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El avance de la izquierda en Sociales y la UBA Balance de las elecciones 2013 Las elecciones de Centro de Estudiantes y Consejeros estudiantiles que tuvieron lugar esta semana en las 13 Facultades de la Universidad de Buenos Aires (salvo en Ingeniería, donde no se eligió centro) se desarrollaron en un contexto nacional muy diferente al de los últimos comicios: lejos estamos del 54% de votos del kirchnerismo y priman en cambio las fracturas al interior del PJ, una complicada situación económica y la derechización de la política del gobierno, hechos que tuvieron como correlato la fuerte derrota sufrida en las pasadas elecciones de agosto. Para nombrar sólo algunos hechos recientes, la gradual pero continua devaluación, el mayor control y represión sobre la clase obrera, los pactos entreguistas con grandes multinacionales como Chevron, el nuevo pedido de baja en la edad de imputabilidad, la designación de Granados como titular del ministerio de Seguridad bonaerense y de Milani como jefe del ejército, presentan un kirchnerismo al que se le hace cada vez más difícil sostener su discurso “progresista”. En este contexto vemos también el avance de la izquierda en las PASO. Logrando más de 1 millón de votos, diferentes fuerzas plantearon una verdadera alternativa política por izquierda al gobierno. Además, en contraposición de las consignas vacías de los partidos burgueses, se llevó una agenda política centrada en los intereses de los trabajadores.

La UBA y la coyuntura nacional En relación a esta situación a nivel nacional, entendemos que en los últimos años el Gobierno y los diferentes sectores que dirigen hoy la UBA avanzaron de forma regresiva sobre nuestras Facultades. Claras expresiones de ello fueron la pronunciada reducción de las becas universitarias, las crecientes limitaciones en los horarios de cursada, la alarmante situación edilicia, las reformas de los planes de estudios con el avance de las acreditaciones de carreras relacionados a organismos mercantilizadores como la CONEAU, la aparición de patovicas y cámaras de “seguridad” en muchas facultades, las cesantías, la precarización docente y la política de generar recursos propios para esconder la asfixia presupuestaria. Estas decisiones atentan directamente contra el acceso y la permanencia de los estudiantes en nuestra Universidad, como se ha comprobado con la penosa deserción y reducción de la matrícula de los últimos años. Las respuestas que dimos como movimiento estudiantil a estas medidas fueron en general


pobres e insuficientes, nuestras herramientas gremiales cayeron en el inmovilismo y el vaciamiento. No creemos que haya un único responsable, los Centros de Estudiantes se construyen entre todos y el balance debe ser crítico para la totalidad del movimiento. Sin embargo, reconocemos que gran parte de la responsabilidad está en las conducciones de los centros que no hicieron lo suficiente como para frenar este avance, e incluso, llegaron a avalar e impulsar algunas de estas medidas con “matices” que confundían o lavaban la cara a la orientación de tales políticas. Toda esta situación despertó la inconformidad sobre las políticas anti-educativas que avanzaron en nuestras facultades y contra la impotencia de nuestros Centros por organizar estos reclamos. En este panorama se evidencia el retroceso electoral del kirchnerismo en las facultades: ninguna de las distintas variantes oficialistas logró ganar la conducción de los Centros de Estudiantes en la UBA. Pero las elecciones tuvieron a su vez otro gran perjudicado. La autoproclamada “izquierda independiente” perdió esta semana los cuatro centros de estudiantes que había conquistado en los últimos años y peligra, por lo tanto, su continuidad en la co-presidencia de la FUBA. Entendemos esta fuerte derrota de la Mella-Marea Popular en los centros que conducía (Sociales, Filosofía, Exactas y Psicología) como el corolario de una generalizada política de pasividad y adaptacionismo a las políticas educativas de las distintas gestiones. Con el discurso de “apoyar lo bueno y criticar lo malo” terminaron ocultando las derrotas y los avances privatistas bajo el manto de las supuestas “propuestas” mientras desarrollaban por otro lado una política macartista contra quienes intentamos organizarnos para enfrentar este tipo de medidas. Por último, hay que destacar el gran avance de la izquierda en estas elecciones. 8 de las 13 facultades de la UBA quedaron en manos de las distintas variantes de la izquierda clasista, de los cuales Revire participa en dos de los frentes que se hicieron con la conducción: Filo y Sociales. Este triunfo no puede desvincularse del entorno nacional. El avance de la izquierda visto en las PASO sin duda tuvo influencia en cada facultad. Pero esta repercusión no debe entenderse en términos mecánicos, la política llevada a cabo por el FIT y el Nuevo Mas dista en muchos casos de su accionar en la UBA. Les recordamos a quienes reivindican como ganador al FIT que los tres partidos que conforman el frente van separados en Filosofía y Letras, en FADU, en Medicina y en Económicas. En virtud de este aspecto y de que existe una multiplicidad de agrupaciones que conforman los frentes victoriosos creemos que se debe hablar de un avance de la izquierda clasista en general. En gran parte de las facultades se han podido consolidar polos de referencia de la izquierda agrupando a una cantidad de organizaciones con diferentes trayectorias. La unidad importantísima, afianzándose en torno a una premisa fundamental: la independencia política de las gestiones de la Universidad sus Facultades, así como también de un Gobierno Nacional que no hizo otra cosa por la UBA que atacarla. No es extraño, por lo tanto, que sea esta izquierda, la única que puso sobre la mesa las verdaderas problemáticas del movimiento estudiantil, la gran favorecida por las votaciones de la semana.


En Sociales Estas elecciones han ofrecido resultados categóricos para el CECSo: la Izquierda al Frente logró romper con la falsa polarización hecha entre El Empuje y el kirchnerismo, revelando como erróneo el argumento del “cuco” que algunas organizaciones esgrimieron para fundamentar su alineamiento con la “izquierda independiente”. Después del desalentador tercer puesto del año pasado, este Frente (PO-PTS-IS-Prisma-MAS-29 de Mayo-Revire-PCO) se impuso con un 31% de los votos, quedando casi 4 puntos porcentuales por delante del Empuje, y aún más lejos del kirchnerismo, en franco retroceso a nivel estudiantil. Al mismo tiempo, en el Consejo Directivo, la Izquierda conquistó la mayoría y el kirchnerismo la minoría, quedando El Empuje sin banca. Creemos que este suceso evidencia la voluntad estudiantil por poner un freno al vaciamiento político del CECSo y al adaptacionismo a las políticas de la gestión de Calleti por parte del Empuje. Este año, la connivencia entre la Mella y las camarillas docentes de la facultad quedó patente en la elección de sus candidatos a la Dirección de las carreras. El caso más destacado fue el de Sociología, donde acompañaron a la lista que gobierna la carrera desde hace 10 años en total pasividad, y que este año hasta promovió un proyecto de reforma de la carrera adaptado los criterios del Ministerio de Educación Nacional y sus organismos de acreditación, así como también avaló un irregular concurso docente (caso Iñigo Carrera) en favor de docentes amigos. En esta nueva etapa que se abre debemos poner sobre la mesa las problemáticas del movimiento estudiantil y sumar participación para salir a luchar por nuestras reivindicaciones. Vamos por la democratización de los órganos de cogobierno, desde las Juntas de Carrera, donde el voto ponderado permite consagrar en la Dirección al candidato menos votado, hasta el propio Rector de la Universidad. Escapemos de la trampa de las antidemocráticas reformas de carrera que nos plantea el oficialismo y pongamos en nuestras manos la educación que queremos. Enfrentemos las restricciones del PNBU, para que se otorguen todas las becas que se piden y que su monto sea acorde a las necesidades estudiantiles, con control del CECSo y no de la desidia del Ministerio de Educación Nacional. Luchemos por un una mudanza integral de las carreras que faltan en las condiciones edilicias adecuadas, con comedor estudiantil, biblioteca, gabinete de informática y guardería, en base al seguimiento y control democrático de las obras. Los retrocesos de los últimos años no son pocos y ello nos plantea grandes desafíos, principalmente en un año de asamblea universitaria y elección de decanos, donde se pone sobre la mesa quién gobierna la UBA y bajo qué intereses. La lucha por la democratización está vigente, para que quienes hacemos día a día la universidad seamos los que la gobernemos.


Conclusiones La izquierda ha realizado una gran elección en la UBA en general y estamos contentos de asumir la gran responsabilidad que significa hacer frente a los numerosos desafíos que tenemos por delante. Los diferentes frentes reúnen a una multiplicidad de fuerzas políticas que se han encontrado en mayor o menor medida en la militancia cotidiana, pero el planteo político que nos une es fuerte. Esperamos poder aportar a la consolidación de un gremio y un movimiento estudiantil que estén a la cabeza de las luchas. Es a raíz de eso que creemos que los Frentes deben impulsar plenarios, asambleas y comisiones para multiplicar los espacios de debate y participación política, donde se expongan las opiniones y pueda avanzarse sobre los acuerdos. Sólo así será posible que los numerosos frentes formados por la izquierda, apoyados con los votos, se materialicen en las luchas cotidianas y las motoricen para recuperar aquellos espacios en los que las gestiones han avanzado Las gestiones han ocupado un lugar muy fuerte a lo largo de estos años y no será tarea fácil conquistar aquello que nos arrebataron. Además, si bien el triunfo de la izquierda se manifiesta como una situación positiva, pues evidencia la inconformidad estudiantil ante las políticas de la gestión, es necesario aclarar que no por ello contamos con Centros de Estudiantes con fuerte participación estudiantil. Las elecciones no fueron más que eso, elecciones. Debemos trabajar en hacer del descontento, organización y lucha. De lo contrario los resultados electorales que hoy festejamos, no darán sus frutos. Necesitamos movilizar verdaderos centros de izquierda organizados para dar la lucha por todas nuestras reivindicaciones. La independencia política de nuestras herramientas de organización frente a las autoridades de las camarillas universitarias y el Gobierno Nacional es el primer paso para conducir la pelea frente a la próxima Asamblea Universitaria.


El avance de la izquierda en Sociales y la UBA: Balance de las elecciones 2013