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SOCIEDAD MEXICANA A pesar de que en el país existían “orden y progreso”, la desigualdad social era alarmante. Mientras la mayor parte de la riqueza estaba concentrada en unas cuantas familias, millones de mexicanos vivían en la más absoluta pobreza. La clase media estaba formada por abogados, maestros, pequeños y medianos propietarios, funcionarios menores de gobierno, médicos y otros profesionales que deseaban mejorar social y económicamente. En 1910, al finalizar el Porfiriato, la población mexicana era de 15 millones de habitantes. Una tercera parte de ella estaba formada por indígenas muy pobres e incultos, habían poco más de 5 millones de mestizos dedicados a muy diversos oficios y el resto eran extranjeros que habían venido a México para trabajar, invertir o simplemente a vivir aquí. La mayor parte de los mexicanos vivía en las zonas rurales. En las principales ciudades del país se establecieron las familias más poderosas, la clase media y la población rural que había emigrado en busca de mejores condiciones de vida. En el centro de las ciudades comenzaron a construirse modernas casas y edificios que imitaban los estilos que estaban de moda en Europa y que todavía pueden observarse en las colonias Juárez y Roma, en la Ciudad de México. En las orillas de las ciudades surgieron los barrios populares plagados de vecindades y comercios. En ellos no existían servicios públicos. En aquella época el gusto por la moda francesa era sinónimo de buen gusto y elegancia. La ropa, costumbres, música y alimentos de las clases acomodadas tenían una marcada influencia europea. Por el contrario, el resto de la sociedad conservaba las tradiciones mexicanas y las enriquecía constantemente. En aquellos tiempos cada hacendado hacía su propia moneda; y con eso le pagaban a sus trabajadores, entonces los hacendados abrían sus propias tiendas de abarrotes y comestibles en dónde sólo aceptaban el dinero que ellos les daban a los trabajadores. De esa forma los peones no podían ir a comprar a otro lado sus comestibles sino era en la del patrón, que por lo general daba las cosas muy caras; de esa forma el peón siempre estaba endeudado y no podía abandonar el trabajo, estas deudas pasaban de generación en generación.


MOVIMIENTOS Los movimientos anti-reeleccionistas y el de reivindicación de los derechos de los trabajadores. Empiezan a levantarse las banderas del anarquismo y el socialismo. El Partido Liberal Mexicano acuerpó a grandes hombres que se enfrentaron al gobierno de Díaz. Entre los luchadores sociales destacados se encuentra el insigne Ricardo Flores Magón (y sus hermanos Jesús y Enrique). Más tarde y bajo la influencia magonista se suscitaron las Huelgas de Cananea (1906) y Río Blanco (1907). TEXTILES Y FERROCARRILEROS Las aportaciones del positivismo mexicano al conocimiento científico según sus partidos las muchas instituciones fundadas entonces el gran numero de sociedades científicas que se ha creado junto con sus tomos de sus memorias y sus revistas. Es cierto que se redactaron muchos trabajos sobre exploraciones botánicas, expediciones geológicas, levantamiento geográfico y trabajos médicos además que se escribieron bastantes libros de texto y obras científicas. Sin embargo aunque se hallan descripciones mas o menos detalladas con distintos grados de exactitud de las diversas anotaciones hechas de los minerales, vegetales, animales, fenómenos, etc. Estas solo constituyeron una recopilación de datos indispensables en la pero no representa la etapa primaria para dicho trabajo. México no conocía la paz desde su declaración como país independiente, había pasado por la guerra mexicano-estadounidense, la guerra de Reforma y la invasión francesa. Ni siquiera la llegada al poder de Porfirio Díaz fue pacífica. Pero una vez en el poder, la situación cambió. Díaz tuvo significativos logros en el país, se impulsó la industria minera y textil y las exportaciones crecieron en un 300%. Un gobierno severo pero que propició la productividad, que necesitó de un medio de transporte barato y eficiente para su correcto funcionamiento, algo como el ferrocarril, el cual la gente veía como un símbolo de paz y progreso que sería benéfico para todos y que sacaría al país del atraso en que vivía. La empresa ferroviaria mexicana, el ferrocarril de México- Veracruz, no estaba preparada para un proyecto de desarrollo nacional (a pesar de ser la empresa que mantenía el monopolio del ferrocarril desde hacía ya varios años desde mediados de 1870), se necesitaba de una inversión capaz de lograr un proyecto nacional. Aunque desde 1870 había iniciativa por parte de inversionistas norteamericanos, el presidente Rutherford B. Hayes reconoció al gobierno de Porfirio Díaz hasta 1878.o del norte, además, el congreso mexicano desaprobaba la iniciativa del mandatario. Cuando el gobierno norteamericano le reconoció y el líder de la oposición (compuesta por miembros del partido militar y adheridos a la opinión contra la construcción de ferrocarriles en México), Justo Benítez, se marchó después de una serie de problemas, se dejó el camino libre para que don Porfirio hiciera el contrato con la empresa “Palmer & Sullivan”, y otorgara una concesión (ya caducada), hecha originalmente a un empresario mexicano, a la empresa Symon; al tiempo en que Porfirio Díaz se deshacía de la oposición en el Congreso. De ésta manera, se canceló el debate acerca de las vías férreas. El interés de Porfirio Díaz en Estados Unidos se debía a que no habían inversionistas mexicanos con la capacidad para desarrollar un ferrocarril nacional, y México miró a los Estados Unidos porque no tenía a nadie más debido a que las relaciones con Europa se encontraban deterioradas debido a las deudas, fue después de la negociación que empresas europeas entraron al mercado mexicano.


MAGONISTAS Y PARTIDO LIBERAL MEX Magonismo es un término usado por historiadores para identificar una corriente de pensamiento y acción precursora de la Revolución Mexicana (1910), en su tiempo representada por el Partido Liberal Mexicano (PLM) influido fuertemente por las ideas anarquistas de los hermanos Enrique y Ricardo Flores Magón, junto con otros colaboradores del periódico Regeneración como Librado Rivera, Anselmo L. Figueroa y Práxedis G. Guerrero. Los magonistas como fuerza revolucionaria aspiraron a abolir el poder, no a ejercerlo; su objetivo era la autoemancipación y el autogobierno. Los pueblos indígenas, que desde la Conquista de México han buscado preservar la práctica de la democracia directa, la toma de decisiones en asamblea, la rotación de cargos administrativos, la defensa de la propiedad comunal y el apoyo mutuo, así como la explotación comunitaria y racional de los recursos naturales, compartieron los principios anarquistas que plantearon los magonistas. La influencia directa del pensamiento indígena en el magonismo fueron las enseñanzas de Teodoro Flores,[5] mestizo avecindado entre mazatecos, padre de los Flores Magón, así como la convivencia de otros integrantes del Partido Liberal Mexicano con grupos indígenas durante los periodos de organización e insurrección del Partido Liberal Mexicano entre 1905 y 1910, tales como los popolucas en Veracruz, los yaquis y mayos en Sonora o los cucapás de Baja California. Fernando Palomares, un indígena mayo, fue uno de los miembros más activos del Partido Liberal que participó en la Huelga de Cananea y en la campaña libertaria de Mexicali y Tijuana. El Partido Liberal Mexicano (PLM) inicialmente fue un partido político que buscó reorganizar a los simpatizantes del Partido Liberal que promulgó la Constitución de 1857, tuvo como antecedente directo el Congreso Liberal de 1901 y los múltiples Clubes Liberales que se formaron en los siguientes 5 años. El partido fue fundado en 1906, entre otros, por los hermanos Flores Magón, de los cuales, Enrique y Ricardo radicalizaron su actividad política un poco más adelante. Después de concluida la etapa armada de la Revolución Mexicana y tras la muerte de Ricardo Flores Magón en 1922, comenzó el rescate del pensamiento magonista, principalmente por sindicalistas en México y en los Estados Unidos. En el México postrevolucionario la figura de los Flores Magón fue rememorada por los gobiernos, considerándolos precursores de la Revolución. Tanto la insurrección de 1910 como los derechos sociales consagrados en la Constitución de 1917 se debían en gran medida a los magonistas, que desde 1906 se levantaron en armas y redactaron un programa económico y social. Sin embargo aunque las demandas que dieron origen a la Revolución en teoría estaban resueltas en la Constitución y en los discursos de los gobiernos revolucionarios, no hubo un cambio significativo en las condiciones de vida de la población más desprotegida. Además de que los magonistas consideraban que no luchaban para cambiar a los administradores del Estado, sino para abolirlos. Por esta razón los magonistas que sobrevivieron siguieron difundiendo propaganda anarquista, Librado Rivera fue perseguido y encarcelado por el gobierno de Plutarco Elías Calles; Enrique Flores Magón, quien consideraba que "La revolución social mexicana no ha terminado aún"[7] pudo disfrutar seguridad hasta la presidencia de Lázaro


PARTIDO LIBERAL El grupo que dentro del PLM tuvo mayor influencia fue la llamada Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano, que paulatinamente transitó del liberalismo al anarquismo; desde ahí se hicieron los primeros planteamientos teóricos y se planearon las primeras insurrecciones que dieron origen a la Revolución de 1910 para derrocar el régimen dictatorial de Porfirio Díaz. Los delegados del PLM estuvieron involucrados en las huelgas obreras de Cananea y Río Blanco, también planearon sublevaciones coordinadas con las que pretendían extender la revolución a todo el país. El periódico Regeneración fundado en 1900, también por los Flores Magón, se convirtió en el principal vocero del PLM. En febrero de 1901, convocado por Camilo Arriaga se inauguró en San Luis Potosí el Congreso Liberal, en el que representantes de catorce estados de la República Mexicana demandaban restituir los postulados de la Constitución de 1857. Ese mismo año, el 30 de agosto, Arriaga lanza una iniciativa para formar el Partido Liberal, sin embargo fracasa. En 1901, decenas de clubes liberales se habían creado en todo el país, el 5 de febrero en San Luis Potosí, se intenta constituir la "Confederación de Círculos Liberales" y al siguiente año sus fundadores fueron aprehendidos. Porfirio Díaz reprimió severamente a toda la oposición y en 1902 se reeligió como presidente de México por tercera ocasión. Para 1904 la persecución policiaca del gobierno de Díaz sus opositores políticos se veían obligados a buscar refugio en el extranjero, aunado a las crecientes diferencias políticas entre los liberales, un grupo encabezado por Camilo Arriaga, se exilió en San Antonio, Texas, y otro, encabezado por Ricardo Flores Magón, en la ciudad fronteriza de Laredo. Los agentes de Díaz apoyados por autoridades estadounidenses persiguieron a los liberales en Texas, por lo que continuaron transladándose cada vez más al norte. El 28 de septiembre de 1905, en Saint Louis, Missouri, Estados Unidos, el grupo de los Flores Magón redacta el manifiesto con el que se constituye la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano. Las tareas de la Junta Organizadora consistían en convocar y articular a todas las fuerzas opositoras para preparar la lucha contra el dictador. El 1 de julio de 1906, después de casi un año de discusión sobre la situación política, económica y social del país, se publicó el Manifiesto y Programa del Partido Liberal Mexicano. Entre los principales postulados del programa estaban la jornada de ocho horas, prohibición del trabajo infantil, salario mínimo, indemnización patronal por accidente de trabajo, educación laica obligatoria y gratuita. Años después, los postulados planteados por el PLM en este programa fueron la base de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, que dio fin de manera oficial a la guerra de la Revolución Mexicana. El PLM organizó varias sublevaciones contra el régimen de Porfirio Díaz desde 1906, todas fueron reprimidas violentamente. Los postulados del Programa del PLM influyeron la huelga minera de Cananea, Sonora, y textil de Río Blanco, Veracruz, así como la rebelión de Acayucan, Minatitlán y Puerto México impulsada por Hilario C. Salas y Cándido Donato Padua, delegados del PLM en Veracruz y Tabasco.


El 16 de septiembre de 1906 (día en que se celebra la Independencia de México) fue la fecha en que el PLM programó el inicio de la Revolución, en ese momento estaban organizados cerca de 44 grupos guerrilleros (algunos formados hasta por 300 hombres, aunque el promedio era de 50) que se levantarían en armas en toda la república cuando los grupos que operaban en los Estados Unidos tomaran las principales aduanas fronterizas y reforzaran el abasto de armamento. Sin embargo entre el 2 y 5 de septiembre la mayoría de los liberales fueron aprendidos por la policía estadounidense que decomisó armamento y documentos que descubrían los planes de la insurrección, por lo que tuvo que ser pospuesta. El 26 de septiembre fue la nueva fecha para iniciar la Revolución, un grupo de liberales atacó Jiménez pero después de unas horas arribaron fuerzas federales que los superaban en número y emprendió la retirada. Con resultados similares se realizaron otros ataques en Monclova, Zaragoza, Ciudad Porfirio Díaz (Piedras Negras) y otras poblaciones pequeñas de Coahuila. El 30 de septiembre estalla la rebelión de Acayucan, Minatitlán y Puerto México impulsada por Hilario C. Salas y Cándido Donato Padua, delegados del PLM en Veracruz y Tabasco. En Acayucan los enfrentamientos contra el ejército duran 4 días. La mayoría de los rebeldes muere, algunos huyen a la sierra de Soteapan donde reorganizan una guerra de guerrillas que combate hasta 1911. El 16 de octubre se realizó un tercer intento insurreccional en Camargo, Tamaulipas que también fue derrotado. El 19 de octubre el grupo de El Paso, Texas organizado por Juan Sarabia, Antonio I. Villarreal y Ricardo Flores Magón, incursionó en Ciudad Juárez, pero fueron aprendidos al cruzar la frontera por soldados federales que ya tenían conocimiento del levantamiento, al día siguiente el resto de insurrectos fueron detenidos en El Paso por agentes de inmigración y detectives de la Pinkerton, logrando escapar sólo Ricardo Flores Magón y Modesto Díaz. El 24 de junio de 1908 atacan la población de Viesca, Coahuila, pero son rechazados y derrotados. Los dirigentes son aprehendidos y remitidos a la prisión política de San Juan de Ulúa en Veracruz. El 26 de junio atacaron el poblado Las Vacas (hoy Acuña) en Coahuila, Casas Grandes y Palomas en Chihuahua. También existió actividad beligerante del PLM en Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, Morelos y México. El movimiento ferrocarrilero que paralizó la zona norte del país ese año, también estuvo influido por el PLM. Thomas Furlong, agente de la Pinkerton en San Luis Misuri, declaró en 1908 que habían sido detenidos 180 integrantes del PLM y puestos en cárceles mexicanas, además de haber detenido a los jefes con suficientes pruebas para condenarlos, por lo que el peligro de una revolución había pasado.[1] En 1909, Práxedis G. Guerrero publicó una serie de manifiestos dirigidos a los trabajadores de todo el mundo y exhortando a los los mexicanos a levantarse en rebelión. El arma más efectiva del PLM era la prensa, incluso en el exilio, contaba con al menos 7 publicaciones en distintas localidades, que poco a poco fueron suprimidas por las autoridades.


SOLDADOS DEL PARTIDO LIBERAL DURANTE LA REBELIÓN DE BAJA CALIFORNIA, 1911. Para el Partido Liberal Mexicano, derrocar al dictador Porfirio Díaz no garantizaba la libertad comunal. Entendían que la lucha por la libertad política era inútil si se carecía de libertad económica, de manera que para garantizar el esa libertad habría que tomar y defender la tierra con una rebelión armada. Los grupos armados del PLM estaban organizados en la Confederación de Grupos del Ejército Liberal que también se llamó Ejército Libertario Mexicano. El 23 de septiembre de 1911, la Junta Organizadora del PLM en Los Ángeles, California publicó en Regeneración un manifiesto libertario que llamaba a los mexicanos a luchar contra el Estado, el Clero y el Capital, bajo el lema "Tierra y Libertad", ideal que un mes más tarde haría eco en el Plan de Ayala promulgado por Emiliano Zapata. Las campañas militares más importantes del Ejército Liberal Mexicano fueron entre 1910 y 1913, las plazas más importantes que ocupó, fueron ciudades fronterizas como Tijuana y Mexicali hechos que se conocieron como la Rebelión de Baja California; sin embargo, además de Baja California, hay registros de milicias liberales en Sonora, Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas, Veracruz y Michoacán. Al negarse a reconocer los Tratados de Ciudad Juárez las guerrillas del PLM fueron perseguidas y exterminadas por el ejército federal y grupos maderistas durante el gobierno provisional de Francisco León de la Barra, quien solicitó apoyo al gobierno de los Estados Unidos para trasladar de tropas mexicanas por territorio estadounidense y atacar por dos frentes otra revolución que se gestaba en Baja California. En el Ejército Liberal participaban mexicanos y voluntarios de otras nacionalidades, principalmente en la campaña de Baja California, con ideas anarquistas y socialistas; motivo que dio lugar a las autoridades para acuarsa al PLM de promover el filibusterismo. Las campañas militares del PLM, fracasaron una y otra vez debido a la falta de recursos, a la infiltración policiaca y también a la confusión ideológica de muchos de sus afiliados provocada por tácticas que al final resultaron contraproducentes, por ejemplo para abastecerse de armamento solían hacerse pasar por maderistas, al grado que algunos llegaban a combatir a sus propios compañeros liberales. Aunque para algunos, el maderismo representaba la alternativa política más viable; para otros apoyar a Madero simplemente era la única manera de escapar con vida de las cárceles mexicanas. Sin embrago hubo otros que prefirieron la cárcel o la muerte antes que traicionar la causa del PLM, tal fue el caso de Eugenio Alzalde, Antonio Lara Díaz y Tomas Vargas, presos en Ciudad Juárez por fuerzas maderistas. Otros personajes que se mantuvieron su militancia libertaria fueron Tirso de la Toba, Quirino Limón, Carmen Parra, Anselmo L. Figueroa, Librado Rivera, Jesusa Gómez, Margarita Ortega, Juan Montero, Emilio Guerrero, Lucia Norman, Jesús Rangel, Rosaura Gortari, Gabino Ramírez, María Brousse, Raúl Palma, Basilia Franco y Fernando Palomares, entre otros.


BOTÓN DEL PLM PROMOVIDO EN LOS ÁNGELES A FINALES DE 1911. Después de la incursión en Baja California y con los Flores Magón, Librado Rivera y Anselmo Figueroa en la cárcel, hubo otros levantamientos armados en nombre del PLM. Tal fue el caso de Primitivo Gutiérrez que el 9 de febrero de 1912, a nombre del PLM deroga la Constitución y promulga el comunismo anarquista en la población de Las Vacas, Coahuila.[4] En la Sierra del Burro, al norte de Coahuila, también continuó la actividad del PLM. Sin embargo estas acciones no tuvieron mayor repercusión en el desarrollo de los acontecimientos posteriores a 1912 en México. Todavía en 1913 Fernando Palomares y José María Rangel se empeñaron en organizar grupos del PLM para lanzarse nuevamente a la lucha armada, al intentar incursionar desde Texas a terrirorio mexicano se enfrentaron a un grupo de rangers, fueron derrotados y condenados a 50 años o más de prisión. En 1915, tras la muerte de Anselmo L. Figueroa y la falta de recursos para continuar la edición de Regeneración un grupo reducido del PLM se traslada a una granja ubicada en distrito Edendale, de Los Ángeles California. Ahí vivían y trabajaban en comunidad, criaban pollos y cultivaban verduras que vendían para sostenerse, mientras llevan adelante la labor política del PLM, ahora definido como Unión Obrera Revolucionaria. En febrero de 1916, Enrique y Ricardo Flores Magón fueron arrestados en su casa de Edendale acusados de difamar a Venustiano Carranza, fueron liberados meses después, cuando un comité promovido por Emma Goldman y Alexander Berkman reunió el dinero de la fianza que exigía la corte de Los Ángeles. Poco después de salir de prisión, Enrique Flores Magón se aparta del grupo, junto con otros más. Quedando únicamente, María Brouse, su hija Lucía Norman, Librado Rivera y Ricardo Flores Magón. Estos dos últimos publicaron en Regeneración un manifiesto dirigido a los anarquistas del mundo en 1918, fueron detenidos acusados de conspiración por el gobierno de Estados Unidos y condenados a 15 y 20 años de prisión respectivamente. Flores Magón murió en prisión en 1922, Rivera fue excarcelado y deportado a México donde continuó denunciando a los gobiernos emanados de la revolución, estuvo presos durante el mandato de Plutarco Elías Calles y falleció en 1932. Terminó así un intento malogrado de revolución social en México.


¿PORQUE UNA REVOLUCION ARMADA? Pues según los mitos de México si, ya que se supone que tenemos movimientos armados, cada 100 años, la guerra de independencia fue en 1810, la revolución en 1910, así que nos toca la de 2010, así que preparados, pero como dije es un mito que no me gustaría que se convirtiera en realidad y menos por un loco que no afecta la derrota, y que si se hubiera sabido manejar en las siguientes elecciones hubiera ganado y por mucho esos tiempos de la revolución y del '68 pasaron hace muchísimo tiempo, ahora las cosas ya cambiaron, no dudes que haya gente extremista pero si de por sí a AMLO ya se le fue mucha gente lo más seguro es que no queden más de 50 personas con el cerebro atrofiado que quieran levantarse en armas y dudo mucho que el mismo Peje vaya a permitir que esto suceda.


tarea semanal historia mex II