Pidal desde un punto de vista lexicográfico lo sitúa en la segunda mitad del siglo XIII). Aunque aparentemente su cuaderna vía presenta abundantes irregularidades, esto no es así, debido a que el único manuscrito del que disponemos es de un copista tardío, de mediados del siglo XIV, quien introdujo cambios respecto al original (El trabajo paleográfico de M. Alvar demuestra que las irregularidades originales apenas llegan al 0.75% de los versos de la obra). La base de la narración es una famosa novela latino-medieval, la Historia Apolonii Regis Tyrii, escrita durante los siglos V y VI de nuestra era y atribuida a Celio Simposio, quien a su vez sigue el modelo de novela bizantina o de aventuras). Del autor nada sabemos, excepto que debió de ser clérigo, dado el carácter culto y moralizante de la obra; que podría ser natural del Alto Aragón o leonés y que no asumió el papel de mero traductor, ni siquiera de adaptador, sino que intentó escribir una obra original, (de hecho, los investigadores no se ponen de acuerdo sobre si se inspira en la versión latino-medieval o en alguna otra posterior francesa o provenzal). La obra se desarrolla en torno a los siguientes núcleos narrativos:

El emperador Antíoco y el tema del incesto.

Apolonio visita la corte de Antíoco y las ciudades de Tiro y Tarso.

Antíoco persigue a Apolonio.

Apolonio llega a la Pentápolis, los juegos de pelota en la playa, la muerte de Antíoco, el viaje y el naufragio.

El relato continúa bifurcado: a) Tarsiana y su intento de asesinato, el rapto que sufre a manos de los piratas y los sucesos de Mitilene; b) Apolonio retorna a Tarso, la falsa muerte de Tarsiana, el naufragio en su travesía a Mitilene y el encuentro que allí se produce.

A partir de aquí el relato se bifurca: por un lado, historia de Luciana y su estancia en Éfeso; por otro, Apolonio en Tarso, la presencia de Estrangilo, el abandono de Tarsiana y su marcha a Egipto

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El Siglo XX

Las narraciones de Luciana y Tarsiana son resueltas mediante una anagnórisis parcial de Tarsiana y Apolonio. Marcha a Éfeso de los dos personajes.

Anagnórisis total entre Apolonio, Tarsiana y Luciana.

Final feliz de la obra.Como se puede ver, una historia abigarrada, extensa, a veces confusa y prolija, cuyo propósito es sólo moralizante y su objetivo recalcar que siempre el mal conlleva un castigo y la práctica del bien un premio. Como ocurre en el Libro de Alexandre y en buena parte de la literatura medieval, el poeta mezcla lo dulce con lo útil, deleitando al lector al tiempo que lo adoctrina.

En cuanto al protagonista, desde el comienzo se nos presenta como un intelectual. Así, en la estrofa 22 se dice: Como era Apolonio de letras profundado

Y, más adelante, en la 31: Encerrose Apolonio en sus cámaras privadas, do tenié sus escritos y sus estorias notadas rezó sus argumentos, las fazañas pasadas, caldeas y latines, tres o cuatro vegadas.

Sin embargo, estos conocimientos no están completos si no tienen como piedra de toque la vida. Por eso el protagonista ha de recorrer todas esas aventuras y poner en práctica las enseñanzas y las virtudes aprendidas. El resultado final es la cortesía (componer un romance de nueva maestría / del buen rey Apolonio y de su cortesía. Estrofa 1). Concepto que, en este caso, engloba tanto la perfección moral como social.

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Mester de Clerecía

Presentamos un extracto de la edición de Libro de Apolonio, códice III-K4 de la Biblioteca del Escorial, basándonos en la edición de Dolores Corbella (Libro de Apolonio, Madrid, Cátedra, 1999), cuya consulta recomendamos. Se opta por mantener las grafías del original eliminando las variantes gráficas no significativas, y por eliminar las marcas de editor, asumiendo, cuando lo creemos oportuno, las correcciones, reconstrucciones y enmiendas propuestas por Corbella.

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El Siglo XX

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Mester de Clerecía Especial Fernán González

¿Quién es Fernán González? Personaje teñido de tintes legendarios, la base patrimonial de su familia era el castillo de Lara (Lara de los Infantes), estableciendo un poderoso linaje que alcanzará gran influencia en el reino leonés. Crece en el castillo de Lara y hereda el título de su padre tras el apresamiento y muerte de su tío Nuño Fernández. En el año 929, Fernán González aparece en documentos con el título de conde al frente del alfoz de Lara, dentro de la organización administrativa de la marca oriental del reino de León. En el 931, Fernán González logró reunir el gobierno de los condados de Burgos, Lara, Lantarón, Cerezo y Álava[4] y es mencionado como conde de Castilla por primera vez en un documento del año 932.

En el 932, Ramiro II de León organizó una expedición contra la fortaleza de Magerit a la que posiblemente acudió Fernán González; la ciudad fue tomada así como su castillo obteniendo de ello un gran botín, sin embargo Magerit fue retomada por los musulmanes tras ser abandonada por el monarca leonés. Un año más tarde Abderramán III contraatacó cercando Osma y San Esteban de Gormaz, Ramiro II acudió en ayuda de Fernán González logrando levantar el cerco de San Esteban de Gormaz y venciendo a las huestes califales cerca de Osma. En 934 Abderramán III avanzó nuevamente con su ejército por territorio castellano, sin encontrar ninguna oposición. Asoló Álava, destruyó Burgos, y cometió numerosos atropellos, como la matanza de 200 monjes en Cardeña. En el viaje de retorno se encontró con que Ramiro II había tomado Osma, y estaba allí esperándolo junto con Fernán González. Los leoneses derrotaron en batalla a los musulmanes, "matando a muchos millares de ellos", según los Anales Castellanos Primeros. El conde de Castilla tuvo un papel destacado en la batalla de Simancas[5] (939) en la que fueron derrotadas las tropas del califa Abderramán III. A continuación, conquistó Sepúlveda y la repobló (940), así como Riaza y Fresno. Ese mismo año concedió un fuero a Sepúlveda, dicho fuero estaba concebido para atraer repobladores a esa zona extremadamente peligrosa por su situación fronteriza con las tierras musulmanas.

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Especial Fernán González Viendo su poder acrecentado, empezó a actuar de manera cada vez más independiente del reino de León, y siguiendo esta política, se casó con Sancha Sánchez, hermana del rey de Navarra, García Sánchez I (más tarde se casaría con su hija, Urraca Garcés). Fernán González se sintió enormemente agraviado cuando el Rey, nombró a Ansur Fernández como conde de Monzón, condado que bloqueaba su expansión hacia los territorios comprendidos entre el río Cea y el río Pisuerga (excluyendo el Condado de Saldaña en el oeste). Según Sampiro, en 944 "Fernán González y Diego Muñoz ejercieron tiranía contra el rey Ramiro, y aun prepararon la guerra. Mas el rey, como era fuerte y previsor, cogiólos, y uno en León y otro en Gordón, presos con hierros, los echó en la cárcel." Ramiro entregó el gobierno de Castilla al infante Sancho y al conde Ansur Fernández, que sería su ayo y protector. Después de permanecer alrededor de un año en prisión, Ramiro II liberó al traidor, no sin antes hacerle jurar fidelidad. Para dar solemnidad a lo pactado, poco después se produjo la boda entre la hija del conde, Urraca Fernández y su propio hijo y heredero, Ordoño.

Estas disensiones internas debilitaron el reino leonés, lo cual fue aprovechado por los musulmanes para lanzar varias razzias de castigo con destino al reino cristiano. El arabista francés Évariste Lévi-Provençal sospechaba que durante estos años Fernán González pudo establecer algún tipo de amistad o de alianza con el califa de Córdoba, y que las razzias dejaron en paz a la debilitada Castilla, y se dirigieron hacia la zona occidental del reino. Muerto Ramiro II en el 951, el reino de León quedó sumido en una crisis dinástica que Fernán González supo aprovechar en su favor. Inicialmente apoyó las reclamaciones de Sancho el Craso contra su hermano Ordoño III, pero, al no prosperar su causa, se vio obligado a reconocer a Ordoño como rey. Paralelamente, en el año 955 Fernán González derrotó a las tropas musulmanas en San Esteban de Gormaz. La temprana muerte de Ordoño III permitió al castellano recuperar su capacidad de maniobra, aunque en esta ocasión no apoyó las pretensiones de su antiguo aliado, el rey García Sánchez, que pretendía que Sancho el Craso fuera rey de León, sino que se alineó con el primo de Ordoño III, Ordoño IV, que fue elegido rey de León. Derrotado en el 960 por la intervención navarra, fue

capturado por García Sánchez en Cirueña, pero recuperó la libertad tras hacer diversas concesiones territoriales. Para reforzar su posición frente a los demás territorios cristianos, casó a su hija Urraca Fernández con el hijo de Ramiro II, Ordoño III, más tarde Urraca sería repudiada por Ordoño III gracias al apoyo que prestó Fernán González a Sancho el Craso. Después de la muerte de Ordoño III, Urraca se casó con Ordoño IV que por entonces era aliado de Fernán González, y tras la muerte de Ordoño IV se casó con Sancho Garcés II de Navarra. Otra de sus hijas Muniadona (o Nuña) fue dada en matrimonio a Gómez Díaz, hijo del conde de Saldaña, Diego Muñoz. En el 963 pactó una tregua con Alhakén II tras la destrucción de San Esteban de Gormaz por los musulmanes, el conde castellano actuaba al margen de la debilitada autoridad real. En tal situación de desorden, Fernán González fue asegurando lentamente su posición como señor hereditario del condado de Castilla, llegando a gobernar un extenso territorio desde el mar Cantábrico hasta más al sur del río Duero.

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Mester de Clerecía Al morir, dejó el condado a su hijo García Fernández, estableciendo así el principio de la sucesión hereditaria en el título condal de Castilla. Su vida y hechos fueron magnificados en un poema anónimo, el Poema de Fernán González, escrito entre 1250 y 1271 y conservado en una copia incompleta del siglo XV. Los restos de Fernán González fueron enterrados en el Monasterio de San Pedro de Arlanza y posteriormente trasladados en 1841 a la Colegiata de San Cosme y San Damián de Covarrubias junto con los de su esposa Sancha

Sepulcro de Fernán González en la Colegiata de Covarrubias, la tapa es del siglo XIX y la caja del siglo V.

BREVIARIO

CANTAR DE GESTA NI LA ÉPICA MEDIEVAL FRANCESA NI LA ALEMANA PERDURAN DE FORMA ORAL NI POSEEN LA VITALIDAD DE LA ÉPICA MEDIEVAL ESPAÑOLA; FRAGMENTOS DE LOS CANTARES DE GESTA ESPAÑOLES SE RECITAN TODAVÍA EN PUEBLOS DE ESPAÑA Y AMÉRICA LATINA, TRANSMITIDOS DE PADRES A HIJOS DE FORMA ORAL: ES EL LLAMADO ROMANCERO VIEJO, Y LA TEMÁTICA MEDIEVAL DE LOS CANTARES DE GESTA CONTINUÓ SIENDO MOTIVO DE INSPIRACIÓN PARA NUESTRO TEATRO CLÁSICO EN EL SIGLO DE ORO. SOLO SE HA CONSERVADO DE FORMA ESCRITA EL CANTAR DE MIO CID, EL CANTAR DE LAS MOCEDADES DE RODRIGO Y UNOS CUANTOS VERSOS DEL CANTAR DE RONCESVALLES. LOS FILÓLOGOS HAN RECONSTRUIDO OTROS PASAJES DE LA PÉRDIDA ÉPICA CASTELLANA A PARTIR DE FRAGMENTOS MAL PROSIFICADOS EN LAS CRÓNICAS, DONDE SIRVIERON COMO FUENTE DE INFORMACIÓN

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Especial Fernán González Poema de Fernán González

El Poema de Fernán González es un poema del mester de clerecía cuyo contenido es el de un cantar de gesta paralelo que narra diferentes hechos históricos de la vida de este personaje histórico, relevante para la historia de España y de Castilla.

Transmisión y Fecha de composición El Poema de Fernán González nos ha sido legado en un solo códice custodiado en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial; se trata de una copia muy tardía, del siglo XV, en la que intervienen dos manos que modernizan el lenguaje y deturpan considerablemente el texto con numerosas lagunas, algunas tan grandes que incluso falta la parte final: el códice se interrumpe en la estrofa 752, tras presentar la batalla de Valpirre entre el conde y García de Navarra; los filólogos han podido reconstruir lo que falta gracias a la prosificación del mismo que se encuentra en la Primera crónica general, que pasó también a las posteriores salvo a la de 1344, que prefiere seguir el argumento del perdido cantar de gesta en vez del poema del mester de clerecía. Por lo visto existían otros tres códices con la obra, pero se han perdido. La obra pudo ser redactada por un monje del monasterio de San Pedro de Arlanza, ya que toda la vida del héroe gira en torno a este lugar y parece que el poema tenía por cometido divulgar y sostener un culto sepulcral del mismo, enterrado allí, con el fin de granjearse peregrinos y limosnas. Ramón Menéndez Pidal lo fecha hacia 1255; Marden concluye que se escribió hacia 1250 o muy poco después; desde luego es posterior a los poemas de Gonzalo de Berceo y su modelo, el Libro de Alexandre, puesto que se sirve abundantemente de ellos y en especial de este último.

Estructura y Contenido Como las demás obras del primer Mester de Clerecía al que pertenece, está compuesto exclusivamente en estrofas de cuaderna vía y verso alejandrino dividido en hemistiquios de siete sílabas. Relata las reiteradas campañas contra el moro en defensa del Condado de Castilla de Fernán González, sus guerras contra el rey de Navarra, sus debates con el rey de León y su protección al monasterio de San Pedro de Arlanza, donde finalmente reposaron sus restos. La ideología del poema refleja el papel que el conde Fernán González desempeñó en el hecho de que la Castilla primitiva consiguiera una legítima soberanía sobre toda España, debido, en parte, a haberse mantenido desde sus orígenes fuera del alcance de la invasión árabe. La visión de la monarquía visigoda está totalmente idealizada, y se olvidan las numerosas disputas intestinas, intrigas y revueltas palaciegas que terminaron con ella, se cargan las tintas contra los musulmanes en virtud del sentimiento de cruzada que encarna el protagonista, conde de Castilla desde el año 932. Castilla aparece contrastada en tres aspectos: frente al mundo musulmán, compitiendo con Navarra y pretendiendo separarse de León.

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El autor no conoce muchos detalles de los hechos históricos, que no quedaron consignados por ningún historiador de la misma época que Fernán González y ni siquiera posteriores a él; la tradición, leyenda o historia se divulgó de forma oral y dio lugar a un perdido cantar de gesta del que sólo nos queda la prosificación; pero esta no es la única fuente del poema: hay huellas de otros textos; entre otras divergencias con el cantar perdido, el poema diluye la rebeldía del conde contra el rey leonés y se procura subrayar la piedad religiosa del conde con intención de ligarlo indisolublemente al monasterio de San Pedro de Arlanza; en el cantar la infancia del conde es ya un anticipo de su vocación caballeresca; es criado por un anciano experto en en el ejercicio de las armas que le transmite todas sus habilidades, pero en el poema el niño es misteriosamente robado por un carbonero y criado en la montaña; este episodio no aparece en la tradición anterior y el anónimo poeta lo toma de la tradición folclórica y de otras lecturas para acentuar el contraste entre su origen humilde y su posterior grandeza.

Ediciones El manuscrito fue copiado por Bartolomé José Gallardo y Florencio Janer lo imprimió en el tomo LVII (1864) de la Biblioteca de Autores Españoles. El hispanista Charles Carroll Marden hizo una magnífica doble edición paleográfica y crítica, con una importante introducción y glosario (1904); la del padre Luciano Serrano no es más que una repetición de la de Janer. Modernamente Alonso Zamora Vicente ha hecho una buena edición inspirándose en la de Marden; Ramón Menéndez Pidal hizo una edición del texto para sus Reliquias de la poesía épica española (Madrid, 1951); Erminio Polidori (Roma, 1961) y Juan Victorio han hecho las últimas; una versión modernizada es la publicada por Emilio Alarcos Llorach (Valencia: Castalia, 1955).

Poema de Fernán González.

Primera hoja del manuscrito

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Teléfono: 11115-5551 Fax: 55-1115-5551 Correo: mesterdeclerecía@hotmail.com

César I. R. Zagal

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