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mínimo aspecto. A veces se invisibiliza, dando paso a una armonía aparente, pero se mantiene atento, esperando en silencio el momento en el que pueda desatar su furia y cambiar el curso de las cosas. Y nosotros estamos fascinados visualmente con esa posibilidad.

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La nada era el único reino, pero el desastre decidió que el destino debía ser otro. Estallido, fuerza y fuego se unieron para dar a luz al tiempo y a la materia, marcando así, el inicio del fenómeno más indescifrable que se ha conocido, la vida. El desastre es destrucción, pero a la vez creación.Fue un desastre lo que determinó el dominio histórico de los mamíferos yfueron situaciones catastróficas las que llevaron a una insignificante y débil criaturabípeda a controlar su entorno y a establecerse como especie dominante.

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unque conlleve dolor y desolación, el desastre es nuestra herencia irrefutable, quedó inscrito en cada átomo de lo creado y se mantiene vigente en hasta el más

La Maleta de Violeta.

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aos y reinvención es la danza de la vida y el hombre, consciente de su condición, ha representado sin cesar el desastre, para no desterrarlo al olvido. Lo hizo Plinio el joven, al retratar en su crónica la erupción volcánica que sepultó a Pompeya, y lo hace hoy el cine al mostrarnos con su cámara-testigo la naturaleza de nuestra vulnerabilidad. Está presente en la furia oceánica de ‘Leviathan’ (V. Paravel y L. Castaing) y en el potencial destructivo del volcán en ‘Chaitén’ (A. Jofré y D. Ayala), así como también en el fuego corrosivo del incendio ocurrido a tres cuadras de nuestras oficinas, hace un par de días atrás. Fascinación y miedo están entrelazados de la misma manera que la creación y la destrucción son momentos necesarios de un mismo ciclo, y eso el cine lo sabe muy bien.

quiénes somos

Violeta Bava, productora ejecutiva de Ruda Films, es directora del Buenos Aires Lab (BAL) y delegada latinoamericana del Festival de Venecia. Durante FICValdivia formará parte del jurado en la competencia internacional y estará participando de las actividades de Australab. Siempre se adelanta a los problemas que su atareada agenda festivalera le puedan traer, lleva consigo dos maletas, una con vestuario y cosas menos importantes (propensas a perderse en un vuelo), y otra (la de la fotografía) con objetos necesarios para sobrevivir, su laptop, un pañuelo al que le tiene especial estima, aparte claro, del vestuario de emergencia, como bombachas, corpiños, remeras, joyas y carteras.

Directora: Alicia Scherson Editor General: Roberto Doveris LA MALETA, un diario de FICValdivia realizado por el Institu- Editora Periodística: Paola Lagos. Comité de Redacción: Jose Parra, Ignacio Juricic, to de Comunicación e Imagen, ICEI, de la Javiera Cisternas, Vania Burton. Universidad de Chile. Diseñadora: Danissa Alarcón Cárdenas. Carrera de Cine y TV, Carrera de Periodismo.

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Equipo FICValdivia: Isabel Orellana , Fernando Lataste, Carla Wong. Escritores Colaboradores: Carolina Urrutia, Samuel Lizama, Udo Jacobsen. Fotos portada: Leviathan y Polvo. Contacto: maleta@ficv.cl / Versión Extendida: www.ficv.cl

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Bajo el influjo de las imágenes Sobre el Cine de Jean Gabriel Periot Por Udo Jacobsen* Pocos cineastas, como Jean Gabriel Periot, nos vienen a demostrar hoy en día que el cine no sólo puede ser político, en el sentido de tratar contenidos de tal carácter, sino que puede ser políticamente realizado, es decir, asumir un programa estético que cuestiona no sólo es status quo de la representación sino también su difusión. Su cine no es el del militante, se centra en la pregunta sobre las dinámicas de la propia política, amén de la política de la representación. Así, la revancha o la destrucción, más allá de las justificaciones que pudiesen enarbolarse, se presentan como otras preguntas que se espetan acuciosamente contra el sentido común, o, por lo menos, contra el ánimo que construye las respuestas apresuradas del dolor. Ubicado en el terreno de la tolerancia, el cine de Periot se plantea como una exposición, con todo lo que tiene de galería. La acumulación sobre la base de un campo semántico delimitado, nos advierte respecto de los cambios que en nuestros tiempos ha sufrido la percepción. Por lo menos, la velocidad como uno de sus

parámetros,* algo explorado ampliamente en el cine experimental y que, aquí, viene a recordarnos, también políticamente, cómo ha cambiado nuestra percepción junto al mundo. Una película como ‘Aunque ella fuese criminal...’, construida sobre el archivo de la humillación, nos viene a recordar que el triunfo puede generar monstruos tan deleznables como los de la razón. ‘Undo’ es una marcha atrás que nos urge a preguntarnos sobre qué bases hemos construido nuestro bienestar. ‘Dies irae’ es una reflexión de los caminos que nos conducen al horror. ‘The barbarians’ nos muestra las diversas manifestaciones del poder, desde el que se ejerce como un modo de vida, aparentemente pasivo, hasta el que surge activamente desde la sociedad como una respuesta desesperada. No todo lo que Periot muestra en sus películas es evidentemente político, en el sentido más contingente del término, pero su elección se demuestra política en la cadena de asociaciones que despliega cada uno de sus trabajos. Una película como

‘Under Twilight’ por ejemplo, se inicia con la visión de aviones, aparatos que bien podrían considerarse parte de una retórica de lo celestial, sin embargo son seguidas de múltiples imágenes de bombardeos. Aun así, más allá de la consciencia de la catástrofe que implican estas imágenes, hay belleza en ellas. El tratamiento que Periot les da no está lejos de las experiencias percepctivas de otros exponentes del cine experimental, a los que pudiésemos remitir, como Bruce Conner o Ken Jacobs. No es menos importante considerar que la materia prima de Periot es el archivo. Las imágenes que manipula son las que producimos, particularmente las que se producen para el consumo público: la publicidad, la televisión, la pornografía, etc. encuentran aquí un nuevo sentido, rebasadas por procedimientos que las re-contextualizan y las transforman en una amalgama de nuevas significaciones. Por Udo Jaocbsen.

*Udo Jacobsen es Comunicador Audiovisual del Instituto Profesional ARCOS. Académico e investigador, actualmente es Director de la Carrera de Cine de la Universidad de Valparaíso.


El cine de Pablo Stoll ‘25 watts’, la ópera prima de los directores uruguayos Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll llegó como una soplo de viento fresco al panorama del cine latinoamericano. Coincidió, en el inicio de la década de los dos mil, con otras películas argentinas: ‘Los guantes mágicos’ de Martín Rejtman, ‘La Ciénaga’ de Lucrecia Martel o ‘Mundo Grúa’ de Pablo Trapero y un nuevo (nuevo) cine –que iba a comenzar a gestarse también en Chile unos pocos años después- que cumplía con alterar los órdenes de la producción precedente, exhibiendo nuevas relaciones entre cine y mundo, otras estrategias de producción, presupuestos más pequeños, historias novedosas que se concentraban en las minucias de la vida cotidiana, y –muy relevante- en un sistema global de referentes y filiaciones que los alejaban de las cinematografías nacionales anteriores. En ‘25 Watts’ hay mucho del primer Jim Jarmusch (‘Extraños en el Paraíso’) tanto en la anécdota como en la puesta en escena. Como en ese filme, acá son tres personajes aburridos, perdidos, indefinidos. El argumento vacila, la narración los sigue a cada uno por separado y luego en conjunto. El grano, el blanco y negro, el vagabundeo sin fin de los personajes parece sumergirnos en lo mejor del cine independiente norteamericano al tiempo que remite –indudablemente- al cine moderno de los sesenta. Después de esta auspiciosa ópera prima, realizaron ‘Whisky’, que retrata la vida de Jacobo, el dueño de una fábrica de calcetines y su empleada Marta. La narración nos hace ingresar en una rutina agónica, de calcetines con rombos y zumbidos eléctricos de máquinas de costura. El automatismo, se ve interrumpido de pronto por la visita del hermano de Jacobo (más exitoso, más feliz). Jacobo le pide a Marta que simule ser su esposa. Los mundos se remecen un poco. Se desempolvan los espacios, corre un poco el aire que antes estuvo suspendido. ‘Whisky’ hizo ruido y consolidó a la dupla de directores. Estuvieron en Cannes, ganaron el premio de Fispreci, y la anécdota pesimista se desplegó por el imaginario cinéfilo latinoamericano como la música de Leonardo Favio a través de los audífonos de Marta mientras regresaba a casa cada día después del trabajo. ‘Tres’ e ‘Hiroshima’ -las dos películas que completan el foco de Pablo Stoll en el presente FICV- están dirigidas en solitario. Entre medio, Rebella muere. Muere joven. Semanas antes había muerto Bielisnki. Director de ‘El Aura’. Extrañas y misteriosas conexiones. Stoll, en cambio, sigue haciendo películas. ‘Hiroshima’ está inspirada en la vida de su hermano, Juan Andrés Stoll. El filme es asombroso, musicalizado (gran banda sonora, de hecho) casi por completo y, a la vez, es prácticamente mudo (no hay diálogos, hay intertítulos, en letras blancas sobre fondo negro) que nos señalan los diálogos que establece Juan Andrés, un hombre de pocas palabras, separado del mundo, que observa desde una cierta lentitud, que se embarca en aventuras a las cuales rápidamente renuncia, que está en un constante estado de escape. La cámara lo sigue con cariño, los tránsitos están musicalizados, diegética y extradiegéticamen-

Por Carolina Urrutia*

te, la narración se sorprende con el destino de este hombre introvertido, que si bien es un tipo extraño, es finalmente bastante afortunado. ‘Tres’, que cierra este Foco, retoma ciertos elementos de ‘Whisky’, quizás porque era un guión en conjunto con Rebella , quizás porque estéticamente ingresa en similares espacios oscuros, aunque esta vez la cámara juguetee un poco más. El filme se centra en esa cosa irreversible, ese pesimismo extremo, esa oscuridad de lo contemporáneo tiñendo un tiempo inabarcable y denso, pero lo hace, como en ‘Whisky’, desde una dulce ironía. En ambos filmes, los personajes apenas vislumbran el destello luminoso, este de pronto aparece, pero igualmente rápido, se desvanece. Como en los otros filmes, en ‘Tres’ también hay un triángulo, tres vértices que producen una forma, pero que no logran articular nada. La ilusión de un sentido. En ‘Tres’ hay esta Ana, una colegiala guapa y apática, de padres separados. El relato la sigue a ella y también a la madre que pasa los días en un hospital, esperando noticias de una tía moribunda y al padre, un dentista lento y torpe. Stoll omite información del pasado de estos personajes. Como espectadores completamos el puzzle con los retazos que quedan a la vista, ‘zurcimos’ un sentido y el ejercicio es prácticamente innecesario, porque todo en esta películas es la puesta en obra de diversas polaridades anímicas. En todos los filmes de Stoll -con o sin Rebella- hay algo que se suspende. La vida se pone en pausa y la cámara registra automáticamente algo que en la realidad sólo ella ver y que después podemos ver los espectadores. Algo que estaba ahí y no habíamos visto con anterioridad. Como una forma de hacer visible, no lo invisible, pero si lo camuflado, lo escondido, lo desenfocado.

* Carolina Urrutia es profesora e investigadora de cine, a cargo de los cursos Cine Contemporáneo en la Universidad de Chile, Nuevas Tendencias Audiovisuales en la Universidad Católica y Cine contemporáneo en la UAI. Es directora de la revista de cine laFuga. Actualmente cursa el Doctorado de Filosofía mención Estética de la Universidad de Chile y termina una investigación sobre cine chileno contemporáneo, que será publicada durante el 2012.


C O M P E T E N C I A

N A C I O N A L

Dos hombres y una represa A Primera Hora (Javiera Correa, 2012) Con una secuencia visualmente enigmática, el director valdiviano Javier Correa introduce ‘A Primera Hora’, haciendo directa alusión al nombre de la película, su ópera prima. Pocos focos lumínicos se perciben en una oscuridad total que indica las horas previas a la amanecida, y con ello, el inicio de una nueva jornada laboral para uno de sus protagonistas, Alex –interpretado por Alex Parra–, trabajador en una lechería cercana a Los Lagos. El día avanza, ya ha amanecido, y con ello, Patricio –interpretado por Patricio Rivera–, el otro protagonista de ‘A Primera Hora’, sale a la búsqueda de un nuevo trabajo, luego de que su anterior cargo como cuidador de una parcela acabara. Ambas historias ficticias parecen entrelazarse con la construcción de una represa que irrumpe en los grises paisajes sureños. ‘A Primera Hora’ se establece, entonces, como el retrato del trabajador anónimo que tan sólo instaura su destino a merced de intereses ajenos. La obra trabaja en forma constante la temporalidad como un aspecto concreto y moldeable, Correa extrapola a través de sus

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protagonistas el tiempo mediante el cual se desenvuelve la narración. Ambas historias, la de Patricio y la de Alex, se disponen paralelamente, pero pertenecen a ritmos contrarios. Los movimientos de Alex se muestran mecanizados, mientras que se camufla entre los numerosos conductos que extraen la leche de las vacas a las que debe acarrear. El silencio denota la rutina, y solo un par de conversaciones vagas ocurren a lo largo que avanza la jornada. Mientras que el tiempo de Patricio parece ser calmo y aletargado, evidenciado la incertidumbre que lo aqueja, sus constantes recorridos transmiten la tensión que éste siente, la eterna espera en la que lo observamos. Es de este modo que el rol de la rutina y el de la incertidumbre juegan un papel determinante en la atmósfera del film.

Correa; de este modo la represa forma parte del paisaje que se modifica debido a grandes maquinarias, transformando estas imágenes no solo en un contexto necesario, sino que resignificando las historias que ocurren en éste. Hay, gracias a la represa, un discurso mayormente elaborado que trabaja todas las facciones de una problemática latente en la zona, una narrativa que se sirve de elementos del documental para proyectar una obra capaz de establecer sentidos múltiples a dos narraciones ficticias, pero que aún así, son quizás la fiel representación de la realidad actual de los trabajadores en la zona. Por Javiera Cisterna C.

‘A Primera Hora’ abarca la problemática de la arbitrariedad del sistema, la conformidad a la que los trabajadores deben habituarse debido a una perpetua carencia y a la desigualdad. La represa, el tercer eje narrativo de esta obra, se erige tan sólo como un elemento que refuerza la declaración de

La Enfermedad del Sistema

Sofia’s Last Ambulance (Ilian Metev, Bulgaria 2012)

Con pocos tiros de cámara y tan sólo tres personajes, ‘Sofia’s Last Ambulance’ nos transmite visualmente la precariedad del sistema que desea retratar. El film observa los turnos de trabajo de una ambulancia en la ciudad de Sofia, una capital tan inmensa como desamparada, y cuya falta de presupuesto no sólo afecta la atención médica de urgencia de sus habitantes sino que también las condiciones laborales de sus funcionarios de salud que, al igual que el sistema mismo, están al borde del colapso. Krassi, Mila y Plamer son los paramédicos de una de las trece ambulancias que deben cubrir el total de accidentes en la ciudad más grande de Bulgaria. Sus jornadas extensas y la adrenalina de las situaciones los hacen pasar de la risa a la frustración en cosa de segundos, algo que la cámara de Metev capta a la perfección estando curiosamente ubicada frente a sus rostros, en el asiento delantero de la ambulancia. Esta posición, que a primera vista pareciera ser muy invasiva, se vuelve invisible frente al conjunto de cosas que deben atender estos obreros de la salud, siempre al borde de la emergencia y siempre sobrepasados por los numerosos avisos de accidentes que oyen impotentes uno tras otro a través de la radio del vehículo. Rápidamente se hace evidente que no dan abasto, y en la histeria colectiva la cámara logra volverse parte del concierto de situaciones extrañas que se suceden durante las jornadas,

permitiéndonos ser testigos directos de la seguidilla de rescates y asistencias que presta el servicio de ambulancia a la comunidad. Es esta neurosis la que permite que la curva dramática del film sea completamente impredecible. Mientras Krassi fuma compulsivamente, Mila intenta conversar con sus hijas por celular y Palmer sortea el tráfico vehicular, no siempre con éxito, evidenciando los costos que este ritmo de trabajo tiene para su propia salud personal. Ante tantos accidentes y emergencias, los paramédicos se mueven inestablemente entre la empatía, la impotencia y finalmente la indiferencia ante un desastre burocrático del cual son el rostro visible, pero por el que no pueden hacerse cargo, derivando en la rabia y la frustración de no poder cumplir a cabalidad con su trabajo. Resulta realmente brillante por parte del director que estas lecturas sólo se decanten a partir de la observación intensa y obsesiva de los rostros de Krassi, Mila y Palmer, rostros que se vuelven tan familiares y cercanos a medida que avanza el film que a la larga logramos aprender a leer en ellos intenciones y emociones más bien de índole solapada y profunda. Metev evita a toda costa el morbo de la imagen de los heridos y de sus familiares, presentes sólo en un fuera de campo sonoro y cuyos efectos podemos intuir por las reacciones de los paramédicos, que no sólo se desempeñan como tal

sino que también como consejeros, asistentes sociales y jueces públicos. Es elocuente respecto a la metodología de Metev un largo primer plano del rostro de Palmer en el que a medida que pasan los minutos, cambia desde la risa, bromeando con sus compañeros, al cansancio. Parece ser ese el instante que busca la cámara del realizador, cuando se desdibuja la sonrisa y los personajes son arrojados de cara a la realidad por la que están atravesando: agotados por las extensas jornadas, atados de manos ante la escasez de recursos públicos e impotentes ante los peligros de la vida urbana.

Por Roberto Doveris.


C O M P E T E N C I A

Cine, Familia y Venganza

I N T E R N A C I O N A L

Polvo (Julio Hernández Cordón. Guatemala, España, Chile y Alemania 2012)

El último trabajo del Guatemalteco Julio Hernández Cordón se aleja del tono de comedia que posee su anterior película “Las marimbas del Infierno”(2010), y vuelve a trabajar temas tan complejos como lo son la venganza y la paternidad. Lo que primero nos muestra la cinta es el contexto de Guatemala y su situación tras la guerra civil, lo que entrega un aporte documental al film, en donde se desenvuelven dos parejas de personajes. Juan, junto a su madre, buscan al padre de éste que fue secuestrado hace 16 años,sabiendo que el hombre que lo delató vive en la misma cuadra que ellos. Y por otro lado Ignacio llega junto a su esposa para realizar un documental sobre las mujeres indígenas que buscan a sus maridos desaparecidos. La tensión surge entre quiénes están ahí para retratar y quiénes son retratados. El hombre que busca a su progenitor parece estar estancado emocionalmente por la falta de su padre y,como correlato,tenemos al documentalista que tiene una hija de diez años con la cual lleva una muy distante relación debido al divorcio: dos personajes de casi la misma edad, uno sufre por la ausencia de la figura paterna y el otro que no logra estar presente para su propia hija, pero que sí registra la desgracia del primero, lo que nos obliga a cuestionarnos el trabajo cinematográfico mismo.

Y es en términos formales que la película indaga en esta reflexión, ya que vemos a personas siendo grabadas y la extrañeza que eso genera en ellos. El cambio del cuerpo, la incomodidad en la postura, y las reacciones emocionales de los personajes tras enfrentarse a la cámara aportan al debate de cómo es posible abordar la representación de los indígenas en una película, y qué es lo que queda fuera de esa representación. Pero “Polvo” reflexiona esto desde la ficción, intentando abordar aquello que no captura el registro documental, lo que éste puede gatillar en los personajes y sus vidas. Todo el conflicto está enmarcado en una nebulosa que se forma entre los problemas de las familias, que no logran constituirse, y los jóvenes cineastas que también cargan con sus propias mochilas. Para Juan, la búsqueda parece concluir cuando ejecuta su venganza, pero ella lo lleva a enfrentarse consigo mismo más que con aquél que le hizo daño, de la misma forma que el cineasta termina autoexaminándose a sí mismo cuando busca indagar en la vida de quienes retrata. Por Ignacio Juricic

Samuel Lizama es un artista visual, asentado en Valdivia desde 1999. Dirige el Taller y Galería Exprimental de Arte. Su obra se puede ver en www.samylizama.cl


Cortos Latinoamericanos Tanda 2 10:00

FICVin:

10:00 CINE CLUB

AHÍ ESTÁ EL DETALLE (Juan Bustillo-112’)

11:30

Ventana de Los Ríos

LORD COCHRANE

CINE PLANET 3

12:00 AULA MAGNA 12:00 LORD COCHRANE

12:00

CINE PLANET 2

12:30 CINE CLUB

14:30

CINE PLANET 4

14:45

CINE PLANET 2

FRANJA 7-10 AÑOS (57´)

Visiones Latinoamericanas

LA RESPUESTA (Leopoldo Castedo- 70’-35mm)

Disidencias

COCAINE UNRAWPPED (Rachel Seifert-84’) + Debate: “Consumo de marihuana: vamos a contar mentiras vamos a contar verdades”

Comp. Largometraje Internacional EL JURADO (Virginia García-64’)

Comp. Largometraje Internacional LEVIATHAN (Paravel/Castaing-Taylor-87’-DCP)

Comp. Cortometraje Latinoamericano

(54’) Olas Negras (Guardia) + Fernández Gutiérrez Ohio 1994 (Gálvez/ Marín) + Gleisdreieck (San Martín) + El Hombre E (Durán)

Ventana Cine Chileno

SAL (Diego Rougier-114’-35mm)

Locación España

ENSAYO FINAL PARA UTOPÍA (Andrés Duque-75’)

15:00

Nuevos Caminos

15:00

Panorama Latinoamericano

15:00 CINE CLUB

Locación España

16:30

Disidencias

AULA MAGNA LORD COCHRANE

CINE PLANET 2

16:30 CINE CLUB

AGE IS… (Stephen Dowskin-84’-DCP) LA CASA (Gustavo Fontán-64’)

INVISIBLE (Víctor Iriarte-65’) TABLOID (Errol Morris-87’-DCP) Foco Chileno - Silvio Caiozzi (68’) INCUBUS (DVCam) + CANDELARIA (DVCam) + FERNANDO HA VUELTO (DVCam)

17:00

Competencia Largometraje Chileno

17:00

Comp. Largometraje Internacional

AULA MAGNA

CHAITÉN (Ayála/Jofré-67’-DCP)

CINE PLANET 3

DOS METROS DE ESTA TIERRA (Ahmed Natche-80’) Foco Latinoamericano - Pablo Stoll 25 Watts (Stoll/Rebella-94’-35mm) Visiones Latinoamericanas - Homenaje LAUTARO MURÚA ALIAS GARDELITO (90’-35mm)

18:30 CINE CLUB

PLAGA ZOMBIE II: ZONA MUTANTE (Sáez-Parés-100’)

LORD COCHRANE

17:00

CINE PLANET 4

17:30

18:45

LORD COCHRANE

19:00

AULA MAGNA

19:00

CINE PLANET 2

19:30

CINE PLANET 4

20:00

CINE PLANET 3

20:30 CINE CLUB 21:00 AULA MAGNA

Ventana de Los Ríos

(128’) Cuenca del Lago Ranco (Vergara) + Santuario (Matamala) + Taller (González/Arcos) + Visitantes (Garrido) + Alcance Escala Celestial (Reppich)

Competencia Largometraje Chileno A PRIMERA HORA (Javier Correa-80’-DCP)

Comp. Largometraje Internacional

POLVO (Julio Hernández-80’-DCP) Foco Internacional Jean-Gabriel Periot PROGRAMA 1 (35MM - 87’): Nijuman No Borei + Even if she had been a Criminal + Looking at the Dead + We are Winning Don’t Forget + Between Dogs and Wolves + Undo Totalmente Salvaje EVIL DEAD II (Sam Raimi-84’-35mm)

Visiones Latinoamericanas

Cancionero AS CANCOES (Eduardo Coutinho-92’)

Ventana Cine Chileno

JUAN IN A MILLION (Allard/Arqueros/Klein-92’-DCP)

Comp. Largometraje Internacional

21:30

Gala

21:45

Comp. Largometraje Internacional

CINE PLANET 4 LORD COCHRANE

22:00

CINE PLANET 3

22:30 CINE CLUB 22:45

CINE PLANET 2

23:00

AULA MAGNA

23:30

LORD COCHRANE

L’AGE ATOMIQUE (Héléna Klotz-67’-DCP)

LOS MEJORES TEMAS (Nicolás Pereda-103’-35mm) SOFIA’S LAST AMBULANCE (Ilian Metev-75’-DVCam) Totalmente Salvaje EATING RAOUL (Paul Bartel-90’-35mm)

Visiones Latinoamericanas

ALUCARDOS, RETRATO DE UN VAMPIRO (Ulises Guzmán-90’)

Ventana Cine Chileno

OTRA PELÍCULA DE AMOR (Edwin Oyarce-108’) Visiones Latinoamericanas Nocturna: JUAN DE LOS MUERTOS (Alejandro Brugués-94’-DCP)

Música y Sociedad

THE BLACK POWER MIXTAPE (Goran Olsson-92’)

que destaca por la sutileza y economía de sus recursos y tiempos, mostrando la rutina de una mujer que se desplaza por la ciudad para encontrarse con sus amantes, dejando entrever el momento exacto en que una pequeña mentira deja al descubierto la fragilidad de las relaciones. Finalmente “El Hombre E” (30 min, Chile) dirigido por Cristóbal Durán, es un corto documental sobre un extraño personaje que vive al margen de la realidad, donde crea un personaje de sí mismo y reflexiona en torno a las enseñanzas de Nietzsche. Con una propuesta audiovisual ecléctica, centra su atractivo en torno a la observación, atmósferas musicales y conversaciones que rozan la locura.

Por Luis Pérez.

Noche de luces

Visiones Latinoamericanas

21:00

CINE PLANET 2

El segundo programa de la competencia de cortometrajes latinoamericanos viene marcado por la presencia de directores chilenos en una multiplicidad de formas y temáticas. En esta sección en particular nos encontramos con todo un abanico de variados estilos, muestra innegable de la autenticidad y frescura de la escena nacional de películas en formato corto. Nos encontramos en esta sección con obras hechas en base a found footage, experimentos visuales y sonoros, documentales de observación y ficciones minimalistas. En primer lugar se presenta “Olas Negras” (7 min, Chile) de Geraldine Guardia, un trabajo documental de corte experimental con una cuidada fotografía que utiliza un contrastado blanco y negro, testimonios en off y desplazamientos letárgicos para retratar la zona de desastre arrasada por un tsunami. “Fernández Gutiérrez Ohio 1994” (7 min, Chile) es un cortometraje dirigido por Rodrigo Marín y Felipe Gálvez. En clave home movie, este trabajo fue creado en base a cotidianas imágenes de archivo de una familia chilena en busca del sueño americano. Las imágenes íntimas se mezclan con la música de Daniel Johnston creando un clima nostálgico en los momentos previos a la llegada de un tornado, en lo que pareciera ser el preámbulo de una desgracia. “Gleisdreieck” (10 min, Chile) dirigido por María José San Martin y filmado en Berlín, es un trabajo

L’age Atomique (Héléna Klotz, Francia 2011) En L’Age Atomique’, de la directora francesa Héléna Klotz, se recalca el espíritu aventurero, aquel que aprecia hasta la más mínima de las experiencias que la noche citadina ofrece. En este contexto, la directora genera una trama estructurada a partir de lo volátil que suelen ser estas vivencias. Pero, el film no tan sólo trata de poner a prueba tal situación, pues, a partir de la relación de sus protagonistas, Víctor y Rainer, –interpretados por Eliott Paquet y Dominik Wojcik, respectivamente– se agrupan conflictos, tal vez genéricos, que disfrazan su intencionalidad real. A lo largo de la noche, Víctor persigue chicas, mientras Rainer, su acompañante, busca deseoso acercarse a él, transformar su amistad en algo aún mayor. Ambos, llevados por la fascinación nocturna, recorren escenarios de Paris. En la travesía encuentran nuevos personajes que aparecen y desaparecen de forma anecdótica, la situación los lleva a pelear con ellos, besar a algunos, alejarse y finalmente, reflexionar vagamente acerca de estos sucesos y su propia relación.

La narración es invadida por diferentes elementos estéticos que se conjugan en forma armónica, haciendo de la aventura de los personajes algo lúdico y fuertemente ligada a las lógicas de la urbe. ‘L’Age Atomique’ consigue hacer visible, entre los juegos de luz y oscuridad, un amplio espectro lumínico, incorporando un sinfín de texturas que intensifican la dimensionalidad en el encuadre. La noche posee numerosos matices que ilustran los momentos por los que atraviesan Víctor y Rainer. A esta dinámica lumínica de se suma la utilización de juegos ópticos como el caleidoscopio para acentuar esta decisión estética como manifestación de la interioridad caótica de sus personajes. Klotz ocupa todas sus armas a la hora de expresar. La poesía y la envolvente banda sonora también evidencian la intensión de una búsqueda preciosista que logra construir un perfil visual bastante cuidadoso. Rainer y Víctor poseen un especial interés por la poesía, justificándose de este modo que la mayoría de los diálogos se construyan a modo de versos. El juego de la imagen posee su correlato en el texto y también en la música, produciendo un sistema de transferencias significantes. L’Age Atomique es más bien una construcción de atmósferas que una narración concreta. Los sucesos y escenarios son una excusa para que el conjunto de elementos visuales y sonoros se desplieguen y nos transmitan con mayor profundidad la historia de la película.

Por Javiera Cisterna.


La Maleta 2 - Miercoles