Issuu on Google+

Un “trasgo” en la biblioteca

4ºA

¡Qué bien se está en esta biblioteca! pensaba ”Trasgo·” Desde hacía unos días en la biblioteca del colegio estaban ocurriendo cosas rarísimas: los libros se cambiaban de sitio, contaban cosas diferentes según el lector, resolvían de distinta manera los misterios más enrevesados. Nos dimos cuenta cuando Yolanda nos preguntaba qué le contáramos de qué trataba el libro que habíamos cogido cada semana; pero aunque fuera el mismo libro a cada uno nos contaba una historia distinta. -No puede ser-comentó la profe.-¡Hay que investigar!. Aquella noche a las 12 , quedamos en reunirnos a la puerta del colegio; subimos sigilosamente a la biblioteca ayudados por nuestras linternas pues la oscuridad era total; algunos íbamos con el terror dibujado en nuestra cara; otros, los más atrevidos intrigados por aquella aventura; eso si, todos con ganas de resolver el misterio.


Nos amontonamos en el rincón de la biblioteca detrás del cartel de Nico. El silencio era total. Pero no tuvimos que esperar mucho pues ,de pronto, escuchamos un sonido extraño pero …no conseguíamos ver a nadie. De repente, Lucía García gritó: ¡Algo se mueve ahí! Delante de nosotros apareció un personajillo con el pelo verde ,orejas grandes y puntiagudas, nariz chatilla y una bocota grande con dos colmillos asomando. También vestía de verde y tenía aspecto de travieso. -Hola ,soy Trasgo, un geniecillo de biblioteca.


Nuestras caras pasaron rápidamente del miedo a la curiosidad y empezaron nuestras preguntas. -¿Dónde vives? -le preguntó Diego. -Vivo en vuestra biblioteca desde hace tiempo- contestó -¿Y de dónde procedes? -le preguntó Adrián. Trasgo nos contó que venía de otro mundo pero que un día llegó a la Tierra y cayó dentro de una alcantarilla. Como aquello estaba muy oscuro una mañana aprovechó que Raúl pasaba para el colegio y se coló en su mochila. -Así llegué aquí- Al principio me dabais miedo.-Ya sé , ya sé que vosotros queréis ser amigos míos , pero reconozco que me dabais miedo. -¿Y qué comes? Le preguntó Paula -¡Uf! papeles de los libros rotos_. contestó. –¡Están exquisitos!. Mario, que sentía curiosidad por el tema de los libros, le preguntó porqué los libros trataban de distintas historias según el lector que lo leyera. Trasgo sentía un cosquilleo en su interior cuando continuó con su historia .


La primera noche que pasé en la biblioteca ,temeroso, me escondí al fondo, en el rincón más oscuro .Allí ,a media noche los libros adquirían vida :flotaban , giraban y se intercambiaban historias; parecía que hacían una danza mágica. Intenté averiguar porqué ocurría y descubrió que era su modo de llamar la atención ;querían ser divertidos y que todos los niños leyeran y vieran que eran historias diferentes. Mientras Trasgo nos contaba su historia Raúl, Juanfran y Sergio cuchicheaban y tramaban algo. Querían meterlo en una

jaula y llevarlo a clase.

El adivinó sus intenciones y les propuso ,que si querían podría ser la mascota de la clase. Aceptamos entusiasmados. Nuestra primera aventura con Trasgo fue salir al parque a jugar a “bote-botero”. Como tanto se escondió no le encontrábamos así que nos pusimos a buscarlo entre todos. Fue Raquel quien dio con él camuflado entre las plantas verdes. Junto con Ángel decidimos que sería buena idea llevarlo cada fin de semana a cada una de nuestras casas. Fue una experiencia genial


Y cuando llegó Fin de curso Trasgo nos propuso llevarnos con él

una semana a su mundo.

Estábamos encantados con la idea .Así que preparados con nuestras mochilas nos envolvió una especie de humo amarillo y ,de pronto nos elevamos y ¡zas! aterrizamos cada uno por su lado. Lucía González y Laura Damián tosían por el polvo y Alba y Alex se habían hecho un poco de daño al caer pero Trasgo les llevó a ver a la hechicera quien les dio una perla mágica y se les quitó la tos y el dolor. A continuación empezó a enseñarnos su reino. Se llamaba ”El Reino de Trasgurra”. Era un lugar lleno de prados verdes ,protegidos por altas montañas . Según nos advirtió, era bastante peligroso alejarnos del grupo pues en el interior de las montañas, en túneles oscuros y nauseabundos , vivían los “Trols “ y Los “Orcos”, sus enemigos más poderosos.


En aquel planeta los días eran muy, muy largos; nos daba tiempo a enseñarle nuestro juegos a los trasgos que ,por cierto, eran divertidos y traviesos .Llegó el día de regreso y Trasgo nos embarcó en una nave espacial. Laura García sentía que aquello no iba bien pues el trasgo piloto parecía que no sabía manejarla. Tocaba todos los botones, abría y cerraba las puertas, encendía luces…Vamos un desastre. Pero en un abrir y cerrar de ojos ¡pluf ¡ estábamos en el patio del Colegio. Todos los niños nos rodearon y nos acribillaban a preguntas . Cuando quisimos darnos cuenta la nave ya no estaba pero había dejado un mensaje escrito sobre la arena del patio.

: ¡Nos vemos pronto…!



Cuento con marco4ºa