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Benny era un cangurito muy alegre y saltarĂ­n, brincaba y brincaba a donde quiera que fuera.


De pronto la mam谩 de Benny consigui贸 un nuevo trabajo y los dos tuvieron que mudarse hacia un nuevo lugar.


Llegaron a su nuevo hogar muy emocionados, en el cual habĂ­a un bosque hermoso, lleno de ĂĄrboles verdes y frondosos.


Un d铆a Benny sali贸 a pasear y escuch贸 a un grupo de amiguitos jugando.


Estaba tan contento, que se acerc贸 a jugar con ellos, dando saltos enormes.


Pero se burlaron de él pues nunca habían visto a algún animal que saltara tanto, ninguno de ellos sabía saltar como él.


Benny se sintió muy triste por lo que pasó y regresó a casa caminando pero tardó mucho tiempo, su mamá ya estaba preocupada, esperándolo fuera de casa.


Benny le contó lo sucedido y ella le dijo que no tenía porque avergonzarse de saltar, pero Benny estaba tan triste que no escuchó lo que le decía su mamá.


Los dĂ­as siguientes Benny trataba de caminar a todos lados y se tardaba mucho tiempo, pero no querĂ­a que se volvieran a burlar de ĂŠl.


Un d铆a mientras iba de regreso a su casa escuch贸 que alguien lloraba.


Mir贸 a su alrededor y se dio cuenta que Gato estaba atorado arriba de un 谩rbol.


Gato le dijo que no sab铆a c贸mo bajar, se encontraba muy asustado. Benny intent贸 alcanzarlo pero estaba muy alto.


Entonces sin pensarlo dos veces se prepar贸 para saltar, Benny dio un brinco tan alto que logr贸 rescatar a Gato.


Gato se sintió muy agradecido con él, y se convirtio en su gran amigo. Desde ese día Benny se dio cuenta que no tenía por que avergonzarse de ser tan saltarín, pues esto era algo que lo hacía único.


Jamás volvió a preocuparse por lo que pensaran los demás por el contrario, se dio cuenta que tenía una virtud y se sentía orgulloso de ser quien era.


De esta manera Benny encontrĂł nuevos amigos en Conejo, Tortuga y Puerco EspĂ­n, quienes tambiĂŠn aprendieron a valorar a alguien diferente como Benny.


Benny