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FAMILIA

Mamá, Rafael ¿cómo se Nadal hacen los niños?

¿Cómo hablar de la muerte con nuestros hijos?


¡FAMILIA!

Winston Vallenilla, el animador de Aprieta y Gana, se ha convertido en toda una celebridad. Amado por unos y odiado por otros, es mucho lo que se comenta de este joven, que con su peculiar grito de guerra nunca logra pasar desapercibido. María de los Angeles Herrera. Foto: Julio Lozano Modelo, actor, animador, locutor de radio y hasta cantante. Tal parece que no hay un campo que Winston Vallenilla no esté dispuesto a invadir. Con una seguridad arrolladora, que algunos catalogan como un derroche de arrogancia, este joven de treinta años confiesa que la clave de su popularidad siempre ha estado en arriesgarse, en afrontar todos los retos que encuentra en su camino. Con un proyecto dramático en puertas, la animación de un espacio televisivo y hasta la conducción semanal de un sorteo de loterías, Vallenilla enfilará sus baterías para conquistar nuevas esferas. La voz de la experiencia En el presente, Vallenilla parece caminar a paso firme, con un norte definido por su interés de trascender en el tiempo y de ser recordado en un futuro como “el hombre de la familia venezolana”. Atrás quedaron los recuerdos de una infancia marcada por la separación de sus padres y por la estrechez económica que le tocó vivir. Sin embargo, considera que “no hay mejor enseñanza que la experiencia vivida”, puesto que todo lo que le ocurrió moldeó su personalidad y le permitió averiguar quién es realmente y lo que es capaz de hacer. Haber vivido alejado de su madre, fue lo que configuró el infinito apego que tiene por su padre, algo

que Winston cataloga como completamente “fuera de lo normal”, por ello no es de extrañar que su papá sea su modelo a seguir y que comparta tantas cosas con él, no sólo la profesión, sino su pasión por las motocicletas y su gusto por la vida en familia. Al respecto, Vallenilla admite —al igual que casi todos los hijos de padres divorciados—que es de los que cree en el matrimonio para toda la vida, ya que no desea que sus pequeños tengan las mismas carencias que él. En medio de la conversación, Winston recuerda una de las anécdotas que más lo marcó. Durante una visita que hizo, junto a su padre y a su hermana mayor, a una cadena de tiendas en la que vendían ropa a precios bastante económicos, le pidió a su papá que le comprara un “pantalón de marca”, porque a él no le gustaba esa ropa; a lo que éste contestó: “Yo no pago vanidad. Si tú quieres vanidad, pues trabaja para que tú te la compres”, y desde entonces, dice, comenzó a darle valor a las cosas que tenía y a trabajar para poder obtener lo que su familia no podía darle: “Yo siempre he sido, un poco, hombre de negocios. Desde chamo, vendía fotos de artistas en el colegio, y si no le estaba lavando el carro a mi viejo, le lavaba el carro al vecino o le cambiaba el aceite al otro. Nunca le he tenido miedo al trabajo y creo que eso ha sido parte fundamental en mi desarrollo”.


Palabra clave: Arriesgarse Vallenilla comenzó su carrera como actor a los doce años, cuando encarnó al hijo de Eduardo Serrano en la telenovela El sol sale para todos. De esos primeros pasos, recuerda que perdió la voz durante la grabación de la escena inicial y Eduardo Serrano —a quien afirma respetar infinitamente— lo tranquilizó diciéndole que si quería ser un gran actor debía observar la vida, mirar al que ríe, al que llora, al que está borracho; y este consejo terminó por convertirse en parte de su peculiar personalidad. En 1996 participó en el concurso Mister Venezuela, lo cual despertó muchas críticas no sólo por los prejuicios de quienes no veían con buenos ojos un certamen de belleza masculino, sino también porque llegaron a tacharle de arrogante. Al respecto, Winston señala que “a veces la arrogancia se confunde con la seguridad, con el yo sé adond e voy, yo sé lo que quiero y yo sé quien soy” Con la premisa de creer en sí mismo y de no limitarse nunca, Vallenilla empezó a incursionar en otros campos: “Siempre he sido muy arriesgado, en el buen sentido de la palabra. Yo nunca he dicho que no a nada de trabajo que me pueda enseñar algo, que me pueda servir más adelante. En este sentido, admite que cuando tenía 17 años animó su primer evento en San Juan de los Morros, pero en ese entonces no tenía idea de cómo hacerlo. Por suerte, pudo enfrentar el reto y salir airoso; pero más importante aún, aprendió que “la única manera de lograr cosas es dándole”. Después de haber participado en varias telenovelas como Cara Sucia, Macarena, Mundo de fieras, Las Amazonas, Llovizna, Mariamor y Aunque me cueste la vida, Vallenilla logró la animación de los programas ¡Aló RCTV!, junto a Kiara, y Aprieta y Gana, en compañía de Camila Canabal. El desarrollo de su carrera como modelo y animador de espacios televisivos y radiales lo mantuvo alejado de las producciones dramáticas durante varios años, en los que sólo hizo pequeñas incursiones interpretándose a sí mismo, pero ahora, con un nuevo proyecto en puertas, Vallenilla se muestra feliz no sólo de regresar, sino de que la propuesta surgiera sin que él la solicitara, pero revela que no será fácil llevarla a cabo, en un momento en el que su vida está repleta de obligaciones laborales. Pensando en el futuro, el animador manifiesta interés por tener su propio programa —El Show

de Winston—, un espacio de variedades en el que tendría la oportunidad de presentar a las figuras más destacadas nacional e internacionalmente. Señala que le encantaría invitar a Patricia Manterola, porque “tiene una magia natural que me encanta”; y respecto a su colega Luis Chataing, a quien en otras oportunidades comentó que también desearía entrevistar, le agradece la gran cantidad de comentarios y críticas que alguna vez le hizo, pues —en definitiva— se convirtió en su mejor promotor.

Enero Un Perro Feliz


¿Cómo hablar de la muerte con nuestros hijos?

\ Definitivamente tenemos que hablar de la muerte con los hijos pues es parte de la verdad de la vida, y aunque la verdad puede ser triste, el ignorarla… enferma. Las oportunidades para hablar de lo que es la muerte están siempre presentes, incluso seguramente su hijo(a) ya tiene cierto concepto por las caricaturas, cuentos, mascotas y también en las moscas y zancudos que matamos. Una vez que comencemos el diálogo con nuestros hijos sobre lo que es la muerte, es importante que estemos preparados para muchas preguntas como: “¿Y tú te vas a morir?” y “¿Cuándo?”. Ante esto no debemos de engañarlos con respuestas como “Hasta que estemos viejitos”, debemos contestar con la verdad. También hay que tener presente que si un niño no hace preguntas acerca de la muerte no necesariamente significa que no las tenga, a veces es necesario que el adulto inicie la plática para que el niño(a) se abra en relación a sus dudas o para que exprese todo aquello que ha imaginado.

RAFAEL NADAL

Es cierto que el miércoles ya empieza a preparar la próxima temporada? Sí. La verdad es que voy a tener apenas un día y medio de descanso. Mañana (por hoy) tenemos una recepción en La Moncloa con el presidente del Gobierno; el martes regresaré a Palma y el miércoles ya empezaré a entrenar. Es lo que toca. ¿Ganar la Copa Davis borra el sabor agridulce de una segunda mitad de temporada en la que no ha conseguido vencer en un torneo desde el Masters 1.000 de Roma en mayo? Necesitaba esta victoria, aunque ganar la Davis no tiene nada que ver con ganar o perder otros torneos. Esto es otra cosa y hay que valorar este momento y quizás mucho más después de meses sin ganar. Además, lograrla cuatro veces en nueve años no es nada fácil y cada una tiene su importancia. No podemos caer en la tentación de creer que conseguirla es fácil y no valorarlo, como a mí me ha pasado en algún torneo.


Mamá, ¿cómo se hacen los niños?

Muchos de nosotros nos hemos visto sorprendidos por nuestros hijos u otros niños cercanos, al ver su genuina curiosidad ante la procreación. La mayoría de nosotros no sabemos muy bien cómo contestar y solemos evadir con respuestas vagas y a veces hasta con fantasías; la explicación de la cigüeña es escuchada con sospecha y desconfianza. En muchas ocasiones al no satisfacer su curiosidad caen en la insistencia de seguir su investigación y comprender ¿cómo es que se hacen los niños?

Contestar con cuentos o fábulas, muchas veces es por el miedo a perjudicarlos con información “no apta” para su edad. Sin embargo, el responder de una manera clara, sencilla y limitándonos a contestar específicamente lo que nuestro hijo pregunta, no adelanta ni pervierte su desarrollo emocional o sexual. Es precisamente el efecto contrario, al saciar su curiosidad le permite continuar su exploración y entendimiento de otros aspectos de la vida.

Hijos y Tiempo

El tiempo de calidad con nuestros hijos es uno de los elementos más importantes para su desarrollo tanto intelectual como emocional. Tiempo de calidad no incluye ver televisión ni estarlo supervisando durante el juego. Tiempo de calidad es tener conversaciones, realizar actividades juntos, es tomarlo en cuenta en las decisiones que tomamos, ponernos a su nivel, jugar con él, involucrarnos en sus actividades, gustos y necesidades.



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