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"Las pizarras" del Cantón Gonzalo Pizarro Sucumbíos - Atractivos Turísticos

LAS PIZARRAS:

A cinco minutos de la Cabecera Parroquial y entrando por una guardarraya de 200 metros, se llega a una formación geológica llamada Pizarras, debido a que la roca que conforma la playa del Río Aguarico en esta zona es plana, encapas delgadas y uniformes que se ubican una sobre otra, mismas que son lizas, quebradizas y de color oscuro con sedimentos de hierro que forman óxidos de color amarillo. Dentro de este contexto de figuras planas, se destacan las llamadas por los pobladores de la zona “Huevos de los dioses” y se trata de dos rocas incrustadas en los bloques macizos con un diámetro de 50 cm, en ellas se puede identificar fácilmente la presencia de hierro. En los alrededores, el rompimiento de la roca ya sea por acción del ambiente o por interferencia humana se ha formado pisos de


diferente nivel, los que son utilizados como asientos por los visitantes. Hacia el lado derecho se puede observar otra roca de mayor dimensión, en la que se aprecia fácilmente el perfil. Componentes del atractivo Al ingresar hasta el lugar lo que más llama la atención son los bloques macizos de roca, la formación de una poza que se halla junto al río, pero detrás de la “Pizarra” más grande que mide 50 metros de ancho por 30 de largo y posee una pendiente del 50%, desde donde se aprecia con mayor claridad las formas de las capas de roca. No existe presencia de animales como aves o mamíferos por lo intervenido del entorno, tomando en cuenta que al ingresar hasta allí existen gran cantidad de pastizales para el ganado, por lo que en su totalidad, la flora del sector no es original. Actividades ecoturísticas Observación de Paisaje Natación Pic nic Fotografía Tubing (Paseos en boyas a través del río) Facilidades necesarias Guías Senderos interpretativos MANANTIAL:

Un clima cálido y húmedo, paisajes verdes, aves cantando y varios senderos por recorrer. Eso ofrece la parroquia de Lumbaquí, en el


cantón Gonzalo Pizarro, de Sucumbíos. Allí, se destaca un lugar pequeño, pero atractivo que encierra cierta mística que atrae a los visitantes. Es la ‘piedra de los monos’, como la conocen los moradores y se encuentra a no más de 20 minutos de la carretera principal que conduce a Nueva Loja. El acceso es sencillo para los turistas. El primer tramo se recorre en automóvil y luego se hace una caminata de 15 minutos aproximadamente. El camino recibe a los turistas con un pintoresco río, que tiene un puente de madera. Una vez que se cruza al otro lado de este pequeño afluente, se recorre un sendero típico de selva que tiene arbustos y matas de enredaderas. A ambos lados de este camino, la vegetación crece enjuta y húmeda, impidiendo que las personas se desvíen y se pierdan. Al final del trayecto se abre paso, a través de la vegetación, una gran roca. Por una escalera improvisada de madera se sube hasta la parte alta del peñasco que tiene una superficie plana. El lugar está rodeado por vegetación y el sonido de las aves es intenso y atrae a los visitantes. Al bajar la mirada, los turistas se topan con petroglifos (imágenes talladas sobre la piedra) que representan a personas y monos. Los guías del Municipio de Gonzalo Pizarro creen que fueron elaborados por los antiguos indígenas de la zona, quienes se sentaban en este lugar a observar a los primates. Mientras los miraban iban tallando líneas y dibujando lo que veían. Aún no se han hecho estudios que expliquen, de manera certera, quiénes tallaron los petroglifos y cuándo se realizaron. Pero la sensación de asombro y curiosidad que invade a los visitantes es un hecho. Este es un recorrido corto, pero interesante que es recomendable no pasar por alto si usted se dirige hacia Nueva Loja u otros sitios de la Amazonía norte. Otro lugar que se encuentra en la misma carretera que conduce a Nueva Loja se denomina Los Manantiales y está ubicado a unos 15 minutos de La Piedra. Es un sitio de esparcimiento que cuenta con infraestructura para los visitantes. Durante el viaje Para ir hasta Lumbaquí, en Sucumbíos, desde Quito, se viaja en vehículo por la vía a Papallacta. No hay desvíos. Es recomendable ir en carro particular para llegar fácilmente a los sitios que va a visitar. Hay que tener cuidado en la vía, porque está en mal estado, debido a las lluvias y al tránsito de vehículos pesados. El uso del repelente y bloqueador solar es muy necesario. Así se evitan las picaduras de los insectos, que abundan en la zona. Es aconsejable llevar zapatos de caña alta y de buen labrado, porque el terreno es resbaladizo y en el camino pueden aparecer animales venenosos. No se debe tocar a los animales silvestres ni apoyarse a


los árboles, ya que pueden causar afectaciones a la piel y a la salud. La entrada a Los Manantiales cuesta 1 dólar y si los turistas desean acampar el valor se incrementa a USD 3. Lo hacen en un espacio amplio. Para descansar En Los Manantiales se ofrecen piscinas artificiales y toboganes para que los niños jueguen y se diviertan durante el paseo. Los adultos utilizan las parrillas que se encuentran en diferentes puntos del lugar para preparar un almuerzo. En Nueva Loja se ofrecen varios platos típicos, como el maito. También es posible bañarse en el río que rodea Los Manantiales. A las mujeres les gusta hacerlo antes de la cascada porque las paredes del afluente están compuestas de arcilla, pues se la untan sobre la piel. Según los propietarios de este lugar, esta arcilla tiene una función limpiadora y deja la piel sin impurezas y suave. Los hombres prefieren la parte baja del río porque pueden nadar en contra de la corriente para relajar los músculos y llegar hasta la cascada.

CASCADA DE SAN RAFAEL: La Cascada San Rafael es considerada como una de las más grandes de Ecuador, se encuentra rodeada de una espesa vegetación que las convierte en un escenario privilegiado. Para llegar a la cascada debe tomar la carretera Quito - Nueva Loja. Después se camina una media hora desde la carretera a la cascada, y en le camino se puede observar una rica flora y aprovechar un baño en pequeñas cascadas de agua cristalina. La fuerza de la cascada se escucha quince minutos antes de observarla y se manifiesta por un sonido que lentamente toma fuerza. Existe un sendero hacia un mirador propicio, aunque se puede llegar hasta el fondo del barranco y observar de frente y a escasos metros, el impresionante salto del agua. El agua de la cascada es limpia, clara y transparente, nace en las confluencias de los ríos Quijos y el Salado; esta hermosa e impresionante caída de agua tiene 160 metros de alto y 14 metros de ancho. La temperatura aproximada es de 20º C. La ruta de este bello espacio ofrece una espectacular caída de agua que incluye tres saltos menores y un pequeño rápido. A más del recurso escénico, en el sitio es posible observar una gran variedad de aves, con frecuencia al gallito de la peña y ocasionalmente el puerco sahino, chichico, equis, oso de anteojos, venado, cervicabra, monomachin, puma, entre otros. La flora en la Cascada de San Rafael toma características de bosque amazónico, donde se puede encontrar una vegetación primaria y secundaria. Las especies de flora que se pueden observar son sacha motilon, tacuta, aliso, ahuano, guarango de tierra, guarumo,


amarillo, cedro, nogal, canelo, chontaduro, olivo, yagual, entre muchas otras especies. La Cascada San Rafael ofrece a los turistas nacionales y extrageros la posibilidad de realizar actividades como senderismo o escalada o el disfrute de las ricas fauna y flora con la que la naturaleza nos deleita en esta zona. Recuerden que: La Cascada San Rafael es una de las cascadas más impresionantes de la amazonia ecuatoriana. Ubicada en el límite de las provincias de Napo y Sucumbíos, en la ruta hacia Nueva Loja, a 25 km de la ciudad de Tena y a unos 61 km de Baeza. La cascada tiene una caída de más de 150 metros, formada por el descenso de las aguas del río Coca. La Cascada San Rafael esta rodeada por un paisaje colmado de vegetación tropical.


Las pizarras