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El agua es uno de los recursos naturales más fundamentales, y junto con el aire, la tierra y la energía constituye los cuatro recursos básicos en que se apoya el desarrollo. La importancia de la calidad del agua ha tenido un lento desarrollo. Hasta finales del siglo XIX no se reconoció el agua como origen de numerosas enfermedades infecciosas. Hoy en día, la importancia tanto de la cantidad como de la calidad del agua está fuera de toda duda. El agua es uno de los compuestos más abundantes de la naturaleza y cubre aproximadamente las tres cuartas partes de la superficie de la tierra. Sin embargo, en contra de lo que pudiera parecer, diversos factores limitan la disponibilidad de agua para uso humano. Más del 97% del agua total del planeta se encuentra en los océanos y otras masas salinas, y no están disponibles para casi ningún propósito. Del 3% restante, por encima del 2% se encuentra en estado sólido, hielo, resultando prácticamente inaccesible. Por tanto, podemos terminar diciendo que para el hombre y sus actividades industriales y agrícolas, sólo resta un 0,62 % que se encuentra en lagos, ríos y agua subterráneas. La cantidad de agua disponible es ciertamente escasa, aunque mayor problema es aún su distribución irregular en el planeta. El uso de los recursos naturales provoca un efecto sobre los ecosistemas de donde se extraen y en los ecosistemas en donde se utilizan. El caso del agua es uno de los ejemplos más claros: un mayor suministro de agua significa una


mayor carga de aguas residuales. Si se entiende por desarrollo sostenible aquel que permita compatibilizar el uso de los recursos con la conservación de los ecosistemas. Hay que considerar también que el hombre influye sobre el ciclo del agua de dos formas distintas, bien directamente mediante extracción de las mismas y posterior vertido de aguas contaminadas como se ha dicho, o bien indirectamente alterando la vegetación y la calidad de las aguas. Nuestro mundo por muchos años ha sido descuidado y maltratado por nosotros los seres humanos. La industrialización y el modernismo son algunos factores que ayudan a la contaminación de nuestro ambiente.

Las aguas blancas naturales también se les llaman “aguas crudas” por ser la alimentación al proceso de potabilización. Pueden provenir de: • Fuentes superficiales: Ríos, lagos, embalses, manantiales. • Fuentes subterráneas: Pozos profundos así como también y aguas subsuperficiales. Por otra parte, el creciente desarrollo de los países conlleva a una modificación sostenida del medio ambiente con un aumento de las cargas poluciónales sobre los cuerpos de agua, así también las fuentes explotables van exigiendo de un tratamiento que implica diferentes fases que posteriormente permitirán otorgarle un nivel de calidad óptimo de acuerdo a los parámetros establecidos por la ley.

Básicamente, todo sistema de abastecimiento por complejo que sea, viene a estar constituido por cuatro fases fundamentales: Captación, Tratamiento, Distribución y Disposición de las aguas servidas. De acuerdo al uso que será destinadas las aguas deben


cumplir con unos requisitos mínimos de calidad, dependiendo que se trate de aguas para riego, aprovechamiento hidro- electrónico, uso recreacional, industrial o consumo humano. El tratamiento de las aguas tiene como objetivo provocar los cambios físicos, químicos y biológicos que conviertan el agua natural en agua potable. No habiendo sobre el planeta aguas naturales puras, ni de conformación idénticas los métodos de tratamiento Aplicados varían en cada caso particular. El método de tratamiento depende de las características fisico-quimicas del agua a tratar y del uso al que se destinara; encontrando en algunos casos, que un proceso industrial pueda recurrir a métodos de tratamientos más complejos y costosos que los que requerirían esa misma agua si fuese para el consumo humano. Las aguas varían notablemente en sus características y así encontramos indistintamente en las aguas subterráneas y las superficiales. Aguas de baja mineralización y fácil tratamiento o bien aguas de alta mineralización y tratamiento difícil. Aún más, una sola fuente cambiara sus características con el transcurso de los años en función de los cambios estacionales, lavado de hoyo, proceso inducido por el almacenamiento, aporte de elementos polulantes etc.

Se denomina agua potable o agua para consumo humano, al agua que puede ser consumida sin restricción debido a que, gracias a un proceso de purificación, no representa un riesgo para la salud. El término se aplica al agua que cumple con las normas de calidad promulgadas por las autoridades locales e internacionales.

agua  

descrippcion del procedimiento tratamiento de aguas.

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