Issuu on Google+

NUTRICIÓN a través de la placenta anticuerpos e inmunoglobulinas que lo protegerán por un tiempo. Pero es mediante la leche materna, que se prolonga esta protección.

Control de peso

La Inmunoglobulina A y la Lactoferrina (presentes sólo en la lactancia materna) juegan un papel importantísimo. La Inmunoglobulina A impide la unión de los gérmenes a las mucosas del niño, mientras que la Lactoferrina es bactericida y antiinflamatoria, y contribuye además a la formación de la microflora intestinal la que ayudará al bebé con la protección de enfermedades y su buena digestión. La leche humana contrarresta también las alergias. Los bebés alimentados con lactancia materna durante un año desarrollan menos asma, rinitis, atopia y alergia a ciertas proteínas que aquellos que son alimentados con otro tipo de leche. Los primeros, tienen menos riesgo de presentar sobrepeso, obesidad, dislipidemia, osteoporosis, infartos y problemas cardiovasculares. Otro punto a favor es el vínculo afectivo que surge entre la madre y el bebé durante la lactancia.

a través de la placenta anticuerpos e inmunoglobulinas que lo protegerán por un tiempo. Pero es mediante la leche materna, que se prolonga esta protección. La Inmunoglobulina A y la Lactoferrina (presentes sólo en la lactancia materna) juegan un papel importantísimo. La Inmunoglobulina A impide la unión de los gérmenes a las mucosas del niño, mientras que la Lactoferrina es bactericida y antiinflamatoria, y contribuye además a la formación de la microflora intestinal la que ayudará al bebé con la protección de enfermedades y su buena digestión. La leche humana contrarresta también las alergias. Los bebés alimentados con lactancia materna durante un año desarrollan menos asma, rinitis, atopia y alergia a ciertas proteínas que aquellos que son alimentados con otro tipo de leche. Los primeros, tienen menos riesgo de presentar sobrepeso, obesidad, dislipidemia, osteoporosis, infartos y problemas cardiovasculares. Otro punto a favor es el vínculo afectivo que surge entre la madre y el bebé durante la lactancia.

a través de la placenta anticuerpos e inmunoglobulinas que l o protegerán por un tiempo. Pero es mediante la leche materna, que se prolonga esta protección.

010

a través de la placenta anticuerpos e inmunoglobulinas que lo protegerán por un tiempo. Pero es mediante la leche materna, que se prolonga esta protección.

98

La Inmunoglobulina A y la Lactoferrina (presentes sólo en la lactancia materna) juegan un papel importantísimo. La Inmunoglobulina A impide la unión de los gérmenes a las mucosas del niño, mientras que la Lactoferrina es bactericida y antiinflamatoria, y contribuye además a la formación de la microflora intestinal la que ayudará al bebé con la protección de enfermedades y su buena digestión. La leche humana contrarresta también las alergias. Los bebés alimentados con lactancia materna durante un año desarrollan menos asma, rinitis, atopia y alergia a ciertas proteínas que aquellos que son alimentados con otro tipo de leche. Los primeros, tienen menos riesgo de presentar sobrepeso, obesidad, dislipidemia, osteoporosis, infartos y problemas cardiovasculares. Otro punto a favor es el vínculo afectivo que surge entre la madre y el bebé durante la lactancia.

a través de la placenta anticuerpos e inmunoglobulinas que lo protegerán por un tiempo. Pero es mediante la leche materna, que se prolonga esta protección. La Inmunoglobulina A y la Lactoferrina (presentes sólo en la lactancia materna) juegan un papel importantísimo. La Inmunoglobulina A impide la unión de los gérmenes a las mucosas del niño, mientras que la Lactoferrina es bactericida y antiinflamatoria, y contribuye además a la formación de la microflora intestinal la que ayudará al bebé con la protección de enfermedades y su buena digestión. La leche humana contrarresta también las alergias. Los bebés alimentados con lactancia materna durante un año desarrollan menos asma, rinitis, atopia y alergia a ciertas proteínas que aquellos que son alimentados con otro tipo de leche. Los primeros, tienen menos riesgo de presentar sobrepeso, obesidad, dislipidemia, osteoporosis, infartos y problemas cardiovasculares. Otro punto a favor es el vínculo afectivo que surge entre la madre y el bebé durante la lactancia.

010

La Inmunoglobulina A y la Lactoferrina (presentes sólo en la lactancia materna) juegan un papel importantísimo. La Inmunoglobulina A impide la unión de los gérmenes a las mucosas del niño, mientras que la Lactoferrina es bactericida y antiinflamatoria, y contribuye además a la formación de la microflora intestinal la que ayudará al bebé con la protección de enfermedades y su buena digestión. La leche humana contrarresta también las alergias. Los bebés alimentados con lactancia materna durante un año desarrollan menos asma, rinitis, atopia y alergia a ciertas proteínas que aquellos que son alimentados con otro tipo de leche. Los primeros, tienen menos riesgo de presentar sobrepeso, obesidad, dislipidemia, osteoporosis, infartos y problemas cardiovasculares. Otro punto a favor es el vínculo afectivo que surge entre la madre y el bebé durante la lactancia.

99


CONTROL-DE-PESO-1