Issuu on Google+

MOVIMIENTO SOCIAL TRABAJO SOCIAL VESPERTINO UNIVERSIDAD ARTURO PRAT DOCENTE: YURY BUSTAMANTE GONZALEZ

DIVERSIDAD SEXUAL EN IQUIQUE MOVIMIENTO SOCIAL FADISE CHILE Alumna Carolina Pizarro Pizarro

2012 1


DIVERSIDAD SEXUAL

Definición: La diversidad sexual es el fenómeno por el cual una especie animal presenta individuos de diferentes sexos, identidades sexuales y orientaciones sexuales. Habitualmente este término se usa para referirse a la diversidad dentro de la orientación sexual; de hecho, habitualmente se usa una clasificación simple de tres orientaciones: heterosexual, homosexual, transexual y bisexual; sin embargo, según diversas teorías de la sexología, como la teoría de Kinsey y la queer, esta clasificación resulta insuficiente para describir la complejidad de la sexualidad en la especie humana y también en otras especies animales según diversas investigaciones etológicas. Es decir, por ejemplo pueden encontrarse sexualidades que se situarían entre las anteriores clasificaciones:  

Entre heterosexual y bisexual: preferentemente heterosexual o heteroflexible. Entre homosexual y bisexual: preferentemente homosexual u homoflexible.

En otras palabras, se cree que dentro de la bisexualidad existe una gran diversidad de tipologías y preferencias que pueden responder a una motivación puramente biológica (sexuación del cerebro) o también puede estar influenciada por las circunstancias (abundancia de un sexo u otro, fuerte libido, etc.). De hecho, en este contexto es posible englobar la heterosexualidad y la homosexualidad dentro del conjunto de bisexualidades, como dos casos situados en los extremos de la preferencia (escala de Kinsey). Según la sexología, y en especial la de la especie humana, la diversidad sexual incluye también a todas las formas de identidad sexual, tanto si son definidas como indefinidas (teoría queer). En este sentido, socialmente se reivindica la aceptación de cualquier forma de ser, con iguales derechos, libertades y oportunidades, dentro del marco de los derechos humanos. La población lésbico-gay-bisexual-transgénero (LGBT) suele aprovechar jornadas del orgullo gay para reivindicar la visibilidad de la diversidad sexual.

las

El día 28 de junio se celebra, desde hace varios años, el Día Mundial de la Diversidad Sexual.1

Historia de la Homosexualidad en Chile 1

http://es.wikipedia.org/wiki/Diversidad_sexual

1


La homosexualidad en Chile ha sido históricamente un tema tabú dentro de la sociedad de ese país,1 caracterizada de manera general como conservadora incluso en comparación con otros países latinoamericanos. Durante gran parte de la historia chilena, la homosexualidad se mantuvo oculta al estar legalmente prohibida, pero sin procedimientos específicos destinados a su represión. La principal excepción fue la persecución de homosexuales durante el primer gobierno de Carlos Ibáñez del Campo y la promulgación de la «Ley de Estados Antisociales» de 1954 que afectaba específicamente a vagabundos, mendigos, locos y homosexuales. Desde el inicio de la Transición a la democracia en 1990, la sociedad chilena ha comenzado a ser más abierta con respecto a esta orientación sexual: la mayor parte de las disposiciones que penalizaban la sodomía fueron derogadas en 1998, y en 2003 fue presentado en el Congreso Nacional un proyecto de ley para establecer un pacto de unión civil entre personas del mismo sexo. 6 Por otro lado, el 3 de agosto de 2010, ingresó a primer trámite constitucional un proyecto de ley destinado a legalizar el matrimonio homosexual. A pesar de la relativa apertura que ha vivido la sociedad chilena, diversas investigaciones académicas han demostrado que persisten actitudes negativas hacia la homosexualidad, sin que existan diferencias significativas por género, especialmente al evaluar acciones implícitas (prejuicios) por sobre las explícitas. Diversos casos de homofobia han sido denunciados ante diferentes instituciones y organismos públicos, especialmente las Fuerzas Armadas de Chile, donde no existe prohibición oficial de ingreso para los homosexuales, aunque podrían ser expulsadas las personas que «vulneran los valores y la moralidad» de las Fuerzas Armadas, la Iglesia Católica y la Iglesia Evangélica.

Historia Culturas precolombinas y época colonial

Catalina de Erauso se travestía como hombre para luchar en la Guerra de Arauco, siendo conocida como «la monja alférez».

1


Durante la época precolombina, la homosexualidad era un concepto considerado de diversas maneras por los distintos pueblos indígenas que habitaban el territorio. Para los mapuches, la sexualidad era igualitaria entre hombres y mujeres, por lo que un hombre afeminado no perdía ningún privilegio, poder o estatus, simplemente porque ser hombre no era distinto de ser mujer. Los machis antiguamente eran en su mayoría hombres, adornados y vestidos con elementos de características femeninas, puesto que el poder espiritual estaba asociado a dicho género. Según algunos investigadores, los machis weye, como eran denominados en mapudungun,16 practicaban la pederastia de forma pasiva, siendo acompañados por jóvenes que actuaban como si fueran sus maridos. 17 En tanto, otros consideran que la idea de que los machis eran homosexuales o pederastas surgió cuando los conquistadores españoles llegaron a Chile e intentaron comprender las actitudes de los machis desde su perspectiva completamente diferente a la mapuche. El Imperio inca, que dominó la mitad norte de Chile, tenía a la homosexualidad asociada a conceptos de carácter religioso y sagrado, siendo practicada normalmente incluso, las relaciones lésbicas eran bien vistas; sin embargo, otras fuentes señalan castigos en contra de los homosexuales. Con la Conquista de Chile por parte del Imperio español desde 1541 y la instauración del régimen colonial, la homosexualidad quedó prohibida y sancionada al igual que en la metrópolis, siguiendo los preceptos de la Iglesia Católica. A pesar de ello, no era la Inquisición la encargada de sus castigos, sino que los tribunales reales y el obispado. En 1612, tras sus expediciones durante la Guerra de Arauco, el gobernador Juan de la Jaraquemada debió regresar al fuerte de Angol para juzgar y condenar a la hoguera a seis soldados acusados de sodomía y traición. El influjo de la moral cristiana afectó también a las culturas indígenas: los machis fueron reemplazados en su mayoría por mujeres, e incluso Claudio Gay describiría siglos más tarde que los «indios de Chile», pese a su belicosidad, sólo practicaban la pena de muerte para los culpables de «sodomía y hechicería». Dentro de la época colonial destaca la historia de Catalina de Erauso, una joven española que se travestía para luchar en la Guerra de Arauco. Tras haber sido expulsada de un convento en San Sebastián, Catalina se embarcó al Nuevo Mundo como hombre para luchar contra las huestes mapuches en 1619. Por su valentía, fue condecorada con el grado de alférez, sin que nadie dudara de su sexualidad masculina. En 1623 confesó su verdadero género y, al comprobarse que era virgen, se la envió a España, siendo entrevistada por el rey Felipe IV de España y el papa Urbano VIII, quienes le permitieron ser tratada como hombre.

1


Siglo XIX

ART. 365. El procesado por el delito de sodomía sufrirá la pena de presidio menor en su grado medio.- Código Penal. Pese a alcanzar su independencia a principios del siglo XIX, Chile mantuvo prácticamente invariable su rechazo hacia la homosexualidad. Sin embargo, la concepción existente de la homosexualidad cambió debido a las ideas que darían cuerpo a la nueva nación. Como forma de marcar una diferencia con el pasado colonial, el país recién constituido comenzó un proceso de modernización ideológica, pasando de una visión de carácter eminentemente religiosa a una de carácter científica. Así, la homosexualidad que antes era un pecado, comenzó a ser considerada una enfermedad. A esta visión se suma la idealización de los roles de hombres y mujeres en la sociedad, donde la virilidad se constituía como una virtud masculina que atravesaba y unificaba a las diversas clases sociales, mientras las conductas homosexuales o afeminadas atentaban contra dicho principio. Las conductas homosexuales fueron tipificadas como crimen bajo el término inespecífico de «sodomía», nunca definida en el texto legal pero entendida por los penalistas, en general, como penetración anal, sin distinguir entre violación, pedofilia y relaciones consentidas. Esta tipificación fue incluida a través del artículo 365 del Código Penal, vigente desde 1875, que contemplaba una pena de presidio menor en su grado medio, es decir, un rango entre los 541 días y los 3 años de prisión. Durante el siglo XIX, las causas criminales por sodomía aumentaron con respecto a períodos anteriores y se concentraron principalmente durante el último tercio de dicha centuria. En los juicios incoados por sodomía se realizaban incluso exámenes médicos del ano y el recto de los imputados para poder determinar la veracidad de las acusaciones de sodomía existentes en su contra. La comunidad médica chilena consideraba la homosexualidad como una «aberración» y estaba al tanto de los estudios

1


realizados a nivel internacional sobre el tema, aunque no le prestó gran importancia y lo relacionó principalmente con la masturbación. Como parte de la lucha anticlerical que se puso de manifiesto en el país desde mediados del siglo XIX, muchos críticos de la Iglesia Católica en Chile, señalaron a ésta como un foco de homosexualidad a través de sus seminarios e internados, los cuales también atentaban contra la imagen de virilidad del hombre chileno a causa del encierro y el celibato. Existieron diversos pasquines en el país que hablaban, entre otras cosas, del desarrollo de la homosexualidad al interior de las congregaciones religiosas, entre las que destacan, por ejemplo, algunas citas de El padre Padilla. Las verdaderas causas del incremento del mariconismo entre nosotros son las siguientes: la confesión i los internados, i entre estos, mui principalmente los seminarios, que son semilleros de maricones. Entiéndase que al hablar de confesión, no me refiero a la que hacen las mujeres, porque de ella resultan huachos, i nó maricas. Pero de los internados de monjas, cleriguitos i seglares, salen la mayor parte de los fabricantes de roscas y tortillas. I ello se explica. Entre cien muchachas, entre las cuales no hai un muchacho ni para remedio, las pobrecillas se dicen: «Con lo que hai nos vamos»; i, a falta de carne, le atracan al pescado. Acabad con todos los internados i acabareis con el mariconismo, I tendreis una nación de hombres mui hombres… Juan Rafael Allende, «El mariconismo en Chile». El padre Padilla, Santiago de Chile, 13 de marzo de 1886 De igual forma que respecto de la Iglesia Católica, las acusaciones de homosexualidad recayeron sobre diversos grupos, como por ejemplo la burguesía, por parte de grupos de ideología marxista. En otras ocasiones, las acusaciones de sodomía eran utilizadas como pretexto y catalizador para discusiones políticas de diversa índole. Entre 1904 y 1905 estalló una acusación de violación de un menor de 11 años por parte de un sacerdote en un exclusivo colegio perteneciente a una congregación católica, lo que pondría en la discusión pública la legitimación de la educación laica y el fin del financiamiento estatal a los colegios religiosos. El sacerdote, en medio del revuelo público, fue condenado a 54 años de presidio, una pena bastante mayor a la que tenían otras situaciones de similares características pero de menor impacto público, con el fin de ser una condena ejemplificadora.

1


La poetisa Gabriela Mistral, cuyo lesbianismo fue confirmado en 2009 al desclasificarse parte de su correo personal, generó múltiples debates respecto a su sexualidad. La caleta de Horcón, sin embargo, se convirtió en una imagen emblemática de dichas situaciones, transformándose durante gran parte del siglo XX en un lugar frecuente de encuentro sexual entre homosexuales y pescadores, quienes practicaban usualmente el rol activo. Horcón era una de las localidades más pobres de los alrededores de Valparaíso, y a ella llegó a instalar su residencia veraniega el acaudalado empresario Federico Claude, heredero de Federico Schwagery sus compañías de carbón. Junto a Claude arribaron varios de sus amigos, quienes habitualmente tenían sexo con los pescadores a cambio de beneficios, como alimentos o variados enseres, ejerciendo una suerte de prostitución implícita y que las mujeres de la caleta debieron soportar para poder subsistir. La llegada del hippismo durante los años 1960, las mejoras en la calidad de vida de los habitantes de la localidad y el aumento de las libertades para homosexuales en el país, produjo un declive en las actividades homosexuales en Horcón, lo que ha llegado a convertirse actualmente en un tabú para dicha caleta. En los círculos artísticos y literarios chilenos, radicados principalmente en Santiago, la homosexualidad era vivida libremente e incluso diversos homosexuales eran sumamente influyentes. Varios autores heterosexuales, como Alejandro Jodorowsky y Enrique Lafourcade, que dedicó importantes roles a la homosexualidad dentro de sus primeras obras, como en Pena de muerte (1952) y Para subir al cielo (1959), compartieron con homosexuales que impulsaron sus carreras.30 La literatura de mediados del siglo XX también comenzó a desarrollar profusamente historias de temática homosexual, las que se iniciaron con Pasión y muerte del Cura Deusto, publicada en 1924 por Augusto D'Halmar, quien recibiría el primer Premio Nacional de Literatura en 1942, y que narraba el trágico amor de un sacerdote por otro hombre. Aunque la novela fue publicada inicialmente en España, es considerada como la primera que habla explícitamente de la relación entre personas del mismo sexo en Latinoamérica. Asimismo, en La chica del Crillón (1935) de Joaquín Edwards Bello apareció un personaje lésbico, tema que fue pocas veces mencionado. La relativa apertura del tema en los círculos aristocráticos, intelectuales y artísticos, influida por los sucesos en Europa, permitió la publicación de algunas obras extranjeras que también trataron la homosexualidad. Pese a esta relativa apertura, el rechazo fuera de estos círculos era generalizado, por lo que muchos autores de importancia ocultaron su homosexualidad ante el gran público. Este fue el caso de José Donoso y Gabriela Mistral, dos de los más grandes escritores de la literatura en el país. Solamente tras la muerte de ambos y la publicación de su obra epistolar personal a comienzos del siglo XXI, se pudo comprobar la compleja homosexualidad de ambos, lo que había sido largamente un tema tabú. Tanto Donoso como Mistral reflejaron en sus cartas el dolor de no

1


poder vivir sus relaciones personales, que en el caso de la Premio Nobel de Literatura se reforzaba asociando su lesbianismo a su carácter feminista; Donoso, en tanto, abordó el tema en diversas publicaciones catalogadas por algunos como un enmascaramiento de sus tendencias sexuales. Una tarde estaba yo en casa de un amigo que siempre sospeché de ser homosexual, sin haberlo confirmado. Llegó entonces el ex marido de una prima mía, un muchacho muy buenmozo, y pude advertir que había algo entre ellos, algo que era amor. Me conmoví hasta los huesos, me dio una envidia, una desesperación, unas ganas de tener exactamente lo que esos dos tenían —y, sin embargo, un deseo vehemente de no ser como ellos... Es esa envidia lo que está en la base de todos mis problemas, gorda. ¿De dónde viene, por qué es, qué significa? ¿Hasta dónde puede llegar a destruir nuestra vida, esa envidia mía por una situación homosexual? [...] La tentación es inmensa, terrible, pero resulta que eso (asumir una vida homosexual) me produciría tanto o más dolor que el no hacerlo. Mi neurosis es debida, ahora, a esa sensación de estar viviendo sobre arena movediza. Carta de José Donoso a su esposa María Ester Serrano, 30 de agosto de 1960. Como contrapartida, María Luisa Bombal en El árbol plasmó sus sentimientos sobre su matrimonio con el pintor homosexual argentino Jorge Larco, que carecía de amor y vida sexual. Represión estatal

El puerto de Pisagua, en el norte del país, fue utilizado por Carlos Ibáñez del Campo y sus sucesores como campo de concentración de homosexuales. Al contrario de la apertura vivida en las comunidades aristócratas y artísticas chilenas, el resto del país manifestaba fuerte rechazo hacia la homosexualidad. Si bien la sodomía ya era penalizada en el Código Penal, la llegada de Carlos Ibáñez del Campo al poder en 1927 profundizó las políticas de persecución contra los homosexuales.

1


La dictadura de Ibáñez se caracterizó por una fuerte represión a sus opositores, muchos de los cuales fueron asesinados por grupos paramilitares. Si bien no existen pruebas de que efectivamente se hubiesen realizado, dentro de las prácticas con que el gobierno de Ibáñez del Campo atemorizaba a los detenidos estaban las de «fondeamiento», que consistía en lanzar a los opositores políticos desde barcos en alta mar con un peso atado en sus piernas, de forma tal que se hundieran rápidamente. Ibáñez del Campo, quien era profundamente homofóbico según algunos, debido a que su hijo Carlos era homosexual, ejecutó una serie de redadas y detenciones contra homosexuales. En muchas oportunidades, aunque nunca se ha comprobado, se ha mencionado que el gobierno de Ibáñez realizó razzias de detención de varios homosexuales en Santiago, los que habrían sido enviados posteriormente a barcos en Valparaíso para ser ejecutados mediante fondeo. Lo que sí es efectivo es que varios de los detenidos por sodomía fueron enviados al puerto de Pisagua, en el norte del país, donde se estableció una especie de campo de concentración para homosexuales, lo cual no sólo fue realizado por Ibáñez del Campo, sino que también por sus sucesores, existiendo certeza de estas políticas hasta 1941, durante el gobierno de Pedro Aguirre Cerda. Pisagua, una localidad rodeada por altos cerros y el océano, sufría en esa época un masivo éxodo de sus habitantes, por lo que se convirtió en un lugar perfecto para la encarcelación de diversos represaliados, práctica que sería posteriormente continuada por Gabriel González Videla y Augusto Pinochet contra sus opositores políticos. En 1952, cuando Ibáñez del Campo regresó al poder, esta vez en elecciones democráticas abiertas, como presidente, continuó con sus políticas represivas. Durante su gobierno fue promulgada la Ley 11625 sobre Estados Antisociales y Medidas de Seguridad (1954), propuesta inicialmente durante el gobierno de su antecesor González Videla, ley que establecía diversas medidas de seguridad (como internaciones curativas, multas y presidio) contra grupos de «peligrosidad social», incluyendo a vagos, toxicómanos y homosexuales, entre otros. Esta ley requería de la dictación de un reglamento que facilitaría su aplicación, pero que nunca fue dictado, por lo que no pudo ser aplicada, hasta que finalmente fue derogada en 1994. Sin embargo, dicha ley habría tenido aparentemente una aplicación marginal, quedando registro de algunos homosexuales trasladados a localidades como Chanco y Parral. Quedan sometidos a las disposiciones del presente Título y sujetos a las sanciones que como medidas de seguridad establece: [...] 5º. Los que por cualquier medio induzcan, favorezcan, faciliten o exploten las prácticas homosexuales, sin perjuicio de la responsabilidad a que haya lugar, de acuerdo con el artículo 365, 366, 367, y 373 del Código Penal. Ley 11625 de Estados Antisociales, 4 de octubre de 1954.

1


El presidente Jorge Alessandri fue víctima de ataques homofóbicos por parte de algunos medios de comunicación opositores. La antigua libertad vivida en los círculos artísticos y en la aristocracia, junto a la predominancia homosexual en la cultura chilena, que existió hasta los años 1950 prácticamente desapareció como efecto de las persecuciones del gobierno de Ibáñez. Un ejemplo de ello fue el actor Daniel Emilfork, que se radicó en Francia. Muchos prefirieron emigrar a Europa y los Estados Unidos en busca de mayor libertad. En los gobiernos posteriores, aunque la represión por parte del Estado disminuyó considerablemente, no fue así en la de la sociedad. Un ejemplo de ello fue el trato dado por los medios de comunicación a los homosexuales o cómo utilizaban la homosexualidad como una forma de desprestigio. 45 El caso más claro fue el vivido por el presidente de Chile entre 1958 y 1964, Jorge Alessandri. Alessandri fue el primer presidente soltero en la historia de Chile, lo cual generó una serie de rumores en un país tan conservador como Chile sobre su sexualidad; el mito de su homosexualidad fue utilizado por la satírica revista Topaze y por el periódico Clarín, quienes denominaban al derechista Alessandri como «La Señora». Quizás el emblema más importante de la homofobia mediática fue Clarín, de corte popular, sensacionalista y de izquierda, que continuamente publicaba notas sobre homosexuales de forma denigrante, titulando usualmente con notas de crónica roja cometidas por «colipatos», «locas» o «yeguas», como usualmente denominaba a los gays. Esta homofobia realizada por parte de la prensa izquierdista se puede considerar como efecto de la idealización del prototipo de hombre durante los años de la Unidad Popular, correspondiente al obrero esforzado. Así, la izquierda levantaba a la virilidad como ideal de la revolución liderada por Salvador Allende, mientras la derecha aprovechaba la imagen de la femeneidad, visible en las manifestaciones de cacerolazos; la homosexualidad, por tanto, quedaba contraria a ambas concepciones, especialmente a la de la izquierda política. El 22 de abril de 1973 ocurrió en la Plaza de Armas de Santiago la primera manifestación de homosexuales en Chile. Cerca de unos veinticinco 1


homosexuales y travestis que usualmente recorrían en las noches las calles Huérfanos y Ahumada en el centro de Santiago se reunieron para protestar por los abusos de Carabineros, que los apresaban continuamente por «faltas a la moral y las buenas costumbres», los golpeaban y rapaban la cabeza. Pese a esta represión, la manifestación se realizó con normalidad; sin embargo, los medios de comunicación se encargarían de los ataques a través de sus crónicas. Incluso, el intendente metropolitano dijo que utilizaría «de la fuerza pública y de todos los resortes que [le] da el mandato constitucional» con tal de impedir una nueva manifestación programada esta vez en el Barrio Alto de la capital. Las yeguas sueltas, locas perdidas, ansiosas de publicidad, lanzadas de frentón, se reunieron para exigir que las autoridades les den cancha, tiro y lado para sus desviaciones. Pese a que la reunión había sido bastante publicitada, la policía no se hizo presente. Entre otras cosas, los homosexuales quieren que se legisle para que puedan casarse y hacer las mil y una sin persecución policial. La que se armaría. Con razón un viejo propuso rociarlos con parafina y tirarles un fósforo encendido. «Ostentación de sus desviaciones sexuales hicieron los maracos en la Plaza de armas», diario Clarín, 24 de abril de 1973. Dictadura Militar El 11 de septiembre de 1973, un golpe de estado realizado por las Fuerzas Armadas y de Orden derrocó al gobierno de Salvador Allende, iniciando una dictadura militar al mando de Augusto Pinochet y que se extendería hasta 1990. El Régimen Militar estableció una fuerte represión en toda la sociedad chilena por cerca de diecisiete años, y la comunidad homosexual y transexual no estuvo exento de ello. El establecimiento del toque de queda en el país afectó directamente a la vida bohemia donde se expresaba con más fuerza la comunidad homosexual, mientras que las fuerzas militares y policiales realizaron continuas redadas a locales, con mucha violencia especialmente hacia los transexuales, muchos de los cuales debían esconderse en muebles para no ser atacados. Las persecuciones particularmente hacia homosexuales generaron una fuerte estela de desconfianza y miedo entre las personas. En muchos casos, la violencia se manifestó en tratos denigrantes, detenciones, torturas y asesinatos por el solo hecho de ser homosexual. Los organismos represivos como la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) (f. 1974) y la Central Nacional de Informaciones (CNI) (f. 1977) investigaron en muchas ocasiones a homosexuales. Un caso paradigmático es el acápite especial sobre «homosexualismo» en la investigación realizada entre 1976 y 1978 a Jaime Guzmán, uno de los principales ideólogos del pinochetismo y de la constitución de 1980 y fundador del partido conservador Unión Demócrata Independiente. El informe, que intentaba vigilar a uno de los principales adversarios del director de la DINA Manuel Contrerasdentro del gobierno, establecía un perfil del abogado y en él se especificaba la cercanía de Guzmán con personas reconocidas por su

1


homosexualidad, y aunque no mencionaba literalmente que éste lo fuera, muestra el nivel de intolerancia que existía en las altas esferas del gobierno hacia diversas orientaciones sexuales. Pese a la violenta represión, en esta época comenzaron a crearse las primeras organizaciones para comunidades homosexuales aunque de manera ilegal y oculta. La primera, llamada «Grupo Integración», fue creada en 1977 y realizaba diversos encuentros en viviendas privadas o en un local llamado El delfín, pero finalmente se disolvió rápidamente. El año 1984 vio el nacimiento deAyuquelén (pretendiendo significar «la alegría de ser» en mapudungun), el primer grupo lésbico nacional. Aunque su nacimiento se originó luego de la visita de algunas feministas chilenas a la segunda Reunión de Feministas de América Latina y el Caribe realizada en Perú el año anterior, el punto de inflexión fue el asesinato de Mónica Briones ese año. Briones falleció luego que un ex policía celoso de su novia la golpeó hasta la muerte en las cercanías de Plaza Italia ante numerosos testigos, sin que nadie se atreviese a intervenir, mientras gritaba «¡Maldita lesbiana!». La familia de Briones no denunció el hecho y prefirió ocultarlo, argumentando que su hija falleció en un accidente de tránsito. Ayuquelén estuvo desde sus inicios ligada al movimiento feminista, aunque sus relaciones fueron difíciles, pues temían una identificación conjunta de ambos movimientos. En esa época también entraron en contacto con grupos internacionales como el ILIS y el ILGA. En Concepción, en tanto, surgió el Colectivo SER hacia fines de la década de los años 1980 y del cual nació también Lesbianas en Acción. El secretismo en el que se organizaban grupos homosexuales contrastó con la apertura que llegó de la mano del libre mercado instaurado por los Chicago Boys y la disminución en la represión al ocaso de la dictadura. Así, desde mediados de los años 1980 comenzaron a proliferar diversas discotecas y bares gays. Aunque se mantenían las redadas y los locales mantenían oculta su orientación al público homosexual, discotecas como Fausto y Quazar tenían una gran convocatoria en Santiago. Sin embargo, esta condición de gueto tolerado se vería rápidamente puesto en jaque. La aparición del sida durante esos años generó aún una mayor discriminación dentro de la sociedad, que catalogó a la población homosexual como la causante de este síndrome. La primera víctima registrada en el país de la en ese entonces denominada «peste rosa» fue en agosto de 1984, al año siguiente se totalizaron 10 casos y hacia finales de la década llegaron a 79. El temor al contagio de esta enfermedad de la que poco se conocía provocó un aumento en las redadas, generando detenciones masivas en los locales que habían abierto sus puertas algunos meses antes. En agosto de 1985, el artista plástico Ernesto Muñoz dio una entrevista a la revista Apsi intentando desmitificar la enfermedad y de paso declarando abiertamente su homosexualidad, en un hecho inédito para el país. El cantante Eduardo Valenzuela, que representó al país en la OTI 1987 y era una de las voces más promisorias del ambiente chileno, vio su carrera destruida luego de que se diera a conocer que padecía de sida. La única acción pública por parte de homosexuales fue a través del colectivo cultural Las Yeguas del Apocalipsis, formado por los artistas Francisco

1


Casas y Pedro Lemebel. El grupo, cuyo nombre hacía mofa de los conceptos asociados a la homosexualidad y el sida, se caracterizó por presentaciones espontáneas basadas en el travestismo, generando gran polémica en el contexto de la época. Casas y Lemebel, abiertamente opositores a la dictadura, participaron además en una serie de actos contrarios a Pinochet en vísperas del plebiscito nacional de 1988. Las fuertes e intempestivas acciones de Las Yeguas contaron con un fuerte rechazo, incluso de los grupos opositores que ellos apoyaban. Durante la proclamación de Patricio Aylwin como candidato de laConcertación para la elección presidencial de 1989 que ponía fin a la dictadura, Lemebel y Casas colgaron un lienzo que decía «Homosexuales por el cambio». Los dirigentes democristianosexpulsaron a ambos del acto en el teatro Cariola y prohibieron la difusión del hecho en los medios de prensa. Lucha por la legalización «No veo en qué pueden aportar los gays y lesbianas en la vida política de Chile. Creo que no tienen nada que ver con la actividad política. Para mí, es una enfermedad que tiene que ser tratada». —Jaime Ravinet, alcalde deSantiago (1990-2000) El fin del Régimen Militar en 1990 y el inicio de la Transición chilena a la democracia generaron una oportunidad para los colectivos LGBT para la manifestación y la reivindicación de sus derechos. En 1991, en la ciudad sureña de Coronel se realizó el primer Congreso Homosexual Chileno, que contó con la participación de diversas organizaciones nacidas durante la dictadura como Ayuquelén. En dicho congreso participaron representantes de Santiago que, el 28 de junio de ese año, darían vida al Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (MOVILH), que se convertiría posteriormente en una de las principales agrupaciones de activismo LGBT. En 1992, el gobierno chileno decidió realizar las primeras campañas de prevención del sida, pese al rechazo de la jerarquía de la Iglesia Católica en Chile. Esto fue aprovechado por diversos colectivos para poner en el tapete el tema de la homosexualidad en el país, participando en entrevistas en periódicos y, por primera vez en televisión, durante el programa Unas y otras de Pamela Jiles y Delia Vergara en Televisión Nacional de Chile. Ese mismo año, por primera vez se trató la muerte de homosexuales durante la dictadura: en una marcha en conmemoración de la publicación del Informe Rettig sobre las violaciones a los derechos humanos entre 1973 y 1990, diez homosexuales enmascarados y de luto portaron un lienzo con el mensaje «Por nuestros hermanos caídos Movimiento de Liberación Homosexual» mientras marchaban, recibiendo muestras tanto de apoyo como de rechazo por otros manifestantes. Un año después, en la marcha organizada por la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, más de 300 homosexuales y travestis participaron por primera vez a cara descubierta, logrando gran repercusión mediática.

1


«Creo en la libertad, pero no creo en la libertad de algunas desviaciones patológicas de la sexualidad normal. Yo me preocupo de la familia, la mujer, los hijos y que no se propague el sida». —Dip. María Angélica Cristi, durante debate de despenalización de la sodomía. Pese a estos signos de apertura, no cambiaron los prejuicios contra la homosexualidad dentro de la población chilena. El ejemplo más claro y recordado de ello fue el incendio que afectó a la discoteca Divine en Valparaíso, el 4 de septiembre de 1993, y en el cual las actitudes homofóbicas de la población se manifestaron tanto por parte de las víctimas como de las instituciones destinadas a proteger a éstas. Aunque se especuló de un posible atentado, la justicia chilena cerró el caso sin culpables y sólo en 2008 logró ser reabierto. Algunos estudios de opinión realizados hacia fines de la década demostraban una fuerte violencia verbal y física contra los homosexuales por parte de la ciudadanía (especialmente desde y hacia hombres), mientras que la prensa, si bien ya no realizaba descalificativos directos como antaño, mantenía discursos enjuiciantes y condenatorios a través de la ironía y otras formas implícitas. Un estudio de opinión pública determinó que 43,6% de la población adulta de la Región Metropolitana estaba de acuerdo con la prohibición de la homosexualidad por antinatural y un 74% aceptaba «poco» o «en absoluto» la homosexualidad. En este contexto, la principal lucha de las organizaciones de apoyo a las minorías sexuales fueron la despenalización de la sodomía a través de las modificaciones al Artículo 365.° del código penal chileno. El proyecto fue presentado por el gobierno con el apoyo de la coalición gobernante, la Concertación de Partidos por la Democracia, en agosto de 1993 en la Cámara de Diputados de Chile. Sin embargo, el proyecto generó un fuerte y largo debate, incluso dentro del oficialismo. En el debate se planteó desde la despenalización a la retipificación de la sodomía, la edad del sujeto pasivo y la posibilidad de contemplar a la mujer como el sujeto activo del delito, entre otras materias. Finalmente, se llegó a un acuerdo referente a restringir la sodomía como delito únicamente cuando el sujeto pasivo era un varón menor de 18 años de edad. Si bien la reforma legal promulgada en junio de 1999 legalizó definitivamente la homosexualidad en Chile, el mantenimiento en caso de menores de edad ha sido criticada hasta la fecha como discriminatorio,57 pues para relaciones heterosexuales la edad de consentimiento sexual era de 12 años en ese momento (aumentada posteriormente a 14 años). Apertura en el siglo XXI Con el advenimiento del siglo XXI, la aceptación de la homosexualidad comenzó a aumentar rápidamente en la población chilena y las muestras públicas de homofobia comenzaron a declinar. La influencia de la televisión fue de gran importancia. Si bien un comienzo, éstos se concentraron con la salida del armario 1


de personajes relacionados con el mundo artístico, pronto comenzaron a nacer programas que mostraban la realidad de personas homosexuales. El hito lo marcó la telenovela Machos, lanzada en 2003 por Canal 13 y que fue la primera en contar con un rol protagónico de un homosexual, dejando de lado la caricaturización tradicional de personajes gays en las telenovelas chilenas. Pese a que Machos no mostró explícitamente la vida homosexual del personaje interpretado por Felipe Braun, permitió la aparición de otros personajes sexualmente activos como en Los Treinta (2005), telenovela nocturna donde se mostró el primer beso entre dos hombres en la televisión chilena, Cómplices (2006), donde aparece la primera pareja homosexual que tiene un rol de relevancia en una teleserie chilena, El señor de La Querencia (2008), donde se muestra por primera vez en la televisión chilena a dos mujeres teniendo relaciones sexuales en horario nocturno, o ¿Dónde está Elisa? (2009), telenovela nocturna donde por primera vez se mostró a dos hombres en la cama. Los exitosos Pells (2009) fue la primera telenovela chilena en mostrar un beso entre dos hombres en horario apto para menores. La sociedad chilena ha aumentado su tolerancia, aunque las expresiones abiertas de homosexualidad aún son pocas. De acuerdo a un estudio realizado en 2007, un 64% de los chilenos opinaba que la homosexualidad debía ser aceptada, contra un 31% de rechazo, cifras similares a la de países como Brasil, México e Italia, superior a Perú, Venezuela, Polonia y Estados Unidos, pero inferior a Argentina y gran parte de Europa Occidental. La tendencia además aumenta en los jóvenes: un 76% de las personas entre 18 y 25 años está en favor de la aceptación de las conductas homosexuales, contra un 56% de los mayores de 40 años.

Aunque tímidamente iniciadas durante los años 1990, en la década siguiente las marchas del orgullo gay y otras manifestaciones se han ampliado y desarrollado en libertad, especialmente en el centro de Santiago (como en el Palacio de La Moneda). En Santiago se organiza anualmente la marcha del orgullo gay, que contó con cerca de 40.000 asistentes en el Paseo Bulnes durante su edición de2010, lo cual ocurre también en otras ciudades del país pero a mucha menor escala. De igual forma, el ambiente gay en Chile ha aumentado considerablemente durante los años 2000, concentrándose principalmente en Santiago de Chile, en el Gran Concepción y en el Gran Valparaíso en menor grado, pero notoriamente más bajo que en ciudades de países cercanos, como Buenos Aires o Río de Janeiro. Las discotecas santiaguinas se concentran en el sector del Barrio Bellavista y el Barrio Lastarria. Este último también ha sido denominado en algunas ocasiones como una especie de barrio gay santiaguino, debido a la alta presencia de comercio

1


destinado a clientes homosexuales que habitan en los departamentos de las cercanías. Pese a esta apertura, aún existen altos grados de homofobia, por parte de diversas instituciones chilenas. La Iglesia Católica en Chile y algunas comunidades evangélicas han manifestado su rechazo a la apertura hacia comunidades homosexuales, mientras el MOVILH las ha calificado dentro de las instituciones chilenas con mayor grado de homofobia junto a la Corte Suprema. Además, se han registrado diversas expulsiones de profesores y suspensiones de alumnos debido a su condición sexual, tanto en colegios públicos como privados. Diversos casos de homofobia han aparecido en el país durante los últimos años, siendo los más conocidos el caso de los jueces Karen Atala y Daniel Calvo. Atala perdió la custodia de sus hijos en 2003 por convivir con su pareja lésbica y el caso actualmente está en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos debido a la discriminación manifestada por su orientación sexual. En el caso de Calvo, éste fue alejado de su investigación en el Caso Spiniak (sobre prostitución infantil) tras ser captado por una cámara escondida de Chilevisión ingresando a un sauna gay, y suspendido por 4 meses de su cargo de ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, finalmente fue trasladado a la 4.ª Fiscalía Judicial del Corte de Apelaciones de Santiago, es decir, dejó su puesto de ministro de Corte y asumió funciones auxiliares en el mismo tribunal. Derechos en Chile de homosexuales y transgéneros

Campaña de apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo en Chile convocando a una marcha el 25 de junio de 2011. Las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero (LGBT) en Chile pueden enfrentar desafíos no experimentados por personas no LGBT. La actividad homosexual, tanto femenina como masculina, es legal en Chile, pero las parejas del mismo sexo y las familias encabezadas por parejas homosexuales no tienen las mismas protecciones legales disponibles para los matrimonios heterosexuales. Si bien la homosexualidad fue legalizada en 1998, varios fallos judiciales en la última década demostraron una política discriminatoria. En Chile, la actual ley 1


contra la sodomía establece que la edad de consentimiento para los homosexuales es de 18 años, mientras que para los heterosexuales es de 14 años.69Esta ley fue posteriormente validada por el Tribunal Constitucional quien rechazó una demanda de inaplicabilidad presentada. Identidad y expresión de género El histórico caso llevado por Andrés Rivera, fundador de unas de las pocas ONG dedicadas a luchar por los derechos de los transexuales en Chile, logró cambiar legalmente su nombre en 2007. Reconocimiento de las relaciones del mismo sexo Artículo principal: Reconocimiento de uniones del mismo sexo en Chile En Chile no existe ningún tipo de reconocimiento de parejas homosexuales. En 2006, el Gobierno de Michelle Bachelet propuso el reconocimiento de las parejas homosexuales mediante la unión civil, sin embargo la propuesta no fue concretada. Durante la campaña presidencial para las elecciones de 2009, todos los candidatos se mostraron favorables a impulsar una legislación en favor del reconocimiento de las uniones de hecho, tanto homosexuales como heterosexuales, que beneficiaría a cerca de 2 millones de personas. Recientemente, el Gobierno de Sebastián Piñera se ha comprometido a impulsar definitivamente la unión civil obteniendo el apoyo de gran parte de los partidos políticos chilenos, incluyendo ciertos sectores de los partidos conservadores como Renovación Nacional y la Unión Demócrata Independiente.[cita requerida] Cabe destacar que el gobierno de Sebastián Piñera se ha cerrado totalmente a impulsar el matrimonio homosexual argumentando que «el matrimonio es una unión entre un hombre y una mujer». En 2011, y luego de que el gobierno de Sebastián Piñera decidiera no apoyar el proyecto de Acuerdo de vida en común y propusiera un proyecto mucho más limitado, grupos a favor de los derechos del colectivo LGBT convocaron a la «Marcha por la igualdad». El 25 de junio de 2011, la marcha convocó a 50 mil personas a lo largo de la Avenida Libertador Bernardo O'Higgins para demandar por un proyecto de ley a favor del matrimonio igualitario. El 22 de junio de ese año, el expresidente de la Juventud Renovación Nacional Óscar Rementería asumió públicamente su homosexualidad y pidió a la sociedad política tolerancia y apoyo a la diversidad en Chile, incluida aquella que se encuentra dentro de los mismo partidos de derecha. En julio, en una reunión con asesores gubernamentales, el MOVILH y la Fundación Iguales hicieron comentarios y propuestas al proyecto de Acuerdo de vida en común elaborado por el Gobierno antes de ser enviado al Congreso. En octubre, la Iglesia evangélica Luterana manifestó su apoyo al proyecto de Acuerdo de vida en pareja,73 lo que fue calificado por el MOVILH como «un gesto

1


de reconocimiento inédito de parte de una institución religiosa hacia la diversidad sexual». Protección contra la discriminación No hay leyes contra la discriminación en Chile, sin embargo un proyecto de ley para prohibir la discriminación basada en la orientación sexual se ha debatido desde 1998. Grupos LGBT están trabajando para añadir las palabras «orientación sexual» y «género» a la cláusula de derechos civiles y protección en la Constitución. Según el X Informe anual de derechos humanos de la diversidad sexual, llevado a cabo por el MOVILH, en 2011 hubo un aumento del 34% en las denuncias por homofobia en el país, totalizando 186 casos. Opinión pública Pese a la idea de que Chile es un país fuertemente conservador, la opinión pública ha manifestado un creciente apoyo hacia el reconocimiento de derechos hacia las minorías sexuales. Respecto a la unión civil, la ciudadanía se ha mostrado consistentemente a favor de éstas. En 2004, el 65% de la población estaba de acuerdo con dicha legalización. La ampliación del matrimonio para parejas del mismo sexo aún se mantiene mayoritariamente rechazado por la población, pero el crecimiento ha sido sostenido. Al año 2004, sólo el 24% se mostraba a favor del matrimonio homosexual, pero en 2009 este apoyo creció al 33,2% sumado a un 26,5% de apoyo a la adopción por parte de parejas homosexuales. La encuesta LAPOP 2010 para Chile mostró un apoyo de un 38% de los encuestados. El apoyo es más fuerte entre las mujeres, donde llega al 42%, mientras en los hombres es de un 34%. También existen notorias diferencias comparando por niveles socioeconómicos (53% en clase alta y 33% en clase baja) y por nivel de escolaridad (48% para egresados de educación superior, mientras 26% en los que sólo obtuvieron educación primaria). En Santiago, el apoyo sería superior al promedio nacional, llegando al 41% de apoyo en 2011. El apoyo entre la población más joven es mayor: de acuerdo con el Instituto Nacional de la Juventud, el 56% apoyaría el matrimonio homosexual y el 51,3% la adopción por parte de parejas homosexuales. Este apoyo al matrimonio igualitario es consistentemente más fuerte entre las mujeres (62,5% contra 49% de los hombres) y en los sectores de clase media alta, donde llega al 62%. A nivel general de la población, esta distribución del apoyo es consistente: 42% de las mujeres contra un 34% de los hombres.2 Historia del Primer movimiento “Movilh” en la lucha por los derechos de las 2

http://es.wikipedia.org/wiki/Homosexualidad_en_Chile

1


minorías sexuales En 1991 nació la primera organización de las minorías sexuales con demandas sistematizadas, con un discurso político-cultural reivindicativo coherente y, como lo han demostrado los años de intenso trabajo, con proyecciones.

* Dicho organismo se denominó Movimiento de Liberación Homosexual, Movilh, conformándose principalmente por personas mayores de edad, de diversos estratos socioeconómicos y educacionales. Algunos de sus primeros integrantes habían desarrollado una intensa labor entre 1973 y 1990 para recuperar la democracia en Chile. A falta de una sede propia, los fundadores del Movilh, entre los cuales se cuentan Rolando Jiménez, Marcos Ruiz, Jorge Guzmán, Víctor Albornoz y Juan Cabrera, lanzaron las primeras líneas generales del movimiento LGBT en reuniones sostenidas en la Corporación Chilena de Prevención del Sida y, luego, en el extinto partido Participación Democrática de Izquierda (PDI). En medio de un contexto político, cultural y social de transición democrática y de reestructuración de los movimientos sociales disgregados durante la Dictadura, el Movilh obtuvo una sede propia y definió diversos objetivos que hasta la fecha perduran, cuales fueron: visibilizar la realidad de lesbianas gays, bisexuales, transgéneros y transexuales (LGBT) en los espacios públicos y privados, diseñar acciones jurídicas, legislativas, culturales, sociales y económicas destinadas a erradicar la violación a los derechos humanos de las minorías sexuales, establecer contactos con líderes políticos, sociales y académicos y participar de diversos foros de discusión, entre otros. En la segunda mitad de la década de los 90, nacieron otros grupos LGBT creados por algunos de los fundadores de Movilh, mientras que esa sigla agregó a su nombre la palabra integración, quedando como Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh).

1


Si bien es cierto el Movilh era un movimiento conocido en diversos espacios en la década de los 90, no fue sino a partir del año 2000 cuando la organización comenzó a alcanzar su máxima presencia pública y privada, su mayor influencia y posicionamiento en diversas esferas de la sociedad y la obtención de la casi totalidad de los principales logros que perfilan a la instancia como la institución LGTB más importante del país, situación que se ha mantenido y potenciado a lo largo del tiempo En la actualidad el Movilh mantiene los principios y objetivos centrales que le dieron origen en 1991 y contiene en su currículum los logros más importantes y emblemáticos en beneficio de las minorías sexuales chilenas, situación corroborada en el 2004 por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).3 Movimiento Social en Iquique

En Iquique, existe una Organización que se llama Falange por las Diversidades Sexuales (FADISE CHILE) y que fue fundada en la ciudad de Iquique, el 24 de agosto del 2010 y de acuerdo al estatuto de la organización y la instancia también puede ser denominado como Falange por las diversidades sexuales o Falange por la diversidad sexual. Esta es una organización social sin fines de lucro, en el cual sus integrantes son gays, lesbianas, bisexuales, transexuales, transgéneros e Intersexuales. En el caso de la población transexual, la agrupación apoya y respalda a hombres y mujeres Trans, tanto homosexuales, bisexuales, como heterosexuales. La Falange por las Diversidades Sexuales (FADISE CHILE) fue fundada por personas que viven en diversidad y asumen su homosexualidad sin problemas ante la sociedad. Siendo esta un ítem y requisito de relevancia e importancia al momento de elección de Directiva Oficial de la organización.

Los principios de la Falange La Falange por las Diversidades Sexuales (FADISE CHILE) es una entidad sociopolítica y cultural sin fines de lucro y cada una de las actividades que realiza no deben, en ningún caso, estar destinadas al enriquecimiento o solvencia económica de sus representantes y/o socios de esta. Es un organismo autónomo en términos políticos, económicos y religiosos, pudiendo convivir en su seno, o ser parte de la misma, la más amplia gama de organizaciones, personas, y otras 3

http://www.movilh.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=6&Itemid=2

1


entidades, que compartan sus principios y/o objetivos y se enmarquen en los requisitos de asociación establecidos en el estatuto de la organización. Las organizaciones, personas, y otras entidades afiliadas a la Falange por las Diversidades Sexuales (FADISE CHILE) se deben entre ellas lealtad, respeto, transparencia, honestidad, solidaridad, hermandad y confianza, todo con el fin de contribuir a un mejor desempeño y éxito de los desafíos de la Organización.

Actividades relevantes: La primera marcha por la Diversidad Sexual, se realizó el día Sábado 23 de Octubre del año 2010; Con pocos y nulos recursos económicos, FADISE Chile se puso como desafío inicial desarrollar la primera marcha de la diversidad sexual en Iquique. La campaña partió por Facebook, twitter y correos electrónicos, despertando interés de las minorías sexuales de diversas zonas del país, y siguió con continuos llamados a la colaboración con distintas discotheque y pubs del norte grande; como Discoteque Club Cerebro de Iquique, Discotheque Dancar de Arica, Movimiento MOVILH y Productora Relaxmikonos. Esta Marcha contemplo el recorrido desde Plaza 21 de Mayo (José Joaquín Pérez esquina Patricio Lynch) pasando por las José Joaquín Pérez, Obispo Carlos Labbé, Ernesto Riquelme y Bartolomé Vivar para terminar en la Plaza Carlos Condell con una concentración. A continuación dos Afiches, correspondientes a la promoción y convocatoria de la marcha:

El Gran día, Sábado 23 de Octubre del 2010: Esta Primera Marcha se inicio a las 18:00 horas. Las personas comenzaron a concentrarse en la Plaza 21 de mayo, desde donde cientos partieron para terminar con unos tres mil en la Plaza Carlos Condell. Banderas del arco iris, cánticos, consignas y carteles que apelaban a la igualdad fueron el sello de la histórica marcha que abrió un nuevo camino para las libertades en el norte de Chile y que recibió aplausos instantáneos de los transeúntes. Esta fue encabezada por un camión rojo adornado con globos de todos los colores en representación de la variedad social existente en el país.

1


La actividad convocó a una numerosa cantidad de participantes, quienes portando la bandera del arco-iris, llamaron a terminar con la homofobia y se instó a "educar en la diversidad", hechos que provocaron aplausos en las personas que circulaban al borde de la marcha. "Este es un espacio de expresión para la diversidad sexual, un canal de lucha por los derechos y la no discriminación de los homosexuales, estamos muy contentos porque hubo apoyo de personas de todo Chile, sobre todo del Norte Grande. Esta marcha rompió todas las expectativas que teníamos y ahora podemos decir que no somos minoría. Hoy somos mayoría. Debemos seguir trabajando por nuestros derechos", sostuvo con orgullo el presidente de FADISE, Pablo Imaña, quien desde hace meses venía preparando la marcha, en medio de un fuerte oposición de las iglesias evangélicas.

1


Por su parte, el presidente del Movilh, Rolando Jiménez, añadió que "hoy es un día histórico para las lesbianas, gays, bisexuales y transexuales del norte de Chile. Iquique ha salido del clóset. El esfuerzo y la persevarancia de Fadise ha hecho posible este cambio que ya es parte de nuestra historia".

1


Fadise obtuvo su personalidad jurídica el pasado 24 de agosto y desde que anunció la marcha el presidente de la Unión de Pastores de Iglesias Evangélicas de Iquique (Unipei), Cristián Muñoz, la rechazó por considerarla una "exaltación del orgullo gay" que podría terminar con la demostración de "sexo en la calle".

1


"Ninguna de las fatalidades anunciadas cotidianamente por quienes promueven el odio a la diversidad sexual se cumplió en Iquique. La aceptación de la mayoría de los habitantes de esta hermosa ciudad quedó en evidencia y ahora Iquique es más libre e igualitario. Estamos tremendamente orgullos del trabajo desarrollado por Fadise", puntualizó el Movilh. Una transformación que desde ahora cada lesbiana, gay, bisexual o transexual de Iquique deberá potenciar con compromisos y trabajos concretos contra la discriminación. Para ello ya cuentan con un espacio: Fadise. 4

4

http://fadise.blogspot.com/

1


La Segunda Marcha:

La segunda marcha organizada por la Falange de la Diversidad Sexual (Fadise), se realizo el sábado 15 de Octubre del año 2011 y reunió a lesbianas, gays, bisexuales, transexuales y heterosexuales. El evento terminó con un acto cultural que contó con las presentaciones de Francisca Valenzuela y Arianda Sodi. La Falange por la Diversidad Sexual (Fadise) organizó en Iquique por segundo año consecutivo la marcha por la igualdad de derechos de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, reuniendo a unas cuatro mil personas en su acto de cierre, una convocatoria superior a las expectativas. “Estamos contentos y tranquilos por el apoyo de la ciudadanía, que es transversal. Hemos luchado mucho para que nuestra causa de habrá espacio y se reconozcan nuestros derechos y estamos avanzando. Acá tenemos gente de las organizaciones de las minorías sexuales, pero también heterosexuales, agrupaciones de mujeres, juventudes políticas”, dijo el presidente de Fadise, Pablo Imaña. Respaldada por el municipio iquiqueño, el Gobierno Regional, Gay Fone y el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), la colorida actividad inició el anterior sábado en la Plaza O´Higgins, siguiendo por Vivar, Patricio Lynch, Serrano y Aníbal Pinto, terminando con un masivo acto cultural en el frontis del Teatro Municipal, en la Plaza Prat. Teniendo como animadoras a Isidora Ferrer, Lucianna Boccio y a María Isadora Newman, en el acto cultural contra la discriminación destacó la presentación de la querida cantante Francisca Valenzuela, quien se ha convertido en un ícono a favor de la igualdad social para las minorías sexuales en Chile, así como del transformista estrella de TVN, Arianda Sodi. En la ocasión Imaña y del presidente del Movilh, Rolando Jiménez; demandaron la rápida la aprobación del Proyecto de Ley que Establece Medidas contra la Discriminación y de la igualdad social y legal para todas las parejas, mientras que

1


Valenzuela dio un sólido respaldo a la campaña “El amor es amor” que persigue iguales fines. “Fadise ha logrado convertir a la marcha de la diversidad sexual de Iquique es una de las más masivas y multitudinarias del país, cambiando sin duda el rostro de esta ciudad en lo referente a nuestros derechos, por lo que aplaudimos a la organización y toda la ciudad”, puntualizó Jiménez. 5

Noticias más relevantes en relación a la Diversidad Sexual en nuestra ciudad: Jueves 10 de febrero de 2011

Iquique es la cuarta ciudad con mayor

discriminación

sexual 5

http://www.movilh.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=1210&Itemid=1

1


Iquique se ubicó en el cuarto lugar de las ciudades chilenas con más casos de discriminación sexual... COMENTE ESTA NOTICIA.

Iquique se ubicó en el cuarto lugar de las ciudades chilenas con más casos de discriminación sexual. Esto, porque durante el año pasado se registraron cinco hechos situación inédita puesto que nunca antes Iquique había aparecido respecto, según detalló el Informe Anual de Derechos Humanos Sexuales, documento elaborado por el Movimiento de Integración Homosexual, Movilh.

de ese tipo, con cifras al de Minorías y Liberación

De esta manera, nuestra comuna se lleva el 3,75 de los casos de discriminación por condición sexual, en el contexto de un aumento nacional en el ámbito de un 11 por ciento. Según el informe, que desde el 2002 registra el estado de nuestro país en el tema y en el que sólo estamos bajo las regiones Metropolitana, de Valparaíso y Los Lagos, "la primera marcha por la diversidad sexual despertó la ira de los sectores más homofóbicos y transfóbicos de Iquique, donde la mayoría de las personas apoyó el desfile". tolerancia Pablo Imaña, presidente de la Falange por las Diversidades Sexuales, Fadise, agrupación que organizó en octubre de 2010 la "Primera marcha por la diversidad sexual", explicó que la "gente se está atreviendo a denunciar, y en ese sentido la marcha marcó un hito, puesto que la comunidad supo que estamos dispuestos a defender nuestros derechos", remarcó Imaña. A nivel nacional, el informe señaló que el 11 por ciento nacional correspondió a 138 casos, divididos en un 11 por ciento que afectó en forma exclusiva a lesbianas, el 10 por ciento a gays y el 4 por ciento a transexuales, mientras que el 75 por ciento dañó a la diversidad sexual como conjunto. 6

1


30 de Marzo del 20117

03 de Noviembre del 20118 6

http://www.estrellaiquique.cl/prontus4_nots/site/artic/20110210/pags/20110210001011.html

7

http://www.facebook.com/photo.php?fbid=161633450561803&set=a.161633447228470.36748.100001454484711&type=3&theater

1


10 de Febrero del 2012:

Candidato a Concejal por Iquique convoca a marcha contra la basura Pablo Imaña Herrera, Presidente de la Falanje por la Diversidad Sexual de Chile y actual candidato a concejal por Iquique, organiza una marcha en contra del denominado "Festival de la Basura".

Afiche de la convocatoria del candidato a concejal.

Pablo Imaña Herrera, presidente de la Falanje por la Diversidad Sexual de Chile y actual candidato a concejal por Iquique organiza una marcha en contra del denominado "Festival de la Basura". En entrevista con el candidato y presidente de FADISE, explica que "motivado por el cansancio de la gente en razón de la basura en las calles y por la ineficiencia de las actuales autoridades que tienen que ver con el tema". Agregó que tomó la decisión de organizar la actividad cuyo fin es demostrar a las autoridades competentes en el asunto, que la gente "ya no dá más" con la mugre.

8

http://www.facebook.com/photo.php?fbid=241521049239709&set=a.161633447228470.36748.100001454484711&type=3&theater

1


Extendi贸 la invitaci贸n a participar a partir de las 17 horas en la ex-Aduana, donde los asistentes deber谩n llevar sus bolsas de basura, palas y escobas. 9

9

http://www.elboyaldia.cl/noticia/sociedad/candidato-concejal-por-iquique-convoca-marcha-contra-la-basura

1


diversidad sexual