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Bienvenido a “BARRERA CERO “ , donde encontrarás información acerca de cómo influye la sociedad en los adolescentes y los adolescentes en la sociedad, en la rama de la Psicología.  

INFIDELIDAD POR INTERNET. Detecta las señales de peligro “a tiempo”

DELGADEZ EXTREMA, ideal de belleza o adicción peligrosa. Información de contacto: Teléfono: * 0414-561-71-84 * 0414-971-64-28 Correo: * yessikabarbera@hotmail.com * milher219@hotmail.com www.barreracero.com


Yessika Barbera Esta revista está dedicada especialmente a nuestra Juventud, fundamentalmente a la etapa de la adolescencia, en la cual resaltan cambios muy importantes a nivel emocional, social y del desarrollo intelectual, lo que tiene un significado interesante por la búsqueda de identidad e intercambio con el medio ambiente en que se desarrollan. Igualmente dedicada a los padres de estos adolescentes por el papel que desempeñan en la educación y la compresión hacia sus hijos. La adolescencia es una etapa especialmente temida por los padres, ya que dejan de ser unos personajes ideales y el adolescente comienza a encontrarles cada vez más defectos, hecho que muchos padres confunden con un rechazo del hijo hacia ellos, cuando en realidad no es más que la consecuencia de la superación de la infancia (dependencia); simplemente ahora los necesita menos. El mayor peligro del conflicto generacional no es que padres e hijos no se entiendan, sino que no se relacionen.

Por último dedicada a la sociedad o entorno donde se desenvuelve el adolescente por el sello individual, el sello del medio cultural, social e histórico desde el cual se manifiesta, y el mundo en que vivimos exige más que nunca la búsqueda del ejercicio de la libertad sin recurrir a la violencia para coartarla.”; esta libertad, es la idea e ideal que una sociedad le debe brindar a sus adolescentes, la posibilidad de expresar su cambio e inconformidad de manera saludable; sólo de la crisis y el conflicto se genera el cambio, y a la sociedad esto es lo que le generan sus adolescentes: conflicto y cambio. Los cambios generados por el adolescente en la sociedad los forja a partir de las mismas transformaciones que experimenta. Y es a partir de esta inconformidad adolescente que se generan cambios sociales importantes pero no inmediatos ya que hace falta la acción del tiempo para cristalizar en hechos las ideas de cada generación adolescente.

Mildred Hernández


En sociedades diferentes a la nuestra y también en la misma sociedad occidental, en otros tiempos, la adolescencia puede, o podía, darse por terminada con el matrimonio y la entrada en el mundo laboral. En la actualidad, y dentro del contexto occidental, la generalizada demora del momento del matrimonio, la situación de prolongación de los estudios y, sobre todo, de desempleo juvenil, ha hecho difícil la delimitación final de la edad adolescente; en definitiva la sociedad occidental ha contribuido a alargar la adolescencia mucho más de lo habitual en otras sociedades.

La adolescencia consiste más que en un proceso, en una etapa de transición que en un estadio con límites temporales fijos. Ahora bien, los cambios que ocurren en este momento son tan significativos que resulta útil hablar de la adolescencia como un periodo diferenciado del ciclo vital humano. La adolescencia comienza con la pubertad, es decir, con una serie de cambios fisiológicos que desembocan en plena maduración de los órganos sexuales, y la capacidad para reproducirse y relacionarse. sexualmente.


La palabra adolescencia significa “crecer” o desarrollarse hacia la madurez. Solamente en las sociedades complejas, donde el paso de la niñez a la adultez es prolongado y ambiguo, existen conflictos. En culturas tribales donde esa transición es atravesada naturalmente mediante un ritual de iniciación, no existen en esta etapa tales crisis o dificultades. El adolescente de las grandes ciudades, psicológicamente se encuentra en una situación marginal que no le permite adaptarse, porque es demasiado grande para desempeñar el rol de niño y aún demasiado joven como para ser considerado adulto. Aproximadamente dos años antes de la pubertad, comienza el período denominado pubescencia durante el cual se produce el desarrollo fisiológico que permite la maduración de las funciones reproductoras y que incluye la aparición de los caracteres sexuales secundarios. Esta etapa se caracteriza por la rapidez de los cambios corporales no necesariamente sincronizados que pueden producir dificultad de adaptación al propio cuerpo. Los cambios corporales a partir de la pubescencia consisten en la aparición de una cierta sucesión de fenómenos que se observan en general con bastante regularidad.

En las niñas, se observa: Crecimiento del esqueleto Desarrollo de los pechos Pelo pubiano pigmentado lacio Máximo aumento anual de crecimiento Pelo pubiano pigmentado ensortijado Menstruación Aparición del pelo asilar En los varones: Crecimiento del esqueleto Agrandamiento de testículos Pelo pubiano pigmentado lacio Primera mutación de la voz Eyaculación Pelo pubiano pigmentado ensortijado Aumento máximo del crecimiento anual Aparición del bozo Aparición del vello asilar Mutación ulterior de la voz Aparición de la barba pigmentada Aparición del vello pectoral Ninguno de estos sucesos se presenta en forma instantánea sino en forma progresiva y la aparición de la menstruación en las niñas y la primera eyaculación del varón no son criterios válidos para determinar la madurez reproductora.


Discrepancia entre madurez física y cognoscitiva: La edad de la menarquia se ha ido adelantando, mientras que por otro lado, las condiciones sociales, con alargamiento del periodo de estudios, mayor índice de paro, dificultades para conseguir vivienda, etc. hacen que hasta una edad avanzada (por encima de los 25 o 30 años) la mayoría de los jóvenes no se emancipen de su familia. Percepción de invulnerabilidad: El sentimiento de inmortalidad, de estar protegidos de las consecuencias desfavorables, que pueden ocurrir a otros, pero no a ellos, forma parte de las características normales de la adolescencia y favorece las conductas arriesgadas. Tendencia a imitar el modelo de conducta sexual del adulto que se muestra en los medios de comunicación: Actualmente es muy frecuente la utilización del sexo con fines comerciales en los medios de comunicación, lo que induce a la práctica sexual y transmite una imagen alterada de la conducta sexual, basada en la violencia, el sexo como mero divertimento y el sexo "sin culpabilidad".

Mayor libertad sexual: La generación de padres de los adolescentes actuales, pasó su infancia en un ambiente moral muy rígido, dominado por la iglesia, pero vivió en su adolescencia (década de los 60) una serie de acontecimientos que impusieron un cambio de la sociedad. Se propagan las ideas de Sigmund Freud sobre la influencia del sexo en todas las facetas de la vida humana, se comercializan los primeros anticonceptivos orales, surge el movimiento Hippy, la revolución estudiantil de Mayo del 68 y la lucha feminista por la igualdad y la liberación sexual de la mujer . Todo ello explica que la sociedad y la familia actual sean más liberales y permisivas. Actitudes y valores sobre el comportamiento sexual: La decisión del adolescente de tener relaciones sexuales cuando se siente atraído por alguien dependerá de parámetros como: expectativas sobre el nivel de estudios (los adolescentes que piensan ir a la universidad retrasan más tiempo su primera relación sexual) y sus actitudes y valores respecto a la sexualidad, que pueden a su vez estar influenciados por las actitudes familiares y culturales. En un reciente estudio, basado en modelos de regresión múltiple, Werner sobre una muestra de 1600 adolescentes, demuestra que las actitudes sexuales en la mujer están más influenciadas por factores familiares (comunicación con los padres, participación de éstos en la educación sexual, entre otros.), mientras que en los hombres está más influenciada por factores individuales (edad, religión, autoestima, entre otros). En general la mujer tiene una sexualidad menos centrada en los aspectos genitales que el hombre, y valora más los aspectos de relación.


LA ADOLESCENCIA DE LAS ADOLESCENTES EMBARAZADAS La maternidad es un rol de la edad adulta. Cuando ocurre en el periodo en que la mujer no puede desempeñar adecuadamente ese rol, el proceso se perturba en diferente grado. Las madres adolescentes pertenecen a sectores sociales más desprotegidos y, en las circunstancias en que ellas crecen, su adolescencia tiene características particulares. Es habitual que asuman responsabilidades impropias de esta etapa de su vida, reemplazando a sus madres y privadas de actividades propias de su edad, confundiendo su rol dentro del grupo, comportándose como "hija - madre", cuando deberían asumir su propia identidad superando la confusión en que crecieron. También, en su historia, se encuentran figuras masculinas cambiantes, que no ejercen un rol ordenador ni de afectividad paterna, privándolas de la confianza y seguridad en el sexo opuesto, incluso con el mismo padre biológico. Así, por temor a perder lo que creen tener o en la búsqueda de afecto, se someten a relaciones con parejas que las maltratan. En otros casos, especialmente en menores de 14 años, el embarazo es la consecuencia del "abuso sexual", en la mayoría de los casos por su padre biológico. El despertar sexual suele ser precoz y muy importante en sus vidas carentes de otros intereses; con escolaridad pobre; sin proyectos (laborales, de uso del tiempo libre, de estudio); con modelos familiares de iniciación sexual precoz; por estimulación de los medios, inician a muy corta edad sus relaciones sexuales con chicos muy jóvenes, con muy escasa comunicación verbal y predominio del lenguaje corporal. Tienen relaciones sexuales sin protección contra enfermedades de transmisión sexual buscando a través de sus fantasías, el amor que compense sus carencias.

ACTITUDES HACIA LA MATERNIDAD La actitud de una adolescente embarazada frente a la maternidad y a la crianza de su hijo, estará muy influenciada por la etapa de su vida por la que transita y, si es realmente una adolescente aún, necesitará mucha ayuda del equipo de salud, abordando el tema desde un ángulo interdisciplinario durante todo el proceso, incluso el seguimiento y crianza de su hijo durante sus primeros años de vida.


Quizás la tarea más importante de la adolescencia consiste en la búsqueda (o más bien en la construcción) de la propia identidad; es decir, la respuesta a la pregunta "quién soy en realidad". Los adolescentes necesitan desarrollar sus propios valores, opiniones e intereses y no sólo limitarse a repetir los de sus padres. Han de descubrir lo que pueden hacer y sentirse orgullosos de sus logros. Desean sentirse amados y respetados por lo que son, y para eso han de saber primero quienes son. El niño logra su identidad mediante un proceso de identificación con los demás, haciendo suyos los valores e ideas de otros. Los adolescentes, en cambio, han de formar su propia identidad y ser ellos mismos. Uno de los aspectos más importantes de esta búsqueda de identidad consiste en decidir que profesión o carrera desean tener. La confusión de la identidad típica de la adolescencia, los lleva a agruparse entre ellos y a no tolerar bien las diferencias, como mecanismos de defensa ante dicha confusión. A veces también muestran su confusión actuando de maneras más infantiles e irresponsables para evitar resolver conflictos o actuando de manera impulsiva y sin sentido.

La crisis de identidad Los adolescentes pueden entrar en una etapa de crisis de identidad. Durante esta etapa analizan sus opciones y buscan llegar a comprometerse con algo en lo que puedan tener fe. Así, un adolescente puede optar por ir a la universidad, dar clases de baile, hacerse vegetariano, entre otros. Con frecuencia, estos compromisos de carácter ideológico o personal ayudan a formar la identidad y moldean la vida en los años siguientes. El nivel de confianza que los adolescentes tengan en sus compromisos influye en su capacidad para resolver sus crisis de identidad. De la crisis de identidad surge la fidelidad a algo, la lealtad, la constancia o la fe y un sentido de pertenencia. No es raro que la crisis de la identidad pueda durar hasta cerca de los 30 años. Si bien durante la infancia es importante confiar en otros, sobre todo en los padres, durante la adolescencia es importante confiar en uno mismo. También transfieren su confianza de los padres a otras personas, como amigos íntimos o parejas. El amor es parte del camino hacia la identidad. Al compartir sus pensamientos y sentimientos con otra persona en quien confía, el adolescente está explorando su identidad posible, y viéndola reflejada en la otra persona, a través de la cual puede aclarar mejor quien es. No obstante, la intimidad madura, que implica compromiso, sacrificio y entrega, no se alcanza hasta haber logrado una identidad estable.


Al iniciarse la adolescencia, a muchos jóvenes, y en particular a los mas brillantes y de mentalidad mas compleja, les puede resultar difícil adoptar sin objeción las creencias sociales, políticas o religiosas de sus padres. Ya no creen que, por el solo hecho de que sus padres tienen ciertas creencias particulares, necesariamente todas las personas de pensamiento recto las comparten. El adolescente puede pensar en forma mas relativa para darse cuenta de que personas absolutamente honorables pueden sostener opiniones diametralmente opuestas. En esta etapa del desarrollo, el joven también puede tomar en cuenta la motivación; a fin de ver que no es simplemente una acción especifica, buena o mala, sino también la intención de la persona que la realiza. Por otra `parte es probable que el adolescente busque principios morales amplios que puedan proponerse como algo "universalmente", verdadero y que se puedan aplicar sin importar las circunstancias inmediatas ni su "popularidad".

“Conflictos psicológicos” Es importante darse cuenta de que, para muchos adolescentes, la necesidad de tratar de resolver preguntas generales relativas a los valores morales no siempre es simple resultado de su preocupación por dichos temas en si. Con frecuencia, los debates filosóficos apasionados, pero aparentemente abstractos, acerca de temas transitorios como la guerra y la paz, o de si los humanos son básicamente agresivos o solidarios, pueden reflejar la preocupación del adolescente, a menudo inconsciente, sobre su capacidad para manipular un aumento en la intensidad de los impulsos agresivos y rebeldes que pueden acompañar el inicio de la pubertad, particularmente en los niños. En forma similar, una niña puede desarrollar una filosofía altamente intelectualizada del amor libre, o convertirse en fuerte contrincante de los valores tradicionales de la clase media, principalmente como una manera de convencerse a si misma de que no se siente culpable por sus propios impulsos sexuales. Se supone que las diferencias objetivas con los padres, acerca de los valores y las creencias morales o políticas, pueden reflejar mas fielmente los esfuerzos del adolescente para establecer una identidad propia o por expresar un resentimiento profundo hacia la hostilidad e indiferencia de sus padres.


Hay una gran preocupación social por el aumento de comportamientos violentos en los adolescentes, que ha ido creciendo considerablemente en los últimos años y cada vez a edades más tempranas, produciendo graves problemas difíciles de afrontar en muchos colegios e institutos. La adolescencia es una etapa en la que el joven experimenta grandes cambios de personalidad. Se producen cambios de conducta e inestabilidad emocional, son jóvenes con mucha energía que han de aprender a controlar sus impulsos. Es una etapa en la que están formando su identidad, por lo que sus futuros comportamientos dependerán en gran medida de cómo superen todos estos cambios.

Los adolescentes violentos son aquellos que no se ajustan a las normas, son impulsivos, intolerantes e inconformistas. En los colegios provocan disturbios y en ocasiones suelen actuar amenazando a sus compañeros. Algunos de estos adolescentes llegan a participar en peleas, agrediendo físicamente por medio de golpes o con algún objeto o incluso con armas y pudiendo causar daño físico a él mismo o a otras personas. En estos casos pasan de ser un adolescente violento para convertirse en un delincuente.


¿Necesita un buen mapa de carreteras que le guíe durante ésta etapa? He aquí algunos consejos: *Edúquese: Lea libros sobre la adolescencia. Piense en su propia adolescencia. Recuerde su lucha contra el acné o la vergüenza que le daba estar desarrollándose "demasiado" pronto o "demasiado" tarde. Prepárese para los altibajos emocionales en un niño que antes era una castañuela y para tener cada vez más conflictos mientras su hijo madura como individuo. Los padres que saben qué les espera pueden afrontarlo mejor. Y, cuánto más sepa sobre la adolescencia, mejor se podrá preparar. *Hable con su hijo antes de que sea tarde: Hablar con un hijo sobre las poluciones nocturnas (sueños húmedos) o sobre la menstruación cuando ya haya tenido esas experiencias es llegar demasiado tarde. Responda a las primeras preguntas sobre el cuerpo que le haga su hijo cuando todavía sea un niño, como las diferencias entre chicos y chicas o de dónde vienen los niños. Pero no le sature con demasiada información; limítese a responder a sus preguntas. Si no conoce las respuestas, ayúdele a encontrar a alguien que las conozca, como un amigo de confianza o su pediatra.


Muchos consideran que por Internet no se puede ser infiel, que el coqueteo virtual no pasa de ser un simple juego pero esto en verdad no es tan así. La red es actualmente un medio más que habitual para conocer personas y las charlas que comienzan como un mero divertimento en ratos de abulia pueden terminar en relaciones de pareja, sexuales o de intenso amor. Relacionarse con el otro por Internet implica que la imaginación vuele y hace que cada cual idealice en el otro a su hombre o mujer ideal. Por otra parte permite desplegar todo el arsenal de seducción sin limitaciones; el que no haya un contacto físico directo favorece una mayor soltura y seguridad. Por otra parte hay que tener en cuenta que cada cual muestra por la red lo que desea que los otros vean. Esta fantasía puede resultar tan atractiva que vemos nuestra vida como aburrida y carente de pasión, también está el hecho de que el anonimato y la distancia generan el despliegue de intimidades sin limitación alguna. Las personas pueden llegar a decir o hacer cosas que nunca harían de encontrarse cara a cara; la fantasía, el morbo y la posibilidad de salir de la situación con un simple clic permiten que se abra un universo de posibilidades en el mundo virtual. Los affaires por la red llevan implícitos un alto contenido erótico y sexual así como deseos y pensamientos que suceden en cualquier relación normal; es por ello que en sí mismas significan una infidelidad. Cuando alguien nos ha flechado virtualmente, pensamos y codiciamos a esa persona de la misma forma que si el encuentro se hubiera producido de forma tradicional. Naturalmente cuando alguien resulta interesante vamos a querer seguir estando en contacto, y a medida que pasa el tiempo la necesidad de “chatear” con esa persona se hace incontrolable, para luego dar paso a las intensas ganas de conocerse y concretar todo lo que uno vino imaginando. Esta ansiedad, sumada a la idealización que -como les dije más arriba- acontece en los encuentros virtuales, puede recrear el espejismo de la pareja ideal. Podemos creer que del otro lado tenemos al compañero/a de nuestros sueños y por ende despreciar a quien está a nuestro lado físicamente. El arriesgar la relación por el nuevo amor que se ha encontrado por la red es peligroso, ya que como vimos es probable que esa persona no sea tal como se ha mostrado o bien puede superar cualquier expectativa y ser realmente nuestra media naranja. Por ello, cuando se está en una buena relación y estable, antes de sumergirse en este mundo “para pasar el rato” hay que pensarlo dos veces ya que si algo nos gusta es difícil poner un freno, y podemos toparnos con personas irresistibles capaces de poner nuestro mundo de cabeza


El camino a la anorexia y a la bulimia

La anorexia y la bulimia provocan delgadez extrema, debilidad, caída del cabello, huesos quebradizos, amenorrea (o falta de menstruación), mala piel, sensación de frío, daños a sistema digestivo y otros órganos. En última instancia, la muerte.


SonreĂ­r te hace sobresalir ante la multitud!


Los Adolescentes