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INDICE 1. Presentacion 2. Introduccion 3. Concepto: Escultura 4. La Escultura Romana 5. El Retrato 6. Tipos de retratos 7. El Relieve Historico 8. Conclusion 9. Palabras claves 10. Enlaces o links para ampliar el tema 11. Bibliografia


INTRODUCCION

En un principio se pensó que la escultura romana era un retroceso con respecto a Grecia ya que se copiaron muchas obras griegas pero sin su perfección característica. Pero en realidad esa perfección se abandonó deliberadamente porque lo que querían eran obras más realistas, más humanas. En general, la escultura romana está marcada por un carácter realista y es, muy probablemente, debido al sentido práctico que caracteriza a esta cultura y que les hace representar personas y cosas que se reconozcan como tales. Aún así, no podemos dejar de lado la influencia griega y su idealismo, que se reflejará en muchas obras romanas. Por eso se puede afirmar que existieron dos corrientes paralelas en la escultura romana: una popular y realista y otra aristocrática e idealista.


CONCEPTO: ESCULTURA

• Se llama escultura (del latín sculptūra) al arte de modelar el barro, tallar en piedra, madera u otros materiales. También se denomina escultura a la obra elaborada por el escultor. Es una de las Bellas Artes en la cual el escultor se expresa creando volúmenes y conformando espacios. En la escultura se incluyen todas las artes de talla y cincel, junto con las de fundición y moldeado. Dentro de la escultura, el uso de diferentes combinaciones de materiales y medios ha originado un nuevo repertorio artístico, que comprende procesos como el constructivismo y el assemblage. En un sentido genérico, se entiende por escultura la obra artística plástica realizada por el escultor.


• LA ESCULTURA ROMANA • Se desarrolló en toda la zona de influencia romana, con su foco central en la metrópolis, entre los siglos VI a. C. y V. En origen derivó de la escultura griega, principalmente a través de la herencia de la escultura etrusca, y luego directamente, por contacto con las colonias de la Magna Grecia y la propia Grecia, durante el periodo helenístico. La tradición griega siguió siendo una referencia constante durante todo el curso del arte escultórico en Roma, pero contradiciendo una creencia antigua y extendida de que los romanos eran sólo meros copistas, ahora se reconoce que no sólo fueron capaces de asimilar y desarrollar sus fuentes con maestría, sino también aportar una contribución original e importante a esta tradición, visible especialmente en el retrato, género que consiguió un gran prestigio y que dejó ejemplos singulares de gran técnica y de alta expresividad, y en la escultura decorativa de los grandes monumentos públicos, donde se desarrolló un estilo narrativo de gran fuerza y carácter típicamente romano.Tras la consolidación del imperio romano, otras influencias extranjeras, sobre todo orientales, determinaron una progresiva separación del canon griego hacia una simplificación formal de tendencia abstracta, que estableció las bases del arte bizantino, paleocristiano y medieval. Este proceso, sin embargo, se intercaló con varios períodos de recuperación del clasicismo, que además de fortalecer el vínculo simbólico con el pasado fueron útiles para el mantenimiento de la cohesión cultural y política del vasto territorio. Ni siquiera la cristianización del imperio pudo determinar la exclusión de referencias a la escultura clásica romana pagana, y hasta el siglo V, cuando la unidad política se rompió definitivamente, los modelos clásicos siguieron siendo imitados, pero adaptados a los temas del nuevo orden social, político y religioso que se había instaurado.


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EL RETRATO ROMANO La gloria de la escultura romana fue, indudablemente, el retrato. Posteriormente, en el siglo I d.C, el retrato imperial adopta cierto idealismo, propio del periodo clásico griego, aun que muy afectado por la corriente popular que humaniza los gestos. Gradualmente, se simplifican las formas, y en el periodo del Bajo Imperio o tardo-romano (siglo III-V) se produce una fuerte tendencia a la esquematización y una evidente voluntad de solemnizar al personaje, anticipando la rigidez del retrato bizantino.)


El retrato romano tiene su origen en el arte etrusco, en el mundo griego helenístico y en las imágenes mayorum, máscaras en cera de los muertos que se guardaban en las casas para rendirles culto y sacarlas en procesiones. Los materiales más utilizados en el retrato fueron el bronce y el mármol y la estatuas eran apolícromas, salvo en un primer momento en que los ojos se coloreaban, práctica que se abandonó para ser tallados. En un principio eran bustos que sólo recogían la cabeza y parte del cuello, pero que se irán alargando poco a poco llegando a representar también los hombros y el pecho. También hubo retratos de cuerpo entero, de pie o sedentes (esto fue más frecuente en los cuerpos femeninos), y retrato ecuestre, del que debió haber varios ejemplos, pero que sólo nos ha llegado uno importante. Sólo se representaba así al emperador y es importante por la influencia que tendrá en épocas posteriores. El retrato más frecuente de la escultura romana es el del emperador, que constituye el modelo para el resto de retratos.


TIPOS DE RETRATOS RETRATO TOGATO: Se esculpe al emperador con toga y manto sobre la cabeza. Le representa como pontífice máximo.

• RETRATO TORACATOS: que representa al emperador como cónsul o militar, por lo que aparece con coraza. RETRATO APOTEOSICO: que representa al emperador como una persona heroizada o divinizada. Aparece con la parte superior del cuerpo desnudo, corona de laurel y algún atributo de un dios. Es la representación más rica, aunque no la más frecuente. -El retrato romano evolucionó según las distintas etapas, y para poder distinguir la época en que fue creada la escultura es necesario observar algunos pocos detalles, como los ojos, la barba y el cabello. En el retrato femenino, además, quedan patentes las modas en los peinados.


EL RELIEVE HISTORICO

• El relieve histórico, caracterizado por su alto grado narrativo recrea con gran realismo y vivacidad escenas bélicas que subrayan la grandeza del Imperio. En este sentido destaca el gusto por la recreación del paisaje y la decoración arquitectónica.


Estos relieves se esculpen en impresionantes monumentos conmemorativos, tales como altares (aras) –Ara Pacis en Roma-arcos de triunfo y columnas exentas. La adecuación al espacio arquitectónico al cual se subordinan los relieves tiene en la decoración helicoidal de la Columna Trajana su mejor ejemplo. Los romanos, en el campo escultórico, más que creadores, fueron conocedores y coleccionistas de arte griego; van a copiar en mármol, muchas de las esculturas griegas, pero también van a realizar escultura originales, basándose en la precedente estatuaria etrusca, y desarrollando el retrato que van a llevar a la perfección.


Utilizan como materiales el cobre, el barro cocido y el mármol. La escultura romana no estaba relacionada con la arquitectura, con la construcción, como ocurría en Egipto, pues sólo servía como decoración. Para el romano las artes figurativas, la escultura y la pintura, tuvieron siempre un marcado carácter realista. Y ésta es una de las constantes que perviven, hasta nuestros días, en la cultura mediterránea. La razón primaria de lo nos es desconocida, pero es bien cierto que ya los etruscos son fieles al realismo en los retratos funerarios o en las pinturas de sus tumbas. Es muy probable que ese sentido práctico que caracteriza al pueblo romano le llevara a una plástica en la que las personas y las cosas se reconocieran como tales. Pero la cultura romana no puede sustraerse, en absoluto, del influjo griego, y lo helénico tiende más hacia la abstracción y hacia el idealismo. Por ello se dan dos corrientes paralelas en Roma, una popular y realista, y la otra aristocrática e idealista. Así, habrá una tendencia que evoluciona desde el idealismo helenístico al hieratismo, rigidez y realismo etrusco, para luego idealizarse otra vez en el imperio, en especial con los retratos de emperadores y temas religiosos. Dos son los tipos principales de obras escultóricas: el relieve histórico y el retrato. Más tarde aparecerán los relieves en sepulcros. Centrémonos en la gran aportación del pueblo romano a la escultura: el relieve histórico. Es en los relieves donde el romano irá alcanzando una trascendencia y una personalidad definitiva en la escultura. El relieve alcanza con Roma una gran perfección,


desarrollando tanto alto como bajos relieves, en los que se aprecia ya un dominio de la perspectiva, colocando paisajes como fondo de los relieves. Roma, siempre generosa con los vencedores, dio la bienvenida a sus emperadores victoriosos con altares propiciatorios, arcos triunfales y columnas honoríficas, exultantemente decorados con relieves propagandísticos. Allí encontramos relieves históricos, en los arcos de triunfo, en las columnas e incluso decorando los muros de ciertas construcciones (mausoleos, templos, altares...). Se conjuga la idealización de los temas religiosos con el realismo de los temas históricos. El fin de los relieves es cantar las grandes gestas y hazañas del pueblo romano e inmortalizarlas para la historia. Su importancia histórica reside en los relieves que decoran sus paredes, tanto al exterior como al interior. Es un bajorrelieve en piedra caliza. Dentro, un friso con bucráneos y guirnaldas decoran el ara; por fuera, aparece un zócalo o friso bajo con roleos de acanto y otros motivos vegetales, así como cuatro alegorías flanqueando las entradas. En los frisos superiores se representa la procesión del pueblo romano para el sacrificio anual en favor de aquella victoria y la ofrenda por la paz creada por el emperador. Encabeza del desfile aparece Augusto, seguido de su familia, amigos y colaboradores, después avanza rítmica y pausadamente todo el aparato del estado: magistrados, senadores, pontífices, flámines, augures, alineados en doble fila y vestidos con la toga. Está hecho por artistas griegos, quienes se adaptan al orden severo y a la jerarquía romana en el cortejo procesional. Se diferencia del Friso de las Panateneas, porque aquí caminan las figuras con naturalidad, éstas son más realistas y menos idealizadas, aunque con orden y majestad imperial.


CONCLUSION

Como conclusión, en la escultura románica se adoptan las formas y proporciones más adecuadas para ajustarse a un orden geométrico racional. Por ello, en la escultura románica de portadas, cabeceras y fachadas encontramos personajes o animales achaparrados o de altura excesiva, a menudo realizando escorzos imposibles, y frecuentemente con perspectivas absurdas. Nada de esto invalida su belleza, si somos capaces de despojarnos de nuestra manera de pensar positivista.


PALABRAS CLAVES

• Escultura: es el arte de modelar, tallar y esculpir en barro, piedra, madera, metal u otra materia conveniente, representando en volumen, figuras de personas, animales u otros objetos de la turaleza o el asunto y composición que el ingenio concibe. Relieve: Se trata del género que mejor representa el afán de gloria e inmortalidad del pueblo romano. La vieja costumbre de conmemorar los triunfos del guerrero y el deseo de eternizarlos en piedra, alcanza con el relieve su máxima expresión. Togato: Representación religiosa con toga y manto sobre la cabeza.


ENLACES PARA AMPLIAR EL TEMA

• • http://www.mirada.educa.aragon.es/mirada/Libro_CMas?/Roma.pdf http://www.slideshare.net/tomperez/la-escultura-romana-el-relieve


BIBLIOGRAFIA

• http://www.arteespana.com/esculturaromana.htm http://www.arteguias.com/esculturaromana.htm http://es.wikipedia.org/wiki/Escultura_de_la_Antigua_Roma? http://www.mirada.educa.aragon.es/mirada/LibroCMas?/Roma.pdf http://www.slideshare.net/tomperez/la-escultura-romana-el-relieve http://www.kalipedia.com/arte/tema/edad-antigua/relievehistorico.html?x=20070718klparthis_29.Kes&ap=2  


esculturas romanas