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Louise Rennison

¿QUIÉN SE HA COMIDO MIS ATRAPACHICOS?

salamandra


Foro Libros de Vampiros y algo más Título original:... and then he ate my boy entrancers Traducción: Victoria Malet y Caspar Hodgkinson

Ilustración de la cubierta: jani lunablau «... and then he ate my boy entrancers», Copyright del texto © Louise Rennison, 2005 Traducido con licencia de HarperCollins Publishers Ltd. Quedan reconocidos los derechos de Louise Rennison como autora de la obra Copyright de la edición en castellano © Ediciones Salamandra, 2006 Publicaciones y Ediciones Salamandra, S.A. Almogàvers, 56, 7° 2a - 08018 Barcelona - Tel. 93 215 11 99 www.salamandra.info Reservados todos los derechos. Queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del "Copyright", bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, incluidos la reprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo públicos. ISBN: 84-9838-069-3 Depósito legal: B-44.645-2006 1a edición, noviembre de 2006 Printed in Spain Impresión: Romanyà-Valls, Pl. Verdaguer, 1 Capellades, Barcelona

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En memoria y con todo mi amor para Oscar Kakoschka y Arthur Hewlings. Que Dios os bendiga, chicos

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Todo mi amooor a la familia más enrollada que pueda tener una chica: Mutti, Vati, Soshie, Johnboy, Eduardo, Hons, Bibbity, Kimbo, Jolly, Arrow, Millie y las tres gallinas que quedan. Ah, y al nuevo perro desenterrador, Billy, bienvenido. Un gran saludooo para las sucursales del caos de Kiwilandia y de la isla de Wight. Y por supuesto a mis mejores colegas: Salty Dog «claro que no lo has roto, tío, de lo contrario no podrías hablar» Pringle, Mizz Morgan, Elton, Jimjams, Guildford te llama, Phil y Ruth de Franchutelandia, Jeddbox, el gordo Bobbins, Kim «te lo puedes quedar, tío» y Sandyjools y el Mogul, Lozzer o la señora Bridges, que es como te conozco, lan el ordenador, Jenks, los Hewling y los Willan (sí, me refiero a ti, Candy), Baggy Aggiss y Jo, B y J, la señora H y Dan, Alan «no es una permanente» Davies, Jo Good. Y, cómo no, también a Stewpot y Sue (por favor, basta de chistes de mocos). Un saludo a los de la sucursal del norte: el Gallo, Ann-marie, Katy y Patrick; a la Panda de las Fantásticas de Parklands: Rosie, Barbara, Christine C, Linda, Ali y todos los demás. A Chris el Órgano. Todo mi amor al Capitán y gracias a ti por dejarme usar tus cascos. A la pandilla de St. Nicks, gracias por todo, en especial gracias a Dezza el vicario de la felicidad, el amor y los ATROCES chistes sobre pedos. (Y también al pequeño Phil y familia... sólo amor, nada de pedos.) También un beso muy gordo para mis nuevos colegas del crucero: Steve el Bungalow, Steve el Bailarín, Simón el Dios del Rock y Adéle, Tony el Planchador y Marg. Todo mi amooor a Mirella, Dave y la guapísima Mattea. Gracias a Karen Cunningham por los preciosos vestidos y a Eve la Picaruela. Finalmente quiero agradecer a toda mi familia del curro en HarperCollins: la divina Gillie, la fantástica Sally Martin y la marchosa Sally Gritten; gracias a Caroline y a los del departamento de publicidad y diseño: todos habéis hecho un supertrabajo. Gracias a Emma de Midas. Chao Dom. Y como siempre todo mi amor a la Emperatriz. FIN. PD. Ja, ja, ja, pensabais que por fin había cerrado el pico, ¿eh? Pues no. Para terminar, doy las gracias a todos mis fabulosos lectores y a todos los que me habéis mandado cartas preciosas (y que a veces habéis inscrito unas cosillas...). Os quieeero a todos. De verdad. En fin, creo que esto es todo... ¡espero! Lou xxxxxxx.

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una nota de Georgia

Queridos colegas: Espero que estéis el doble de bien que muy bien. Yo lo estoy, aunque UNA VEZ MÁS estoy tope hecha polvo. He estado más atareada que una abeja (o sea, como dos abejas) acabando mi última oeuvre. Ah, sí, y también he estado en Burgerlandia para ver con mis propios ojos el país donde no se preocupan de pronunciar bien las palabras, y en vez de decir zapato los muy memos dicen sapato. ¿A dónde iremos a parar si pasamos olímpicamente de decir las palabras como es debido? Ya os lo digo yo: a la mierda. Como podéis ver, colegas, en la última de mis oeuvres he alcanzado nuevas cotas de sofisticacidad... chicos, pintalabios, morreas, morreas, traseros/dad colorada, chistes de salchichas y calzoncillos... La lista no tiene fin. Hago todo esto sólo porque os quiero. Georgia PD. No sabéis lo que significa oeuvre, ¿verdad? PD 2. Pensáis que es huevo en francés, ¿verdad? PD 3. Pensáis que todo el rato he estado diciendo que acabo de escribir mi nuevo huevo. PD 4. Buscadlo en el glosario, mis pequeñas golfas, estoy demasiado agotada para explicároslo. Ahora tengo que echarme sobre mi emporio del morreo (la poltrona)... ZZZZZZZZZZ.

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Jas, ha llegado tu nave espacial entra, haz el favor sábado 7 de mayo El sol brilla como un gran... ejem... planeta amarillo brillante que se está quemando. ¡Biiiiien! 10.05 No deambulo literalmente como una nube solitaria, más bien ando con ligereza por el Universo de los Casi Muy Felices. 10.10 Ha ocurrido algo muuuuuy milagrososo. Mi Vati, ese lerdo conocido mundialmente y uno de los socios más cumplidores del Gran Club de los Taraos, por una vez en su vida ha hecho algo bien, aunque sin querer. ¡Nos vamos a Burgerlandia! Os lo juro. A ver sí adivináis quién está ahí. Aparte de toda esa gente enfundada en shorts inmensos y psicodélicos y ese tío medio pollo medio coronel, claro. No os preocupéis, ya os lo digo yo: ¡EI mismísimo Dios del Amooor! ¡Está ahí! Masimo, el semental italiano, ha ido a visitar a sus viejos, y me ha dejado —a mí, su casi nueva novia, libre-demerodeadores— en la tierra de Billy Shakespeare. ¡O eso es lo que él se piensa! Imaginad por un momento lo contento que se pondrá cuando yo aparezca y diga «¡Wenaaas!», o lo que se diga por ahí. ¡Que empiece el Festival del Morreo de ultramar! 10.15 El único nubarrón en el cielo despejado de la vida es que Vati nos obliga a ir a una estúpida convención de coches de payaso. 10.20 Y el tío Eddie, el hombre más calvo del planeta, nos acompañará. 10.25 Bueno, con un poco de suerte, en cuanto se enfunden los pantalones de cuero de motorista, los arrestarán a los dos por exhibicionismo. 10.30 Rebosante de joie de vivre, un estado habitual de mi atractiva pero modesta personalidad, llamé a mi mejor amiga. —Jas, tía, soy mich, tu sehr guttest amiga. ¡Te llamo con noticias wunderbar!

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Foro Libros de Vampiros y algo más —¡Ay, Dios! Mira, sólo falta una semana para que se vaya Tom y estábamos organizando mi... —Jas, no puedo perder el tiempo hablando de tu colección de bragas; eso es un asunto entre Tom y tú... literalmente. Ja ja ja ja ja. ¿Lo pillas? ¿Lo pillas? Bragas... entre tú y Musculitos... ¿Lo...? Pero, como debería saber por experiencia desde hace mucho tiempo, es del todo inútil malgastar mi ingenio con Jazzy. Así que voy al grano. —Me piro a Burgerlandia a encontrarme con Masimo el Dios del Amooor del universo y de más allá. Y de aquí. —No es verdad. —Sí que lo es. —¿Cómo vas? Le conté lo del viaje y lo del «¡wenas!», etcétera, pero como es habitual en Jas, mi amiga me echó encima un jarro de agua fría. —¿Y se puede saber dónde para tu Masimo en Burgerlandia? —¡Ajá! —Ni idea, ¿verdad? —Bueno, aún no, pero... —Podría estar en cualquier parte. —Lo sé, pero ¿es muy grande Norteamérica? —Es enorme. Me reí. Estaba de tan buen humor que me importaba un pimiento lo que me dijera doña Bragas Gigantes, siempre tan quisquillosa. —¿Es igual de grande que las bragas que usas para hacer gimnasia? Silencio. —Venga, Jas, alégrate por mí. —Para ti no es ningún problema, ya que te gustan todos los chicos, pero, para mí, que Tom se largue a Kiwilandia, mientras yo me quedo aquí más sola que la una... ¡Por favooor! Musculitos sólo estará en la Tierra de los Grandes Borregos Blancos un par de semanas, pero yo voy a pasarme los próximos años escuchando las quejas y divagaciones de Jas. Sin embargo, antes de que empiece a enrollarse sobre los moluscos y la saliva del cuclillo se me ocurre una idea genial. —Jas, escucha, acabo de urdir un plan tan increíble que hasta yo misma alucino, voy a tener que colgarme alguna medalla. Ni siquiera preguntó: «¿Qué es?» Simplemente se quedó callada. —Al menos podrías preguntarme de qué se trata, ¿no te parece? —Seguro que es una tontería.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Vale, muchas gracias. Si te pones así no te molestaré contándotelo. Aunque también tiene que ver contigo y con tu felicidad, y es très bon y también mu mu gut. Au revoir. Bonne chance. Y le colgué el teléfono. Ni siquiera Jas puede ponerme de mal humor. Lalalá, lalalá... 11.00 Es mejor que empiece a pensar lo que voy a llevarme a la Ruta del Amooor. ¿Cómo viste la gente de Burgerlandia? Supongo que lleva sombrero de cowboy. 11.10 Por lo que he oído decir, los de Burgerlandia son bastante estrictos en el tema de la higiene. Se pasan el día en la ducha, etcétera. Espero que el inspector de aduanas no abra la bolsa de Libby y encuentre su manta de noche, porque si lo hace estamos perdidos. Jo, hay tantas cosas de que preocuparse. Creo que me tumbaré un ratito para relajarme y luego pensaré en mi rutina de maquillaje. 11.11 Mi gozo en un pozo. —¡Gingey! ¡Gingey, zoy yooooo! ¡Vengo del lavaboooo! Mi queridísima hermana acaba de abrir la puerta de mi habitación de una patada. Bravo. 11.13 Qué bien, se ha traído a sus «migos» —la Barbie submarinista, el caballo Charlie, una chirivía y Gordy, el bizco—. Gordy está bajo arresto domiciliario porque no ha recibido las inyecciones inmunológicas que necesita para que podamos soltarle en la jungla de asfalto de nuestra calle. Me gustaría conocer un germen lo bastante duro para enfrentarse a Gordy. Mientras se acurrucaban con toda comodidad en mi cama, abajo sonó el teléfono y contestó mi padre. Vati gritó: —Georgia, rápido, te llama una de tus colegas, que quiere pasarse un par de horas diciendo chorradas contigo desde el teléfono de su padre. La verdad es que mi vati no tiene mucho encanto, pero, por otro lado, lo que sí tiene son mis billetes al paraíso. Tengo que recordar que por muy ridículo que sea, me ha comprado un pasaje que me llevará a la Máquina del Amoooor. ¡Masimo-a-tope en Yanquilandia, aunque suena mejor Burgerlandia! ¿A que sí? Grité escaleras abajo: —Gracias, papá, bajaré enseguida y quizá luego te entretenga tocando el piano. No tenemos piano, pero lo que cuenta es la buena intención.

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Foro Libros de Vampiros y algo más 11.15 Era Jazzy Spazzy... je, je. Sabía que no podría aguantar las ganas de enterarse de mi plan. —¿De modo que ahora quieres saber de qué va mi plan? —le pregunté. —Si no te importa. —No, Jas, tienes que mostrarme un poco más de entusiasmidad. Haz un esfuerzo. —No puedo. -—Sí que puedes. Líate la manta a la cabeza, etcétera; ríete y el mundo se reirá de ti. Vamos, claro que quieres conocer mi plan, sobre todo porque te concierne a ti, mi pequeña colega peluda. —Yo no soy peluda. —Bueno, tú misma, pero por si acaso no se te ocurra acercarte a ningún circo. —Ya vale. Venga, explícame tu plan. Pero si no me das dinero para ir a Kiwilandia con Tom, yo no... —Jas, olvídate de Musculitos. Va a estar demasiado ocupado lanzándose en ríos con su amigo Robbie y abrazando marsupiales como para hacer locuras. Te estoy hablando de ti y de mí en la carretera... —¿Qué carretera? —Vale, te lo cuento: cuando yo vaya a Burgerlandia, ¡tú vendrás conmigo! ¿Qué te parece? Cruzaremos Estados Unidos en coche, tú y yo. ¡Como Thelma y Louise! —Pero es que no nos llamamos Thelma y Louise. —Ya lo sé, lo que digo es que haremos COMO SI FUÉRAMOS ELLAS. —Y no somos norteamericanas. —Ya lo sé, pero yo... —Y ninguna de las dos sabe conducir. Dios. —-Jas, ha llegado tu nave espacial. Entra, haz el favor —concluí. 12.00 Ajajá. Jazzy Spazzy ha entrado por fin en razón (de aquella manera). Ha olido el aroma de la diversión y tiene ganas de ir a Burgerlandia. MOGOLLÓN de ganas. Ahora sólo nos queda convencer a nuestros padres. Tenemos un plan de ataque por dos flancos. El Flanco Número Uno consiste en utilizar nuestro encanto para persuadir a muttis y vatis de que Jas venga conmigo a Norteamérica. (Y también con la intención de conseguir que nos den pasta gansa para gastar allí.) Vamos a portarnos muy bien, seremos amabilísimas y simpatiquísimas, y cuando suelten su rollo sobre los Beatles les escucharemos.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Últimamente he estado perfeccionando mucho mis artes suplicatorias y a menos que sean de piedra van a vaciar sus carteras en mis manos. Por si este ataque fracasa y dicen que no, tenemos preparado el Flanco Número Dos: la queja constante. Ya sabéis a qué me refiero, frases del estilo: «¿Cómo es que todos mis amigos pueden llevar un colega de vacaciones y yo no? ¿Por qué soy la ÚNICA persona en el universo a la que sus padres no le dejan llevar un colega de vacaciones? ¿Por qué yo? ¿Por qué? ¿Por qué por qué por qué?» —¿Por qué? —¡Es tan injusto! —¿Por qué? Detrás de la puerta del salón 21.10 Bueno, allá voy. Llevo puesto mi viejo pijama de Teletubbies para maximizar el frente de la amorosidad. En el salón Mutti y Vati estaban acurrucados muy juntitos en el sofá. Vi las bragas de mamá claramente. Pufff. Y las cortinas estaban corridas; cualquiera podía verlos. Podía pasar por ahí un tío obeso y pensar que era un burdel para caballeros cerdícolas. Estaba a punto de decírselo cuando recordé lo de los flancos. Así que dije: — Buenas noches, Madre, Padre... — ¿Cuánto? — dijo Vati sin siquiera mirarme. Solté una risa atractiva. — No, papá, en esta ocasión no se trata de un asunto material, más bien tiene que ver con la amistad, con el amor, con... Mi madre añadió: — Me trae sin cuidado cuántas amigas se han hecho un piercing en el ombligo. Tú no te lo harás. —Pero yo... Pero aún no había acabado de hablar: —Y respecto a los tatuajes, ídem de ídem. —Pero yo... Vati se sumó: —Y lo del piso en París, ni lo sueñes, y lo mismo te digo de esa idea tuya de contratar a un criado para que te ayude a hacer los deberes.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Ay, casi me eché a reír, pero me contuve a tiempo. Estaba a punto de contarle a papá lo que Rosie dijo de él, que cuando llevaba puesto el casco de aviador y la chaqueta de cuero se parecía a una madama de burdel, cuando recordé lo del flanco de la simpatía y esbocé una sonrisa juguetona. — ¡Ja, ja, ja! Vosotros dos siempre bromeando... ¡Qué graciosos! Bueno, lo que os quería pedir... quiero decir... En fin, que Jas está tope depre porque Tom se va a Kiwilandia, y me encantaría que me dejarais... resumiendo... ¿Podría sí o no? —¿De qué estás hablando? —dijo Vati—.¿Si podría venir a vivir con nosotros? ¿Si podría levitar? ¿A qué te refieres exactamente? Me lancé: —¿Puede venir con nosotros a Burgerlandia? 22.00 Los padres de las dos han dicho que sí. Increíble. La verdad es que no me sorprende nada que los padres de Jas hayan dicho que sí porque no están locos del todo. Pero ¿qué les ha pasado a los míos? Muy extraño. Es el tipo de milagro por el que normalmente le daría las gracias a Jesús. Últimamente parece no fallarme nunca. Corté con Robbie y Jesús me mandó un Dios de Amooor de repuesto. ¡Guay! Bueno, cómo iba diciendo, normalmente le daría las gracias cubriéndole los pies de regalos (o mejor dicho, el pie, ya que el otro se ha roto), pero resulta que hay un pequeño problema. Libby ha hecho de las suyas en mi habitación y me ha birlado la estatuilla de Jesús. Me temo que desde entonces Jesús no ha sido el mismo de siempre. La última vez que lo vi llevaba puesto un vestido y Libby lo llamaba «Sandra», la mejor amiga de Barbie. No creo que Dios nos lo tenga en cuenta, porque, después de todo, es un Dios misericordioso. 22.10 A menos que seas esa serpiente del Jardín del Edén. A Serpy sólo se le ocurrió preguntar: «¿A alguien le apetece una manzana?», y Dios la castigó a arrastrarse por los suelos para toda la eternidad. No había para tanto, ¿no? (Aunque, como señalé a la señorita Wilson en nuestra interesante clase de religión, si eres una serpiente, la idea de pasarte toda la vida arrastrándote por el suelo tampoco debería parecerte tan horrible. De hecho, casi como ser una serpiente. Y lo digo con toda respetuosidad. Es que yo tengo la imaginación muy viva.) Ooooohhhh, estoy tan contenta. Tengo unas ganas locas de contárselo a la Panda de las Fantásticas. Hasta le di OTRO beso a mi padre. Ya van dos en dos días. Debo de estar enferma.

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En mi habitación Libby, Gordy, Sandra y Barbie ya duermen. Se les ve tan monos y calentitos. Nuestro Señor, con colorete hasta las cejas, se encuentra a los pies de Libby. No me explico por qué a Libby siempre le gusta dormir del revés. Quizá le dé miedo despertarse y ver los ojos bizcos de Gordy fijos en ella. Miré por la ventana mientras hacía mis ejercicios de respiración alternando los orificios nasales. Es muuuuy relajante. Consiste en taparse un orificio y respirar por el otro, contener Ia respiración y soltar el orificio tapado para dejar salir el aire. Y entonces... bueno, no sé... sólo puedo deciros que eso es lo que hacía el señor Buda ése, y que por algo lo haría. Un minuto más tarde Espero que no sea como el culturismo. No quisiera estar superrelajada y tener orificios nasales gigantescos. Dos minutos más tarde Por una vez el Vecino-de-al-Lado ha hecho algo que vale la pena. H a colocado una especie de alambrada antigato sobre el muro de su jardín. A Angus le va a encantar. Ya empieza a estar aburrido de montar a los Caniches Imbéciles para darse un paseo. Es el tipo de gato que necesita nuevos desafíos. Cinco minutos más tarde Oh, aquí llega el Supergato con Naomi. Y, como siempre, lleva la cabeza pegada al culo de ella. Un minuto más tarde ¡Ajá! El gato ha desplazado la cabeza un poco y enseguida ha visto la nueva alambrada. Le encaaaanta la alambrada. Cuatro minutos más tarde

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Foro Libros de Vampiros y algo más El viejo Garras Diestras acaba de hacer algo realmente increíble. ¡Ha salido disparado hacia arriba desde el muro y ha pasado por encima de la alambrada! Cinco minutos más tarde Angus se está animando a tope. Salta por encima de la alambrada antigato y regresa a nuestro jardín a toda leche a través del arbusto de rododendros del Vecino-de-al-Lado. ¡Flipante! Lo ha convertido en una prueba de atletismo. Estamos literalmente en las Olimpiadas Gatunas. Cinco minutos más tarde Preferiría que Naomi se limitara a ponerle a Angus la medalla, como en las típicas ceremonias olímpicas, y no a lamerle ciertas partes, pero bueno,qué le vamos a hacer... ¡Menuda guarra peluda!

lunes 9 de mayo 8.00 ¡Vaya! Será mejor que no me duerma en los laureles; si no, llegaré tarde al colegio, o a Stalag 14, como suelo llamarlo con tanta graciosidad. 8.25 Mientras me arrastraba hacia la casa de Jas tuve que pasar por delante de Mark el Boca Grande, que estaba fumando en la esquina con sus amigotes sebosos. Es literalmente una boca con piernas. Por desgracia, parece haberse recuperado después del pequeño incidente de la paliza que le dio Dave el Risas y vuelve a ser el mismo asqueroso de siempre. No lo puede evitar, sobre todo cuando, como ahora, se siente protegido por sus amigotes sebosos. Al pasar por su lado, con toda dignidad, tratando de mostrarme impasible, BG y la pandilla de sebosos no dejaron de mirarme las nungas como los mirones asquerosos que son (si podéis, imaginaos el horror por un instante: no me cabe duda de que podéis).¡Entonces se relamió los labios! ¡Quéasco! ¡Sin dejar de mirarme ni un minuto! Es taaan patético. Creo que le pediré a Dave el Risas que vuelva a pegarle una paliza.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Cinco minutos más tarde Jas estaba sentada en el muro de su casa. No sé lo que habría desayunado, pero debía de pesar más de setenta kilos. O tal vez sus bragas habían alcanzado una talla elefantiásica. Cuando saltó del muro, lo entendí todo. Jas se había enrrollado la falda de tal manera que parecía un melón con cabeza y un irritante flequillo, vestido con el uniforme del colegio. —Mis padres quieren hablar de las vacaciones con los tuyos —dijo. —Pues tendré que volar a casa y esforzarme en que mamá y papá parezcan normales. Tus padres nunca te dejarán venir con nosotros si pillan a mi padre con el delantal masónico puesto o con sus bombachos de terciopelo, que a veces se embute para entrar en «onda». Nadie en su sano juicio dejaría a un hijo suyo bajo la responsabilidad de mi padre. Stalag 14 Ojo de Halcón estaba de guardia a las puertas del colegio con cara de pocos amigos,así que Jas tuvo que esconderse detrás de mí para desenrollarse la falda. Estaba acabando de alisársela mientras andábamos, así que me propuse distraer a Ojo de Halcón con mi juventud y exuberancia y empecé a cantar: «Oh, qué hermosa mañanita, oh, qué hermosa es...» —¿Por qué arrastráis los pies como idiotas? ¡Venga, venga, más deprisa! Así que me puse a dar saltos exagerados para hacerme la graciosa, y ella va y me suelta: —Georgia, he ojeado tus últimas notas y me parece que no te irían mal unas clases particulares. ¡Mierda! Mon Dieu! Me fui a los lavabos lo más rápido que pude. Jas se miraba en el espejo haciendo mohínes mientras yo me quejaba. —¡«He ojeado tus últimas notas»! ¿Qué clase de vida es ésa? Ya puestos por qué no «ojea la pintura mientras se seca» u «ojea un cactus que no hace nada», o... En cualquier caso, no es una vida digna de un ser humano. Por eso Ojo de Halcón es bueníiiisima en su trabajo. En ese momentojas tenía la cabeza del revés debajo del secador de manos para conseguir un flequillo de máxima voluminosidad durante el resto del día, pero asentía con la cabeza sabiamente, de una manera un poco del revés.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Asamblea La rutina de siempre: Klingon saluda a la Panda de las Fantásticas, todas comenzamos a cantar «El Señor es mi pastor», y a continuación le toca el turno a la señorita Fina, nuestra inmensa directora, que ataca con uno de sus incomprensibles sermones. ¿De qué pamplinas estará hablando hoy? Esta mañana se ha pasado al frente de la moda. Un traje de lunares negros y de un sutilísimo naranja, y sandalias de tacón. Sus pobres pies han hecho un esfuerzo desesperado por liberarse de las apreturas del calzado por la parte del tacón. Nunca he conocido a nadie con los pies gordos. Es fascinante observar a esta mujer. Cuando pierde los papeles (o sea, siempre que habla con nosotros) toda ella tiembla como un flan. -Así que, niñas, el asunto es: rendimiento. ¿Qué significa esto hoy día, en el mundo moderno? Me gustaría que reflexionarais sobre lo que realmente significa esta palabra: rendimiento. Entonces se queda allí plantada, mirándonos. Un buen rato. Y nosotros le devolvemos la mirada. Ella nos mira; nosotras la miramos. Parece una competición de miradas. Dios. Y así durante mogollón de rato... casi podemos ver cómo crece la barba de la señorita Stamp. Dos siglos más tarde, la señorita Fina va y dice: —Cuántas de las aquí presentes podríamos poner la mano en el corazón y decir: «Mi rendimiento ha sido bueno este trimestre.» Rosie y yo nos ponemos la mano en el corazón. En el pasillo 9.30 Dios, la que faltaba. La pava de Lindsay, que revoloteaba por allí cual moscardón chivatón, nos vio con la mano en el corazón y se acercó para darnos la famosa lección: «Pero qué infantiles sois.» Tela con la pava. Otra magnífica oportunidad para observar de cerca a la Señorita Sin Frente. 9.36 ¡Jajajajajaja! Mientras Lindsay nos pegaba la bronca, Rosie y yo nos quedamos mirando su frente fijamente. No podía acusarnos de hacer nada malo, pero enseguida se largó al lavabo para inspeccionarse la frente ante el espejo. ¡La batalla de las miradas continúa! Y la pobre no sabe que me voy a Norteamérica a participar en un festival de morreos con el Dios del Amooor. Mientras nos arrastrábamos hacia el aula de ciencias, le dije a Rosie: —Probablemente Masimo sólo la llevó al Late and Live porque él trabaja en la Unión Europea para la preservación de las especies en peligro.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —¿Qué? —dijo Rosie—. ¿La «Fundación para la preservación de los insectos palo sin frente»? —Sssactamente, mon compi. Verdaderamente, somos mu mu agudas. Bío La señorita Baldwin tiene unos melones enormes. Incluso más grandes que los de mi mutti, que ya es decir. Por un instante temí que fuera a prenderles fuego con el mechero Bunsen. Por desgracia, el incendio de melones no tuvo lugar, y por eso no pude echar mano del extintor, que, en mi humilde opinión, hubiera sido el broche de oro de la clase. En el tuestabragas En el recreo Conté a la panda la Operación Viaje a Burgerlandia. Como siempre, se quedaron pasmadas como dos pasmarotes. Tres pasmarotes, en el caso de Ellen. Menos mal que ya no tiene esa risa tan contagiosa. Si hubiera continuado riéndose de ese modo, habría tenido que matarla. Mientras comíamos nuestros tentempiés supernutritivos a base de bolitas de queso y kikos,y mascábamos chicles gigantes, comenté: —Va a ser una pasada, y como le dije a Jas, aunque no pareció pillarlo, seremos las Thelma y Louise de Inglaterra. —Pero no tendréis una pistola —dijo Rosie —Puede que sí. —Qué va. Seguro que no. Tu padre ni siquiera te deja ir a una discoteca por la noche, cómo va a darte una pistola. —Que sí. Me dijo que en cuanto llegáramos me conseguiría una. Rosie se quedó mirándome sin decir nada. —Una pequeña, por si las moscas. Ahora todas se quedaron mirándome. Ellen dijo (para chincharme): —¿Y dónde... dónde se supone que está Masimo? Quiero decir, ¿en qué parte de Norteamérica estará? —Bueno, pues... cerca de donde vayamos nosotros. Pero Ellen, a quien Dave el Risas había plantado, volvió a la carga con aire distraído: —Sí, ya, pero... ¿dónde vas a estar tú exactamente?

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Foro Libros de Vampiros y algo más —En la convención de coches de payaso de Estados Unidos — declaré. Rosie hizo un globo con el chicle y luego se lo metió en la boca para seguir mascando. Entonces acercó su cara a la mía y dijo muy despacio: —Vale, pero Georgia, ¿dónde se celebra la convención de coches de payaso? —En Memphis. —¿Y dónde está eso? Me reí y dije: —¡Por favor! Pensaba que era yo la que no tenía ni idea de Geografía. ¿No lo sabes? —TÚ sí que no lo sabes, ¿verdad? —Claro que sí. Está... un poco por debajo de Nueva York. —¿Así que piensas que está un poco por debajo de Nueva York? —Sí. —¿Igual que cuando pensabas que Hamburgo era famoso por sus hamburguesas? ¿De dónde sacaba eso Rosie? ¿Del baúl de los recuerdos? Qué culpa tengo yo de que justo cuando estaba exfoliándome las piernas por debajo del pupitre en clase de Geografía, la señorita Simpson me hiciera una de sus preguntas sorpresa. Cambié de tema. —¿Qué os parece que debo meter en la maleta? —Bragas,seguro que no, porque ahí no se llevan —dijo Jools. —¡Anda ya! ¡Qué guarras! ¿Quieres decir que van sin nada debajo? Nunca nos lo han explicado en la clase de Geografía, ¿verdad? Sólo hablamos de temas muermo como el cultivo del trigo y la deriva continental. —Pantys —dijo Jools. —Venga, no me hables de pantys —dije—. Reconozco que eres una chica guapa y enrollada, pero es que yo paso de los pantys. —Pero si sólo te estoy diciendo que las pavas de Burgerlandia llevan pantys. Sonó el timbre. Donner unt Blitzen! ¿Cómo se supone que vamos a hablar sobre mi vestuario si tenemos que ir a clase una y otra vez? Ah, menos mal, ahora toca Alemán, ¡guay! Podremos seguir hablando sin que nos molesten. Alemán

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Foro Libros de Vampiros y algo más Herr Kamyer estaba divagando sobre la familia Rabbomann y sus continuas acampadas. Teniendo en cuenta que Rabbomann es el nombre de la familia estrella de nuestros libros de alemán, a una no le queda más remedio que preguntarse esto: ¿a qué sádico viejo verde se le ocurrió presentar a una familia llamada Rabbomann en nuestros libros de texto de alemán? Tenían que saber que esos pobres pringados (los profesores de Alemán) iban a leerlos a una panda de niñas histéricas que buscan cualquier excusa para desternillarse y que están obsesionadas con los chicos y su cosa innombrable. ¿Qué costaba llamar a la familia de otro modo?, me pregunto. Schwartz o Schmidt,por ejemplo, pero no,tenían que ser los Rabbomann y sus spangleferkels. ¿Cuántas salchichas puede comer una familia? En el caso de los Rabbomann, MOGOLLÓN. Levanto la mano porque estoy sehr interesada en los Rabbomann. —¿Ja,Georgia? —pregunta herr Kamyer. —Herr Kamyer, ¿a la acampada fueron todos los Rabbomann? ¿O sólo fueron los miembros pequeños y los miembros grandes se quedaron en casa? ¿O fueron los miembros grandes y los miembros pequeños todos mezclados? Mis palabras causaron un verdadero terremoto en la clase. Herr Kamyer, como siempre, se quedó perplejo. —¿Porr qué os hasen tanta grrasia los Rabbomann? ¿Acaso no tenéis Rabbomann en Inglaterra? Angelito. Mientras salíamos con paso cansino de la clase, dije: —El alemán es una lengua relajante y divertida, ¿no os parece? Incomprensible, desde luego. Como también es incomprensible que los alemanes lleven lederhosen, esos shorts con peto flipantes. Jas, que estaba en Jaslandia, dijo: —Piensas que Alemania es como se ve en la peli Sonrisas y lágrimas, ¿verdad? Por eso siempre estás hablando de unas monjas que cantan estilo tirolés. —Bueno, está claro que Sonrisas y lágrimas es una película documental. No irás a negarme los hechos,¿eh? Te aseguro que sé de que hablo, pues Libby me ha obligado a ver esa peli doce veces. —Georgia, transcurría en Austria. —Vale. ¿Y? —El último curso decías que los alemanes estaban obsesionados con las cabras y el queso. —Vale. ¿Y?

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Fue porque acababas de leer Heidi, y la historia transcurría en Suiza. —A ver Jas, por la colección de cromos de Satanás, ¿qué me estás diciendo? —Que no tienes ni puñetera idea de geografía. Oh Dios, menuda plasta es esta boba con flequillo. (Esto no lo dije en voz alta, pues la estoy preparando para convertirla en mi compañera de Camino del Romance.) De todas formas, con el fin de preservar la paz mundial, tal vez me vea obligada a desempolvar el viejo atlas y buscar Memphis, etcétera, etcétera. Trabajo trabajo trabajo, estoy taaan cansada. Y aún tengo que andar todo el trayecto hasta casa. Me pregunto si Jazzy me llevaría a caballo. 16.30 No. 17.00 El día que dejen salir a Gordy a la calle estaré supercontenta. Cuando llegué a casa el gatito tenía el ficus encima de la cabeza. He vuelto a poner el tocón en la maceta y pegado algunas hojas con superglue. Con un poco de suerte aguantarán hasta que nos vayamos, y luego siempre podré cargarle el muerto al tonto que venga a cuidar el gato mientras estemos fuera. En mi habitación ¿Cómo puedo averiguar dónde está Masimo exactamente? Cinco minutos más tarde No me fío de Radio Jas para que pida a Tom que averigüe en qué parte de Burgerlandia está Masimo. Siempre que le pregunto a Jas algo personal pasa a las ondas de Radio Jas en más o menos dos minutos y medio. Su modo de ser discreta y averiguar cosas es salir a la calle y gritar: «¿Alguien sabe algo sobre ese secreto que jamás se me ocurriría mencionar?» Hummm. Odio admitirlo, pero necesito la ayuda de Dave el Risas. Donner unt Blitzen! Si pudiese encontrármelo casualmente en el camino a casa no tendría que llamarle por teléfono.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Diez minutos más tarde Porque si le llamo y está con Rachel me sentiré como una verdadera farsante. Lo que quiero decir es que oficialmente (ejem) Dave sale con ella. Cinco minutos más tarde Aunque él no para de morrearse conmigo.

Diez minutos más tarde De cualquier manera, tampoco puedo fiarme de todo lo que dice (¡al fin y al cabo, fue él quien dijo que le gustaba mamá!). Pero también es mi mejor amigo, y mi asesor de Cachondismo. Además, me dijo que sin darme cuenta he hecho lo que debía hacer y me he convertido en una Mujer Misteriosa para Masimo.

martes 10 de mayo De camino a casa Cuatro chicos de Foxwood nos tendieron una emboscada a Jas y a mí. Dos de ellos chocaron con sus bicis contra mis piernas a propósito, se cayeron, montaron las bicis al revés y empezaron a dar vueltas alrededor de nosotras gritando: —¡Zorras! ¿Por qué? Nos quedamos mirándolos y volvieron a caerse de las bicis, esta vez en la cuneta. Mientras trataban de salir de allí, Jas y yo empezamos a caminar. Un par de minutos más tarde observamos que los teníamos detrás de nosotras y hacían como que no nos seguían. Entonces aparecieron Dave el Risas y sus colegas detrás de una curva del camino. Dave sonrió. Tiene una sonrisa maravillosa y parecía muy contento de verme. Le ha crecido el pelo desde la

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Foro Libros de Vampiros y algo más última vez que lo vi y está guay. Oh cállate cállate ya, voz del Cachondismo. —Hola, mi compi Gatita Sexy —dijo. Entonces vio a los perritos que iban tras nosotras. —Mira por dónde, a quién tenemos aquí. Si no es otro que Thompson el Pajero y su pandilla de aprendices de pajeros. Venga, largaos, chavalines. Dave, que está bastante cachas, se quedó mirándolos fijamente. Uno de los aprendices de pajero dijo: «Larguémonos, tíos, no vale la pena», y se marcharon, empujándose y haciendo ruidos de pedos con la boca. ¡Ah! Era igualito que en Gladiator. Con la diferencia de que no estábamos en la época romana,y Dave llevaba los pantalones del uniforme del colegio y no un taparrabos de piel de cabra... pero ¿qué le vamos a hacer? Cállate cállate. Dave me rodeó con el brazo. —Es que los vuelves locos, tía, con esa personalidad tuya tan chispeante y esas increíbles nungas. Es taaan pesado. Y maleducado. Intenté hacerme la enfadada, pero es superdifícil utilizar esta técnica con él. Mientras andábamos Jas dijo «Staluego» y se encaminó a su casa. Los colegas de Dave dijeron «Staluego», y nos dejaron a Dave y a mí solos. No sé si tendrá algo que ver con mi traserosidad colorada reprimida, pero debo reconocer que cada día está más guapo. Pero no, no, Dave no es el ÚNICO. Ya es historia. El morreo de la semana pasada. De todas formas le dije: —¿No has quedado con tu NOVIA? ¿No se pondrá celosa tu NOVIA si te ve conmigo? Se hizo el ofendido y replicó: —¿Estás loca? Conseguí reprimirme y no entrar en su juego; si no, todo hubiera degenerado en cosquillas y casi seguro en el número seis. ¿Quién sabe? ¿Quién sabe lo que pasa por mi cabeza? Seré la última en 3rarme. Incluso cuando estoy totalmente segura, sin la menor dudosidad en el amoooor, convencidísima de que «no se me ocurriría por nada del mundo estar con otro, etcétera, etcéra» aparece el asesor de Cachondismo Cósmico y me fastidia. Hay algo en Dave y su particular técnica de mordisquear el labio que me vuelve loca. De hecho es uno de los mejores moadores que he conocido, y aún no he tenido oportunidad de morrearme con Masimo. ¿Qué pasará si los chicos italianos no están a la altura en el departamento de morreísmo? ¿Y si Masimo, que parece tan guay, resulta que no es más que un vulgar atacanungas como Mark el Boca

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Foro Libros de Vampiros y algo más Grande? ¿Y si sus besos fueran húmedos y del estilo chupetón como los que da un chico-buccino? Dave interrumpió mis pensamientos, gracias a Dios. —Bueno, ¿y tú cómo estás, niña? —Guay del Paraguay. Me voy a Burgerlandia a una convención de coches de payaso —dije. Dave me miró. —¿TÚ en una convención de coches de payaso? Estás como una cabra. Ahora sí que me mosqueé de verdad. —No sé si sabes que los coches antiguos me interesan cantidad y... —Antes de ir a una convención de coches de payaso, preferirías morrearte con Norman el Grano Humano. La verdad es que dio en el clavo. —Bueno, también hay otra razón... —dije. Dave levantó una ceja. Eso me hizo gracia. Pasábamos por delante de Luigi's, y Dave dijo: —Venga, te invitó a un café. Y entramos. ¡Oh mierda, cagada, mierda, cagada! Sentadas a una mesa estaban la pava de Lindsay y Monica la Increíblemente Lerda. Sacré bleu. Quizá estuvieran espiándonos. Lindsay estuvo a punto de vomitar cuando me vio con Dave, pero disimuló a tiempo y le dedicó a Dave su carita de niña buena. Dave la saludó y ella pestañeó y se tocó el pelo. Debe de haber leído el libro Cómo conquistar a cualquier hombre. Si se atreve a mirar a Dave con ojos acaramelados, juro que la mato. Aunque Dave estaba detrás de mí, la muy pava me atravesó con la mirada y se dirigió a él para decirle: —Oh, Dave, qué bien lo pasamos en el Late and Live, ¿no? Mas y yo nos divertimos mogollón. ¿Y tú y Rachel? Lo último que me faltaba por oír. No la soporto. —Sí, fue guay —contestó Dave, y se quedó tan ancho. Y luego, con toda la intención, me ofreció una silla de una mesa bastante alejada de las gemelas grotescas. Mientras me sentaba dijo lo bastante alto para que lo oyeran: —Bueno, aunque me trate usted tan mal, y no se merezca nada, ¿qué le gustaría tomar, mi bella señorita Georgia? Es taaaan encantador. Me encanta esa manera suya de tratarme tan... tan encantadora.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Cinco minutos más tarde Cuando Lindsay y MIL se levantaron para marcharse, Lindsay dedicó a Dave lo que seguramente ella consideraba (equivocadamente) su sonrisa más atractiva. —Adiós, Dave,quizá nos veamos cuando vuelva Mas —dijo. Entonces desapareció por la puerta como una babosa, pero, por extraño que parezca, no dejó ningún rastro viscoso. —La odio, la odio—le dije a Dave—. Lo ha llamado «Mas». ¿Cómo puede ser tan idiota? Dave me miró. —Así que no te cae bien, ¿eh? Mientras tomábamos el café (y yo procuraba evitar que se me armara el típico mostacho de camionero) pensé que pediría a Dave que averiguara dónde estaba Masimo. Pero no quería soltarlo sin más, así que antes le hice unas preguntas de calentamiento. —Dave, te acuerdas de esos chicos de hace un rato... Justo antes de que llegaras, chocaron con las bicis contra mis piernas, luego se montaron del revés y nos llamaron zorras. —Ah, el viejo truco de chocar contra las piernas, montar del revés y gritar zorra. Hummm,ya sé. Está clarísimo, ¿no? —dijo él. —¿El qué? —Pues que les gustas. —¿Perdón? —Ajá. Claro como el agua. —¿Pero por qué no lo dicen? —Porque quizá los rechaces delante de sus colegas. —¿O sea que piensan que subirse a una bici y chocar contra mis piernas es mejor? —Pos sí. —¿Y llamarnos zorras? —Pos sí. —¿Y piensan que después de que me hayan hecho todo eso, yo les diré: «Huy, sí, me encantaría salir contigo y ser tu zorra particular. En cuanto se me hayan curado las piernas»? —Pos sí. —Pero eso es de tarados. Los tíos están locos. Dave puso cara de sabio y levantó la ceja de nuevo. Sorbimos ruidosamente un rato más y luego dije: —Pero ¿por qué? ¿Cómo puede ser? Cuando estáis en el recreo y habláis de vuestras cosas, ¿qué decís de...?

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Permíteme que te interrumpa, Gatita —dijo Dave—. Los chicos no hablan de sus «cosas» en el recreo.Juegan al fútbol o al famoso «¿Conoces a un buen dentista?». —¿Qué? —dije. —Ya sabes: «¿Conoces a un buen dentista? Pues cuando acabe contigo vas a necesitar uno.» Jo. —Claro que los tíos sentimos lo mismo que vosotras, simplemente nos comunicamos de otra manera—continuó Dave—. Pero alguna vez sí llevamos las cosas al terreno personal. Lo miré. Algo es algo. —Ayer, sin ir más lejos, uno de quinto colgó las bragas de su novia por la ventana del aula de ciencias. 17.30 Después de mi sesión con el asesor de Cachondismo me fui a casa un poco aturdida. Cuando nos despedimos, me dio un beso en la mejilla y no intentó hacerme cosquillas ni ir más allá. ¿Se estará volviendo un chico formal? ¿Quién sabe? Por otro lado, me prometió averiguar todo lo que pudiera sobre Masimo. Es un buen tío y un buen colega. Tampoco mencionó a Rachel, y eso es raro, ya que se supone que es su novia. 17.35 Al cruzar la calle mayor me topé con Tom. Tom me cae bien, aunque creo que está majareta por querer ira Kiwilandia. Y encima sin Jas. Y por su manía de hacer acampadas desastrosas.Y por su costumbre de hablar de productos alimentarios. Aparte de eso me cae bien. Parecía estar un poco deprimidillo cuando dijo: —¿Qué tal, Gee? —Pues guay, todo lo guay que puede estar alguien... guay. ¿Y tú? Estaba extrañamente callado para ser él, y al final dijo: —Me cuidarás a Jas, ¿verdad? —Puede estar seguro de ello, señor —mascullé—. Tengo una pistola y no me da miedo utilizarla. Me dirigió una mirada de extrañeza. Como si yo no dijera más que tonterías. 18.00 Estoy en mi habitación, cubierta de ungüentos para realzar mi natural hermosidad. Tengo que deciros lo siguiente: el plátano chafado es mu mu bueno para el cutis del amoooor, y eso que cuando tienes la cara cubierta de plátano chafado no es fácil decirlo.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Ojalá tuviese una foto de Masimo. Espero que no se me olvide su cara. Me echaré un rato en mi (excepcionalmente vacía) cama y le daré unos besos mentales. 18.25 Oh, no, por favor. Angus y Gordy acaban de entrar en la habitación y se han puesto a jugar a la ratita-disfrazada-de-pie. Se dedican a atacar mis pies ferozmente durante un buen rato hasta que me harto y escondo los pies debajo del culo; entonces se tumban y se duermen. Pero no de verdad, simplemente simulan dormir. Cuando estoy en lo mejor de mi sueño con Masimo, arremeten contra mi pie debajo de la manta y la lucha empieza otra vez. Acto seguido, vuelven a «dormirse». No puede ser que piensen que mi pie es una ratita y que saldrá de su escondrijo cuando vea que los gatos están durmiendo, ¿verdad? 18.40 ¿Cómo es posible que la Señora Guarra Peluda, alias Naomi, haya pasado delante del guardián armado (Vati) y haya conseguido meterse en mi cama? Jo, estoy tumbada literalmente en una cesta de gatos. 18.45 La verdad: me gustaría que Naomi no se despatarrara de ese modo sobre mi cama. 18.50 Gordy le está oliendo el culo a Naomi. ¡Qué asco! Delante de su padre. Esto es lo que yo llamo porno-gatuno. Tiene que existir una línea telefónica de asistencia para estos casos. Una línea de asistencia para gatitos. Se podría llamar Línea Caliente para Amores Desgarradores, o algo así. 19.30 Oh, Masimo, pronto estaremos juntos y podrás contarme todo sobre Pizzalandia. Su música. Su arte. Sus morreos. Me pregunto si no tendrán técnicas especiales que se ajusten a sus apasionados temperamentos latinos. Espero que no se deje llevar y me mordisquee los labios. 19.35 No, la verdad es que espero que lo haga. Oh, muérdeme, por favor, Dios del Amooor.

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Foro Libros de Vampiros y algo más miércoles 11 de mayo En mi habitación 19.07 Me pregunto cuántas horas nos quedan para irnos a Burgerlandia. Jas debe de saberlo. No la voy a llamar por eso. Ha sonado el timbre de la puerta. Me he acercado a las escaleras y he mirado hacia abajo. ¡Vaya! ¡Al loro con los pirados! ¡Era mi abuelo y llevaba shorts! No los gigantescos shorts que usaba en la guerra de los Bóer, sino los de ciclista. De licra. Dios mío. Por favor, por favor, Señor, dime que no ha empezado a hacer ciclismo. Por favor. Me fui a la habitación sin hacer el menor ruido. Si me escondo detrás de la puerta puede que piensen que estoy fuera y ME DEJEN EN PAZ. Un minuto más tarde Ya, seguro. Ni soñarlo. —¡Georgia, ha llegado el abuelo! —oí a Mutti gritar en el piso de abajo. Me quedé callada detrás de la puerta. Naomi, Angus y Gordy volvían a ocupar mi cama y me lanzaban su clásica mirada-gatuna-idiota. Espero que no me delaten. No pasaría nada si sólo estuviera Gordy; en ese caso, al menos tendría una posibilidad entre dos de que no me pillaran, pues aunque tenía un ojo fijo en mí el otro estaba mirando por la ventana. La avanzadilla de la fiesta de pirados subió con gran estrépito por las escaleras. —Gingey, Gingey, zoy yoooooo,Libbeeeee...¿Dónde estás? —Oí a mi hermanita jadear y reírse como una loca detrás de la puerta—. Hola, pepsi-cola... Alláaaa voy. Entonces abrió la puerta de una patada,y por poco me chafa la nariz. —¡Ayyyyy! Asomó su cabecita loca y me sonrió. ¿Cuándo y cómo se le han caído los incisivos? ¿Y cómo puede pensar que sacar la lengua por el hueco que han dejado los dientes es seductor? —Ah, Gingey, ¡estaz aquí! Liztilla. Echó a todos los gatos de la cama y empezó a acomodar a la Barbie submarinista y a Jesús Sandra debajo del edredón. Intenté razonar con ella.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Bibsy, ésta no es la cama de Barbie y... ejem, Sandra, ¿verdad? Es mi cama, y no caben tus... Abrió los brazos y dijo: —Becito. ¡Jo! A pesar de todo es muy mona. La levanté del suelo para darle un abrazo y ella me agarró la nariz con una mano y empezó a apretarla y retorcerla. La verdad es que me hizo mucho daño. Dios mío, espero que no se me hinche. El abuelo fue el siguiente en llegar a la fiesta de pirados de la habitación abierta. Asomó la cabeza por la puerta y dijo: —Hola, cariño, parece que llego tarde al homenaje. —¿Qué homenaje? —Es que mis huevos se van de viaje. ¡Qué GUARRO! Tiene ochenta años. Siento las orejas prostituidas. 20.00 Gracias a Dios, el abuelo ya se ha marchado. Pero por desgracia antes me ha dado un regalo de su «novia», Maisie. Siento haber sugerido que el abuelo está pirado. Su novia sí que ha llegado a niveles inauditos en el terreno de la chaladura. ¿Habéis recibido alguna vez calcetines de lana sin punta? ¿De color verde, amarillo y lila? No, claro que no. La semana que estaremos fuera el abuelo cuidará de los gatos. —¿Por qué no quemamos la casa antes de irnos? —le pregunté a Mutti—. Porque seguro que cuando volvamos la encontraremos así. Hay que afrontar los hechos. —No seas tan desagradable, Georgia. Algún día también tú serás vieja. Estaba a punto de ponerme los calcetines sin punta para que entendiera a qué me refería cuando hablaba sobre ancianos dementes, cuando recordé que estaba en misión de máximo buen rollo. Así que dije: —¿Quieres que prepare un aperitivo para cuando lleguen la M. y el P. de Jas? Me miró como si me hubiera convertido en un huevo parlante. Incluso Gordy dejó de mordisquear la pantufla de mamá para mirarme con un ojo. 21.30 Uf. Jas y yo levantamos los pulgares sin que nos viera nadie cuando se iba con su mutti y su vati. ¡Bien! ¡Y tres veces bien! ¡¡¡Nos vamos a Burgerlandia!!!

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Foro Libros de Vampiros y algo más Le han dado cien librillas a Jas para los gastos. ¿A cuánta distancia debe de estar Memphis de donde está Masimo? Dondequiera que esté. 23.00 Bien está lo que bien acaba. Libby está en su cana con la Barbie y Nuestro Señor Sandra,y los gatos grandes han sido expulsados de la casa para que acaben con los ratones de los alrededores. Gordy descansa en su cesta en la cocina. Así que puedo dormir tranquila y disfrutar dé un sueño reparador de belleza. Al final parece que no tengo la nariz más hinchada de lo normal. 23.15 Papá dice que Elvis Presley vivía en Memphis y que era músico (algo que jamás pensarías si oyeras cómo mi padre berrea sus canciones). La cuestión es que era músico y Masimo también es músico, o sea que Memphis es un lugar donde deben de dejarse caer los músicos. Medianoche Le pido a Dios que papá no lleve al viaje el tupé de Elvis Presley. A veces, para «hacerse el gracioso», se coloca el tupé y empieza a menear las caderas. Es asqueroso, además de que no debe de ser bueno para las caderas de un hombre de su edad. Él y sus colegas, «los muchachos», creen que es para troncharse. Ni de lejos. 00.05 Bueno, a mí qué me importa, si estoy en el Séptimo Cielo del Amoooor. Nos vamos el 22 de mayo. Así que sólo faltan once días. Estoy taaan excitada. 00.10 Ojo de Halcón dice que soy una tontaina y que «tengo la capacidad de concentración de un guisante», pero lo que no sabe es hasta qué punto puedo ser disciplinada, algo que sorprendería a mucha gente que me acusa de perezosidad. Cuando me pongo soy capaz de lograr cosas, en serio. Por ejemplo, incluso ahora, que estoy muerta de sueño y es medianoche, es imperativo que me levante y vaya al baño para la limpieza y tonificación de mi... zzzzzzzzzzzzzzzzzz

jueves 12 de mayo

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Foro Libros de Vampiros y algo más Faltan diez días para ir a Burgerlandia De camino a la escuela —Jas, estoy taaaan a tope-tope de excitosidad. ¿Y tú? —Hummm. —Sí, yo también. Cantemos New York, New York para entrar en onda. —No —Ése es el espíritu. Verás, es por eso que el viaje a Burgerlandia te irá de maravilla, te ensanchará la mente. Y empecé a cantar: —I want to be part of it, New York, New YORK!!!!! Cuando pasamos por delante de la oficina de correo dejé de cantar al notar la mirada de los pensionistas que hacían cola clavada en mí. Jas caminaba mi lado con desgana como un fiel... mapache. —Jas, ¿por qué la llaman así? ¿Nueva York, Nueva York? Nosotros no decimos Londres, Londres, ¿verdad? —Hummm, —Tal vez los yanquis sean un poco lentos y les cueste pillarlo la primera vez, por lo que tienen que decirlo dos. 21.30 Esta noche Vati nos ha obligado a ver una peli superantigua en la que salía John Wayne. Medianoche Tenía razón al preocuparme de que fueran un poco lentos. Caramba, John Waaaaayne habla muy despacio. Si todos los norteamericanos hablan así de lento, estaré todo el día haciendo cola para que un norteamericano acabe de pedir una taza de «caaafeeeeé» (y ni siquiera sabré por qué hago cola, pues no me gusta el caaaafeeeé). Además, si papá no deja de cantar canciones de Elvis voy a volverme loca.

viernes 13 de mayo Faltan nueve días para ir a Burgerlandia Madrugada Papá irrumpió en mi habitación en pijama y con el tupé de Elvis cantando Heartbreak Hotel.

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Foro Libros de Vampiros y algo más 7.25 Ésta es mi lista de cosas para llevar: maquillaje imprescindible y ropa superguay. He reunido todo mi maquillaje imprescindible y llenado una maleta. Me pregunto si convenceré a Jazzy para que meta parte de mi maquillaje en su maleta. Aunque conociéndola me imagino que ya la tendrá llena de bragas gigantescas, o de «grandes pantys», como a partir de ahora debemos aprender a llamarlas. Aunque «grandes pantys» me hace pensar en bragas incontinentes. En fin, dejemos a los norteamericanos a su aire. Me flipan. Lo digo en serio. Y eso que no conozco a ninguno. Oficina central del caos 8.00 Cuando llegué, Mutti sacaba a Gordy del interior de la mochila de Libby, y Libby golpeaba a mamá en la cabeza con su cuchara. —Mamá mala, mala. Libby había escondido a Gordy en su mochila porque quería llevarlo al parvulario. Pero hasta mamá pudo darse cuenta de que la mochila andaba sola. Entonces sonó el teléfono. —¡Contesta, Georgia, seguro que es una de las plastas de tus amigas! —gritó Mutti. Ah, muy bonito, ¿eh? Es mucho más probable que sea una de sus amigas plastas. Cogí el auricular y dije: —Dígame. Le habla la recepcionista del Hotel de los Chalados. Era Dave el Risas. Oh, cielos, y yo aún no llevaba los labios pintados. —Hola, Gatita sexy, al habla el asesor de Cachondismo. Aunque tengo mucha prisa, pensé que te gustaría saber que el tal Masimo, que a mi modesto entender es un mariquita con mariconera incluida... —Dave... —Vale, vale. Lo único que he podido averiguar es que está en Manhattan y que se apellida Scarlotti. —Oh, gracias, gracias, Dave —dije. —De nada. Seguro que encontraremos una manera de que puedas devolverme el favor, quizá tenga que ver con una buena sesión de morreos. Chao. Y colgó. ¡¡¡Yuppppiiiiiiii!!! Manhattan, ¡ahí voy! 8.30 Fui volando a casa de Jas.

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Foro Libros de Vampiros y algo más La encontré nerviosa como una lerda con flequillo. —Weenas —le dije con acento norteamericano. —Vamos, Georgia, que llegaremos tarde. Mientras galopábamos a toda prisa, le dije: —Voy a hablar norteamericano todo el día. —Pero si allí hablan inglés —dijo Jas entre resoplidos. —No digas tonterías —dije entre resoplidos. Llegamos a la hora, pero por los pelos. Lindsay la Sádica estaba de guardia. Mientras pasábamos por su lado resoplando nos miró como si fuéramos un par de cagarrutas con uniforme. —Eh, vosotras dos, ¿cuándo creceréis y llegaréis puntuales? Le dirigí la mejor de mis sonrisas mientras le miraba la oreja y le decía: —Weenas. Que tengáis todas un buen día. ¿Me oye? Se marchó a sembrar el pánico entre los alumnos de primaria, pero mientras lo hacía no paraba de toquetearse las orejas. Ja ja ja ja ja. ¡Hasta la vista, baby! Mates Dios, qué aburridas son las mates. Y una completa gilipollez. Cuando me case con Masimo, tendré criados para que hagan las sumas por mí. Y las ecuaciones de segundo grado, que no sirven para nada. Hora de comer Operación localizar al Dios del Amoooor Conseguí que Jas me acompañara a la biblioteca. La señorita Wilson casi se cae del taburete cuando nos vio entrar. Enseguida la calmé diciéndole: —¿Qué tal? Que tengáis todas un buen día. Encontramos un gran atlas y lo cargamos hasta una mesa. Fui pasando todos los mapas hasta llegar al de Norteamérica y encontrar New York, New York. —Y ahora, ¿dónde está Memphis. Memphis?—le dije a Jas. Jas lo encontró y dijo: —Parece que está bastante más abajo Por una vez no se equivocaba. Al menos Manhattan no mide más de tres milímetros de largo. Pero está a unos sesenta centímetros de Memphis. Bueno, debe de haber autobuses, ¿no?

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Foro Libros de Vampiros y algo más 16.30 En el camino a casa me puse a canturrear a Jas: «Home, home on the range, where the deer and the antelope play.» A Jazzy le mola que le canten. Se lo dije. Dije: —Te mola que te canten, ¿verdad? —No. —¿Ves?, sabía que te molaba. Podrías bailar un poquito cuando cante el estribillo. Podrías hacer el baile del ciervo de System of a Down. Venga, haz el baile del ciervo, mueve la pata... Y justo en ese momento me dio una patada. Jas puede ser muy violenta. —Aun no le he dicho nada—dijo. —¿Qué? ¿A quién? —A Musculitos, quiero decir...a Tom, sobre Burgerlandia. La miré con incredulosidad. Radio Jas, la voz de la nación, ¿aún no le había contado nada a su Musculitos? —La verdad es que puedo ser tan independiente y aventurera como él —dijo. No me reí en su cara, a pesar de que sé la cantidad de bragas que Jas piensa que necesitará los siete días que estemos fuera. Este fin de semana sin falta DEBO solucionar el asunto de mi ropa. Le fin de semaine 11.00 Bueno, al final voy a llevar un mini equipaje. Así es como viajan Naomi Campbell y las demás top models. Sólo se llevan lo imprescindible. 12.00 Estoy agotada, pero tengo que conseguir reducir mi mini equipaje a seis maletitas. 12.01 Y una mochila. 12.03 Los zapatos van aparte, pues no tengo suficiente sitio, pero mamá seguro que los pondrá en su maleta. 13.00 Nadie le ha dicho todavía a Libby que Angus y Gordy no van a pasar las vacaciones con nosotros. 12.35 ¡Pobre del que se lo diga! Os puedo asegurar que no seré yo, voy a necesitar mis piernas y brazos para mi Búsqueda de Amoooor. 12.40 Libby le ha hecho a Gordy un biquini de papel para las vacaciones, que podría servirle si éste fuera a pasar las vacaciones con nosotros.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Y si los gatos llevaran biquinis. Y si no lo hubiera destruido y enterrado en la maceta del ficus casi inmediatamente.

domingo 15 de mayo Faltan siete días para ir a Burgerlandia Mediodía No aguanto a mi padre. Es tan poco razonable... Es como tratar con un niño malcriado. Le pregunté a mamá si sería tan amable de meter mis zapatos en su maleta y se armó la gorda. —¿Por qué no los metes en la tuya? —preguntó papá. —Porque, padre, todas mis maletas están a tope —le contesté. Vati irrumpió en mi habitación hecho un energúmeno, vio mis maletas y dijo: —¡Georgia, no me hagas reír! Sólo puedes llevar una maleta, y punto. —Contradíceme si no tengo razón, padre, pero no querrás que los yanquis me tomen por una pobre. Estoy representando a la nación inglesa en el extranjero. Pero hablar con la pared habría sido igual de fructífero. 14.00 He vuelto a hacer el equipaje, pero todavía me quedan tres maletas repletas de cosas imprescindibles. Maldito, maldito. Sacré bleu. Jas me ha llamado para decirme que cuando Musculitos se enteró de nuestro viaje tuvo un ataque de nervios en versión tío. La llamó dieciocho veces en dos horas. —Estaba tan hecho polvo... —Sí, ya me lo has dicho. —Pero mega ultra hecho polvo. Me llamó dieciocho veces en dos horas. —Ya... —Dieciocho veces. —Vaya... ¿Cuántas veces dices que te llamó? —Era una pregunta irónica, claro, pero Jas no lo pilló. Y continuó machacándome con lo mismo una y otra vez. —Dieciocho veces, y esta mañana ha venido supertemprano y me ha pasado una canción-poema-de-amor por debajo de la puerta. Oh, no. Lo que faltaba, un poema de amor.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —¿Quieres que te lo lea? —No. —Se titula «Eres el único pez en mi mar». Dios mío. En la familia de Tom tienen una verdadera obsesión con la ganadería. Para animar a Jas y para escapar de la pesadilla de las maletas convoqué una reunión de la panda. El parque, sentadas en los columpios 16.30 Jas ha leído el poema a todo el mundo, por tanto espero que así se lo haya sacado de la cabeza. Es una estupidez que ni te cuento. Pero no se lo he dicho; me interesaba que Jas se animara para nuestra gran aventura. Mientras me balanceaba en los columpios de pie estaba taaan excitada que me puse a cantar: «I want to be in America! Everything is free in America!» Entonces Ellen soltó: —Georgia, ¿te has morreado con Masimo ya? Solté una risita sugerente. —¿Que si me he morreado con Masimo? Que si... —No —contestó Jas por mí—. A no ser que existan los morreos de dos segundos, cosa que para mí no, en cualquier caso no pueden considerarse en la escala de morreos, así que puede decirse que... no estamos moviéndonos... en la escala de morreos. Oh, muchísimas gracias, señorita NO. Y te consideras mi mejor amiga. Ahora me arrepentía de no haberle dicho lo que pensaba del poema que le escribió el Chico-Pez. —¿Tú crees que se morreó con Lindsay? —preguntó Jools—. Quiero decir, cuando fueron al Late and Live. Seguro que ella se moría de ganas... ¿no crees? Ya valeeee, ¿nooooo? No quiero ni pensarlo. —¿Quién en sus cabales se prestaría a morrearse con la pava de Lindsay? —dije. —Pues Robbie, sin ir más lejos, ¿no? Salieron juntos y...—dijo Jools. Me puse a canturrear en mi cabeza para no tener que escuchar; empezaba a encontrarme fatal. —Tal vez haya tíos a los que les gustan las pavas sin frente—intervino Jas—-.Tom dice que conoce a un chico que se vuelve loco con las que usan gafas de culo de botella. Cielo santo. Bueno, al menos la repulsiva P. Creen aún tenía alguna oportunidad. Era evidente que Ellen estaba en las nubes.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —El amigo de Tom, Speedy, me pidió para salir cuando pasé por la plaza, pero... es que... no sé, me parece que hay algo que... Quiero decir, es simpático y eso, pero es que a mí sigue gustándome, bueno, ya sabes... ¿no? —¿Puedo preguntarte algo, Ellen? ¿A qué viene ese rollo?—le dije. Ojalá hubiera mantenido la boca cerrada. —Pues... me refiero a Dave el Risas. ¿Sabéis si aún sale con Rachel? ¿Sí o no? —Pues cuando lo vimos el otro día no iba con ella, ¿verdad, Georgia? Y cuando fuisteis a tomar el café, ¿te la mencionó en algún momento? Oh, calla calla, no me hables del maldito Dave el Risas. Ellen estaba a funto de empezar con el rollo de «¿Ah, sí? No sabía que habías estado con Dave el Risas. ¿Y de qué hablasteis? ¿Te comentó algo de mí? ¿Cómo es que fuiste a tomar un café con él?, cuando Mabs me salvó el pellejo (más o menos). —¿Y cómo sabes que Masimo quiere verte? —dijo. —Pues porque me pidió el número de teléfono, y yo no fui capaz de dárselo pues tenía tanta vergüenza que pensaba que me iba a estallar la cabeza. Así que dijo «Vale, Doña Difícil, nos veremos cuando vuelva de América.» Ellen se me quedó mirando. —¿Así que dijo «nos veremos pronto»? —Pero no un «nos veremos pronto» como quien dice «hasta la vista», sino más bien... Pero Ellen se había quedado atascada en su propia elucubracionidad. —Dave el Risas me dijo «nos veremos pronto», y yo hice ese movimiento con el pelo y todo lo demás y bailé sola, etcétera... Y luego se largó con Rachel. La panda asintió con la cabeza sabiamente (por describirlo de alguna manera). —Sí, sí, pero Masimo dijo «nos veremos pronto» después de que yo me convirtiera en la Mujer Misteriosa —dije. —¿La Mujer Misteriosa? —repitió Rosie. —Sí, después de que de forma accidental probara mi trato glacial. Rosie acercó la cara a la mía. —¿Así que eres la Mujer Misteriosa? Todas las chicas de la panda me miraron. —¿Tú, la Mujer MISTERIOSA? —dijo Jools. —¿TÚ, la Mujer Misteriosa? —preguntó Mabs a su vez. ¿Qué es esto, una convención de loros, o qué?

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Claro, ahora resulta que eres la Mujer Misteriosa. No como antes, que eras la mujer «Ooooooh, tengo las atrapachicos pegadas», ¿verdad? —concluyó Rosie. En casa 17.30 Oh, mierda. Estoy temblando de angustia y he sucumbido a la dudosidad. ¿Y si Masimo dice «nos veremos cuando vuelva, Doña Difícil» a todas? 17.45 Justo cuando piensas que las cosas no pueden ir a peor, se ponen peorísimas. Al final el abuelo no podrá ocuparse de los gatos en nuestra ausencia pues se va dar una vuelta en bici por el Lake District. Dice que ha oído la llamada de la naturaleza y que partirá esta misma noche con su mochila a la espalda. No me cabe en la cabeza lo tremendísimamente egoístas que pueden llegar a ser los mayores. 17.50 «Conferencia» familiar (o sea, mi Vati gritando a tope). No se nos ocurre nadie lo bastante estúpido... ejem... quiero decir lo bastante enrollado para cuidar a Angus y Gordy. 18.15 Mamá ha ido llamando a sus supuestas amigas de aeróbic, pero ninguna puede venir a cuidar los gatos. —¿Les contaste el asunto de la crema de rata? —le pregunté. ¡Claro! Pues la culpa es sólo suya. 18.30 Por desgracia, yo también he presumido de las «aventuras » de Angus y Gordy y sus encantadoras costumbres en relación con animales del bosque, hacer caca, etcétera. Así que mis amigos no quieren saber nada de ellos. Rosie dijo que Sven se ocuparía de los gatos en una cueva que ha encontrado. Pero la sola idea me parece extrañísima. —¿Y si los levamos a una residencia para gatos? —dijo Vati. En eso entró Angus con una pala. Nos miramos. —Pues sólo nos queda una solución. Voy a tener que pedir un poco de ayuda vecinal —dijo Vati. 19.15 Papá decidió ir a ver a don Vecino-de-al-Lado primero. Mientras salía por la puerta dijo:

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Foro Libros de Vampiros y algo más —En el fondo Alfred y yo siempre nos hemos entendido, a pesar de hayamos tenido algunas diferencias después de que Angus se cargara sus rododendros. —O aquella vez que Angus consiguió acorralar a los Caniches Imbéciles y los encerró en el invernadero —añadí. —Sí, bueno... —Y luego cabalgó sobre ellos por el jardín. —Sí, bueno... —Y tuvo que venir el psiquiatra para perros. Papá se quitó el abrigo. 19.25 —Voy a cruzar la calle para preguntarle a Colin si puede venir a echar un ojo a los gatos de vez en cuando y darles de comer—dijo papá. 19.28 Papá ha vuelto. —Se rió —ha dicho. Papá ha ido al pub para hablar con el tío Eddie a ver si éste conoce a algún lerdo que nos eche un cable. 19.33 Sonó el timbre de la puerta. Desde la seguridad de mi cuarto miré escaleras abajo. Mamá abrió la puerta. Oh, no. Era uno de nuestros queridísimos muchachotes de azul. Y como suele pasar con los polis, no parecía muy contento. ¿Qué habrá pasado ahora? Corrí escaleras abajo para dar sostén moral a Mutti. Aunque, en realidad, habría sido más adecuado darle un simple sostén de nungas. ¿Cómo es posible que esta mujer no tenga UNA sola prenda de vestir que no deje al descubierto demasiada carne? Puse cara de estar muy interesada, la misma que pongo cuando Ojo de Halcón me pide los deberes. El resultado habitual es que me quedo castigada el doble de tiempo después de clase, pero qué remedio, no se puede tener todo. El madero me lanzó una mirada de pocos amigos, que estaba lejos de comunicar el consabido mensaje de «soy el guardián de la comunidad y estoy al servicio de la gente». —Buenas noches, señora, ¿podría decirme si conoce a esta persona? —dijo el poli, sosteniendo la tarjeta de pensionista del abuelo con la foto en que sale con el pendiente. Ni se te ocurra preguntar nada. —Sí, es mi padre... ¡Oh, Dios mío! ¿Está bien? —Sí, señora. Pero supone un peligro para sí mismo y para los demás —contestó el agente.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Y que lo diga, señor policía —intervine yo—. No hace falta tener un casco y una cachiporra para darse cuenta. —Cállate, Georgia —me espetó Mutti. Eso es maltrato, ¿no?, pero lo dejé correr. Resulta que por una vez el agente traía buenas noticias. El abuelo salió de su casa para emprender la vuelta en bici por el Lake District (unos ochocientos kilómetros) y se cayó al girar la esquina de su calle. Pero antes hizo caer al guardia, que iba montado en la bicicleta que acababa de regalarle el distrito. —Sólo la he podido usar una semana, señora. Intenté parecer compungida. El poli abrió su libreta. —El caballero al que acábamos de identificar como su padre llevaba unos shorts de licra y no paraba de caerse de la bici. Le pedí que caminara en línea recta. —Oh, Dios santo, ¿había bebido? —dijo Mutti. —No sabría decírselo, señora, lo único que sé es que se negó rotundamente a andar en línea recta, alegando tener una herida de guerra. Fue entonces cuando ese caballero dijo...—El agente consultó sus notas otra vez—:«¿Qué le parece si volvemos a casa, agente, y nos tomamos la última?» Al abuelo hay que darle un diez en la escala de los lunáticos. 20.00 El agente llamó por radio a la comisaría. Sacaron al abuelo de la trena, no sin antes acusarlo de imprudencia temeraria al manillar y de no llevar timbre. Parece que la campanilla de periquito que había pegado al manillar con cinta adhesiva no valía. Ahora tendrá antecedentes policiales. Mamá estaba muy nerviosa y no paró de disculparse con el agente mientras éste se marchaba. —Lo siento muchísimo, señor agente. Espero que pueda arreglar su bicicleta y no se haya hecho daño. —No se preocupe, señora, soy un tipo duro —dijo él. —Sí, la verdad es que parece estar en forma. Yo hago aeróbic, va muy bien para mantener la figura. El agente le guiñó el ojo (¡lo juro!) y dijo: —Se nota, se nota. Bueno, señora, será mejor que me marche. Y entonces dijo la típica frase que nunca pensé que oiría fuera de la televisión: —Vaya con cuidado, señora, vivimos en una verdadera jungla. Mamá casi se mea de risa. Es tan patética que da vergüenza ajena. En cuanto el policía se hubo largado, me limité a mirar a mi madre fijamente.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —¿Qué? ¿Qué pasa? —dijo ella. —¿Cómo que qué pasa? Se te caía la baba, mamá. —Bueno, era un joven muy agradable, aunque, claro, un poco demasiado joven para mí. ¡Increíble! En mi habitación Qué familia más vergonzosa tengo. Medianoche Bueno, al menos los días de ciclista del abuelo han pasado a la historia y ahora podrá cumplir con su deber de quemar la casa cuando nos vayamos a Burgerlandia. ¡Viva! ¡Genial!

martes 17 de mayo Faltan cinco días para ir a Burgerlandia Anochecer Oh, no soporto esta espera eterna para subirme al Avión del Amooor. ¡¡¡Venga, venga!!! Me he estado probando diferentes conjuntos para la llegada. ¿Botas o zapatos? Es difícil saber qué tiempo hará. Y quizá tenga que cambiarme el conjunto de día por el conjunto de noche, dependiendo de la diferencia de horario. Estoy practicando el idioma de los yanquis, incluso mentalmente. El truco está en añadir siempre una coletilla. En vez de decir «el tiempo» dices «en lo que respecta al tiempo». En lo que respecta a la hora. En lo que respecta al día. En lo que respecta al Amooor, etc. Pero hablando con un poco de seriosidad, este tema del horario es pero que muy irritante en lo que respecta a la moda. Llamé a Jas (ella ya ha decidido que para el viaje se pondrá ropa deportiva, práctica e informal) y le pregunté (Oh, señorade los dioses del Tiempo): —¿Volamos hacia atrás en el tiempo, o qué? —Sí, en Norteamérica van seis horas por detrás de nosotros. —¿Pero por qué? ¿No pueden tener la misma hora que aquí? ¿Acaso no fuimos nosotros quienes inventamos el tiempo? —¿Qué?

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Ya sabes, la hora media de Greenwich... ¿no la inventamos nosotros? ¿Así que porqué no pueden tener la misma hora que nosotros? —Porque en ese caso tendrían que levantarse de la cama en plena noche. —¿Y qué? Pero no se puede razonar con Jas.

miércoles 18 de mayo Faltan cuatro días para ir a Burgerlandia Atardecer Ha venido el abuelo para recibir instrucciones de cómo cuidar la casa y los gatos en nuestra ausencia. Aún no tengo ni idea de lo que me pondré para el viaje. He repasado mi ropa un millón de veces. Bueno, al menos ya he decidido de qué color me pintaré las uñas. He escogido el Rosa Mohín. Estoy hecha polvo. 20.15 Me arrastré escaleras abajo para tomar un vivificante tentempié. En el salón El abuelo se puso a hurgar en sus bolsillos. —Tengo algo para ti. Oh, qué alegría. Un caramelo. Yo le quiero mucho y todo eso, pero ¿por qué tiene que ser tan, ya sabes... el típico, típico abuelito? La tele estaba encendida, y frente a ella estaba repantigado mi desastroso Vati. Cuando me senté para intentar recuperar mis medias de las garras de Gordy, Vati me dijo: —Vamos a ver, Georgia, ¿por qué no me dices cuánto dinero crees que necesitarás para las vacaciones? Así nos reiremos un rato y luego tendremos un punto de partida para hablar de ese tema. ¡Pero qué gracioso es! Por desgracia, no tengo otro remedio que seguirle la corriente. —Bueno, sólo será una semana, ¿no? Y los gastos del hotel y la comida están pagados, así que, en general, creo que bastará con mil libras, siempre y cuando no compre algo muy caro.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —No seas boba, Georgia —dijo mamá. —¿Recuerdas cuando llevaste a Georgia al médico con sólo dos semanas? —preguntó el abuelo. Mama me despeinó un poco (no soporto que haga eso) y empezó a mirarme con nostalgia. —Me acuerdo de toda tu vida, cariño. Desde el momento que naciste no has sido más que un motivo de alegría y felicidad para mí. —¡Por Dios, Connie! ¡Tranquilízate! —dijo papá. Pero mamá ya había entrado en Mamalandia y no había quien la detuviera. —¿Sabías que cuando naciste no tenías ni un solo pelo en la cabeza, que eras totalmente pelona, como el tío Eddie? Oh, eras tan bonita... Cielo santo. El abuelo seguía con sus divagaciones como un locutor de radio supermotivado: —Sí, recuerdo que aquel día había una señora en la sala de espera. —Oooh, sí; me había olvidado de ella —dijo mamá. —La señora miraba a todos los niños en los cochecitos y decía: «Oh, qué bebé más bonito», hasta que le tocó el turno a Georgia y dijo: «¡Caramba! ¡Menudas napias tiene la pelona ésta! ¡Mirad!» ¿Qué? Todos los adultos se echaron a reír. —Y por eso siempre que te daba el biberón te acariciaba la nariz, para darle forma —dijo mamá. Me largué del salón y me miré en el espejo del vestíbulo. ¿Así que desde que nací me habían acariciado la nariz y seguía igual? Llamé a Jas. —-Jas, ¿te gusta mi nariz? —Jajajajaja... ejem, claro. —Pero ¿aún piensas que es un poco grande? Jas estaba masticando algo. —Bueno, digamos que es una nariz... generosa. 22.00 Generosa. 2.00 He tenido una pesadilla en que un aduanero del aeropuerto me hacía pagar exceso de equipaje por mi nariz.

jueves 19 de mayo

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Foro Libros de Vampiros y algo más Faltan tres días para ir a Burgerlandia 23.00 Estoy tumbada boca arriba y he hecho una especie de tablilla con esparadrapo y palitos para la nariz; al menos así no crecerá más.

viernes 20 de mayo 8.00 Acabo de quitarme el esparadrapo. ¡Mierda, mierda, mierda! ¡Qué daño! Espero que Masimo aprecie el esfuerzo que hago en lo que respecta a la belleza, aunque, a menos que se me desintegre el cerebro, no pienso contarle que duermo con la nariz entablillada. Bajé a la cocina para desayunar. ¡Yupi ya, ya, yupi yupi, ya! No puedo creerlo, es el último día en Stalag 14 y nos largamos a la gran aventura del AMOOOR. En el baño 8.10 No he dejado de depilarme un solo día para mantener el gen del orangután acorralado. Aun así, le pediré ajas que haga una inspección imparcial en la parte de atrás de mis piernas, ya que no sirve de nada tenerlas suaves como la seda por delante si pareces un chimpancé por detrás. Lalalá. Me masajeo con productos exfoliantes (de mamá) en pequeños círculos para quitar las traviesas células muertas y dejo la piel como el culito de un bebé (sin la caca). El vuelo dura ocho horas, por lo que creo que tendré suficiente tiempo para maquillarme, hacerme la manicura y estar lista para encontrarme con Masimo de la forma más natural y despreocupada posible. Hora de comer Como está lloviendo a cántaros, por una vez nos dejan quedarnos en el comedor sin hacer nada. Por desgracia eso significa que tenemos que aguantar una compañía de verdaderas inútiles. El resto de la panda se ha ido al lavabo para retocarse el pelo, son tan presumidas como los futbolistas del Chelsea. Pillé una mesa desplegando todas mis cosas en cinco sillas y después fingí que me estaba aprendiendo mi papel de Macduff

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Foro Libros de Vampiros y algo más en Maclnútil por si la Repugnante P. Creen me veía sola y se acercaba a soltarme el rollo sobre sus hámsters. O sobre sus gafas de culo de botella. Sólo faltaba que la escogieran para hacer de lady Macduff. Quizá piense que somos marido y mujer de verdad. Estaba tan ocupada fingiendo que leía que cuando advertí el tufillo característico de las frentes minúsculas ya era demasiado tarde. Levanté la cabeza y vi a Lindsay sentándose con sus compis chungas en la mesa de al lado. —Georgia, la gente normal sólo necesita una silla para sentarse. Recoge esas bolsas; —me dijo. La miré fijamente, y estaba a punto de soltarle algo como: «La gente normal tiene un poco de cráneo entre las cejas y el flequillo», cuando pensé que me castigaría, aunque fuera el último día del trimestre. Así que esbocé una sonrisilla y la imaginé en tanga en el vestuario chocando contra la máquina dispensadora de compresas, algo que ocurrió el trimestre pasado. Qué buenos recuerdos. Como no le contesté, se dio media vuelta y siguió hablando de gilipolleces con sus lamentables amigas. No sabía por qué tardaba tanto la panda, a menos que Ellen hubiera tenido otro ataque de nervios y se hubiera caído en el váter. O quizá Jas estuviera hablando de su flequillo. Cuando estaba desenvolviendo mi comida a base de galletas Jammy Dodger casi me caigo de la silla. Podía oír a Lindsay gimiendo y lloriqueando, y de repente dijo: —Mas se lo está pasando en grande en Norteamérica. Está de gira con un grupo en Nueva York y... ¿Qué? ¿Cómo? En ese preciso instante llegó la panda cantando My gosh l'm fit, but don't I know it tan fuerte que no pude oír nada más de lo que estaba diciendo Lindsay. De camino a casa 16.30 —Jas, ¿CÓMO es posible que esté en contacto con ella? ¿La llamó? ¿Por qué? ¿Por qué? —La verdad es que no lo sé, pero tampoco puede decirse que... sea tu novio, ¿no? Y... —Jas, espero que no estés tratando de ser razonable, porque en ese caso tendré que matarte. En mi habitación

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Foro Libros de Vampiros y algo más Oh, no. He vuelto a caer en el infierno del amor. Tengo que hablar con mi asesor de Cachondismo. Incluso si no me muestro orgullosa, tengo que saber lo que piensa. Pero ahora no puedo llamarlo, con mamá delante. ¿Por qué no tendré un móvil? Oh Dios Dios Dios. 17.00 Libby se ha traído a su «nofio», josh. Hasta mi hermana pequeña tiene novio. Josh y ella se han ido a la habitación y puedo oír cómo murmuran y canturrean. Ah, os juro que estoy harta. 17.15 Mamá sigue ajetreada en el piso de abajo; por una vez que quiero que esté fuera se queda en casa. Típico. —¿Por qué estás mirando a las musarañas? ¿Qué estás haciendo? — me ha dicho. ¡Por favor! 17.20 No puedo soportar esta tensionidad. Libby ha entrado en la habitación para enseñarme una canción nueva aprendida en el parvulario. Me fijé en que Josh tenía la cara manchada de pintalabios. Mi hermanita se aclaró la garganta y empezó a cantar con su vocecita penetrante. La melodía era la misma de Sex Bomb pero la letra estaba un poco cambiada. ¡Pero era encantadora! —Pom pis, pam pam culo caca culo, culo caca culo, culo, pom piiiis... —cantó. Así que eso es lo que mi hermana pequeña aprende en el parvulario. Canciones sobre culos. 17.30 Tengo que hablar con Dave. Libby ha vuelto para cantarme por segunda vez su versión de Sex Bomb. Mira qué bien, Josh también se sabe la letra. 18.00 Mamá ha tenido que limpiar a Josh para que su madre le deje jugar con Libby otro día. No creo que la madre de Josh sospechara nada malo cuando vino a buscarlo. Pero todavía no ha escuchado la canción encantadora de su hijito. 19.00 TENGO que hablar con Dave.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Bajo sigilosamente; Mutti, Vati y el tío Eddie están en el salón hablando sobre la convención de coches de payaso. Los oí disparatar desde el otro lado de la puerta. —Parece ser que hay un Robín Reliant de los años sesenta con los tapacubos originales —decía mi vati. —He metido mis calzoncillos especiales para la comedia en la maleta —dijo el tío Eddie. Dios santo. Me lié la manta a la cabeza y marqué el número de Dave. ¿Y si estaba con Rachel? Eso sería un coup de mierda. Oh, había señal de llamada. Quizá... Yo sólo debería... Entonces Dave descolgó el auricular. —¿Dave? —Bonsoir, el mismo. —Tengo que preguntarte algo. —¿Eres tú, Georgia? Lo siento pero no hago sexo telefónico; en mi opinión le quita realismo. —Dave, por favor... Más tarde Me encuentro mejor. Dave puede ser encantador de la manera más irritante. Esta noche sale y en la disco verá a Dom de los Dylans Salvajes. Me ha prometido que tratará de averiguar algo sobre Masimo y Lindsay. En mi habitación de dolor 21.00 ¿Por qué no puedo tener una vida sencilla? Y feliz. Dímelo, Jesús. He rescatado al Niño Jesús de las garras de Libby y he vuelto a colocarlo en la cómoda. Le he quitado el vestido que le había puesto Libby, pero no puedo quitarle el colorete. Parece tener un bronceado veraniego. ¿Cuándo fue la última vez que me lo pasé bien? Nunca, ésa es la verdad. No creo que vuelva a reír jamás. En la cama contemplando la luna

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Foro Libros de Vampiros y algo más 23.00 Me pregunto si Masimo estará mirando la misma luna que yo. Probablemente estará demasiado ocupado pensando en la pava de Lindsay como para mirar la luna. Leí uno de los muchos michos libros que compra mamá para ser una persona mejor —creo que se titulaba Yo estoy bien, tú estás bien, pero qué pasa si sólo pensamos que estamos bien pero no lo estamos realmente—, en cualquier caso, fuera cual fuera el título, en el libro ponía que a los hombres les gustan las rubias con cara de niñitas porque así piensan que son niñitas y les entran ganas de cuidar de ellas. ¿Tendré yo cara de niñita? Me estoy mirando en el espejo. Incluso cuando oficialmente era una niñita y tenía cara de niñita, no habríais podido verla, porque la nariz me la tapaba casi toda. Empujé la punta de la nariz hacia arriba con el dedo. ¿Les gustaría más a los chicos si me pareciera a una cerdita con el pelo corto? ¿Quién sabe? ¿A quién le importa? No vale la pena que me entablille la nariz. 23.20 El hecho es que Lindsay tiene noticias de Masimo y yo no. Y no hay nadie en este planeta a quien le importe un rábano. Ésa es la cuestión: ¿a quién le importa? Si desapareciera del planeta de repente, ¿a quién le importaría? 23.25 Apuesto a que si me suicidara nadie se daría cuenta durante días. Y entonces, al encontrarme un tiempo después, dirían:«¿Por qué lo hizo? Siempre estaba tan contenta, era tan alegre y valiente. Jamás se quejaba.» Nunca sospecharían la profunda tristosidad que había invadido mi vida. 23.30 Quizá sería mejor escribir una nota explicándolo todo, incluso para los muy muy lerdos. Saqué una hoja en blanco y empecé a escribir una carta de despedida. Queridos mamá y papá: No puedo más. Hay gente incapaz de ver debajo de la superficie. Quizá las narices no deberían importar, pero la verdad es que importan. Es trágico no poder escoger tu propia nariz. (Un momento, eso suena fatal, lo borraré.) La gente puede verme como una adolescente confusa y alocada. Quizá tengan razón. Quizá no.

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Foro Libros de Vampiros y algo más En cualquier caso, ¿quiénes son ellos? Sé que soy un estorbo para todos vosotros. El abuelo, sin ir más lejos, lo ha dicho muchas veces. Pero la verdad es que soy demasiado sensible para la vida. Adiós. Os quiero a todos. Georgia PD. No te culpes, papá. Tú has aprendido a aceptar tu nariz. Yo no puedo. Podía imaginarlos a todos en mi funeral, llorando y mirando las fotos que yo había metido en el mismo sobre de la nota. Especialmente aquella que me sacó Jas con la falda de cuero superguay y las botas. Mamá miraría la foto sin dejar de llorar y diría: «¡Pero qué GUAPA! Era tan guapa. ¿Por qué no se dio cuenta? ¿Por qué?» Y aparecería una mujer que diría: «Trabajo en una agencia de modelos. ¿Cómo es que nadie me contó nada acerca de esta niña? Es la chica más fotogénica que he visto en todos los años que llevo buscando modelos.» Contemplarían mi cadáver echado en el ataúd y llorarían... ¡y se esforzarían en cerrar la tapa sobre la nariz sin conseguirlo! Merde. sábado 21 de mayo Falta un día para viajar a Burgerlandia 9.30 Estoy releyendo mi nota de suicidio. Podría matarme ahora mismo, así la nota no sería en vano. Pero es que me da pereza. Tendría que levantarme de la cama. ¿De qué me sirve irme a Burgerlandia, o incluso pensar en Masimo, si no le gusto y prefiere a esa Tanga asquerosa? De todas maneras, ¿con qué me suicidaría? No hay pastillas sueltas por la casa porque papá y mamá están siempre alegres y no se preocupan de comprarlas. Y no voy a probar otro tipo de suicidio porque igual me duele. 10.30 De todas formas, hay tanto ruido procedente del lavabo que ¿cómo se supone que puedo concentrarme en estar deprimida? Vati está a punto de bañar a Angus a fin de prepararlo para las vacaciones. Puedo oírle gritar: «Bueno, ya vale, no intentes escapar. Angus, viejo amigo, voy a darte un buen fregoteo en la bañera. Hueles a tigre.»

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Foro Libros de Vampiros y algo más Suena el teléfono, pero nadie va a contestar, por supuesto, así que me arrastro escaleras abajo. Es Dave. ¡Dios mío, Dios mío! —Bueno, éste es el trato —dice. Justo en ese momento se oye un gran chapoteo procedente del baño y a Vati gritar como un energúmeno: —¡La madre que lo parió! ¡Qué cabrón! ¡Joder!... ¡MIERDA! Al oír el alboroto Dave pregunta: —¿Qué narices está pasando? Voy a disculparme por el comportamiento de mi padre, cuando éste aparece en el umbral del baño completamente empapado. Es obvio que se ha caído dentro de la bañera. Me mira y dice: —Ni una palabra sobre esto. La escena es requete requete amusant. Pero no me río, pues a) quizá yo tenga el corazón partido, y b) si no es así, tal vez todavía quiera ir a Burgerlandia. Susurro a Dave: —Vati acaba de bañar a Angus con mano dura, pero por desgracia el pobre se ha caído en la bañera. —Me encaaanta tu familia. Bueno, como te decía, éste es el trato: Masimo, el archiconocido homosexual italiano... —Dave... —En fin, el caso es que le ha mandado una postal a Dom y también un par a los otros componentes de los Dylans Salvajes, y todas ellas parecen tener el mismo tema, ya sabes, en la onda de «soy un italiano chulito de vacaciones». Dom le contó a Lindsay lo de los conciertos en Nueva York, etc. En mi opinión como asesor de Cachondismo, estás exactamente en el mismo sitio que ayer. Gracias, gracias, Dios mío. —Te lo agradezco, Dave. Eres un colega como la copa de un pino. —E increíblemente sexy. —Sí... increíblemente sexy. 11.15 Llamé a Jas. —Jas, el chico no se había puesto en contacto con Tanga, simplemente mandó una postal a Dom, y la pava de Lindsay fingió que él la había llamado. Ja ja ja. ¡Qué patética! ¡Hasta la vista, baby! Colgué el teléfono a toda prisa para que Jas no echara a perder mi buen humor soltándome un rollo sobre Musculitos. ¡Aaaamo la vidaaaa!

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Foro Libros de Vampiros y algo más Y al semental italiano. Y Dave el Risas me mola bastante. De buen rollo. Si tengo tiempo entre morreo y morreo le mandaré una postal. 11.20 En realidad, me pidió una animadora norteamericana o un rancho, pero estaba de cachondeo. 12.10 Ataque de nervios en el frente ropa. Cuando mamá entra para darme unos pantys limpios le dije: —No tengo nada que ponerme. Ni me contestó, simplemente echó una mirada significativa a mis dos maletas (en ese momento yo estaba sentada sobre una para intentar cerrarla). 12.20 Tal vez bastará con un estuche de atrapachicos para pasar la semana. Así tendré un poco más de espacio. 12.24 Ni por ésas. Una de las dos maletas sigue sin querer cerrarse. Vati se ha ablandado y al final me deja llevar dos maletas, pero si le pido llevar otra le dará un ataque. Creo que podré arreglármelas con sólo ocho pares de zapatos. Uf, qué nervios, qué nervios. 12.30 De repente oí un ruido horroroso de arañazos y golpes contra la puerta de mi habitación. Angus estaba jugando a patitas debajo de la puerta. ¡Oh, no! —Largo de aquí, Angus, ésta es una zona libre de gatos —dije. No voy a permitirle entrar para que deje orejas de murciélago y demás encima de mis cosas limpias. 12.45 No se irá ni que lo maten. Si no fuera porque estoy segura, diría que se huele que nos vamos. Esto me está volviendo loca. Ahora Gordy también está poniendo las patitas bajo la puerta. Me levanté y abrí. Gordy estaba tumbado de espaldas jugando con su rata de juguete, pero Angus estaba sentado y me miraba con la lengua colgándole. Y le salía espuma por la boca. De verdad. La espuma le cubría toda la cara y mojaba la alfombra. ¡Dios mío, tiene la rabia! 13.00 Resulta que Angus se ha comido el jabón mientras lo bañaban.

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Foro Libros de Vampiros y algo más 14.00 ¡Viva! ¡Viva! Bestial. El abuelo me ha dado veinte libras para las vacaciones. —Ah, qué bien, eso significa que me ahorro veinte —dijo Vati. ¿Se habrá vuelto loco? —Mamá, eso no es justo, ¿verdad? Quiero decir... quiero decir que en realidad el abuelito no me ha dado veinte libras. No, lo que significa es esto: el abuelo SÍ me ha dado veinte libras de su mini, mini pensión y papá se las ha ROBADO. Ah, y otra cosa... 14.15 ¡La queja implacable ataca de nuevo! —Vale, muy bien —me gritó Vati—. Gástate el maldito dinero en chorradas y no pienses ni un instante en lo que me cuesta ganarlo. —Okey, no lo haré —le dije. Al salir por la puerta para ir a gastarme las libras, dije: —Staluego, mami. No sé si comprarme otro mood ring o hacerme un piercing. Cerré la puerta de un fuerte golpe antes de que mi padre estallara. 18.30 Dos nuevos pintalabios y brillo de labios con sabor. Me pregunto si a Masimo le gustará el sabor a fresa. También tengo de sabor a frambuesa. Podría mezclarlos para vivir la experiencia de un morreo tutifruti. Quizá debería haber comprado también el de sabor a flan. Cállate ya, cerebro. 19.00 Qué casa de locos. Jas ha venido a pasar la noche. Tenía los ojos en plan cerdito por la escena de despedida de Musculitos. Qué alegre compañía (NO) será. Aunque seguro que cuando estemos viajando en coche por Burgerlandia y el olor de los potros salvajes y los frijoles penetre por su nariz se animará. ¡El padre de Jas consiguió mascullar algo cuando la trajo a casa! —Cuídate mucho, amor mío. Pásalo en grande. Y entonces añadió algo super super conmovedor que casi me hizo llorar. —Aquí tienes un poco nías de dinero por si acaso. Cómprate algo bonito. 19.10 Hubo una verdadera explosión de abrazos antes de que la señora y el señor Jas se marcharan. Por desgracia, eso provocó en Jas un llanto incontrolable OTRA VEZ. Tendrá que aprender a ser más dura si quiere sobrevivir en este Valle de Lágrimas que llamamos vida.

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Foro Libros de Vampiros y algo más 19.30 Mutti nos ha preparado una cena inusualmente normal y nutritiva, y Jas ha conseguido dejar de gimotear lo suficiente como para atiborrarse de puré de patatas con carne picada. En mi habitación 20.30 Estamos dando el último repaso de emergencia al equipaje. Gordy no me lo pone fácil, ya que cada vez que muevo la mano se lanza sobre ella. Hasta que Gordy vuelva a corretear libre y a su antojo no estaré contenta. Pero habrá que esperar a que regresemos; entonces podrá dar rienda suelta a toda su agresividad contenida de gatito encerrado atacando a los caniches del Vecino-de-al-Lado, o a los ratones y demás. Como predije, Jas lleva una cantidad exagerada de pantys en la maleta. —¿Es que esperas una hambruna mundial en el frente de los abrazatraseros? Pero Jas ya está dándome la matraca otra vez sobre Musculitos. —¿Y si conoce a otra en Kiwilandia? Una maorí o algo por el estilo. —Antes de que yo pudiera contestar, continuó dale que te pego—: Me ha entregado una prenda de su amor. ¿Quieres verla? —Jas, si es como el tatuaje secreto de la última vez, la verdad es que yo no... Como si hubiera hablado a la pared. —Es una especie de tatuaje secreto. Como la última vez. Mira. ¿Es normal tener un tatuaje secreto que representa dos ratoncitos dándose un morreo? No, claro que no. Ésa es la única respuesta posible. Pero Jas lleva uno. En el trasero. De repente comprendí por qué llevaba siempre esos gigantescos abrazatraseros. —Tom hizo el esbozo en la clase de dibujo técnico y luego lo repasó con tinta. Él tiene uno parecido en el... —Jas, Jas... déjalo, ¿quieres? Estoy tratando de recordar si no he olvidado algo imprescindible... como algo con lo que matarte. Pero en secreto estoy tope tope contenta porque me falta poco para emprender el Camino del Amooor y nada de lo que haga Jas puede disgustarme. —Deja de pensar en Musculitos un segundo. Tenemos que trazar un plan. En cuanto aterricemos, buscaremos un horario de autobuses para saber en cuál debemos subir para ir a Manhattan. —Tendremos que montar en un Galgo. —Jas, en serio, no voy a subirme a un perro para ir a Nueva York.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Un Galgo (Greyhound) es como llaman a un autobús de largo recorrido en Estajos Unidos, y en cualquier caso yo no pienso ir a Manhattan. —Claro que irás Jazzy Spazzy. —No, no iré. —Sí que irás. —No, no iré. —Jas, si sigues comportándote de esta manera tan tan tonta, tendré que confiscarte algunos abrazatraseros. Entonces se cabreó de verdad, y ni siquiera cambió de humor cuando hice un divertido sombrero con sus pantys de lunares rosas. 20.45 El timbre de la casa sonaba sin parar. Era el abuelo con su «novia», Maisie. Saludé a los viejos locos, y cuando entraron en el salón para hablar con papá sobre sus deberes como cuidadores de gatos, seguí a mamá a su habitación. —Me hace mucha ilusión este viaje —me dijo—. ¿A ti no? Espero que nos topemos con George Clooney. Es tan... ¡guau, guau! —Perdona una pregunta, mamá, ¿has ladrado como una perra? Se rió. —Bueno, pero estarás de acuerdo conmigo en que está buenísimo, ¿no? Tal vez le apasionen las mujeres inglesas, quién sabe. —Pero mamá, ¿de verdad crees que vas a encontrarte a George Clooney en una convención de coches de payaso? —Bueno, él tiene muchas aficiones; hasta tiene un cerdito—dijo. Su salud mental me desespera. Para traerla de vuelta a la vida real le pregunté algo que me preocupaba desde hacía tiempo. —Espero que le digas al abuelo que Maisie no puede dormir en casa. Tenemos una reputación que conservar. Mamá rió, pero advertí que no le hacía ninguna gracia. —Al menos esconde las cerillas —dije. Como si yo no estuviera, se puso a cerrar la cremallera de su maleta tatareando el tema de Urgencias. Está claro que sueña con dar una vuelta en un coche de payaso con George Clooney. Posiblemente con el cerdito de chófer. Como un porky Parker. 21.00 A continuación llegó el tío Eddie. Oh, qué alegría... El tío Eddie lleva una camisa hawaiana como la de papá. ¡Viva! Me voy de vacaciones con dos gordinflones con ínfulas de surferos. El tío Eddie chocó los cinco con papá y dijo: —Ea, ea, ea, allá vamos, muchachos. Oh, Dios santo.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Me fui al baño, y cuando volví al salón, papá, el tío Eddie y el abuelo se habían puesto unas pelucas rubias estilo afro. ¿Por qué? Todo se volvió horrorosamente claro cuando papá dijo: —Que empiece el homenaje a la canción Helio, América de Abba. ¡Oh, nooo, lo que me faltaba! 21.15 Jas y yo nos refugiamos en mi habitación en el momento en que los adultos atacaron Waterloo. —Ésta es una buena oportunidad para que bajes al teléfono y empieces a llamar a gente de Nueva York, Nueva York apellidada Scarlotti —le dije a Jas. No se inmutó y continuó alisándose el flequillo. 21.28 Sonó el timbre Je nuevo. Que repiquen las campanas de toda Inglaterra, era la panda. ¡Bieeen! A Jas incluso se le olvidó que estaba cabreada. Jools, Rosie, Mabs y Ellen hicieron el tradicional saludo Klingon. —No nos quedamos porque nos vamos al Catfish a bailar—dijo Rosie—, pero henos venido a traer un mensaje de sabiduriosidad. Oooohhh, qué monis. —Que lo paseéis bien TODO el rato —dijeron a coro. —Bon voyage y también Bon Jovi. Nos vemos en la próxima vida; no tardéis —añadió Rosie. Se despidieron con unos pasos de baile disco inferno y desaparecieron. En el pasillo 21.30 Jas volvió a sus labores de alisamiento de flequillo en mi habitación, pero como los viejos continuaban cantando Dancing Queen, llamé rápidamente a información internacional. Enseguida tuve claro que la operadora no había sido iniciada en los misterios de la servicialidad, porque cuando le dije amablemente: «Buenas noches, sería tan amable de conectarme con alguien en Nueva York, Nueva York que tenga el apellido Scarlotti, ¿por favor?», ella me contestó: «No seas estúpida», y colgó. Dios mío, el Imperio británico ya no es lo que era.

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Foro Libros de Vampiros y algo más En la cama 23.05 Jas podría haberse ahorrado el esfuerzo de colocar una barrera de almohadas antilesbianas, porque Libby se ha metido en la cama entre las dos. Nos mira, primero a una y luego a otra, sonriendo sin sus dientes delanteros. No me fío un pelo de esa sonrisa. Libby movía la cabeza de un lado a otro mirando a Jas y después a mí. Tengo que conseguir que se duerma de una vez. —Duerme, duerme, pequeña, y sueña con los angelitos. ¿Quieres que te cante una nana? —le pregunté. —No. Diez minutos más tarde No para de mover la cabeza de lado a lado, diciendo: —Mencanta, mencanta. Me destroza los nervios. Treinta segundos más tarde Se ha dormido. De golpe. Dormida. Ni siquiera ha bostezado, simplemente se ha quedado inconsciente. ¿No es raro? ¿Cómo hacen los peques eso de dormirse de golpe? —Nunca conseguiré dormirme. No dejo de pensar en Tom—me susurró Jas. Veinte segundos más tarde ¡Y ahora va y se duerme ella! Es tan superficial... Oh, Dios. Yo sí que no voy a poder dormirme, soy la más excitada del Club de las Excitadas y de la Universi... zzzzzzzzzzzzzzzz.

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¡wenas, Burgerlandia! preparaos para una invasión de bragas domingo 22 de mayo 8.30 Jo, nos hemos despertado literalmente al amanecer. Acababa de entrar en un sueño en que mis labios se convertían en hamburguesas y Masimo los untaba con ketchup cuando mamá me despertó zarandeándome. Llevaba unos tejanos nuevos que nunca había visto y que no quería volver a ver. —Mamá, ¿en Burgerlandia mola tener aspecto de prostituta? —No empecemos, por el amor de Dios —me contestó. Pero yo sé que tengo razón. 9.00 Me levanto y me pongo la ropa de viaje. Al final decidí llevar la camiseta de punto azul claro, los tejanos guay, un cinturón de cuero con hebilla de perlas y los zapatos con los tacones más altos que tengo (los tacones más altos permitidos por el kommandant fascista de la moda, alias Vati). Llevo unas zapatillas de ballet para ponerme después y evitar que me coja la cosa esa de las venas profundas, no me acuerdo cómo se llama, dado que Vati es tan rácano que no está dispuesto a gastarse mil libras de más para que yo tenga un asiento convertible en camita en el avión. Como le dije a mamá: —Mil libras es DEMASIADO dinero para dedicarlo a asegurarte de que tu propia hija vuelva a andar, pero así son las cosas, qué se le va a hacer. Dejé a Jas a solas a fin de que decidiera qué abrazatraseros iba a ponerse para viajar con la máxima comodidosidad, y fui a despedirme de los mininos. Hemos conseguido convencer a Libby de que los gatos no volarán con nosotros porque viajarán después en un avión especial para felinos, con cestitas de gato en vez de asientos. Y debo mencionar que fue lo que yo dije sobre que cada cesta tenía su propia pantalla, y que en ellas se pasaban películas de gatos persiguiendo a perros, lo que acabó por convencerla. La idea le hizo tanta gracia que le entró un ataque de risa.

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Foro Libros de Vampiros y algo más 9.15 Gordon debería estar bajo arresto domiciliario estricto, pero se ha escapado y está en el muro con su padre. Observo que la alambrada antigato está carcomida en algunas zonas. Cuando me acerqué a ellos, Angus me dio un zarpazo juguetón en la cabeza. Gordy se dio media vuelta, se puso patas arriba y me miró. Le hice cosquillas en la barriguita. ¡Es taaan mono! Entonces me rodeó la mano con sus cuatro patitas y me clavó las zarpas. ¡Ayyyyyyyyy! Intenté quitármelo de encima pero no pude, pues es pequeñito pero matón. No me soltó ni cuando lo levanté del muro y se quedó colgado de mi mano. Al fin conseguí sacudírmelo; dio una voltereta en el aire y cayó sobre sus patitas con un estilo de aterrizaje impecable. Angus echó una mirada soñolienta a su descendencia desde las alturas, probablemente pensando: «He enseñado a ese crío todo lo que sabe.» Cuando me puse delante del gran pirado peludo, me miró fijamente a los ojos. Tiene los ojos amarillos más locos que hayas visto en tu vida, pero creo que, a su manera, me quiere. Al menos eso me parece. Era como si estuviera mirándome en lo más hondo del alma y pensara: «Sí, somos criaturas diferentes, pero nos une un profundo lazo interior. Tú eres una tonta medio calva incapaz de cazar su propia comida, pero los dos tenemos corazones y apéndices.» Este discurso temático me conmueve, pues conozco a Angus y sé que no es un gato muy comunicativo. —Adiós, Angus. Te quiero y estaré de vuelta pronto. Estiró la pata y me tocó la nariz con suavidad. Creo que entiende todo lo que le digo y ésta es su manera de decir «staluego». 9.25 Mientras salíamos de casa en la furgoneta blanca del amigo de papá, el abuelo nos gritó: —Que lo paséis muy bien. Y Georgia, ¡intenta llevarte bien con la gente! Qué simpático, ¿no? —Viniendo de un convicto condenado no deja de tener su gracia, ¿verdad? —dije en voz alta, pero nadie me oyó pues todos se habían puesto a cantar. Hasta Libby estaba berreando una de sus canciones. 9.30 Estamos en camino del aeropuerto Sueños de Amooor. Estoy taaaan contenta. —Voy a llamar a todo el mundo que tenga el mismo apellido que Masimo en cuanto lleguemos a como-se-llame —le dije a Jas. —Memphis.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Eso, Memphis. Sala de embarque 11.00 —¡Allá vamos, Burgerlandia! —le dije a Jas—. ¡Preparaos para una invasión de bragas! 12.00 Mutti se puso tooope nerviosa en el despegue. Ahora sigue agarrándome la mano y acaba de soltar la del tío que se sienta al otro lado del pasillo. El hombre parece un poco aprensivo, y no del todo cuerdo. Yo, Mutti, Jas, Libby, Barbie submarinista y Sandra estamos sentadas juntas, mientras que el tío Eddie y Vati ocupan los asientos de delante. El hombre del otro lado del pasillo se ofreció a cambiarle el asiento a papá para que pudiera sentarse al lado de mamá, pero papá dijo: —Gracias, pero al lado de mi amigo no estarías muy seguro. En casa lo llamamos el Príncipe de la Oscuridad. Necesita un cuidado muy especial. Entonces el tío Eddie se giró hacia el hombre con dos cucharas de plástico metidas en la nariz. ¿Por qué? El Príncipe de la Oscuridad y su colega gordinflón, mi Vati, ya han hecho el ridículo pidiendo dos cócteles adornados con pequeños paraguas. Y ligando con las azafatas. Es mu mu patético. Como se pongan el tupé de Elvis y empiecen a cantar, me muero. Me imagino que papá cree que sus pantalones de cuero le dan un aspecto guay. —El aspecto de travestí que tiene Vati, ¿es intencionado?—le pregunté a mamá. Pero ella estaba toqueteando el cinturón de seguridad. —¿Te parece que podría pedir otro? Este chisme no parece muy resistente, ¿no crees? —Yo de ti dejaría de preocuparme por el cinturón, mamá; este avión debe de pesar al menos un millón de toneladas, y si caemos cinco kilómetros en picado sobre el Atlántico, no creo que este cinturoncito te sirva de nada. —Cállate —dijo; una respuesta poco cariñosa, la verdad. Pero vive y deja vivir. Y también deja que el espíritu de la vacacionidad y del diosdelamooorosidad se expanda por los conductos de la vida, ése es mi lema. Jas, con su «atuendo de viaje», es decir, con sus enormes zapatillas de deporte y sus coletas, dijo: —¿Te acuerdas del capitán del barco aquel en que viajamos a Franchutelandia con el cole?

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Jas, ¿cómo quieres que olvide a Capitán Loco? Tuvimos suerte de chocar contra Francia, si no aún seguiríamos allí dando vueltas y más vueltas y.. Entonces se oyó la VOÉ del comandante por los altavoces. —Buonas nuchis, señiuras y caballieeros, estamos camiinu de Memphis, y hase una nuche muy fermosa. Dios mío, lo que nos faltaba. Era de Ochcocia. Me agarré fuerte a mamá y le dije: —Estamos perdidos. Perdidos mismamente. —Lo que me resultó bastante divertido. Mamá no estuvo de acuerdo. Dos horas más tarde Nos hemos puesto rulos en el pelo para conseguir más volumen. Primero nos asegúranos de que no hubiera ningún chico guapo en el avión. Aunque, como le dije a Jas, tampoco es que me interesen mucho los chicos. —Lucho contra el Cachondismo Cósmico y la traserosidad colorada con mano dura, pero nunca se sabe. Al oler el pintauñas papa se volvió (al final decidí cambiar del Rosa Mohín a Ánimo Baby) y nos vio con los rulos puestos. Después de reírse a sus anchas, Vati y el tío Eddie se entretuvieron fingiendo que éramos marcianas. Papá nos enseñaba cosas y decía: —Cuchara, no tengáis miedo. Esto es una CUCHARA. A continuación volvían a hablar de sus tonterías, y unos minutos más tarde papá se giraba otra vez y nos enseñaba un tenedor. Muy gracioso. Cómo nos reímos. Ni una pizca. Libby está en Libbylandia jugando a que la Barbie submarinista y Sandra se morrean. Si Sandra no fuera en verdad el niño Jesús vestido de muñeca, sería un morreo entre lesbis. La culpa la tienen mis padres, por su falta de código moral. Mamá ya está lo bastante relajada como para ligar con cualquier cosa que lleve pantalones. Casi se hace pis encima cuando el tipo del otro lado del pasillo (Randy) le preguntó si se había casado cuando todavía era una niña. (Ya os dije que ese tío estaba como una regadera.) Cuando mami se fue al baño para ponerse aun más maquillaje, me incliné sobre su asiento y empecé a hablar con Randy. —Eh, wenas. ¿Conoces a alguien llamado Masimo Scarlotti que viva en Manhattan?

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Foro Libros de Vampiros y algo más Randy me miró como miraría un conejo deslumbrado por los faros de un coche. Parecía requete alterado por ninguna razón. Al final dijo: —Bueno, en fin, Manhattan es un lugar muy grande y... Sonreí. —Dudo que medio centímetro de un mapa pueda ser tan grande, realmente. Se me quedó mirando. Me parece que Randy no tiene los tornillos bien apretados, ya me entiendes. Pero le di el beneficio de la dudosidad. Le sonreí y él tomó un buen trago de su vodka. Una hora más tarde Aún estamos en este puñetero avión sobrevolando alguna parte del Atlántico. El comandante no para de repetir que atrasemos los relojes una hora; es como si en lugar de una persona, el piloto fuera un reloj. Quince mil horas, o algo así ¿O eso es la altura a la que estamos? —¿Hemos cruzado ya la línea de cambio de fecha internacional?— pregunté a Jas—. ¿Viajamos hacia delante o hacia atrás en el tiempo? Podríamos estar en el año mil sesenta y seis, ¿no? Jas estaba inmersa en su absurdo libro de hongos, así que ni se molestó en responder. Media hora más tarde O puede que media hora antes. ¿Quién sabe? El comandante vino y se paseó por el pasillo saludando a la gente. No provocaba lo que yo llamaría confianza a primera vista, pero por lo menos no llevaba falda escocesa. Aparentaba unos ochenta y cinco años. Y en un momento dado chocó con una azafata, por lo que pensé que quizá le fallaba la vista. O tenía el sentido espacial atrofiado. Cuando pasó por nuestro lado, mamá le preguntó: —¿Todo en orden, comandante? Él le guiñó un ojo. Lo juro. Estamos suspendidos en el aire a un millón de kilómetros, sin nada que nos sostenga, y resulta que al mando tenemos a este tontorrón. —See, señuora, hace buen tiempou para volaar —dijo.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Libby lo miró y le dedicó su sonrisa de desdentada con lengua. —Zeñó, quiero carameloz para mí y miz amigoz. —Libby, pórtate bien, el comandante está demasiado ocupado para... Pero al parecer el comandante no tenía ninguna experiencia con locos bajitos, pues dijo: —Vamous, guapa, a ver si encountramos algou para ti. Dos minutos más tarde Libby está enamorada del comandante. Está sentada sobre sus rodillas en la parte de atrás, y le canta su canción sobre el culo y la caca. Y él la acompaña. Mamá los mira y sonríe. —Oooohh, qué simpático es, ¿verdad? —De pronto se queda callada un instante y a continuación grita—: ¡Dios mío! ¿Pero quién se supone que pilota el avión? Aterrizaje Milagrosamente hemos aterrizado bien. Después de armar un escándalo por cualquier cosa, mamá al fin se quedó dormida. De hecho todos los adultos estaban inconscientes cuando aterrizamos en Memphis. Jas miraba su reloj mientras nos sacábamos los rulos. —¿No te parece raro que sea más o menos la misma hora que cuando despegamos, y que si se mira desde la perspectiva de Musculitos aterrizamos ayer? —dijo Jas. Dios santo, no hacía falta que me preocupara de llevar ropa de noche para cambiarme en el avión. Sin embargo, en el frente del pelo cuento con la máxima voluminosidad y elasticidad. Quizá escriba un libro sobre consejos de belleza internacionales. Aeropuerto de Memphis ¡Wenas, Burgerlandia! ¡Que comience la Ruta del Amooor! Cuando bajamos del avión, Jas y yo nos pusimos a bailar a lo disco inferno. Veinte minutos más tarde Estamos esperando las maletas. Aún no he visto a nadie que no lleve bigote.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Y, francamente, no puede decirse que a las mujeres les siente muy bien. En la aduana Mientras recogíamos nuestras cosas y empujábamos los carritos por la aduana me puse a canturrear una canción típica de los cowboys de forma graciosa y divertida, pero la verdad es que, he de admitirlo, no tuve mucho éxito. De hecho era como estar en la ciudad de Ojo de Halcón. El aduanero me preguntó si llevaba ganado. Yo pensé que estaba bromeando y contesté: —Como usted mismo puede ver, sólo a mi padre y su amigo. El hombre no bromeaba. En absoluto. En el coche de alquiler Un tipo corto pero voluntarioso (con bigote) nos acompañó a buscar un enorme coche negro tipo limusina. Se llamaba «Mustang» o «Arsekicker» o algo así. En cualquier caso, era inmenso. Papá y el tío Eddie estaban tan eufóricos que se pusieron a dar pataditas a las ruedas, etc... Uf, es patético. El tipo C pero V dijo: —Éste as su vehi-cu-la, señor. Bien, conduzcan con cuidado, ¿me oyen? ¿De qué estaba hablando, por favor? ¿Qué es un vehi-cu-la? —Querrá decir vehículo... —dijo Jas. —Relájate, Jazzy Spazzy. ¿Qué importancia tiene eso? Aquí lo único importante es que se trata del vehi-cu-la del Amooor. Así que prepárate para entrar en el vehi-cu-la. Ajústate las bragas, ¡nos vamos! Después de un millón de años, en los que papá estuvo peleándose con las llaves, nos sentamos en uno de los ochenta y cinco millones de asientos que había dentro del coche mientras Vati y el tío Eddie se dedicaban a tocar los botones. Abracé a Jazzy. Y asombrosamente ella me abrazó a su vez. —Estoy taaan contenta, Jas. ¿Tú no? —le dije. —Oh, mira, ¡hasta hay una televisión pequeñita detrás del asiento! Mientras el superbólido, con papá al volante, avanzaba a un kilómetro por hora, le dije a Jas: —Casi puedo oler a Masimo. —Hummm.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Y entonces nos echamos a reír a carcajadas. Me parece que tengo la histeria del jet lag. Papá y el tío Eddie cantaban I left my heart in San Francisco y ya habían empezado a gritar «wenas» por la ventanilla a cualquiera que pasaba por ahí. Acabarán entre rejas, os lo digo yo, sólo es cuestión de tiempo. De modo que la cosa pinta bien. 16.00 En lo que respecta al tiempo Me parece que se han olvidado de decirme algo. ¡Aquí todo es ENORME! Los edificios, las señales, los shorts. ENORMES. Y hace muchísimo calor. Le pediría a papá que encendiera el aire acondicionado si no supiera la pérdida de tiempo que eso supondría; hasta ahora ya ha abierto la capota del coche diez veces al intentar cambiar de marcha. Y para colmo no hay cambio de marchas; es un coche automático. 16.30 Me parece que pasamos cincuenta millones de años dando tumbos en la parte de atrás de un vehi-cu-la conducido por alguien que no sabe qué lado de la carretera es el correcto (algo que ya ocurre cuando estamos en Inglaterra). No fue hasta que pasamos junto al mismo grupo de personas por quinta vez y empezaron a saludarnos con la mano y a animarnos, cuando papá dejó conducir al tío Eddie. En el hotel 17.00 Ah, esto ya es otra cosa. Una entrada para coches enorme flanqueada por hibiscos y palmeras y después una fuente, y a continuación un hotel de unos cincuenta y seis pisos. Un hotel de primera. En el momento que el coche paró en seco con un chirrido a un milímetro de la fuente, un tipo uniformado abrió las portezuelas. Tenía aspecto de estar mu mu contento, como si alguien acabara de contarle un buen chiste. Igual había oído hablar de la convención de coches de payaso, o había visto al tío Eddie aparcando. Sonrió, dio unas palmadas y dijo: —Bueno, bueno, bueno, ¿cómo están ustedes? ¡Por aquí, señores, vengan por aquí! ¡Bienvenidos a Memphis!, el hogar de Elvis. Pero no se confundan, éste no es el Heartbreak Hotel de Elvis, ja, ja, ja, no señor, éste es el hotel de todos ustedes. Dios mío. —Pisa a fondo y salgamos de aquí pitando —le dije en voz baja al tío Eddie. Pero Mister Sonrisas ya había metido nuestras maletas en el hotel. Y seguía sonriendo como si realmente estuviera encantado de vernos.

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Foro Libros de Vampiros y algo más A la recepcionista (Candi) casi se le parte la boca de tanto sonreír y decir okey. Mientras papá y el tío Eddie organizaban las habitaciones, mamá miró alrededor y me preguntó: —¿No te parecen todos...? —¿... unos pirados? Mamá se puso mamaítica. —No; ¿no te parecen unas personas muy amables...? Anda, vamos a ver la piscina. En lo que respecta a la piscina ¡Uau, uau y también yeea, yeea! Qué pasada de piscina, con palmeras alrededor y cascadas en miniatura y todo. Probamos las hamacas. Libby puso a Sandy y a la Barbie submarinista en otra hamaca para que tuvieran un poco de intimidad. En el instante que nos sentamos apareció una camarera. ¡Flipante! En los restaurantes de Inglaterra te puedes pasar días esperando a que venga un lerdo rematado para tomarte la nota, y entonces te dice que justo lo que has pedido ya se ha acabado. Al vernos, pareció que nuestra camarera (Loreen) iba a estallar de felicidad. —Wenas, ¿cómo están las señoras? Bienvenidas a Memphis. Muchas gracias por estar aquí. ¿Qué les gustaría tomar, si son tan amables? —¿Me podría traer té para cuatro y tal vez un par de sándwiches de jamón si no es demasiada molestia, por favor? —dijo mamá. Loreen se golpeó los muslos, y después de reírse durante lo que pareció un año y medio, dijo: —Con ese acento tan rico que tiene, mamita, le traeré todo lo que me pida. —Bibs, ¿te apetece un sandwich de jamón? —preguntó mamá a Libby. Libby miró a la camarera y empezó a bufar y gruñir como si fuera una cerdita enloquecida. —Ñami, ñami, sándguch, ñam-ñam. Loreen se rió. —Ay, qué rica es esta nena también —dijo. ¿Rica? ¿Libby? Dios santo. Diez minutos más tarde

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Foro Libros de Vampiros y algo más Jas está escribiéndole una postal a Musculitos. Sólo hace un minuto que hemos llegado. La chica tiene cero orgullosidad. Mamá se está quitando la chaqueta. —Por favor, mamá, trata de no asustar a nadie con tus nungas—le dije. Está de tan buen humor —es obvio que espera encontrarse con George Clooney en cualquier momento— que me ha sonreído y se ha repantigado en su silla. —Me pregunto qué hora será en Kiwilandia—dice Jas—.Si aquí estamos seis horas por detrás de Inglaterra y Nueva Zelanda está doce horas por delante de Inglaterra, eso quiere decir... déjame pensar... —Por favor, Jas, haz los cálculos mentalmente y no me hables de minutos. Consigues que mi cerebro se vuelva gelatinoide—le dije. Una vez me haya tomado el tentempié, tendré fuerzas suficientes; para llamar al Dios del Amooor. Quince minutos más tarde Loreen acaba de traer el «tentempié». Mi «sandwich» consiste en dos barras de pan, patatas fritas, un pepinillo gigante y un lechón. —¿Está bueno, preciosidad? —pregunta Loreen a Libby mientras ésta se pone a roer unos veinte kilos de jamón. ¿Cómo la ha llamado? Atraída por la roedora, en ese momento se acercó Cindi, una camarera de pelo muy largo (dos metros por lo menos), y dijo: —Loreen, ahora déjamela a mí; esta niña es mía. Entonces las dos camareras fingieron una mini pelea por quedarse con Libby. —Déjala tranquila, es míiiia —gritaban. Qué raritos son en este país. Nos quedamos ahí sentadas masticando tranquilamente mientras Loreen y Cindi se peleaban por Libby. Al final ganó Loreen, que levantó a Libby de la silla y le dio un abrazo. Libby no le pegó. Me quedé alucinada. Todas nos quedamos alucinadas. Pues no podía ser más alucinante: la camarera abrazaba a mi hermana y mi hermana no le pegaba un puñetazo. Ahora Loreen besaba a Sandra. Caramba. En ese momento pasó un tipo que llevaba una bandeja con quince kilos de salchichas y se unió a la juerga. —¿Cómo va eso, colegas? —dijo. —Pues okey, todo lo okey que, ejem, puede ir, gracias —le contesté.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Hey, señorita, tú eres de lrlanda, ¿no? Qué guapísima eres y qué personalidad más chispeante tienes. Bueno chicas, cuidaos mucho, por favor, y que tengáis un día felicísimo. A mamá de poco se le atraganta la pata de cerdo que estaba comiendo. Media hora más tarde de pasarlo okey Después de nuestro «tentempié» nos fuimos tambaleando hasta el ascensor; allí un perfecto desconocido vestido con pantalones de tela escocesa y un sombrero a juego nos dijo cuando salía: —Que disfruten de Memphis, ¿okey? —¿Qué es lo que quieren de nosotros? —le pregunté a Jas mientras nos dirigíamos a nuestra habitación. Dentro del hotel Mamá se fue con Libby a la habitación «familiar» mientras Jas y yo entrábamos en la nuestra. Oí que Libby le preguntaba a mamá: «Mamiiiii, ¿cuándo llega el avión de gatitos?» Oh, no. En nuestra habitación ¡Qué pasada! ¡Es INMENSA! Y tiene baño propio. Aquí no habrá peligro de pillar a mis padres en pelotas. Cuando llegamos, el botones estaba dejando las maletas en una de las gigantescas camas. —Oh, muchísimas gracias —le dije. El chico se palmee los muslos y preguntó: —Dime una cosita, ¿de dónde sois? —Hummm, somos de Inglaterra —le dije. Dio unos pasos de baile y dijo: —A ver, dime algo en británico. Miré a Jas, pero estaba ocupada entrando y saliendo del enorme armario empotrado. Empezaba a ponerme muy nerviosa; el tipo estaba a unos centímetros de mi cara y me comía con los ojos. Además pensaba que yo hablaba británico. Pese a todo, me armé de valor y le pregunté: —¿Sabes si hay un autobús que vaya a Manhattan, por favor?

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Foro Libros de Vampiros y algo más El tío se echó a reír como un loco. Yo me quedé mirándolo. Después de un rato consiguió enjugarse las lágrimas, se calmó y salió de la habitación emitiendo una risita. —Mira, Georgia, aquí hay un minibar con bebidas y cosas para comer —dijo Jas. —¡Gracias a Dios! —Pero lo dije con ironía, pues estaba a tope de lechón y casi no podía moverme. Nos tumbamos en las camas gigantes para trazar un plan. —Vale, la primera cosa que... llamaremos a información y... zzzzzzzzzzzz.

lunes 23 de mayo 8.30 ¿Alguien puede decirme qué narices me pasó? Recuerdo que puse la tele y que mamá y papá entraron en la habitación y dijeron: «Vamos a dar una vueltecita.» Y pensé: «¡Bien! Ésta es mi oportunidad. Me quedaré un rato echada en mi cama gigante a fin de reunir fuerzas para hacer la llamada al Dios del Amor.» Y de repente ya es ahora. Ya me entendéis. Pero oídme todos: ¡ésta es nuestra primera mañana oficial en Burgerlandia! Jas estaba despierta y me miraba con su conjunto de bragas gigantes de dormir desde su cama gigante. —Wenas —le dije. —Okey —me respondió. —Una cosita: estoy chispeantemente okey. Y reímos como piradas en Piradalandia, que es donde estamos. 9.00 En lo que respecta al tiempo en Burgerlandia. Jas estaba mirando por la ventana de nuestra planta número doscientos millones. —¿Ves a algún cowboy? —le pregunté. —No, pero veo a un tío medio desnudo trabajando en un tejado. ¡Hala! Salté de la cama y corrí a la ventana, y desde allí pude ver a Mister Bolas en el tejado de otro hotel. —Jo, lleva unas braguitas de natación, o unas pantys, como debemos llamarlas si queremos entendernos con la gente de este país. Voy a utilizar nuestro teléfono para llamar a Masimo en Manhattan —le dije. —Buena suerte. Oye, ¿crees que podría llamar a Tom a Kiwilandia?— preguntó.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Eso de tener nuestro propio teléfono molaba mogollón. —¿Cuál es el prefijo de Manhattan? —le pregunté. Para variar, Jas no lo sabía. No entiendo de qué sirve ser la primera en historia si no sabes las cosas más básicas, pensé, pero no lo dije en voz alta porque estaba a punto de entrar en el Paraíso del Amooor. Cuando llamé a recepción me contestó una voz alarmantemente jovial. —Buenos días, Gayleen al habla, ¿en qué puedo servirla, señorita?— dijo. —Oh...ejem... me gustaría hacer una llamada a Manhattan, por favor. —Ningún problema. Espérese un segundo, señorita, enseguida le paso. Así me gusta. —Aquí tienes la razón por la que aaaamo a esta gente. HACEN cosas para ti. Y además son tope sinceros, ¿no crees? Como el tío de ayer por la tarde, que me dijo que era guapísima y que tenía una personalidad chispeante. Por eso me encantan, porque rebosan sincerididad. En ese momento papá contestó al teléfono. —¡Papá! —Pues sí, soy yo, mismamente. Me preguntaba cuánto tardarías en llamar a tus amigas para contarles lo que tomas para desayunar y qué pintalabios escogerás hoy. Donner und Blitzen! ¡Y merde! ¡Mierda, mierda, mierda! Incluso de vacaciones, papá sigue siendo el mismo chalado poco dispuesto a razonar. Les ha pedido a los del hotel que le pasen todas nuestras llamadas. —¿Qué pasaría si tuviera que llamar a urgencias? —le pregunté. —Ya les llamaría yo, tranquila. —¿Pero qué pasaría si... tropezaras con tus shorts y...? —Cállate ya, Georgia, y convéncete de una vez de que no vas a llamar a tus amigas desde el teléfono del hotel. Puedes ir a una cabina y gastar tu dinero. Y colgó. Sacré bleu. Sonó el teléfono. Vati otra vez. —Y que no se te ocurra comer nada del minibar ni utilizar el servicio de habitaciones sin mi permiso. ¿Pero qué era eso? ¿Unas vacaciones o Stalag 14 de gira? A través del Controlador Gordo (papá), Jas y yo pedimos el desayuno «saludable».

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Foro Libros de Vampiros y algo más Quince minutos más tarde Jas y yo nos metimos en la bañera para mirar el minúsculo televisor que había en un estante junto a la pila. El aparato tiene una especie de tubo y puedes girarlo y ver la tele desde cualquier ángulo, incluso desde el váter. (Por cierto, estábamos juntas en la bañera, pero no en plan lesbis, sino en pijama.) Llamaron a la puerta con nuestros desayunos «saludables». No sé a quién se le ocurriría llamar a este desayuno «saludable», pues, en mi opinión, veinticinco toneladas de avena, cuatro huevos, veinte kilos de patatas fritas y la tira de tostadas no sugieren salud, sino muerte instantánea. La persona megasonriente (Dolly) que nos trajo la bandeja del desayuno nos dijo: —Chicas, que tengáis un día maravilloso, ¿okey? Y yo no tuve fuerzas para responder: «No, que TÚ tengas un día maravilloso, chica.» Hasta que llegué a este país, nunca, en toda mi vida, me había sonreído una camarera. Es espeluznante. —¿Qué es lo que quiere esta gente? —pregunté a Jas. 11.30 Nos metimos en el Coche de los Pirados para dar una vuelta por Memphis. El tío Eddie y Vati llevaban gorras de béisbol al revés para dejar al descubierto los tupés falsos de Elvis sobre la frente. No hacía ninguna falta que se los pusieran, la verdad. —Papá, estamos aquí en representación de su majestad la Reina y, francamente, los dos la estáis cagando —dije. El tío Eddie, que una vez más se había hecho cargo de los mandos, aceleró tan repentinamente que nos lanzó hacia atrás en nuestros asientos, como si fuera la mismísima fuerza de la gravedad. Sólo que en este caso se trataba de la fuerza del tío Calvo. Mientras recorríamos a toda velocidad las calles de Memphis, había carteles por todas partes en los que se leía: «Elvis el Rey se atrevió a rocanrolear», etcétera. Y cada vez que veían uno papá y el tío Eddie se ponían a cantar una canción de Elvis, sacudían los hombros y chillaban «Aja». Tengo que encontrar una cabina y pirarme a Manhattan en cuanto pueda.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Fuera del Coche de los Pirados y milagrosamente aún con vida En Memphis hace un calor achicharrante y es una ciudad que mola de un modo alucinante, demencial. Allá donde vayas, puedes oír canciones de Elvis a todo volumen en cafés, bares y tiendas, y ver gente que se viste como el Rey. Nunca pensé que llegaría el día en que podría decir algo así, pero debo admitir que papá y el tío Eddie casi parecían cuerdos comparados con algunas personas. ¿Os parece normal que las viejas de trescientos kilos de peso se enfunden un mono de estrás y se pongan patitas negras? La respuesta no admite dudas: no. Los mayores estaban empeñados en ir a ver la sede del Robinmobile en las afueras de la ciudad. —Por favor, por favor —le dije a mamá—, no nos obligues a ir a Jas y a mí. Por favor, somos jóvenes y tenemos toda la vida por delante. Por favor, por favor. Al final accedieron a dejarnos dar una vuelta por la ciudad mientras ellos iban a «chequear la movida», como dijo mi papá patéticamente, meneando las gafas de sol. Dios mío. Mientras se marchaban nos dijo: —Estad aquí, delante del Elvis's Rock Emporium, dentro de dos horas o ya podéis despediros de volver a salir solas. Qué encanto de hombre. ¡Pero al menos éramos libres! Mientras el coche se alejaba, saludamos con la mano y pusimos cara de madurosidad. Pero en cuanto el tío Eddie dobló la esquina a la velocidad de un rayo, levantamos pulgares y dimos unos pasitos de baile a lo disco inferno. —¡Bien! —grité—. ¡Chau, gordinflones! ¡Nos vamos en el Tren del Amooor! ¡O en el Galgo del Amooor! —Lo siento pero yo no voy a Manhattan en autobús. Ya lo he decidido —dijo Jas. Le pasé un brazo por los hombros. —Va, porfa. Eres mi mejor amiga. Una para todas y todas para una y todas para mí. —No. —Jas... —No. Resistí la tentación de darle una patada a sus estúpidas piernas y decidí emplear mi famosa encantosidad. —Jas, busquemos una cabina telefónica. Yo llamaré a Masimo y le diré: «Ciao, Masimo, tu bombón ha aterrizado», y tú puedes llamar a

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Foro Libros de Vampiros y algo más Musculitos y preguntarle por los aburridos... ejem, quiero decir por las fascinantes caquitas de wombat que ya habrá encontrado en Kiwilandia, etc. Jas se animó enseguida. —Vale, así podría... a menos que pienses que... bueno, ya sabes... que se me ve demasiado interesada... pero la verdad es que lo estoy. Y además tengo su teléfono, bueno, por lo menos tengo el teléfono de la granja donde vive. Dios mío. Es taaan patética. Y lo digo con profunda cariñosidad. Tuvimos que esperar para cruzar la calle junto a otras personas típicas de Memphis. Un tipo muy amable y muy grande, que obviamente se había comido todos los pasteles, dijo que había una cabina en el drugstore. ¿Os imagináis un lugar con un nombre así en Shakespearelandia? Bueno, al fin el semáforo se puso en verde para los peatones, y en vez del típico «pip, pip, pip» oí una voz de mujer con acento de Memphis. ¡Os lo juro! «Ahora podéis cruzar la calle sin peligro», decía. Junto al drugstore había una tienda con un cartel en la puerta que rezaba: «Prohibido beber, comer y llevar armas de fuego dentro de esta tienda.» ¡Jopé! En el drugstore Le preguntamos al dependiente cómo funcionaba el teléfono. Nos dio un montón de monedas de veinticinco centavos. No acabé de entender lo que decía, pues no dejó de masticar una hamburguesa todo el rato. Sólo capté: —¿Vais a llamar a su majestad la Reina en el palacio de Buckingham? ¿Alguien puede decirme de qué estaba hablando? En la cabina El teléfono estaba un poco bajo. ¿Habrá muchos liliputienses en Memphis? Eso de pedir teléfonos de Manhattan al operador en mi primera llamada me cortaba un poco, así que pensé que primero probaría con Rosie. Jas no era de ninguna ayuda y se hacía la loca. —¿En Inglaterra van cinco horas por delante? —le pregunté. —Bueno, si es ayer y en Kiwilandia es mañana, bueno, eso quiere decir que... Mientras Jas seguía divagando levanté el auricular. Se oía un tono de marcar muy extraño, y luego tuve que meter un montonazo de monedas

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Foro Libros de Vampiros y algo más de veinticinco centavos. Entonces oí la extraña señal de llamada. Era como si estuviera en el extranjero. Quizá no había nadie. Entonces Rosie contestó al teléfono. ¡Genial! ¡Hay contacto! ¡Inglaterra! ¡Inglaterra! ¡Por fin una persona que hablaba mi idioma! —Bonsoir —dijo Rosie. —¡Ro Ro, soy yo, y Jas! Jas trataba de arrancarme el auricular y gritaba: —Déjamelo. ¡Venga! Qué plasta. Pero le pasé el auricular, pues quería pedirle algunos favores más tarde. Jas estaba excitadísima, como si hubiéramos pasado muchos años en el Antártico y acabáramos de encontrar un teléfono en un témpano de hielo. —Rosie, soy yo, Jas; te llamo desde Burgerlandia. Estuvo colgada al teléfono una eternidad, diciendo cosas como: «¿Qué tiempo hace por ahí? ¿Ah, sí? ¿Llueve? ¿Esa llovizna que acaba dejándote empapada? ¿De verdad? Vale. Ya caigo. No es exactamente lluvia, sino chispitas, ¿no? Bueno, pero también empapa lo suyo, ¿eh? Aquí en cambio hace un calor asfixiante. El dinero es diferente.» Pero qué rollo tiene. No se acababa nunca. —Ahora me toca a mí, Jas, antes de que se acabe el dinero —le dije. Me pasó el auricular. —Hola, Ro Ro, ¿a que no sabes cuántos hombres de Memphis se han enamorado de mí? —le dije. —¿Ninguno? —contestó. Qué felicidad. Vuelta a la normalidad. Aaaamo a mis amigas. Rosie se está dejando rastas y Sven se ha hecho un piercing en el pulgar. Después de despedirnos de Rosie, Jas se fue a otra cabina para llamar a Musculitos. Respiré hondo, saqué más monedas y marqué el número del operador. Quince minutos más tarde ¿Sabéis cuantos Scarlotti hay en Manhattan? Un millón. Podría pasarme el resto de la vida llamando uno por uno. Jas salió de su cabina de liliputienses para pedir más cambio.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Es imposible —le dije—. En Manhattan hay por lo menos mil millones de personas que se llaman Scarlotti —le dije. —¿Por qué no utilizas un tipo de conexión psíquica del Amooor y te comunicas con él telepáticamente para saber dónde vive, y anotas el número? —preguntó Jas. Quince minutos más tarde He hecho mogollón de amigos yanquis, todos llamados Scarlotti. Había uno que parecía un poco chino y quizá le he pedido arroz frito con huevo para llevar, pero qué le vamos a hacer. Oh, cómo me he reído, y cómo he llorado con mis nuevos amigos. He tenido conversaciones sobre la calefacción central, y sobre otras muchas cosas, pero no he hablado con nadie que conozca a Masimo. Y me he gastado casi todo el dinero. Jas aún seguía hablando por teléfono, meneando la cabeza como una posesa. Huy, probablemente se estaba morreando con Musculitos por teléfono. No podía con mi alma. Me acerqué a la barra del bar y pedí un batido. El joven camarero tenía ganas de charlar. Oh, no. —Una cosita, ¿de dónde eres? —me preguntó. —De Inglaterra —le respondí. —Guau... vaya... qué guay. Y se quedó mirándome mientras bebía el batido. —¿Conoces al príncipe Carlos? —me preguntó de repente. ¿Y qué más? —Sí —contesté—, juego al ping-pong con él todas las semanas. Por suerte, o por desgracia, según cómo se mire, apareció Jas y se sentó a mi lado. —He hablado con mogollón de gente —le informé—, casi todos estaban pirados, en serio, me he gastado todo el dinero y sigo sin tener ni idea de dónde está Masimo. ¿Y tú qué tal? ¿Cómo estaba Musculitos? —No lo sé. Acaban de echarme la bronca de mi vida. Resulta que cuando Jas finalmente consiguió comunicar con la granja era más de la una de la madrugada (en lo que respecta al tiempo) y el granjero kiwilandés que se puso al teléfono no pareció alegrarse mucho de la llamada. —Al descolgar dijo: «¿Estás ahí?», con ese tono tan raro que sube al final de la frase —me contó Jas. —¿Y por qué te preguntó eso si la que llamabas eras tú? —Yo qué sé. Al parecer en Kiwilandia contestan así al teléfono. —¿Y entonces qué pasó?

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Le contesto: «Sí, estoy aquí, y tú ¿estás ahí?», y se cabrea como una mona no sé por qué, y dice: «Me cago en diez, no te pases de lista, ¿vale?», y empieza a soltarme un sermón sobre lo duro que es trabajar en la granja y lo mucho que madrugan todos en su casa. Le digo: «Esto... llamo desde Memphis», a lo que el tío me contesta: «Me importa un rábano, como si llamaras desde la panza de una maldita ballena, ¡no se llama a nadie a estas malditas horas!» Y colgó. Vaya. Nunca he querido ir a Kiwilandia, y ahora sé por qué. ¿Qué por qué? Pues porque allí la gente está como una cabra. Y piensan que pasada la medianoche es demasiado tarde. He dicho. Jas estaba hecha polvo, pero accedió a acompañarme a la estación de autobuses, sólo para verla. Salimos del bar casi a rastras. Hacía un calor achicharrante. Pero creo que estoy poniéndome un poco morena. Todo el mundo es taaan amistoso; es agotador. Y todos los hombres visten como Elvis o llevan pantalones de peto. —Nunca había visto a adultos con pantalones de peto —comenté para animar a Jas. —Aquí no se llaman pantalones de peto, sino «overoles» —me dijo. La miré. —¿Y cómo es que sabes tanto sobre el tema? ¿Acaso tienes uno? Jas se puso un poco jasítica y dijo: —Bueno, sí, yo, esto...los utilizo para, ya sabes, ejem... trabajar en el jardín y demás. Tienen muchos bolsillos útiles. Sí, sin duda. De repente me imaginé a Tom y Jas con sendos petos dando brincos en su dormitorio. La estación de autobuses ¿Sabéis a qué hora salen los autobuses para Manhattan? A ninguna. Y en caso de que hubiera algún autobús que hiciera el recorrido, que no lo hay, tardaría cinco semanas en ir y volver. Sacré bleu. —Mira, Georgia, sé razonable. No vamos a encontrarlo, así que intentemos pasarlo lo mejor posible a pesar de nuestras penas amorosas —dijo Jas.

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¡que empiece el baile disco inferno a lo bisonte en bragas invisibles! martes 24 de mayo En la piscina 13.00 Los viejos beben cócteles enfundados en sus trajes de baño. Libby le ha confeccionado un sarong a Nuestro Señor Sandra. Al parecer se ha olvidado de todo el enredo del avión gatuno, ya que está mimadísima por todo el personal del hotel. Si come un bocado más me temo que habrá una explosión en el departamento de las bragas. Vati sigue sin dar su brazo a torcer en el asunto de la pistola. Cuando le pedí que me comprara una, como en Thelma y Louise, me dijo: —La respuesta es NO. ¿Cómo quieres que te lo diga para que lo entiendas, Georgia? —Sólo quiero una pequeñita, para conseguir ese efecto cómico cuando se me caiga del bolso en un café. Incluso podría ser uno de esos mecheros. Pero claro que no, el hombre está demasiado ocupado charlando con el tío Eddie de gilipolleces sobre coches de payaso y barbas. Al parecer hay más coches de payaso en la convención que en cualquier otra parte del mundo. —Qué espectáculo: allí había Robín Reliants para dar y vender —dijo Vati. —¡Hurra! —exclamé con sarcasmo, pero no lo pilló. Cuando salimos a cenar, al tío Eddie le dejaron llevar el sombrero cómico de la flecha atravesando la cabeza. Es taaan injusto. Anochecer Cuando estuvimos en el restaurante Live to Rock, un tipo enorme se acercó a la mesa, y también llevaba el sombrero cómico con la flecha atravesando la cabeza. Pensé que era algún colega penoso de la convención de coches de payaso del tío Eddie, pero resultó ser el camarero. —Una Coca-Cola, por favor —dije. —Enseguida, señorita. —No me costaría nada acostumbrarme a que me llamaran señorita —le susurré a Jas—. Me siento como la reina. Al irnos del restaurante, el camarero me trajo la revista Dallas Monthly.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Pensé que le interesaría por la portada, señorita —me dijo. En la portada había una foto de un tipo con una gran barba disfrazado de Isabel II y fumando un puro. —Muchas gracias. Qué regalo —dije.

miércoles 25 de mayo Mediodía Probé una vez más en la cabina del amor; pero después de hablar con el dependiente de una gasolinera y una madre de gemelos que se llamaban Apple y Spaceboy, pensé que ya tenía suficiente. Por otro lado debo admitir que nos lo pasamos bomba en Graceland, la casa donde vivía Elvis la Pelvis. Y donde murió de una sobredosis de hamburguesa. Visitamos su habitación y todo lo demás, e incluso su tumba. Compramos unos regalos super chulos para los colegas en la tienda de souvenirs: una preciosa taza de Elvis, que estoy segura que algún locatis (el abuelo) apreciará; unas pelucas graciosísimas; y para demostrar que podemos vivir en paz y armonía, dos trajes de Elvis para los caniches del vecino. Uno es un pequeño mono de lúrex de los tiempos de Elvis en Las Vegas, que incluía un tupé para perrito. El otro está sacado de esa película llamada Jailhouse Rock, y consiste en un trajecito de reo con gorro a rayas. Quería comprarles un traje a Angus y Gordy también, pero pensé que los devorarían en cuestión de minutos. Ah, y también compré el CD de un hombre muy viejo. En realidad lo compré por error. Vestido de arriba abajo de lúrex azul, ese viejales estaba ahí sentado y no paraba de canturrear. Me imaginé que era otro viejo imitador de Elvis, pero entonces su «ayudante» me informó que era una leyenda del blues. Jas pensó que el hombre había dicho blue, azul, no blues. —¿Por qué es una leyenda azul? —preguntó —.¿Es que siempre va de azul? ¿Cómo puede ser tan corta? Se llamaba Lamentos Clyde o Lloros Clyde o algo parecido, bueno, se llamara como se llamase, su nombre tenía que ver con la queja. Por desgracia, Lamentos Clyde se quedó prendado de mí y se dedicó a darme palmaditas en la cabeza, así que no tuve otro remedio que comprarle su CD. Y entonces nos pidió que nos sacáramos una foto con él. Era tan bajito que casi apoyó la cabeza en mis nunga-nungas.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Lamentos Clyde es tu nuevo novio. Se ve que te quiere muchíiisimo —me susurró Jas. Quizá tenga razón, a saber. No entendí lo que me decía; quizá incluso estemos casados, a saber. Pero como le dije a Jas, «Una diferencia de edad de cien años no es necesariamente una barrera para nuestra felicidad. Es más probable que lo sea el hecho de que seguramente no lo veré nunca más.» En el hotel 20.00 ¡Al fin solas! Papá, el tío Eddie, mamá y Libby se han ido a una fiesta de la convención de los coches de payaso con sus alucinantemente tristes nuevos colegas. Hay veintidós canales de televisión, y el aparato está dentro de una cómoda. No hay ninguno en el armario empotrado, pero qué remedio. No se puede tener todo. Estamos pillando los canales locales. En la mayoría salen memos tocando el banjo y cantando «Soy el hijo de un predicador». O algo sobre Dios y el polvo, etc. Entonces encontramos un programa tipo consultorio sentimental. La presentadora se llama Delilah y se supone que anima a la gente que la llama para contarle sus «problemas de amooor». A mí no me animaría nunca, os lo aseguro. Tenía el cutis de un color anaranjado e iba vestida de rosa de arriba abajo. Incluso la zona de las trenzas transmitía cierto aire de demencia criminal. Hubo una llamada de una pobre mujer que quería hablar de su segundo matrimonio. «Buenas noches, Delilah, voy a casarme de nuevo y al hijo de mi primer matrimonio le cuesta mucho aceptarlo. De hecho, se niega a ir a la boda. ¿Cómo puedo convencerlo de que disfrute de mi día maravilloso?» Delilah (mirando fijamente a la cámara con ojos de loca preocupada) dijo: «¿Me estás diciendo que tu hijo está DESTROZADO porque vas a casarte otra vez?» «Bueno, yo no diría destrozado, sino...» Pero Delilah no había acabado. «Se siente HUMILLADO porque te has ido a la CAMA con otro hombre que no es su padre.» «Bueno, en realidad él no me ha mencionado la cama en ningún momento, simplemente es que...» «No puede CREER que su propia MADRE le haya engañado tan VILMENTE y le haya DECEPCIONADO de ese modo. ¡El pobre está ATORMENTADO!»

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Foro Libros de Vampiros y algo más Después de casi haber inducido a la mujer al suicidio, Delilah añadió: «Pero como todos sabéis que la música alivia los corazones atribulados, aquí tenéis una pequeña canción para curar las heridas.» El tema se titulaba algo así como Eres una borracha y una madre inepta. Pensé en llamar a la línea de ayuda para quejarme de Mutti y Vati, pero me acordé de que sólo podía contactar con papá, y además está fuera.

jueves 26 de mayo Sólo faltan tres días para volver a Inglaterra En la piscina Aunque no puedo encontrar a Masimo al menos puedo concentrarme en ponerme tan morena como una abeja en biquini. Jas y yo acabábamos de iniciar nuestra importante operación bronceado, cuando Vati vino a convencernos de que los acompañáramos a la convención de coches de payaso. —¿Qué sentido tiene visitar otro país si luego os quedáis todo el santo día en la piscina del hotel? Eso podéis hacerlo en cualquier parte. Tendríais que salir y tomar contacto con la cultura —nos dijo. —Papá, ¿cuántas hamburguesas puede comer una persona? —le pregunté—. De hecho, Jas y yo estamos absorbiendo la cultura en lo que respecta a la conversación y en lo que respecta a la piscina. No me ralles, colega, que estoy tranqui, así que mueve el culo, que los rayos del sol no atraviesan la carne de burro. —¿Qué tonterías estás diciendo? —Venga, papi, déjanos quedarnos. Y no son tonterías, es la manera de hablar yanqui. Vati siguió refunfuñando y desvariando, pero al fin se fueron y nos dejaron en paz por unas horas. 15.00—¿Tengo marcas de biquini? —pregunté ajas. —Déjame ver... sí, sí que tienes. ¡Genial!

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Foro Libros de Vampiros y algo más 15.00 De nuevo en el Coche de la Risa de camino a un hotel del que todo el mundo habla maravillas. Se llama Gaylords (caballeros gays); el nombre no puede ser más explícito, ¿no? —No puede haber un lugar más adecuado para vosotros dos —les dije de manera significativa al tío Eddie y a Vati. «Gaylords» es «toda la experiencia del Salvaje Oeste americano bajo un techo». Al parecer, a la gente no le apetece mover el culo para ir a ver el verdadero Oeste americano, así que vienen a este hotel. Entramos por la puerta de vaivén del salón. Dentro de Gaylords Oh, esto es mucho peor de lo que podríais llegar a imaginar. Dentro del hotel hay cañones, cascadas y desiertos, y todos los hombres van vestidos de cowboys y las señoras llevan pantalones cortos con zapatos de tacón y cinturones dorados. (¿Acaso no sabíais que en el Salvaje Oeste americano las señoras llevaban shorts y tacones altos?) —Qué, ¿me compras la pistola, sí o no? —pregunté a papá. Pero papá y el tío Eddie estaban demasiado ocupados gritando «Yeeah, yeeah» y tambaleándose por ahí con sus téjanos de cuero ceñidos. Aunque parezca mentira así es: los dos llevaban tejanos de cuero muy ceñidos. Para que os hagáis una idea sólo añadiré una cosa más. Jas y yo intentamos por todos los medios no estar detrás de ellos en ningún momento, para no tener que ver sus enormes culos aplastados desbordando por encima de los pantalones. Jopé. Al lado del cine de Dodge City hay una tienda que vende «overoles». No bromeo. Cinco minutos más tarde Oh, qué bien, papá y el tío Eddie se han comprado unos overoles y luego han ido a cambiarse a los servicios. Acaban de volver con los overoles puestos. Debo de estar en una pesadilla. En el bar hay taburetes con forma de búfalos. Por nada del mundo me sentaría en uno. Diez minutos más tarde

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Foro Libros de Vampiros y algo más Estoy sentada en un taburete búfalo, y entre mis piernas asoman un par de cuernos... como le ocurre a todo el mundo. En el bar todos estamos sentados en taburetes búfalo. Los camareros visten como Wyatt Earp y dan un latigazo al suelo cuando pides una bebida. No podría ser peor. Qué equivocación. Craso error. Los taburetes búfalo corcovean. Lo descubrí cuando empezamos a oír por los altavoces las primeras notas de Rawhide, la típica canción del Oeste. No tuve tiempo de bajarme, y en un suspiro ya era sacudida atrás y adelante y daba vueltas y más vueltas. Me agarré a los cuernos como si mi vida dependiera de ello. Jas, que casi se había caído de su búfalo, estaba del revés. Libby se reía a carcajada limpia y gritaba: «¡Hala, hala!» Dios, creo que voy a vomitar. Los taburetes fueron deteniéndose poco a poco cuando dejó de sonar Rawhide y Jas y yo desmontamos como pudimos y fuimos a descansar a una roca. Cuatro minutos más tarde Rawhide de nuevo en los altavoces: Libby, mamá, papá, el tío Eddie, y todo el mundo en la barra empezaron a corcovear como locos otra vez. Patético. Papá se cayó. Bien. Dos minutos más tarde Papá y el tío Eddie han hecho migas con muchos gordos vestidos con overoles. ¡Hurra! La diversión sigue y sigue. Desde la seguridad de nuestra roca observamos a un chico con alarmantes dientes grandes y blancos y esas cosas de cuero que se ponen los cowboys sobre los tejanos. Se llaman zahones. Los cowboys los utilizan cuando reúnen el ganado. El chico de los dientes blancos no estaba reuniendo el ganado, sino bailando como un poseso. —En comparación Sven parece normal —le dije a Jas. Entonces el chico se dio cuenta de que lo estaba mirando, me guiñó el ojo y se acercó. —Una cosita. ¿Le importaría, señorita, que me sentara a su lado para descansar un poquito? Estoy muy dolorido de tanto montar.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Por desgracia, estamos en un país libre —le dije. Se sentó. —Hala, qué locura. ¿De qué parte de Australia sois? —Soy inglesa —le dije. Soltó un silbido. —¡Impresionante! No me digas. Entonces se echó el sombrero para atrás y me dijo: —Me apuesto lo que sea a que sabes besar, nena. ¡Qué cara más dura! —Me temo que no tengo costumbre de darme el lote con extraños —dije con toda mi altivosidad y glacialidad. Jas casi se ahoga con su Coca-Cola súper (es decir, Coca-Cola en un cubo). —¿Qué es eso de Iota? —me pregunta el chico de los dientes blancos. ¿Lota? Resultó que Mister Goofy no sabía nada del idioma de Inglaterra. Por ejemplo, cuando le pregunté educadamente: «¿Has sido siempre un pringado y un imbécil, o sólo un imbécil?», no me entendió. Por suerte nuestra interesante conversación transcultural fue interrumpida por Libby, que vino cantando la canción de los cowboys a su manera, y cuando llegó a nuestra roca se sentó en mis piernas. Mi hermanita se puso a mirar a mi nuevo «amigo» y luego se fijó en sus pantalones. —Georgeee, ¿qué ez eze bulto? Entonces Libby se bajó de mi regazo, y antes de que yo pudiera hacer nada se acercó al chico y se puso a mirarle el paquete. El pobre apenas tuvo tiempo de decir: «Wenas, ¿cómo va todo, pequeña señorita?», antes de recibir una patada en plena entrepierna. Oh, qué momentos más gloriosos. Por ratos encantadores corno éste valen la pena las vacaciones.

viernes 27 de mayo Sólo faltan dos días para irnos Íbamos en coche a la convención de los coches de payaso cuando vimos un gran jeep cuatro por cuatro con una pegatina en la ventanilla trasera

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Foro Libros de Vampiros y algo más que ponía: «Si ves caer a los mellizos pita.» Lo encontré mu muuu amusant. —Podríamos pegar un cartelito que pusiera: «Si ves caer al tío Eddie no pites» —le dije a Vati. —No seas maleducada, niña —dijo mamá. Pero no debía haberse preocupado, porque el tío Eddie, con la cara y el cuello requemados por el sol, llevaba puestos los cascos y estaba cantando (berreando más bien). En la convención de coches de payaso En el restaurante Davy Crocket nos dieron sombreros de cuero para usarlos mientras comíamos. Es un toque simpático (así así). Nuestra aterradoramente encantadora camarera se acercó a la mesa dando saltitos para explicarnos en qué consistía el «especial». —¡Wenas amigos! El especial de hoy está relleno de hierbas frescas como ALBAhaca,oRRRÉgano y VER-du-ras frescas. —¿Y viene envuelto en papel de alUUUUUUminio? —pregunté. Y Jas y yo reímos a mandíbula batiente. Pero la camarera no pilló la broma. 14.00 Jas y yo nos escabullimos para estar solas y apartarnos de los pringados de los overoles. Y también para tomar un poco más el sol. Libby nos acompañó hasta el carro de los helados y empezó a gritar lo de siempre: «Yo tiero uno grrrande grande, porfa porfa.» Oí cómo detrás una pareja de ancianos vestidos de algodón a cuadros de arriba abajo comentaban: «Qué niña más mona, ¿no?» Miré alrededor, pero para mi sorpresa se referían a Libby. —Una cosita. Vamos a hacer un trato, pequeña señorita. Y le pagaron el helado. —Muchas grasias —dijo Libby. Parecían extraordinariamente entusiasmados de conocernos, y el señor Algodón me dijo: —Espero que hayáis pasado un día fabuloso, chicas. —Oh, fantástico. No me lo he pasado tan bien desde que me torcí el tobillo jugando a hockey—contesté con una sonrisa encantadora. —Oh, qué acento más maravilloso tenéis. ¿De qué parte de Irlanda sois? Entonces Libby, sin parar de engullir el helado, declaró: —Podo cantar mi cansión. Oh, no. Intenté taparle la boca pero me mordió la mano y empezó a cantar a pleno pulmón y con el mayor entusiasmo.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Pom pis, pam pam, culo caca culo, culo caca culo, culo, pom piiiis... Cielo santo. Los Algodón aplaudieron y rieron. —Oh, esta niña es una monaaada. ¿Pero qué significa la letra? ¿Es una canción típica de Irlanda? Libby empezó a darse golpecitos en el trasero mientras repetía «pom pis, pam pam...». Y los Algodón la acompañaban dando palmadas. Recé para que no se hubieran fugado del manicomio de los coches de payaso. —Ah, ahora lo entiendo —dijo la señora Algodón—. ¡Te refieres al derriére! Ven, chichi, que haremos pam pam al culete. ¡Chichi! Me llevé de allí a rastras a Libby lo más rápido que pude. Con un poco de suerte, con el tiempo no se acordará de nada. Mientras nos íbamos, la señora Algodón gritó: —Espero que volváis a vernos alguna vez. Por Dios bendito. Pero que Dios los bendiga. Si no puedes vencerlos, únete a ellos; lo que yo te diga. Jas y yo les gritamos: —¡Que paséis un día fabuloso, chicos!

sábado 28 de mayo Último día entero La semana ha pasado volando, y eso que no tuve la suerte de ver a Masimo. Lo que más me gusta de Burgerlandia es que gustamos a todo el mundo. MUCHO. Eso nos puso de tan buen humor a Jazzy Spazzy y a mí que hasta fuimos a ver una carrera de coches de payaso. La verdad es que ver un montón de coches de payaso dando vueltas a todo gas por una pista cubierta no puede ser más carcajeante. Es como ver a unos viejos con coleta patinando o algo por el estilo. Al menos mi papá no hace eso. Papá, mamá y el tío Eddie han conocido a un montón de colegas nuevos, y el último día fuimos todos juntos a comer hamburguesas en un restaurante de comida para llevar. Conduces el coche hasta una especie de cabeza de payaso y luego gritas tu pedido en un micro, la cabeza te contesta, y después vas a buscar

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Foro Libros de Vampiros y algo más la comida. Esto es lo que yo llamo cultura. ¿Por qué no podemos tener algo así en Inglaterra? Creo que cuando vuelva a Stalag 14 se lo sugeriré a Ojo de Halcón. Daría un aire de payasada a la aburrida comida del colé. Sesión de fotos en bragas invisibles con cuernos de bisonte en la cabeza Mientras los mayores iban a comprar regalitos de última hora y Libby buscaba algo para los gatitos, Jas y yo hicimos nuestro pequeño pero sentido homenaje a nuestra visita a Burgerlandia. La única parte buena de nuestro viaje-pesadilla al hotel Gaylords fue que Jas y yo compramos unos cuernos de bisonte. Así que los teníamos para ponérnoslos en nuestra sesión de fotos de despedida en la habitación del hotel. Fue mu muuuu divertido. Jas en bragas invisibles y con cuernos de bisonte en la cabeza leyendo un libro en la cama gigante. Yo zapeando en la tele del lavabo con los cuernos de bisonte y en bragas invisibles. Haciendo las maletas, pintándonos los labios, etc. Mu muuuu divertido, de veras. Casi me muero de la risa.

domingo 29 de mayo Adiós, Burgerlandia Loreen y Jolene y Noelene y Gaylene y todas las demás «lenes» del hotel se echaron a llorar desconsoladamente cuando nos fuimos... (os lo juro). Nos abrazaron, nos besaron, etc., y nos dijeron: «Volved pronto, lo más pronto que os sea posible. Aún no os habéis ido y ya os estamos echando de menos.» Bueno, como le dije a Jas, sólo son humanos. Y como se dice en Burgerlandia: «Chiau, amigos.» Os quiero a todos mucho. Pero debo irme pues tengo que encontrar al Dios del Amoooor.

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pam pam pam pam ole pam pam, y buenas noches, señor guardia domingo 29 de mayo todavía Sobrevolando Inglaterra 19.45 Jo, parece una ciudad de juguete. Aeropuerto de Heathrow Otra vez en casa, ¡viva! Lluvia lluvia, queridísima lluvia inglesa. El amigo ridículo de Vati ha venido a buscarnos en su furgoneta. Su furgoneta tiene una gran pegatina en la que se lee: «Si buscas amor, mira el pito del conductor.» Por suerte, en el aeropuerto de Heathrow nadie me conoce. 20.30 Mientras estábamos intentando meter las maletas en la furgoneta, un guardia nos dijo que nos largáramos de ahí, pues interrumpíamos el tráfico. Lo miré sonriente. —¿Qué tal, señor guardia? ¿Cómo está usted en esta magnífica noche inglesa? Se me quedó mirando mientras la lluvia rebotaba en su casco. —Dadas las circunstancias, señorita, se puede decir que estoy bien, gracias. —Acabamos de regresar de Burgerlandia, donde los guardias llevan pistolas. ¿Y usted? ¿Tiene alguna pistola escondida por ahí, señor guardia? —Ya me gustaría, señorita, ya me gustaría que fuera así. Pero ¿le importaría meterse en la furgoneta de una vez para que podamos solucionar el atasco de quince kilómetros que están causando? —Hago lo que puedo, sargento, se lo juro, pero es que no sé dónde meter el sombrero de cowboy de mi marido —dijo mamá. Me pareció que el guardia estaba a punto de empujar a mi madre y el sombrero dentro de la furgoneta; entonces Libby soltó: —Zeñor poli, ¿le canto una cansión?

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Foro Libros de Vampiros y algo más Tengo que reconocer que a veces Bibs puede parecer una niña normal y encantadora, y como en ese momento llevaba una coronita de hada en la cabeza y un vestidito rosa, era fácil llamarse a engaño. El guardia suspiró y se acercó a ella. —Vale, pequeña, cántame la canción rapidito mientras papá y mamá acaban de entrar en la furgoneta y se VAN A CASA. Con los críos nunca se sabe lo que puede pasar. Libby cantó su cancioncita al guardia, pero en versión norteamericana. Se puso las manos en las caderas y cantó a viva voz: —Pom pis, pam pam, chichi caca chichi, caca chichi, chichi, pompiiis... Pensé que el hombre iba a desmayarse. Intentó pararla —Dios sabe que todos lo intentamos— pero no hubo manera, incluso cuando papá la agarró del brazo y la metió en la parte trasera de la furgoneta ella seguía berreando: —Pom pis, pam pam, chichi caca chichi, caca chichi, chichi, pompiiis... 21.00 Dejamos a Jazzy Spazzy en su casa. —Qué raro será no estar juntas, ¿verdad? —dijo—. Llámame en cuanto llegues a casa, ¿vale? Casi le doy un abrazo. Pero entonces recordé que estábamos de vuelta en el País del Máximo Recato y que debo evitar que corran rumores de lesbianismo sobre mi persona; nunca se sabe quién podría estar mirando. En el camino a casa cantamos I was born under a wandering star. Vati estaba de muy buen humor. No puedo creer que mirar coches de payaso pueda dar tan buen rollo, pero así es. Mamá todavía estaba contenta porque los hombres del otro lado del charco la habían tratado de «señorita». En cualquier caso, habían demostrado tener muy buen rollo al llevarnos a Burgerlandia a Jas y a mí, aunque al final no consiguiera encontrar a mi Dios del Amoooor. Claro que, entre las ventajas de volver a casa, estaba el hecho de que a partir de ahora ya no tendría que verlos más. Me pasaría todo el santo día y toda la santa noche con mi novio. En el caso de que tenga novio. Ni siquiera sé si ha vuelto ya. Oh, no... El tormento del amor empieza de nuevo. Llegamos a casa y sacamos las maletas del portaequipajes. El hombre de la furgoneta y el tío Eddie se esfumaron con un chirrido de frenos. El tío Eddie, que aún llevaba la flecha atravesándole la cabeza, berreó por última vez la canción de los cowboys: «Head 'em up, ride 'em out, RAWHIIIIDE. ¡Yeeeaaah!»

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Foro Libros de Vampiros y algo más Me fijé en que el Vecino-de-al-Lado se retiraba de la ventana para que no lo viéramos. También observé que había quitado la alambrada antigatos. Seguro que los trajecitos para sus caniches le gustarán. Puede que se los lleve más tarde, cuando el vecino piense que ya estamos durmiendo. 21.15 ¡Hogar, dulce hogar! Milagrosamente sigue en pie y no se ha quemado. ¡Qué felicidad! Incluso me encontré a mí misma abrazando al abuelo. De su novia, ni rastro. En el lavabo Ejem... estaba equivocada. Aquí, sin ir más lejos, hay rastros de Maisie. No quiero parecer una desagradecida, pero ¿alguien puede decirme en qué cabeza cabe tejer una cubierta de punto para la tapa del váter? En la cocina ¿O hacer cubiertas de punto para los pomos de las puertas? De los gatos, ni rastro. Mamá, papá y Libby han acompañado al abuelo a su casa, así que me he quedado sola. Aprovecharé para pensar en todas mis experiencias y en lo que he aprendido durante mi gran aventura sobre la vida, el amor y el universo. Simplemente, voy a dejar fluir mi mente. En la paz y la tranquilidad de mi habitación. Y sentir el sencillo placer de estar a solas con mis pensamientos más profundos. En mi habitación Por favor, decidme que no es cierto que ahora soy la orgullosa propietaria de unas pantuflas de punto. 21.20 Telefoneo a Jas. —Jas. —Wenas. —Wenas, una cosita, ¿cómo lo estás pasando? —Fabuloso, ¿y en lo que se refiere a ti? —¿Alguna novedad?

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Había diez mensajes de Tom. Se lo está pasando de fábula, pero me echa mucho de menos, y dice que... —Jas, te juro que estoy encantada de enterarme de cómo siguen los wombats y todo ese rollo, pero te preguntaba sobre si sabías algo de la panda. —Georgia, no llevo ni veinte minutos en casa. 21.22 Llamé a Rosie. Contestó su mamá. —¿Está Rosie? —le dije. —Lo siento, cariño, pero no está. Se ha ido al club de los deberes. ¿Club de los deberes? Ah, sí, ése es el nombre en clave que tiene la panda para ir a un lugar prohibido. En el caso de Ro Ro debía de ser el emporio de los morreos de Sven. Llamé a Jools. También está en el club de los deberes. Igual que Ellen y Mabs. ¡Jopé! Espero que no hayan montado un aquelarre de lesbianas. Volví a llamar a Jas. —Toda la panda está en el club de los deberes. ¿Qué está pasando aquí? —Pues no sé, pero quizá están haciendo los deberes. —Jas, ¿te has vuelto loca? Hummm. O sea que volvemos de un viaje que ha durado un millón de años, ¡y la panda ni siquiera se digna darnos la bienvenida a casa! Y mañana volvemos a Stalag 14. Qué desesperación, todo sigue igual. No he podido hablar con nadie, así que no sé nada de Masimo. ¿Habrá vuelto? Igual ha decidido quedarse en Burgerlandia para siempre. Oh, merde. Y encima los gatitos están fuera, no hay rastro de ellos. Una vez más estoy atascada en un barrizal. 21.30 Decidí hacer una visita a los Vecinos-de-al-Lado. Seguro que me vieron por la ventana y fingieron estar fuera; pude oír un ladrido apagado en el interior de la casa. Son tope nerviosos. Pero en fin, vive y deja morir, que digo yo; metí en su buzón el paquete con los trajes de Elvis para los caniches. Estoy segura de que les encantará. Os lo digo sinceramente, soy demasiado buena para este mundo.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Oscar, el púber maniaco sexual de los Vecinos-de-Enfrente, se puso a echarme miraditas desde detrás de la valla de su casa. No me quitaba los ojos de encima y me dijo: «Jo. Qué supertetas.» Qué encanto de chico. 22.00 La gente siempre se queja de tener jet lag, ¿verdad? «Ooooh, no podía con mi alma. Me acosté enseguida, no fui el mismo durante tres semanas.» Pamplinas. Es sólo otra manera de viaj... zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

lunes 30 de mayo 7.30 ¿Qué me ha pasado? ¿Ha entrado alguien en mi habitación y me ha dado un mazazo en la cabeza? Estoy hecha polvo. Supongo que no pretenderán que vaya al colé. Dormiré un poco más y... ¡Alto ahí! Si me quedo en casa, ¿cómo se supone que averiguaré el paradero de Masimo? Tengo que ser valiente por mi amor. Los gatitos siguen sin dar señales de vida. Aunque sé que han estado por aquí, pues todas las plantas se han convertido en tocones. 8.30 Me encontré con Jas. Parecía la muerte en persona. —Dios, estoy muerta. ¿Tú no? —me preguntó. —Un poquillo. Además, siempre pódenos hacer una siesta en Alemán. Stalag 14 Cuando Jas y yo llegamos a las puertas del cole la panda nos estaba esperando. Hicimos el saludo Klingon y dimos unos pasos de disco inferno. Me puse sentimental, a lo yanqui. Estaba tan contenta de ver a Rosie, que le di un abrazo. Ella me apartó con brusquedad y me soltó: —Quítate de encima, zorra asquerosa. Y que conste que te lo digo con todo mi cariño. Oh, qué gusto volver a la normalidad. Detrás del patío Recreo —¿Qué tal fue? ¿Encontraste a Masimo? —me preguntó Rosie.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Bueno... al final pensé que no molaba demasiado eso de ponerme en contacto con él, así que... —Así que llamó a un montón de desconocidos e hizo el ridículo más espantoso —completó la información Jas. Oh, muchas gracias. ¡Cómo se nota que eres mi Mejor Amiga! (ejem). La verdad es que la panda estuvo a la altura de las circunstancias y me animó mogollón. —Bueno, Masimo no sabe que lo buscaste, así que seguirá pensando que rebosas glaciosidad —dijo Jools. Y por primera vez en su vida Ellen dijo algo realmente razonable: —Además estás muy morena. Buena observación, sí señor. Como querían que les explicáramos nuestro viaje con pelos y señales, les cantamos un estribillo de la canción de Delilah Eres una borracha y una madre inepta, y les contamos todo sobre Burgerlandia. Ya os lo podéis imaginar: sus gentes, su cultura y la oportunidad de establecer una comunicación con extranjeros empleando su propia lengua. —A ver si lo he entendido bien —dijo Rosie—. ¿Fuisteis a un sitio que se llamaba Gaylords de verdad? ¿Y galopasteis sobre taburetes búfalo? —Sí. —¿Con cuernos? —Sí. —Espero que hayáis traído fotos. —Mucho mejor que eso —dijo Jas—. Os hemos traído unos cuernos para que os los pongáis. Mirad. Sacó los cuernos de regalo de la mochila y se los dio a la panda para que se los probaran. Las chicas se pusieron a chillar de alegría: «¡Guays!» y «¡Chachiiii!». Todas estaban magnifique. —Deberíamos montar un grupo llamado «Las Bisontas». 11.25 Ha nacido el baile disco inferno a la bisonteamericana. Los pasos son los siguientes: Pie hacia delante, pie hacia atrás, meneo de caderas. Cuernos a la derecha, cuernos a la izquierda, una palmada. Pie hacia delante, pie hacia atrás, meneo de caderas. Cuernos a la derecha, cuernos a la izquierda, una palmada. —Bueno, no está mal, pero los bisontes no dan palmadas, ¿verdad? —dijo Ellen. Dios. Si fuera por gente como Ellen, Los Simpsons jamás habrían existido. Diría algo como . «Nadie tiene un pelo azul tan largo» y tonterías por el estilo.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Es que no te enteras, colega. En las llanuras cuando llega un circo itinerante, toda la población de la pradera incluidos los bisontes, van a verlo, y puedo asegurarte que los que más aplauden son los bisontes. Ellen parecía más confundida de lo normal. —Vamos a ver, Ellen, es evidente que los bisontes no dan palmas, pero es que resulta que tampoco bailan a lo disco. Es licencia poética, tonta de capirote. Mientras entrábamos a grandes zancadas en Stalag 14, y pasábamos frente a las celadoras, la pava de Lindsay y Ojo de Halcón, junto con su perro guardián Monica la Increíblemente Lerda, Mabs dijo: —Así que no sabes dónde está Masimo, ¿verdad? —No, tía, no sé si habrá vuelto, no sé nada de nada —dije. Lindsay me miró fijamente. Creo que la pobre ha adelgazado estos días que he estado fuera. En mi opinión no es un look muy atractivo, a menos que os gusten las pardillas rnu muuu flacas. 16.30 Sacré bleu. Nos han confiscado los cuernos de bisonte. ¿Cómo se supone que vamos a montar el grupo ahora? Mientras volvíamos cabizbajas a casa me desahogué con Jas. —No hay derecho. Qué lugar más espantoso, ¿no? Sabía que Lindsay haría una de las suyas. Me tiene manía. —Tendríamos que habernos quitado los cuernos de la cabeza después de Alemán —dijo Jas. —¿Y qué ley dice que no pueden llevarse cuernos de bisonte en los pasillos del colegio? Venga, dímelo. ¿Dónde está escrita esa ley? —Eso ya se lo has dicho a Lindsay. —Gracias por recordármelo, Jas. Yo estaba ahí. —Y ella te ha contestado: «No seas ridícula, no existe ninguna ley que diga que está prohibido cagar en los pasillos, pero sabemos que no podemos hacerlo.» —Sí, ya lo sé, pero en mi opinión es asqueroso que tengamos que soportar esa clase de lenguaje, ya me entiendes, sobre cagar y todo eso, en una supuesta delegada de escuela. —Eso también se lo has dicho. —YA SÉ que se lo he dicho, JAS. ¡¡¡Yo estaba ahí!!! —Y fue en ese momento cuando nos abrió un expediente de mala conducta. —Sí, bueno, es lo típico. En casa

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Foro Libros de Vampiros y algo más ODIO el Stalag 14. Nos tratan como si fuéramos unos malditos niños. Quiero practicar mi baile de bisonte. 18.00 Ha llamado Mabs. —Hey, ¿sabes qué? Me encontré a Dom y me preguntó si íbamos al concierto de los Dylans Salvajes el fin de semana que viene. —¡Genial! ¿Le preguntaste por Masimo? —Esto... no, la verdad es que pensé que no venía a cuento y que quedaría raro. —Bien pensado, Batwoman. Estaba bien pensado, sí, pero a la vez me fastidiaba, pues seguía sin saber nada del Dios del Amoooor. Pero por otro lado había un concierto de los Dylans Salvajes, así que al menos Masimo había vuelto.

martes 3 I de mayo Inglés Sigo sin tener noticias de Masimo. Decidí consultar a la panda lo que debía hacer, pero la señorita Wilson no dejó de interrumpir nuestra conversación con lo que ella llana el «amor shakespeariano». ¡Vaya por Dios! Su amor no es ese tipo de amor que no se atreve a llamarse por su nombre... el suyo es un amor machacón, que si Billy por aquí, que si Billy por allí; y «Oh, mi Señor» y «Oh, mira, aquí viene Macbeth soltando partías». Menos; mal que la señorita Wilson nos recordó que pronto vendrán los chicos de Foxwood a ayudarnos entre bastidores (oooh, vale...) en los ensayos.

miércoles 1 de junio 8.15 Ha ocurrido algo superfuerte y superraro. Llamaron a la puerta y como todo el mundo estaba fuera de casa fui a abrir. Era el cartero. —Traigo un paquete para la señorita Georgia Nicolson. ¿Está en casa? —dijo.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Venga, hombre, ya sabes que estoy en casa, estás hablando conmigo — contesté. Es un viejo amargado. No debería tener un trabajo que lo obligara a tratar con el público, a no ser que fuera el público que vive en el trullo, claro. —Bueno, eso es lo que usted afirma, señorita—respondió con su habitual tono amargado—,pero ¿tiene alguna manera de identificarse a sí misma? Ahora sí que me estaba atacando los nervios de verdad. Estaba a punto de quitarle el paquete a la fuerza cuando se me ocurrió una idea muy divertida. —¿Alguna manera de identificarme a mí misma? Sí, creo que tengo una. ¿Podría esperar un momentito, por favor? Volví un minuto después con un espejo en la mano, me miré en él y dije: —Sí, sí, sin lugar a dudas soy yo. 8.30 Al final me dio el paquete. Hummm. ¿De dónde venía? Oh. Nueva Zelanda. Si es Tom, que me envía una copia de «Eres el único pez en mi mar», o unas fotos de mocos de wombat, me mueroooo. No era de Tom. Era del dios Sexy. Robbie. ¡Flipo pepinos! Al empezar a leer la carta tuve una sensación muy extraña. Querida Georgia: Hace mucho que no te escribo. Supongo que pensé que contestarías a mis cartas y que yo te volvería a escribir. Pero como no me respondiste... Tom llegó la semana pasada y fue genial verle de nuevo. Hemos salido de acampada... Al llegar a ese punto, pensé: «Oh, no, ahora empezará a enrollarse con los abrazos de wombats y las veladas a orillas del río tocando la guitarra...» ... y hemos hablado de Inglaterra, y, claro, también de ti. Tom me contó el asunto de las atrapachicos y lo bien que bailaste Three little boys. Pensé que iba a morirme de risa. Pero también me puse triste, porque te gusta otro chico y porque yo soy una persona seria, mientras que tú,

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Foro Libros de Vampiros y algo más por decirlo del modo más agradable posible, estás clínicamente loca, o por lo menos, como una cabra. Te imagino diciendo «¡Halaaa!» al leer esto último. La verdad es que no sé por qué te escribo esta carta. Quizá porque me gustaría que tuvieras una foto de mi aquí, que te he adjuntado, y también me gustaría tener una tuya algún día. Estás siempre presente en mi corazón y muchas veces en mis sueños. Robbie xxxxx Diooos. En la foto se le veía a él vestido con camiseta y téjanos y sentado junto a un río. Miraba directamente al objetivo con esos ojos azul oscuro y profundos que pensé que no volvería a ver en mi vida. Estaba tan... oh, yo qué sé. 8.45 Llegué a casa de Jas en estado de shock. Mi amiga se puso a hablar sin ton ni son, como de costumbre. —Georgia, date prisa, que llegaremos tarde. ¿Pero qué te pasa? Parece que has visto un fantasma. ¿Sabes qué? Tom llamó ayer por la noche, y me contó que habían encontrado un champiñón impresionante de unos ochenta centímetros de diámetro. Se ve que está buenísimo si lo... —Jas, yo... yo... —¿Y sabes qué me dijo también? Que los maoríes comen las larvas de un bicho llamado hu hu; se ve que son unos gusanos blancos y gordos, y ellos los asan a la brasa y luego se los comen. Tom estuvo en un hangi con ellos, y tiene un amigo nuevo maorí cuyo nombre tradicional maorí es Brian y... —Jas, mira. Jas tomó la carta mientras caminábamos a toda prisa. Incluso ella se quedó muda. Cuando acabó de leerla, me miró. —Jo. Ahora sí que alucino en colores. Por una vez Jas no estaba exagerando ni pizca. Ahora ya no sé qué pensar. Yo había renunciado al dios Sexy. Os lo juro. Francés No podía dejar de mirar la foto. Es que estaba como un tren. Y lo digo de verdad.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Pero en nombre de los gigantescos abrazatraseros de Jas, ¿qué se suponía que yo debía hacer o pensar ahora? Él no había escrito: «Ven a Kiwilandia y sé mía.» Tampoco había dicho: «Voy a volver a Inglaterra por ti.» De hecho, para ser sincera, lo que realmente había expresado era: «Aún me gustas y pienso en ti un poco.» Oh, ¿por qué no había escrito eso el mes pasado? ¿Por qué tuvo que escribirme después de que apareciera otro Dios del Amoooor? Es demasiado. Recreo Pedí consejo a la Panda de las Fantásticas. Jas leyó la carta en voz alta mientras las demás escuchaban. No entiendo cómo pude dejar que la leyera, pues lo hizo fataaal, por no hablar del pésimo acento de Nueva Zelanda que le puso, ella sabrá por qué. Ahora sí estoy segura: su actuación como lady Macbeth amenaza con provocar que el teatro se venga abajo. Entonces todas se pusieron a menear la cabeza como perros locos. —Bueno, ¿qué os ha parecido? —les pregunté. —Quítatelo de la cabeza —dijo Rosie—. Se trata de un morreo del pasado; hay que ir hacia delante, ascender. Ahora somos europeas, somos eurociudadanas y estamos obligadas a relacionarnos con el mayor número de tíos europeos que podamos. Dentro lo razonable, claro. —Por otra parte está buenísimo —dijo Jools. —Y no estaría mal ser la cuñada de Jas, ¿vedad? —dijo Mabs. ¡Qué fuerte! No había pensado en esa posibilidad de pesadilla. A Jas casi se le atraganta el bocata. Como siempre, quien se encargó de confundir a la humanidad por completo fue Ellen. —Bueno, supongo que... no sé, pero bueno, es que., en fin, que no eres la novia de nadie —dio. En casa 18.30 Le pediría consejo a mamá pero, la verdad, sería lo mismo que pedírselo a Angus, por lo poco que sacaría en claro. Además, ha ido con papá y Libby a la casa de os O' Shainesseys para enseñarles las fotos de las vacaciones. 20.00 Me encantaría poder hablar con alguien normal. Me conformaría con alguien que estuviera en casa.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Hasta los gatos están fuera. Gordy es peor que su padre. Duerme todo el día, se despierta, come cualquier cosa que encuentre, destroza un poco los muebles o unas medias y luego se larga. Los dos utilizan la casa como un hotel para pensionistas peludos. 22.30 No lo puedo creer Mamá y papá han vuelto y son irlandeses. Nos obligan a ser una familia irlandesa. Vati dice que ha redescubierto sus raíces irlandesas. —Sí, claro, así cualquiera, después de seis pintas de Guinness —le dije. Pero no se calló, y encima puso un disco de los Dulbliners. Libby empezó a bailar su versión de una danza irlandesa. No recuerdo cómo era la parte sin bragas, pero... Mientras tanto, Vati se daba golpes en los muslos y gritaba: —¡Vamos, niña, mueve el esqueleto! Verás —añadió—, en mi familia se cuenta la historia de que el tatarabuelo de mi tatarabuelo se apellidaba O' Dwyer de Killarney, pero tuvo que cambiar el nombre de la familia para protegerse de los malvados ingleses. —Papá, cuando hablas de los malvados ingleses te refieres a nosotros, por casualidad? —le pregunté. Pero Vati estaba lanzado. —Así fue como cambiaron ese apellido por el de Nicolson. —¿Cuál? Ah, ese nombre inglés tan (ejem) antiguo y distinguido —le dije—. ¿Por qué se les ocurriría cambiar su apellido irlandés por otro escocés? Los ingleses, es decir, nosotros, odiábamos tanto a la gente de Ochcocia como a la de Duendelandia. Si no más. Por esa razón construimos el muro de Adriano en el norte de Inglaterra, para mantener a los paisanos de barba pelirroja en el otro lado. Y papá dale que dale como si fuera un irlandés enloquecido. —Y otra cosa: tenemos pinta de irlandeses. Aquel hombre en Memphis lo vio enseguida; te preguntó si eras irlandesa, ¿recuerdas? Por algo sería. —Pues porque era norteamericano, papá, por eso. Y no sabía de dónde eran las personas a menos que fueran de Texas. Llevaba un traje de algodón a cuadros. En ese momento me fui a mi habitación. En la cama del dolor Dios, Dios, Dios. Estoy tumbada en la cama con una almohada sobre la cabeza.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Estoy sufriendo la vacilosidad del amor y encima me he vuelto irlandesa.

jueves 2 de junio Jas ha sacado las mejores notas de la historia un vez más. ¡Se sonrojó como una colegiala. Mientras volvíamos a casa le dije: —Eres mu listilla Jazzya. Eres tan lista come la profesora más lista del departamento de Listosidad de la Universidad de Oxford. Ya no estoy tan preocupada con de asunto de Robbie. Si no menciono su nombre, no pensaré en él. Es como en el vudú, ¿no? El asunto está abandonando el Valle de la Duda y entrando en el Valle de Estoy Casi Segura De Que Aaaaamo a Masimo. Lavabo 16.45 Inspección en el frente orangután. Prácticamente podría peinarme los pelos de las piernas. 16.48 Me da pereza utilizar Immac. Bueno, la verdad es que a mamá se le ha acabado la crema depilatoria. 16.50 Papá tiene una de esas maquinillas de afeitar que dejan la piel supersuave y atractiva para las mujeres. Al menos eso dice el anuncio de televisión. Claro que quiero tener la piel supersuave, pero eso de resultar atractiva a las mujeres es otra historia. I7.00 Podría arriesgarme y afeitarme con ella las piernas. ¿Qué lesbiana sensata va a ponerse a la altura de mis rodillas? 17.01 No pienso considerar la posibilidad de que haya lesbianas enanas de dos palmos de estatura. 17.45 La verdad es que la maquinilla de afeitar de papá va superbien. No me ha dejado ningún corte y mis piernas están como dice el anuncio: Suuupersuaaaves. Ahhhhhh.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Enjuagué la maquinilla para quitarle el jabón y la puse en su sitio. En mi habitación I9.00 Bueno, y ahora a pensar en el eterno problema de qué me pondré para el concierto de los Dylans Salvajes. De momento tengo claro que llevaré una minifalda para enseñar mis piernas supersuaves. Como podéis imaginar, no pienso desaprovechar esta supersuavesidad. 19.30 Si llevo una superminifalda, tendré que ponerme un top que me cubra por arriba; no quiero dejar mis nungas a la vista de todos. Se trata de dar un toque de sofisticosidad, nada de prostitutosidad. 20.00 Estaba probándome ropa cuando mi padre se puso a gritar como un energúmeno abajo. Voy a tener que decirle que recurrir a las palabrotas es señal de falta de vocabulario. Pero esperaré otro momento. 20.10 Al final Vati irrumpió en mi habitación. Llevaba la cara cubierta de pedacitos de papel higiénico. ¿Así que éste es su nuevo look irlandés? —Georgia, ¿has utilizado mi maquinilla de afeitar? —Iadró. Lo miré con cara de ofensa y desconcierto. —¿Tu maquinilla? Sé que soy tu primer intento de paternidad, pero, como tal vez te has dado cuenta soy una chica Y no tengo barba. Mayormente. —No te pases ni un pelo, sabes, muy bien a qué me refiero. ¿HAS utilizado mi maquinilla de afeitar? ¿Sí o no? —Bueno, sí, pero sólo un poquitín, para depilarme las, esto, las piernas.—¿Ahora tendré que hablar de mi cuerpo con mi propio padre? Seguro que hay una ley sobre el asunto. Y cincuenta años después, tras su famosa perorata acerca de no utilizar nunca más bajo ningún concepto su maquinilla de afeitar, mi padre salió de la habitación. 20.30 Es una lástima que papá tenga tantos cortes en la cara. 20.40 De todas formas... yo tengo las piernas supersuaves.

viernes 3 de junio

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Foro Libros de Vampiros y algo más 8.15 No saber si el Dios del Amoooor ha vuelto a Inglaterra o no me crea cierta tensionidad. En los últimos tiempos, como él no andaba cerca me había relajado en mis costumbres de maquillaje, pero ahora debo estar en alerta máxima todo el tiempo por si acaso. Y también (y sé que esto puede parecer que roza el Universo de la Demenciosidad), ahora que he tenido noticias de Robbie, siento que he de ir maquillada todo el día, pues como he recibido una carta de él, ahora está en mi cabeza y puede que hasta me vea. Desde mi cabeza. O desde su carta. Ya os dije que había entrado en el Valle de las Cabezas Trastornadas. Fuera de mi cabeza, ¡ex dios Sexy! Voy a hacer mis ejercicios de respirar por un orificio de la nariz aunque me arriesgue a acabar con la nariz dilatada. Aaaaaaahhhhhhhh. Cuatro minutos más tarde Estoy en la zona libre de xxxxxx y creo que ya sabéis que el xxxxxx empieza con una R. ¡Donner y Blitzen y también schiessenhausen! He vuelto a pensar en él. Plan de maquillaje Mi maquillaje diario consiste en un poco de brillo de labios, un toque de rímel y una línea muy fina de lápiz de ojos. Pero resulta muy difícil que pase inadvertido a la perra rastreadora Ojo de Halcón. Hoy recurriré a mi truco favorito de meter la cabeza todo lo que pueda dentro de la cartera y cuando pase por delante de Ojo de Halcón, diré: «Oh, ¿dónde habré puesto mis deberes de Francés? Mon Dieu y Au secours, tienen que estar por aquí.» Andando sin prisa por la colina en dirección a Stalag 14 —¿Ya has escrito a Robbie? —me preguntó Jas. Oh, Dios. —Pues... no. —¿Y no vas a escribirle? —No lo sé, Jas. —Bueno, antes te gustaba mucho, y él te ha escrito, así que ¿vas a contestarle sí o no? Como no dije nada ella continuó. —Y cuando le contestes, ¿qué le dirás? Seguí sin contestar.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Quiero decir, ¿hablarás con Tom sobre ese asunto cuando vuelva y le pedirás consejo? Tom vuelve la semana que viene, ¿sabes? ¿Vas a esperar hasta entonces para contestarle o qué? Al final no tuve más remedio que contestar a Jas. —Jas, ¿no deberías vestir un jubón y llevar un bigote postizo y quemarme en la hoguera? Eres la Inquisición española personificada. —Oye, que yo solo digo que... —Pues no digas nada, monada. —Pero si eres tú la que siempre quiere largarme el rollo sobre Robbie y Masimo, tus supuestos novios. —Jas, no empieces otra vez... y en cualquier caso, me estás tomando el pelo, ¿no? De modo que soy yo la que no para de hablar de MIS novios.. ¿Entonces cómo te explicas que me sepa de memoria «Tú eres el único pez en mi mar»? Eh, dime. Ahora sí que se rebotó de verdad. —Ah, vale, siento haberte fastidiado hablándote de MI vida. Está claro que lo único importante aquí es TU vida, ¿no? Sí por supuesto, Georgia Nicolson es la única persona en el universo. Pues lo siento pero no es así. Y se marchó enfurecida, como una persona enfurecida en una manifestación de personas enfurecidas. Jo, qué carácter. Bueno, ya echaré mano de mis encantos irlandeses para ponerla de buen humor, cuando me dé la gana. Geografía Jas pasó de mí toda la mañana, incluso después de que le mandara un regalito consistente en dos trozos de chocolate. Se los comió y siguió ignorándome tranquillement. Recreo Jools nos contó la última historia que tuvieron ella y Rollo. Fueron a una fiesta que duró hasta la madrugada y pasaron toda la noche juntitos. De tanto morreo le salió una pupa en el labio. Nos la enseñó. Pufff. Al parecer, dieciséis chicos y chicas se quedaron en la casa del amigo de Rollo mientras sus padres estaban en el extranjero, y se pasaron toda la noche dándose morreos. Como siempre, Ellen no se enteraba de nada.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —¿O sea que os morreabais todos a la vez o... esto... también bailabais? —Así que ahora sales con Rollo —dijo Mabs. —Bueno, eso creo, pero nunca sé cuándo nos veremos ni cuándo me llamará —dijo Jools. —¡Vaya! ¿Así que es el tipo de relación de perpetuo «staluego?» — pregunté. —Sí, supongo que sí. Este mismo sábado, por ejemplo, no sé si irá al concierto conmigo o irá por su cuenta y quedaremos allí o... —dijo Jools. —Yo no podría aguantar una situación así. Necesito saber dónde estoy —dijo Jas. —Estás aquí, Jas, tranquila —le dije, y le dirigí mi mejor sonrisa. No me la devolvió. En su lugar me dijo, y en un tono desagradable: —Y tú, ¿con quién te verás en el concierto, Georgia? ¿O sólo piensas ir a echar unas RISAS, si sabes a qué me refiero, y creo que lo sabes muy bien? Ay, madre, ahora se pone a jugar sucio, con el asunto de Dave el Risas. Sabe que no le he dicho nada a Ellen sobre lo mío con Dave. Las puertas del colegio 16.20 Salíamos del patio de la escuela cuando lo vi. Masimo con la moto. ¡A las mismas puertas el colegio»! ¡Por la funda de mi almohada! No podía creer que fuera él. Pero lo era. Está moreno y guapísimo. Con ese pelo negro y brillante, esas largas piernas y ese cuerpazo que tiene; es un cañón. Estaba sentado en la moto con el casco entre las piernas, medio inclinado y apoyado en un brazo. Llevaba gafas oscuras. Es taaaaan sexy. Podías percibir un aura de sexicidad a su alrededor. ¿Qué estaba haciendo ahí? ¿Acaso me esperaba? La panda estaba ejecutando su extraordinaria imitación del andar de un pez de colores. —Dios mío, qué bueno está ese tío —dijo Rosie. —Jo ¿Lo esperabas? —preguntó Jools. —Está moreno, ¿verdad? Está más moreno que tú —dijo Jas. Me quedé muda. Al salir del colegio, todas las chicas lo miraban, le sonreían y movían el pelo. Vale ya de sonreír, ¿no? Tías descaradas. Yo no sabía qué actitud tomar. ¿Debería pasar por su lado como por casualidad e ignorarlo tranquillement, en mi papel de Mujer Misteriosa? ¿O me hago la simpática y le sonrío? ¡Oh, qué dilema!

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Foro Libros de Vampiros y algo más Mientras pensaba qué hacer me quedé medio parada y la panda frenó el paso. ¿Llevaba los labios bien pintados? ¿Estaba vestida? No hacía más que repetirme: «Dios, Dios, Dios, ¿qué hago?», cuando apareció Lindsay en las puertas del colegio y me ahorró tomar una decisión. La muy pava no llevaba el uniforme. En su lugar lucía un conjunto blanco de minifalda y un pañuelo en la cabeza. Fue directa a Masimo, corriendo de un modo ridículo, ¡y le dio un beso en la mejilla! Masimo le sonreía y se puso a hablar con ella. Dios, que sonrisa más bonita. Tiene una boca grande y generosa, no tan grande como la de Mark el Boca Grande, sino de un tamaño grande normal. Yo no podía dejar de mirar, como si fuera la escena de una película de terror. Incluso Jas cesó de ignorarme tranquillement y me tomó del brazo, pues sabía lo mal que lo estaba pasando. Casi habíamos llegado a la puerta, así que no podía dar marcha atrás y evitar pasar por delante de Masimo. La panda me tapó un poco y mantuve la mirada baja, pero aun así pude ver cómo Lindsay se ponía el casco que le había traído Masimo. Aquello era horrible. Estaba hecha polvo y seguí caminando a rastras con la panda. Oí cómo él ponía la moto en marcha, y cómo ésta se alejaba a mi espalda con un rugido. —¡Qué fuerte! —dijo Rosie. Todas se portaron muy bien conmigo. Y eso hizo que me sintiera aún peor. No paraban de decirme: «¿Estás bien? ¿Quieres un chicle?» Pero yo seguía fatal. 16.30 Después de que se fueran a sus respectivas casas, sólo quedamos Jas y yo. —Jo, menuda novedad para le livre —dijo Jas. —Soy gafe en el amor —dije—. ¿Qué hice en mi vida pasada para merecer esto? —Quizá fuiste una avispa o algo parecido —dijo Jas. —¿Una avispa? Jas no es que sea de gran ayuda cuando más se la necesita. No puede evitar ser una colega corta de luces. Por lo menos no soy ella. Al despedirse antes de entrar en su casa me apretó el brazo y dijo: —A mí no me importa lo que digan de ti, a mí sí que me gustas. No VOY a llorar. No voy a llorar hasta que me refugie en mi habitación. La calle mayor

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Foro Libros de Vampiros y algo más 16.45 El imbécil de Thompson y sus colegas pasaron por mi lado y me soltaron no sé qué. Pero no me enteré de nada ya que me sentía como una fantasma. Cuando llegué a casa, note los ojos arrasados en lágrimas. La casa debía de estar vacía, así que por lo menos podría ir directa a la cama 2 llorar desconsoladamente. Pero qué tonta había sido. Hasta había llamado a gente que tenía el apellido de Masimo en Manhattan. Y había uno que tenía un restaurante chino takeaway. Qué patética, Dios. 17.00 Estaba abriendo la puerta de casa cuando oí una moto que subía por la calle. No me volví. Me importaba un pito que papá hubiera comprado un vehículo más ridículo que el coche de payaso. Pero entonces la moto se paró a mi espalda. Y habló. Era Él. En persona. Él mismo. No un clon. Él. La persona con la que había soñado durante tanto tiempo. —Ciao, Georgia, ¿cómo va todo? Come sta? Me quedé muda. Me volví. Lo miré. Lo miré fijamente a los ojos. Había olvidado el color ambarino de sus ojos, esa mirada dura y suave a la vez. Me sonrió, enseñando sus espléndidos dientes (digámoslo de una vez: todo en él es espléndido). —Sólo quería decirte ciao. He estado fuera. Y yo sin poder hablar. ¿Y si asintiera con la cabeza? Asentí con la cabeza. Oh, estupendo, parecía una periquita vestida con uniforme escolar. Fantáaastico. Cállate, cállate de una vez, cabeza loca. Aún no has intervenido, así que no empieces. Le dio gas a la moto y dijo: —Yo también tengo que irme. Estamos ensayando. ¿Vendrás al concierto? Espero verte por allí. Ciao. ¡Oh Gott en Himmel! 18.30 Estoy tumbada en la cama. Creo que he entrado en coma. Tengo que hablar con alguien normal sobre este asunto. 19.00 No sé con quién. 19.30 Sigo sin saber con quién.

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Foro Libros de Vampiros y algo más 19.45 Desistí de querer hablar con alguien normal y organicé una reunión de emergencia con la Panda de las Fantásticas en Luigi's. 21.30 Entre sorbo y sorbo de café, la panda me levantó la moral. ¡Tengo que luchar para conseguir a mi hombre! ¡Venga, chica, ánimo! Incluso Rosie cantó el himno nacional y dijo: —Apréstate para la lucha y colócate bien las nungas para la batalla. Medianoche A ver., ¿por qué iba a venir a casa para decirme ciao si no le gusto aunque sólo sea un poco? 1.00 ¿Qué les pasa a los chicos? Justo cuando empezaba a superar mi dolorosidad respecto a Robbie... (merde, he pensado su nombre otra vez. Voy a tener que llamarlo de otra manera para no atraer eso del vudú. Lo llamaré... a ver... el Guitarras). Bueno, ¿qué estaba diciendo, antes de que me interrumpiera a mí misma de un modo tan maleducado? Ah, sí. Justo cuando empezaba a superar mi dolorosidad respecto al Guitarras, va y me envía una carta preciosa. Y de repente aparece Masimo. ¡Oh, vaya lío!

sábado 4 de junio Plaza Churchill 11.00 —En esta clase de situaciones, no hay nada como ir de compras — sentenció Rosie. Así que, a fin de prepararme para la Batalla da las Chicas, voy a comprar un par de zapatos molones. Ravel 11.30 Vi unos zapatos de tacón chulísimos en el escaparate; tenían unas tiras superguais alrededor de los dedos del pie y el talón. En la zapatería

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Foro Libros de Vampiros y algo más La panda al completo entró en la tienda, y yo pedí mi número. La dependienta me dijo que hasta la semana siguiente no tendrían un número mayor que el cuatro. ¡Una semana! ¿Está loca o qué? ¡Pero si el concierto es esta noche! —Bueno, pues déjeme probar ese número —le dije a la dependienta. —¿Y de qué te servirá probarlo, su tú utilizas un siete? —preguntó Jas. —No siempre. Rosie, que se estaba probando unas ridículas botas peludas que la hacían parecerse al yeti, dijo: —Así que has cambiado de número ¿eh? —Bueno, pone talla siete pero si fueran de Japón, donde las mujeres tienen los pies muy pequeños, la talla siete sería más bien una talla quince de aquí —le contesté. Todas me miraron. En ese momento regresó la dependenta con los zapatos. Molaban cantidad. Seguro que a Masimo le encantarían, pues todo el mundo sabe que los italianos son expertos en calzado. Cinco minutos más tarde Jo. No conseguía meter el pie. —Quizá entre con calzador —le dije a la dependienta con educación. La panda tuvo un ataque de risa. La dependienta nos miró como si estuviéramos mal de la cabeza, pero se fue a buscar el calzador. Cinco minutos más tarde ¡Conseguí ponérmelos! ¡Guay! —¿Estás segura de que te van bien? A ver, anda un poco —me dijo la dependienta. La panda deambulaba por la tienda esperando que no pudiera dar un paso. Me levanté. Ay, ay, merde y ay. Hacían un daño espantoso. Me miré en el espejo. Eran la bomba. Tengo que comprarlos; debo sufrir por él. Sonreí como una tonta. —¿Sabéis qué? Es increíble. Aparte de ser preciosos son comodíiiisimos. Es como llevar pantuflas. En mi habitación 13.00 He rellenado los zapatos con periódicos para que se den un poco.

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Foro Libros de Vampiros y algo más 13.30 Mamá ha entrado en mi habitación para curiosear. —Enséñame tus zapatos nuevos, ¿vale? —Oh, espera, te los enseñaré cuando ya esté vestida —le dije. 17.30 Papá dijo que no conocía a nadie que se encerrara cuatro horas en el baño. Es una pena que él no dedique más tiempo a cuidar de su aspecto. En mi habitación 17.45 He puesto dos espejos para poder verme de frente y por detrás. Estoy tan suave por todas partes que parezco una bola de billar humana; no queda ningún pelo rebelde en todo mi cuerpo. Soy una zona libre de rebeldes, y ya he aplicado la base del maquillaje. 18.00 En el pelo tengo un par de rulos gigantescos que retiraré justo en el último momento, cuando haya acabado con todo lo demás, a fin de conseguir el volumen máximo. 18.30 Cálmate, cálmate ya. Tengo que guardar fuerzas para la batalla. Voy a ver qué tiempo hace. Hummm, está un poco nublado. Llamé a Jas. —Jas, ¿crees que lloverá? —Un segundo —me dijo. La oí levantarse y alejarse, y luego volver al teléfono. —No, predominará el buen tiempo, pero quizá caigan algunas gotas. Caray. Tenía que preguntárselo, aunque sabía que no debía, pero tenía que hacerlo. —Jas, ¿puedo preguntarte cómo lo las averiguado? —Ah, sí, por los caracoles que Tom y yo pusimos en un jarro de... —Jas, tengo que irme. Libby está viendo Sonrisas y lágrimas otra vez y me apetece cantar a la tirolesa, con la banda sonora. Nos vemos a las ocho. 19.00 Ya casi estoy lista. Esta vez no me arriesgaré con las atrapachicos, aunque son increíbles y realmente atrapan a los chicos como si fueran moscas. No quiero problemas en lo que respecta al pegamento. Me he puesto ocho capas de rímel, y creo que con eso bastará. Primero puse una capa de rímel, luego una capa de talco y después otra capa de rímel, y así hasta completar las ocho. Casi no puedo levantar los párpados superiores, pero me gusta pensar que eso me da un aire de misteriosa sexualidosidad.

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Foro Libros de Vampiros y algo más 19.15 La minifalda azul mola cantidad y me he puesto crema autobronceadora en las piernas para reforzar mi bronceado natural de Burgerlandia. No creo que nadie lo note, a no ser que esté al nivel del suelo, ¿y quién se supone que estará allí para verlo? Aparte de las enanas lesbianas que me han inquietado hace un rato, claro. Llevo un buen sostén, que no tolera ninguna tontería de mi pechera, y un top genial azul y negro, que tiene unos pequeños labios dibujados en la parte inferior. Casi no se notan, pero si alguien los ve, quizá se lleve la impresión de que me gustan los morreos aunque no sea una zorra. 19.25 —¿Puedo subir a ver qué llevas? —gritó mi madre desde abajo. Oh, no. Me puse los zapatos. ¡Dios mío! ¡Qué daño! Están hechos para los pies de una niña de cuatro años. Me los embutí cono pude y me levanté. Si andaba un poco quizá me acostumbrara a ellos. En ésas entró mamá. —Vaya. ¡Estás guapísima! ¿Y todo este despliegue es para el semental italiano? Cálate. Por favor, cállate Entonces se fijó en mis zapatos. —¿Así que éstos son tus zapatos nuevos? Son bonitos, ¿no? ¿Pero no crees que te van un poco pequeños? —Qué va, al contrario, me quedan un poco grandes —le contesté con la mejor de mis sonrisas. Continuó mirándolos. —¿Qué número son? —Uy, qué tarde —dije mirando el reloj—. He quedado con la panda a las siete y media. Staluego, mami. Bajé por las escaleras a todo correr. Ay, ay, uy, uy, ¡uf! De camino a casa de Jas Dios mío, cómo me duelen estos zapatos. Al menos están cortando la circulación de los pies, así que con un poco de suerte pronto no notaré nada. Cuando estaba a punto de llegar, tuve que sentarme en un murete para descansar. 19.45 Mientras caminábamos Jas me preguntó: «¿Qué te pasa? ¿Tienes pipí? Es que andas de una forma muy rara.»

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Foro Libros de Vampiros y algo más La torre del reloj 20.00 Me encontré con los sospechosos habituales. Al final Rosie se había comprado las botas peludas de yeti. Quizá quiere que hagan juego con las de Sven. Aparte de la gente del circo, Sven es la persona que conozco que tiene el gusto más raro vistiendo. Nunca habría pensado que es posible encontrar trajes púrpura brillante con encajes escarlata, pero al parecer es posible. Y aunque casi no me atrevo a pensarlo, diría que se ha pintado los labios. Me tomó en sus brazos y me dio un beso en cada mejilla. —Hey, váaamonos, chicas. Me miré en la polvera. Sí, Sven se ha pintado los labios. Le seguimos, arrastrando los pies. Jools estaba en un estado de demenciosidad preguntándose si sale con Rollo o no. —No te preocupes, lo que tenga que ser, será—le dijo Jas a Jools filosóficamente—. ¿Te enseñé la canción que me ha escrito Tom titulada «Eres el único pez en mi mar»? Cuando la sacó del bolso (oh, no) para leérsela a Jools, yo aceleré el paso con el resto de la panda. Ay,ay,ay. ¡Los pies me siguen haciendo daño! —Creo que voy a darle celos a Dave el Risas—dijo Ellen. —Ah, sí, buena suerte —dije riendo. Me miró. —¿Qué quieres decir? —Bueno, no es que Dave sea exactamente... el tipo de chico que se pone celoso, ¿no? —Bueno, da igual, voy a bailar y flirtear con ese amigo de Rollo. Probaré todos los trucos de la pista. —Prométeme que no probarás la risa contagiosa —le dije. En ese momento llegamos al Buddha Lounge. En el lavabo de les zorras 20.40 Celebramos una reunión de la panda de última hora. Bueno, asistimos Rosie Jas y yo. Mabs, Ellen y Jools estaban tan impacientes de empezar la marcha que se dieron un toque en los labios, hicieron una rápida visita al váter y salieron a toda prisa al emporio del baile disco inferno. —Bueno, hagamos un repaso a fondo —dijo Rosie. Me senté en el borde de la pila. (Oh, qué alivio, qué alivio sentí en los dedos de los pies.)

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Foro Libros de Vampiros y algo más —¿Rímel? —pregunté. Todas miramos el rímel que llevaba. —Vale. —Estado del pintalabios. Jas y Rosie miraron y dijeron a la vez: —Vale. —¿Una sonrisa atractiva llena de promesas orientales? —dije, Y sonreí. —Guau, dame un morreo, me has vuelto lesbiana —dijo Rosie. Será mejor que piense que estaba bromeando. Estoy lista para enfrentarme a Lindsay. Tararí, tarará. Mueve las caderas, mueve las caderas. Sonríe, sonríe. Salimos del lavabo de las zorras. Justo cuando estábamos a punto de llegar a la pista de baile Jas me preguntó: —¿Y las bragas? La miré. —Eso digo yo, ¿y las bragas? —Que si llevas bragas —insistió Jas. ¿Se ha vuelto loca o qué? Aunque, ahora que lo pienso, no recuerdo si me las he puesto. ¿En qué momento me las he puesto? Recuerdo haberme puesto la falda y el sostén, y el top, pero ¿qué he hecho con las bragas? ¿Y qué bragas me he puesto? Oh, Dios mío. Quizá he olvidado ponérmelas y si me caigo se me verá todo, por delante y por detrás. O Sven me alzará en sus brazos como suele hacer cuando le da por representar su número de Fiebre del solado noche. Me metí rápidamente en el lavabo de nuevo. Uf, vaya susto. La culpa es de Jas, qué obsesión tiene con las bragas, ¡por favor! 21.00 Estaba todo mu muuuu oscuro en la disco, y a tope. Avanzamos hacia la barra muy lentamente; pasa un rato antes de que te acostumbres a la oscuridad. Sobre todo cuando llevas treinta gramos de rímel y polvos de talco en los párpados. No vi a Dave el Risas hasta que lo tuve a un palmo de mi nariz. —Hola, Gatita, has vuelto. Le sonreí y en ese momento apareció la cabeza de Rachel sobre su hombro. —Hola, Georgie, qué guay verte de nuevo. Siempre está sospechosamente contenta de verme. ¿Por qué será? No tengo nada contra Rachel, pero soy amiga de Dave, no de ella. Tiró del brazo a Dave y le dijo:

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Vamos a bailar, cariño. Por una vez me adelanté y dije: —Venga, cariño, ve a bailar. Me miró, se puso bizco y se fue a bailar. Rollo y sus colegas estaban junto a la barra con Jools, Mabs y Ellen, que no se perdían detalle de lo que decían los chicos. Patético. Yo nunca haría eso. Estaba todo el mundo en ese local. —Jas, limítate a asentir con la cabeza inteligentemente. No hace falta que digas nada. De hecho, preferiría que te callaras. Quiero que seas mi pato de reclamo mientras yo rastreo cualquier señal de la presencia de Masimo. Jas iba a ponerse borde, pero la paré diciendo: —Si te he pedido que me ayudes es porque eres la mejor de mis mejores amigas. Y tú lo sabes. Si me ayudas, dejaré que me cantes la canción de Tom. Jas se animó al instante. —¿Sabes? Él volverá dentro de cinco días. Si he salido hoy sólo ha sido para ayudarte a afrontar tus problemas con los chicos. Me disponía a darle un amistoso puñetazo en el brazo por ser tan pesada, cuando una grandullona me pisó el dedo gordo del pie al pasar con sus colegas regordetes. —¡Mierda! ¡Ay, ay, ay! ¡Qué dañooooo! —grité. —¿Estás segura de que te van bien los zapatos? —preguntó Jas. —Jas, acaba de machacarme el pie un hipopótamo. ¿Cómo quieres que no me ponga asaltar como una salvaje? Tendré que escapar al lavabo para tumbarme y poner los pies sobre la taza. Pero entonces «providencialmente el dolor desapareció de mis piececitos», como Billy Shakespeare escribió de un modo un elocuente en su «Oda a mis pies». Masimo se acerró a la barra. Tenía un aspecto supercool (megacool). Nada que ver con los chicos ingleses. Es mucho más sofis. Llevaba un elegante traje italiano azul claro y una camiseta. Y como los míos, sus zapatos eran chulísimos. (Aunque no llevaba tacones y no parecía ir a mearse encima en cualquier momento.) Eché los hombros hacia atrás para que resaltaran mis nungas (primero miré alrededor para asegurarme de que no chocaría con nadie). A continuación, abrí un poco la boca y puse la lengua detrás de los dientes de abajo. Igual que Britney Spears, pero sin el piercing en la lengua. Estaba pasando de Masimo deliberadamente. Estaba a tope de glaciosidad. Jas, Ellen y Mabs, sin embargo, estaban a tope de estupidosidad. Me rodearon y empezaron:

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Foro Libros de Vampiros y algo más —¿Lo has visto? ¿Lo has visto? Está en la barra, ahí, mira, ¿lo ves? —Y que si esto y que si lo otro. Qué plastas y qué poca gracia tienen. Todavía tenía la lengua detrás de los dientes cuando contesté: —Iroz, ya eztá bien, dejazme zola. Fingí que saludaba a alguien que estaba en la misma dirección de Masimo, y el Dios del Amooor me vio y me sonrió. Le sonreí un poquito yo también, y él empezó a caminar hacia mí. Oh, le amo, le amo. ¡Pero no! Recuerda el plan. Le sonreí de nuevo y me obligué a irme por otro lado. Y sin mirar atrás. Jo, ¿acaso os pensáis que fue fácil? Era como si los pies caminasen en una dirección y mi cuerpo fuera en la dirección opuesta tratando de morrearse con él. Como un artista de mimo pésimo. Pero no tenía opción. Mi glaciosidad ante todo. Al mismo tiempo trataba de dar una buena impresión por detrás. Estaba tan concentrada en andar, menear las caderas, sacudir el pelo y evitar al Dios del Amooor que me di de nungas, quiero decir de bruces, con Dave el Risas. Otra vez. —Calma, calma, chicas —dijo dirigiéndose a mis nungas. Qué descaro. Sin embargo, era mi asesor de Cachondismo y no se veía a Rachel por ninguna parte, así que le conté lo que acababa de hacer. —Te habrías sentido orgullosísimo de mí. Masimo se me ha acercado y yo he dado media vuelta y me he marchado con absoluta glaciosidad. ¿Qué opinas en lo que respecta a la táctica? Puso una cara rara. Si no supiera que es un despiadado asesor de Cachondismo, habría dicho que estaba un poco triste, pero seguramente me equivocaba, porque Dave contestó: —Buen trabajo. Sigue así. Dime una cosa: ¿qué bolso lleva Masimo esta noche? Entonces apareció Rachel dando saltos como un cachorrillo travieso. Dave se mostró simpático con ella, pero parecía un poco agobiado. Si yo fuera ella le dejaría un poco más de espacio. Vaya, qué sabia me he vuelto de repente en lo que respecta a las relaciones. Me he convertido en una experta en el horno del amor. 21.30 No hay señales de mi rival en el amor; la increíblemente inútil insecto palo del universo. Oh, puede que haya muerto. Qué triste. Bueno, da igual. En cualquier minuto saldrán los Dylans Salvajes. 21.40 Toda la disco está que arde, las chicas se pusieron a chillar como verdaderas posesas cuando Masimo se acercó al micro y saludó: Ciao. Hemos vuelto.»

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Foro Libros de Vampiros y algo más 22.15 Estoy literalmente en un baile del infierno. ¡Dadle caña, chicos! Toda la disco tiembla. Todos los chicos son supercool y están buenísimos y Masimo es un gran cantante, y es taaaaan sexy sobre el escenario. 22.30 Hubo chicas que trataron de subirse al escenario para abrazar a los Dylans Salvajes. Una que lo consiguió le dio un beso a Masimo en la mejilla antes de que un gorila la hiciese bajar. Fue mu muuu penoso. El colmo de los colmos fue cuando la repugnante P. Green intentó subirse al escenario. Por suerte, no tenía ninguna posibilidad. Logró poner una rodilla sobre el escenario pero luego dio un saltito y se cayó de nuevo hacia atrás. Habría seguido intentándolo toda la eternidad si no llega a aparecer un gorila para llevársela de allí. Tenía las gafas culo de botella torcidas. Muy atractiva. 22.40 Estoy empezando a sudar; así que mejor voy a los lavabos para refrescarme un poco; lo último que quiere un Dios del Amooor es una novia resbaladiza. He dado mis mejores pasos de baile delante de él. Eso sí, de forma muy sutil, nada exhibicionista, aunque he tenido que empujar a Jas una o dos veces para que me dejara espacio. De vez en cuando lo miraba y luego desviaba la vista. La pava de Lindsay bailó delante de él sin dejar de mirarlo fijamente, como si quisiera hipnotizarlo. —Como el Cisne de Avon dijo en su famosa comedia Morreo de una noche de verano —le dije a Ro Ro—:«Cuando deseéis dar un morreo a un Dios del Amooor, no se os ocurra bailar como una palurda con piernas de insecto palo.» —Eres extraordinariamente sabia, amiga mía. Recordemos otras palabras de Billy: «En verdad te digo, amiga mía, no se te ocurra tener una frente menguada, pues en ese cao estás pidiendo a gritos que te den un buena paliza...» Nos echamos a reír como dos hienas proverbiales. 22.50 De camino al lavabo vi a Rollo y Jools morreándose en las escaleras. Después, en el pasillo de los lavabos, me encontré a Mabs besuqueándose con alguien (en lo que respecta al chico, no puedo decir quién era, pues no reconocí el cogote). Al pasar por su lado, Mabs entornó los párpados y me guiñó un ojo. ¿Qué quería decirme? Entonces señaló su reloj y levantó tres dedos, a continuación levantó los dos pulgares. Y todo sin dejar de morrearse. ¿Pero qué me está diciendo esta loca? Me metí en el lavabo.

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Foro Libros de Vampiros y algo más En el recinto de las zorras ¡Jo! Menos mal que me he mirado en el espejo; tenía la cara roja como un tomate. ¡En ese momento lo pillé! Mabs me estaba diciendo que había llegado al número seis en la escala de morreos: ¡un beso de más de tres minutos sin parar! ¡Qué bien! Estará encantada como alguien encantado en unas vacaciones de encantados. A menos que el chico fuera Norman el Grano Humano. Así que todas tenían rollo. Menos yo. Hacía tanto tiempo que no me morreaba con nadie que ya no me acordaba ni de la sensación. Quizá haya perdido la técnica por falta de práctica. Hice una prueba con el dorso del brazo, pero no me sirvió de nada. Tengo que quitarme los zapatos un momento. Entré en uno de los compartimentos para hacer pipí y me senté en la taza. Hummm, tenía los pies un poco rojos e hinchados; quizá sería mejor que me quitara los zapatos. Pero si me los quito tal vez no pueda ponérmelos otra vez. Igual es mejor que me tumbe en el suelo y apoye los pies en el váter para que se deshinchen. Me eché en el suelo y puse los pies en alto. Ah, mucho mejor. Oí que la puerta se abría y a Lindsay decir: —¿Qué pasa? —Ñada, que al parecer van a tomarse un descanso en cualquier momento —le contestó una voz chillona. Era la voz de Monica la Increíblemente Lerda, el eslabón perdido entre el ser humano y la rana. —Vale, pues será mejor que vaya para allá—dijo la pava de Lindsay. —¡Trátalos mal, y su interés será total! —dijo MIL. —No creo que tenga que preocuparme por su interés después de lo que pasó el jueves pasado. Estos italianos son muy apasionados—dijo Lindsay. Y soltó una risita. Dios, cómo la odio. Me quedé tumbada en el suelo un momento sintiéndome fatal y mu muuu desgraciada, hasta que recordé que lo mío no era ninguna farsa para principiantes. Yo estaba tratando de cumplir mi sueño, ¡estaba viviendo ese sueño! Me puse de pie como pude. Ayyyyyy... Maldito, maldito Sacré bleu. De nuevo en la disco

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Foro Libros de Vampiros y algo más Los músicos se habían tomado un descanso y no se les veía por ninguna parte. Distinguí a Lindsay pululando cerca de la entrada del camerino. Qué zorra asquerosa. Las de la panda estaban pasándoselo de lo lindo. —Ven a bailar, hay muy buen rollo —gritó Rosie. —Esto... mejor no, me quedaré aquí, ya sabes, absorbiendo las buenas vibraciones. —Ya entiendo, lo que te pasa es que te duelen los pies porque llevas zapatos para una niña de cuatro años —dijo Rosie. Le dirigí mi mirada bizca especial Klingon y se largó pitando. Me quedé sentada y moviendo los hombros al son de la música. De pronto un brazo apareció ante mí y me ofreció una copa. Era un brazo moreno, y llevaba un anillo de oro en el dedo anular. Miré hacia arriba y vi que era el brazo de Masimo. Y que un poco más arriba estaba Masimo. Me sonrió desde las alturas. —Ciao, ¿estás cansada de tanto baile? Me sonrojé (gracias a Dios estaba oscuro). Bebí un trago largo de la copa y casi me atraganto. —Oui, quiero decir, sí. Sí, realmente demasiado baile, claro, verdaderamente... —balbuceé. —Hace mucho que yo no te he visto —dijo—. Me alegra que has venido. Me gustaría, si a ti te gusta, tener tu número de teléfono. ¿Y ahora qué debía responder? La glaciosidad me empujaba a decir algo como: «Puede que en otro momento.» Pero era un Dios del Amooor. Y estaba inclinándose sobre mí, sus hermosísimos labios sólo a unos centímetros de los míos. Al final no tuve que tomar ninguna decisión, pues Dom apareció y me saludó: —Hey, Georgia, cuánto tiempo. ¿Cómo estás? Antes de que pudiera contestarle se dirigió a Masimo. —Oye, tío, siento interrumpir pero hay un tipo que quiere hablarnos sobre una gira por el norte. ¿Puedes venir? Masimo me miró con sus preciosos ojos color ambarino. —Nos vamos a ver pronto. Y me apretó suavemente el hombro con la mano. Oh, no, lo había dicho. Había dicho el famoso «Nos veremos pronto». Donner y Blitzen. Mierda, mierda, mierda. Tengo el mono del morreo. Merde y merde merde merde, y media. Me acerqué cojeando a la pista de baile y sin parar de menearme traté de hablar con Rosie mientras Sven la lanzaba de un lado a otro como si fuera un globo desinflado.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Jadeo, jadeo, meneo, meneo. —¡Me ha pedido el número de teléfono! —¡Genial! ¡O mejor dicho, geniále! —gritó Rose. Observé el otro lado del club y vi a los Dylans Salvajes sentados a una mesa y hablando con un tipo. Masimo se echó para atrás en la silla y se balanceó sobre una pata. Me refiero a la pata de la silla, ¡hombre! No a su pierna. Miró en mi dirección y me clavó los ojos. Me estaba seduciendo con la mirada. Fue un momento de gran intersidosidad. Sólo que pronto empezó a parecer una competición de miradas, y a mí me costaba mucho mantener los párpados levantados, pues me pesaba mucho el rímel. Después de lo que me pareció una eternidad alguien le ofreció una bebida y desvió la mirada, y por fin pude parpadear. 23.30 Los músicos han vuelto al escenario. Estoy histéricaaa. —¿Crees que debería estar cerca del escenario como quien no quiere la cosa cuando se baje en el próximo descanso? —le pregunté a Jas. Jas puso los ojos en blanco como si dijera: «Oh, Dios mío.» Pero no puedo fiarme de su opinión. Preguntaré al resto de la panda. Conseguí celebrar una reunión en el lavabo de las zorras. Habría querido hablar con el asesor de Cachondismo pero estaba bailando un lento con Rachel y ella tenía la cabeza apoyada en su hombro. Él le acariciaba el pelo, pero al pasar por su lado me miró, y no sé, no como Dave el Risas. Así que pensé que era mejor no preguntarle nada más acerca de Masimo. Cuando Mabs acabó el maratón del morreo resultó que el chico no era otro que uno de los aprendices de pajeros. —Mabs, tienes muy poca orgullosidad, ése era uno de los amigos del idiota de Thompson —le dije. Mabs estaba de mal humor y tenía la cara manchada de su propio pintalabios. Parecía que la hubiera atacado un hurón. —Bueno, sólo estaba practicando un poco con él —aclaró. Vale, bien. Tardé un segundo en darme cuenta de que Sven estaba dentro del lavabo con nosotras. Rosie consiguió convencerlo de que esperara fuera. No quiero pensar en lo que le prometió como recompensa, pero oí que hablaba de arenques... —Masimo me ha pedido el número de teléfono y he estado a punto de dárselo —dije. —¡Chica! —dijo Rosie. La miré y continué:

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Estaba a punto de darle el número de teléfono, cuando ha aparecido Dom y se lo ha llevado. La pregunta es: ¿espero hasta el final de la actuación y se lo doy? Rosie estaba a punto de decir «¡chica!» otra vez pero le di una patada y se calló. —Bueno, el caso es que... Resulta que él te lo ha pedido, ¿verdad?, entonces... eso significa que lo quiere, ¿no te parece? —dijo Ellen. Nos quedamos mirando a Ellen un momento. —Bueno, ¿y yo qué hago? —pregunté. —Yo esperaría a que acabara la actuación. Esos jueguecitos ridículos no tienen ningún sentido —opinó Jas. —Sí, yo agarraría el toro por los cuernos, me acercaría a él, le daría el teléfono y me marcharía —dijo Rosie. Hummm. Sí, eso sonaba bien. Todo el mundo asentía con la cabeza. Y cuando toda la panda asiente con la cabeza, puedes estar segura de que... ejem... ese gesto es como un guiño para un topo ciego. Hicimos el saludo Klingon, nos arreglamos un poco y salimos del lavabo. Todas se fueron corriendo a la pista de baile, excepto Mabs, pues el aprendiz de pajero estaba esperándola detrás de la puerta. Yo me senté un ratito en las escaleras que hay en la parte trasera de la disco, cerca del lavabo de las zorras. Mis pooobrecitos pies. Intenté moverlos dentro de los zapatos: nada. Tengo que conservar los pies el tiempo suficiente para cruzar la pista de baile y darle mi número de teléfono a Masimo. 00.30 Nos encontrábamos fuera del guardarropa poniéndonos los abrigos. Los músicos estaban a punto de salir. Me puse el abrigo poco a poco. Dave el Risas y Rachel salieran abrazados de la disco. —Hasta luego, Georgia —dijo Dave. Rache me dio un abrazo de despedida. —Me ha encantado verte, Gee. En cuanto se esfumaron me volví hacia Jas. —¿De qué va esta tía? —pregunté—. ¿A qué viene ese abrazo? Nosotras no nos abrazamos, ¿verdad? Y eso que somos verdaderas colegas. —A mí me parece bien que sea tan simpática —dijo Jas. A mí no. Es muy raro. —No se estará pasando a la acera de enfrente, ¿no? ¿O es que tiene sangre franchute corriendo por sus venas? Tengo que avisar al pobre Dave.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Estaba tan concentrada en Rachel que al principio no advertí la presencia del Amoooor. En ese momento salía del guardarropa poniéndose la chaqueta ¿Cómo podía ser tan sexy incluso poniéndose la chaqueta? Me dio un ataque de Cachondismo Cósmico y tuve un subidón de traserosidad colorada. Se volvió para decir algo a otro músico del grupo y en ese momento apareció la pava de Lindsay como la novia de Drácula. Apareció literalmente de la nada, toqueteándose el pelo, y acarició el brazo a Masimo. Él se dio media vuelta, la vio y le sonrió. Ella lo besó en la mejilla y le dijo algo al oído. Él le contestó y ella le susurró otra cosa. Él la miró y se encogió de hombros. Entonces ella sonrió y se abrazó a Masimo, y después se marcharon juntos. Dios. 1.00 Y tuvimos que volver a casa caminando porque yo le había dicho lo típico a mi padre: «Nos viene a buscar el padre de Jas», y Jas le había dicho lo típico a su padre: «Nos viene a buscar el padre de Georgia.» En un momento de desesperación pensé llamar a Vati y decirle que estábamos colgadas, pero habría tenido que hablar con él, y yo no quería hablar nunca más. 1.30 Conseguí entrar con sigilo en casa. De hecho, no hacía falta entrar con tanto sigilo, pues papá estaba roncando a pierna suelta en su habitación. Y Gordy estaba roncando en el lavabo. Y, oh qué bien, Libby estaba roncando en mi cama. Tumbada literalmente en mi lecho de dolor 2.30 He intentado quitarme los zapatos pero estoy tan cansada y triste que ya no tengo fuerzas para luchar contra ellos. Así que me los he dejado y me he puesto el pijama. Mis pies me duelen un montón, pero no tanto como mi corazón. 2.35 ¿Qué le ven los chicos a Lindsay? No paro de comerme el coco pensando horas y horas: «¿Cuál es la mejor estrategia? ¿La glaciosidad o la audacidad? ¿Qué abrazatraseros me pongo? ¿Está el gen orangután controlado?», etcétera. Y ella se acerca a Masimo y le dice «Ven conmigo », y él va. No lo puedo creer.

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Foro Libros de Vampiros y algo más 2.40 Pero esta vez no voy a rendirme. Ya me han quemado el corazón en el horno en demasiadas ocasiones. Voy a trazar un plan muy ingenioso. 2.45 Oh, lo que me faltaba. Angus y Gordy se han puesto a jugar al gato y el ratón con mis pieszapatos. Ayyyyyyyyyyyyyy. 2.46 Libby se ha despertado de su recital de ronquidos y se ha quedado sentada en la cama con los brazos cruzados. —Georgia, mala. ¡Sshhhhhhhhh! Intenté abrazarla pero estala de malas y se fue muy digna con Gordy bajo el brazo a su propia cama. Incluso mi hermana me rechazaba. Ni siquiera me dejó a Sandra.

domingo 5 de junio 10.00 Cuando me desperté vi mis pieszapatos mirándome desde el otro lado de la cama. Entonces noté el dolor... pero voy a tener que soportarlo como sea y quitármelos. 10.15 Oh, por favor. Tengo los zapatos incrustados en os pies y cortes por todos lados a causa de las tiras. Además los pies se me han hinchado tanto durante la noche que ya no pueden verse las tiras, porque la carne las cubre por completo. Lo que me faltaba. Ahora tendrán que amputarme los pies. 10.30 Aún peor; voy a tener que llamar a mamá porque no puedo caminar. Prometo que nunca más me reiré de los pies de la señorita Fina, ahora los tengo igual. 11.00 Mamá irrumpió en la habitación. Cuando la oí entrar escondí los pieszapatos debajo de la colcha. —Ven a desayunar. Papá ha llevado a Libbs; a casa de Josh, así que estamos solas. Si te apetece podemos hacer algún pilan divertido juntas. —Mientras no tenga que caminar...—dije.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —No me digas que estás cansada. Por favor,a tu edad yo tenía tanta energía que iba a un fiesta por la noche y al día siguiente me iba a jugar al tenis fresca como una rosa. —Bueno, por mí jugaría al tenis, te lo juro, lo que pasa es que no creo que Parky Elvis me dejara jugar con tacones altos, podría estropear la pista. —¿Pero qué me estás diciendo? Tuve que contarle lo de los zapatos. Entonces le enseñe los pies. Pensé que iba a subirse por las paredes. —Pero qué niña más tonta, TONTA, tonta. De vendad, Georgia, mira que has hecho cosas estúpidas estúpidas en tu vida, pero esto se lleva el premio de la estupidez. ¿Cómo has podido hacerte tanto daño? Ya te dije que esos zapatos te iban pequeños. Mírate los pies, ¡¡¡están destrozados!!! Y así continuó unos cuantos siglos más. Mamá intentó quitarme los zapatos, pero no pude soportar el dolor. —Voy a tener que llamar a un médico —dijo finalmente—. Y en domingo. Oh noooooooooo. Qué vergüenza. Mediodía Oí cómo mamá llamaba al médico. —Siento importunarle, doctor, pero es que Georgia...—Una pausa—. No, no, no tiene ningún problema en el codo, es que... bueno, tiene los zapatos incrustados en los pies. 13.00 Vi el coche del doctor Clooney deteniéndose en la entrada de casa y después lo vi a él. Me arrastré como pude hasta la cama. Ayay y doble ay. Menos mal que Vati había salido. Oí unas risitas procedentes del piso de abajo. 13.25 Ah sí, ¿os parece bonito?, Mutti hablando y flirteando con el doctor Clooney mientras yo estoy tumbada en la cama dando por acabado mis días de baile. Por fayor. Al fin mamá y el doctor subieron a mi habitación. Mamá Ilevaba una minifalda negra y se había peinado y maquillado, mu muuu trise, la verdad. El doctor Clooney me dirigió su sonrisa arrugada. —Bueno, veamos, es la primera vez que me encuentro con algo así —dijo. Sin embargo, es un hombre simpático, divertido, y de comentarios tranquilizadores.

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Foro Libros de Vampiros y algo más No me soltó ningún rollo. Simplemente me miró los pies, los tocó y yo grité: «¡Ayyyyyyyy!» —Hummm, me temo que tendré que ponerte anestesia Iocal y cortártelos —dijo seguidamente. —Oh, doctor, ¿cree que podrá salvarlos? —le dije. Entonces me contestó que se refería a los zapatos, no a mis pies, y yo dije: —Ya lo sé, pero ¿cree que podrá salvarlos? Mamá me lanzó una mirada asesina, pero el doctor Clooney o encentró muy amusant. 14.00 La verdad es que no estoy tan mal, aunque duele. El doctor cortó las tiras y con unas pinzas quitó los trozos que se habían hincado en la carne. Incluso cosió algunos puntos en los cortes más profundos de los pies. Me dolió MUCHÍSIMO pero me comporté valientemente, como una abeja en maniobras militares. Ahora tengo los pies vendados. Mamá me subió algo para comer. Se sentó en la cama y la dejé, no sé por qué, probablemente porque estoy débil. —Dime, Rechonchita, ¿por lo menos anoche lo pasaste bien? —Bueno, al principio fue superguay porque Masimo me pidio el número de teléfono, pero al final Lindsay consiguió que se fuera a casa con ella. —Yo conocía una chica como Lindsay. Se casó con un chico que me gustaba mucho. —Oh, gracias, mamá, me estás animando cantidad. —Bueno, no hay mal que por bien no venga, ya que ahora esa chica no es nada nada feliz en su matrimonio. Así que bien está lo que bien acaba. No quisiera dejarme llevar por la emoción, pero a veces mamá incluso puede parecer una persona normal. 16.00 Me gusta estar a solas con mamá. Le he preguntado cosas como qué haría para conseguir que un memo se enamorara de ella (no le dije que había leído su libro, pues si se enteraba de que había hurgado en sus cajones, perdería los papeles de una forma irracional). Mientras tomábamos la quinta taza de chocolate, mamá tuvo un arranque de sabidurisidad. —Creo que deberías relajarte y ser tú misma —me soltó—. ¿De qué sirve mostrarse como una insensible y una sofisticada, o engañar a un chico para que se fije en ti? Seguro que al final descubrirá la verdad. El único consejo que puedo darte es que seas tú misma.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —¿Como hace un rato, cuando te has puesto la minifalda y un dedo de maquillaje para recibir al doctor Clooney? Se levantó. —Bueno, sé tú misma dentro de lo razonable. Y al menos la próxima vez cómprate unos zapatos de tu número. Hemos decidido no preocupar a Vati con el incidente de los pieszapatos. Le diremos que estoy pasando por un «problema de chicas» hasta el miércoles, cuando se supone que debería empezar a andar. —¿Así que puedo librarme de Stalag 14 por buena conducta? Oh, gracias, gracias, Mutti, no sabes cuánto te quiero. He prometido ser superamabe con Vati, Libby y Mutti durante los próximos días en reconocimiento al acto caritativo de mamá. Medianoche Me pregunto qué hizo Masimo cuando se fueron de la disco. Me pregunto qué numerito montaron. Basta ya. Cállale, mente, cállate.

lunes 6 de junio 8.30 Bien, creo que fingiré estar enferma más a menudo. Papá me trajo una taza de té, y mamá llamó a Jas y le dijo que no iría a la escuela durante unos días porque tenía un virus en el estómago. Mmmmm cuchi cuchi. Ay ay ay ay. 10.00 Esto sí que es vida (así así). Estoy repantigada en la cama y todo el mundo ha salido, Creo que cojearé hasta abajo para tomarme algo. 10.30 Hacía siglos que no me quedaba sola en casa entre semana. Es un mundo desconocido de paz y tranquilidad y... gatos. Así que cuando nos vamos los pelones, la casa se convierte en el Paraíso Gatuno. Vaya, vaya. Naomi está echada con toda comodidad en el sofá del salón. Espero que tenga suficientes cojines. Cuando asomé la cabeza por la puerta, abrió un ojo soñoliento, pero al ver que yo no tenía nada para comer volvió a dormirse. Siéntase como en casa, doña Fresca. Gordy está durmiendo en la mesa del teléfono, probablemente espera una llamada urgente. Y Angus, que parece pringoso de mermelada, está tumbado sobre la blusa de seda de mamá, que dejó sobre la tabla de planchar. ¡Qué contenta se pondrá mamá cuando lo vea!

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Foro Libros de Vampiros y algo más Podría obligarlos a abandonar sus puestos, pero dada mi condición de enferma nadie esperará que haga una cosa así. 10.40 Abrí la nevera para huella de gato. No puede abrir la nevera, ¿verdad? nuestra ropa y saldrán al picnic gatuno. Genial.

ver qué había y saqué la mantequilla. Tenía una ser que esos locos peludos hayan aprendido a Raro rarísimo. Dentro de nada se pondrán campo en el coche de payaso para hacer un

12.00 Empiezo a estar harta. Me pregunto qué estará haciendo la panda. Seguro que no paran de hablar del concierto. Apuesto lo que sea a que cotillean sobre mí y Masimo. Espero que no digan nada malo. ¿Qué podrían decir que fuera malo? Espero que continúen librando la guerra de las miradas contra Lindsay. Me alegro de no estar ahí, pues así no podrá presumir ante mí. 14.00 Ya he compartido dos novios con ella. 14.10 Pero Robbie, ejem, quiero decir el Guitarras, sólo salió con Lindsay porque ella se quedó hecha polvo cuando él intentó cortar la relación. Y ella dijo que estaban prometidos, lo que no era verdad. Creo que está un poco trastornada. Estoy segura de que lo está. De hecho, el Guitarras se comportó muy bien con ella y conmigo. Lo que quiero decir es que a ella la dejó plantada. Y si hay alguien que esté pidiendo a gritos que la planten, es ella. Si él no se hubiera ido a Kiwilandia todo esto no habría ocurrido. Me pregunto qué habría ocurrido. 15.00 Saqué la carta y la foto del Guitarras que guardaba detrás de la cómoda. Me las llevé a la cama. ¿Qué me contaba? «Pensó mucho en ti.» Ya, ya. Si hubiera pensado en mí un poquito no se habría ido a la otra punta del mundo. Fue mi primer amor verdadero. Dicen que nunca lo olvidas. Miré la foto. Era un cañón, y me trataba muy bien. Incluso me rodeaba con su brazo delante de sus colegas y jamás intentó esconder nuestra relación. 15.45 Pensé en los buenos momentos que habíamos pasado juntos.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Quizá debería escribirle. 16.00 Creo que le escribiré. Y hasta puede que le mande una foto. Le podría mandar una foto de Burgerlandia. Le recordaría los planes que teníamos de ir allí con el grupo. Ja. La foto en que aparezco sentada en el taburete búfalo no se la pienso enviar. 16.10 Tampoco le mandaré la foto en que salgo con el anciano vestido de Elvis. 16.25 Tampoco la que me hicieron en el restaurante Davy Crockett con la gorra de pelo de castor. 17.00 Y menos aún las que Jas y yo sacamos en la intimidad con los cuernos de bisonte. No debería verlas nadie. Nunca Ni un alma. Tengo que recordárselo a Jas. Lo haré ahora mismo. 17.15 Llamé a Jas. —Jas, soy yo. —Hoooola, ¿cómo están tus pies? —Vendados. Escucha, no se te ocurra enseñar a nadie nuestras fotos con los cuernos de bisonte. —Oh, sí. Jajajaja. Me había olvidado de ellas. Qué bien lo pasamos. —Sí, sé que cuando las hicimos pensamos que era muy amusant, Jas, pero unas fotos donde salimos en bragas invisibles con cuernos de bisonte en la cabeza podrían ocasionarnos muchos problemas si cayesen en las manos equivocadas. Jas estaba masticando y pensando. —Ah, sí, entiendo lo que dices. Bueno, sólo se las enseñaré a Tom cuando vuelva. ¿Sabes cuántos minutos faltan? Doscientos mil... —Jas, no me hables de minutos; por desgracia, no eres el Señor del Tiempo. Y en vez de eso cuéntame todo lo que ha ocurrido hoy en Stalag 14. 18.00 Bueno, ésa sí que fue una interesantísima conversación (ejem). Os diré lo que ocurrió en Stalag 14. Nada en absoluto.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —¿La gente parecía preocupada por mí, porque tuviera un virus estomacal y eso? —pregunté a Jas. —No, pues todas sabíamos que llevabas unos zapatos demasiado pequeños. De hecho pensamos que eran demasiado pequeños para tus pies enormes. —Jas, yo no tengo pies enormes. —¡Ahora sí que los tienes! Jajajaja. Oh, qué encantadora es cuando quiere. —Sí, sí, muy graciosa, Jas. Si quieres troncharte de verdad ¿por qué no haces una visita a urgencias? 18.35 En resumen, que nadie dijo nada interesante, y que la pava de Lindsay tampoco fue al cole porque se quedó en casa estudiando. 18.45 Oh, Dios mío. Se me acaba de ocurrir algo terrible. En casa estudiando, eso podría significar que está en casa estudiando con Masimo. No puede ser que a él le guste tanto, ¿verdad? ¿Verdad?

martes 7 de Junio Empiezo a estar harta de ser una inválida. Estoy aburrida y no tengo, que quede claro, ni un pelo en todo el cuerpo: me he pasado horas depilándome. 18.30 Llamé a Jas. No está en casa. Se han ido todos al cine. Jo. Hasta empiezo a tener ganas de que mi familia vuelva a casa: eso os debería dar una idea de lo desesperada que estoy. 18.50 Mamá, papá y Libby acaban de llegar. —¡Gingee, Gingee, zoy yoooooooo! Oí cómo Libby subía las escaleras jadeando hasta mi habitación. Dio una patada a la puerta, corrió hasta la cama, pegó un salto y me abrazó con todas sus fuerzas. —Te QUIEDO, hermana gante gande. No podía quitármela de encina. —Libby, déjame...

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Besito besito beso, morritos morreo —Ya vale, ahora déjame... —Ummm, tata chachi. ¿Pero qué dice esta niña? Se supone que va al parvulario para aprender a comportarse como una niña mayor, no para convertirse en una niña aún más chiflada. Entonces se puso de pie en la cama y empezó a menear las caderas y cantar su canción favorita: «Sex bum sex bum, tengo un culo sexy...» Está como una verdadera cabra. 19.30 Hummm, qué buena cena, pastel de carne con patatas. Y me han traído la bandeja a la cama. No lo ha hecho mamá, por supuesto, pero por lo menos se ha molestado en comprarlo. Hasta me ha dado fuerzas para plantearme ir abajo a ver la tele un rato e intentar olvidar mis penas. 19.33 Oh, no, no puedo, si no papá se dará cuenta de las bolsas de la compra que llevo en la punta de los pies. Quizá le pida que traiga la tele a mi cuarto. Es lo mínimo que puedes hacer cuando tienes a un enfermo en casa, digo yo. 19.35 Estaba a punto de sugerírselo cuando oí el rugido de un motor. Pensé que sería el abuelo en moto y con los pantalones y la cazadora de cuero. Y Maisie detrás con un biquini de punto. Miré fuera, y por poco me caigo por la ventana. ¡Era Masimo! ¡De verdad! En moto. En ese momento apagaba el motor justo debajo de mi ventana. Rápido, rápido, tengo que correr como el viento...oh no, no podía correr. Tengo que cojear cojear como el viento para... no, no, lo que tengo que hacer es...mantenerla calma. Calma, calma. Mientras ves cómo todo el mundo a tu alrededor está perdiendo el juico, tú debes, tú debes.., ir a ponerse un poco del maldito maquillaje rápidamente, ¡imbécil! 19.38 Busca, busca, rímel... pintalabios y brillo... sombra de ojos... por favor, por favor, que no me entre el tembleque ahora, ¡no quiero ser una osa panda de pies enormes! Ahueca el pelo, ahueca el pelo... ¿Pero qué está pasando? ¿Qué? ¿¿¿Qué??? Con el rímel puesto en un ojo, trote hasta la ventana cojeando y miré fuera. Sólo vi la moto. Como la Vespa Celeste. ¿Se lo habría comido Angus? Entonces oí el timbre de la puerta. Oh Dios, Dios.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Ponte algo. ¡Tápate los pies! Qué fácil es decirlo. Pero debo de tener algo. Rebusqué en el armario. ¿Qué tal los téjanos extralargos? Sí, sí, buena idea. Me pongo los téjanos extralargos, doblo un poco las rodillas y... Me miré en el espejo de cuerpo entero. Sí, sí, funciona, no se ven mis pies para nada. Aunque tengo que acordarme de doblar las rodillas y no cojear. Bien, bien, ya estoy lista para el momento en que papá suelte sus ridículos gritos escaleras arriba. Todo está controlado, no hay problema, pues Vati hablará de virus estomacal, no de zapatos cortados. No debo mencionar los zapatos cortados. Ni en broma. Bien, bien, todo bien. Perfecto. 19.40 ¿Pero qué estaba pasando? ¿No han entendido lo que dice Masimo, o qué? No es que él hable un inglés perfecto, pero... 20.00 Pero ¿QUÉ está pasando? No habrá venido a ver a mamá y a papá, ¿verdad? Aunque no me sorprendería en absoluto. Quizá a Masimo le gusta mamá, como a Dave el Risas. Cojeé con cautela hasta el rellano de las escaleras. Vati, Mutti y Masimo estaban en el salón, y pude oír el sonido amortiguado de sus voces. Entonces Libby irrumpió en el vestíbulo y abrió la puerta del salón. Entró anadeando como un pato mientras anunciaba a pleno pulmón: «¡Gordy ha hecho una cacota encima de su ñam-ñam!» ¡Dios! 20.10 Tuve que volver corriendo a mi habitación porque de repente mamá salió del salón y me gritó escaleras arriba. —Georgia, sé que estás en las escaleras. Baja, tienes una visita y tu padre quiere hablar contigo. ¿Mi padre? ¿Quiere hablar conmigo? ¿Tengo una visita? Es como en Cumbres bochornosas. Si Masimo lleva pantalones de montar ceñidos y pañuelo, os aseguro que me volveré loca. Me sentía fatal. Primero entré en la cocina. Mamá estaba preparando café. Caramba. —¿Qué pasa? —pregunté.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Nada, hemos estado charlando con Masimo. Qué mono que es, ¿verdad? —¿Charlando? ¿CHARLANDO? Has dejado a Vati CHARLANDO con alguien con el que no quiero que hable jamás de nada. ¿Y se puede saber de qué están CHARLANDO? —Buero, Masimo ha venido a preguntarnos, sobre todo a tu padre, si podría invitarte a cenar la semana que viene. Me quedé literalmente muda 20.15 Mamá me hizo entrar en el salón. Masimo estaba sentado en el sofá y tenía a Libby sobre las rodillas. Cuando entré se puso de pie, la agarró en brazos y luego sonrió. Y cuando lo hizo me dio un vuelco el corazón. A pesar del inferno que estábamos a punto de vivir, era taaaaaan estupendo. Vati estaba de pie ante la chimenea, con las manos a la espalda. Entonces advertí que estaba fumando un puro. Salvo en Navidad, no tenía costumbre de fumar puros, y después se encontraba fatal. ¿Pero qué narices pasaba? —Ah, hola, Georgia —dijo—. Masimo y yo hemos estado charlando un poco. Oh, Dios mío, otra vez la misma palabra ¡no! —Ciao, Georgia —dijo Masimo. —Siéntate, Georgia—dijo Vati—. Connie. Era como estar en una película de terror mezclada con My Fair Lady. No sabía qué más podía hacer, así que me senté y también lo hizo mamá. Y en cuanto nos sentamos, Vati y Masimo se sentaron a su vez. Luché contra el impulso irresistible de ponerme de pie para ver si ellos también se levantaban. —Masimo ha venido a preguntarme si le daría permiso para invitarte a cenar, y después de pensarlo cuidadosamente y de plantearle unas reglas básicas que... he pensado que sería... admisible para tu madre y para mí. ¿Habrá enloquecido? Papá trabaja para la compañía de aguas, ahogando gente y sacándola de su casa, pero no es un mafioso. Vati siguió divagando sobre toques de queda y comportamiento. Igualito que el Padrino. Probablemente esperará que le llamemos il Ministrone. Y soltó unas cuantas burradas más sobre el honor y la reputación de su familia, etc. Yo no sabía dónde esconderme. Y Masimo no paraba de decir cosas como: —Claro, sicuro, como se dice en inglés, tendré molto (mi dispiace, siento no hablar bien su lengua), tendré mucho cuidado de vuestra hija.— Me sonrió—. Incluso tendrá su propio casco.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Y mamá se echó a reír como una loca, como si «casco» fuera la palabra más divertida que jamás hubiera oído. 21.00 Sólo conseguí hablar con Masimo al final de esa pesadilla. Cuando salió a buscar la moto lo acompañé hasta la verja. —Masimo, te pido disculpas por mis padres. Por su culpa, siento un dispiacere multiplicado por un millón —le dije. Sonrió. —Pensé que era la única manera de que me hicieras caso —dijo— .Ahora me harás caso, ¿verdad? —Oh, claro, puedes estar seguro como de... ejem, de que te haré caso, tío. Se rió. —Me gusta cuando hablas, es... —¿Una memez? Se rió de nuevo y me dio un papelito. —Toma, esto es para ti. Llámame, cara, y dime si aún te gustaría verme el martes. Ciao. Me lanzó una mirada penetrante de las suyas. Oh, Dios mío, pensé que se me iban a caer las bragas, las rodillas me temblaron y me estaba haciendo pipí encima. Entonces Masimo se marchó con un rugido. 21.05 Entré en casa. Con un poco de suerte los perros guardianes no me olerían. Pero no, no hubo suerte. Vati salió del salón. —Parece un chico agradable. Deportista, de buena familia, vida sana. —Nariz brillante, pelo lustroso, ese tipo de cosas —repuse. —Le dije a tu madre que no tienes edad para chicos, y que deberías concentrarte en tus estudios. Vaya, ya estamos otra vez en el reino crepuscular de Gran Padre. Me alejé cojeando lo más rápido que pude y dije: —Ooooh, perdona padre mío, es que me encuentro un poco indispuesta. Tengo que volver a la cama. En mi habitación ¡Bien! ¡Requetebién y superguay! He quedado con el Dios del Amoooor. Miré el papelito que me había dado. Leí: «Masimo 766739. Llámame. Por favor.» Tenía su número teléfono. Ahora ya no habría de esperar a que me llamase. Se acabaron los «Nos vemos pronto». ¡Estoy en una zona libre de «nos vemos pronto»!

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Foro Libros de Vampiros y algo más 22.00 Dios, qué contenta que estoy. La foto del Guitarras me miraba desde la cama. Puede que le escriba. Como una amiga. Una vieja amiga muy querida. Una amiga muy querida a la que ahora le van más los sementales italianos. Ojalá pudiese llamar a todas por teléfono y contárselo. Mañana voy al cole sin falta, aunque Jas tenga que llevarme en brazos. 22.30 Con tanta excitación no pegaré ojo. ¿Qué me pondré? ¿Realmente saldemos a cenar o es sólo una excusa para morrearme? Nunca he salido a cenar con un chico. 23.00 Os lo digo en serio: no pienso tomarme ningún capuchino; no soporto la barbaespuma. Si es verdad que vamos a ir a cenar fuera será mejor que empiece a pensar lo que pediré pues el atractivo efecto de chorrear salsa de tomate por la zona de morreo (boca) no lo quiero para nada.

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¿que CALZONES por la ventana emergen? miércoles 8 de junio Stalag 14 Por milagro mis pies están mucho mejor. Ahora sólo llevo una venda de nada. Pero aunque no tuviera pies, caminaría en el aire... Jajajajajaja, no está mal el chistecito, ¿eh? Se lo dije a Jas: —¿A que es un buen chiste, Jazzy Spazzy? —¿El qué? En el pasillo 9.00 Vi a Lindsay, jajajajaja. Me echó una mirada feroz y me dijo que me diera prisa en entrar en clase. Date prisa tú, vieja tanga desechada. Reunión táctica de emergencia en el patio —Mi lema es: «¡Estate siempre preparada!» —dijo Rosie. —No sabía que fueras una girl scout —dijo Ellen. —¿Ah, no? Pues sí, Sven y yo somos girls scouts convencidas, dib dib dib y todo ese rollo —dio Rosie. Si yo no hubiera intervenido rápidamente todo se habrá desintegrado en la pura demenciosidad. —Así pues, ¿qué pensáis que debo hacer? ¿Cómo me lo tomo? ¿Creéis que me llevará a cenar realmente? Tras mucho pensar y asentir con la cabeza, la panda ha decidido que debemos hacer un simulacro de cita para prepararme para la cita. Hemos quedado el sábado en casa de Ro Ro, cuando sus padres se vayan a jugar al cricket. Practicaremos ni ardiente cita. Habrá merienda. Pero no estará Sven. Tuve que suplicarle a Rosie que él no fuera. —Él nos sería muy útil —dijo ella—. Nos daría el punto de vista de los chicos. —Si te parece podría darte el punto de vista de los chicos a ti, y luego tú me lo das a mí; si no, os pasaréis el día morreándoos delante de nosotras. Además, seguro que rompe algo —le dije.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Al final Rosie aceptó a regañadientes. En casa 18.00 Me muero por contárselo a Dave el Risas. Lo llamé cuando los viejos se fueron a una reunión de padres en el colegio del barrio. Me parece a mí que ningún colegio aceptará a Libby. Le han prohibido cantar la canción de los culos y llevar a Gordy. Sigo pensando que fue un error dejarle llevar el disfraz de leopardo, porque a) es para una niña de la mitad de su tamaño y b) cuando se lo pone, Libby se convierte en eso: en un leopardo. Pero no se puede hablar con la gente. Pero ¿en qué estábamos? Ah, sí, Dave el Risas. Lo llamé. Ojalá no estuviera con mi mejor amiga Rachel. Contestó al teléfono. —Hola, Buscadora de Sensaciones. —Dave, soy yo. Ha ocurrido algo mu mu grande y bon. He quedado con Masimo. Vino a verme en la moto y preguntó a mi padre si podía levarme a cenar. ¡Preguntó a mi padre si podía llevarme a cenar. —Qué pandilla de pelotas son todos los italianos. —¡¡Dave!! ¿No lo has pillado? ¡Me ha pedido para salir! ¡Voy a salir con él! —Bueno, pues me alegro por ti, Gatita Sexy, pero recuerda lo que te dije; igual sólo está buscando rollo. Tal vez sólo quiera satisfacer su Cachondismo Cósmico. Su voz sonaba un poco rara. —Tienes una voz un poco rara, Dave. ¿Estás bien? —Bueno, la verdad es que no. He tenido que cortar con Rachel — me contestó. ¿Cortar con Rachel? —¿Por qué? Quiero decir, es tan...bueno, es tan, ya sabes... ¿no? —le dije. Jo parezco Ellen. —Algo no funcionaba. Pero, de todas formas, la pobre está destrozada. De hecho, acaba de marcharse. Ha venido a verme y ha llorado y la verdad es que me siento fatal. —Oh, lo siento. Pero la verdad es que no lo sentía en absoluto. Y así se lo dije a Jas, porque en cuanto colgué, ella fue mi siguiente llamada. No tengo muchas oportunidades de usar el teléfono en mi casa, así que ahora aprovecho. —¿Por qué te importa tanto con quién sale Dave? —dijo Jas—. No es que pertenezca a tu harén, que yo sepa. Y otra cosa: Rachel era simpática; no como tú.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Dios, puede ser tan irritante. Ojalá no la hubiese llamado, sobre todo porque empezó otra vez con el rollo ese de «a que no sabes cuántos minutos quedan para que llegue Tom».

sábado 11 de junio 14.00 Toda la panda está reunida en la casa de Rosie para mi simulacro de cita. Rosie dijo que haría el papel de Masimo, y las demás obsevarían y serían el jurado, como en el programa de televisión Mira quién baila pero con morreos. Mira quién morrea, de hecho. 14.10 Rosie se fue a su cuarto. —Como voy a hacer de Masimo —nos dijo—,antes tengo que entrar en onda para el Amooooor. Volvió cinco minutos más tarde con una barba postiza, y un plátano dentro de los tejanos. —¿Por qué te has metido un plátano en los tejanos? —le pregunté. —Fue sugerencia de Sven —dijo Rosie—. Dije que representaría la pitón de pantalón. —Yo,eh...—dijo Ellen—,querrás decir como en los chicos, ah, bueno... —Exactomondo, colega —dijo Rosie. Lo que fue un poco chocante, la verdad. —Bueno, empecemos de una vez, chicas —dijo Jas—, que tengo que volver a casa prontito. Sólo faltan noventa y nueve horas para que llegue Tom y debo prepararme. ¿Qué harás cuando lo veas? —Y señaló a Rosie, que estaba andando de una forma muy peculiar y movía la barba de un lado a otro—.Ahí lo tienes: alto, moreno, italiano, sofisticado. Y entonces, ¿qué haces? —Esto... ¿Me lanzo sobre él y le pego el morreo de su vida? — pregunté—.Tratando de no estrangularme con su barba postiza ni alterar su plátano, claro. —¿Qué pone en el libro Cómo conquistar a cualquier hombre? —dijo Jools. Mabs era la que estaba oficialmente encargada del libro, así que buscó en «primeras impresiones».

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Foro Libros de Vampiros y algo más 15.00 Cuando me acerque a él debo menear las caderas, mirarle, mirar para oto lado, toquetearme el pelo y ladear un poco la cabeza. Si aún me queda tiempo tengo que lamerme un poco los Iabios. —En el libro pone que tendrías que decir algo ligero e interesante a la vez para iniciar la corversación —dijo Mabs—. Y también, si él dice algo divertido, que tienes que reírte a carcajadas. Practiqué el meneo de cadera, el toqueteo de pelo y me lamí los labios caminando en dirección a Rosie; mientras tanto, las demás me observaban y mascaban chicle. —Ciao —dijo Rosie (con lo que ella imagina que es un acento itiliano pero que en verdad suena estúpido). —Ciao. Ejem, prego —le dije. —Ciao. Toda la panda me estaba comiendo con los ojos. —Masimo, sabías que los espartanos… sabes que en los tiempos remotos de Esparta, que está bastante cerca de Italia... Rosie se puso a roncar. —Venga, colega —dijo. —Bueno, el caso es que tenían a los adolescentes medio muertos de hambre para que se vieran obligados a escapar y robar comida, y cuando los pillaban les pegaban una paliza que casi les costaba la vida. Se me quedaron mirando. —¿Eso es lo que tú entiendes por ligero e interesante? —dijo Mabs. Pues la verdad es que sí. Ésa es la profunda tristosidad de mi vida; me cuesta mucho ser tan superficial como las demás. —Piensa en algo que pueda interesarle, por ejemplo algo que tenga que ver con Roma o algo así —dijo Jools. Probé otra vez. —¿Sabías que al Papa lo vigilan unas personas mientras hace caca para asegurarse de que es un tío y no una mujer,y que es por culpa del papa Juan? —Me parece que no estás pillando la onda, la verdad —dijo Rosie. Una hora más tarde Se me permite hablar de música, del tiempo o de algo que tenga que ver con Masimo. —Sí, pero lo único que sé de él es que me encanta —dije. 17.00 Después de cuatro paquetes de reanimadoras Pringles hemos conseguido decidirnos por: «Ciao, me alegro de verte» y «Qué noche más espléndida».

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Foro Libros de Vampiros y algo más Siempre y cuando no esté diluviando, lo que me haría parecer una idiota. Y ahora hablemos de la cena. Básicamente, tengo que fingir que como mucho, pero en realidad no debo comer nada, no vaya a ser que me atragante y muera de asfixia. —Podrías tomar una sopa nutritiva, pero intenta no sorber ruidosamente como siempre —dijo Jas. —¿A qué te refieres? —repuse. —Oh, ahora no puedo hablar de este tema, tengo que irme. Sólo te digo que no lo hagas. Y se marchó. ¿A que es irritante? 18.00 Tengo que escucharle MUCHO. —Y cuando te rías, procura que tu risa sea normal y no dejes que la nariz se te desparrame por toda la cara—dijo Jools. 18.30 Llegó el momento de entrar en el asunto de los morreos. —¿Creéis que los italianos morrean de la misma forma que los ingleses? —pregunté. —No sé si hacen algo diferente con la lengua o cómo es su trabajo de oreja —dijo Rosie—. Nos tendrás que pasar un informe completo y detallado, Georgia. ¿A qué número en la escala de morreos le dejarás llegar en esta primera cita? —He penado que al número seis. Un beso de más de tres minutos sin pausa sugiere una sensualidad profunda, pero sin cruzar la línea que significaría actuar como una zorra. —Por último, dado que hace tiempo que no practicas el morreo, he pensado que deberías probar un morreo experimenal con la parte de atrás de mi pierna —-dijo Rosie. ¿¿¿Qué??? De qué va. ¡Ni en broma! No y tres veces NO. 18.45 Estoy de rodillas morreando la parte posterior de la pierna de Rosie mientras la panda me observa. ¿Por qué estaré haciendo esto? Rosie me grita instrucciones. —Sí, sí, eso está bien. Bien. Y respira. ¡Demasiado diente! ¡Demasiado diente! Chupa un poco más. Mueve la lengua y...ya. Dios mío.

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Foro Libros de Vampiros y algo más ¿Alguna vez habéis morreado la parte posterior de la pierna de alguien? ¿Y ese alguien era amiga vuestra y llevaba una barba postiza? Bueno, espero que nunca tengáis que hacerlo, es lo único que os quiero decir. 19.00 —¿Creéis que debería preguntarle qué piensa hacer respecto a la Vieja Tanga? —pregunté antes de irme. —Creo que deberías actuar como si no existiera y encontrar una manera de deshancarla sutilmente —dijo Mabs. Hummm. Buen consejo. Somos realmente las Mujeres Sabias del Bosque del Morreo.

lunes 13 de junio Inglés 14.00 No me había reído tanto en toda mi vida. Hoy hemos tenido nuestro primer ensayo general de MacInútil. Y fue muy divertido, porque vinieron los chicos de Foxwood, incluido Dave el Risas. Este espectáculo figurará en los anales de la historia de mi vida. Cuando Dave y los chicos llegaron a la escuela en autobús se armó un jaleo tremendo.Todas las chicas se levantaron de los pupitres y empezaron a hacerles señas con las manos y a gritarles por la ventana mientras los chicos cruzaban el patio en tropel. Ojo de Halcón y sus guardias de asalto especiales nos amenazaron con el embalsamamiento, la decapitación, etc., pero nadie les hizo caso. Las que actuábamos en la obra bajamos al aula magna para recibir la bronca habitual de la gigantesca mujer abeja (señorita Fina). Los chicos ocupaban las últimas filas cuando entramos. Mientras pasaba, Ojo de Halcón me dijo: —Georgia Nicolson, ¿llevas rímel? —Es por los focos del escenario, señorita Heaton —contesté—. Si no llevas maquillaje en los ojos, el público no puede ver tu expresión, y eso resta impacto emocional a... —Cierra el pico —me espetó. A continuación la tomó con Ellen—. Ellen, puedes decirme porqué llevas los labios pintados. —-Es para la obra, señorita Heaton. —¿Ah, sí?, ¿y qué personaje interpretas?

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Foro Libros de Vampiros y algo más Cuando Ellen dijo que hacía de bruja, Ojo de Halcón la mandó a los lavabos para que se quitara el carmín de los labios. En cuanto la señorita Fina subió al escenario, los chicos empezaron a cantar en voz baja: «¿Quién se comió todas las tartas, quién se comió todas las tartas?» La señorita Fina se puso a temblar como una loca. —¡Basta ya! ¡Silencio! Espero que sepáis comportaros como adultos. Y estoy segura de que nos demostraréis que no nos hemos equivocado al confiar en vosotros. Sé que puedo contar con que todos vosotros os comportaréis con decoro y madurez. Fue en ese momento cuando explotó la primera bomba fétida. Entre bastidores El señor Attwood, nuestro conserje a tiempo parcial y un lerdo a tiempo completo, se ha dejado llevar por un ataque de nervios que puede acabar con todos los ataques de nervios. Estaba colocando unos focos en una barra cerca del techo cuando uno de los chicos le quitó la escalera. Dave parece más animado, a pesar de haber roto el corazón de Rachel (supuestamente). —Se le pasará —le dije, amable. —Tienes un corazón de oro, Georgia, no me canso de repetirlo — dijo Dave—. ¿Cómo irás vestida para tu papel de Macduff? ¿Minifalda y medias? —¿Por qué? ¿Es que Macduff era travesti? —Sí —dijo Dave. Dave se ocupa de las «luces», lo que en realidad significa que se pasa todo el tiempo entre bastidores ligando y enredando a más no poder, y que debe encender las luces al principio de la obra. Pero estaba tan distraído que no las encendió en el momento justo. Esperando entre bastidores con los chicos y Dave el Risas 15.15 Me reí tanto que casi rne olvidé de Masimo. Cuando le dije a Dave que los yanquis, Dios los bendiga, llaman a las bragas pantys, Dave se quedó alucinado. No parece tener el corazón tan destrozado como debería, considerando que acaba de plantar a su novia de la manera más cruel. 15.30 Dave ha empezado con la broma de los calzones y no para, y yo creo que me voy a morir de flato. No puedo dejar de reírme. La señorita Wilson va a matarme de un momento a otro, pero es que no puedo parar.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Básicamente, Dave sustituye cualquier palabra por calzones, y la verdad es que resulta mu muuu amusant. Por ejemplo, cuando todos estaban en el escenario representando la escena de la batalla, empezó a cantar «Adelante, soldados cristianos», pero introduciendo «calzones» como un subtema. Así que la letra en su tierra de calzones es: «Adelante, soldados cristianos, que marcháis a la guerra, con los calzones de Jesús en ristre.» Aunque, como le señalé, la versión norteamericana debería ser: «...con los PANTYS de Jesús en ristre.» 15.30 «Los cerros están vivos con el sonido de CALZONES.» 15.33 La repugnante P.Green tiene doble papel en la obra. Es mi mujer y además es la encargada de las municiones. 15.35 Bueno, cuando digo que es la encargada de las municiones quiero decir que tiene una pistola de salida que se usará para crear los efectos sonoros en las escenas de batalla. También tiene unos petardos que tirará entre bastidores contando con Norman el Grano Humano como compañero de imbecilidad. La señorita Wilson nos dijo que la primera representación de una obra de Calzones Shakespeare, en 1613, acabó cuando la bala de un cañón usado en la actuación prendió fuego al tejado de paja del teatro y lo redujo a cenizas. Así que sólo nos queda esperar que la suerte nos acompañe. 15.37 El señor Attwood tiene preparados cubos de agua por si acaso, por Io que deduzco que hay muchas probabilidades de que se declare un incendio. Sería un final adecuado a su carrera escolar el estar presente cuando se apagara. 15.30 ¿Os acordáis de la escena mundialmente famosa de malabarismo naranjil en MacInútil? ¿No?Bueno,pues en nuestra actuación hay una. La señorita Wilson dice que le da un toque de color a la obra.Hummm. Está como una cabra, ¿no? Ocurre durante el banquete, cuando Maclnútil está planeando matar a la otra persona MacEscocesa. Los malabaristas son Melanie Andrews y Mabs (que hacen de árboles en una escena posterior). Francamente, son unas malabaristas mu muuu malas pero les han prometido que podrán llevar bigotes postizos. —Me preocjpan las nungas de Melanie —dijo Dave—. Espero que no las confunda con las naranjas.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Tendríais que haber visto a Norman el Grano Humano y a los otros chicos esperando entre bastidores a que Melanie subiera al escenario, fingiendo recoger cables y otras cosas sólo para mirarle las nungas. Incluso Dave las miraba mientras las naranjas salían disparadas por todas partes. —Sin duda esa chica tiene un par de zonas de una belleza natural excepcional. Espero que estén protegidas como es debido —dijo. 16.30 Al salir del cole, Dave el Risas se vino con nosotras. Me pasó el brazo por los hombros. En plan (ejem) amigos. Aunque, como cabía esperar tratándose de Dave, me rozó la nunga con la mano, y el tío se quedó tan ancho. Tuve que sacar tarjeta amarilla y amonestarle con severidad. Es obvio que le afectó, porque cuando se despidió me dio un beso en la boca (!) y dijo: «Staluego.» Huimmmmmmimrn. En casa Mamá, Vati, Libby y los freakis peludos han ido a dar una vuelta en el coche de payaso. Estupendo. Ha llegado la hora de llamar a Masimo. Me pinto los labios y me pongo un poco de rímel. Bien, allá voy. Será mejor que me quite el uniforme del colegio y me ponga algo bonito y cómodo. Bien, allá voy. ¿Y si me pongo las atrapachicos? ¿Me paso un poco? Bien, allá voy. Un minuto más tarde —Jas. —¿Qué? —Voy a llamar a Masimo. —Muy bien. Adiós. —Jas. —¿Qué? Mira, sólo faltan veinticuatro horas para que llegue Tom y... —Vale, Jas, pues nada, allá voy. Dos minutos más tarde

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Foro Libros de Vampiros y algo más Bueno, ha llegado la hora de la verdad. Me invitó a cenar, ¿no?, por lo tanto eso debe de significar que quiere salir conmigo. Siempre y cuando el número que me dio no sea la combinación de una caja fuerte o su número ideal de lotería. Oh, no, mi cerebro se ha marchado a Loquilandia. Será mejor que me calme. Ligera, alegre, con un toque de exotismo oriental, así es como debo ser. ¿Y si rompo el hielo con un chiste? Sí, sí, es una buena idea. Le diré: «Ciao, Masimo. Soy yo, Georgia. Oye, a ver si adivinas esto: es negro, flota en el agua y grita bragas.» Y él me contestará con su acento seductor: «Non capisco, Georgia. ¿Negro y flota en el acqua, y grita bragas?» Y yo contestaré «petróleo sin refinar». Y él se reirá y yo me reiré y será un... ejem... una maratón de la risa. Bien, bien, estupendo. Y no le hablaré de Esparta ni del papa Juan. Ni de los calzones. Dos minutos más tarde Marqué el número. Oh nooooooooo, hace señal. Puede que conteste. Ohhhhh nooooo. Colgué el auricular de golpe. Calma calma cálmate calma calma. Estaba a punto de llamar de nuevo, cuando sonó el teléfono. Descolgué. —Perdón, ¿podría colgar, por favor? Estoy a punto de hacer una llamada muy importante. Oí la voz de Masimo: —¿Georgia? ¿Me has llamado? Oh mierda, mierda. Me olvidé de contarle el chiste que tenía preparado y me inventé una historia absurda de que acababa de llamarle cuando sonó el timbre de la puerta y tuve que ir a abrir y era una gente que recogía Calzones para el Extranjero. No sé por qué le conté eso, supongo que tenía los calzones metidos en el cerebro por culpa de Dave el Risas. De todas maneras, no creo que entendiera nada porque sigue queriendo salir conmigo. Era genial y guay hablar con él. Tiene una voz muy sexy por teléfono. Hemos quedado a las siete y media en un pequeño restaurante italiano que conoce. Buennissimo!!!

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martes 14 de junio El día pasó muy despacio. Empecé a maquillarme en clase de Francés. Sólo me arriesgué a ponerme un poco de esmalte de uñas porque si la señorita Slack me pilla con maquillaje me mandará directa a la guillotina. Fui a casa volando. Operación quedar con el Dios del Amooooor sin parecer una imbécil integral 17.00 Mis pies, menos mal, parece que vuelven a ser lo que eran. Estoy dando vueltas por la habitación. El teléfono ha sonado unos cuarenta millones de veces. Es la panda, que quiere saber lo que me voy a poner. «Al final no tendré tiempo de ponerme nada», he respondido, ya que no hago más que contestar al teléfono. 18.30 Estoy histérica. Pero al menos el pelo tiene pase por una vez, y creo que estas botas pegan con la falda. Y las botas me han entrado bien, algo es algo. Bajé por las escaleras lo más silenciosamente que pude, pero me encontré a todo el Comité de Pirados apostados ante la puerta para verme salir. Hasta Angus había dejado de besuquearse con Naomi y entrado en casa. Estaba en la cocina tosiendo desesperadamente y parecía a punto de vomitar. Entonces observé que tenía una rana en la boca y estaba intentando tragársela. ¡Qué asco! Además, la rana aún estaba viva. Mamá se subió a la mesa, como siempre hace en esas ocasiones, y gritó a papá que sacara al gato de la casa. Gordy intentó darle un mordisco pero Angus le dio un zarpazo en la cabeza. Aproveché la oportunidad para salir a hurtadillas. 19.30 Cuando llegué al restaurante estaba nerviosíiiisima. Masimo me esperaba fuera. Es la persona más atractiva que he visto en mi vida. ¿Cómo puede ser que yo le guste? ¿Le daré pena? Quizá sea cristiano y piense que yo soy un poco subnormal. Sí, debe de ser eso. Quizá sea un Cliff Richard italiano. Al verme, me sonrió y de repente me sentí la chica más guapa del mundo. —Viniste. Estoy tan contento y feliz —dijo.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Abrió la puerta y la sostuvo para dejarme pasar. Me sentí como imagino debe de sentirse una persona adulta. El dueño del restaurante se acercó y dijo: —Buenas noches, Masimo, come sta? Y se pusieron a charlar en italiano. Entonces nos acompañó a la mesa. Me senté y la silla no se rompió en mil pedazos, lo que fue un buen comienzo. Diez minutos más tarde Ya hemos pedido la cena y creo que por el momento no he dicho ningún disparate. O quizá lo que ocurre es que Masimo no habla inglés lo bastante bien para darse cuenta de mi estupidez. Veinte minutos más tarde Entonces se me escapó lo de los calzones otra vez. Voy a tener que matar a Dave el Risas. El rey de los calzones. Para, para, paraaa. —Mi casa, mi familia, es Verona—me estaba diciendo Masimo—. Tan precioso. Me gustaría llevarte allí algún día. Romeo y Julieta estaba ambientada ahí. Mientras él hablaba yo mascaba la pizza. No lo hacía mal del todo: la cortaba en trozos muy pequeños para que no me desbordaran de la boca. Pero de repente rompí momentáneamente mi juramento de mantener el juicio y me puse a recitar Romeo y Julieta. —Oh, me encanta Rom yJuli, especialmente la parte en que él la compara con la luna, ¿recuerdas?, cuando la ve y dice: «Pero atención, ¿qué CALZONES por la ventana emergen?» —Entonces me puse a reír como una loca, y resoplé y grazné. Oh, nooooooo. Afortunadamente Masimo también rió. No de la manera de «rápido, yo iré a telefonear mientras alguien se queda hablando con ella», sino de una manera agradable. Como si yo le gustara de verdad. Una hora más tarde Aunque parezca mentira, la cena fue muy bien. Me resulta muy fácil hablar con él. En eso está entre Dave el Risas y el Guitarras. No le cuento tantos chistes ni hago tantas tonterías como con Dave, pero tampoco se me traba la lengua ni le doy tantas vueltas absurdas a las cosas como con el Guitarras.

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Foro Libros de Vampiros y algo más De repente me di cuenta de que lo estaba pasando muy bien. Recé una oración de agradecimiento a Nuestro Señor Sandra para mis adentros. Entonces la tensión morreosa empezó a notarse. Me tocó la mano y me miró a los ojos. Sus ojos ambarinos tienen motas de amarillo intenso. Jopé, nos quedamos con los «ojos clavados». Me pareció que el cerebro se me escurría fuera de la cabeza. —Tienes los ojos de un gato que ha bebido vino rosso —me dijo. ¿Y eso qué era? ¿Bueno o malo? Preferí pensar que era bueno e intenté sacarme de la cabeza cualquier imagen de Gordy el bizco. Masimo pagó la cuenta y dijo: —¿Quieres dar un paseo? Hace una noche muy bonita. Podríamos mirar las estrellas juntos. Hice un esfuerzo para no ponerme a cantar «Brilla, brilla, lindo calzón». Caminamos bordeando la ciudad hasta llegar a los prados de las afueras. Era una noche muy agradable y mientras andábamos dijo: —Freddo? ¡Oh, no! Espero que no se ponga a hablar de duendes y de hobbits, como hacen algunos chicos, ¿verdad? Pero entonces dijo: —Perdón, quiero decir, ejem, tienes... ¿frío? —Bueno, yo... Y me rodeó con su brazo. Estaba a punto de desmayarme anticipadamente. Mi cuerpo entero se puso en alerta máxima morreril. Me pregunté qué haría Masimo acto seguido. —Mira, cara, una estrella fugaz —dijo. Y vimos una estrella fugaz. Mentalmente deseé con fuerza la paz mundial, y llegar al número seis. ¡¡¡Y así fue!!!! La paz mundial no, claro, aunque nunca se sabe. Cuando levanté la cabeza para mirar la estrella fugaz, me puso la mano en la barbilla y me giró la cabeza suavemente hacia él. Entonces me besó como la primera vez que nos vimos. Un beso suave y breve. Como los besos de la tía lesbiana de Jas. Pensé: «Oh, no, volvemos al potro del amor.» Pero entonces me besó de nuevo. Esta vez un poco más. Fue faaabuloso, y molón, y guay. Sin querer, empecé a cantar la famosa canción de Sonrisas y lágrimas en mi cabeza: «El dulce cantar que susurran los CALZONES...» Cállate ya, mente. Y lárgate de mi cabeza Julie Andrews. ¡Morréate tú con los hombres de shorts con peto si quieres!

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Foro Libros de Vampiros y algo más Mientras mi cabeza hablaba sola, Masimo cambió de técnica de morreo. Empezó a besarme el cuello con besos cortos y suaves. Desde el lóbulo de la oreja hasta la clavícula y luego volvió a la boca. ¡Jopé jopé jopéeee! Me convertí en la Chica del Cuello Derretido. No sé cuánto rato pasamos en aquel prado. Fue una de las primeras veces de mi vida que se me congeló el cerebro. Realmente dejé de pensar y empecé a sentir cosas. Oooooh. Ya veis, ahora he vuelto a pensar, pero no mientras él me besaba. Me pasó las manos por el pelo. Sus labios eran suaves pero firmes a la vez. Me susurraba en italiano. Y de vez en cuando me miraba a los ojos. Era como si me hipnotizara, pero de una forma agradable. Pienso que deberíamos añadir los «ojos clavados» a la escala de morreos porque es mu muuu agradable y guay y está dentro de la onda traserosidad colorada. Me sentía como si toda la sangre se hubiera escurrido de mi cuerpo y me hubiera quedado ahí toda la noche enganchada a su boca. ¡Entonces me mordisqueó el labio! ¡Sabía mordisquear! Dave no era el único que sabía hacerlo. Era tan agradable y daba tanto gusto que incluso tuve el valor de corresponderlo, un mordisqueo pequeño, de ratoncito, pero mordisqueo a fin de cuentas. Y le gustó. Gimió. Oficialmente, en Cómo conquistar a cualquier hombre se supone que es la chica la que tendría que gemir, pero vive y deja morrear, que digo yo. No nos chocamos los dientes ni nada. Era como un baile de bocas. ¡¡¡Y yo era la señorita experta en e! baile de bocas!!! Y entonces ocurrió... ¡el número seis! Sólo metió la punta de la lengua en mi boca. Sabía dulce. Sentí tanto amoooor por él que yo también metí la lengua en su boca. ¡¡¡Y nuestras lenguas se tocaron!!! ¡¡¡También se estaban morreando!!! Cuando lo describes no suena tan bonito como debería, pero lo es. Quizá por eso Angus y Gordy siempre tienen la punta de la lengua fuera, porque saben lo sexy que puede llegar a ser el roce de lenguas. No, pensándolo bien, debo decir que si sacan la lengua es porque son gatos idiotas. Estaba tan a gusto morreándome que ni pensé en respirar. Había adquirido la magia de David Blaine, sentí que podía pasarme semanas sin respirar si el Dios del Amoooor seguía besándome. Pero entonces paró. Noooo, ¡no pares! —Venga, Georgia, debo llevarte a casa. Tu padre estará contento — dijo. Al infierno con Vati. ¡¡¡Yo quería más morreo!!! —¿Qué hora es? Ejem, quiero decir, Che ora, per favore? Masimo me plantó un gran beso en la mejilla.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Mille grazie por hablar mi lengua. Sono le dieci. —Ah. Bueno. Esto... buono. Sí. Fantástico en todos los sentidos. —No sabes lo que he dicho, ¿verdad? —No. —Son las diez. Ufffff, habíamos estado morreándonos casi dos horas. Bieeen. Apuesto a que incluso superamos a Rosie y Sven. —Vati me dijo que no tenía que volver a ninguna hora en concreto esta noche —le dije—. De hecho, me dijo que podía pasar toda la noche fuera si quería. Masimo me rodeó con el brazo. Qué gusto daba sentir la presión de su brazino. —Georgia, no creo que seas una mentirosa pero quizá... quizá estés mal de la testa —dijo, y se rió—.Vamos, niña mala. Yo te llevo a casa, tu papá está contento, él piensa que soy un buen tipo, y entonces podremos salir mucho más, ¿no? De camino a casa, nos fuimos parando cada dos pasos para morrearnos un poco más. Por desgracia no encontramos a nadie conocido. ¡Lástima! Claro que todas las chicas que nos cruzamos se quedaron mirando a Masimo boquiabiertas. Callaos, boquiabiertas, es mío y sólo mío... Creo. Yo no había mencionado a Lindsay en ningún momento. De hecho no le había preguntado nada de sus novias, y eso que me moría de ganas de saber algo. En cambio él si me preguntó por el Guitarras. —¿Qué sientes por Robbie ahora? ¿Aún te gusta? —me preguntó. Hummm. Eso exigía diplomaciosidad con una pizca de suavidosidad. Bajo ningún concepto quería que él pensara que yo era una zorra que ligaba con chicos y luego los dejaba tirados... Ah, noooooo. —Ahora me gusta como amigo —le contesté—. Toca la guitarra en los arroyos. Masimo me miró y dijo: —Entiendo. Lo que no deja de ser un punto a su favor. Y una sorpresa, la verdad, porque ni yo misma me entiendo. Cuando llegamos ante la verja de casa me dio un beso, variando la presión como había hecho antes, y luego me dio un beso rápido debajo del lóbulo de la oreja... ufffff... y luego sacudió los hombros y suspiró. —Bueno, cara —dijo—, ahora seremos sensatos y buenos. Es triste para mí.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Me tomó de la mano, me acompañó a la entrada de casa y llamó al timbre. Vati abrió la puerta. Oh, no, se había convertido en il Ministrone de nuevo. NUNCA fuma puros, pero ahora estaba fumando uno. OTRA VEZ. Y también llevaba unos pantalones casi pasables y no los de chándal, que le convierten en Cerdoman. —Bueno, bien, excelente —dijo—. Bueno, ¿lo habéis pasado bien? Estaba a punto de contestarle: «¿Y a ti qué narices te importa?», cuando ¡Masimo le estrechó la mano! —Buona notte, señor Nicolson. Aquí tiene a su preciosa hija sana y salva. Se dio media vuelta y me besó la mano. —Gracias por esta velada maravillosa. Arrivederci y hasta la próxima. Vati se metió en casa y gritó a su vez: «Pues eso, arrivederci.» Creo que realmente piensa que estamos en Los Soprano. Pronto empezará a «cargarse» a sus colegas. Al entrar en casa miré hacia atrás a Mister Cañón. Se volvió, me guiñó el ojo y me lanzó un beso. —Subito —dijo. En la cama, la cama de la Diosa del Amoooor Me ha dicho «Subito». Qué guay, ¿no? Más tarde Bueno, la verdad es que no sé si es guay o no, pues no sé lo que significa. Diez minutos más tarde ¿Tendrá algo que ver con submarinos? Debo buscar la palabra en mi Guía de italiano para idiotas. Quince minutos más tarde Significa «pronto». Un poco como «staluego», ¿no? Oh, Dios mío.

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Foro Libros de Vampiros y algo más miércoles 15 de junio Estoy caminando con Jas intentando meter baza en el monólogo de la Señora Loca. —Tom llega en el vuelo de las dieciocho quince. O sea, las dieciocho quince.¿Lo pillas? No las dieciocho sino las dieciocho quince. ¿Sabéis cuántos minutos son? Yo sí. También yo me he convertido en una Diosa del Tiempo. Jas BRINCABA literalmente mientras íbamos en dirección a Stalag 14. Gott in Himmel, tengo una corderita como colega. No paraba de decir: —OOOoooohhhh, estoy histérica. —Sí, ya lo veo. Oye, ¿te puedo contar lo que pasó con Masimo? —¿Tú qué crees? ¿Que irá primero a su casa para dejar la maleta o que vendrá directo a la mía? Me pregunto qué me habrá traído de Kiwilandia. Es inútil intentar hablar con ella. Recreo Reunión de la panda. Todas querían saber (menos Jas, que fue a pasear al bosque para poder «pensar»; cuando lo dijo me reí, pero enseguida me di cuenta de que iba en serio)... bueno, como iba diciendo... Ah, sí, la panda quería saber cómo me había ido con Masimo. —Suéltalo ya —dijo Rosie—. ¿Cómo llevan nuestros colegas los pizzalandeses el departamento de los morreos? —Sinceramente: de fábula y de maravilla. —¿De verdad? —preguntó Mabs. —Seee, me mordisqueó los labios, me chupó el cuello, nuestras lenguas se tocaron, etc. —Y te, ya sabes, quiero decir si te...—preguntó Ellen. —Seee. La respuesta pareció satisfacerla. Mientras sonaba la campana, Rosie dijo: —Entonces ¿cuándo volveréis a veros? Quiero decir ¿ya salís oficialmente? Hummmmmm. Touché. Ultima clase

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Foro Libros de Vampiros y algo más Han vuelto los chicos de Foxwood para ensayar MacInútil. Dave me sonrió cuando entró. Ellen se fue al lavabo a toda prisa para ponerse un poco más de carmín. Tenía ganas de contarle a Dave lo de Masimo, pero antes de que pudiera acercarme para charlar con él, apareció la señorita Wilson y nos endilgó otro de sus aburridos sermones. Ellen volvió toda pintarrajeada y se sentó cerca de Dave. —Bueno —concluyó la señorita Wilson—, pues procedamos a ensayar la obra con la profesionalidad que no dudo que todos vosotros sois capaces de mostrar. 15.30 Las brujas armaron tanta bulla mientras hacían su baile improvisado alrededor del fuego que atrajeron a Ojo de Halcón al ensayo. Les gritó desde la puerta: —¡Dejad de hacer ese ruido infernal ahora mismo! —Es nuestro baile de brujas improvisado, señorita Heaton —dijo Rosie. —Me da igual. Se os oye desde el laboratorio de ciencias —declaró, y se fue enfurecida. —Señorita Wilson —dije—, me parece que la señorita Heaton no acaba de apreciar la belleza del Cisne de Avon. —Debería contarle que hace unos años salía con él —dijo Rosie. La señorita Wilson se puso nerviosa. —No digas tonterías, Rosie. Nunca he salido con William Shakespeare, por supuesto. Dave se unió al cachondeo. —¿Por qué? ¿Es que Billy no quería salir con usted? ¿Estaba demasiado ocupado? El diablo hace trabajar a CALZONES perezosos. Y a partir de ese momento ya no se habló más que de calzones. La señorita Wilson decidió dejarlo correr cuando dije: —A Macduff le sacaron de los CALZONES de su mamá antes de tiempo. Mientras recogíamos nuestras cosas en el vestidor, Mabs dijo: —Hoy me he encontrado con Rachel en el centro y estaba muy triste de que lo suyo con Dave se hubiera acabado. Ellen le había estado tirando los tejos a Dave en el ensayo y a él parecía gustarle. Me pregunto si me importaría que Dave saliese con ella. Siendo tan colega mío no debería importarme pero... en fin. Ellen y Dave estaban a las puertas del colegio cuando salimos. Estoy de muy buen humor. Tal vez Dave y ella deberían volver a salir juntos. Mientras los miraba, Dave le dio un beso en la mejilla y ella se sonrojó. ¡Su cara colorada podía verse desde doscientos metros de

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Foro Libros de Vampiros y algo más distancia! Luego Ellen se marchó a casa. Dave la miró marcharse un rato y luego se dio media vuelta y se apoyó contra la verja. Se puso a decirles cosas a las chicas que pasaban por su lado. Es un ligón. Sólo quedábamos Jas y yo porque Rosie se había ido al bosque con Sven para pegarse el lote y Mabs y Jools habían ido de compras. Dave nos acompañó mientras andábamos hacia casa. —Mister Calzones, ¿puedo hablarte de Masimo? —le dije. —Si empiézas, ¿me será posible pararte? Mientras caminábamos, Jas decía: —¿Podéis andar un poco más deprisa, por favor? Oh, no aguanto más.—Y se puso a correr—. ¡Sólo me quedan dos horas para maquillarme, pues a Tom le gusto natural! —gritó. ¿Pero qué estaba diciendo? Mientras veíamos desaparecer su trasero en la penumbra, Dave dijo: —Qué fácil ser así de simple, ¿no? —¿Qué? ¿Te gustaría ser tan estúpido como Jas? —No, me refiero a Jas y Tom. Se gustan y ya está. Sin problemas de Cachondismo Cósmico ni de traserosidad colorada. Uffff, las cosas se ponían filosóficas y yo sólo quería hablar de morreos. —Dave, te quería comentar algo acerca de Mas... —¿Qué pasa si te importa alguien de verdad pero no dejas de tontear y el Cachondismo te puede, y entonces la pierdes? Oh, vaya, Dave el Risas estaba pasando por uno de sus momentos antirrisa. Mierda, parecía una chica. Iba a tener que hablar de sus cosas antes de que habláramos de lo que de verdad me interesaba: yo y el semental italiano. Así que le dije rápidamente: —Mira, estoy segura de que si volvieses con Rachel te perdonaría. Es super... ejem... super enrollada. Él me miró y dijo: —No lo pillas, ¿verdad? —Ah,te refieres a Ellen. Ella saldría contigo mañana mismo si quisieras. Tiene cero orgullosidad. —Eres una gatita tonta. Estoy hablando de ti y de mí —dijo. —No digas chorradas. Dave se calló. —Cuanto más grande es el CALZÓN peor es el resbalón —dijo al rato. ¿Qué?

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la gran garra peluda del destino En mi habitación 17.30 ¿De qué estaba hablando Dave el Risas? Quiero decir aparte de los malditos CALZONES. ¿Perder a la persona que te importa? ¿Se le ha trastornado la mente? 18.15 Tom debe de estar aterrizando justo en este momento; Jas se habrá vuelto loca. 18.16 Sonó el teléfono. Era Jas. Acerté. —Hey, está aquí; en el mismo país que yo. Sí, bueno, que haya alguien «normal» en el mismo país que Jas es discutible, pero lo dejé correr. Aunque parezca mentira, estaba dispuesta a hablar de mí. —Estoy lista, así que voy a hablar contigo y te dejaré que hables conmigo para no volverme loca, pues creo que tardará por lo menos media hora en pasar la aduana, ya que es seguro que habrá traído algunos especímenes interesantes de la naturaleza, y eso le retendrá, y luego tardará otra hora desde el aeropuerto a su casa, así que me imagino que llegará a su casa a las veinte treinta. No me hubiera extrañado saber que estaba hablando con un reloj parlante. Después de hablar un rato más del asunto de los minutos, de golpe Jas se acordó de que yo estaba viva. —Georgia, ¿sales con Masimo? —Pues... ¡sí! —Bueno, pues creo que deberías ser, no sé, muy valiente con él. Y que deberías decirle lo que sientes, y yo de ti aparcaría la glaciosidad y todo eso. —¿Ah,sí? —Sí, eso es lo que pienso, porque en ese caso serías auténtica y no el clon de una falsa. Quiero decir que aun si convencieras a Masimo de que eres «normal», tarde o temprano te olvidarías y volverías a ser tú misma. —Esto... Jas, no es exactamen... —Es como tu nariz. —¿Mi nariz?

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Sí, no sé, digamos por ejemplo que llevaras un disfraz de nariz. ¿Un disfraz de nariz? Al final la tensión ha podido con ella y ha enloquecido. —¿Quieres decir comprado en una tienda de disfraces para narices? —le pregunté. -—Por ejemplo. Lo que tú digas. Bueno, pues por mucho que te lo pusieras, tarde o temprano él se daría cuenta de que tienes una buena narizota. —Es una nariz generosa. —Ni que lo jures, Georgia. Bueno, a lo que iba, tendrías que ser tú misma, porque en el fondo eres una tía guay. Dicho esto colgó, pues decidió cambiarse la falda por unos tejanos, ya que era probable que Tom quisiera dar una caminata cuando llegara a casa. ¿Una caminata? ¿Ser yo misma? ¿No utilizar la glaciosidad e ir a la tienda de disfraces de narices? Me sentía un poco rara. 19.00 Fui abajo y me encontré con Mutti y Libby en la cocina. Las dos me sonrieron cuando entré. —Hola, cariño —dijo mamá—, te estás convirtiendo en una chica de piernas largas guapísima. ¿A que tu hermana es una preciosidad, Bibbity? Libbs le estaba poniendo unas pantuflas a Gordy,pero levantó la cabeza y me miró: —Hola, Gingey, te quiedo. Dale un bezo a Gordy. ¡Tuve que besar el gato! Estoy perdiendo el norte. Mamá me dijo que estaba guapísima. Me miró como si fuera a echarse a llorar en cualquier momento. 20.30 Vaya, qué rara es la vida. De repente todo el mundo me quiere. Primero Dave el Risas me suelta el rollo de que tendríamos que estar juntos, el Guitarras me dice que me echa de menos... he besado a Gordy. ¿Y ahora qué? ¿Ojo de Halcón va a pedirme perdón por haberme confiscado los cuernos de bisonte? Sonó el teléfono. ¡Oh, Dios! ¿No será Ojo de Halcón que llama para perdirme perdón? Grité escaleras abajo: —¡Teléfonooo! Mamá debía de estar dándose su baño comunal con Libby y Angus y Gordy, pues podía oír mogollón de gritos, chapuzones y risitas. Un

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Foro Libros de Vampiros y algo más momento, ahora que lo pienso, también oí la voz de un hombre. ¿Era Libby, haciendo imitaciones? —Georgia, ¿puedes contestar tú, por favor? —gritó mamá. —Estoy arriba. ¿Por qué no va papá? Entonces Vati gritó: —Estoy mojado. Contesta tú; además, seguro que es para ti. Vaya. Cuando me dirigía a contestar al teléfono pasé por delante del baño y vi algo que quizá me obligue a seguir una terapia durante muchos muchos años. ¡Mi padre en pelotas! ¡De verdad! Estaba de pie en la bañera, con mamá y Libby, y ¡los tres estaban desnudos! Por poco me da algo. Acababa de ver a mi padre en pelotas. Con mamá en pelotas. Juntos. En pelotas. Era espantoso y antinatural, ¿no? Todavía en estado de shock, contesté al teléfono. —Hola. —Ciao, Georgia. ¡Masimo! —He estado pensando mucho en ti. Tengo ganas de verte. ¿Puedes verme el sábado? —Bueno, sí, eso sería... Quiero decir sí, ejem... —Si no puedes esperar verme el sábado, podrías, hummm, como se dice... venir mañana noche. Vamos un grupo al Late and Live, ya sabes, con Lindsay, como antes. ¿Vendrás? No puedo recordar qué contesté. 21.00 Llamé a Jas. Contestó su madre y me dijo: —Hola, cielo, ha salido con Tom a dar una pequeña caminata. Cielos. Llamé a Rosie. —Rosie. —Como dice Billy: «Hierve, burbujea, trabaja duro y CALZONES.» —Rosie, estoy hablando en serio. Masimo acaba de llamarme por teléfono. ¿Recuerdas que me preguntaste si era mi novio? —Sí. —Pues me ha preguntado si quería salir con él el sábado, y añadió que si le quería ver antes, que iba a ir al Late and Live con un grupo y con Lindsay. —Jo, tía.

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Foro Libros de Vampiros y algo más 21.30 Llamé a toda la panda y ahora estoy tambaleáidome al borde de la perplejidad. Quizá tenga que hablar con mi madre de nuevo. 21.40 No puedo borrarme de la mente la imagen de mamá en pelotas. He conseguido cubrir la imagen mental de mi Vati en el baño con una larga y pudorosa túnica. Pero no puedo hacer lo mismo con mamá, porque le ponga el camuflaje que le ponga siempre acaban saliendo partes de su pechera. Como en la vida misma. 22.30 Al final resultó que mamá vino a mi habitación para darme las buenas noches. Cuando asomó por la puerta, le dije: —Mamá, si te cuento algo, ¿me prometes que no te pondrás mamaítica? —Lo intentaré. ¿Qué te pasa? —contestó. Le conté lo del morreo —bueno, más o menos, ya que no entré en detalles—; de hecho, lo que le dije fue: —Pasé una velada muy agradable, y Masimo me dio un beso de buenas noches. —No mencioné el asunto de las lenguas, ni nada por el estilo. Entonces le conté que me había llamado para quedar el domingo y le solté lo de Lindsay. Se sentó en la cama. —Hummm. Esto lo complica todo, ¿verdad? Puede que sólo sea una amiga. Él aún no conoce a mucha gente, ¿no? O puede que no quiera que lo malinterpretes pensando que puede llegar a ser un novio serio. Oh, no, mierda. Entonces se quedó pensando un momento y añadió: —¿Sabes lo que creo? Que primero debes decidir lo que quieres. Y que luego has de pedirlo y lograrlo, pero si él no quiere lo mismo que tú, tendrás que aceptarlo. La vida es para los que se arriesgan. Cuando se marchó me quedé sumida en la oscuridad dándole vueltas a lo que me había dicho. Era muy parecido a lo que me había dicho Jazzy Spazzy, pero sin el rollo de la tienda de disfraces para narices. Hasta Dave el Risas me había dicho más o menos lo mismo. Sí, así era. Pediré lo que quiero y que pase lo que tenga que pasar. Medianoche Sí, pero ¿qué es lo que quiero?

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Foro Libros de Vampiros y algo más jueves 16 de junio Stalag 14 Infierno del amor Hoy la pava de Lindsay parece estar en todas partes, ajustándose el tanga. Estoy segura de que me mira como yo la miro a ella. Me pregunto si estará al tanto de lo mío con Masimo. Seguro que esos dos se ven, sino ¿cómo habría sabido él que ella iba a ir al Late and Live? Además, el otro día Masimo la llevó a casa en moto. Y de todas formas, ¿cómo voy a saber las veces que se ven? Alemán Ni siquiera cuando herr Kamyer se sentó sobre sus gafas y no pudo encontrarlas porque las tenía pegadas en el trasero me animé. Tengo que tomar una decisión. Esto no puede seguir así. Recreo Jas está en el séptimo cielo, literalmente. No paraba de hablar de Tom. Me entraron ganas de aguarle la fiesta, por su bien. Cuando empezó a dar brincos de nuevo (no exagero ni pizca, ojalá fuera así) y a decir, «Oh, estoy taaaaaaan contenta», le solté: —¿O sea que te casarás con Musculitos y nunca saldrás con nadie más? ¿Durante los próximos cincuenta años? —Bueno, si encuentras el amor de tu vida, ¿qué sentido tiene salir con otra persona? —preguntó Jas. —Lo malo es cuando NO es el amor de tu vida y sólo PIENSAS que lo es —dije. —Estoy segura de que Tom es el amor de mi vida. —Sí, pero ¿y si no lo es? —Sí que lo es. —Sí, pero podría no serlo. —Pero lo es. Podríamos haber seguido así horas y horas. 19.30 De todas formas, esta noche no pienso ir a Late and Live. La verdad es que no soy valiente ni sofisticada, y menos una descarada llena de glaciosidad. Si viera a Masimo enrollándose con Lindsay, o con cualquier

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Foro Libros de Vampiros y algo más otra, sufriría un MONTÓN. Es un hecho. Soy bastante celosa y si estoy por un chico quiero que ese chico esté por mí. Y la verdad es que estoy por Masimo. 21.00 En casa, mirando las musarañas. Ya deben de estar en el Late and Live. Ooooohhhh. No puedo soportarlo. 21.30 Ni siquiera puedo desahogarme con Dave, mi asesor de Cachondismo, ya que el otro día me dijo eso tan extraño cuando volvíamos a casa. No podía estar hablando en serio cuando dijo eso de mí y de él. La verdad es que me gusta mucho. MUCHO, y me hace reír pero... ¡ooohhhh Dios! Me está dando un bajón cósmico literalmente. 21.40 Bajé al salón. Angus y Gordy se estaban lamiendo entre sí. Un gato lamía la cabeza del otro. Oooooh, qué monada. Se amaban a pesar de todo. El amor puede con todo. O si no mira a Katheeee y Heathcliff en Cumbres bochornocalzones y a Jane Eyre y Rochester en Los calzones de Jane, etc. En ese momento Gordy lamió el pelo de Angus en sentido contrario y éste le propinó tal zarpazo que salió volando del sofá y cayó de lleno en la papelera. Vati ha salido con su pelotón de colegas. Ahora se dedican al patinaje sobre ruedas; se reúnen en una pista con otros imbéciles por el estilo y se dedican a dar vueltas y más vueltas a toda velocidad hasta lesionarse. —Estoy convencida de que existe un libro llamado Cómo ser el papá más ridículo de la historia —le dije a mamá—, que sugiere ideas del tipo: «Déjate un bigote novedoso y divertido», «Enfúndate unos pantalones de cuero», «Di gilipolleces delante de las amigas de tu hija», «Finge ser il Ministrone», «Búscate un nuevo hobby: el patinaje sobre ruedas o los coches de payaso estarían muy bien». En fin, entonces me dejé caer en el sofá y Angus se subió a mi rodilla y empezó a hacer eso que hacen los gatos de masajearte para que te sientas a gusto. Mamá se sentó a mi lado. Incluso me tocó el brazo. Se lo permití porque estaba demasiado cansada para hacer nada. —¿Te acuerdas de lo que me preguntaste anoche? —dijo mamá—. Bueno, voy a decirte lo que pienso... No creo que seas el tipo de persona infiel por naturaleza, porque te crea ansiedad y lo pasas mal, y te vuelves muy difícil e insoportable, la verdad. Así que... aunque estés con una persona sólo por un tiempo, creo que deberías tomar en serio esa relación para sentirte bien y sacar el mejor partido de ella. Y si tienes que romper, o él te dice adiós en algún momento, bueno, así es la vida, y habrá

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Foro Libros de Vampiros y algo más sido una buena experiencia para los dos, y te servirá para cuando llegue el amor de tu vida. Alucinante. Lo que decía estaba lleno de profundosidad. Claro, eso si hubiese podido entender de qué narices estaba hablando. —A ver si te he pillado —repuse—: dices que debería decirle a Masimo que quiero ser su novia, y que él sea mi novio, y que si él no quiere sería mejor no verle más. Asintió con la cabeza. Vaya, eso me parecía un poco radical. Y lo de dejarme llevar por el Cachondismo me gustaba mucho. ¿Cuándo empezó lo de actuar con madurosidad?

viernes 17 de junio Colegio Hoy Lindsay estaba de lo más insoportable. Estoy segura de que me seguía los pasos. Allí donde iba, allí me la encontraba. Entré en el comedor y me senté a mirar el guión de Maclnútil, cuando ella apareció con MIL y otra perdedora llamada Rowena. Había mogollón de sillas libres para sentarse pero no, tuvieron que sentarse a la mesa de al lado. Lindsay me miró como si fuese una mocosa comiendo mocos. Y entonces se pusieron a charlar. —Ayer por la noche fue superguay, ¿verdad? —dijo Lindsay—. Me encanta el local; como la gente es mayor no se ven esos bailes tan chungos ni las chiquilladas de siempre. Estoy hecha polvo, tía, eso de salir entre semana me mata, y para colmo Mas es... bueno, ya puedes imaginarte cómo son estos italianos, ¿no? Y empezó a reírse con toda la intención hasta que las demás se le unieron. Era demasiado. Me puse de pie y me largué pitando. Me pregunto si podría matarla sin querer. 16.10 Esperé a Jas a las puertas del colegio. Ella seguía en los lavabos pintándose los labios. Tom fue a buscarla al colegio y me encantó verlo de nuevo. Realmente se parece a su hermano.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Me dio un abrazo. —Georgia, ¿cómo estás? Me mola mucho verte. Cuando por fin salió Jas, él le dio un morreo. Debía de haberse pasado toda la última clase alisándose el flequillo, pues ahora se veía casi normal. Caminamos juntos. Jas se pegaba a su chico como una lapa. Yo estaba encantada de que hubiese vuelto. Nos contó todo sobre Kiwilandia. —Cuando se despiden no dicen «adiós», sino «hurra». —Qué maleducados, ¿no? —dije. —No digo que no, pero así es —dijo Tom—. La verdad es que me lo pasé en grande. Practicamos muchos deportes: surf, rafting en aguas rápidas. La fauna y la flora allí son alucinantes. Lo miré. Se rió. —No; será mejor que no te explique nada de los wombats. Robbie te manda un beso. Dice que no ha recibido noticias tuyas. Y que le encantaría que le respondieses. Jas me echó su mirada de te-lo-dije. Espero que ahora que ha vuelto Musculitos no sea aún más una Sabia de los Bosques; es lo último que me faltaría. Hubo una pausa incómoda. —Mira, Georgia, es mi hermano y le quiero —dijo Tom al cabo. (Eh, espera un momento, ¿y ahora qué pasa con los tíos? ¿Así que expresan sus sentimientos? En mi libro Los hombres son de Capullolandia y las Mujeres son de Volantesrosaslandia no sale nada al respecto.) Tom me vio la cara y dijo: —No, Georgia, no estoy dándole la vuelta a las cosas. Lo que quiero decirte es que él te dejó y que tú puedes hacer lo que te dé la gana. Me limito a pasarte el mensaje. De todas formas, he oído que hay novedades en el frente semental italiano. Radio Jas hizo como que buscaba algo dentro del bolso. 17.00 En cuanto llegamos a casa de Jas, ella y Tom atravesaron la verja y anduvieron por el camino de la entrada abrazados. Me sentí un poco abandonada por mi amiga. Ahora que había vuelto Tom ya no la tenía para mí sola, y pensé en los tiempos de Burgerlandia y cómo bailamos en bragas invisibles con los cuernos de bisonte en el hotel. Rosie tenía a Sven. A Mabs parecía gustarle el colega del pajero; Jools se enrollaba con Rollo, más o menos, e incluso Ellen flipaba con uno de los ayudantes que hay entre bastidores de Maclnútil. Yo empezaba a ser la solterona de la parroquia.

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Foro Libros de Vampiros y algo más 17.10 Una vez más vagué como una nube solitaria y mientras andaba saqué el espejo de mi mochila y me miré. Vale, no era la chica más guapa del mundo pero tenía una cara bonita (así, así) y Masimo había dicho que le gustaban mis ojos. Claro que a saber lo que le diría a Lindsay. Lo que es seguro es que no le decía: «Oh, cara, tienes una frente minúscula bueníssima. Me pinté los labios y los ojos y me puse rímel. Me contoneé un poco y sacudí el pelo para intentar animarme. Por increíble que parezca, acto seguido un chico sacó la cabeza por la ventanilla de un coche y gritó: «¡Guapa!» Caramba, un poco de pintalabios y un par de meneos de cadera y ya tenías el mundo de los chicos a tus pies. Qué superficiales eran. Por otro lado, a mí también me gustaban los chicos guapos, y el pelo bonito, y la ropa de Masimo y su moto. Aunque no me gustaba sólo por eso, claro. Todo es mu muuu confuso. 17.20 Estaba cruzando la calle para ir a casa cuando por la curva apareció Masimo en la moto y se paró a mi lado. Se bajó y se quitó el casco rápidamente. No me dijo nada, simplemente se acercó y me dio un morreo. Un número cinco bien dado. Allí mismo, en mitad de la calle. Oscar y sus colegas se pusieron a gritar y a andar hacia atrás muy despacio, arrastrando sus mochilas y comportándose como niños pequeños. Al ver el morreo de Masimo lo animaron: «Venga, tío, ¡a tope!» Etcétera, etcétera. Como unas verdaderas cabras. Masimo ni siquiera los vio. Cuando se acabó el beso se me quedó mirando con las manos posadas sobre mis hombros. —Ayer no viniste. Te eché de menos. Tenía las mejillas encendidas, estaba aturdida y antes de que pudiera pensar en lo que decía solté: —¿Ah, sí? ¿Por qué? ¿No te bastaba con Lindsay? Masimo se sentó en la moto. —Georgia, explícame qué es todo este rollo. Entonces exploté y se lo solté todo. Hasta le dije cosas que no había pensado nunca. Probablemente estupideces. Entre otras cosas, le dije que no estaba hecha para ser una sofisticada insensible. —Sé que Dave el Risas dice que somos jóvenes y que oímos la llamada del Cachondismo, y es verdad, pero yo renunciaría al Cachondismo para ver cómo me sentiría de verdad. Masimo parecía un poco confundido. —¿El Cachondismo? —preguntó. —Sí, ya sabes, la traserosidad colorada. —Traserosidad colorada.

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Foro Libros de Vampiros y algo más —Sí, ya sabes, acuérdate de cuando dijiste que te habías quemado en el horno de la vida y que querías vivir en Divertilandia. Pues yo no quiero vivir en Divertilandia. Bueno, la verdad es que sí. Pero no con cualquiera, sólo con... da igual. Eso es lo que quería decirte. Masimo se echó a reír. Jo, qué risa más bonita. —Ah, ahora entiendo, signorina Georgia. Estás diciendo que te gustaría que fuese tu novio. Jopé. Lo había dicho. Me sonrojé y me sentí medio idiota. —Bueno, pues supongo que sí. Lo siento —le dije. Ahora Masimo miraba el suelo. Oh, Dios, ¿qué había hecho yo? Os diré lo que había hecho: había escuchado a la estúpida de mi madre, que no había dicho nada que tuviera sentido desde la época de Enrique VII. Había escuchado los consejos de alguien que no podía controlar sus pechos. Oh Dios, oh Dios, oh Dios, oh Dios. Pero qué burra había sido. Tuve que decir algo porque Masimo se había quedado mudo. —Oye, olvídalo, ¿vale? Perdóname, mi displace. Yo... ha sido culpa mía, tú ni siquiera habías pensado en... oye, por favor, olvida todo lo que te he dicho. No puedo fingir informalosidad. Debo de tener algún gen defectuoso. Entonces Masimo levantó la cabeza. —¿Unos jeans defectuosos? —No. Lo que quiero decir es que... Oh, mierda, es mejor que me vaya. Tengo una bañera que llenar y una botella de ginebra que comprar. Estaba a punto de romper a llorar. Al notarlo, empecé a cruzar la calle. Y Masimo se quedó en la moto sin decir nada. Entré en casa y me apoyé en la puerta temblando. ¿Qué había hecho, Dios mío? Angus y Gordy me miraban desde lo alto de las escaleras. Angus estaba zarandeando algo que sostenía con la zarpa. Probablemente era un pobre animalejo del bosque, una araña o algo así. Ahora yo ya sabía lo que se sentía al ser zarandeada por la gran zarpa del destino. En mi habitación Oh, por los pantys de Dios. La carta del dS aún estaba en la cómoda donde la había dejado. Otro recordatorio de alguien que había perdido para siempre. ¿Por qué tenía

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Foro Libros de Vampiros y algo más que escribirme justo ahora? Miré la foto. ¿Por qué tenía que estar tan bueno, incluso cuando renunciaba a él con mano firme y lo tiraba en la papelera del ayer? ¿Por qué me importaba lo más mínimo? Supongo que era porque fue mi primer amor verdadero. Buaaaah, snifffff. No voy a llorar. ¿Por qué tenía que ocurrirme a mí? ¿Realmente había sido una avispa en mi vida anterior, como dijo Jas? Cinco minutos más tarde Dicen que siempre te acuerdas de tu primer morreo. Y eso es lo que fue. Yo era una virgen del morreo hasta que apareció él con su punteo de guitarra. Dos minutos más tarde Bueno, él fue mi primer morreo en serio. El niño-buccino no cuenta, a menos que seas un pervertido a quien le gusten los moluscos. Un minuto más tarde Me pregunto dónde estará la cinta que me grabó el dS cuando volví de Franchutelandia. Creo que la dejé en el fondo del primer cajón, lejos de las garras de Libby, junto con mis atrapachicos y las bragas para ocasiones especiales. Dos minutos más tarde He encontrado la cinta, pero ¿dónde están mis atrapachicos y las bragas? Probablemente papá los habrá tomado prestados. Un minuto más tarde He puesto la cinta de Robbie. Estoy llena de nerviosidad porque no quiero estar en el potro del amor por él otra vez. Ya estoy en un potro. Tres minutos más tarde «Oh no, soy yo otra vez»: esta canción sobre Vincent van Gogh tiene probablemente la letra más deprimente que jamás se ha escrito. El dS no era de primera en el frente de la graciosidad.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Pero era un cañón. Qué llena de confusionisidad está la vida. Dos minutos más tarde Estoy mirando desde mi ventana las calles vacías de la vida. ¿Por qué no me sale nada bien? Podía ver a don Vecino-de-al-Lado con sus shorts gigantescos trabajar en su jardín. Podía llevar una pequeña nación africana dentro de ellos y nunca lo sabríais. Pero tiene a doña Vecina-de-al-Lado para quererle, a pesar de sus shorts. ¿Y va a buscar a otra doña Vecina-deal-Lado? No. La respuesta es no. Tiene unos shorts lo bastante grandes para albergar una gran traserosidad colorada, pero no los usa. Entonces vi a Marc el Boca Grande subiendo por la calle con sus amigos sebosos y rodeando con el brazo a otra chica diminuta. ¿Cómo pueden gustarle las chicas diminutas? O mejor dicho, ¿cómo puede gustarles a las chicas diminutas? ¿Cómo puede haber alguien en su sano juicio que se morree con él? Un minuto más tarde ¡Espera un minuto! Qué asco, había conseguido olvidarme de que me puso la mano en las nungas. ¡Fuera de mi mente! Cuatro minutos más tarde Oh, Masimo, ¿qué he hecho? ¿Por qué tuve que escuchar a mi estúpida madre? Normalmente nunca lo hago. Puede haber estropeado la felicidad de toda mi vida con la sandez de «sé tú misma». Dave el Risas me avisó, dijo que acababa de salir de una relación seria y que ahora me tocaba divertirme. ¿Por qué no puedo vivir en Divertilandia y olvidarme de Sé Tú Mismalandia? ¿Y cómo puede ser que Dave el Risas lo sepa? Acaba de cortar con Rachel y antes de ella con Ellen. Es un rompecorazones en serie. Aunque todavía no ha roto mi corazón. De hecho sólo se portó un poco mal conmigo cuando lo utilicé como pista falsa para atraer al Dios del Amoooor. ¿Cuántas veces me habré morreado con él sin querer? Dave da buenos morreos, todo hay que decirlo. Tres minutos más tarde

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Foro Libros de Vampiros y algo más ¿Qué querría decir con lo de él y yo? Es sólo un colega. Un colega de morreos esporádicos. Ooohhhhh. Nunca volveré a ser feliz. Ni volveré a comer. Un minuto más tarde Tampoco es que haya nada para comer en esta casa, para variar. En la cocina Oh, alegría infinita, quedan restos de ura salchicha fría. ¿Qué dijo Dave cuando ensayábamos la escena de la batalla en Maclnútil que me hizo tanta gracia? Ah, sí. Estaba blandiendo una espada (casi corta las nungas de Melanie) y gritaba: «¡Calzones, calzones! ¡Mi reino por unos calzones!» ¡Pero qué gracioso es! En mi habitación Bueno, ¿y por qué no podría gustarme Dave? Pero entonces me acordé de la noche que pasé con Masimo, cuando miramos las estrellas juntos, y casi me puse a llorar. Si al menos hubiera tenido la oportunidad de conocerlo mejor, habría podido descubrir toda una cultura nueva. Podría haber descubierto lo del morreo en el cuello, etc. Pero ahora lo había mandado todo a la porra. Lindsay se pondrá a bailar con sus piernas de insecto palo cuando se entere. Y gracias a radio Jas, no tardará en enterarse. ¿Llamo a Jas para ver lo que piensa? ¿Estoy loca? Ya puestos, ¿por qué no llamo a la Señora Loca de Loquilandia? Entonces oí el ruido familiar de una moto debajo de mi ventana. Sonó el timbre de la puerta. Sabía que tenía que abrir pero no podía mover las piernas. Oh, fantástico, ¡estaba paralizada! ¡Venga, piernas, sed valientes, no me abandonéis ahora! Jajajajaja, me estaba contando chistes malísimos a mí misma. ¡Hurra! Finalmente conseguí bajar las escaleras a trompicones. Oh, mon Dieu, espero que sin querer no me vaya al compartimento para hacer caca.

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Foro Libros de Vampiros y algo más Para darme confianza tomé a Gordy el bizco en brazos. Estaba ocupado masticando, así que no me mordió. Abrí la puerta. Masimo estaba ahí. Oh, Dios. Me miró y sus ojos me parecieron dulces y tristes. —Georgia. Esto es importante. Dame un poco de tiempo. Te veré en una semana y te diré sí o no. No jugue... ¿cómo se dice? No jugaré contigo. Diré sí o no. Ciao, cara. Y me mandó un beso con la mano, se subió a la moto y desapareció. Cerré la puerta y me quedé quieta con Gordy en brazos. ¿Pero qué había hecho? Gordy me miró a los ojos con su único ojo, y yo lo miré a él. Me miró como si pudiera ver en las profundidades de mi alma y entender. Incluso dejó de masticar esa especie de araña que tenía en la boca. Y de repente yo también lo entendí. No era una araña lo que estaba masticando, no... ... Y entonces se comió mis atrapachicos.

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Foro Libros de Vampiros y algo más

Atrapachicos: Ah, sí, las atrapachiccs hacen su "reaparición en este libro. Hummm... bueno... las atrapachicos son pestañas postizas. Se conocen como atrapachicos porque atrapan a los chicos. Habitualmente. Sin embargo, he pasado por momentos de apuro. Por ejemplo, la vez que utilicé demasiado pegamento para fijarlas. Eso fue cuando estuve en el concierto de los Dylans Salvajes tratando de atrapara Masimo. Intentaba hacer eso de mirar hacia él y luego mirar abajo y luego mirarle a él de nuevo mientras sacudía el pelo (como se sugiere en Cómo conquistar a cualquier hombre). Lo de mirar hacia él y luego mirar abajo me salió, pero cuando intenté mirarle otra vez no pude, porque las atrapachicos se me habían pegado a las pestañas de abajo. Por lo que se me quedaron los ojos cerrados. Traté de levantar las cejas (eso debió de favorecerme) y tarareé, pero al final, desesperada, solté: «Ooooh, esta canción me encanta...», y me puse a bailar como una loca ciega la canción Two Little Boys de Rolf Harris. Conclusión: las atrapachicos son buenas en sí mismas, pero no os paséis con el pegamento. Cachiporra: Palo grueso que emplean los policías para golpear a los delincuentes o para hacerla girar como forma de diversión. David Blaine: ¡Por favor! ¿De verdad no sabéis quién es? Es de New York, New York. Aguanta en bloques de hielo durante un año entero sin comer y roba los relojes del público. Estuvo en Inglaterra y se quedó colgando en una jaula de cristal sobre el Tower Bridge de Londres durante un mes. Todavía no se sabe por qué. Escala del morreo actualizada: A Jas le dio un ataque de nervios cuando sugerí añadir «ojos clavados» como número uno de la escala del morreo. Ella argumentó que entonces todos los demás números estarían equivocados y no sabríamos si habíamos hecho el número seis o no, etc. Le dije: «Habla por ti misma, Jas. Si alguien me mete la lengua en la boca yo seré la primera en saberlo, te lo aseguro.» Pero como se sonrojó de una forma escandalosa, tuve el típico toque de genialidad, como siempre.

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Foro Libros de Vampiros y algo más «Ojos clavados» es el 0,5 en la escala del morreo y los «besos en el cuello» (hummm) es el 6,45. Hangi: En Kiwilandia, cuando los maoríes van de picnic, no se preocupan de llevar bocatas, cantimploras, etc.; sólo llevan cervezas para beber, y luego hacen un gran agujero donde meten brasas, y a continuación echan trescientos kilos de salchichas, ocho ovejas enteras y larvas hu hu, etc. Entonces cubren el agujero con tierra y dejan que la comida se cueza toda la tarde. Mientras tanto, los maoríes charlan y juegan a poi poi, más tarde desentierran la comida y a comer: ñam, ñam (a menos que te toque comer una larva hu hu: en ese caso sería: puff, qué asco). Immac: Crema depilatoria que se utiliza para borrar las huellas del gen orangután. Oeuvre: Quiere decir... esto... esperad un minuto. ¿Será quizá el plural de «huevos» en francés? Ahora sí que me habéis liado. Un oeuf, dos oeufs..., ¿o son dos oeuvre? ¡Por favor! Cualquier idiota debería saberlo. Sí, estoy bastante segura de que significa «obra», como en obra de arte, nada que ver con los huevos. Vale, dejémoslo aquí. Patillas: Pelo que crece en los lados de la cara del hombre desde la oreja hasta la barbilla. Si no sabéis por qué, preguntad a la gente de Burgerlandia, pues creo que fue George Washington quien instauró esta moda. Pizzalandia: Masimolandia.Tierra de vino, sol, aceitunas y Dioses del Amooor supercools. Italia. Lo único malo que tiene Pizzalandia son sus futbolistas, pues son tan presumidos que cuando llueve abandonan el campo para que no se les estropee el peinado. Spangleferkels: Tipo de salchicha alemana. Lo sé.Janás podrías prepararla, ¿verdad? El alemán está lleno de ese tipo de cosas, como Lederhosen, etc. Y Goosegot. Mu muuu bueno. Staluego: Apócope de hastaluego. Tarjeta de pensionista: Es un carnet para identificar a los viejos locos de nuestro entorno. En teoría sirven pira que puedan viajar gratis en autobús y comprar entradas con descuento en el cine, pero en realidad es para alertar a la gente de su presencia, pera que cuando empiecen a causar problemas puedan ser expulsados. Supongo que ya sabéis a qué momentos me refiero: cuando empiezan a dar golpecitos con el bastón o a hacer

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Foro Libros de Vampiros y algo más entrechocar los caramelos contra la dentadura postiza en la parte más silenciosa de la peli. Tierra de los Grandes Borregos Blancos: Qué contenta estoy de que me preguntéis esta expresión, pues es un juego de palabras divertidíiiisimo (os lo juro). Bueno, consiste en lo siguiente. Los maoríes llaman a Kiwilandia algo que se traduce como la Tierra de las Grandes Nubes Blancas. Pero yo he cambiado «nubes» por «borregos» porque es más gracioso, ya que así sugieres que Kiwilandia está llena de borregos. Jajajajajajajajaja. Traserosidad colorada: Tener el gran trasero colorado. Es una cosa mu muuu interesante de la naturaleza. Cuando una señora babuina «tiene ganas» de amoooor, enseña su gran trasero colorado al babuino macho (si no, éste no se enteraría de nada, pero lo mismo pasa con los chicos, ¿no?). Sin embargo, cuando recibes la llamada del Cachondismo, se dice que estás mostrando la traserosidad colorada. Trullo: Cárcel, calabozo. Tupé: Os ponéis gel en el pelo y lo moldeáis para que la parte de delante se levante como una ola. Elvis llevaba tupé. Zorra: Palabra encantadora y elogiosa para las chicas, que viene a significar señorita. ¡Que noooo! La palabrita significa «eres una chica fácil, vulgar y de costumbres degeneradas».

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Foro Libros de Vampiros y algo más

Menciones al foro Libros de Vampiros y algo más, gracias al cuál y a su administradora y creadora, BELLA DE CULLEN, puedo difundir este libro. Escaneado y transcrito por mí, ESEY, miembro del foro. Pinchando estos enlaces podéis visitar el foro y el blog.

www.devampirosyalgomas.foroactivo.com

www.devampirosylagomas.blogspot.com

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