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La reproducción en los animales y el ser humano

2009

La reproducción en los animales Los animales son seres vivos muy variados, que viven tanto en ambientes terrestres como acuáticos. Todos los animales se reproducen sexualmente, pero algunos invertebrados tienen, además, reproducción asexual. Por ejemplo, las esponjas y las anémonas de los fondos marinos presentan brotación: en una parte del cuerpo, producen un brote, que dará origen a un nuevo individuo. Las planarias, unos gusanos planos, presentan fragmentación: si una parte del cuerpo se separa, a partir de ella se origina una planaria hija. Cuando las estrellas de mar pierden un brazo, tienen la capacidad de regenerarlo; y, a partir del brazo desprendido, producen un nuevo individuo. La producción de gametas La mayoría de los animales tienen sexos separados; es decir, mientras algunos individuos, los machos, producen espermatozoides —las gametas masculinas—, otros, las hembras, producen óvulos —las gametas femeninas—. En ambos casos, las gametas se originan en órganos especializados: las gónadas. En los vertebrados, las gónadas masculinas se llaman testículos y, las femeninas, ovarios. En algunos invertebrados, como las lombrices de tierra y algunos moluscos, un mismo individuo produce ambos tipos de gametas. Se llaman hermafroditas. Los espermatozoides son células muy pequeñas y móviles, ya que presentan un flagelo que los impulsa. Los óvulos son células grandes e inmóviles, con reservas que alimentan al embrión en los primeros momentos de su desarrollo. Lo unión de las gametas La fecundación en los animales —la unión de espermatozoides y óvulos— puede ocurrir de distintas maneras. En los animales terrestres, por lo general, es interna, es decir, se produce dentro del cuerpo de la hembra. Para que haya fecundación, los individuos de ambos sexos se acoplan, de modo de asegurar el ingreso de los espermatozoides. Este es el caso de las aves y de los mamíferos. En los animales acuáticos, la fecundación es, por lo común, externa: ocurre fuera del cuerpo de la hembra, como en los peces, que liberan las gametas, y los movimientos del agua favorecen su encuentro. El desarrollo del embrión En la fecundación, se forma la cigota. Esta se divide varias veces y origina un embrión, que se desarrollará hasta llegar a adulto. En la mayoría de los mamíferos, el desarrollo embrionario es interno: ocurre dentro del cuerpo de la hembra, que lo nutre y lo protege hasta el nacimiento. A estos animales se los llama vivíparos. El desarrollo del embrión es externo cuando sucede fuera del cuerpo de la hembra, como en los reptiles y las aves. El desarrollo embrionario se completa dentro de un huevo: una estructura que contiene reservas y una cáscara que protege al embrión. Por esto, son llamados animales ovíparos.

La reproducción en los seres humanos Los seres humanos, como todos los seres vivos, nacemos, crecemos y nos desarrollamos. Como Página 1


2009 La reproducción en los animales y el ser humano parte de ese desarrollo, alcanzamos la capacidad de r epr oduc ir nos . Así, la especie humana perdura a través del tiempo.

En los seres humanos, la reproducción es sexual, con sexos separ a d o s : los machos de la especie se llaman v a r o n e s ; y las hembras, mujeres. Asimismo, hay dimorfismo sexual: los varones y las mujeres se diferencian a través de distintas características, que reciben el nombre de caracteres sexuales. Las gametas se originan en ciertos órganos del sistema reproductor; en los varones, se llaman testículos, y en estos se producen los espermatozoides o gametas masculinas; en las mujeres, se denominan ovarios, y en ellos se originan los óvulos o gametas femeninas.

La fecundación es interna. Los espermatozoides ingresan en el cuerpo de la mujer y se desplazan con rapidez hasta llegar al óvulo. Se producen millones de espermatozoides, pero de los muchos que llegan, sólo uno se une con el óvulo. El desarrollo embrionario también es interno: ocurre dentro del cuerpo materno, hasta que el nuevo individuo nace: la especie humana es vivípara. Luego del nacimiento, los individuos crecen y se desarrollan. En un momento del desarrollo, los órganos reproductivos alcanzan la madurez: los individuos adquieren la capacidad de reproducirse y podrán, a su vez, dejar descendencia.

El sistema reproductor masculino

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2009 La reproducción en los animales y el ser humano Este sistema está formado por varios órganos, ubicados en la parte inferior del abdomen. Algunos se hallan en el interior de la cavidad abdominal; otros, fuera de ella.

Los órganos o genitales externos son los testículos, donde se forman los espermatozoides; y el pene, que permite la salida de estos últimos. Los órganos o genitales internos son los conduct os, que permiten el transporte de los espermatozoides, y las glándulas, que producen sustancias líquidas que se unen a las gametas en su recorrido; se denomina semen al conjunto de los espermatozoides y esas sustancias. La posición externa de los testículos permite la producción de los espermatozoides, porque este proceso requiere una temperatura algo inferior a la del interior del cuerpo. A partir de los 11 ó 12 años de edad, los testículos producen una hormona, la testosterona, que interviene en la formación de los espermatozoides y que hace que aparezcan en el varón otras características propias de su sexo, como el vello en la cara.

El sistema reproductor femenino A diferencia de los varones, los órganos del sistema reproductor de las mujeres se hallan, mayormente, dentro de la cavidad abdominal, y el orificio de salida de este sistema está separado del orificio de salida Página 3


2009 La reproducción en los animales y el ser humano de la orina. Otra diferencia importante es que la producción de óvulos es periódic a: de uno de los ovarios madura, aproximadamente cada 28 días, un solo óvulo. Los testículos, en cambio, producen millones de espermatozoides de forma continua.

Al nacer, una niña tiene miles de óvulos inmaduros, que comienzan a madurar a partir de los 11 ó 12 años, por acción de las hormonas progesterona y estrógeno. Aproximadamente cada 28 días, un óvulo madura en uno de los ovarios, el folículo que lo aloja se rompe y el óvulo sale del ovario; la salida del óvulo se llama ovulación. Luego, pasa a las trompas de Falopio, hasta donde llegan los espermatozoides que ingresaron por la vagina. Si hay fecundación, el embrión se aloja en el útero. En las mujeres, las hormonas sexuales producen una serie de sucesos, tanto en el ovario como en el útero. Cada 28 días, aproximadamente, ocurre la ovulación. Si no hay fecundación, los sucesos se repiten mes a mes, y constituyen el llamado ciclo menstrual. La menstruación cesa entre los 40 y los 55 años, al dejar de madurar los óvulos; este momento de la vida se llama menopausia.

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Reproducción