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Parroquia del Sagrado Corazón Apdo. Postal 69, C.P. 60300 Santa Clara, Michoacán Tel. (354) 54 2 14 84

Director: Pbro. Mario Alberto Rodríguez Cázares Diseño y Publicidad: Angélica Manzo Ceja

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parroquiasantaclara@gmail.com ¡Estamos en la Web!

www.parroquiasantaclara.org “Panorama Impresiones le informa su domicilio ubicado en Emiliano Zapata No.190 Tel. 542-29-70 Los Reyes Mich.

Desean contraer matrimonio Daniel Chávez Chávez con María Teresa Quintero Barragán; Raúl Ruiz Barragán con Norma Cisneros Tellez Con profunda pena fallecieron: David Avalos Reyes, Flora Pimentel Andrade, Josefina Chávez Andrade y Ma. De los Angeles Serafín Manzo. Los niños que están en preparación de Primera Comunión asistirán todos los días al catecismo a las 6:00PM en el colegio parroquial. Los Sábados será a las 4:30pm y el Domingo asistirán a misa con su tarjeta. En la colonia obrera la preparación es en la iglesia a las 4:00PM con Marcela. Siguientes personas que se llevarán el Divino Niño a casa comenzando el 30 de julio: Beatriz Adriana Matías Zepeda, Celia Mendoza Chávez, Verónica Torres Mendoza, Josefina García Valencia... Para recibir cualquier sacramento, los padrinos deben estar casados por la Iglesia y presentar su acta en la notaria parroquial. Todas las Quinceañeras o personas que desean casarse en ésta parroquia, deberán acudir a la notaria parroquial almenos 3 meses antes, para enterarse de los requisitos correspondientes. No podemos expedir documentos a otras parroquias, mientras no cumplan con los requisitos en tiempo y en forma (asistencia a platicas y entrega de documentos correspondientes al Sacramento). Valdría la pena que en las misas de quinceañeras, matrimonios o cuerpo presente invitaran un coro o rondalla para solemnizar la ceremonia. Y las personas que traigan flores a la Iglesia, por favor no se las lleven después de la ceremonia, es de mal gusto y además deja que decir de las familias. Mejor traer poca flor para que la dejen en la Iglesia.

¿Te gustaría que se empezara a construir la torre de nuestra parroquia? Sería un proyecto de todos. Agradecemos a las personas que han aportado $1000 para empezar a construir la torre de la parroquia: Esteban García Orozco,Familia Díaz Ochoa, Gerardo Serafín Manzo, Familia Martínez Rodríguez, Familia Hernández Barajas, Guillermo Morales García, Ma. De Jesús García Escobar, Ramón Ortiz Martínez y Griselda García García $500. UN REFRÁN MEXICANO: CUANDO EL POBRE TIENE PARA CARNE, ES VIGILIA Este refrán significa que cuando el pobre tiene algún motivo para festejar, no le faltan penas que se lo amarguen.

LA TORTUGA EN EL POSTE Un joven está paseando por la plaza de un pueblo y decide tomar un descanso. Se sienta en un banco... al lado hay un señor de más edad y, naturalmente, comienzan a conversar sobre el país, el gobierno y finalmente sobre los Legisladores y similares. El señor le dice al joven: - "¿Sabes? LOS LEGISLADORES Y DEMÁS, SON COMO UNA TORTUGA EN UN POSTE." Después de un breve lapso, el joven responde: - "No comprendo bien la analogía... ¿Qué significa "He aquí el Corazón que tanto eso, señor?” ha amado a los hombres, y en Entonces, el señor le explica: cambio, de la mayor parte de "Si vas caminando por el campo y ves una tortuga los hombres no recibe nada arriba de un poste de alambrado haciendo más que ingratitud, irreverencia equilibrio" ¿Qué se te ocurre? y desprecio, en este SANTA MARÍA MICAELA sacramento de amor”

DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

El primero de Julio es la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, tu cooperación es muy importante para poder hacer una fiesta digna. Estarán pasando las colectoras casa por casa. Cooperación por familia: $250

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Nació en Madrid en 1809, fue una mujer de alta clase social y de gran caridad. Por amor a Cristo en la Eucaristía decidió abandonar su casa elegante y se fue a vivir a una casucha miserable. Cambió sus elegantes vestidos por ropa vieja y desteñida. Fundó el Instituto de Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad para ayudar a gente abandonada o enferma, y para redimir y salvar a los pecadores. Sufrió burlas e incomprensión de familia y

Viendo la cara de incomprensión del joven, continúa con su explicación: 1. No entenderás cómo llegó ahí. 2. No podrás creer que esté ahí. 3. Sabrás que no pudo haber subido solita ahí. 4. Estarás seguro que no debería estar ahí. 5. Serás consciente que no va a hacer nada útil mientras esté ahí. 6. Sabrás que cualquier mal movimiento la puede hacer caer de alli. "Entonces lo único sensato sería ayudarla a bajar.” EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES, HAGÁMOSLO BIEN, TRATEMOS DE QUE NINGÚN INEPTO SUBA AL POSTE. ES UNA BUENA OPORTUDIDAD PARA HACER UNA ELECCIÓN FAVORABLE PARA NUESTRO MUNICIPIO; DE MANERA LIBRE, CONCIENTE Y RESPONSABLE.

amistades. Ella decía: "Mis acciones las juzgan de la peor manera posible". Pero "Poco me interesa lo que las gentes están diciendo de mí. Mi juez es Dios". ¿Se nos hará penoso y cuesta arriba dar la vida, crédito, fortuna y cuanto poseemos sobre la tierra, por salvar lo que tanto le costó al Señor, toda su sangre sacratísima y divina? Tenía un mensaje de Dios a sus religiosas para que no se desanimaran en la pobreza y en las dificultades: "Mi providencia y tu fe, mantendrán la casa en pie". Al atender enfermos de cólera, fue contagiada y murió el 24 de agosto de 1865.

Parroquia del Sagrado Corazón

PAN DE VIDA SANTA CLARA, MICHOACÁN. A 12 DE JUNIO DEL 2011

VOLUMEN 3, Nº 201

San Antonio de Padua Nació en Lisboa en 1195. Desde niño se consagró a la Santísima. Virgen y a Ella encomendaba su pureza. Visitaba al Santísimo Sacramento en muchas iglesias y era sumamente compasivo con los pobres. En la juventud fue atacado duramente por las pasiones sensuales pero no se dejó vencer y con la ayuda de Dios las dominó. Esta crisis de la juventud que para otros es el principio de la vida de pecado, fue para él la ocasión de irse a vivir a un monasterio a los 17 años y en aquellos años llegó a un altísimo grado de santidad. Sus estudios preferidos eran los de la Sagrada Escritura. Se dedicaba a la oración y al estudio. A los 27 años se hizo franciscano y tomó el nombre de Antonio en recuerdo de San Antonio Abad. San Francisco le dijo: "Tu oficio es el de predicador" y por obediencia recorría pueblos y ciudades predicando. Su predicación conmovía los corazones y transformaba las voluntades. Las multitudes lo seguían. Pidió a un franciscano que le prestara su celda en una cueva en el monte y allí pasaba el día rezando y haciendo penitencia. Se desmayaba de tanto ayunar. Lo enviaron a la Romaña, provincia del sur de Italia y que estaba llena de herejes. Antonio empezó a luchar contra ellos aprovechando el inmenso caudal de ciencia que había adquirido en sus años de soledad y las reservas de fervor que había acumulado en sus años de oración. Los herejes impedían que el pueblo acudiera a sus sermones. Entonces acudió al milagro. Se fue a la orilla del mar y empezó a gritar: "Oigan la palabra de Dios, ustedes los pececillos del mar, ya que los pecadores de la tierra no la quieren escuchar". A su llamado acudieron miles y miles de peces que sacudían la cabeza en señal de aprobación. Aquel milagro conmovió a la ciudad y a los herejes. San Francisco le escribió: "Me alegra

que tenga por oficio enseñar a otros a comprender la Sagrada Escritura. Pero que el estudio no apague el fervor por la oración". Antonio poseía todas las cualidades de un buen predicador: ciencia, elocuencia, un enorme poder para conmover, gran deseo de salvar las almas y una voz sonora y agradable que llegaba hasta muy lejos. Además estaba dotado del poder de hacer milagros. Los pecadores caían de rodillas a sus pies. A donde quiera que iba las gentes acudían a caballo a

escucharle. Bastaba que empezara a predicar para que los pecadores comenzaran a conmoverse y los indiferentes a entusiasmarse. Horas antes de que empezaran sus sermones ya las iglesias estaban repletas de fieles, y muchas veces tuvo que predicar en las plazas porque en los templos no cabía la gente. "Era poderoso en obras y en palabras. Su cuerpo habitaba esta tierra pero su alma vivía en el cielo". Luego fue enviado a Padua. Allí consiguió los mejores frutos de sus

sermones y adquirió una fama inmensa. La gente se lanzaba a tocarlo y era necesario un escuadrón de hombres para protegerlo después de los sermones. Le quitaban pedazos de hábito. En Padua, todos lo amaban, y fue en esa ciudad donde principalmente logró ver admirables frutos de su predicación. Las multitudes cambiaban de conducta de una manera nunca antes vista, al oírlo a él. La paz volvía a los que estaban peleados y muchos devolvían lo que se habían robado. San Antonio fue al monte a rezar y meditar. Perdió el rosario y el libro de oraciones (silabario). Ante su desesperación se le apareció Jesús y le otorgó tres virtudes: 1.Que recordara lo olvidado. 2.Que encontrara lo perdido. 3. Que acercara lo lejano. Cierto día un incrédulo pidió al santo que le probara con un milagro que Jesús sí está en la Santa Hostia. El hombre aquel dejó a su mula tres días sin comer, y luego cuando la trajo a la puerta del templo le presentó un bulto de pasto fresco y al otro lado a San Antonio con una Santa Hostia. La mula dejó el pasto y se fue ante la Santa Hostia y se arrodilló. 11 Tenía una gran devoción al Niño Jesús y se dice que logró contemplar en visión cómo era Jesús de niño. Consumido por el esfuerzo y la enfermedad sintió venir la muerte. Entonó un canto a la Santísima Virgen y sonriendo dijo: "Veo venir a Nuestro Señor" y murió. Era el 13 de junio de 1231. La gente recorría las calles diciendo: "¡Ha muerto un santo! ¡Ha muerto un santo!". La gente experimenta que él conmueve el bolsillo de los ricos para ayudar a los pobres y consigue buenos matrimonios. La experiencia de cada día enseña que San Antonio no defrauda a los que le rezan con fe. Es muy especial protector para encontrar objetos perdidos. Se le reza un Padrenuestro y se consiguen maravillas. 1


Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote Dios creó los hombres. Los hombres desobedecieron y pecaron. El pecado es un desequilibrio, un desorden, como un hueso desplazado de su sitio, en busca del placer, de la satisfacción del egoísmo, del sometimiento a su soberbia, como si el sol se saliera de su ruta, buscando su independencia. Frustraron el camino y la meta de la felicidad. De ahí nace la necesidad de la expiación, del sufrimiento, del dolor, por amor, para restablecer el equilibrio y el orden. Dios envía a una Persona divina, su Hijo, a "aplastar la cabeza de la serpiente", haciéndose hombre para que ame como Dios, hasta la muerte de cruz, con el Corazón abierto. Nuestro Señor Jesucristo que, "desfigurado no parecía hombre, como raíz en tierra árida, sin figura, sin belleza y despreciado... como un hombre acostumbrado a sufrimientos, considerado leproso, humillado, traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes, como cordero llevado al matadero", inicia la redención de los hombres. El es la Cabeza, a la cual quiere unir a todos los hombres, que convertidos en sacerdotes, darán gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, e incorporados a la Cabeza, serán corredentores con El de toda la humanidad. Jesucristo, antes de morir, ha elegido a unos hombres para que, en virtud del sacerdocio ministerial, bauticen, proclamen su palabra, perdonen los pecados y renueven su propio sacrificio, en beneficio y servicio de sus hermanos. El primer jueves después de Pentecostés se celebra en la Iglesia la función sacerdotal de Cristo, quien

ofreciéndose a sí mismo se constituye en Sumo y Eterno Sacerdote. Si de manera constante hay que orar por los sacerdotes, para que puedan realizar su ministerio con la misma alegría que Cristo, hoy se nos propone, como un día especial, pedir a Cristo que actualice en cada uno de nuestros sacerdotes la gracia que recibieron el día de su ordenación y los configure día con día a su imagen, para amar a la comunidad y continuar ofreciendo el sacrificio agradable a Dios: la Eucaristía. La predicación de la Palabra por parte de los ministros sagrados, participa del carácter salvífico de la Palabra misma, y ello no por el simple hecho de que hablen de Cristo, sino porque anuncian a sus oyentes el Evangelio con el poder de suplicar, que procede de su participación en la consagración y misión del mismo Verbo de Dios encarnado. En los oídos de los ministros resuenan siempre aquellas palabras del Señor: "Quien a ustedes oye, a mí me oye; quien a ustedes desprecia, a mí me desprecia", y pueden decir: "nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos los dones que Dios nos ha concedido; y enseñamos estas cosas no con palabras aprendidas por sabiduría humana, sino con palabras aprendidas del Espíritu, expresando las cosas espirituales con palabras espirituales". La configuración con Cristo mediante la consagración sacramental sitúa al sacerdote en el seno del Pueblo de Dios, haciéndole participar con la comunidad eclesial. El presbítero apacienta al pueblo de Dios conduciéndolo hacia la

santidad. De ahí deriva la "necesidad del testimonio de la fe por parte del presbítero con toda su vida, pero, sobre todo, en el modo de apreciar y de celebrar los mismos sacramentos". Aún siendo verdad que la gracia de Dios puede realizar la obra de la salvación incluso por medio de ministros indignos, a pesar de ello Dios, prefiere mostrar su grandeza a través de aquellos que gracias a su íntima unión con Cristo y a su santidad de vida pueden decir: “ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí”. El sacerdote perdona los pecados, es instrumento de la misericordia de Dios. En un mundo lleno de rencores y envidias, el sacerdote es portador del perdón. Está siempre dispuesto a recibir confidencias, descargar conciencias, aliviar desequilibrios, a sembrar confianza y paz. El sacerdote ilumina. Cuando nos movemos a ras de tierra, nos señala el cielo. Cuando nos quedamos en la superficie de las cosas, nos descubre a Dios en el fondo. El sacerdote intercede, amansa a Dios y le da gracias. Da a Dios el culto debido e implora sus dones. El sacerdote ama y reserva su corazón para todos. No hace cosas sino santos. El sacerdote es antorcha que sólo tiene sentido cuando arde e ilumina. El sacerdote hace presente a Cristo en los sacramentos y en su vida. Donde falta Dios y su Espíritu él es la sal y la vida. “Los sacerdotes de la Antigua Alianza sacrificaban en el altar animales, pero no se sacrificaban ellos. Los sacerdotes de hoy se han de inmolar porque Cristo se inmoló a sí mismo. Han de ser como él, sacerdotes y víctimas, porque su sacerdocio es el mismo que el de Jesús”.

LOS SIETE DONES pensar bien y a entender con fe las como Padre y a los hombres como DEL ESPÍRITU SANTO: cosas del mundo. hermanos, ayudándolos y SABIDURÍA: Nos permite entender, experimentar y saborear las cosas divinas, para poder juzgarlas rectamente. ENTENDIMIENTO: Por él, nuestra inteligencia se hace apta para entender intuitivamente las verdades reveladas y las naturales de acuerdo al fin sobrenatural que tienen. Nos ayuda a entender el por qué de las cosas que nos manda Dios. CIENCIA: Hace capaz a nuestra inteligencia de juzgar rectamente las cosas creadas de acuerdo con su fin sobrenatural. Nos ayuda a 2

CONSEJO: Permite que el alma intuya rectamente lo que debe de hacer en una circunstancia determinada. Nos ayuda a ser buenos consejeros de los demás, guiándolos por el camino del bien. FORTALEZA: Fortalece al alma para practicar toda clase de virtudes heroicas con invencible confianza en superar los mayores peligros o dificultades que puedan surgir. Nos ayuda a no caer en las tentaciones que nos ponga el demonio. PIEDAD: Es un regalo que le da Dios al alma para ayudarle a amar a Dios

respetándolos. TEMOR DE DIOS: Le da al alma la docilidad para apartarse del pecado por temor a disgustar a Dios que es su supremo bien. Nos ayuda a respetar a Dios, a darle su lugar como la persona más importante y buena del mundo y a nunca decir nada contra Él. El Espíritu Santo nos lleva a la verdad plena, nos fortalece para que podamos ser testigos del Señor, nos muestra la maravillosa riqueza del mensaje cristiano, nos llena de amor, de paz, de gozo, de fe y de creciente esperanza.

El misterio de la Santísima Trinidad El misterio de la Santísima Trinidad, Un sólo Dios en tres Personas distintas, es el misterio central de la fe y de la vida cristiana, pues es el misterio de Dios en Sí mismo. Después de la Resurrección, los apóstoles comprendieron que Jesús era el Salvador enviado por el Padre. Y, cuando experimentaron la acción del Espíritu Santo dentro de sus corazones en Pentecostés, comprendieron que el único Dios era Padre, Hijo y Espíritu Santo. Los católicos creemos que la Trinidad es Una. No creemos en tres dioses, sino en un sólo Dios en tres Personas distintas. No es que Dios esté dividido en tres, pues cada una de las tres Personas es enteramente Dios. Padre, Hijo y Espíritu Santo tienen la misma naturaleza, la misma divinidad, la misma eternidad, el mismo poder, la misma perfección; son un sólo Dios . Además, sabemos que cada una de las Personas de la Santísima Trinidad está totalmente contenida en las otras dos, pues hay una comunión perfecta entre ellas. Las personas de la Santísima

Trinidad son distintas entre sí, dada la diversidad de su misión: EL PADRE es el Principio de la Vida, de quien todo procede. Se le atribuye la Creación. EL HIJO procede eternamente del Padre, como engendrado por Él. Dios se encarnó, por amor a nosotros, en Jesús, para librarnos de nuestros pecados y abrirnos las puertas del cielo. EL ESPÍRITU SANTO procede del Padre y del Hijo por voluntad y amor, para hacerse presentes en la vida del hombre. Su misión es santificarnos, iluminándonos y ayudándonos con sus dones a alcanzar la vida eterna. Para explicar este gran misterio, existen ciertos símbolos que son entendibles a nuestra razón: La Santísima Trinidad es simbolizada como un triángulo. Cada uno de los vértices es parte del mismo triángulo y sin embargo cada uno es distinto. También, vemos a la Santísima Trinidad simbolizada como una vela encendida: La vela en sí misma simboliza al Padre, la cera que escurre es el Hijo, que procede del Padre y la llama encendida es el Espíritu Santo. Los tres son "vela",

pero son distintos entre sí. Así mismo vemos a la Santísima Trinidad en forma de trébol. Cada una de las hojas es "trébol" pero son distintas entre sí. ¿Que hacemos al persignarnos? Cada vez que hacemos la Señal de la Cruz sobre nuestro cuerpo, recordamos el misterio de la Santísima Trinidad: - En el nombre del Padre: Ponemos la mano sobre la frente, señalando el cerebro que controla todo nuestro cuerpo, recordando en forma simbólica que Dios es la fuente de nuestra vida. -...y del Hijo: Colocamos la mano en el pecho, donde está el corazón, que simboliza al amor. Recordamos con ello que por amor a los hombres, Jesucristo se encarnó, murió y resucitó para librarnos del pecado y llevarnos a la vida eterna. -...Y del Espíritu Santo: Colocamos la mano en el hombro izquierdo y luego en el derecho, recordando que el Espíritu Santo nos ayuda a cargar con el peso de nuestra vida, que nos ilumina y nos da la energía para vivir de acuerdo a los mandatos de Jesucristo.

EL NACIMIENTO DE JUAN EL BAUTISTA

ha compadecido". Juan iba creciendo y su carácter se afianzaba; huyó al desierto lleno del Espíritu de Dios porque el contacto con la naturaleza le acercaba más a nuestro creador. Vivió toda su juventud dedicado nada más a la penitencia y a la oración. Como vestido sólo llevaba una piel de camello, y como alimento, aquello que la Providencia pusiera a su alcance: frutas silvestres, raíces, y principalmente langostas y miel silvestre. Solamente le preocupaba el Reino de Dios. Cuando Juan tenía 30 años, se fue a la ribera del Jordán, conducido por el Espíritu Santo, para predicar un bautismo de penitencia. Juan no conocía a Jesús; pero el Espíritu Santo le dijo que le vería en el Jordán, y le dio esta señal para que lo reconociera: "Aquel sobre quien veas que me poso en forma de paloma, Ese es". Juan anunció la próxima venida de Cristo. Los israelitas piadosos empiezan a ver en él esperanza y le preguntaban: "¿Qué debemos hacer para salvarnos?". Y él respondía: “Que el que tiene dos túnicas dé una a quien anda desnudo, y que el que tiene

pan lo reparta con el que tiene hambre”. Juan bautizaba en el río Jordán y la gente se arrepentía de sus pecados. Predicaba que los hombres tenían que cambiar su modo de vivir para poder entrar en el Reino que ya estaba cercano. El primer mensaje que daba Juan Bautista era el de reconocer los pecados, pues, para lograr un cambio, hay que reconocer las fallas. El segundo mensaje era el de cambiar la manera de vivir, esto es, el de hacer un esfuerzo constante para vivir de acuerdo con la voluntad de Dios. Esto serviría de preparación para la venida del Salvador. Juan reconoció a Jesús al pedirle Él que lo bautizara en el Jordán. En ese momento se abrieron los cielos y se escuchó la voz del Padre que decía: "Éste es mi Hijo amado...". Juan dio testimonio de esto diciendo: "Éste es el Cordero de Dios...". Reconoció siempre la grandeza de Jesús, del que dijo no ser digno de desatarle las correas de sus sandalias, al proclamar que él debía disminuir y Jesús crecer porque el que viene de arriba está sobre todos.

San Juan Bautista nació seis meses antes de Jesucristo.Este es el único santo al cual se le celebra la fiesta el día de su nacimiento. Zacarías y Santa Isabel, no tenían hijos porque ella era estéril, además de que los dos ya eran de edad avanzada, pero por la santidad y la perseverancia con la que servían a Dios fueron compensados con el máximo deseo de ambos esposos: ser padres. Y no van a ser unos padres cualquiera; van a ser los padres del precursor del Mesías. Un día cuando Zacarías estaba en el Templo, se le apareció un ángel diciéndole: "No temas, Zacarías, que tu oración ha sido escuchada; tu mujer, Isabel, te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Será grande a los ojos del Señor, y se llenará de Espíritu Santo ya en el seno de su madre y convertirá a muchos israelitas al Señor su Dios". Pero Zacarías no creyó y entonces el ángel lo dejó mudo por su falta de fe, hasta que se cumplió lo anunciado. Al nacer el niño, le fue puesto por nombre Juan, que significa "Dios, se

Jesús dijo: “Entre los nacidos de mujer, nadie ha sido mayor que Juan el Bautista” 3

PAN DE VIDA 12 junio 2011  

Boletin quincenal de la parroquia de Santa Clara, Michoacán, México, Diocesis de Zamora

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