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¿Son seguros los caminos del Adventismo? – Una perspectiva sobre la Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD).

Por Wolfgang Streich

I – Mi Experiencia Mi nombre es Wolfgang Streich. Nací en una familia Adventista del 7º día (IASD) bastante de la línea tradicional yo diría, aunque mis padres eran personas con mente muy abierta. Fui bautizado el año 1979 a la edad de 9 años. Nunca había pensado que nuestra iglesia podría no ser fiel a los principales postulados bíblicos del mensaje de Salvación.


Hasta que estudiando en el Seminario Teológico de la Universidad Adventista del Plata, en Argentina empezaron a ocurrir algunas cosas un poco raras para mi manera de pensar.

Era el año 1990 cuando llegaron a mis manos diversas publicaciones, una de un movimiento Argentino separatista llamado "El tercer ángel", Traía temas bastante controvertidos sobre la Justificación por la fe. No comprendí mucho de los propósitos de aquella revista.

Otra publicación separatista que empezó a llegar a mis manos era "Nuestro Firme Fundamento" de Hope Internacional, la línea más conservadora de los que se autodenominaban “Adventistas Históricos”.

También se empezaron a escuchar sobre la separación del ministerio de los pastores Desmond Ford por estar en contra de la doctrina de 1844 y Walter Rea por acusar de plagio a Elena de White.

El momento era propicio para la formación de distintas líneas de pensamiento dentro del Seminario. Precisamente en esa época, dos


compañeros empezaron a lograr un fuerte liderazgo promoviendo ideas, citas y debates entre los compañeros.

El año 1991 para mí fue un año de mucha confusión en el campo de las ideas. Había pasado mucho tiempo leyendo “Nuestro Firme Fundamento”, y casi había llegado a la conclusión de que una de las verdades fundamentales del Adventismo era que existía la posibilidad “por la gracia de Dios” de vivir una vida sin pecado, antes de la venida de Cristo. Aunque yo intelectualmente aceptaba estaba posibilidad, en la práctica me parecía esto imposible.

Todo esto fue creando un gran conflicto en mi mente Había cosas que no podía entender. Para el año 1992, algunos cosas que ocurrieron aclararon mis ideas.

Un suceso que yo creo fue fundamental; fue el encontrar entre los casetes de sermones de la universidad un tema sobre Cristología que trajo paz a mi alma, y la seguridad de la Salvación. Rechacé y repudié totalmente las ideas perfeccionistas que durante más de un año habían confundido mis pensamientos y acciones. Tanto mis ideas como mi experiencia personal


con el Señor tuvieron un cambio de 180º, diría yo. Tal vez, ese año podría decir yo fue el de mi nuevo nacimiento.

Terminé teología el año 1993, con mucho gozo y paz, especialmente luego de tomar la materia Romanos, con el pastor David Gullón. Era algo que ni yo podía explicar lo que estaba ocurriendo en mi vida.

Al salir al campo de trabajo, comencé mi ministerio para el programa Misión Global en la Misión Argentina del Sur, en una ciudad que se llama Tres Arroyos. Luego pasé por un tiempo en Mariano Roque Alonso, luego por Santa Rita, y finalmente en San Ignacio (Estas ciudades del Paraguay).

Mi sueño de ver a una iglesia que predicara más de Jesús, y de la justificación por la fe parecía estar haciéndose realidad. Trabaje ese tiempo en varios “Revives” tanto con el Pastor Homero Salazar, evangelista de la Misión Paraguaya, como con Alejandro Bullón, evangelista de la División Sudamericana.


Aunque en las iglesias locales encontraba mucho legalismo, y un firme apego al Adventismo Histórico, me parecía que a nivel mundial, y a nivel de la Misión Paraguaya las cosas estaban cambiando. “Eso” era lo que yo creía.

Para 1998 mis sueños empezaron a resquebrajarse en mil pedazos. Luego de una serie de desacuerdos con los ancianos de la iglesia de San Ignacio y el presidente de la Misión, fui despedido por desobedecer el orden jerárquico, (o más bien “las ordenes jerárquicas”).

A partir de allí comenzó mi replanteamiento buscando que era realmente lo que ocurría en la iglesia Adventista.

¿Eran errores de líderes humanos?, lo que sería comprensible, pues yo también soy un ser humano lleno de errores, o ¿eran problemas doctrinales teológicos? El tiempo me dio las respuestas.

Para Julio del año 2000 pedí mi renuncia a la Iglesia Adventista del 7º día. Actualmente

soy

de

fe

Anabaptista

Radical,

un

movimiento


restauracionista (Volviendo a Jesús y el Nuevo Testamento) que surgió en Suiza en 1525.

Es una larga historia, pero para tratar de ser breve les voy a relatar por qué creo que la Iglesia Adventista del 7º día No es evangélica, No es bíblica, y No es Cristocéntrica.

II - Aspectos Doctrinales

Una de las grande preguntas que yo tenía era porque la IASD no tenía buenas relaciones con las demás iglesias evangélicas. Uno de los grandes problemas que tuve en mi ministerio pastoral fue mi fluida relación con pastores de iglesias evangélicas.

Solía asistir frecuentemente a campamentos, capacitaciones y retiros espirituales de la comunidad evangélica.

Después de mi despido las preguntas iban y venían a mi mente. Gracias a Dios por Radio OBEDIRA, por Alfalit del Paraguay, a la Revista La


Fuente, a la iglesia Raíces y por tantos amigos que me ayudaron en aquella época.

Pero las respuestas no vinieron de ellos. Las respuestas vinieron sorpresivamente para mí, de grupos de personas que habían dejado la IASD y tenían páginas en Internet, contando sus razones por las cuales dejaron la iglesia.

Algunos, claro abandonaron por rencillas y por conflictos, lo cual era comprensible para mí. Pero mucho me sorprendí de algunos que dejaron buscando simplemente el centro del evangelio, Jesucristo, El Verdadero Firme Fundamento de la Fe.

Tratando de sistematizar voy a empezar a numerar algunas cosas que fui descubriendo:

1- Aunque la teología sistemática de la IASD tiene tal vez un 80% de enseñanzas bíblicas, (ellos tienen 28 doctrinas fundamentales), hay varias que no tienen ningún fundamento bíblico, y son de invento netamente


humano. Aunque uno no lo crea, un poco de levadura leuda toda la masa, y un poco de teología humana, también leuda toda la masa.

2- Hay 2 doctrinas muy peculiares, que son las que van leudando las otras doctrinas, para hacer de la IASD una verdadera secta, apartada totalmente de los postulados de Solo Cristo, Sola Fe, Sola Scriptura. Esas dos doctrinas son:

a) La doctrina del Santuario Celestial, en que la IASD aseguran en base a un “estudio” de Daniel 8 y 9, y una serie de otros textos fuera de contexto, que Cristo pasó el 22 de Octubre de 1844, en el Santuario del Cielo, del Lugar Santo al Lugar Santísimo. Allí, supuestamente, Cristo ingresó para realizar un “Juicio investigador”, en el cual deben ser borrados los pecados confesados, y finalmente los que tienen los libros limpios son los que van a ser salvos. Según ellos, el “Juicio Investigador” va a concluir algunas semanas antes de que Cristo venga a la tierra por Segunda vez.

b) La doctrina de la inspiración profética de Elena de White: La IASD asegura en su teología sistemática, en una de sus creencias fundamentales, que el don profético para el tiempo del fin, fue dado a “la iglesia


Remanente” por medio de Elena de White (una de las fundadoras del movimiento Adventista 1843 a 1915). Aunque podría asegurarse un buen papel en la formación y liderazgo de la iglesia (así como Wesley, Lutero, Calvino, Meno Simons y otros fueron líderes de sus denominaciones) la iglesia Adventista va mucho más allá dando a los escritos de Elena de White un valor canónico, cumpliendo el rol de intérprete de la Biblia, y fundamento para toda creencia y práctica de los miembros de la iglesia. Aseguran con algunos textos (totalmente agarrados de los pelos) que ella es el “espíritu de la profecía” prometida para los tiempos de tinieblas espirituales (“una luz menor para guiar a la luz mayor”).

Estas dos doctrinas hacen que todo lo demás esté leudado de un espíritu exclusivita, sectario, y legalista, lo que hace finalmente que las demás 26 doctrinas, que tienen algo de base bíblica, estén saturadas de interpretaciones peculiares, en el marco de una escatología aberrante y disparatada, que guía ciegamente a la gran mayoría por caminos sinuosos y erráticos.

Solo pocos se dan cuenta de cuanta influencia tienen estas doctrinas, y de las consecuencias prácticas e implicancias que tienen en el tema de la Salvación.


3- Como influyen estas doctrinas en todo lo demás:

a) Influye en la Doctrina de la Salvación: Aunque los adventistas aseguran creer en la salvación por fe, ellos en la práctica creen en la salvación por ser parte del “Remanente”, que tiene el “espíritu de profecía”, lo cual le da una guía segura para que sus nombres se mantengan puros y perfectos en los libros del Santuario Celestial. Fuera de que esto en resumen es puramente salvación por las obras, las doctrinas adventistas dan a sus miembros un falso sentido de seguridad, basados en su afiliación y la guía segura de su profetisa.

b) Principalmente influye en la escatología. Todo en la IASD gira en torno a la Escatología. Daniel y Apocalipsis, y los diagramas del “tiempo del fin” son pan de cada día, como diríamos. Por una parte la singular doctrina del Remanente, también sacada de textos fuera de contexto. Los “peculiares”, el “arca de Noe” del tiempo del fin, el “redil de la salvación”, o como quieran ellos llamarle.


c) La doctrina distintiva del Sábado: Aunque no creo que guardar el sábado sea no evangélico, creo que la peculiaridad de los adventistas de atribuirle al descanso sabático el rol de “sello de Dios” en contraste con “la marca de la bestia” a la que ellos denominan al domingo, hace que realmente la secta a la que pertenecí por mucho tiempo, tenga realmente una espantosa soteriología, basada en la “salvación por el sábado”, Aunque muchas veces ellos niegan esto, en la práctica, en la enseñanza de la IASD, y en sus libros de escuela sabática, aún de los niños, hay abundante evidencia de una salvación por las obras. Para fundamentar esto utilizan las dos doctrinas distintivas: En el Santuario Celestial, en el lugar santísimo, como elemento principal, no está la sangre de Jesús, sino la tabla de los 10 mandamientos con “una luz especial iluminando el cuarto mandamiento”. En la práctica esto se lleva a verdaderas locuras de fanatismo, como que el Sábado (desde la puesta del sol del viernes) no hay que ir a la facultad, no hay que trabajar, no hay que comprar ni vender nada, no hay que jugar, no hay que bañarse en la piscina, no hay que cocinar, etc, etc. hasta lo verdaderamente problemático, es que ellos vean a todos los que no cumplen estos parámetros como pecadores, que están siendo juzgados como no dignos de entrar al reino celestial, en estos mismos momentos en el Santuario Celestial. Muchos dirán que soy un poco exagerado, pero en los últimos años la IASD no solo afirmó su postura en estos puntos, sino


que persiguió a quién se atreviera a hablar solo unas pocas palabras al respecto.

d) Para resumir, creo que las dos doctrinas distintivas afectan todo el Estilo de Vida del miembro Adventista del 7º día: la alimentación, la educación de los hijos, la predicación a los “que no tienen la verdad”, la música, la recreación, la vestimenta, la mayordomía, la observancia del sábado, y finalmente un temor escondido a transgredir alguno de los puntos fundamentales del adventismo.

Tal vez donde más he notado que hace efecto la doctrina del Santuario y la del don de profecía es en la mayordomía. Es asombroso ver como los adventistas ponen sus diezmos fielmente en un sobre con nombre, para que vaya a la organización central, a gente que ellos ni conocen casi, para que tengan lujosas casas y lujosos autos, y lujosas vacaciones en hoteles 5 estrellas. Todo sea por la fidelidad al “Remanente”, y porque sus nombres permanezcan limpios en los libros que están en el Santuario Celestial.

Y ere erea (en guaraní, demás yerbas), todo está estipulado, toda conducta, todo pensamiento, todo está regido por un código de ética Whitesista,


reformulado y acrecentado por los intérpretes y exegetas de los escritos de Elena de White.

Por esto, firmemente creo yo que la Iglesia Adventista No es Evangélica.

Se ha apartado fundamentalmente de los Principios de Solo Cristo, solamente la Salvación por la Fe en Jesús, a través de la Gracia de Dios, y Solamente el Nuevo Pacto, como norma de Fe y Conducta.

La iglesia Adventista del 7º día no es heredera en lo más mínimo de la Reforma Protestante. Es más, yo diría que es heredera de una “Deforma Atrofiante”.

III - Aspectos Importantes a tener en cuenta

Aunque catalogo rotundamente a la Iglesia Adventista del Séptimo Día como Sectaria y No evangélica, creo también definitivamente, que dentro de la iglesia existen personas individuales, que son evangélicos, bíblicos,


incluso pastores, que están sufriendo y algunos de ellos orando y procurando un cambio en el rumbo caótico de esta denominación. Muchos no saben qué hacer, y están con mucho miedo a abandonar el barco, ya sea por cuestiones de fe, temor a las iglesias dominicales, y principalmente a perder a sus familias y amigos.

Muchos han dejado la Iglesia Adventista en búsqueda del verdadero evangelio, las Buenas Noticias Ilimitadas, encontradas únicamente en Jesucristo.

También tengo el testimonio de algunos amigos míos que continúan en la Iglesia adventista, pero estoy seguro que no lo harán por mucho tiempo más, ya que el sistema se está volviendo cada vez más dictatorial.

IV – Aspectos de la Historia reciente de la Iglesia Adventista del 7º día y sus doctrinas distintivas.

Aunque sería sumamente largo exponer toda la historia reciente sobre los conflictos internos de la IASD voy a tratar de narrarlos de manera amena y


breve para que todos podamos entender. Un punto histórico en la Iglesia Adventista del 7º día se da con sus primeras relaciones con las iglesias Protestantes en los Estados Unidos de Norteamérica, en la década de 1950.

El total de las denominaciones Protestantes estaban seguras que la IASD no era evangélica, hasta que un estudioso de las Creencias de las denominaciones (Apologética), el Dr. Walter Martin, reconocido teólogo Protestante tuvo el deseo de realizar una evaluación de la Iglesia Adventista, en base a diálogos con los dirigentes, y estudios de los libros y documentos representativos de la denominación.

Aunque con cierta cautela, algunos entusiastas teólogos Adventistas aceptaron el desafío, no plenamente conscientes de lo que ocurriría en ese proceso.

El doctor Martin, además de un estudioso cristiano, era realmente un cristiano evangélico comprometido con el Señor, y con muy sinceras intenciones de buscar la verdad en este proceso. Luego de numerosos encuentros, los representantes de la comisión de dialogo de la IASD, editaron un libro que se llamó:


Los Adventistas responden a preguntas sobre doctrinas (Seventh Day Adventist Answers Questions on Doctrine).

En este libro el Dr. Martin formula preguntas, y los teólogos Adventistas responden. En el libro se seleccionaron las doctrinas Adventistas y se formulan declaraciones, con un lenguaje muy cordial y ameno, presentando textos bíblicos, declaraciones de Elena de White y documentos de la Conferencia General, de una manera muy interesante y novedosa.

El libro era realmente novedoso, ya que se trataba de dar un tinte evangélico a las doctrinas presentadas. No voy a cuestionar las intenciones de los autores del libro, y creo que ellos tenían muy buenas intenciones, de encaminar en un futuro al Adventismo hacia una línea más evangélica. Surgió un libro realmente interesante. Incluso se lo tradujo al Español.

Aunque su publicación trajo tremendas discusiones con representantes de la línea histórica Adventista, un interesante proceso se inició. A partir de allí numerosos autores empezaron a hablar y predicar de la Justicia por la Fe, teniendo un énfasis Cristocéntrico, iniciándose un aparente proceso de


corrección doctrinal en la denominación. De paso, veo muy saludable los procesos de corrección en toda iglesia, y más aún a nivel personal. No podemos estar creyendo lo mismo siempre.

Admiro el proceso y lo catalogo de ejemplar al ocurrido en la “Iglesia de Dios Mundial”. La Iglesia de Dios Mundial fue un culto de los más extremistas en su tiempo. Su fundador fue el norteamericano Herbert W. Armstrong que junto con sus hijos (Richard David y Garner Ted) y sus más allegados aliados (los Evangelistas y ministros ungidos) crearon un emporio que tenía el único objetivo de lavar las mentes de sus fieles, y sus "bolsillos" también. Ahora, esta iglesia ha sufrido muchos cambios doctrinales y ya es una más del cristianismo protestante de corriente principal que utiliza el nombre de “Comunidad Internacional de la Gracia”

Continuando con la historia, vamos a ver lo que ocurrió en la Iglesia Adventista luego del lanzamiento del libro Seventh Day Adventist Answers Questions on Doctrine. En primer lugar fue un impacto muy grande en el mundo Cristiano Evangélico. El Dr. Martin aseguró que los Adventistas eran Cristianos evangélicos realmente “tal vez un poco inmaduros en su teología y que se aferraban a conceptos y enseñanzas absurdas”, pero


bueno, los aceptó como parte de los Evangélicos ya que sus doctrinas concordaban con los postulados de la Reforma Protestante.

Recién habían comenzado los problemas para los escritores del libro. Uno de los postulados básicos del Adventismo Histórico es que: “Es posible para el cristiano alcanzar un estado de vida sin pecado antes de la venida de Cristo”. Es más, es para los adventistas históricos una de sus principales enseñanzas, ya que para esto existe el “Juicio Investigador”, para ver quienes realmente pueden vivir sin pecar. Este postulado no quedó muy claro en el libro aunque se sugirió contrario al adventismo histórico que no era posible vivir sin pecar antes de la segunda venida de Cristo.

En esos años se levantaron predicadores atacando al libro de “respuestas”. Por un lado comenzaron feroces reacciones de los Adventistas Históricos, para sacar del control de la iglesia a los autores del libro, y sacar de circulación el libro. Para inicios de 1970 el objetivo fue logrado, y pronto en la Asociación General estaban acaparando los lugares varios exponentes del Adventismo Histórico.


Esto trajo una tremenda turbulencia tanto administrativa como doctrinal dentro de la denominación. Los teólogos de la postura evangélica fueron literalmente perseguidos.

Para esta década empiezan a salir multitudes de teólogos de la denominación, encabezados por el Dr. Desmont Ford, (uno de los principales teólogos Australianos) quien el 27 de octubre de 1979, proclamó públicamente que hacía más de treinta años que no había creído la doctrina adventista del santuario. De igual manera puso en duda el concepto de Elena de White como profetisa inspirada por Dios. Ese día fue decisivo para muchos. No pocos aplaudieron exultantes las declaraciones del Dr. Ford.

Luego de esto el Dr. Ford fue llamado a un tribunal de sentencia, en Glaciar View (Estados Unidos) (abril de 1980) donde fue despojado de sus credenciales ministeriales.

Luego comenzó una caza de cabezas, casi al estilo de la Inquisición tras los seguidores del Dr. Ford, o más bien los seguidores de la línea Adventista “más evangélica”.


Seguidamente presentamos algunos de los postulados del Dr. Desmond Ford:

“Lo que el sumo sacerdote hacía una vez al año al entrar en el Lugar Santísimo, Cristo lo hizo con su muerte y ascensión. La purificación del santuario celestial fue también su dedicación, y por lo tanto apuntó a un evento ocurrido al comienzo de la era cristiana principalmente, no a su final. La purificación del santuario y la entrada de Cristo en aquel lugar ya habían ocurrido en el tiempo cuando se escribió el libro de Hebreos”.

“El hecho de que 1844 se fundamente en varias suposiciones imposibles de demostrar no invalida que Dios haya hecho surgir un pueblo especial” (refiriéndose a la Iglesia Adventista).

“El cuerno pequeño, no los creyentes, es el objeto de la investigación en el juicio del libro de Daniel. Los santos jamás son el centro de la investigación divina”.


“Los temores respecto de la posición personal ante el juicio investigador han despojado a muchos miembros de la iglesia del valor del testimonio gozoso. Cuando se presenta el juicio en la forma tradicional, el resultado es el legalismo y la falta de confianza, porque generalmente se olvida la primacía de la gracia y de la justicia imputada”.

“Dios no necesita 140 años para decidir el destino de los hombres y las mujeres”.

“Hebreos afirma claramente que en cumplimiento del simbolismo del Día de la Expiación, Cristo, por medio de la cruz – resurrección – ascensión, entró al ministerio prefigurado por el segundo compartimiento del santuario, el lugar santísimo. Hebreos 9 enseña que el Día de la Expiación fue cumplido por Cristo en el 31 DC”. Aquí Desmond Ford también cita a Elena de White que dice en Palabras de Vida del Gran Maestro 318: “Cristo vino para demoler todo muro de separación, para abrir todo departamento del templo, para que cada alma pudiese tener libre acceso a Dios”. En todo momento el Dr. Ford enfatizó que en Hebreos 9:9 y 10 el termino griego “Ta Hagia”, se refiere literalmente al Lugar Santísimo.


Con respecto al aspecto de la doctrina distintiva de la inspiración de Elena de White, el Dr. Ford señaló:

“En toda disciplina nuestros eruditos se sienten paralizados por temor de que la expresión de sus conclusiones eruditas parezca contradecir a Elena G. de White. Esta es una posición deplorable, y la iglesia progresará muy poco hasta que se remedie esta situación. Nuestro mayor error ha sido hacer que los escritos de Elena G. de White tengan poder de veto sobre las Escrituras”.

El Dr. Ford tiene actualmente un ministerio llamado “Good News Unlimited” GNU. (Buenas Nuevas ilimitadas) en Australia. Muchos pastores y profesores Adventistas dejaron el ministerio siguiendo los postulados del Dr. Ford. https://www.goodnewsunlimited.com/

Otros pastores son expulsados:


Otro pastor destacado por su expulsión del ministerio y de la iglesia fue Walter Rea quien acusó con abundante documentación comprobada a Elena de White de plagiar a autores de su época.

El Dr. Walter Martín dijo a principios de 1980 lo siguiente: “Debo, por la presente, permanecer en mi postura, tras mi evaluación original sobre los Adventistas del Séptimo Día, tal como presenté en mi primer libro sobre ese tema, y más tarde en la primera edición de este volumen. Sólo los eventos que todavía no se han desarrollado, pero que son conocidos por el Señor, determinarán si mi evaluación necesitará ser revisada en el futuro. Es mi oración que las corrientes desviadas dentro del adventismo contemporáneo no prevalezcan, y que el adventismo continúe siendo cristiano y evangélico, aunque singular como una denominación cristiana”.

El Dr. Martin tenía en 1980 todavía esperanzas, referente a los adventistas. En su libro, el Dr. Martin señaló lo siguiente:

“Durante los últimos diez años la iglesia Adventista del Séptimo Día ha visto más turbulencia, tanto administrativa como doctrinal, que en cualquier

otro

tiempo

en

la

historia

de

la

organización.


Administrativamente hablando, ha habido un número de líderes y pastores que han sido apartados de sus puestos a causa de sus supuestas o probadas actividades financieras irregulares, incluyendo la apropiación de fondos. A nivel del gobierno de los Estados Unidos, la IRS, SEC, FBI y el Departamento de Justicia, todos han iniciado investigaciones, y algunos administradores de la Asociación de los Adventistas del Séptimo Día podrían incluso enfrentar juicios de fraude. Doctrinalmente hablando, la iglesia ha desarrollado una gran división entre aquellos miembros y líderes que están sólidamente dentro del campo evangélico cristiano, y aquellos miembros y líderes que a causa de su énfasis en la justicia por las obras, legalismo y la posición profética otorgada a la fundadora Elena G. de White, muy bien pueden con el tiempo mover a la denominación fuera del campo cristiano evangélico y llevarla quizá a ser verdaderamente una secta”.

Luego que ocurrió la crisis en la IASD con el Dr. Ford, el Dr. Walter Martin, quien había sido el primero en promover al adventismo entre los evangélicos tuvo que dar una frenada y reexaminar sus posturas. ¿Creían realmente los adventistas en la Salvación únicamente por la Fe, a través de Jesucristo y la Gracia de Dios, o no? ¿Y creían realmente en el principio Sola Scriptura, o no?


Varias cuestiones llevaron a confirmar al Dr. Martin que el Adventismo había tenido un retroceso con respecto a Seventh Day Adventist Answers Questions on Doctrine.

¿Hacía donde iría la IASD? Solo Dios lo sabría.

El caso de John Ankerberg Show

Pocos meses después, el Dr. Martin fue invitado a un programa de televisión evangélico muy popular, “John Ankerberg Show”, juntamente con el pastor Adventista Dr. William Johnson, director de la Revista Adventista (Reviw and Herald).

Hablando ante las cámaras sobre el tema de la expiación, el Dr. Martín aseguró que los adventistas habían dejado de creer en la expiación incompleta en la cruz del calvario. El aseguró que incluso esto se encontraba en los libros de Elena de White, señalando un párrafo que dice: “Cristo plantó la cruz entre el cielo y la tierra, y cuando el Padre contempló


el sacrificio de su Hijo, se inclinó ante éste en reconocimiento a su perfección. ‘Es suficiente’ – dijo Dios. ‘La expiación está completada’ “. (Reviw and Herald, 24 de setiembre de 1901)

El Dr. Martin aseguró que aunque reconocía que algunos adventistas habían rechazado el libro Seventh Day Adventist Answers Questions on Doctrine, esto no había sido hecho por los directivos de la iglesia.

Luego el programa se dirigió hacia el papel que Elena G. de White desempeñaba en la iglesia. ¿Se la consideraba como a una intérprete infalible de las Escrituras? ¿Estaban los adventistas en libertad para descartar cualquier porción de sus consejos que eligieran?

Luego de tomar algunos ejemplos en donde Elena de White cambió su posición original sobre algún aspecto, el presentador del programa volvió a preguntar sobre la infalibilidad de Elena de White.

El Dr. Jonson reaccionó así: “Le daré mi respuesta: No es una intérprete infalible de las Escrituras”.


La atención se dirigía ocasionalmente durante el programa a la doctrina del santuario.

El Dr. Martin, expresó sus puntos de vista sobre los errores del adventismo en la interpretación de Hebreos 9. Entonces el Dr. Matin aseguró que bueno, los adventistas ahora creían que ese “juicio investigador” en realidad no tenía nada que ver con la salvación del creyente, sino más bien con las “recompensas”. Dijo: “Puede tener algo que ver con cuántas estrellas llevará en su corona, o con cuantas habitaciones tendrá en su mansión, pero de todas maneras va a llegar al cielo”.

A lo que el Dr. Johnson respondió: “Bueno, yo no creo en absoluto que el juicio sea para nuestra salvación”.

No conocemos el lío que debe haberse armado en ese momento entre los pastores de la Asociación General, si es que estaban viendo el programa.


Para volver más interesante y emocionante el programa de TV, un personaje de la tribuna de oyentes que estaban en el canal se para y dice lo siguiente:

“Yo soy pastor Adventista. Me pregunto si el Dr. Johnson podría decirnos: ¿Qué aplicación cristiana tiene para nosotros el mensaje de 1844? Nos trae vergüenza y malentendidos con el mundo cristiano y con los cristianos evangélicos. ¿Por qué no abandonamos el asunto? ¿Qué valor tiene? Como pastor nunca he podido encontrarle a esa doctrina valor cristiano alguno”.

No hubo una respuesta clara a esta pregunta.

Rápidamente el conductor desvió el tema, dado que presintió que Johnson estaba por tener un paro cardíaco.

Al cerrar el programa el Sr. Ankerberg le preguntó al Dr. Martin si el Adventismo estaba por convertirse en una secta. La respuesta fue la siguiente: “Todavía no, pero se está acercando a ese punto”


¿Hay dos tipos de Adventismo?

La gran pregunta es: ¿Hay dos tipos de Adventismo dentro de la Iglesia Adventista del 7º día? al vez sí, tal vez no. Desmond Ford fue destituido, y tras el nadie se anima a hablar sobre el tema. Los que más se acercan a una postura Evangélica, simplemente no hablan de los conflictos que tienen ellos con las doctrinas adventistas históricas.

Aparentemente hay un gran número de miembros adventistas de tendencia evangélica, pero ciertamente no lo expresan luego de Glaciar View.

Lo que sí me atrevo a decir categóricamente es que el Adventismo Histórico, el que gobierna la Asociación General, y todas sus secretarías, las distintas Divisiones, Uniones, Asociaciones y Misiones, representan a una secta no cristiana, con una doctrina extraviada, confusa, y que compromete la verdad bíblica. Sus puntos de vista sobre el Santuario y 1844, no tienen ningún fundamento bíblico. También aceptan sin reparo la autoridad suprema de Elena de White para la interpretación de cualquier pasaje bíblico o doctrina de la iglesia. Podrán aparentar ante los


evangélicos ser bíblicos. Podrán aparentar ante sus propios miembros de iglesia. Pero al final y al cabo, las apariencias engañan.

Si hay aún un adventismo evangélico, yo creo que no podrán continuar por mucho tiempo siendo leales a su conciencia y a la Palabra de Dios, perteneciendo a una secta.

El Espíritu Santo del Dios de la Biblia señala categóricamente que Él guía a la Verdad, y a toda la Verdad. Y si Él es el que guía, no creo que ninguna persona sincera pueda resistirse.

Tal vez haya en la IASD personas sinceras, que están en un proceso, pero es simplemente un proceso. Tarde o temprano tendrán que pasar a la luz, si están en búsqueda de la luz.

El deseo del Dr. Martin fue siempre ver a una iglesia Adventista Evangélica. En 1989 expresó lo siguiente:


“La mayor alegría de mi vida en el adventismo, y en mis diálogos con ellos, es haber estado en la ciudad de Jerusalén con Roy A. Anderson, en el año 1970 y ver a Roy Anderson servir la Santa Cena a pastores evangélicos, a hombres que veinte años atrás ni siquiera habrían mirado en su dirección, y quiénes ahora lo estaban llamando amado hermano y lo abrazaban, presentándolo como el hombre que es la cabeza de los pastores Adventistas del Séptimo Día alrededor del mundo, un hermano en Cristo. Eso sí valió la pena. Volvería a repetirlo de nuevo, con tal de volver a experimentar ese glorioso momento”.

Lastimosamente hoy en día el Adventismo volvió a su rumbo original. No es más que llanamente una secta.

Es más, Ted N. C. Wilson y su pandilla están por convertir a la Asociación General en una dictadura peor de la que cualquiera puede imaginarse.

Algunas expresiones más del Dr. Martin sobre sus encuentros con los Adventistas a un grupo de jóvenes pastores adventistas (Febrero de 1989) (El doctor Martin falleció el 26 de junio de ese año).


Se planteó la pregunta sobre la postura del Dr. Martin sobre la doctrina del santuario en los encuentros con los líderes adventistas, en 1957. El Dr. Martin contestó:

“Es bueno relatar cuando Gerge Cannon me acompañaba en estas ocasiones (en las reuniones con los teólogos adventistas). Él es profesor de griego en el Seminario de Bethel. En aquel entonces era profesor de griego y de teología en el Colegio Misionero de Nyack. Tiene un doctorado en griego del Unión Seminary y es un brillante erudito. Geroge, tal como recuerdo, se fue mano a mano con el Dr. Heppenstall y el Dr. Murdoch (adventistas). Tomando un Nuevo Testamento en Griego, iba línea sobre línea a través del texto, y cuando llegaron al punto crucial todo el mundo prestó cuidadosa atención a lo que decían. El profesor Cannon los miró y dijo: ‘No tiene sentido que continuemos debatiendo sobre el tema. El texto está claro. En su resurrección Jesucristo entró en el segundo departamento del santuario, dentro del lugar Santísimo, con su propia sangre, habiendo obtenido eterna redención a nuestro favor. Eso no podía haber ocurrido, ni ocurrió, en el año 1844’. Los caballeros continuaron examinando el texto, y el profesor Cannon dijo: ‘El texto dice que entró dentro del segundo departamento, ¿no es así?’ y el Dr. Heppensall dijo: ‘Sí, Dentro del segundo departamento, en el lugar Santísimo, con su propia sangre, en la


resurrección. El texto lo dice así”. Murdoch estuvo de acuerdo. Ahora ustedes pueden leer esto de Desmond Ford detalladamente. Probablemente sea uno de los hombres más instruidos y ciertamente uno de los más brillantes que he encontrado en el adventismo y en la teología en general. Yo creo que encontrarán en él a un hombre que ha hecho una obra meritoria y recomendada de exégesis aun en esto; pero eso fue admitido en ese entonces, en los años 50. Ahora, si leemos la obra Questions on Doctrine sobre este tema, encontraremos que explicaron clara y profundamente lo que Cristo hizo desde su perspectiva de clarificación. A mí realmente no me importa si lo quieren llamar ‘clarificar’ o ‘retroceder’: lo importante es que ustedes vuelvan a la verdad de lo que dice el texto. El punto fundamental es: ¿qué es lo que dice el texto? No es lo que alguien diga que dice el texto. Ya hemos tenido suficiente de romanismo. Ya he tenido suficiente de esto cuando me educaba en la iglesia. A mí no me importa lo que alguien opine acerca del texto. Para eso fue que aprendí lenguas, para enterarme de lo que dice el texto. Y yo sé lo que dice el texto, y dice que eso no sucedió en el año 1844. ¡De ninguna manera! Ustedes pueden creerlo si así lo desean, pero en el texto no dice eso. Llamen a eso como quieran, clarificación o retroceso, pero ciertamente es verdad”.

Un joven pastor adventista le preguntó entonces al Dr. Martin lo siguiente:


“¿Cómo es que la iglesia puede cambiar? Desmond Ford todavía está predicando pero sin las credenciales. Muchos creen que ha enunciado las verdades de una manera exacta. ¿Será suficiente para nosotros, predicar la verdad por nosotros mismos, y seguir oficiando entierros, siendo que los jóvenes predicadores Adventistas del Séptimo Día tienden a inclinarse hacia las posiciones evangélicas, o deberíamos hacer algo más?”

El Dr. Martin respondió:

“Tú estás en una situación difícil si eres adventista y te encuentras entre la espada y la pared en relación con la Sra. White y algunas creencias heterodoxas que han sido aceptadas por la denominación Adventista del Séptimo Día. Posees tus credenciales, tienes tu iglesia, tienes tu ministerio de enseñanza, fuere lo que fuere o cualquiera que fuere tu función en la iglesia; y la tentación es permanecer dentro de la iglesia y obrar por un cambio en la iglesia. Esta filosofía ha estado en pie desde el año 1957 hasta el año 1960 cuando por primera vez comenzó Questions on Doctrine y The Truth About Seventh-Day Advenstism y ha logrado generar una considerable controversia. Sin embargo tiene que haber, por parte de cada


individuo, un momento de verdad, un instante de sometimiento de una manera o de otra. Esto envuelve a veces grandes pérdidas en perspectivas de tiempo y espacio. Yo admiro a los pastores Adventistas del Séptimo Día, a aquellos que están en posiciones de autoridad, a pastores y maestros que han pensado que en buena conciencia no podían aceptar algunas cosas que previamente habían creído y levantaron la bandera para que todos la pudieran ver. Personalmente diría que esa decisión fue la correcta. Pero yo no puedo jugar el papel de Espíritu Santo y de conciencia para los demás. Esa es mi convicción en el asunto. Creo que Ford hizo exactamente lo que tenía que hacer. Creo que fue algo así como un moderno Martín Lutero”.

V- Conclusión final

Me cuesta decirlo, duele decirlo; pero hay que decirlo. Yo, Wolfgang Streich, luego de haber nacido en una familia Adventista de 3º generación, y haber sido miembro por 21 años, y pastor de Misión Global por casi 5 años, creo firmemente, luego de varios años de haber dejado la denominación, que la Iglesia Adventista nunca va a cambiar. Seguirá aparentando ser evangélica y cristiana, pero un punto equivocado afectará siempre a otros puntos, como la levadura leuda la masa, y eso siempre traerá problemas más serios.


La escatología adventista es ultra recalcitrantemente sectaria, gracias a los dos aspectos sectarios que yo considero, la doctrina de que Cristo entró en el lugar Santísimo en el cielo el 22 de octubre de 1844 para realizar un “Juicio Investigador”, y en la infalibilidad papal de la profetiza Elena de White.

Todas las enseñanzas adventistas están llenas de la levadura sectaria donde ellos son los únicos dueños de la verdad, basados en puntos no bíblicos y en un narcisismo que va llevando a su barco por aguas turbulentas llenas de un “razonamiento totalmente irracional.

Me queda muy claro todo este tema leyendo algunos capítulos clave que recomiendo profundizar: Juan cap. 3; Hechos cap. 15; 2 Corintios caps. 2 y 3; Gálatas caps. 3 al 5; Colosenses 2; y todo el libro de Hebreos. En realidad todo el Nuevo Pacto está centrado en las promesas de Cristo y no en la condenación de la ley.

El Evangelio es Solo Cristo – Cristo es el centro del todo – Cristo es el comienzo de todo – Cristo es el fin de todo.


Los Adventistas no están centrados en Jesucristo. Por eso, no soy Adventista del 7º día. No creo en la dirigencia de los Adventistas del 7º día, ni tampoco en sus teólogos.

Los colegios Adventistas y la escuela sabática de niños son una maquinaria de adiestrar personas en el esquema de pensamiento adventista.

Mi anhelo y mi oración es que muchos de ellos lleguen a quitar el velo de Moisés y de Elena de White que tienen sobre su mente.

Los últimos años también el liderazgo atravesó por turbulencias referente a la moralidad que tanto defienden, especialmente en lo económico. Quizá le hagan falta más tormentas para mirar para donde están yendo.

Mis grandes preguntas para los adventistas

“¿Qué han hecho de Jesús el Cristo?”


“¿Cómo entienden de manera tan atravesada la Biblia?” “¿Cómo puedieron llegar a entender tan grandes falacias?” “¿Están seguros que el camino de la vida va por los caminos de EGW y los dictadores que manejan su iglesia?”

“¿Pueden ver a Jesús en todo eso?” ANEXO Lectura recomendada: https://buenasnoticiasilimitadas.wordpress.com/ Recomiendo ver la lista de videos:

¿Son seguros los caminos de la Iglesia Adventista del Séptimo Día - IASD?  

Evaluación de las enseñanzas de los Adventistas del Séptimo Día desde la perspectiva de Wolfgang Streich. Wolfgang Streich fue miembro de...

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