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La princesa encontrรณ su osito


Este libro es nuestro regalo para:

Vicky, Fabi y Tábata Afírmate en lo que eres, en lo que siente tu corazón, no pienses tanto; sonríe, trabaja como si no necesitaras el dinero, ama como si nunca te hubiesen lastimado, baila como si nadie te estuviese observando, perdona y no te hagas películas... disfruta la vida!

Gracias por ser parte de nuestra vida!


Adaptación de Marcela y Boris de “Where’s my bear?” una historia de Ruth Gellersen con ilustraciones de Miriam Cordes y Carlos Ramírez


Una mañana, la princesa Marcela se despertó en su cama e inmediatamente se dio cuenta de que algo faltaba: - ¿Dónde está mi osito?


Buscó entre las almohadas y las cobijas, pero el osito no aparecía. La princesa Marcela salió como una flecha de la habitación, tan rápido que la armadura vieja de caballero que estaba junto a la puerta cayó al piso haciendo un terrible estruendo.


Del dormitorio real provenían unos fuertes ronquidos. - ¿Será mi osito? - Se preguntó la princesa Marcela. El Rey Rubén y la Reina Leticia aún dormían. La princesa Marcela entró sigilosamente y miró a su alrededor. Allí no estaba su osito, solo dos coronas sobre las mesas de noche y el gato real, que jugaba debajo de la cama con ratones de lana.


En la habitación de la torre, los dos príncipes Juanes y Santi estaban enfrascados en una guerra de almohadas. - ¿Ustedes cogieron mi osito? - preguntó la princesa Marcela - ¡No! - respondieron ellos y le arrojaron una almohada para invitarla a jugar -. - ¡No tenemos tu osito!


Afligida, la princesa Marcela corrió a la sala de sueños y juguetes donde el Rey Papá Oso Leito y la Reina Mamita Osa Elvira descansaban. Tomó impulso y se deslizó sobre el piso de mármol, buscó y allí tampoco estaba su osito.


La princesa Marcela corrió hasta la cocina real. - ¿Has visto mi osito? - preguntó a Betty, la nana de los príncipes. - Infortunadamente, no - dijo ella con voz dulce y le ofreció a la princesa Marcela un postre. Pero la princesa Marcela no quería postres, sino su osito.


La princesa Marcela buscó por todo el palacio, en el jardín, hasta en los establos. - Ahora solo falta el sótano - suspiró. - La princesa tenía prohibido entrar al sótano, pero, aprovechando que nadie la observaba, consiguió descender hasta allí llevando una vela encendida.


En el sótano se encontraban amontonados, los miedos y las tristezas. La princesa Marcela era valiente y caminó a lo largo del pasillo, al final de éste se escuchaba un susurro y un crujido. Pero en ningún lugar encontró a su osito. De repente, una corriente de aire apagó la vela.


La princesa Marcela se detuvo asustada. ¿Cómo encontraría a su osito en medio de tal oscuridad? ¿Cómo hallaría el camino para salir del sótano? Estaba a punto de llorar cuando sintió que algo suave rozaba su mejilla.


- ¡Mi osito! - gritó feliz la princesa Marcela, sorprendida. Delante de ella estaba el fantasma juguetón y travieso del palacio. - Discúlpame - dijo, avergonzado -. - Yo fui quien tomó prestado tu osito para no tener que espantar solo. Aquí lo tienes de nuevo; de todos modos es demasiado tierno y amoroso. - Feliz, la princesa Marcela estrechó entre sus brazos y rescató a su osito Boris.


- ¿Puedes volver a encender la vela? - preguntó la princesa Marcela. - No - replicó el fantasma juguetón y travieso del palacio. - Pero conozco un pasadizo secreto que conduce directamente a tu habitación. - Y, corriendo, subió y bajó escaleras con la princesa Marcela quien llevaba fuertemente cogido de la mano a su osito Boris.


Al final del pasadizo el fantasma juguetón y travieso del palacio se recostó contra unas puertas de madera LVCiana que nadie conocía, al abrirlas rozaron un objeto extraño que produjo un sonido de latas. - ¿Qué es ese ruido? - preguntó el fantasma. - La tonta armadura del pasado - dijo la princesa Marcela - ¡Esto es justo lo que necesito para jugar y espantar! - gritó feliz el fantasma, desde su corazón y alma de niño. - Te la puedes llevar - dijo la princesa Marcela, aprendiendo así, junto con su osito, a desprenderse del pasado y solo vivir en el presente.

.La princesa cruzó puertas y entró sin soltar su osito.


Aunque no era hora de dormir, repentinamente la princesa Marcela se sintió muy cansada. Se metió en su cama y se durmió mientras estrechaba con fuerza al osito Boris entre sus brazos. El osito Boris se sintió muy feliz al igual que la princesa Marcela, así que juntos, tomaron la decisión de acompañarse y compartir el resto de su vida uno al lado del otro y ahí empezó el sueño real, vivir juntos por siempre.


I v

El sueño real... vivir juntos por siempre. La princesa Marcela y el osito Boris se van a casar evento al cual están cordialmente invitados. Como queremos en esta ocasión estar relajados y romper con los protocolos, les hacemos una invitación diferente, amorosa y arriesgada. Si les llega esta invitación es porque son personas muy especiales y allegadas a nosotros, por ello nos atrevemos a proponerles lo siguiente: La ceremonia será un compromiso privado de unión sagrada y luego celebraremos y compartiremos nuestra felicidad en un almuerzo familiar.


El mayor regalo para nosotros es contar con tu compañía, bendiciones y buena energía, por lo que proponemos un esquema diferente: - NO llevar regalo material. - NO a la lluvia de sobres $$$. Unicamente les solicitamos su apoyo para que cada grupo familiar o invitado pague su consumo en el lugar donde celebraremos el evento real.

El evento real se realizará en: Lugar: Restaurante El Velero Floresta Cra. 67A No. 95-48 (Servicio de parqueadero al frente, Centro Comercial)

Fecha: Diciembre 8 de 2016 Hora de la Ceremonia: 9:45 a.m. Hora del Almuerzo Familiar: 12:30 p.m.


Regalo: Tu compañía y la lluvia de bendiciones (Boleta de entrada al evento real) Debes llevar una carta dirigida a nosotros donde nos regales unas palabras amorosas de tus buenos deseos, las cuales guardaremos como un tesoro e iremos abriendo en el transcurso de nuestro vivir juntos por siempre. IMPORTANTE: Recuerda, no debes llevar ningún regalo material, a excepción que nos quieras regalar un iPhone 7 de mínimo 64 GB, lo único que debes recordar es que somos dos, y que al osito Boris le gustaría tenerlo para llamar a su princesa Marcela y así no volverse a extraviar.

¡LOS AMAMOS! La princesa Marcela, la más hermosa de todos los multiversos y su osito Boris.


Te pedimos el favor de confirmar tu asistencia. R.S.V.P. - Princesa Marcela: (+57) 320 839 1277 - Osito Boris: (+57) 300 704 4455


Pr

&O

Diciembre 8 de 2016


Marcela y boris la princesa encontró su osito invitacion vicky, fabi y tabata