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XR, su apellido lo dice todo. El origen de estas siglas lo encontramos en las carreras de Òdirt trackÓ, donde HarleyDavidson ha logrado la mayor’a de sus logros deportivos gracias a las brillantes XR 750 bicil’ndricas -como no pod’a ser de otra manera- a lomos de las cuales se crearon grandes mitos del motociclismo norteamericano, como Scott Parker, Jay Springsteen, Ricky Graham o Carroll Resweber, entre otros. Y cuando Harley cre— una bicil’ndrica de 1.000cc para el campeonato AMA de SBK, la bautiz— como XR 1000. Por tanto, el origen de esta moto, y la impresi—n que quiere transmitir est‡ muy clara. Se trata de una moto deportiva, a la americana. Pero es, a su vez, quiz‡s la m‡s europea de toda la familia Harley-Davidson, lo cual no deja de ser toda una paradoja. La XR 1200 X parte de la base de la XR 1200, una moto empleada en la BBQ Series, el campeonato promocional desarrollado por la marca norteamericana en 2008, pero con un planteamiento m‡s acorde con el mercado. Sus buenos 90 CV son m‡s que suficientes para defenderse en carretera a buen ritmo, y si a ello le sumamos el buen tacto general del conjunto, su reducido nivel de vibraciones en comparaci—n con sus hermanas, y en general la comodidad de la moto, hace que la XR 1200 X se convierta en una moto verdaderamente agradable. Sorprende su excelente frenada, y los nuevos discos

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flotantes de la X cumplen con su funci—n adecuadamente, y en general el tarado de las suspensiones es bueno, con una nueva horquilla Showa de tres regulaciones (precarga, extensi—n y compresi—n). El motor tiene potencia de sobra. Su motor est‡ derivado del denominado Evolution de 1.200cc, que gira con alegr’a hasta 7.000 rpm y responde sin altibajos y de forma lineal gracias a la inyecci—n electr—nica. Sus buenas cifras de par, 10,2 kgm a 3.700 rpm, aseguran una salida clara en cualquier marcha y desde cualquier rŽgimen, por lo que la XR 1200 X ser‡ una buena compa–era en la ciudad. Es muy espartana, hay que reconocerlo, su equipamiento es justo lo imprescindible, y el cuadro de mandos s—lo tiene veloc’metro y cuenta revoluciones, con un tac—metro, pero su estŽtica limpia e impactante, en negro mate, resulta agradable. Aparentemente pensada para el uso en solitario, tiene un testimonial asiento para el pasajero y estriberas, y cuenta con multitud de accesorios para convertirla en una moto tragamillas para viajes, si fuera necesario, aunque si limitado dep—sito de s—lo 13,3 litros no le augura una larga autonom’a. Su precio es de 13.200 euros, y Harley-Davidson

Motoworld Nº21, 2 de noviembre de 2009  

Revista de motos, previo GP de Valencia, reportaje Inmotec, reportaje Yamaha en SBK, reportaje sobre mercado

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