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autoprotección

Inorganizable, Inevacuable… Increíble… En función de la ocupación… Numerosa (p.e. oficinas, hostales, etc.). Inorganizable (p.e. grandes almacenes y salas de espectáculos). Inevacuable (p.e. hospitales y cárceles). La información anterior estaba incluida en el capítulo 6 de la documentación de un plan de autoprotección, en el apartado de Clasificación de las Emergencias. Analizando objetivamente la anterior información, y teniendo en cuenta que la documentación disponía de todas las firmas e informes favorables que dicta la normativa vigente, se pueden llegar, entre otras, a las siguientes conclusiones: • El/los técnico/s competente/s encargados de la elaboración de la documentación del plan de autoprotección consideran que las emergencias en actividades como grandes almacenes son inorganizables, y que los hospitales o cárceles son inevacuables, independientemente de las características propias de cada centro. • El/los responsable/s de la actividad objeto del plan, cuya firma estaba recogida en la documentación, están de acuerdo con las anteriores consideraciones. Ante este tipo de información contenida en los planes de autoprotección, poco se puede decir, excepto que existe un enorme problema que parece que no tiene solución: siguen constituyendo una excepción los planes de autoprotección elaborados correctamente y que proporcionan unos procedimientos de actuación ante emergencias que realmente ayuden a los equipos de emergencia a garantizar la seguridad de los ocupantes de la actividad. Hasta que la totalidad de los titulares de las actividades entiendan que un plan no es “cualquier cosa con tal de que lo acepte la Administración” no se podrá avanzar en autoprotección en la dirección correcta. Y, por supuesto, mientras que el criterio predominante (que no general) de las Administraciones Competentes sea, únicamente, la comprobación de que el contenido de la documentación corresponde al establecido por la normativa vigente, reconducir la autoprotección seguirá siendo una tarea muy complicada. Es cierto que las Administraciones están solicitando, adicionalmente, los certificados de implantación pero, ¿qué utilidad tiene un certificado de formación de equipos de emergencia y un informe de un simulacro si la documentación en la que

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están basados no es correcta? ¿O si la formación no se realiza correctamente? Las respuestas a estas preguntas no son sencillas. Por un lado, los titulares de las actividades se escudan en que ellos no tienen por qué tener conocimientos de autoprotección, lo que es cierto porque para eso encargan a organizaciones especializadas la elaboración de los planes. Pero al titular de la actividad no se le está pidiendo que sean especialistas en autoprotección; solamente que lean con espíritu crítico la documentación que van a firmar, sobre todo lo relacionado con sus trabajadores, y que se preocupen de que la formación responda a las necesidades reales del centro. Por otro lado, es muy común escuchar a la Administración Competente que al tratarse de autoprotección, la última responsabilidad siempre recae en el titular de la actividad. Entonces, el hecho de que la dotación de medios de protección contra incendios de una actividad no sea correcta, ¿también es responsabilidad del titular de la actividad? ¿Por qué en este caso la Administración sí hace comentarios e inspecciones que, en muchas ocasiones, supone la no concesión de las licencias? Desde nuestro punto de vista, el principal problema es que la autoprotección sigue siendo la gran desconocida del sector de las emergencias. Mientras los titulares de las actividades sólo quieran cumplir con el expediente, algunos técnicos sólo sean competentes en copiar información de una documentación a otra, y las Administraciones no aumenten el nivel de exigencia de los planes de autoprotección (y decimos los planes, no solamente la documentación), estos continuarán siendo lo que hasta ahora, una molestia que hay que solucionar de la forma más cómoda y barata posible. Y mientras tanto… las emergencias en los grandes almacenes son inorganizables, los hospitales son inevacuables, lo dice un técnico competente… simplemente increíble. Luis Carmena Servert. Director. Fundación Fuego.

Número 59 – 3er Trimestre de 2013


Autoprotección Nº59