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ENTRE LíNEAS Jamás olvidaré aquel mediodía del pasado 20 de agosto. Era un fin de semana caluroso, de ambiente húmedo, sol tórrido, atmósfera pegajosa, insoportable… Todo el mundo debíamos disfrutar de nuestras vacaciones. Eva Mª también debía gozar de lo mismo, a su manera, en su mundo. Me había llamado unos días antes de irse de vacaciones, no recuerdo la fecha con precisión, para recordarme su último e-mail y comentarme sus numerosos planes para abordar a su vuelta. Era su mundo, pero tenía que irse de vacaciones. Los que la conocíamos, los que trabajábamos con ella en la Fundación Fuego, los que habíamos compartido con ella proyectos, ilusiones y realidades, sabíamos lo que significaba para ella estar de vacaciones: seguir haciendo planes, madurar ideas, organizar proyectos, preparar encuentros, entrevistas, enviar propuestas, correos… Era su mundo.

Eva González Casado, la directora de la Fundación Fuego (FF) falleció el jueves 18 de agosto en Madrid a la edad de 37 años. Eva era ingeniera industrial y había entrado en el sector de incendios asumiendo la responsabilidad de directora de formación de Cepreven. Eva empezó a trabajar para la APTB en marzo de 2008 para poner en marcha el proyecto de la Fundación Fuego. Desde la creación de la Fundación Fuego en 2009, Eva estuvo al frente de la misma como directora gerente poniendo en marcha iniciativas pioneras en España y cosechando grandes éxitos en las iniciativas que acometió. Eva era una persona muy conocida y querida en el sector de incendios y emergencias por lo que su fallecimiento ha causado gran consternación entre todos los que mantenían alguna relación con la FF. Su marcha supone una gran pérdida para todos los que hemos mantenido una relación estrecha con ella. Trasladamos a sus familiares, amigos y allegados nuestras condolencias.

Alrededor de las 2 de la tarde recibí el mazazo. Pablo Muñoz (secretario del Patronato de la Fundación Fuego) me dio la noticia que nunca hubiera querido recibir. Me quedé mudo, sentado, sin articular palabra. Le pregunté al cabo de unos largos minutos que me ampliara la noticia y que la confirmara. No podía dar crédito a sus palabras. Minutos más tarde otros compañeros me lo confirmaban todo. A partir de este momento no paró de sonar mi móvil ni han dejado de llegar correos a mi buzón: Javier, Fernando, Luis, Javier, Albert, Fernando, Pedro, Paco, Julio, Rosa, Joaquín, Valerie, Isidro, Julián, José Luis, José Antonio, Julia, Marisa, Miguel Ángel, Germán, Rafa, Ramón, Yolanda, Luz, Carlos, Santiago, Trond, Sara, Juan de Dios, Santiago, Antonio, Carmen, Pedro, Olga, Mari Carmen, Javier, María José, Curro, Pablo, Luis, Jesús, Esteban, Juan, Pedro, Tomás, Lorena, Ignacio, Mercedes, Julián, Elena, José Luis, Fernando, Santiago, Paloma, Javier, Albert, Paloma, Isidro, Mercedes, Carlos, Juan, Carmelo, Adrián, Alberto, Jaime, César, Juan José, Gonzalo, Gema, Francisco, Fernando, Antonio, Daniel, José María, Antonio, Eusebio, Elena, Adolfo, Susana, Pablo, Daniel, Pedro, Miguel, Rocío, Rafael, Eduard, Félix, Sigfredo… Y muchísimos más que siguen llegando cada vez que conecto mi correo. Era, es el mundo de Eva María: todos los que en algún momento la habían conocido, escuchándole una ponencia, o aunque solo hubieran compartido unos breves minutos con ella, todos coinciden en reconocer sus virtudes, su capacidad de trabajo, su facilidad por engancharte a sus proyectos, su creatividad, sus ganas de innovar, su disposición siempre para ayudar, empujar, eliminar trabas, trabajar en equipo.

El mundo de Eva González Casado  Prevención de INCENDIOS 

Número 51 – 3er Trimestre de 2011


Era el mundo de Eva María. Su mundo era también la Fundación Fuego, su Fundación a la que tanto dio en los últimos 4 años, desde su llegada a la APTB para ponerla en marcha y afianzar su futuro para que no fuera incierto. Basta con un solo dato, el correspondiente al ejercicio 2010:

• Se duplicó el número de socios colaboradores y lo mismo ocurrió con los corporativos. • Las actividades formativas alcanzaron a más de 1.000 personas repartidas en 16 cursos (8 en formato on-line) y 9 jornadas técnicas, desarrolladas en distintas ciudades de la geografía nacional. • Acciones para la implantación de certificados Safehotel en hoteles de Madrid, Cuenca y Navarra e inicio de los trabajos para implantar otro en Alicante en julio de este año. • Innumerables colaboraciones en jornadas organizadas por la APTB en las áreas de protección contra incendios activa y pasiva y riesgos laborales en varias ciudades del Estado. • Colaboraciones con empresas y asociaciones, suscripción de convenios, etc. Para el año en curso Eva nos ha dejado un legado importante que; con la ayuda del equipo que ella formó y el apoyo de todos, Patronos, socios y simpatizantes; debemos llevar adelante. Eva María nos ha dejado en plena juventud, se fue llena de inquietudes, proyectos e ideas. La recordamos joven, inteligente, atractiva, simpática, responsable, honesta, sincera, imaginativa, sensata, cariñosa, amable, trabajadora, prudente, entusiasta, innovadora y un sinfín de atributos positivos más. A nosotros nos deja su ejemplo y sus virtudes que no dejaremos que caigan en saco roto. Desde Fundación Fuego, su Fundación y su mundo, nos mantendremos fieles a su figura y seguiremos trabajando para alcanzar los éxitos que ella siempre deseó. Desde donde quiera que Dios le haya reservado un lugar, Eva María seguirá moviendo su mundo porque personas como ella no desaparecen solo con la muerte: dejan una huella imborrable. Descansa en Paz, Eva María. Guillermo García Pol. Presidente de Fundación Fuego.

Entrelíneas Nº51  

Sección "Entrelíneas" del número 51 de la Revista