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Benevolencia BUENA VOLUNTAD Para hablar de la benevolencia, es necesario partir de la experiencia de un Dios que es creador. Un Dios que crea a los hombres con DONES y POSIBILIDADES. Así, “nos da la posibilidad de realización” desde nuestra propia realidad, dándonos todo lo necesario para lograrlo. De esta manera, Dios nos hace dignos y nos da la libertad, para hacer uso de todas nuestras cualidades a favor de su creación. Ya nos ha dado todo lo indispensable y confía inmensamente en nosotros, esperando que hagamos mucho bien con todo lo que tenemos y respeta nuestras decisiones. Así podríamos decir que Dios sólo cuenta con lo humano para la salvación o realización del hombre, pues se habrá de basar en nosotros para hacer posible su reino en la tierra. Pero no se trata de un Dios que se desentienda de nosotros, sino que estará eligiendo los medios para que el hombre no lo rechace. Dichos medios serán siempre comprendidos por los hombres, como los acontecimientos en diferentes momentos de la historia, en los “milagros”, las palabras, los ritos y, sobre todo, a través de las demás personas y comunidad. El hombre tiene capacidad de escuchar y entender los mensajes que Dios le envía, pues está capacitado para hacerlo y, de esta manera, salvarse o realizarse. Y esto es gracia, pues Dios ha querido dárnoslo como un regalo gratuito e incondicional. Y como estos mensajes vienen de un creador bueno, el hombre tendrá siempre la posibilidad de ser benevolente, aspirando siempre a la hermandad; como un proyecto en espera de realización.

BIENQUERENCIA Así las cosas, completaremos nuestra reflexión reconociendo que “NO BASTA CON QUE ME SEA DADA TANTA CUALIDAD Y DONES, ES NECESARIO QUE YO TAMBIÉN LOS QUIERA LLEVAR A LA PRÁCTICA. Se trata de la bien querencia. Y esto sólo puede lograrse cuando hemos experimentado profundamente el amor, que no puede menos que llevarme al deseo de compartir el bien recibido y comunicarlo. Es corresponder al bien recibido, querer compartir el bien que he recibido con los demás, y de esta manera contribuir a un mundo mejor. No podemos quedarnos de brazos cruzados como el que se queda deseando el bien a todos sin hacer nada él mismo. Finalmente, la bienquerencia nos exige el bien de la comunidad completa, como un acto de amor sincero, auténtico e ilimitado. Es decir, que nuestra capacidad de querer el bien siempre habrá de lanzarnos a buscar mayor bien, sin conformismo ni límites de tiempos, lugares y personas… Como personas íntegras y realizadas. El Débil: La fuerte debilidad y la débil fortaleza 1. La flaqueza: una característica de la existencia humana “La flaqueza es propia de la condición humana carnal (Rom 6, 19; 8, 3),… y no permite la realización de todas las acciones deseadas (2 Cor 12, 10)” y es entonces difícil avanzar en el proceso de humanización. “Representa con frecuencia el sometimiento del juicio y de la conciencia a los prejuicios, a las prácticas legales y a las influencias procedentes del exterior o del interior de la comunidad (Rm 14, 1-2; 1 Cor 8, 7-12)” . Significado veterotestamentario: Falta de robustez. Significado en el Nuevo Testamento: Religioso y Moral. 2. “La flaqueza: una realidad paradójica a) Una condición que asumir en la verdad. Características del débil, sin prestigio, ni vigor, capaz de desaliento. b) Una realidad transformada por la acción del Espíritu. … El Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza”. Cuando experimentamos la debilidad, somos capaces de reconocer nuestras limitaciones y las de los demás, las cuales se hacen evidentes ante la debilidad que vivimos en ese momento y esto nos hace humildes:


“Humildad. (Del lat. humilĭtas, -ātis). 1. f. Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento. 2. f. Bajeza de nacimiento o de otra cualquier especie. 3. f. Sumisión, rendimiento” . Al ser humildes somos capaces de entender qué es lo que necesitamos para salir adelante frente a nuestra debilidad y nos volvemos capaces de comprender las “debilidades” de los demás también, y esto se vuelve nuestra fortaleza: ¿En qué consiste la fortaleza? • No podemos manejar las fortalezas sin considerar nuestras posibilidades. • Somos seres de posibilidades, inacabados. • Reconocer la coexistencia de la Debilidad y Fortaleza en la realidad humana. • Exige discernir desde mi realidad. • Nuestras actitudes sí son elegibles. c) Un lugar paradójico de proclamación de Cristo. La flaqueza es paradójicamente la fuerza. Por la flaqueza se entra en la sumisión y humildad de Jesús “Mi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza“… cuando estoy débil, entonces es cuando soy fuerte (2 Cor 12, 9-10). La flaqueza… se convierte en el lugar de donde brota la fuerza del Señor que habla en él e interviene con eficacia en el centro de sus sufrimientos, de sus combates, de sus compromisos: Cristo, el cual no es débil… Pues, ciertamente, fue crucificado en razón de su flaqueza, pero está vivo por la fuerza de Dios. Así también nosotros: somos débiles en él, pero viviremos con él por la fuerza de Dios sobre vosotros (2 Cor 13, 3-4; cf. 13,9)” . DEBILIDAD- Actitudes que responden a la debilidad: • Se deja morir• Siente necesidad• Humildad• Conformismo• Dependencia FUERTE/FUERZA- Actitudes que responden a la fuerza: Prepotencia• Confianza• Seguridad• Independencia• Energía 3. El débil en la comunidad: un hermano, una hermana a quien respetar y apoyar. A los más fuertes se les insiste acerca de la “acogida y el respeto a los “débiles”: Os exhortamos, asimismo, hermanos, a que amonestéis a los que viven desconcertados, animéis a los pusilánimes, sostengáis a los débiles y seáis pacientes con todos (1 Tes 5, 14)” . • La realidad es dinámica, cambia. Por lo tanto a todos nos toca estar entre un estado y otro (a veces débiles, a veces fuertes). • Es una experiencia indispensable. • Exige la solidaridad. • No hay niveles de debilidad Sesión 5: Koinonía Elementos de la Comunidad (Κοινονία) COMUNIÓN ELEMENTOS QUE SE PRESENTAN EN UNA COMUNIDAD Κοινονία (Griego), significa “asociación, participación”, indica “la acción de poner en común, de compartir, de participar con otros en una misma realidad”. Para Aristóteles, “la comunidad (Κοινονία) se forma para que se pueda vivir, existe para poder vivir bien”, los ciudadanos “son los que tienen en común su única ciudad”. 1. Manifestación de la puesta en común. En la epístola a los Romanos, el apóstol Pablo arrastra a los creyentes por un camino de amistad fraternal y dilección mutua. Significa concretamente hacerse cargo de las necesidades individuales del prójimo y compartir sus angustias, sus miserias.


a) La colecta para Jerusalén. La colecta constituye un intercambio, una participación “una reciprocidad de servicios”. Gesto tangible, traduce en hechos la generosidad del corazón a favor de los pobres. La colecta ofrece la ocasión de entrar en un movimiento de solidaridad y de manifestar su adhesión al espíritu del Evangelio (Buena noticia) anunciado a todos: Experimentando este servicio, glorifican a Dios por vuestra obediencia en la profesión del Evangelio de Cristo y por la generosidad de vuestra comunión con ellos y con todos (1 Cor 9, 13). Se glorifica a Dios pues la buena nueva de Cristo era que el reino de Dios está entre nosotros si hacemos lo que Dios nos manda: amarnos los unos a los otros como él nos ama, si nos amamos esto supone que cuidamos los unos de los otros pues vemos en el otro la misma dignidad que reconozco en mí. b) La ayuda material al servicio del Evangelio. El socorro material puede considerarse como una verdadera asociación en la obra del Evangelio, pues socorremos al prójimo que es digno de tener al menos lo necesario para vivir humanamente bien (comida, abrigo, trabajo, salud). c) El sufrimiento compartido. La comunión en sus padecimientos hasta hacerme semejante a él en su muerte, tratando de llegar a la resurrección de entre los muertos (Flp 3, 10- 11). Si reconocemos la dignidad del ser humano no podemos quedarnos quietos ante la injusticia y la escasez que muchos de ellos viven. Al unirnos con ellos por la búsqueda de equilibrar esta balanza injusta, nos estamos haciendo uno en su sufrimiento, al condolernos de su situación y actuar por solucionarla. Había una vez un elefante que se llamaba maíz... llegó un pollito y se lo comió. ¿Qué le dijo una taza a otra taza? .. que taz haciendo? Mama mama... eres una mentirosa por qué pepito?.. por q m dijiste que mi hermanito era un angelito y lo arroje de la azotea y no volo... jaja

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